El Gobierno, sin embargo, ha aprobado una amnistía fiscal para los evasores de impuestos que ha vendido como todo lo que hace: como piano de cola para miniapartamentos (lo asombroso es cuánta gente se los compra). Es decir que renta mucho más robar al erario público no pagando los impuestos y llevándose el dinero a paraísos fiscales, que cotizar lo estipulado como hacemos la mayoría
Esto es lo que los más altos cargos del PP hoy decían en la oposición, como prueba del piano que están vendiendo ahora:
Cospedal 5 de Junio de 2010
Rajoy 8 de Mayo de 2010
Además, se suprime sustancialmente la ayuda a la Dependencia a la que le quitan 283 millones de euros (que sepamos). Suben la luz y el gas. Se recorta un 21% el presupuesto de educación, un 13% Sanidad, un 8% Defensa, o un 4% en Interior. 594 millones en transferencias a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. 125 millones en el Fondo del Agua y 670 en FONPRODE. 322 millones de ayudas para acceso a la vivienda. 67 millones de euros de la dotación al Fondo de Integración de Inmigrantes y de 1.557 millones de las Políticas Activas de Empleo. Aumentan algunos impuestos (el de Sociedades, tímidamente,o el del tabaco) y se elevan las tasas judiciales «para que no haya abusos con los recursos» -eso queda para los ricos que pueden pagarlas-.
Se mantiene congelado el sueldo de los funcionarios y «venden» que no tocan -aún- ni el subsidio de desempleo, ni las pensiones.
Y todavía faltan por saber las habituales «sorpresas» que depara un recorte de 27.300 millones de euros (mucho mayor del previsto), porque en la rueda de prensa no se han contestado a las preguntas concretas (por ejemplo en cuánto va a aumentar con esta drástica disminución del presupuesto la recesión prevista del 1,7% de nuestra economía) y en la que lo más llamativo para la presidenta (sonriendo en un arrobo) ha sido que allí estuviera un periodista holandés que retransmitía en directo para su país. Tampoco le ha contestado Soraya Sáenz de Santamaría sobre la asfixia que puede ocasionar tanto recorte.
Por cierto he promovido una acción de Actuable: «Exige que NOS DEVUELVAN el 10% de lo cotizado en nuestra vida laboral«. Firma si estás de acuerdo.
Miles y miles de personas. Desde Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao… a Ponferrada o Logroño. 111 pueblos y ciudades. El gobierno del PP trata de minimizar la protesta ciudadana del 29M. Cometería un grave error si no escuchara a la sociedad a la que representa -algo que como veréis al final de este texto parece que ignoran- pero por todas sus declaraciones es precisamente lo que va a hacer. Dicen que es la única forma de salir de la crisis y crear empleo. No es cierto. Todos los pronósticos auguran más recesión y más paro por la vía de los ajustes sin estímulos al crecimiento.
Y ya no es sólo eso con ser mucho. Ni en sus propósitos más queridos aciertan. Lo hablábamos ayer: el ejecutivo de Rajoy ha gastado casi la mitad del déficit que tenía previsto para todo el año en sólo dos meses: enero y febrero. Las autonomías -casi todas en manos del PP o su correligionario CiU- han hecho durísimos ajustes sociales pero no dejan de gastar más de lo presupuestado. Más recortes para equilibrarse -caso de que se logre- saldrán de la piel de los españoles.
Con la Huelga General los ya de por sí «intranquilos» mercados se han sumido en una nueva de sus muchas inquietudes: no les gustan nada las protestas democráticas, desean más dinero y punto. Lo que tenemos que decidir es si queremos un gobierno para los mercados o para los ciudadanos. Cualquier neoliberal -y el PP lo es en grado sumo- no alberga la menor duda. Por eso, ante una cita como la de este jueves, se protegen por encima de todo los negocios privados y el gran consumo.
Los bailes de cifras no ocultan la verdad: el paro en este 29M ha sido mayor y más significativo que en ocasiones anteriores. Economistas ante la crisis ha calculado, por un riguroso método, que el consumo de electricidad imputable a la actividad productiva había caído hasta las 18h un 86,7%. Cifra superior a las convocatorias de 2010 y 2002. No sólo hay que tener en cuenta el consumo general. Por si acaso numerosos municipios españoles han mantenido las luces encendidas a pleno sol.
Foto: Barahona
Fruto de una gran comunicación en las Redes sociales, hemos podido conocer el alcance de la protesta y múltiples de sus detalles. Hago pues un collage con imágenes propias y ajenas. Grandes paros en la industria, la construcción y la recogida de basuras y cumplimiento de amplios servicios mínimos en los transportes o sanidad. Escaso seguimiento en el comercio. Como veréis las tiendas para productos de primera necesidad -pastelerías, loterías, chinos, bares o floristerías- estaban abiertos.
El mercado del Barrio de la Concepción Madrid, barrio obrero, con todos los puestos abiertos y tan vacío como lo está a diario por la crisis.
En el de Salamanca se ubica un mercado pijo y caro: en la calle Ayala. Lleno, como todos los días también. Esto es solo la terracita exterior para tomar el aperitivo.
Una TDT Party encuesta en… ¡la calle Serrano!, al lado de El Corte Inglés y de boutiques de precios prohibitivos llenas de gente, como cuenta ABC.
Tampoco hacía huelga la emigrante que pasea a la anciana española. Tener que marcharse de su país -como están haciendo ya tantos españoles por la crisis- tiene estas cosas.
Poco más allá en el Congreso de los Diputados se sumaban a la huelga oficialmente la Izquierda Plural y algunos miembros del PSOE. No el PP, lógicamente. Sin embargo mediada la mañana el aforo se quedó casi vacío. Era jueves y llegan unas vacaciones estupendas de Semana Santa.
Graves incidentes por una minoría de radicales en Barcelona, rompiendo cristales y quemando incluso un establecimiento de hostelería. Piquetes reprimidos violentamente por la policía en un despliegue sin precedentes durante la noche y la mañana. Más detenidos y heridos que en otras ocasiones. Los medios nacionales y extranjeros han destacado unos u otros.
Los disturbios en Barcelona…
Y la carga de Santander…
La inmensa mayoría de los paros y manifestaciones ha transcurrido en calma.
Hasta este punto…
Una ciudadanía así ¿merece lo que le está ocurriendo? Pues existe y parece que ya no va a permanecer callada ante tanto atropello.
¿Escuchará el PP? No. Parte de un grave error de concepto o de una calculada manipulación. Tanto Fátima Bañez como su segunda en el Ministerio de Empleo han repetido textualmente hoy un preocupante meme: que la soberanía nacional reside en el Congreso de los Diputados (Bañez lo ha dicho hasta dos veces de tres en las que insistido). Y no, ¡no!, reside en el pueblo como marca la Constitución que dice en su artículo 1.2: «La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado».
… aunque inducir otra interpretación justifica muchas anomalías democráticas, como que la mayoría absoluta lo es para ejercer todos los poderes de una organización social. No saben -o no quieren saber- que representan a los ciudadanos. Que se deben a nosotros y no nosotros a ellos.
Luis De Guindos ha declarado que » la huelga no modificará «ni un ápice» la reforma laboral, independientemente de que se considere un éxito o no”. «No hay duda» de que no se modificará», ha añadido. Para el antiguo presidente en España de la quebrada Lehman Brothers –símbolo del origen de la crisis de 2008- esta ley es el «mayor esfuerzo de racionalización e introducción de flexibilidad en el mercado de trabajo» y está convencido de que «clarificará la perspectiva de inversión en España». Olvida que España no es un producto, ni una empresa, sino el lugar de convivencia de millones de ciudadanos de los que él es un representante en el Gobierno.
Los asalariados españoles sí que lo tienen crudo. De la Reforma Laboral lo que más les gusta a los directivos es el despido. Esperanza Aguirre, a la sazón presidenta de la Comunidad de Madrid, cuenta que piensa otra cosa y que esta huelga contra la Reforma Laboral «sólo persigue arruinar aún más a España y ser una revancha de los que quieren ganar en la calle y en la algarada callejera lo que han perdido en las urnas”. Convendría que Aguirre recordara lo que los votantes del PP creyeron -a la vista de sus vibrantes palabras- que iba a hacer este partido antes de introducir la papeleta… Aunque parezca mentira no están hablando de su propia Reforma Laboral.
No sé cuál será el resultado de la huelga, hay tantas coacciones y amenazas para que no se secunde que igual no tiene resultados espectaculares. Espero que no sea así ¡todo lo contrario! Con mi amiga Àngels Castells apoyo lo que tiene de defensa de la dignidad, y de muchas otras cosas. Por eso entresaco párrafos de uno de los varios artículos que ha publicado en su blog sobre la huelga contra la Reforma Laboral :
“Sólo en la lucha cotidiana, de nuevo, en el taller y la oficina, en las plazas privatizadas que se llaman con engaño “espacio público” y en los hospitales públicos que privatizan… sólo con el ejercicio tenso de la igualdad, de nuevo, en la parte trasera del autobús y en las aulas prohibitivas (y así, prohibidas), puede encontrarse aliento para formar de nuevo, mentalmente, un proyecto de solidaridad cuyo fundamento ético nos permite forjar una utopía compartida.
Y en otro aspecto fundamental, cuando intentan que desaparezca la filosofía y la historia de institutos y universidades, cuando han casi conseguido que la economía deje de ser ciencia social para prostituirla en falsa ciencia exacta (cuando más se aleja la economía política de las personas y más se pervierte en la falsa mecánica elemental, el arte del trilero y el esoterismo), conviene recuperar para una utopía nodriza, el hilo rojo que viene de antiguo y que consigue apoyo y lucidez en obras como las de Marx, tan actuales, en tantos aspectos, hoy en día.
Es fundamental para seguir razonando en positivo y mantener la cordura, que nos libremos tanto de los virus neoliberales como de la pereza intelectual y las anemias de la audacia, y creemos y creyamos en el instinto de clase, buscando y trabajando soluciones radicales y lúcidas a los nuevos retos.
(…)
Nos estamos acercando (retrocediendo) hacia mediados del siglo XIX y Dickens podría ser perfectamente un escritor de nuestro tiempo, es igualmente imprescindible superar este modelo económico que oprime y enferma por otro en el que la vida se desarrolle de manera más autónoma, solidaria y feliz. Cuando las “soluciones” que da el sistema es un crecimiento que provoca enfermedades que no se investigan ni se tratan, cuando lo que se llama “desarrollo” no evita muertes sobradamente innecesarias y evitables, cuando cada día mueren sólo en África 12.000 niños que podrían haberse salvado en un mundo menos desigual, permítanme que cambie el sentido de las respuestas habituales a las preguntas sobre utopías de presente o de futuro.
Para mí, querer cambiar el mundo para que nadie se muera de desnutrición, de sed, o de enfermedades evitables, defender los derechos de ciudadanía, la salud y la enseñanza pública, e incluso una vida más amable y feliz, tiene todo el anclaje con la realidad. Y lo realmente utópico (en ese sentido vano y como de vuelta que le dan los voceros del sistema, sabios oficiales bajo palabra de honor) es que los poderosos, con todos sus bancos financiados con el dinero de la ciudadanía, con todos sus lujos y su corrupción, con todas las graves injusticias que están cometiendo y agravando, con toda la barbarie que está llamando a la puerta, se crean que lo sensato y razonable por parte de todas las personas desposeídas, explotadas, indignadas desde hace años (siglos) no sea actuar y comprometerse para cambiar, de forma radical, aboliendo y superando el hedor de lo presente, hacia un mundo más civilizado, de mayor equidad».
Con un fragmento de un viejo reportaje de Informe Semanal que hice con Lluis Llach os invito a reflexionar sobre la ¿utopía?
La ultraderecha mediática está desatada profiriendo durísimos y hasta soeces insultos contra los andaluces que no han dado al PP la mayoría absoluta como habían planeado y apoyado. Lo que se lee, escucha y ve -aunque no quiera uno-, en portadas y columnas de colaboradores, en espacios de radio y televisión, es de tal calibre que algunos de sus autores deberían ser inhabilitados para la comunicación pública. Lo peor es que este gobierno se muestra muy próximo a esa ideología que le sustenta en buena parte de los medios.
Ocurre –y eso es lo más suave que les dicen- que los andaluces en bloque, atrasados e incultos, no entienden “la modernidad”. Y es que, en esta temporada del siglo XXI, “se llevan” los “revivals” de toda la historia de la Humanidad.
De la Edad Media vuelve el que los siervos costeen las pérdidas de los señores feudales cuando deciden hacer lo que les viene en gana en uso de sus más altas atribuciones.
De la preindustralización el esclavismo laboral con despidos arbitrarios, cambios de horario o rebajas de sueldo al arbitrio del amo.
De la tradición española más arraigada, la “picaresca” impune. Es decir, robar a manos llenas las arcas del país sin que tenga consecuencias. A los Quijotes que intentan imponer justicia se les tilda de locos o se les aparta por inhabilitación. Agradecidos deben sentirse por no dar con sus huesos en la mazmorra o el exilio como sin ir más lejos les ocurrió a los hoy afamados impulsores de la Constitución de 1812. Y eso que fueron tan “modernos” como nuestros gobernantes actuales, dicen ellos.
Del franquismo se ha rescatado prácticamente todo: la propaganda y la manipulación de masas a la cabeza, ahora multifocal, y con mucho entretenimiento. Y el “como dios (no sabemos cuál) manda”. El paternalismo. El considerar a los súbditos de la autoridad competente tarados mentales. El poder incuestionable de las élites. Se llevan también los cortijos, las prebendas, los nepotismos y enchufes de los miembros de la casta. La obediencia y la represión de la disidencia.
Vuelve con fuerza la educación y la sanidad de calidad solo para los ricos que pueden pagarla. La sustitución de la ciencia por la creencia. La cultura de la superficie costeada por los mecenazgos que tanto éxito tuvieron en su día, cuando no existían los Estados. La penalización de los derechos de la mujer, la violencia de género a soportar “en el entorno familiar”.
La familia, precisamente, como colchón de ayuda social dado que la inversión pública en esa materia -que ya estaba a la cola de Europa- sufre aún mayores recortes. ¿Qué mejor que la familia para echar mano de los ahorros y ayudar? Aunque empieza a ser un problema porque lo que realmente está en boga en España es el paro e incluso que todos los miembros del clan consanguíneo carezcan de ingreso alguno por seguir los dictados del desempleo. Algo poco elegante sin embargo porque, ahora, quien no encuentra trabajo es «un vago»: solo «están al día» los emprendedores. Queda la mísera pensión de los abuelos ya en los talleres de Alta Costura para ser remodelada.
Triunfa el nacionalismo español que traga carros y carretas de potestades superiores, la bandera y hasta comienza a ser tendencia la vistosa peineta local con mantilla, la corbata y el traje, y cualquier atuendo caro. La zapatilla y la ropa cosida en explotación en los países menos desarrollados para los no pudientes. Estudiar – de hecho- chino, ser chino en derechos y libertades. Lo más chic hoy es combinar la ignorancia con la sumisión.
Uno ha de estar a la moda, se impone ser moderno como el que más. Abrazar la cultura de los tiempos y no desentonar. Los diseñadores ya preparan nuevos lanzamientos ¡atentos para no perder el carro de la Historia! ¿Los andaluces? No tienen la menor idea de modernidad, aunque la disfruten irradiada desde los grandes centros de decisión. Como todos los demás atrasados, palurdos y analfabetos carentes de estilismo fashion way of life.
El PP ha sufrido un severo varapalo solo 3 meses después de ganar el gobierno del Estado -que añadía a comunidades autónomas, ayuntamientos y UE-. Ha perdido desde el 20N casi 415.000 votos, 5 puntos, y su victoria como fuerza más votada sobre la segunda (el PSOE) apenas supera los 40.000 electores. Lo que sorprende es la rapidez del deterioro. No porque no lo haya merecido –ha hecho “méritos” con creces- sino porque la ciudadanía parecía entregada al degüello sin oponer resistencia. Y no es así.
Advierto reiteradamente que Rajoy –el único presidente que ha llegado a La Moncloa con su síndrome de irrealidad incorporado- no conoce la sociedad que gobierna, ni su equipo tampoco. Viven arrullados por sus aduladores mediáticos y políticos creyendo que la mayoría absoluta legitima todo. Pero hay muchas conclusiones que extraer de las elecciones de este domingo.
La primera que tampoco el PSOE ha ganado. Mantener ese porcentaje de votos tras 30 años en el poder es casi asombroso, pero seguramente se debe más al rechazo de los andaluces al PP y muy en concreto a Javier Arenas. Una vez más en España se vota “contra” alguien. Los socialistas andaluces y el propio partido nacional harán bien en ejercer la autocrítica y enterarse de una vez qué les pide la sociedad que les elige. Más izquierda (auténtica), y ni gota de corrupción.
El mayor triunfo es del IU que dobla sus escaños. Y también han de ser conscientes de que empiezan a dejar de ser una opción testimonial y actuar con madurez. Salidas de pata de banco extremeñas no le serían aceptadas más.
Rajoy dice que se siente legitimado con los resultados. Sigue en nube. Y los comentaristas resaltan que en las diversas pugnas en la cúspide del PP, Cospedal (derrotada por Soraya) gana a su rival Javier Arenas. Menos lobos. La secretaria general apostó de tal forma por el triunfo en Asturias que acudió a la campaña no menos de 3 veces, se mofó del puño en alto como veréis en la foto siguiente, y también allí el PP se ha llevado otro buen palo en las urnas.
Con todo, lo más llamativo es la abstención: casi un 40% en ambas comunidades. Un sector amplio de la sociedad sigue pasando de los políticos, enormemente desencantado. Igual deberían estar representados por escaños vacíos en los Parlamentos regionales que además nos supondrían a todos un considerable ahorro de dinero público.
La derecha mediática está que trina e insulta a los andaluces. Pedro J. Ramírez incluso quiere culparles de un recrudecimiento del acoso de los mercados. Existía previamente. Somos un país intervenido, más aún que los rescatados. Y nadie da un duro por nosotros dado que los recortes producen más recesión (hasta el 2,7 nos pronostica Citygroup y eso sería insostenible) y el PP no conoce otra fórmula que seguir recortando. ¿De dónde espera crear empleo? «¿Qué va a reiniciar el crecimiento?» Se preguntaba el sábado The New York Times, aportando un muy acertado análisis. Del público no le hablen a un neoliberal. El mismo diario alertaba a Rajoy hace unos días de que «tratar a los españoles como a niños» engañándoles y retrasando las medidas duras hasta hacerse con el poder en Andalucía «podía ocasionar una pataleta«. Pues ya está aquí. Con rapidez inusitada.
Ésa es la lectura más interesante de los resultados en Andalucía. Que, pese a los defectos de la ley electoral y pese a la elevada abstención, se rechaza la ola azul y sus erráticas políticas que nos conducen al caos. Si Rajoy no lo entiende el batacazo puede ser mucho mayor en breve.
Por cierto, ha muerto Antonio Tabucchi. Hace bien pocos días recordaba aquí su Sostiene Pereira, una de mis obras míticas. En ella un asustado escritor de necrológicas que huye de meterse en líos, se enfrenta a la realidad y saca su coraje de héroe. ¿Para qué? Para contar la verdad a sus lectores. Hay momentos en los que esa actitud resulta inevitable. Andalucía allana el camino. Cuando la ciudadanía actúa con criterio y une fuerzas no son precisos los héroes solitarios y se comparte la carga del riesgo.
Me descubro desde hace un tiempo mirando con envidia las series “de época”. Les veo moverse en amplitud de espacios, sin la masificación que padecemos ahora capaz de amargar el más apetecible de los disfrutes. Viajar en tren, con calma, haciendo amistades entre los pasajeros. Despedirse previamente de familiares y amigos diciendo: “ya te escribiré”. Oh, eso es una maravilla, nada de agobios con el teléfono, los emails, la disponibilidad absoluta y los requerimientos acuciantes. Sin televisión, sin radio… con libros, con música. Con charlas ante una taza de café, muchas veces en un precioso jardín. Sin ruido.
Cierto que la ficción sobre aquellos tiempos nos presenta esa vida placentera para las clases adineradas, había grandes desequilibrios sociales. Pero al fin y al cabo estamos regresando exactamente a eso, sin ninguna de sus ventajas aparentemente.
Leo que en 1912, hace exactamente un siglo, salió una marcha de sufragistas en Nueva York. El 6 de Mayo fue. Los juegos olímpicos se celebraron en Suecia. Escribían Kafka, Antonio Machado o George Bernad Shaw. Lenz hacía estudios sobre genética y Rutherford andaba descubriendo el núcleo del átomo. En noviembre un anarquista se cargó a otro presidente progresista español: José Canalejas. Un intelectual sólido en sus ratos libres.
La Belle Epoque fue una época de progreso. Tras un período tranquilo sin liarse a tiros, Europa vivió un período muy fructífero que favoreció los avances científicos, técnicos, sociales y económicos. El capitalismo de entonces mermó los privilegios de la aristocracia. La producción en serie que propiciaría el bueno de Henry Ford lanzando el Ford T, extendió el disfrute de algunos bienes, de hecho él pensaba que hacía un coche para que lo compraran sus empleados. Buena la armó.
Ambiciosos y optimistas, alumbraron el positivismo (defendiendo la ciencia) y el cientifismo (que proclama que la ciencia lo explica todo). En España se animaban a ahuecar la caspa a ver si se deshacían de ella los regeneracionistas. Y no me negaréis que un tiempo marcado en el arte por el Expresionismo y el Art Decó no merece la pena.
Seguro que no fue un tiempo ideal, pero imagino a nuestros ancestros plagados de ilusiones. Menos en España donde los involucionistas de siempre andarían viendo cómo cortaban las alas de todo lo que se moviera. Lo cierto es que no pintaban mal aquellos tiempos como punto de partida hacia algo mejor. Recuerdo haber visto un documental norteamericano estupendo donde hablaban de que poco después la mujer empezó a representar en el cine una heroína que unía a la belleza, la inteligencia y la rebeldía. La Gran Depresión (debida también a los excesos del capitalismo) cortó en seco ese camino. Es decir, que aquellas primeras puntadas del Siglo XX realmente torcieron la dirección emprendida. Y sin embargo fue ese siglo el de los grandes descubrimientos. No sé hasta qué punto de… el progreso. Creo que sí, que también, pero derivando la senda hasta el caos actual.
Porque… ¿Qué está pasando entonces con el Siglo XXI? El gran fiasco, acabo de leer. Regresamos en los derechos sociales al despido libre, la arbitrariedad de sueldos y horarios. Los enormes desequilibrios sociales. La sanidad y la educación vuelven a ser, a grandes zancadas, solo para los ricos. Para aquellos que se despedían diciendo “ya te escribiré” en los andenes de un tren que caminaba con parsimonia permitiendo contemplar el paisaje y los propios pensamientos.
Me sorprendo a mí misma añorando aquel tiempo que no viví. ¿Decadente? ¿Hay algo más decadente que la civilización actual? Siempre he amado el progreso, no miro atrás para lamerme las heridas, quizás para afianzar algún pie inestable, pero creo que esto no era lo lógico en un camino hacia delante. La masificación, la prisa, el control, el consumismo insaciable, los grandes espectáculos de multitudes muy multitudinarias. El abandono de la razón por creencias y supersticiones de una gran parte de la sociedad desorientada. El ruido, el inmenso ruido que tapa todos los sonidos, incluso -de no estar atentos- los interiores. La desinformación por saturación. Pincho una web y aparece cargado de chirriantes mensajes que encima no me cuentan la verdad, o no toda la verdad. Y así los hay a millones. La ilusión de hace un siglo, las apuestas por la ciencia y el conocimiento ¿dónde están?
Haber llegado a la edad madura viendo el apogeo del Jazz, en un club neoyorquino, con un maligno cigarrillo que no sé si hace tanto daño como la sinrazón. Por cierto, lo haré pronto, pero permitidme que me conceda el pequeño lujo de decir: “ya os escribiré”.
Mi queridísimo amigo José Antonio Rodríguez lleva ya casi 5 años dando su vuelta al mundo (os he hablado a veces de ello). Menos mal que llama y viene a España de vez en cuando. En algunos tramos le acompaña otra buena amiga: Rosa María Calaf. Ambos saben que el mundo es ancho, largo y profundo.
Impresionado está aún JA de la visita a Las Vegas, ese complejo artificial que nuestros próceres en Madrid y Barcelona nos quieren trasplantar. La capital del Estado norteamericano de Nevada es Carson City, pero solo cuenta con 60.000 habitantes. Lo que de verdad atrae de allí es Las Vegas (1.800.000 h.). A partir de aquí, copio y entresaco de la crónica de José Antonio.
En el 2010 recibió cerca de 37 millones y medio de visitantes. La ciudad ha experimentado grandes transformaciones desde que se construyó el primer hotel casino. (…) Lo primero fue el juego, prohibido en muchos estados y permitido en Nevada a partir de 1931. Luego se añadieron atracciones musicales. Cantantes, magia, humoristas. Elvis Presley, Frank Sinatra, Tom Jones, Paul Anka, Bobby Darin… Pero había que crecer, se necesitaba algo más. Tenía que ser un lugar a donde pudiera venir todo el mundo, niños inclusive. A partir de los noventa se desarrolló otra zona, los mega complejos del entretenimiento, que es el corazón actual de la nueva Las Vegas. Los neones fueron sustituidos por otros medios de iluminación, focos, LEDs, pantallas… Cuando anochece todo cobra una nueva dimensión. Allí en la lejanía una pirámide de cristal de 110 metros de altura de la que se proyecta el haz de luz más potente del mundo, visible por los astronautas. Delante la Esfinge, mayor que la de Gizeh, más cerca la Estatua de la Libertad, una réplica de la Fontana de Trevi, un barco pirata, en el París-Las Vegas una recreación de la capital francesa con la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo y el Louvre. Otra de las últimas incorporaciones es el Venetian con réplicas del Palacio Ducal, el Puente de los Suspiros, la Torre del Campanario y la Plaza de San Marcos. No quiero convertirme en un folleto turístico de Las Vegas, simplemente intento reflejar lo que he visto. También están las fotos que ayudarán a comprender lo que explico.
El juego sigue atrayendo a gran número de visitantes. Miles de máquinas tragaperras que no logro comprender cómo funcionan. He perdido 1 dólar. Ha desaparecido el atractivo sonido que producían las monedas al caer en la bandeja cuando se ganaba un premio. Ahora es todo digital. Números que cambian cuando pulsas un botón. Siempre has de pasar por las inmensas salas de juego, con todas las opciones. En el momento que entras en uno de esos centros desparece la luz natural. Recorres las amplias galerías comerciales donde encuentras las mismas tiendas que en Singapur, Hong Kong, París, Londres… Llegas a la zona de teatros donde se ofrecen normalmente dos representaciones diarias de los diferentes espectáculos. Aclaro. No es que haya una zona de teatros en Las Vegas. En cada hotel-casino-galería comercial se ofrecen varios shows. Una pasada. Más datos, perdonad. Sin ellos es imposible comprender por qué es la capital del ocio. 33 espectáculos, de los que siete son del Circo del Sol. En uno de ellos, “O”, intervienen 85 acróbatas. Además se ofrecen 9 actuaciones de magos, 16 obras para adultos, 11 actuaciones de cantantes, entre ellos Celine Dion, Cher, Elton John y Rod Stewart, 16 comedias o monólogos de humoristas, 11 homenajes a grandes interpretes de la canción a cargo de imitadores, 3 hipnotizadores y siete obras a las cuatro de la tarde. Brutal. ¿Cuánto tiempo aguantaría uno solo de esos espectáculos en Barcelona, por ejemplo? 106 opciones con unos precios que oscilan entre 30 y 180 $. Nosotros hemos encontrado entradas para “Love”, del Circo del Sol. Canciones de los Beatles con una puesta en escena impactante. El público se entrega desde el principio con “Get Back”. Ocurren simultáneamente tantas acciones sobre el escenario que es difícil seguirlas todas. 2.000 localidades en un gran anfiteatro. Dos representaciones diarias, cinco días a la semana.
En el Paris-Las Vegas y en el Venetian han alcanzado un nivel superior. Han recreado barrios de Paris o Venecia con una iluminación igual a un anochecer. Es perfecto. Como en el “Show de Truman”, si miras hacia arriba ves un cielo azul, con algunas nubes, en el momento en que el sol se retira. Es igual que sean las diez de la mañana que de la noche. La misma luz, la misma temperatura. Una plaza, faroles encendidos, árboles, terrazas de bares, tiendas, restaurantes… En el Venetian aún más. En el segundo piso, bajo el mismo cielo azul con nubes, han reproducido canales venecianos con góndolas en las que se puede navegar, pasando por debajo de un puente, mientras el gondolero canta canciones napolitanas. Ese hotel es el segundo mayor del mundo con 7.117 habitaciones. ¿Para qué viajar a esos países decadentes y peligrosos de ultramar? Los diferentes centros temáticos suplen esa tentación. Se han representado Europa, Venecia, El Carnaval, Asia, Finales del siglo XIX en San Francisco, Paris, Hollywood, El Trópico, Antiguo Egipto, Camelot y el Medioevo, Nueva York, Montecarlo, Italia, Imperio Romano, Polinesia, Caribe y piratas…
En determinadas horas hay espectáculos gratuitos. Gran desplazamiento de gente por las aceras y pasos superiores para llegar a tiempo de ver la erupción de un volcán con explosiones que se repite cada hora o esperar frente al gran lago del Bellagio para presenciar el juego de agua, luces y música que cambia cada media hora o buscar un buen sitio para contemplar el sensual baile de las sirenas sobre el barco de los piratas. Todo gratis. Comida barata. Venden unos cupones con los que se puede comer sin límite en determinados bufés de los hoteles. Una locura. Colas interminables. En las aceras, hombres anuncio y extraños personajes, algunos mimos y otros disfrazados en busca de una propina. También es posible alquilar por horas coches exclusivos: Ferrari, Corvette, Porsche…
Hemos caminado arriba y abajo, a derecha e izquierda por ese tramo de Las Vegas Boulevard que es de tres kilómetros y medio, como de la plaza Francesc Macià a la de las Glorias, en Barcelona. ¿Podéis imaginarlo?
Cuenta más cosas, claro, enlazo la página. Hay más fotos también. La sensación de irrealidad es difícilmente comunicable si no se vive. La misma temperatura y luz todo el día. Decorados en lugar de realidad. Un símbolo de esta sociedad enferma.
José Antonio Rodríguez y a veces Rosa María Calaf, como muchos otros viajeros por el mundo, nos abren ventanas sin embargo, las derriban quizás para que entre el aire todo. Las Vegas es un punto encorsetado en el largo camino que pasa por los cinco continentes. Hay otra forma de vivir. De huir, quizás. A ratos o permanentemente. Solo sé que cuando hablo con JA, las miserias cotidianas se desvanecen y parece un proyecto posible desatar las raíces que nos atan al terruño y, en efecto, ¿dilapidar? una parte para viajar hasta el Gran Canal de la Venecia real, sentarse en una terraza, y meditar cuál va a ser el futuro personal a partir de ese momento. Sin prisas. Las sábanas de los fantasmas caen así al suelo mostrando su vacío.
Ha pasado desapercibido (salvo en twitter) el artículo que firmaba hace un par de días en The New York Times, Hugo Dixon. En él repasa las actuaciones de Rajoy como primer ministro y deduce que «tratar a la población como a niños podría causarle problemas». Afirma que hay quienes “entienden que España tenía que reducir su déficit y aumentar su competitividad” pero que no ha sido franco con sus planes.
Explica Dixon cómo Rajoy ha hecho lo contrario de lo que prometió antes de las elecciones de Noviembre. Pero el presidente – dice el comentarista -, “no ve ningún problema en ello”. Más aún cree que “hubiera sido una tontería hablar mucho de la austeridad en la campaña de las elecciones generales, ya que podría haber asustado a los votantes. Por la misma razón, piensa que sería una tontería hablarles de la revisión del estado del bienestar antes de la elección en Andalucía”.
“A la larga, el hecho de no tratar a la población como adultos podría causarle problemas. Pero en el corto plazo, la estrategia ha dado sus frutos. El Partido Socialista perdió casi el 40 por ciento de sus votos en las elecciones generales, sobre todo porque había hecho un mal trabajo en el gobierno. Ahora se espera que pierda también Andalucía”, añade.
El articulista ve bien que sea más fácil despedir y que bajen los sueldos porque estima que así España gana competitividad y aplaude otras medidas igual de neoliberales, de las que, como todos los miembros de esa secta ideológica, esperan frutos que no se han dado en parte alguna. Lo que le preocupa es que en las siguientes medidas que el PP de Rajoy impondrá tras las elecciones del domingo -cuando dominé prácticamente todo el poder en España- siga siendo igual de insincero y “aumente su cinismo”. Escribe Dixon: “Los españoles ya tienen poca confianza en los políticos de todos los colores: como pudo verse en el movimiento de indignados del año pasado, cuando cientos de miles de manifestantes salieron a las calles para quejarse”.
“Esto no importaría si la economía, que el gobierno espera reducir un 1,7 por ciento este año, se estabiliza el año que viene (cosa que, añado yo… y el FMI, y Funcas y el BBVA, no ocurrirá). Pero si el PIB sigue cayendo, el desempleo (actualmente el 23 por ciento) sigue aumentando y el déficit sigue siendo obstinadamente elevado, España se enfrentaría a renovados temores del mercado de bonos y una mayor presión de sus socios del euro para reducir su déficit. El señor Rajoy tendría que vender otra dosis de austeridad a los votantes que no le creen” Y así concluye: “Después de haber sido tratados como niños, incluso podrían hacerle una pataleta”.
Actualmente, un gran número de españoles se encuentran encantados de ser, en efecto, tratados como niños. Evitan así pensar y tomar decisiones adultas. El padre estricto que conocieron sus ancestros -Rajoy incluido- está ahí para marcar el camino. Pero algo intuye el comentarista de The New York Times: no todos nos estimamos en tan poco y, si no hay resultados sobre la crisis –que no los habrá más que para los privilegiados del sistema-, el ser tratados como seres con un cerebro sin desarrollar puede ser en efecto el error más grande de Rajoy y su gobierno. Incluso podrían montar un número los bebés mentales si se quedan también sin chuches y pelotita (que todo se andará). Igual así entienden que nunca un papá neoliberal cuida de sus hijitos, sino de sus colegas de élite.
PD.
Merece la pena detenerse en las contradicciones de los mandamases actuales (como hago en La energía liberada). Este tipo de ideología aúna con enorme desparpajo el neoliberalismo económico con el más rancio e intransigente inmovilismo moral. Ultrarreligiosos de fachada cuando jamás lo fue el liberalismo original, defensores de la familia y las tradiciones aunque las transgredan buscando la redención en el confesionario o en un acto de contrición interna. En realidad se comportan como “el padre estricto” —en el genial estudio del lingüista George Lakoff «No pienses en un elefante«— que cree en la maldad del ser humano en lugar de en la bondad o en los matices. Maniqueísmo en estado puro: “un bien absoluto, un mal absoluto”. Infantilismo. El mundo, a sus ojos, también es un lugar muy peligroso. Se necesita, por tanto, un padre fuerte, muy fuerte, e inflexible. Que los proteja e instruya en esas verdades inalienables. Que los castigue si yerran para que aprendan a no volverlo a hacer. Ah, y sobre todo que los obligue a buscarse la vida solos una vez correctamente adoctrinados. En la riqueza que identifica como el bien. “Es inmoral dar a la gente cosas que no se ha ganado porque entonces no conseguirán ser disciplinados y se convertirán en seres dependientes e inmorales”, explica Lakoff. Tan inmorales… como los programas sociales y el Estado mismo que no respeta iniciativas, y el bien superior del enriquecimiento privado.
Jaume Matas ha sido condenado a más de 6 años de prisión en el primero de los juicios sobre el caso “Palma Arena”,que tiene 26 piezas separadas (entre ellas una en instrucción que implica a Iñaki Urdangarín). Tres magistrados de la Audiencia de Palma le consideran culpable de los delitos de malversación, fraude, prevaricación y falsedad documental. La acusación pedía ocho años y medio. El periodista Antonio Alemany, que le escribía los discursos para glorificar su imagen, es condenado también a tres años y nueve meses por prevaricación, delito de falsedad en documento oficial, delito continuado de falsedad en documento mercantil en concurso medial con un delito continuado de malversación de caudales públicos. Aquí el texto completo de la sentencia.
Matas fue presidente de Baleares en dos etapas (1996-1999) y (2003-2007) y ministro de Medio Ambiente con José María Aznar (2000-2003). El caso “Palma arena” se refiere a un velódromo que costó más del doble de lo previsto -pasó de un presupuesto inicial de 41 millones a 110 millones de euros- y que ya había producido 4 sentencias de cárcel a miembros del entonces gobierno del PP en la isla.