
Dice desencaja, pero en realidad encaja a la perfección. Quizás hasta en exceso. Esas cabezas de ABC.
Etc…

Dice desencaja, pero en realidad encaja a la perfección. Quizás hasta en exceso. Esas cabezas de ABC.
Etc…
Publicado por rosa maría artal el 4 octubre 2015
https://rosamariaartal.com/2015/10/04/ciudadanos-y-la-prensa-a-67-dias-de-las-elecciones-generales/
El 80% de los catedráticos de universidad son hombres, aunque es mayor el número de licenciadas que de licenciados. Más del 70% de los periodistas somos mujeres y ninguna dirige o ha dirigido un periódico de tirada nacional y son escasas las jefas de sección. Los consejos de administración de bancos y grandes empresas siguen ocupados por una mayoría abrumadora de hombres. En este punto compartimos honor con el resto del mundo. Salvo en Noruega que cuenta con un 42% de mujeres en los órganos de dirección de las empresas, la media europea es del 11%. La foto del poder nos muestra siempre a un grupo de hombres con traje rigurosamente oscuro.
A este panorama ya conocido y sedimentado, se añade en España un intenso recrudecimiento del machismo. Han vuelto los culos a toda pantalla –se diría que hasta para vender estufas o gorros de playa– como síntoma del regreso de la barra libre para usar y minimizar a la mujer. En las recientes elecciones al Parlament de Catalunya el número de mujeres se ha reducido al 38,5%, desde un 40% que tampoco era para tirar cohetes.
A quien se atreva a señalar los privilegios del machismo y defender la igualdad que busca el feminismo le caen insultos y hasta amenazas, como le ocurre a la colaboradora de eldiario.es que firma como Barbijaputa. La visceralidad en este punto, la agresividad, evidencia que mantener la discriminación por razón de presunta superioridad, se sitúa entre lo más sagrado o valioso. Tenemos un problema, va en aumento, a velocidad acelerada, y hay que hablarlo.
La crisis económica y la involución ideológica que vivimos se ha traducido en un aumento de la desigualdad en todos los niveles y explica este aumento del machismo, de esa brecha de género. En él, los medios de comunicación juegan un papel decisivo como vehículo que, a la vez, potencia el modelo.
Aquellos maridos de la publicidad en blanco y negro arrellanados en el sofá que decidían sobre lavadoras cuando ni pensaban darle en toda su vida al botón del encendido siguieron en activo mucho más tiempo del que creemos. Hasta hace apenas dos décadas continuaban siendo voces masculinas las que aconsejaban en los anuncios las bondades de cualquier producto. Invariablemente. La voz de la autoridad en todas las materias. Cuando ya dejaron piar a las mujeres, la publicidad continuó reforzando los papeles tradicionales de uno y otro: el hombre triunfador y la mujer complementaria. El que, en casa, intenta «ayudar» a su compañera. La mujer, joven y muy delgada, incluso para, cuando toca ese perfil, mostrar el culo –cada día más huesudo– en pantalla. Últimamente también usan los de los hombres como señuelo, si se puede igualar a la baja no se plantean dudas.
Con más de un 70% de periodistas y más de un 60% de licenciadas en distintas especialidades, han regresado las tertulias y debates pobladas de hombres y nada más que hombres. En esa progresión sin pausa desde hace tiempo, durante la noche electoral catalana no había ni una mujer en la mesa de La Sexta y Antena 3. Presentadoras o políticas, sí; como comentaristas no. También viene de lejos.
La opinión fue cosa de hombres hasta hace muy poco tiempo. Con una desproporción descomunal. Prácticamente solo Maruja Torres, Soledad Gallego-Díaz, Rosa Montero, con Julia Otero manteniendo el tipo en la radio, y muy pocas más, lograron el derecho a escribir de «asuntos serios». Porque en cuanto te daban la oportunidad –ese raro lujo que ciertamente pocas disfrutaban y disfrutan- y te salías del temario «igualdad hombre/mujer», «la edad» o similares, venían los retrasos en la publicación, hasta llegar al fin de las colaboraciones.
Y en cierto modo sigue la tendencia. Columnas enteras de solo hombres, con opiniones sin duda valiosas, aunque cuesta creer que sean casi los únicos que pueden aportar ideas. Incluso este diario que incorpora un número infrecuente de mujeres ofrece a veces esa desproporción. En otros medios el porcentaje femenino no debe llegar ni al 5%.
Cuando se trata de aportar argumentos en reportajes y noticias, si hay un hombre disponible para entrevistar siempre es preferido. La discriminación lo es a favor del hombre. Con excepciones: si se habla de la educación de los niños o de salud, belleza y moda, ahí sí encuentran que hay más mujeres «expertas». ¿Cuántas economistas salen a opinar con pizarra o sin pizarra? ¿Cuántas investigadoras, abogadas o juezas?
Había comenzado a cambiar. La Ley de Igualdad efectiva entre mujeres y hombresde Zapatero en 2007 –tan vapuleada por la derecha-, su trabajo en ese sentido desde el primer día, tuvo alguna influencia, como ha sucedido en otros países (Noruega, por ejemplo). Trajo no solo un mayor número de mujeres a órganos de decisión, sino que se aceptara su presencia. Una pica en Flandes hablando de España. Eran, además, mujeres; fuera del modelo tradicional de políticas con testosterona. Como reacción, nacieron también las «feminazis», el término que regaló a las mujeres defensoras de la equidad el afamado escritor Arturo Pérez Reverte. Pero hemos vuelto atrás y el machismo gana de nuevo la partida.
Está pasando factura. Si cualquier colectivo tuviera en su seno un balance de 700 personas asesinadas en la última década, como ocurre con las mujeres, se hubiera paralizado el país.
Cada vez son más las noticias y estudios que alertan sobre el agravamiento de las actitudes machistas incluso desde la adolescencia. El control de la pareja, el imponerle con quién puede hablar o qué puede hacer, impedir que vea a sus amigas, son ya prácticas frecuentes. Las chicas tienden a revisar el móvil de ellos más que al revés, aunque lo están haciendo en un gran número todos ellos. Las agresiones tampoco faltan. La creencia de que todo esto ocurre porque «las quieren». En una reciente encuesta, el 59,4% de los adolescentes consultados pensaban que «el chico debe proteger a su chica». Y que ellos tienen más necesidad de sexo. Han retornado hasta las «chicas duras», frente a las «fáciles».
Estos jóvenes están evidenciando una desoladora inseguridad, un peligrosísimo desconcierto, fruto de la crisis social que padecemos. De la debacle social que se enmascara entre globos de colores. Y en la que hombres y mujeres parecen mirar hacia otro lado obviando problemas de enorme envergadura que les afectan y marcarán su vida.
Soy de quienes se empecinan en pensar que las mujeres somos personas. Y que si una mujer está en el poder obrará como ella sea, porque tan mujeres son Ada Colau y Manuela Carmena, como Esperanza Aguirre y Dolores Cospedal y con eso está dicho todo. Pero las mujeres somos algo más de la mitad de la población. Mayoría, en numerosas especialidades ya. Se está ofreciendo un mundo parcial y mutilado. Y tenemos derecho a toda la voz que nos corresponde y a todos los derechos inherentes al ser humano.
*Publicado en eldiario.es en donde entre los numerosos comentarios hay algunos para… añadir al texto.
Publicado por rosa maría artal el 3 octubre 2015
https://rosamariaartal.com/2015/10/03/vuelve-el-machismo/
Tenían el susto metido en el cuerpo al punto de sacar a la palestra ex presidentes, premios nobel o atareados directores de medios de información. Pero los resultados de las elecciones catalanas les han dado un respiro. Hondo. Se trata ahora de minimizar el independentismo que crece en cada consulta, y de jugar bien las piezas del nuevo tablero. Y en él, 734.910 catalanes que ni muertos querían ni independentismo… ni PP, alientan a quienes tanto se juegan si se produce el mínimo cambio. A esos pocos que anteponen sus intereses a cualquier otra consideración.
Por esos casi 735.00 votos que han convertido al partido de Albert Rivera en la segunda fuerza política de Catalunya (no, aún, de España), portadas, editoriales, artículos, se vuelcan en la Operación Ciudadanos Ültimo Asalto. Se les había debilitado en los últimos tiempos, pero no hay sino una buena guerra de banderas para que las aguas se encaucen.
A modo de ejemplo, La Razón. El naranja tendrá que decidir entre rojos y azules, dice. Observemos que habla de España porque en Catalunya el PSOE tiene poco que ventilar -sigue cayendo en apoyos-. Que da por hecho que los resultados allí se extrapolarán al Estado, es decir, que el trabajo mediático/político dará los frutos apetecidos (algo cierto si no se está prevenido y puede que incluso estándolo dado el poder de esta maquinaría tan bien engrasada). Y así el naranja “tendrá” que decidir, nada como los verbos contundentes. Y lo más divertido: llama “rojo” al PSOE.
Nótese también la sobriedad responsable de Rivera y Arrimadas en esta imagen tan alejada de la que dejaron la noche electoral en la que parecía que habían ganado el Mundial de Fútbol o la Convención de Delegados de Microsoft. Mi “religión” periodística me impide pinchar artículos de ciertos medios, pero es reseñable también el alborozo de la ultracaverna con estos Ciudadanos tan de derechas y tan españoles. El «Yo soy español, español» que corearon, o el «España unida jamás será vencida» les llegó al alma.
Del cúmulo de algarabías y consejos –el respiro de El País es notable- quién más claramente da detalles de la Operación es este artículo de El Mundo. Plagado de claves. Es la hoja de ruta en realidad.
«En los cuarteles de las grandes empresas del Ibex pulsados por este diario hay preocupación por la difícil gobernabilidad de Cataluña, un motor económico importante para España, pero, a la espera de que se despeje esa incertidumbre, se centraron en ver ventajas al resultado.
Por un lado, gusta la perspectiva de que sea Ciudadanos y no Podemos la fuerza bisagra en las elecciones generales. «No hay que engañarse, la principal preocupación es que el nuevo Gobierno español a partir del año que viene esté formado de algún modo por PSOE y Podemos y ahora la combinación puede ser de los socialistas con Ciudadanos», afirma un alto ejecutivo de uno de los principales bancos del país. Los escenarios, en su opinión, mejoran, porque si la próxima legislatura es Mariano Rajoy con Albert Rivera o Pedro Sánchez con el líder de Ciudadanos, implicará que no haya ningún cambio fundamental en la actual política económica y se mantendrá un crecimiento en torno al 3% en los próximos cuatro años. «El PP va a tener que trabajar mucho si quiere ganar», señala un miembro del influyente Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC). Sánchez percibe las dudas que existen en el Ibex con Rajoy y por eso, entre otros factores, intenta centrar su discurso. Ayer cargó contra la CUP por «antisistema» y pidió «gobiernos transversales».
El presidente de Telefónica y del CEC, César Alierta, no oculta su buena relación con Rajoy, pero también elogia que la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, no se apoye en Podemos».
El artículo completo aquí. Tan diáfano sobre lo que quiere el IBEX y las grandes empresas en general. Los movimientos y amenazas que despliegan. Se han tranquilizado. Esta frase es la clave:
«Si la próxima legislatura es Mariano Rajoy con Albert Rivera o Pedro Sánchez con el líder de Ciudadanos, implicará que no haya ningún cambio fundamental en la actual política económica».
Y, ellos, ganarán. El crecimiento es de ellos, ya se ve el resto. Y encima ni tributan lo que deben, dado su apego por los paraísos fiscales. De hecho juegan con nuestras vidas, las vidas de la mayoría, ya sin ningún pudor. Los resultados en Catalunya no tendrían que ver con los de las generales dado que el indepentismo allí es elemento decisivo, pero la Operación Ciudadanos juega a la profecía autocumplida. He leído comentarios «emocionados» con la fiesta electoral de Ciudadanos que a tantos nos puso los pelos de punta.
Los movimientos que se están viendo son muy claros por otro lado. Susana Díaz, la poderosa presidenta andaluza, se marcó un vídeo con Feijoó por la unidad de España. Iceta que ha visto desteñirse el cinturón rojo de Barcelona mientras bailaba con gracia sin parar quiere hablar con Ciudadanos. Y Pedro Sánchez, tan pragmático, también abre puertas.
La Operación Ciudadanos Último Asalto se basa -lo estamos viendo- en minimizar a Podemos, y por el momento parece que con su entusiasta colaboración. Sonoro batacazo en las elecciones catalanas y escaso realismo para entenderlo y afrontarlo, al menos por el momento. La izquierda exquisita, entretanto, no cesa de seguir poniendo palos en las ruedas ahora que atisba mayor ocasión. Véase un ejemplo entre muchos. Como en los viejos tiempos mejor la derecha más dura que el colega rival.
El panorama es muy preocupante. En ese ejemplar catálogo que nos ha brindado El Mundo sobre la Operación Ciudadanos Último Asalto de la que participan muchos más poderes, lo dicen: se trata de que nada cambie en lo sustancial. PSOE-Ciudadanos o viceversa, quizás Rajoy o alguien del PP, sube Cifuentes que está en la misma línea… estética y mental. Como escribe Barbijaputa de Inés Arrimadas, todos son como ella: blanca, delgada, vestida de marca y bien parecida. Y existe la duda de que haya obesos, feos o minusvalidos en la «nueva» política que representa Ciudadanos.
Una operació de marketing para que nada cambie. Cuidado, muchísimo cuidado con las «perfecciones» estéticas sin mirar qué hay dentro.
Publicado por rosa maría artal el 29 septiembre 2015
https://rosamariaartal.com/2015/09/29/lanzada-la-operacion-ciudadanos/
Una Cataluña independiente sería “un país marginado gobernado por mediocres fanáticos”, les dijo un desmesurado Premio Nobel de Literatura, peruano y español, que ahora reverdece viruelas al lado de una reina rosa y ni aun así suaviza su agria expresión. El otrora afamado presidente del gobierno, Felipe González, desgrana pesadillas en las que se baten Hitler, Mussolini, Stalin, Maduro, Pinochet elevado a los altares, Gas Natural, yates y su propio pasado a olvidar, y todos juntos componen el rostro de un catalán “secesionista” que se le atraganta inyectando en sangre sus ojos. Su colega Aznar le jalea sin encontrar insultos superiores a los que pergeña el socialista que siempre fue más brillante y algo más alto. Periodistas, con múltiples y merecidos premios también en el pasado, como Carlos Herrera, divierten al personal con frases pretendidamente ingeniosas que huelen a receta de largas convivencias maritales: “Cataluña tiene más peligro que un cable en un charco». Fernández Díaz, el ministro, emerge de sus fantasmas interiores plagados de etarras, yihadistas y catalanes de mal para utilizar su cargo en propaganda que influya en los comicios. Mientras su hermano repone el honor mancillado de la bandera de España en el balcón del Ayuntamiento de Barcelona, ayudado por una descompuesta concejala que la defiende con ahínco. El líder de ERC había ido a incordiar desplegando una estelada como un festejo más. Sí, el balcón del Ayuntamiento en el día de La Mercè nos brindó el resumen más exacto de qué es la política española, y la catalana en particular, sumiéndonos a todos en el bochorno.
Derivas que como su propio nombre indica tuercen el rumbo correcto. Comandadas, para más desgracia, por filibusteros, desmembradores, cismáticos, nazis y fascistas… Lo oído, visto y leído en esta campaña electoral ha traspasado todos los límites del esperpento y la desvergüenza. Por diversos flancos. En el campo de batalla, el president sonríe malévolo cuando le dan el trabajo hecho. Con Varoufakis locales por parte de tocado capilar y opiniones cambiantes, la metralleta Ciudadana de lecciones aprendidas que dicen no y su contrario, el racista que exhibe sin pudor su ignorancia, simpáticas lecciones de baile y hasta dialécticas y cantos en las reservas de indios. Siendo sustancial lo que se dilucida, contando con personas que se toman en serio su trabajo en la política, la frivolidad vuelve a erigirse como signo de los tiempos para esconder realidades de mucha mayor trascendencia.
El camino adecuado, el único –como asegura el experto jefe en nacionalidades Mariano Rajoy-, lo marcan los nacionalistas españoles. Quienes, con frecuencia, tienen una única patria: ellos mismos. Con sus intereses y su clan de apoyo. Hoy, para buena parte de quienes mandan, no hay más nación que el dinero, obtenido por cualquier medio. Corrupciones flagrantes que envilecen países, grandes y pequeños. Recortes en derechos sociales y ciudadanos. Uso de la información, de los medios, y de las instituciones para fines privados.
En estos años de la infamia ¿Quién de los arrebolados defensores de los nacionalismos varios es ejemplo para nadie? ¿Vargas Llosa? ¿Felipe González? ¿Artur Más? ¿Directores y columnistas de periódicos varios? ¿Mariano Rajoy por un casual?
Cuando Hungría levanta muros físicos, de nuevo, para detener a las personas que el sistema mundial ha arrojado de sus casas ¿cómo tienen el valor de elegir nacionalismos perversos y callar flagrantemente ante enormes atropellos?
Cuando el aire que respiramos es patrimonio de la codicia empresarial, de la trampa más salvaje que pasa por encima de la salud de los ciudadanos para obtener algo más de beneficio ¿Qué lecciones pueden dar quienes lo amparan desde los gobiernos? ¿Cómo pueden hacer creer a los incautos que éste es el sistema correcto?
De los centenares de definiciones del nacionalismo, la más ajustada probablemente la formuló George Bernard Shaw: “Patriotismo es tu convencimiento de que este país es superior a todos los demás porque tú naciste en él”. Lo que suele ser fuente de conflictos, dado que los nacionalistas de otros países piensan exactamente lo mismo.
Es cierto que a algunas personas, a muchas, a la mayoría, les atrapan los paisajes vividos, luces, temperaturas, sabores u olores. Cómo formó la historia y las experiencias a sus sociedades, la cultura, la lengua, los acentos, los logros o las manías. Los valores, en mi opinión, no pertenecen a los pueblos sino las personas y en el paquete entran de toda condición. Pero de ahí a mantener enfrentamientos, llegar a la violencia, parece una desmesura. Interesada. Esto siempre tiene beneficiarios y no son los que marchan en primera línea de fuego.
Los agravios no los hacen los límites territoriales, sino los individuos que deciden. Los anhelos fundamentales lo son de todos los seres humanos, con apenas matices de color, y por ellos hemos de luchar. Sin fronteras. Hacer -o buscar quien haga en representación nuestra- a aquellos cuya patria sean los derechos humanos, la honestidad, la justicia, la solidaridad. Cuando el 27S pase, y pasen los diciembres, es lo único que quedará.
Publicado por rosa maría artal el 27 septiembre 2015
https://rosamariaartal.com/2015/09/27/a-proposito-de-los-nacionalismos/
Sí, solo hace 40 años. Cinco jóvenes fueron ajusticiados el 27 de Septiembre de 1975 en aras de una de esas leyes que Franco sacaba de la gorra de los horrores. Ángel Otaegui y Juan Paredes, militantes de ETA; y José Luis Sánchez Bravo, Ramón García Sanz y José Humberto Baena, del FRAP. El dictador no hizo caso de la presión internacional, ni de la petición expresa del Papa Pablo VI. Los cinco fueron fusilados… al alba.
Apenas dos semanas después, en un ventoso y frío 12 de octubre, Francisco Franco enfermó y, tras una dura agonía, murió en su cama el 20 de Noviembre. Tenía 82 años, de los cuales había pasado más de 40 comandando una férrea dictadura, tras vencer en la guerra civil que desencadenó con su golpe de Estado al gobierno legítimo de la II República.
Los que vivimos aquellas últimas ejecuciones del franquismo y lo contamos éramos muy jóvenes entonces, pero 40 años es poco tiempo para borrar las huellas de todo el cúmulo de atrocidades en una sociedad. Las personas arrancadas de sus hogares para no volver. La suciedad de las denuncias, la arbitrariedad sin límites, el pensamiento único y disparatado. En los genes de España están los de quienes perpetraron aquello, un país no se repone de algo así y menos cuando se ha saldado con total y absoluta impunidad. Al punto de ser venerado aún el franquismo en nombres de calles, plazas y recuerdos por sus herederos naturales. Los que tan cómodos se sienten aún con él.
Hablando anoche con mi amigo Gonzalo Semprún recordaba él aquella canción que Luis Eduardo Aute compuso y cantó aún con ruido de sables -duraron bastante tiempo-, disfrazando de amor humano el amor a la justicia y a sus últimas víctimas sacrificadas en la cerrazón. Y entonces el recuerdo revive en latidos ciertos del momento.
Hay una losa que va cayendo hoy también con las profundas dosis de intolerancia y manipulación desplegadas para coartar a los catalanes que votan al Parlament este 27 de Septiembre. Será para escribir otro tratado lo sucedido estos días. Tampoco aquí hay equidistancia, ni pesos similares en los «bandos». Es más fácil hablar que apalear, o debería serlo. La profunda brecha no es realmente por el resultado -por mucho que hayan exacerbado los sentimientos más primitivos de muchas personas ajenas incluso al proceso-, es por cómo se han desarrollado los hechos. Hasta leyes nuevas y tribunales remozados tenemos. Las portavocías mediáticas también precisarán una seria reflexión. Hay veces que las contrapartidas que aporta el poder no lo compensan todo.
De muertes, memorias e impunidades habla el actor y escritor Juan Diego Botto, aquí, con Javier Gallego, a partir del minuto 95 del programa 80 sobre los fusilados del franquismo. También fueron a buscar a su padre, en Argentina, y tampoco volvió a verlo. Y no olvidó.
A otra amiga, Olga Lucas, viuda de José Luis Sampedro, le llevaron igualmente a su papá para acabar en un campo de concentración nazi, tras haber huido de la España en guerra. Lo cuenta en Sala de Espera, fresco en la memoria y el dolor, como si fuera ayer.
Las historias terribles, injustas, impuestas con la bota en la cerviz, dejan profundas huellas. Se curan con justicia y desde luego invirtiendo los caminos que pudieron producir y desarrollar estas catástrofes. Hemos de parar, pensar y dar la vuelta, arrinconando los turbios males que dañan nuestra vida.
La noche aún tiene negrura atrasada, habrá que abrir la mañana a la luz. A veces es tan simple como destapar las ventanas.
Publicado por rosa maría artal el 26 septiembre 2015
https://rosamariaartal.com/2015/09/26/ultimas-victimas-del-franquismo-solo-hace-40-anos/
Mientras agitan banderas y demagogias, están sucediendo hechos de enorme trascendencia en España. Nuestro país encabeza la lista de aquellos cuyos jóvenes aceptan involuntariamente trabajos a tiempo parcial. Los conocidos como «minijobs», un invento alemán de trabajo marginal que se caracteriza por su baja remuneración y cotización para adquirir derechos de seguridad social. España cuadriplica la media de los países industrializados. Pero esto no encabeza las noticias diarias. Para qué queremos más que banderas y unidades sagradas en lo universal.
El informe de la OCDE destaca que cerca del 71% de los empleados de 15 a 24 años en España tienen contratos temporales. Dado el paro en este tramo -y en el siguiente-, que se ha incrementado durante el gobierno del PP del 40% al 53% -e incluso más en algunos momentos-, los jóvenes españoles aceptan cualquier ocupación. Resolviendo, por cierto, la tarea a los empresarios que deberían pagar a ellos o a otros un salario digno. La llamada Reforma Laboral del PP ha contribuido a este tipo de empleo precario al que no se ve visos de mejora, dado que no hay otro modelo productivo que el abaratamiento de la mano, pie o cabeza de obra.
España está alimentando pues una burbuja de precariedad que se proyectará hacia el futuro con honda gravedad y consecuencias devastadoras. Jóvenes sin hogar propio, sin trabajo que permita vivir, pueden ir olvidándose de pensiones o de poder afrontar los cada vez más frecuentes copagos en sanidad y servicios.
Otro estudio, de Save the Children, muestra que el 56% de las familias monoparentales, encabezadas por una mujer, disponen de tan solo 600 euros mensuales para vivir. Lógicamente encuentran, además, grandes dificultades para compatibilizar su vida laboral y la personal. No es fácil pagar ayudas con esos ingresos.
El 80% de los abuelos, nos contaban hace poco, ayuda a la subsistencia de sus hijos y nietos. No vivirán eternamente.
¿Hasta cuándo se puede mantener esta situación?
Tenemos un presidente que abochorna cuando abre la boca -véase la entrevista de Carlos Alsina en Onda Cero-. Unos políticos como Esperanza Aguirre que no calla ni un día, mientras se gastó 3,3 millones de euros en primeras piedras y folletos para promocionarse con nuestro dinero. O la trama Púnica, nacida en la Comunidad Valenciana, que entre sus muchos presuntos latrocinios, nos dicen, no tuvo empacho en pagar 4.000 euros por hacerse una cuenta de Twitter o Facebook que es gratis. Pequeños apuntes del día de una lista interminable…
11 millones de personas apoyaron todo esto, y muchas de ellas lo siguen haciendo. ¿Podrían explicarnos qué vida han previsto para sus hijos o para los hijos de otras personas con el panorama que la España del PP les brinda?
De libertades, si eso, hablamos otro día porque el panorama es desolador aunque no parece incomodar a demasiada gente.
Publicado por rosa maría artal el 23 septiembre 2015
https://rosamariaartal.com/2015/09/23/juventud-sin-futuro-no-es-un-eufemismo/
Los ves bajar de la barcaza, llorando, ateridos de frío y miedo. Padres y madres que cargan a sus hijos. Mujeres entradas en años, obligadas a afrontar el riesgo de un viaje incierto por huir de una vida aún peor. Ancianos que han de ser sostenidos por otros para caminar. Los propios chiquillos que han ofrecido una cadena de expresiones con todos los registros, hasta llegar al cuerpo inerte del niño-niño como dormido en la derrota que no le permitirá despertar jamás.
Algunos, los más jóvenes sobre todo, muestran alegría en las metas superadas. Pero todos ellos han de sortear después el calvario que la Unión Europea y algunos países en particular les deparan. Desde alambradas con cuchillas -de fabricación española, por cierto- a engaños y encierro. Y cuando casi vislumbran la meta les levantan una barricada más. Tenemos las retinas llenas de sus caras, su dolor, sus carreras, su resolución. Son una evidencia que sacude la infinita hipocresía de Europa, una conmoción para las conciencias, si se tienen. Europa se derriba a sí misma al hundir Schengen.
Es posible advertir a los periodistas que trabajan sobre el terreno -salvo la desnaturalizada húngara Petra Laszlo cuyas excusas no cuelan- sobrepasados por la magnitud de la tragedia. La Europa de la austeridad ha resucitado hasta los campos de concentración para recluir a los enemigos… de la codicia, a sus víctimas hoy más ostensibles. Una doctora española cuenta a Ana Jiménez de TVE que los centros de internamiento -de reclusión en realidad- de Hungría están peor dotados y atendidos que los de África. Olga Rodríguez aguanta el tipo para describir el trato inhumano que reciben: como animales. Como piara de cerdos, sí, les echan comida guardias húngaros al servicio del gobierno ultraderechista de Viktor Orban. Gobierno votado en las urnas, naturalmente, por individuos con ese derecho.
Hungría lidera el fuerte impulso de algo que se parece extremadamente al fascismo y varios países cercanos se están situando en la misma órbita. Este martes pone en vigor una ley más del corte autoritario que le caracteriza y que le permitirá hasta encarcelar emigrantes. Y así vemos a la embajadora húngara en España declarar en La Sexta Columna, de A3Media, que les preocupa “la composición étnica de Europa”. La malcarada, agria y soberbia representante de un país casi irrelevante en la cada vez más irrelevante Unión Europea se permite situarse como modelo étnico y decidir quién lo cumple y quién no. Asombra la desproporcionada autoestima de esta gente que se cree superior a otros. Y el peligro que entraña la defensa de esa pretendida pureza racial con estos métodos. El fantasma de los años 30´revive tal cual.
Orban, el amigo de Aznar, “preocupa desde hace tiempo en Europa”, dicen, pero no han movido un dedo para pararlo. Ni uno. La mano, para darle palmaditas en la espalda. Grecia es ejemplo de que, cuando el mando en Bruselas quiere ejecutar y castigar a alguien, lo hace sin la menor contemplación. Claro que solo es cuando adeuda dinero, no derechos. Marine Le Pen y Sarkozy en Francia, los ultras de los países nórdicos que se adueñan de las encuestas, Cameron que ha salido del armario de derecha radical con su mayoría absoluta, el PP español al que el húngaro considera su mejor aliado… Ya están aquí. Parecía una broma –el efecto Godwin, decían- y los tenemos tomando decisiones. Y ganando poder por días.
Los que más asusta son ciertos especímenes humanos. Los que pegan y prenden fuego a refugiados, y los que preparan las hogueras. “Yo esto de los refugiados lo arreglaba fácil: cuatro bombas y fuera. Total se están matando en sus países”, escuché decir con mis propios oídos al conductor de un microbús, jaleado previamente por un grupo de mujeres ignorantes y racistas. Escenas como ésta se suceden y cualquiera las relata.
De nada les valen los convenios internacionales, todas las normas que Europa está incumpliendo con los refugiados o la escasa proporción de su número: los llegados entre 2014 y 2015 suponen el 0,065 de la población de la UE. Políticos sucios y periodistas a su servicio con el mismo tizne lanzan y recogen la cuerda para identificar migrantes con terrorismo. Cuando hasta Alemania ha negado esa relación. Todo argumento es inútil si el racismo anida en esos seres embrutecidos y oscurantistas.
La derecha neoliberal, más o menos xenófoba, controla el temario del debate en favor de sus intereses de poder y económicos. Han logrado colar el discurso que les conviene y, en lugar de estar hablando de por qué se permiten campos de concentración en Europa y la violación de los derechos humanos, se induce la asociación de migrantes con terrorismo. Pura técnica goebbeliana en la que caen hasta periodistas bienintencionados.
El PP ha pedido defender a la industria armamentística y lo que ellos entienden por informar a los ciudadanos de los beneficios que produce la investigación en este terreno. La investigación y las ganancias empresariales que cuida con esmero el Ministro Morenés. No necesitan fingir. Esta es la hipocresía europea, dado que los principales vendedores de armas están aquí y en EEUU y esas armas han servido en algunos casos para violar derechos humanos. En países de los que, como Siria, ahora huyen los ciudadanos. Sus votantes no se lo cuestionan.
Crecen los pobres y los multimillonarios. Para eso se gobierna. El último informe de Intermon Oxfam así lo demuestra una vez más. Los recortes y la política fiscal tienen una influencia directa en el aumento de la desigualdad. Y, tras comprobar sus resultados, los presupuestos 2016 ahondan en la misma dirección, según la ONG. En España se han duplicado los multimillonarios y ya hay tres millones de pobres. Más del 50% de los hogares no llega a fin de mes. Un lector comento: “Y ahora encima los sirios”. No acabemos con este atropello que me quita lo mío para aumentar el lujo de unos pocos, no: los sirios. Baja la cerviz y calla: que paguen los sirios. Hasta que la voracidad de la codicia y la hipocresía lleve la emigración a su puerta.
La muerte de Aylan, los ahogados de cada día, las decenas de criaturas arrastradas por los caminos, las vallas, las terribles escenas que muestran los informativos, han cambiado la percepción de otras muchas personas. Por eso, algunos políticos –como el PP de las alambradas con cuchillas y de los muertos de Ceuta- se mueve internando contentar a las distintas sensibilidades. A los racistas y a quienes les incomoda lo que ocurre.
Preocupa en la ultraderecha de la UE “la composición de la etnia europea” Y la Hungría que cierra caminos, encarcela migrantes y los trata como animales es la que, según parece, se ha arrogado el derecho de repartir los carnés de pureza étnica. Y todavía hay quienes piensan que no pasa nada.
Miles de personas están saliendo a la calle en apoyo de los refugiados políticos y económicos. Varias ciudades toman la iniciativa para crear una red de acogida,desde Barcelona a París. Organizaciones No Gubernamentales piden a Europa que cumpla, los desplazados no pueden esperar. La gran esperanza, la única, es que estas mareas muevan a la Europa que se unió –aunque como alianza económica- precisamente para combatir el fascismo que desintegró sus pueblos, el que está volviendo a arraigar en ella. El ascenso del fascismo es hoy uno de nuestros más graves problemas.
Publicado por rosa maría artal el 15 septiembre 2015
https://rosamariaartal.com/2015/09/15/el-gran-peligro-de-europa-es-el-auge-del-fascismo/
En un verano cuajado de noticias densas y trascendentales, la derecha española ha logrado crear una polémica con las vacaciones de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. Capitaneados por Francisco Marhuenda al mando de La Razón y sus infectas mentiras habituales, se discute si una persona de izquierdas tiene derecho a disfrutar de una escapada estival de una semana, inviertiendo 600 euros –de su dinero- en el alquiler de una casa compartida. Con 71 años y 50 años de profesión en la que ha sido una jueza de gran prestigio.
Políticos (de los oficiales y de los ejecutan esa labor en medios y dicen ser periodistas) ven normal que la anterior alcaldesa dedicase algo más de esa cantidad, en este caso por noche, en el Penha Longa Hotel Golf Resort de Portugal en viaje privado también, aunque dejara en la capital española la grave crisis del Madrid Arena con cinco jóvenes muertas por la incompetencia. Ana Botella puede porque es de derechas. Los despilfarros oficiales llegaron a llamar la atención hasta de prensa extranjera como Der Spiegel. Y, tras su relevo, vamos conociendo muchos más.
El ‘debate’ de las vacaciones de Carmena llena horas y horas de televisión. Han llegado a equiparar las vacaiones de la alcaldesa con la invitación de un empresario en duda a un par de ministros, como publicó eldiario.es, o con las que disfruta a todo yate el privilegiado imputado Rodrigo Rato. Solo por las preferentes o por sacar a bolsa una caja quebrada –con lo que ha supuesto- parece que debería reembolsarnos algunos dineros antes de darse sus chapuzones.
El gran tema latente es que la derecha española y sus fieles becerros entienden que para ser de izquierdas hay que vivir debajo de un puente. Con habilitarse espacio en una chabola levantada en la ribera, uno ya es un rico propietario y ha de ser de derechas para “conservar” sus pertenencias. Si has firmado un fascal de letras con un banco y habitas en la casa que aún les pertenece para lo que gusten mandar, entonces ya te has convertido en un potentado que no puede sino votar al PP o en su caso a Ciudadanos. Partidos que cuidan amorosamente de nuestros servicios, pensiones y futuro manteniéndolos alejados de los recortes y la especulación. Ese es el conjunto de la idea que quieren inculcar. Con éxito, siquiera sea por la machacona insistencia del mensaje. De este modo excluyen de cualquier compromiso social serio a cuantos tienen los mínimos medios de subsistencia. A los gestores de estas falsas tramas les guía una clara y sucia intencionalidad política, pero la mayoría lo piensa realmente, aunque pueda parecer increíble.
Pasó desapercibida esta joya que firmó en ABC en Marzo, de 2015, del siglo XXI, Marcos Sueiro, con el expresivo título de Carolina Bescansa, la ‘oveja negra’ de una dinastía gallega y que no tiene desperdicio de principio a fin. “Carolina Bescansa -escribía dolido el autor- nació en una de las familias patricias de Santiago de Compostela. La cofundadora de Podemos es descendiente de uno de los clanes que han dado color a la vida local”. Carolina destacaba por su inteligencia superior a la de varios de sus hermanos, dice, pero todo se truncó: “En una familia tan extensa siempre hay pequeñas decepciones, pero la menor de las Bescansa superó casi todas las expectativas”.
¿Qué hizo Carolina? Tras relatar las virtudes que adornan a su familia y las amistades que atesoran, Sueiro concluye con una reflexión que es todo un tratado del pensamiento conservador español. La irrupción de Bescansa en un partido de izquierda ha provocado un daño que abochorna a su linaje con el peor de los lamparones: “… la fuerza de su apellido ha replegado a todos los componentes de la saga, que evitan contestar a preguntas sobre el compromiso revolucionario de su sobrina. En las reuniones entre las dinastías médicas y universitarias en la residencia Bescansa de la isla de la Toja se evitan las preguntas ‘innecesarias e incómodas’. El tiempo dirá qué lugar ocupará en la vida española y si su éxito radicará en seguir cuestionando el lugar de donde procede”.
En las reuniones entre las dinastías médicas y universitarias en la residencia Bescansa de la isla de la Toja se evitan las preguntas ‘innecesarias e incómodas’. El tiempo dirá qué lugar ocupará en la vida española y si su éxito radicará en seguir cuestionando el lugar de donde procede, señala ABC
Ser de izquierdas no es una religión, no implica sacerdocio ni voto de pobreza. Por el contrario estas condiciones sí se exigen en la religión católica a la que se apresta con fervor de boquilla, preferentemente la derecha,y basta ver el cómo lo cumplen. Los Evangelios están llenos de esa doctrina que rechaza la usura, la avaricia y el egoísmo y propicia la generosidad. En estos momentos cuentan con un Papa que parece tratar de reconducir el catolicismo a su espíritu original. La gran diferencia es que la derecha opta –como mucho- por la caridad que les hace sentir superiores, y la izquierda por la justicia. Los resultados de la justicia son más sólidos y más dignos. Se trata de hacer políticas que disminuyan las desigualdades y que brinden oportunidades a todos, no de hacer tabla rasa en la precariedad.
La derecha, según se deduce, aplaude el brutal aumento de la desigualdad social que ha propiciado el Gobierno de Rajoy –como demuestran datos unánimes, no manipulados-. Y todas sus secuelas. Fiel seguidor de lo que hoy manda en Europa: el liberalismo que, como describen con profusión sus profetas televisivos, consiste en, a la manera del viejo Oeste americano, llegar, plantar la tienda, cuidarse de uno mismo y a los demás que les zurzan. Unos lo consiguen, otros no. Los débiles sobran. Estamos viendo atestar las fronteras a las víctimas más acuciantes de esta ideología fanática. Y de los hipócritas que se lucran con el negocio de las armas, cerrando los ojos a sus consecuencias. Y salen neofascistas de debajo de las piedras, sin rubor alguno. Tienen claro que estas personas, refugiados y emigrantes, están de más. ¿Qué hacemos con ellas? ¿Las dejamos morir? ¿Las gaseamos mejor que ya probó su eficacia? No se van a evaporar. Aumentarán, porque viene implícito en las políticas que se aplican.
Todo esto está apoyando la derecha en la práctica, incluidos los no tan ingenuos seguidores de las consignas manipuladoras. En España con el regalo añadido de una corrupción descomunal. Si los políticos conservadores pueden gastar lo que les plazca, propio y ajeno, y robar con total impunidad, sus votantes sustentan la Ley del Gran Embudo, aparcando todo escrúpulo. Esta gente muestra un desahogo patológico en elegir de la moral lo que les conviene.
En definitiva, se han apañado una vida de derechos, prerrogativas y hasta desmanes a imponer. Sin contrapartida alguna que sí exigen a los demás. La izquierda es la que se preocupa de molestas bagatelas como la equidad o los derechos de las personas y punto. Alguien habrá de hacerlo porque esta situación es insostenible y augura días muy negros –aún más negros-.
En su infinita ignorancia, gran parte de quienes apoyan estas políticas son como aquel gallo jactancioso del cuento que, creyendo ser invitado en la boda, acabó en la cazuela para servir de manjar en el convite.
Publicado por rosa maría artal el 25 agosto 2015
https://rosamariaartal.com/2015/08/25/no-es-necesario-vivir-debajo-de-un-puente-para-ser-de-izquierdas/
Es un clásico, la prensa -con algunos matices y excepciones- echa las campanas al vuelo porque se ha creado empleo y la EPA registra un descenso -«histórico»- que nos deja «solo» con el 22,37% de paro. Han sido 412.200 ocupados más, de los cuales, la mayoría, 307.600, han tenido un contrato temporal. Más datos en eldiario.es que informa equilibradamente del tema. Porque es cierto que es el mayor aumento desde 2005 pero hay que definir a qué llamamos empleo e incluir las variables que condicionan el dato. Y contar, desde luego, que en los tres primeros años de Rajoy se perdieron más de un millón de empleos.
La EPA del tercer trimestre, última de Zapatero, situaba el paro en el 21,52%. Y ni siquiera con las nuevas matemáticas electorales del PP, 22,37% es menos que 21,52%.
Y eso sin contar la fuerte emigración registrada en virtud de lo que la ministra del ramo llamó la movilidad exterior.
3 años destruir empleo para empeza a crearlo porque alguien trendrá finalmente que hacer las cosas. Pero ¿en qué condiciones? Lo que Rajoy ha conseguido con los nuevos contratos que se establecen es un trabajo peor pagado y que no ofrece seguridades. Se han limitado también los derechos.
Los beneficiarios del PP dicen que «no estamos contentos con nada». Las cifras del aumento brutal de la desigualdad en España desde que gobierna Rajoy son unánimes, de todas las fuentes. Lideramos ese incremento de la desigualdad, a veces a la par con algún otro desgraciado. Y lo cuenta hasta la prensa internacional. La misma que alaba las cuentas macroecómicas que Rajoy brinda al capitalismo y que sirven a los españoles en bandeja. Y especifica menos el más del billón de euros de Deuda Pública en la que nos ha metido, con otra subida de récord.
Y que la Deuda es el mecanismo que esta gente emplea para atar por donde más duele a los ciudadanos, como hemos visto en Grecia. Por algo habrá sido que el día que el amigo Draghi le cerró el grifo a los helenos para crear el corralito, apoyara -de nuevo- a la España de Rajoy.
A muchos ciudadanos todo esto le suena a cantos celestiales. Mucho más a quienes son capaces de negar la evidencia de que se está gobernando para una minoría a costa de la mayoría: por eso aumenta la desigualdad. Una bomba de relojería para el futuro, por cierto. En una de las recopilaciones de Radiocable.com destacaba el periodico conservador francés Le Figaró cómo una mayor equidad nos ayudó a crecer y el daño que causa revertir esa tendencia: la desigualdad, en una palabra.
Pero a un gran número de individuos todo esto les da igual. Interiorizaron aquello de Goytisolo: «la tierra toda el sol y el mar son para aquellos que han sabido sentarse sobre los demás». Es lo que les decían su abuelito y su papá a todos estos.
Hace unos día salió la noticia de que andaban pagando poco más de 5 euros la hora por la vendimia en Aragón. A pleno sol de #plagadecalor. Un trabajo para cimentar una vida, comprarse casa, tener familia ¿no?
Por eso creo que lo más oportuno será pedir que los voceros al servicio del PP logren uno de esos contratos por los que tanto se congratulan: Parcial, temporal y miserablemente remunerado, que lo experimenten en carne propia. Empiezo a pensar que será la única manera de que la sociedad se entere de lo que le atañe.
Aunque realmente, medios para informarse hay. El que no sabe es porque no quiere.
Publicado por rosa maría artal el 23 julio 2015
https://rosamariaartal.com/2015/07/23/por-un-empleo-de-los-que-crea-el-pp-para-los-voceros-a-su-servicio/
La columna la firma en El País el crítico cinematográfico Carlos Boyero. El mismo periódico que hoy da certificados de radicalidad y «centralidad» y que nos lleva a diario de zozobra en zozobra a quienes un día lo admiramos como ejemplo. Al ABC lo tenemos lanzando portadas de esta guisa, en total impunidad.
Su director es opinante fijo en RTVE.
Su colega Marhuenda no sale tampoco de las tertulias de opinión.
De esta guisa vienen hoy los principales diarios escritos:
Y sin embargo la bronca de la semana es que el Ayuntamiento de Madrid ha creado una web para desmentir noticias que considera falsas, aportando pruebas que las rebatan. En privado, periodistas serios no ven objección alguna, de hecho esas páginas existen en varios países y organismos, hasta la UE dispone de una. Lo que ocurre es que públicamente se manifiestan menos. Miguel Ángel Aguilar sí, preguntaba a las Asociaciones de Periodistas su opinión sobre RTVE.
Y es que tanto la FAPE, Federación de Asociaciones de la Prensa de España, como la APM de Madrid han cargado a fondo contra «la Web de Carmena». Le ven «un halo de censura» al igual que toda la caspa que publica -no confundamos con periodismo todo lo que se publica-. Listas negras de periodistas, dicen. ¿De periodistas? pregunto yo. De mentirosos, manipuladores y partidistas igual cuadraba más. El asunto es tratado hasta haciendo gracietas por ese otro sector de la banalidad que también se ha insertado en nuestra profesión.
«El papel del periodista es ejercer ese contrapoder imprescindible en la sociedad y que garantiza a la ciudadanía el derecho a recibir información libre», declara Elsa González presidenta de la FAPE. Exacto, ese debería ser el papel aunque no parece serlo mucho últimamente sino todo lo contrario. Contrapoder dice.
¿Y el PP? El PP ha salido en tromba. Con esa gran adalid de la libertad de expresión que es Esperanza Aguirre o con sus portavoces Hernando y Casado. Esto es propio de «regímenes totalitarios», dicen. Con un par.
Como digo, son pocos los periodistas que se manifiestan públicamente -y es bien sintomático del clima que vivimos- acerca del ataque político a Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid… mientras le aguante el cuerpo ante el acoso sistemático de la prensa «independiente». Que una cosa es crítica al poder -consustancial al periodismo- y otra esta locura.
Escuchaba a un periodista argumentar que la web no tiene espacio para comentarios que rebatan lo expuesto. Lo decía en una radio. Pues ahí tienes tu altavoz, en tu radio, como otros en sus periodicos y televisiones. Un total despropósito. En unos casos por simple corporativismo, en otras con bastante peor intención. Es de locos pensar que el periodismo puede publicar informaciones falsas y que haya que aguantarse. O utilizar, como decía la presidenta de la APM los mecanismos que ya existen. Sí, quizás la publicación en página impar y abajo de una nota tras meses de dilación.
Juan Tortosa se muestra enfurecido en su blog de Público y en Twitter. En particular con esas asociaciones de periodistas tan discretas criticando al poder o al periodismo manipulador. Tantas fotos y actitudes lo demuestran…
Infolibre trae hoy una jugosa información sobre La red de «periódicos fantasma» de la trama Púnica vinculada esencialmente a ayuntamientos del PP y al del PSOE de Parla (Madrid) y en el que está implicado -y en prisión- el que fuera número 2 de Aguirre y tertuliano de pro, Francisco Granados. Hay gente «trabajando» en las redes a favor de políticos.
Comunidad Valenciana, Madrid, León y Murcia, «cuando el alcalde pagaba 2.000 euros tenía derecho a un redactor» que, por entre 200 y 400 euros al mes, le manipulaba una información negativa o le creaba otras que la contrarrestaran. Pero la red tenía, según la información de Infolibre, más clientes de postín.
¿Dónde están la FAPE y la APM para comentar todo esto? Es de gran entidad, dado que se disfrazaban o se inventaban los hechos.
La verdad, lo confieso, es que he pensado otra cosa al leerlo: que poca falta hacía pagar para lavar la cara de los políticos amigos o cargarse a los enemigos, a la vista de lo que se está publicando ampliamente. Es así de triste.
También he meditado si realmente merece la pena siquiera denunciarlo. Todo seguirá igual. Mecanismos de disuasión, borrado y olvido. Hay gente ahora mismo, en festivo y en verano de ola de calor cobrando por eso. Una miseria o mucho más. Pensemos que sí, pensemos en cuando el periodismo, la información, han logrado y logran aportar datos a la sociedad para contribuir a un criterio más sólido.
Publicado por rosa maría artal el 19 julio 2015
https://rosamariaartal.com/2015/07/19/la-web-de-carmena-y-otras-hipocresias-del-periodismo-oficial-espanol/