Realidades paralelas

Hay veces en las que se necesita desconectar por pura supervivencia. Pero la realidad se obstina en acudir desde todos sus flancos. Este domingo la selección española de fútbol culminó su hazaña: ganó el campeonato de Europa otra vez, en un memorable partido en el que marcó 4 goles a Italia.  Desde la terraza de un bar vi saltar, casi levitar, en la grada a Mariano Rajoy, al príncipe. Contemplé la alegría sana de aquellos desconocidos que nos rodeaban y.. palabras -minoritarias-  muy feas: negro y catalán como insultó. Humillación… a Italia, el país casi tan desgraciado como el nuestro.

Valencia se quema y también llega hasta el Norte el humo de la podredumbre de los recortes esenciales, o de esa ley que se ha cambiado ¡otra vez! para que se pueda edificar en suelo quemado. Aquella que Cristina Narbona, como ministra de Medio ambientes de verdad, se empecinó en arbitrar a ver si se acababa con tantos «accidentes».

Javier Pérez de Albéniz cuenta esa confrontación de emociones y realidades en su descodificador..

«Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, asistió ayer noche a la final de la Eurocopa de fútbol celebrada en Kiev, capital de la democrática Ucrania. Mientras se jugaba el partido, uno de los peores incendios de las últimas décadas avanzaba sin control en Valencia: más de 50.000 hectáreas de monte y bosque calcinadas, dos mil personas afectadas, cientos de familias desalojadas, 1.700 efectivos terrestres y 22 medios aéreos trabajando duro. ¿Dónde debe estar un presidente? ¿Y dónde un ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente? Junto a los que más le necesitan.

“Mi obligación es estar en la final de la Eurocopa”, dijo un Rajoy que, tras varios días de llamas, quizá sólo acierta a ver “hilillos” de humo. En Telecinco, minutos antes del partido, el presidente pronosticaba “una victoria de España”. Su apuesta de la jornada, a caballo ganador. Al mismo tiempo, en los canales con información internacional se podían ver  imágenes de Obama visitando Colorado, apoyando sobre el terreno a bomberos y afectados por un incendio similar al valenciano.Entre el balón y el humo, Rajoy eligió el primero: era donde tenía algo que ganar, una foto que hacerse. El sabor de la victoria es dulce y embriagador, mientras que el olor a vida carbonizada nos puede dejar la cara tiznada de realidad: hace 6 meses que la Generalitat eliminó la prohibición de recalificar bosques quemados. La misma Generalitat que ha recortado el presupuesto de la lucha contra incendios un 14%: 15 millones de euros y 200 personas menos»…

Cuenta mucho más, como veréis aquí,  que comparto. Algo más añado: por el triunfo de la selección no hemos hecho nada, han sido ellos los que han jugado y ganado. Esta ruina económica, social y ética nos la hemos ganado a pulso.

Unos amigos me han descubierto uno de los paraísos que apenas me atrevía sino a soñar. Está en Asturias. Belleza, tranquilidad, armonía, hallazgos personales, el mar, el ruido de las olas… a esta realidad quiero aferrarme siquiera por unos días.

¿Separación de poderes en España?

El juez, Jacobo Pin, que dirige la instrucción del caso Fabra desde hace tres años, ha denunciado presiones de la Audiencia Nacional de Castellón para que cierre la causa por cohecho contra el prohombre del PP en la provincia. Es consciente de lo inhabitual de su petición de amparo al Consejo General del Poder Judicial pero, dice, que se está «perturbando su independencia».

Pin lleva 3 años a cargo del caso y es el noveno juez que ha pasado por la causa ya que todos sus predecesores “desaparecieron” casualmente –merece la pena leer el resumen completo de la información de María Fabra en El País-.

Se da la circunstancia de que el titular de la Audiencia de Castellón, Carlos Domínguez, es amigo del imputado Carlos Fabra, y fue cuestionado por este hecho. Para su reelección en el cargo contó con el apoyo… de Fernando de La Rosa, amigo de Camps, y que actualmente preside el CGPJ –el órgano de gobierno de los jueces- tras la renuncia forzada de Dívar. De la Rosa es el mismo que se fue dos veces a la Patagonia con cargo al erario público (el conjunto de los vocales se gastaron 360.000 euros en esos menesteres). Y es quien tiene que solventar la petición de amparo de Jaboco Pin, el magistrado que se queja de presiones en el caso del antiguo Presidente de la Diputación de Castellón y destacado miembro del PP.

Por otro lado, Baltasar Garzón ha sido condenado a pagar 482 euros al presunto cabecilla de la trama Gürtel vinculada al PP, Francisco Correa. Es en concepto de costas por el caso que inhabilitó al entonces juez instructor Garzón por escuchas a los abogados, consideradas ilegales -y legales en otros procedimientos judiciales como el caso de Marta del Castillo-. Correa, pendiente de juicio después de 3 años, ha salido de la cárcel en libertad provisional.

   Además de la inhabilitación de Garzón y su expulsión de la carrera judicial por esta condena de la denuncia promovida por Correa y a la que el Supremo dio la razón, el PP nada más llegar al poder, cesó y sustituyó tanto a la cúpula policial que había investigado la Gürtel, como al grupo de la Agencia tributaria que había igualmente llevado la Gürtel.

 La separación de poderes es condición sine qua non de la democracia. Y la corrupción el cáncer que la retrae y puede anularla también. Los países más prósperos para sus ciudadanos -los nórdicos por ejemplo- carecen de corrupción institucional y política.

 La prima de riesgo y los intereses para pagarla han sobrepasado el límite, somos un país rescatado a cuya sociedad se le están prácticando los más duros recortes. Nuestro presidente por la gracia de los votos ya ha encontrado a un nuevo culpable para la quiebra española, ya no es Zapatero, ahora son las Instituciones de la UE: él jamás. Mantengo con vehemencia que todos los problemas se atajan desde los cimientos: la corrupción y la antidemocrática concomitancia de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial tiene podridos nuestros cimientos ¿»presuntamente»? Y con el apoyo de una parte de la sociedad aborregada y corrupta. Mientras no solucionemos esto, nada haremos cambiando los cierres de las puertas para que no entre el aire, o enmoquetando los suelos de los pisos: el germen está en la base.

Y no entiendo que a estas alturas del día, no haya dado explicación alguna al caso de Jacobo Pin el ministro de Justicia. Ni que gran parte de medios, periodistas y ciudadanos de cualquier profesión o actividad permanezcan impasibles ante lo que está ocurriendo. Todos los países que han consentido este estado de cosas han terminado pagándolo muy caro.

Ahora nos vamos a pagar unas autopistas

Tras haber vivido por encima de nuestras posibilidades, parece que aún nos sobra dinero ahora para rescatar –además de a los bancos- a las autopistas de peaje. Publica El País que 9 de ellas soportan un agujero de 3.800 millones de euros que se propone sufragar el gobierno. Las más afectadas, las de Madrid. Una ciudad récord en este tipo de infraestructuras.

Gráfico facilitado por @moncherti de tomas aéreas

Corría el año 2001 cuando al PP le entró la fiebre constructora con Francisco Álvarez Cascos recién llegado a Fomento desde la vicepresidencia del primer Gobierno de Aznar. Ya habíamos aprobado la liberalización absoluta del suelo, ya se inflaba con gozo la burbuja del ladrillazo y además teníamos algunos compromisos que solventar.

La R2 por ejemplo que une Madrid con Guadalajara, pasando por Yebes, con una estación de AVE también  –que igualmente promovió el PP- a 8 kms de la ciudad, sin conexión con cercanías, y cuyo taxi sale más caro que pagarlo desde Madrid a los aproximadamente 15 viajeros que usan esa parada al día. Es que Yebes iba a ser un pulmón para Madrid, con una urbanización estupenda –hoy fantasma- que os diría que levantaron familiares de Esperanza Aguirre, pero no se puede porque luego la presidenta se enfada e interpone querellas.

Tanta carretera, por dios, y sin hacer planes de viabilidad de usuarios. Y sin prever cómo se disparan las obras en España, aunque reiteradamente nos haya apercibido la UE, por ser el único país en el que ocurre. “La partida para expropiaciones estaba fijada en 40 millones pero finalmente ascendió a 430. Así figura en un libro de la patronal de concesionarias y túneles, Aseta”, explica El País. Porque ésa es otra, los terrenos se expropian y se pagan, los servicios públicos que hemos costeado no.

La autopista que une Madrid con el aeropuerto también es deficitaria. Se llega antes por la carretera nacional y ésta es carísima. Este problema se intentó paliar abocando a los conductores a meterse en ella y pagar quieran o no. Os invito a dar un paseo en coche por la zona. En un nudo de carreteras imposible, -que debe haber costado una fortuna-, todos los carteles indican la opción de Zaragoza pero no la de sentido inverso: Madrid. Como uno no aprenda que ha de seguir las indicaciones de San Fernando de Henares se mete en el peaje con suma facilidad. Pues ni aún así.

Añadid otras tres radiales en Madrid, y las autopistas de Ocaña-La Roda y Alicante-Cartagena-Vera y nos salen esos 3.800 millones de euros, que no son los primeros. El gobierno socialista con el consenso del PP ya viene suministrando dinero a los concesionarios desde hace tiempo.

“En estas autopistas entraron constructoras (ACS, OHL, Cintra, Sacyr, Sando, Isolux…) pero también cajas de ahorros, como Caja Madrid, Unicaja, Cajamurcia o Cajamar. Los dos sectores atraviesan enormes dificultades y tienen en las autopistas una carga extra”, explica El País. ¿Cómo vamos a dejarles que pierdan dinero? Para eso estamos ¿no?

Ahora que desmantelan la escuela rural y la urbana o hacen pagar más por los medicamentos y puede suponer la vida no poder costearse un tratamiento, pensad que estamos ayudando a ACS, OHL, Cintra, Sacyr, Sando, Isolux…a Caja Madrid, Unicaja, Cajamurcia o Cajamar. Ya sé que ellos nunca comparten los beneficios con nosotros, pero en España somos así de rumbosos. Y el neoliberalismo no quiere Estado más que para mantener a los suyos y emplear la mano dura con quienes protestan.

De cualquier modo, pagarlas las pagaremos. «¿Acaso no puede quebrar una autopista? Desde el Gobierno temen que, en caso de bancarrota, la Administración acabe en el juzgado y tenga que hacerse cargo en cualquier caso de la deuda. Hay argumentos legales para ello: las concesiones se hicieron sobre cálculos de tráficos que jamás se cumplieron, la ley del suelo de Aznar disparó los costes de expropiación de los terrenos y las cuentas, por tanto, jamás salieron», escribe Ignacio Escolar.

Otra ayuda. Cuenta Cinco días que Fomento piensa en sus autovías de Madrid para estrenar el pago por uso. Están ya amortizadas, pero un sobrepago para pagar las facturas del Estado nunca está de más.

Ocurren hoy, toda esta temporada, cosas mucho más graves. Pero he pensado que os gustaría saber cómo nos sobra el dinero para pagar a los dueños de las autopistas por ejemplo. Para el neoliberalismo, las posibilidades de ordeñar a la vaca que ni muge son infinitas.

La verdad, valor a la baja

De un tiempo a esta parte y en alarmante proceso de aceleración, la verdad como concepto pierde puntos como si fuera un desechable valor bursátil. El gobierno del PP ha degradado a bono basura lo cierto. Se dice y se desdice,  miente y desmiente con un desparpajo que parece fruto de largos entrenamientos en la educación del pecado y la absolución secreta e impune en el confesionario. Con toques esenciales de maquiavelismo con aquello de “el fin (mi fin) justifica los medios”. Y la protesta social no pasa mucho más de tomarlo a chanza.

No todos. Escuchaba este viernes, mientras conducía, hablar sobre ello a Juan José Millás en la SER, advirtiendo que –como yo y muchos otros- aún conserva la capacidad de quedarse perplejo. Su profundo hartazgo lo refleja hoy en su artículo semanal en El País: “Vale que diga y se desdiga todo el rato, vale que hayamos aceptado con una naturalidad increíble que se cague cada martes en lo que proclama solemnemente cada lunes. Pero como no nos hemos vuelto locos del todo, aunque estamos en ello, le pediríamos que sus embustes volvieran a gozar, si no de las típicas excusas morales o psicológicas de todo a cien, de alguna coartada de orden práctico”, concluye, perdiendo ya, como tantos otros, los papeles de lo políticamente correcto.

Lo peor es que entre los contertulios se habló de la mentira como “valor de supervivencia” o de que solo con la verdad “el mundo sería muy aburrido”. Es tediosa la verdad. “No existiría la literatura sin mentira”, le dice a Millás alguien en la radio. ¿También confundimos ficción creativa con mentira? El enfermo, la sociedad, las voces que dictan opinión, padece una dolencia grave.

Llegada a mi destino, un grupo de periodistas a quienes no conozco debatimos en una reunión que nada tiene que ver con el asunto, sobre algunos temas y de nuevo surge la verdad. También la ven como un valor relativo los que hablan, muchos callan. Cada uno tiene su verdad, afirman. Les parece lícita –salvo a una persona- en el terreno político. Eso le ocurre a gran parte de la sociedad también.

Con cierta agresividad –y lo lamento- le pregunto a uno si el hecho de que mida, por ejemplo, 160 cms. de estatura es una verdad sujeta a la relatividad y a las interpretaciones. Dice que no, pero que, como no le gusta ser bajo de estatura, rechaza mi verdad. La creencia sustituye a la razón y se vive en un mundo irreal.

La aceptación de la mentira, la relativización de la verdad, no es inocua en absoluto, fuera de conceptos morales. Implica construir sobre terrenos cenagosos. Es como si un arquitecto, un ingeniero, mintiera sobre las características del suelo donde va a asentar un edificio o un puente. Si son falsas, se derrumba. Y puede costar hasta vidas humanas. Seguramente la mentira admitida sea una de las causas fundamentales de nuestra degradación.

No viene de ahora. Como todo lo que nos está sucediendo, esta situación se ha cocido lentamente, a la cazuela. El Oscar a la película en 1997 fue para La vida es bella de Roberto Benigni. Mucha gente compró el tierno mensaje de que la mentira evita problemas a ese niño que pasa sin enterarse por la crueldad del nazismo y la guerra. Al final matan a su padre y se queda solo ¿sabe por qué? El lobo agazapado debajo de la cama no se disuelve porque cerremos los ojos. La bella vida en la mentira suele tener un brusco despertar.

¿Os imagináis la vida, la canción, su mensaje, basados en la realidad? Eso ya es de nota 🙂

Necronomía

Conocí a José Rubio Malagón (Madrid, 1972) simplemente porque me escribió enviándome sus viñetas. Algunas de ellas empleé en el blog, dado que él me autorizó. Sintonía absoluta con ese humor de denuncia, esquemático y rotundo.

Lleva 15 años publicando su trabajo en diferentes medios. Ahora lo hace preferentemente en El Jueves, lainformación.com y El Mundo. Este viernes sale a la venta su libro «Necronomía» con una recopilación de 83 páginas. Muy bien editado, textura, colores, contenido. En la mejor de la mejor tradición del humor gráfico español, singular y con un pulso latente de vigía, de llamada a la realidad. Actualizado hasta los dolores de la deuda, atraviesa los mercados, la reforma laboral o el retraso en la edad de jubilación. Malagón se sirve del humor negro para denunciar los abusos de este sistema económico que ha teñido la política y la sociedad. Donde prima más el beneficio, el lucro de unos pocos, que las personas. Sonreír, mucho mejor que llorar, para buscar la rabia y de ella la fuerza para actúar.

Mariano Rajoy, «Primer Ministro de las Islas Salomón»

El portavoz de la ONU presentó así, como «primer ministro de las Islas Salomon»  a Mariano Rajoy en su intervención ante la Cumbre de Desarrollo Sostenible Río+20. Aspecto de funcionario, barba cana y desaliñada, pelo teñido de oscuro del que uno espera ver caer chorretones como en mala hora le ocurría a Dick Bogarde en Muerte en Venecia, muy gesticulante, y participante de tercera división. Algo se cruzó en el protocolo, si bien –como dicen los psicólogos- buena parte de los lapsus se interpretan como “actos fallidos”: algún deseo o cadena de pensamientos inconscientes.

Las Islas Salomón se ubican en Oceanía. Pobladas desde el Neolítico como los países de bien, en el siglo XVI recibieron la visita de exploradores… españoles que inmediatamente bautizaron a algunas de sus islas con nombres patrios que aún conservan. Álvaro de Mendalla comandó la expedición y, luego –según costumbre- las inundó de misioneros católicos que convirtieran a los indígenas y de emprendedores que establecieran allí bases comerciales europeas. Aquellos tiempos del Imperio, ya se sabe.

Lo peor es que los lugareños se defendieron con uñas y dientes, al punto de ser calificados de “hostiles y caníbales”. Tres siglos aguantaron las invasiones de la vieja Europa que, mucho más expeditos, pretendían reclutar a la fuerza a los autóctonos como mano de obra esclava. Finalmente sucumbieron, y se convirtieron en protectorado británico a pachas con Alemania. Ya en 1899, el Káiser Guillermo II estampó un punzón circular en las monedas, incluida la española con Rey y todo.

Moneda conmemorativa de la ocupación alemana de las Islas Salomón. Fuente: wikipedia

La ocupación, ay, no revirtió en el bienestar de los indígenas, y como siguieron protestando los dejaron solos, “deslocalizaron” las plantaciones y reprimieron duramente a los disidentes. Una participación decisiva en la Segunda Guerra Mundial (Batalla de Guadalcanal) les hizo visibles, negociación con la obstinada resistencia salomonense, y ya independencia (1978) como miembro de la Commonwealh, con su monarquía constitucional y todo que regenta en la distancia Isabel II.

Dicen las crónicas que los principales problemas del país son la corrupción, el déficit gubernamental, deforestación y control de la malaria (igual es que han recortado en sanidad pública). Ahora se gana la vida con el turismo y como paraíso fiscal (durante una época destino favorito de españoles informados). El fútbol es el deporte más popular, y su selección la más poderosa en el continente. Grandes similitudes y coincidencias como vemos. Alguna divergencia también en el pasado, como esa prolongada y masiva resistencia social.

El primer ministro lo es desde, oh, casualidad, el 11 de Noviembre de 2011. Sin embargo, Gordon Darcy Lilo tiene 47 años, es negro y, como toda la población del país, habla inglés. La confusión, por tanto, no tiene sentido.

Gordon Darcy Lilo. Presidente Islas Salomón

 El portavoz de Naciones Unidas ha pedido disculpas. A las Islas Salomón naturalmente. Noticias sin confirmar afirman que está subiendo la prima de riesgo del país melanesio y baja la española y aventuran que esta confusión podría deberse a la amnistía fiscal de Cristóbal Montoro. España no es Grecia, Islandia, Uganda o las Islas Salomón, como dicen en Twitter: por eliminación terminaremos sabiendo qué somos. Pero los nombramientos de la ONU ¿no sientan jurisprudencia o algo así?… empieza a ser un clamor que Rajoy debería ser Primer Ministro de las Islas Salomón.

*Publicado en Zona Crítica eldiario.es

¡Es el dedo!

Cuenta uno de esos chistes sabios el caso de un paciente que acude al doctor a consultarle, muy preocupado, un sin fin de dolencias. Si se toca en la pierna derecha le duele, si lo hace en el brazo izquierdo también, le duele la cabeza, el estómago, el hígado, los riñones, y hasta los glúteos cuando hace presión sobre ellos. El médico, tras meditarlo, le brinda un diagnóstico certero: es el dedo el que está roto.

Con mayor o menor razón, crucificamos a Zapatero –el PP a la cabeza con afilados clavos- porque se le decía culpable de la crisis. Hoy el gobierno va dando tumbos sobrepasado por la realidad. Tanto ellos como los grandes medios, como la sociedad abducida, se presionan en Grecia y les duele pero, cuando Grecia “mejora” a su gusto –antológica esta recopilación-, encuentran nuevos responsables: el BCE, el Euro, Merkel, la volatilidad de los mercados, hasta a Rajoy empizan a situarle como autor de la debacle. La desorientación general, la que dicta opinión sobre todo, es la más grave de la noticias.

De alguna manera todas esas causas puntuales son ciertas, pero el origen se encuentra en el dedo, aunque –de tanto tocar con él todo el cuerpo, el social en particular- el mal se ha extendido hasta el esqueleto. El dedo, apéndice de un armazón carcomido ya por un virus fatal: el neoliberalismo. ¿Qué más síntomas han de advertir para certificarlo?

Cuatro años de crisis galopante que empeora cada día. Cuantos más recortes se practican, más y mayores se necesitan, dicen los gurús del sistema. Hoy mismo el FMI pide a España que “rebaje aún más el despido”. Y el coro de la cúpula neoliberal al unísono desgrana en exigencias: que nos suban el IVA, y toquen también las pensiones. Creo que fue el BCE quien se felicitó porque nos hubieran mutilado la sanidad y la educación como una medida en el buen camino. ¿De que les han servido los rescates a Grecia, Portugal e Irlanda? ¿Esperarán a que se caiga la UE a trozos para ver dónde está la causa? Hay otros expertos a los que llaman mucho menos los medios: son peligrosos, pueden desmontarles el tinglado (aunque igualmente les aprisiona). Juan Torres por ejemplo.

La voracidad, sin control, es insaciable. La misma que, aparcada momentáneamente Grecia, ha dirigido sus fauces hacia España -con el agravante de un gobierno noqueado- para elevar la prima de riesgo y su pago a límites insostenibles. Un buen análisis de este punto lo brinda de nuevo Ignacio Escolar, hoy prefiero ir a las raíces.

Ciertamente, algunos podemos estar ya hartos de contarlo. De avisar con escaso éxito. En La energía liberada -de la trilogía del último año con Reacciona y Actúa- recobre una joya de texto al haber sido escrito por un especulador de primera aunque con una interesante frialdad analítica: el multimillonario -a nuestra costa- George Soros, que ha visto mucho mundo a sus 82 años.

 “Así pues, el sello distintivo de la forma actual de capitalismo global, el rasgo que lo distingue de versiones anteriores, es su omnipresente éxito: la intensificación del afán de lucro y su penetración en áreas que antes se regían por otras consideraciones. Los valores no monetarios solían desempeñar un papel más importante en la vida de las personas; en particular, se suponía que la cultura y las profesiones se regían por valores personales y profesionales y no estaban construidas como empresas mercantiles”, escribió, tratando de explicar cómo lo que llama “régimen capitalista global actual” se diferencia de regímenes anteriores. La clave está en el crecimiento del dinero como valor. Y así argumenta: “No es una exageración decir que el dinero regula la vida de las personas en mayor grado que nunca, los valores de cambio podrían llegar a sustituir perfectamente a los valores intrínsecos. Esto es cierto especialmente en un régimen capitalista que hace hincapié en la competencia y mide el éxito en términos monetarios. En la medida en que otras personas deseen dinero y estén dispuestas a hacer prácticamente cualquier cosa para conseguirlo, el dinero es poder, y el poder puede ser un fin en si mismo”.

    Estamos ante una emergencia nacional, europea y mundial, habría que cesar de apretar el dedo acusador, evadirse de los vapores narcotizantes que nos sirven a diario, porque la enfermedad es mucho más grave y más profunda. Convocar a la ciudadanía, desterrar  los egoísmos, jubilar a gestores incapaces,  hablar claro, desnudar lo esencial de todo lo supérfluo y tomar medidas radicales (es decir, en la raíz, que hasta esa palabra la ensucian). No llevamos en absoluto el camino del remedio, mientras el dedo roto nos está destrozando la vida.

Los españoles sí somos griegos

Casi el 40% de los griegos con derecho a voto (algo más de 6 millones) no ha acudido a las urnas. Redondeando los porcentajes, el 30% de los que sí lo han hecho, se ha inclinado por los conservadores de Nueva Democracia. A pesar de un varapalo serio, el 12% ha seguido votando al PASOK. Y la izquierda de Syriza se ha quedado con el 27%. Las presiones de la UE, Merkel, y los medios informativos del mundo «importante» que no quieren nadie les desmonte el chiringuito –aunque se esté hundiendo- han sido de tal calibre que solo les ha faltado enviar tanques y aviones de combate. Los ciudadanos se han decantado pues o por la abstención o por lo que quería el poder dominante.

Nueva Democracia fue el partido que, con la ayuda de Goldman Sach, maquilló las cifras griegas para entrar en el euro. Corrupción, nepotismo y despilfarro jalonaron sus años de gobierno al igual que los de los socialdemócratas del PASOK. “El índice de desempleo rebasa el 22%, y el 50% entre los menores de 30 años, pese a la reducción de los salarios en un tercio; los únicos comercios todavía con clientes son los de alimentación; las multinacionales empiezan a marcharse; la Seguridad Social ha sido destruida; aumentan en paralelo la delincuencia y la xenofobia; el turismo, una de las grandes fuentes de riqueza, está huyendo”, escribía ayer Enric González. Bruselas, Merkel y las Biblias neoliberales varias, piden más ajustes a la población para entregar una nueva cuota de su “rescate” a cuentagotas que hasta ahora no ha dado más de 170.000 millones de euros, cuando los bancos de la UE recibieron 1,6 billones, más 1 billón en líneas de crédito al 1%. El pago de su rescate, de las mermas, del hambre, de los suicidios, de las vidas en su conjunto, es para los bancos deudores –en su mayoría alemanes-, ellos, los ciudadanos, no ven un céntimo. Por el contrario su deuda crece por los intereses de la especulación consentida y amparada por la UE, Merkel, FMI, BCE y toda la casta.

¿Cómo es posible que les dé más miedo que todo esto contradecir las órdenes? ¿Creen que sería peor? ¿Aún peor? ¿Qué esperan de los partidos que les mintieron, les robaron, les estafaron, les coaccionaron, les vendieron? ¿Una varita mágica?

Ah, que “todos lo hacen”, hasta el nuevo Syriza con un programa que no es el que esgrimían los dueños del cortijo mundial. Al menos cabía una duda, en Nueva Democracia y el PASOK es una certeza. ¿Qué pasa por la mente de un votante que elije a quien causa su desgracia para que se siga ensañando? Si aún come y es un «privilegiado» ¿no ha visto cómo sus conciudadanos han ido cayendo víctimas de la codicia que no provocaron? ¿No ha visto extenderse la mancha de la pobreza? Si mañana se intensifican los suicidios en Grecia ¿quiénes serán los culpables? Porque este resultado nada cambia la situación de los griegos sino a peor. Pero es «la grandeza de la democracia»… que se saltan con pértiga más de cuatro con poder.

Probablemente, la frustración de quienes han de pagar por el miedo o la sinrazón de los otros, el malestar que ya causó caídas de gobierno y que no hará otra cosa que aumentar, provocará el derrumbe de éste -que se presume de coalición entre los dos partidos tradicionales- a no mucho tardar. Y vuelta a empezar. Más pobres y más desesperados. La sociedad desinformada, distraída y amedrentada es un peligro público.

¿A qué viene el título de este artículo? España no es Grecia en tamaño y desarrollo, pero su sociedad se asemeja. Toda, con sus gobernantes a la cabeza. Pon en una coctelera la burbuja inmobiliaria, unas cuantas Cajas de Ahorros manejadas por poderes locales, los ERES y las Gürteles varias con destituciones fulminantes de las cúpulas fiscal, policial e inhabilitación de la judicial que las investigó –que poco he oído de eso en Grecia-, unos gramos de nepotismos en la colocación de parientes y amigos, un paro similar al de los griegos y mayor tasa de economía sumergida, un buen sazonado de involución ideológica, otros cuantos terrones de “oposición responsable” para no perder el cargo, “Amaneceres dorados” que brillan y mandan ya desde las costas catalanas al corazón y las extremidades del viejo Imperio, medios informativos manipuladores o también «responsables» (con los dueños del dinero y el poder)… por tener hasta corren por las venas de ambos países ciudadanos que luchan por su dignidad… y luego agita. Y a continuación trágatelo de un sorbo. Y al que no lo quiera le tapas la nariz y se lo haces beber a la fuerza. Ah, la grandeza de la democracia, del sistema que labra ciudadanos libres y responsables, informados, sujetos a derechos y obligaciones… la que piensa en el bien común.

Grecia vota

Bajo una intolerable presión. El conciliábulo mundial de acuerdo para decirles cuál debe ser el sentido de su voto, con serias amenazas si no obedecen. Recuerda hoy Soledad Gállego-Díaz: “los totalitarismos no se edifican sobre sus virtudes, sino sobre los errores de los demócratas, como explicó Camus y como se ha dejado escrito en miles de libros de historia europea”.

 Un país que apenas supone el 2% del PIB de la UE va a desestabilizar al parecer a toda Europa si elige a Syriza. Grecia lleva dos años y medio aplicando la durísima política de ajustes de la Troika (BCE, UE y FMI) y los resultados para la población –cuya máxima responsabilidad en la quiebra es haber votado apenas sin opciones- son catastróficos. ¿Qué puede darles –y darnos- más miedo? ¿La situación actual, la realidad de hoy y el futuro previsible, o un cambio? ¿Funciona bien –para la sociedad- el sistema que con tanto ahínco defienden políticos y la inmensa mayoría de los medios y hasta la sociedad con el cerebro y la dignidad cautivos?

Enric González, un periodista de enorme solvencia, define la situación sobre el terreno, como enviado especial de El País. «Europa pone una presión abrumadora a un país condenado a sufrir” titula su crónica -de imprescindible lectura completa– que comienza así:

 Grecia carece de arsenal nuclear. Pero dispone de algo que, al parecer, puede tener efectos igualmente devastadores: elecciones democráticas. La Unión Europea y sus gobiernos, empezando por el alemán, han advertido a los griegos de que si hoy venciera la izquierda podría romperse el euro y desatarse una crisis económica mundial. La presión sobre los votantes, que han comenzado a votar a las siete de la mañana (6.00 en España), es abrumadora. Y los sondeos predicen algo parecido a un empate.

Las consecuencias de la presión extranjera sólo se sabrán a partir de esta noche. En cualquier caso, las amenazas apocalípticas no pueden angustiar mucho más a un pueblo al límite de la ansiedad. No hay trabajo, ni dinero, ni futuro. El índice de desempleo rebasa el 22%, y el 50% entre los menores de 30 años, pese a la reducción de los salarios en un tercio; los únicos comercios todavía con clientes son los de alimentación; las multinacionales empiezan a marcharse; la Seguridad Social ha sido destruida; aumentan en paralelo la delincuencia y la xenofobia; el turismo, una de las grandes fuentes de riqueza, está huyendo.

El principal candidato de la izquierda, Alexis Tsipras, de la coalición Siryza, ha insistido hasta el final de la campaña en que no quiere dejar el euro, sino renegociar los acuerdos con los acreedores porque imponen una austeridad que, tras cinco años de recesión, resulta insoportable y contraproducente. “No se atreverán a expulsarnos del euro, eso es un farol”, proclama. El líder de la derecha, Antonis Samaras, se presenta como el defensor de la unión monetaria, pero también admite que las contrapartidas del rescate concedido a Grecia (170.000 millones de euros) están desangrando al país. Angela Merkel, la canciller alemana, es inflexible: “No renegociaremos los acuerdos”, declaró el viernes…

Mañana será peor

 

He buceado por los archivos de casi tres años y medio de blog. Y os enlazo un artículo por año de los tres primeros. Conviene hacer estos ejercicios de memoria para ver los matices, algunos bien curiosos. Todo se veía venir… y vino. Incluso con una virulencia terrible por no haber puesto los medios para atajar la debacle. Hoy estamos peor que el año pasado, que el anterior y el otro. Lo terrible es la evidencia de que el mañana, por este camino, se avecina catastrófico. Aún más que ya es decir. Sólo que ese futuro no es inexorable, si ¡de una vez! se hace algo eficaz.

No es liberalismo, es neofeudalismo. 28 de Marzo de 2009

Vivimos tiempos tan confusos que ya no sabemos qué sistema político y económico es el hegemónico. Nos cansamos de despotricar contra el liberalismo como causa de nuestros males actuales -también pasados y futuros- y no advertimos el cambio de régimen que se ha producido ante nuestros ojos. “El liberalismo -copio- es un sistema filosófico, económico y de acción política, que promueve las libertades civiles y el máximo límite al poder coactivo de los gobiernos sobre las personas; se opone a cualquier forma de despotismo y es la doctrina en la que se fundamentan el gobierno representativo y la democracia parlamentaria”. Prima el individualismo, la libertad, la igualdad de los ciudadanos ante la ley, y el respeto a la propiedad privada como fuente de desarrollo individual, y como derecho inalterable que debe ser salvaguardado por la ley y protegido por el Estado. Es evidente que no es lo que está sucediendo ahora, los gestores de la crisis no están siendo obligados a asumir responsabilidades y la ley del embudo es norma en el trato a unos ciudadanos y otros, apenas protege el Estado, los Estados, los derechos de los ciudadanos de a pie frente a los desmanes de los poderosos, más aún, les obliga a pagar los errores de los otros.

 Los viejos liberales afrontaban las consecuencias de sus negocios. Si les salían bien, atesoraban múltiples ganancias que, por supuesto, no repartían. Pero, si fracasaban, apechugaban con sus pérdidas, se iban a la bancarrota. Ahora socializamos las pérdidas, pero no los beneficios, luego tampoco es socialismo o socialdemocracia. Sencillamente, hemos vuelto al feudalismo. Es decir, la organización social, política y económica basada en el feudo que predominó en la Europa occidental entre los siglos IX y XV. Se trataba de propiedades de terrenos cultivados principalmente por siervos (ciudadanos libres), parte de cuya producción debía ser entregada en concepto de “censo” (arriendo) al amo de las tierras -”por la gracia de Dios”-, en la mayoría de los casos un pequeño noble (señor) nominalmente leal a un rey. Gran papel de la Iglesia Católica en el invento, durante los concilios de Charroux y de Puy consagra a los prelados y señores como jefes sociales y sanciona con graves penas la desobediencia de estas normas. Los señores, a partir de ese momento, “reciben el poder de Dios” y deben procurar la paz entre ellos, pacto que deben renovar generación tras generación. En los países desarrollados, el peso decisorio de la Iglesia Católica, es, hoy, escaso, pero en España -daño añadido- es una losa de varios quintales.

Estamos ante la falsa creencia de que tomamos decisiones al votar, pero el orden social se decide en consejos de administración privados con la connivencia de los gobiernos y de otros poderes  -hoy, también los potentes medios de comunicación-. Como en la Edad Media, si el señor, los señores, emprenden una campaña, y fracasan, se paga con los impuestos de los nuevos siervos, o se les recorta la paga en nuestro caso. El señor nunca pierde. Al igual que en las Cruzadas, los señores van con sus estandartes -ahora sus logos- a conquistar nuevos mercados y nuevas fuentes de financiación -catequizar infieles era la excusa-, sufragados por la plebe y, de nuevo, sin repartir beneficios. Lo que es peor, ahora les bordamos sus logos entusiasmados, consumiendo cuanto nos mandan.

“Washington concederá más ayudas a General Motors y Chrysler” -leo-. Ni el meritorio Obama cambia completamente el rumbo, ahora esto, tras prometer insuflar también un nuevo billón de dólares al sistema. Que los causantes de la crisis no estén en la cárcel, que incluso cobren sus primas pactadas como si nada pasara, casi es una anécdota. Muy ilustrativa, eso sí. Angela Merkel, la envidiable 🙂  conservadora alemana, “anticipa que la próxima reunión del G20 no resolverá la crisis” -dice que harán falta muchas más-.

Los nuevos siervos seguiremos pagando, ajustando un agujero más cada vez los cinturones. Traigo de nuevo la frase premonitoria de Josep Stiglitz, Premio Nobel de Economía, sobre las medidas que se estaban -y están- adoptando “es como poner transfusiones a alguien con hemorragia interna”. Lo único es que, como en el feudalismo, quien lucha y se desangra es el ciudadano. Nos van a hacer vivir una espantosa agonía, hasta que se convenzan de que, por este camino, no vamos a ninguna parte. Y, digo yo, algo tendremos que decir ¿no?

¿Nos comerá el lobo feroz? 2 de Agosto de 2010

Érase una vez un señor llamado Milton Friedman, pariente cercano de Adam Smith, cuyas políticas económicas  irían abriéndose paso tras el crack del 29 y la Gran Depresión, que, con tan mala fortuna, había propiciado -entre otros factores- la misma doctrina que iba a imbuirle: monetarismo, neoliberalismo. Y otro señor que respondía al nombre de John Maynard Keynes, partidario de un capitalismo humano con control del Estado (un mayor intervencionismo) que después del gran fiasco económico, el consiguiente auge de los fascismos, y la guerra mundial, inspiró el “new deal” norteamericano y el “plan marshall” para la Europa destruida. Gasto público para reactivar la economía. Desde entonces hay dos formas de ver el capitalismo. Pero los Chicago Boys de Friedman (primos aventajados de sus predecesores) entraron definitivamente en acción en los setenta hasta llegar a su absoluto triunfo -por el momento- en el mundo actual.

Este cuento tan apasionante lo conocéis muchos, claro está, pero la derecha dispone de otra versión que parece enganchar más al personal. Y lo que es más asombroso, de una práctica derrochadora, nula acción sobre la creación de empleo, privatizaciones de servicios públicos esenciales que dañan las prestaciones, sin contrapartidas sociales, que contradicen absolutamente sus teorías. Y nadie se inmuta.

“Una de las ideas más dañinas que las derechas en la Unión Europea (Merkel, Sarkozy, Rajoy) están proponiendo es incluir una enmienda en la Constitución de sus países que prohíba al estado tener déficits públicos. Se argumenta que los estados tienen que comportarse como las familias y que, por lo tanto, no deben gastarse más de los que ingresan. Esta postura, ampliamente extendida en medios conservadores y neoliberales, se basa en varios errores. Uno de ellos es que desconoce el comportamiento económico de las familias. En realidad, las familias se endeudan constantemente. Muy pocas son las familias que cuando compran una vivienda o un coche, por ejemplo, pagan su coste total en efectivo. La mayoría se endeuda. Sin endeudarse, las familias no podrían mantener sus niveles de vida. Pues lo mismo ocurre con el Estado. De ahí el déficit y la deuda pública”. Así comienza un extenso artículo -”La última “boutade” económica de las derechas“- de Vicenç Navarro, Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University y, sobre todo, otro empecinado activista en eso de clamar en el desierto.

 “Pues lo mismo ocurre en el caso de los Estados”, dice Navarro. “Los estados pueden endeudarse para pagar los recortes fiscales que benefician a los ricos como ha ido ocurriendo en gran parte de los países de la UE, incluyendo España, donde las reformas fiscales regresivas han beneficiado a las rentas altas y al mundo financiero y empresarial, siendo ello una de las causas del crecimiento de la deuda pública. Esta es una deuda no productiva, pues se ha generado para proteger las rentas de los ricos. Pero los estados pueden endeudarse para invertir en infraestructuras físicas y sociales necesarias para incrementar la productividad, el crecimiento económico, la creación de empleo y el estándar de vida presente y futuro”.

Después distingue entre dos conceptos fundamentales: deuda bruta y deuda neta. El tamaño de la deuda pública no es el indicador más importante del endeudamiento público de un país, pues la única deuda de la que el estado tiene que pagar intereses es la que se llama deuda neta, es decir, la deuda pública (los bonos del Estado) que generan intereses que el Estado debe pagar a los inversores privados que la poseen. De ahí se deriva que la información más importante no es la deuda bruta (que es la que constantemente se cita), sino la deuda neta. Japón tiene una deuda bruta que representa el 225% del PIB, y en cambio tiene que pagar unos intereses de sólo un 2% (España tiene que pagar unos intereses del 3,6%), y ello como consecuencia de que la deuda neta es muy inferior a la bruta.

Nos cuenta que los Estados disponen de la posibilidad de imprimir dinero a través de sus Bancos Centrales para pagar sus deudas. Pero, oh, maravilla, el Banco Central Europeo ha cambiado recientemente su misión: “es el que imprime el dinero y lo presta a los bancos pero no a los Estados, siendo el único Banco Central entre los Bancos Centrales de las grandes economías que no tiene tal responsabilidad. Tanto el Banco Central Estadounidense (The Federal Reserve Board) como el Banco Central del Japón, o el Banco Central de Gran Bretaña, imprimen dinero que los estados utilizan para pagar sus deudas”, afirma Vicenç Navarro.

De alguna manera es la política keynesiana la que está intentando aplicar el EEUU de Obama con buenos resultados hasta el momento. Pero hoy leemos que no, que EEUU “no remonta el vuelo“. Los últimos datos cuestionan el vigor de la recuperación y azuzan el debate sobre la efectividad de los multimillonarios estímulos, nos dicen. De cualquier forma están hablando de cifras de crecimiento del 3%, que para nosotros quisiéramos en la Europa cercenada por “Bruselas” y “los mercados”. Pero buscamos la letra pequeña, las causas del problema norteamericano: la falta de recuperación en el mercado inmobiliario y la escasa concesión de créditos. Acabáramos.

Casualmente, los bancos andan reunidos por encargo del G20, muy discretamente, para ver cómo encauzan su futuro, el suyo. Juez y parte, apuestan porque su regulación sea más suave de lo pretendido: “imponer nuevas e inmediatas exigencias podría frenar la recuperación económica por la urgencia del sector para adaptarse a esas nuevas normas”, dicen algunos. Ya, si añadimos quién tiene los pisos, y quién los vende más caros, pues igual no dormimos, con este calor además. No vendría mal para oír roncar o aullar al lobo. Porque probablemente es él quien ocupa la cama.

El Acoso a Europa. 12 de Julio de 2011

Vivimos en una civilización que trata de apagar las llamas con mantas y sopletes ignorando la causa del fuego. Embobados con la luminiscencia parecemos no recordar las evidencias: una crisis provocada por algunos poderosos agentes de… “los mercados” que se salda a su favor y recrudece su estrategia. Leo hoy que los colapsos solo se daban antes en Latinoamérica y el Sudeste Asiático. Pero ha llegado la hora de Europa. ¿Cómo iba a pararse el neoliberalismo si en lugar de controlarlo se alimenta su poder? La UE, dominada por el PPE y asimilada a la causa conservadora la socialdemocracia, es –además de un ente de flagrante ineficacia- el mejor instrumento para que los especuladores campen a sus anchas. Por vocación neoliberal. Es lo que votaron los ciudadanos ¿O no sabían lo que hacían? Decreta “ajustes” (a los ciudadanos, por supuesto) que no funcionan. No funcionan tampoco los rescates. Los hechos son tozudos ¿dónde está la creación de empleo prometida tras apretar la soga? ¿Dónde el crédito?

Premios Nóbel como Stiglitz y Krugman se desgañitan avisando de que ése no es el camino. Solo para los “mercados” resulta rentable. El nerviosismo de los “mercados” se calma con tilas varias. Pero estamos en manos de políticos sumisos que les ruegan piedad, secundados por muchos ciudadanos educados en el temor. Claro que hay otro sistema posible: tomar las riendas. Control al poder financiero como prometió hacer y no hizo el G20. Impuestos para todos –que no se pagan igual-. Supresión de los paraísos fiscales. Revisión de las deudas que la sociedad no suscribió. Una agencia de calificación europea independiente y no como las tres glorias norteamericanas que sufragan los clientes y a ellos sirven. Culpables de la crisis como comprobó la comisión FCIC estadounidense. Ese dato y un análisis de la deuda aquí. ¿Cómo se puede tolerar, en definitiva, que por cumplir con los bancos alemanes, franceses, etc se exprima a toda la población de países enteros?

Lo he escrito en el debate de El País. El enlace es del blog de mi querida amiga Angels, a la sazón catedrática de economía.

Por cierto, la sesión ha abierto con acoso sin cuartel a la deuda española, que sobrepasa a las 10.00 los 370 puntos, como 100 puntos más de su récord anterior. Casi un tercio.