¿Cuántos metros de eslora necesitan sus yates?

Izquierda y derecha. El centro. El mito del libre mercado. La ofensiva neoliberal. Cómo se mueve, por qué triunfa. La manipulación del lenguaje. Los dueños de las palabras. La soberanía nacional. El euro. La austeridad como ideología. El PIB…

Una brillantísima entrevista a la economista Àngels Martínez Castells. Con análisis e ideas. Sólo discrepo en que no exista lo que ella llama “el centro” en política. Yo sí creo en la socialdemocracia como forma de aglutinar y moderar los defectos de la derecha y la izquierda comunista.

Sus ejemplos de la manipulación del lenguaje, hacernos caer en qué es realmente el PIB o la constatación de la enfermedad psíquica que aqueja a los que hoy gobiernan el mundo son lúcidos y rotundos.

En su blog nos cuenta la génesis de esta entrevista.

Inermes ante el golpe neoliberal

La presidenta de facto de la UE, Angela Merkel, acaba de visitar su protectorado italiano. La crónica del gran Pablo Ordaz nos da cuenta de lo satisfecha que está con los progresos realizados por el tecnócrata que colocaron al mando ella y la troika (UE,  BCE y FMI):

“No fue de extrañar, por tanto, que Merkel dedicara encendidos elogios a “las reformas realizadas en tiempo muy breve” por Mario Monti. Unas medidas que, según las filtraciones –aunque discrepantes entre sí–, ahorrarían 3.000 millones en Sanidad llevándose por delante 216 pequeñas clínicas y eliminando 18.000 camas hospitalarias. O unos 7.000 millones cortándole el grifo a los entes locales hasta el punto de eliminar algunas provincias. O, en solo cuatro meses, una reducción drástica del monto de las nóminas prescindiendo de uno de cada 10 empleados públicos y suspendiendo las oposiciones hasta el año 2016”.

Salivaba la alemana viendo cómo se van a quedar los ciudadanos sin hospitales, camas donde los hubiere, y sin Estado directamente, ése que sufragan con sus impuestos cada vez más elevados. Buen chico este Monti, para eso le nombramos. Y las víctimas están en la inopia.

  De madrugada ya, el gobierno tecnócrata italiano ha aprobado las medidas: «ahorrará» -podéis traducir por robará a los contribuyentes- 26.000 millones de euros en tres años. Con las medidas anunciadas, más o menos.

  Lo mejor es que Rajoy se dispone a recortar 40.000, casi, casi, el doble, echad cuentas pues. Cospedal ya ha quitado el agua mineral a los enfermos hospitalizados. Artur Mas reparte meriendas a los presos según viene el día. Pero falta lo mejor, lo que se dispone a hacer el gobierno central de Mariano Rajoy: congelar pensiones, reducir la prestación por desempleo (en el país con el récord del mundo industrializado), subir el IVA a productos de primera necesidad… Incluso han apuntado ya que les van a quitar la paga extra de Navidad a los funcionarios. A nuestros médicos, enfermeras, profesores, bomberos, y cuantos sostienen el funcionamiento de uno de los Estados con menor servicio público de Europa.

  Y lo que venga, el festín ya ha empezado. Mirad a Italia. Y a Grecia por ejemplo. El diferencial con el bono alemán, tras el rescate, se sitúa en los 2.425 puntos con su bono a diez años en el 25,69%. Por su parte, Portugal tampoco se libra: su riesgo se dispara por encima de los 866 puntos al registrar su bono la cota del 10,11%. Nuestra prima también anda hoy en subida libre. Y eso lo paga quien lo tiene que pagar: los ciudadanos. Y los muy canelos -griegos, portugueses y españoles- votan neoliberal. Los dispuestos a «tragar» deben tener la certeza de que les queda mucho por engullir y que nos están obligando a los demás a su dura dieta.

Y mientras otro de los órganos ejecutores del plan, el BCE da un nuevo balón de oxígeno a los bancos.

   Hay otros caminos. En la economía y en la democracia. Argentina condena a 50 años de cárcel al dictador Videla por el robo de bebés. Aquí, el PP anda muy molesto con el juez que ha imputado a la cúpula de Bankia. Que se ande con cuidado Andreu, que Garzón, la cúpula policial y el grupo de Hacienda que investigaron Gürtel ya están fuera de juego. El neoliberalismo no viene solo.

En España, algo más de diez millones de personas, el 30.2% del electorado tienen la culpa de esta situación. Quienes en toda Europa votaron esta UE azul también. Y, sin duda, todos los que callan.

   La realidad existe aunque no la veamos. En la marea baja, cuando las aguas se retiran, dejan desnuda La Isla (como ésta de Asturias) con las cuevas de Alí Babá al descubierto.

Qué día es hoy

El niño coge el bocadillo de pan de barra con alguna materia grasa dentro que le entrega su madre y se dispone a salir para el colegio. Aprenderá latín, gramática, matemáticas, una asignatura con nombre moderno (aunque sea el adoctrinamiento católico de siempre) y poco más. Basta para ser un buen súbdito. Sueña sin embargo con estudiar una carrera y llegar a ser investigador –si llega el dinero en casa– para poder emigrar a Alemania.

Si vive en una ciudad, asistirá a un aula abarrotada. Si se trata de un pueblo con compañeros de distintas edades –de 5 a 16 años por ejemplo–, los atenderá el maestro de toda la vida que lo mismo sabe de álgebra que de sintaxis o gimnasia.

El padre en paro ha encendido el ventilador para intentar paliar los severos calores. La abuela sin embargo prende en el rincón un brasero: está destemplada por la diarrea que no cura y ni las tisanas ni los “avemarías” le hacen efecto. El abuelo cada día se encuentra peor por falta de medicación para su senilidad y debe aguantar porque es su pensión la que básicamente aporta el colchón de subsistencia a la familia. 

La prensa alaba las acciones del Gobierno y, aún sabiendo que el país se encuentra prácticamente en quiebra, dedica el lugar prominente a los triunfos del deporte. El fútbol apasiona, evade penas y se oirán los gritos de ese exacerbado patriotismo que, sorprendentemente, aflora en los momentos de la peor de las Españas.

¿Qué día es hoy? Cualquiera del verano de 2012 –y mejor que no aguardemos a asistir cómo vendrán los del invierno.., pero podría ser de hace 40 años, e incluso 50 y 60. El relato sería tildado de demagógico si no mostrara una realidad que se está colando en nuestras vidas.

Existen diferencias claro está. El niño estudiará inglés. Lo harán también las niñas. Emigrará a Europa si se ha licenciado en una carrera de alta gama como ocurría, al menos, hasta hace poco. Los medios ofrecen también opiniones contrarias a la oficial para que la audiencia elija cuál le gusta. Y en lugar de en SEPU se puede saciar el gusto por comprar en numerosos comercios chinos que venden ropa y accesorios extremadamente baratos. De eso no falta. Elaborados en la explotación, no se suele pensar que ese modelo laboral precario y sin derechos es el que persigue el empresariado local y ya empieza a asemejarse al que tenemos tras la reforma acabada de perpetrar este jueves.

¿Que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades? Nunca los españoles disfrutamos del Estado del Bienestar que aún tienen los europeos de nuestro nivel. Ganan el doble y el triple que nosotros y sus gobiernos, conservadores incluso, siguen costeando cristales de gafas, dentista o largos periodos de permisos de maternidad y paternidad remunerados. Zapatero lo intentó. Hasta tuvo que pedir perdón y argumentar que no supondría demasiado costo al erario público, pero la tenaza liberal le cortó las alas.

“Si la Europa arruinada de la posguerra fue capaz de construir el Estado del bienestar, ¿por qué la Europa próspera del siglo XXI va a ser incapaz de mantenerlo?”, pregunta Ignacio Escolar en Actúa. Porque no es ése el objetivo, sino el contrario.

Europa ha olvidado sus buenos propósitos tras la Gran Depresión y la Guerra y se empecina en repetir la debacle. Ya se culpabiliza al emigrante y se sienta la ultraderecha en los parlamentos. En España ostenta el poder un PP salido sin una brizna evolutiva de la cámara de criogenización de la que entra y sale durante el último medio siglo y más, y en la que nacieron sus hijos e hijas (en algunos casos perennemente bronceados en curiosa paradoja).

Reivindicamos un Gibraltar español. El enemigo de la seguridad es quien protesta, y no la corrupción, la concomitancia de poderes, el doble rasero contributivo y la ineficacia que nos han traído hasta aquí. Hay un regusto por la época de “extraordinaria placidez” en la que, dicen los viejos desmemoriados, “podías dejar abierta la puerta sin que nadie te asaltara”. Salvo en los crímenes que traía El Caso. O los de aquellas niñas –como yo misma– a las que sendos sujetos abordaron en el portal a la vuelta del colegio para intentar violarlas. No quedaba constancia. La única defensa era el padre que bajaba a saltos las escaleras sin ascensor. De denunciar ni pensarlo: la violencia contra la mujer se sufría en “el entorno familiar” o en “el entorno machista” de la sociedad.

¿Qué día es hoy? Lo peor es que tampoco es 15 de mayo de 2011. Entre quienes heroicamente mantienen la antorcha –o cualquiera, en cualquier ámbito, que intente hacer algo– se empiezan a registrar deserciones o desmotivaciones por la falta de resultados que cambien la faz de la tragedia y por el acoso innegable que se sufre desde la autoridad competente.

La lacra, la pesadísima losa al cuello, son los otros. Quienes sufren aunque se “distraen”, olvidan y tapan sus cabezas a ver si pasa el temporal. No lo hará. El plan del PP es el viejo, el que conocen, el que jamás dio resultado, excepto para los privilegiados hundiendo el sistema social. La argolla, el lastre, son los que siempre delegan en otros la resolución de sus propios problemas y también se desmotivan en este caso porque no les traen la solución a casa.

¿Qué día es hoy? Ayer. Pero ayer redivivo, retorcido contra natura. Cuando el paternalismo y la sumisión, los desequilibrios sociales aceptados también, eran la norma. El reloj de la Historia camina hacia atrás, hacia los años 30 quizás. Solo que el mundo y el progreso han entrado a raudales por las puertas y ventanas de los que las han  mantenido abiertas.

¿Qué día es hoy? El inicio del mañana, solo con que lo queramos de verdad y con eficacia. Como es lógico. Por las leyes de la geofísica, a las noches le suceden los días: el tiempo avanza… si no se le detiene.

*Publicado en Zona Crítica de eldario.es

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Realidades paralelas

Hay veces en las que se necesita desconectar por pura supervivencia. Pero la realidad se obstina en acudir desde todos sus flancos. Este domingo la selección española de fútbol culminó su hazaña: ganó el campeonato de Europa otra vez, en un memorable partido en el que marcó 4 goles a Italia.  Desde la terraza de un bar vi saltar, casi levitar, en la grada a Mariano Rajoy, al príncipe. Contemplé la alegría sana de aquellos desconocidos que nos rodeaban y.. palabras -minoritarias-  muy feas: negro y catalán como insultó. Humillación… a Italia, el país casi tan desgraciado como el nuestro.

Valencia se quema y también llega hasta el Norte el humo de la podredumbre de los recortes esenciales, o de esa ley que se ha cambiado ¡otra vez! para que se pueda edificar en suelo quemado. Aquella que Cristina Narbona, como ministra de Medio ambientes de verdad, se empecinó en arbitrar a ver si se acababa con tantos «accidentes».

Javier Pérez de Albéniz cuenta esa confrontación de emociones y realidades en su descodificador..

«Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, asistió ayer noche a la final de la Eurocopa de fútbol celebrada en Kiev, capital de la democrática Ucrania. Mientras se jugaba el partido, uno de los peores incendios de las últimas décadas avanzaba sin control en Valencia: más de 50.000 hectáreas de monte y bosque calcinadas, dos mil personas afectadas, cientos de familias desalojadas, 1.700 efectivos terrestres y 22 medios aéreos trabajando duro. ¿Dónde debe estar un presidente? ¿Y dónde un ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente? Junto a los que más le necesitan.

“Mi obligación es estar en la final de la Eurocopa”, dijo un Rajoy que, tras varios días de llamas, quizá sólo acierta a ver “hilillos” de humo. En Telecinco, minutos antes del partido, el presidente pronosticaba “una victoria de España”. Su apuesta de la jornada, a caballo ganador. Al mismo tiempo, en los canales con información internacional se podían ver  imágenes de Obama visitando Colorado, apoyando sobre el terreno a bomberos y afectados por un incendio similar al valenciano.Entre el balón y el humo, Rajoy eligió el primero: era donde tenía algo que ganar, una foto que hacerse. El sabor de la victoria es dulce y embriagador, mientras que el olor a vida carbonizada nos puede dejar la cara tiznada de realidad: hace 6 meses que la Generalitat eliminó la prohibición de recalificar bosques quemados. La misma Generalitat que ha recortado el presupuesto de la lucha contra incendios un 14%: 15 millones de euros y 200 personas menos»…

Cuenta mucho más, como veréis aquí,  que comparto. Algo más añado: por el triunfo de la selección no hemos hecho nada, han sido ellos los que han jugado y ganado. Esta ruina económica, social y ética nos la hemos ganado a pulso.

Unos amigos me han descubierto uno de los paraísos que apenas me atrevía sino a soñar. Está en Asturias. Belleza, tranquilidad, armonía, hallazgos personales, el mar, el ruido de las olas… a esta realidad quiero aferrarme siquiera por unos días.

¿Separación de poderes en España?

El juez, Jacobo Pin, que dirige la instrucción del caso Fabra desde hace tres años, ha denunciado presiones de la Audiencia Nacional de Castellón para que cierre la causa por cohecho contra el prohombre del PP en la provincia. Es consciente de lo inhabitual de su petición de amparo al Consejo General del Poder Judicial pero, dice, que se está «perturbando su independencia».

Pin lleva 3 años a cargo del caso y es el noveno juez que ha pasado por la causa ya que todos sus predecesores “desaparecieron” casualmente –merece la pena leer el resumen completo de la información de María Fabra en El País-.

Se da la circunstancia de que el titular de la Audiencia de Castellón, Carlos Domínguez, es amigo del imputado Carlos Fabra, y fue cuestionado por este hecho. Para su reelección en el cargo contó con el apoyo… de Fernando de La Rosa, amigo de Camps, y que actualmente preside el CGPJ –el órgano de gobierno de los jueces- tras la renuncia forzada de Dívar. De la Rosa es el mismo que se fue dos veces a la Patagonia con cargo al erario público (el conjunto de los vocales se gastaron 360.000 euros en esos menesteres). Y es quien tiene que solventar la petición de amparo de Jaboco Pin, el magistrado que se queja de presiones en el caso del antiguo Presidente de la Diputación de Castellón y destacado miembro del PP.

Por otro lado, Baltasar Garzón ha sido condenado a pagar 482 euros al presunto cabecilla de la trama Gürtel vinculada al PP, Francisco Correa. Es en concepto de costas por el caso que inhabilitó al entonces juez instructor Garzón por escuchas a los abogados, consideradas ilegales -y legales en otros procedimientos judiciales como el caso de Marta del Castillo-. Correa, pendiente de juicio después de 3 años, ha salido de la cárcel en libertad provisional.

   Además de la inhabilitación de Garzón y su expulsión de la carrera judicial por esta condena de la denuncia promovida por Correa y a la que el Supremo dio la razón, el PP nada más llegar al poder, cesó y sustituyó tanto a la cúpula policial que había investigado la Gürtel, como al grupo de la Agencia tributaria que había igualmente llevado la Gürtel.

 La separación de poderes es condición sine qua non de la democracia. Y la corrupción el cáncer que la retrae y puede anularla también. Los países más prósperos para sus ciudadanos -los nórdicos por ejemplo- carecen de corrupción institucional y política.

 La prima de riesgo y los intereses para pagarla han sobrepasado el límite, somos un país rescatado a cuya sociedad se le están prácticando los más duros recortes. Nuestro presidente por la gracia de los votos ya ha encontrado a un nuevo culpable para la quiebra española, ya no es Zapatero, ahora son las Instituciones de la UE: él jamás. Mantengo con vehemencia que todos los problemas se atajan desde los cimientos: la corrupción y la antidemocrática concomitancia de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial tiene podridos nuestros cimientos ¿»presuntamente»? Y con el apoyo de una parte de la sociedad aborregada y corrupta. Mientras no solucionemos esto, nada haremos cambiando los cierres de las puertas para que no entre el aire, o enmoquetando los suelos de los pisos: el germen está en la base.

Y no entiendo que a estas alturas del día, no haya dado explicación alguna al caso de Jacobo Pin el ministro de Justicia. Ni que gran parte de medios, periodistas y ciudadanos de cualquier profesión o actividad permanezcan impasibles ante lo que está ocurriendo. Todos los países que han consentido este estado de cosas han terminado pagándolo muy caro.

Ahora nos vamos a pagar unas autopistas

Tras haber vivido por encima de nuestras posibilidades, parece que aún nos sobra dinero ahora para rescatar –además de a los bancos- a las autopistas de peaje. Publica El País que 9 de ellas soportan un agujero de 3.800 millones de euros que se propone sufragar el gobierno. Las más afectadas, las de Madrid. Una ciudad récord en este tipo de infraestructuras.

Gráfico facilitado por @moncherti de tomas aéreas

Corría el año 2001 cuando al PP le entró la fiebre constructora con Francisco Álvarez Cascos recién llegado a Fomento desde la vicepresidencia del primer Gobierno de Aznar. Ya habíamos aprobado la liberalización absoluta del suelo, ya se inflaba con gozo la burbuja del ladrillazo y además teníamos algunos compromisos que solventar.

La R2 por ejemplo que une Madrid con Guadalajara, pasando por Yebes, con una estación de AVE también  –que igualmente promovió el PP- a 8 kms de la ciudad, sin conexión con cercanías, y cuyo taxi sale más caro que pagarlo desde Madrid a los aproximadamente 15 viajeros que usan esa parada al día. Es que Yebes iba a ser un pulmón para Madrid, con una urbanización estupenda –hoy fantasma- que os diría que levantaron familiares de Esperanza Aguirre, pero no se puede porque luego la presidenta se enfada e interpone querellas.

Tanta carretera, por dios, y sin hacer planes de viabilidad de usuarios. Y sin prever cómo se disparan las obras en España, aunque reiteradamente nos haya apercibido la UE, por ser el único país en el que ocurre. “La partida para expropiaciones estaba fijada en 40 millones pero finalmente ascendió a 430. Así figura en un libro de la patronal de concesionarias y túneles, Aseta”, explica El País. Porque ésa es otra, los terrenos se expropian y se pagan, los servicios públicos que hemos costeado no.

La autopista que une Madrid con el aeropuerto también es deficitaria. Se llega antes por la carretera nacional y ésta es carísima. Este problema se intentó paliar abocando a los conductores a meterse en ella y pagar quieran o no. Os invito a dar un paseo en coche por la zona. En un nudo de carreteras imposible, -que debe haber costado una fortuna-, todos los carteles indican la opción de Zaragoza pero no la de sentido inverso: Madrid. Como uno no aprenda que ha de seguir las indicaciones de San Fernando de Henares se mete en el peaje con suma facilidad. Pues ni aún así.

Añadid otras tres radiales en Madrid, y las autopistas de Ocaña-La Roda y Alicante-Cartagena-Vera y nos salen esos 3.800 millones de euros, que no son los primeros. El gobierno socialista con el consenso del PP ya viene suministrando dinero a los concesionarios desde hace tiempo.

“En estas autopistas entraron constructoras (ACS, OHL, Cintra, Sacyr, Sando, Isolux…) pero también cajas de ahorros, como Caja Madrid, Unicaja, Cajamurcia o Cajamar. Los dos sectores atraviesan enormes dificultades y tienen en las autopistas una carga extra”, explica El País. ¿Cómo vamos a dejarles que pierdan dinero? Para eso estamos ¿no?

Ahora que desmantelan la escuela rural y la urbana o hacen pagar más por los medicamentos y puede suponer la vida no poder costearse un tratamiento, pensad que estamos ayudando a ACS, OHL, Cintra, Sacyr, Sando, Isolux…a Caja Madrid, Unicaja, Cajamurcia o Cajamar. Ya sé que ellos nunca comparten los beneficios con nosotros, pero en España somos así de rumbosos. Y el neoliberalismo no quiere Estado más que para mantener a los suyos y emplear la mano dura con quienes protestan.

De cualquier modo, pagarlas las pagaremos. «¿Acaso no puede quebrar una autopista? Desde el Gobierno temen que, en caso de bancarrota, la Administración acabe en el juzgado y tenga que hacerse cargo en cualquier caso de la deuda. Hay argumentos legales para ello: las concesiones se hicieron sobre cálculos de tráficos que jamás se cumplieron, la ley del suelo de Aznar disparó los costes de expropiación de los terrenos y las cuentas, por tanto, jamás salieron», escribe Ignacio Escolar.

Otra ayuda. Cuenta Cinco días que Fomento piensa en sus autovías de Madrid para estrenar el pago por uso. Están ya amortizadas, pero un sobrepago para pagar las facturas del Estado nunca está de más.

Ocurren hoy, toda esta temporada, cosas mucho más graves. Pero he pensado que os gustaría saber cómo nos sobra el dinero para pagar a los dueños de las autopistas por ejemplo. Para el neoliberalismo, las posibilidades de ordeñar a la vaca que ni muge son infinitas.

La verdad, valor a la baja

De un tiempo a esta parte y en alarmante proceso de aceleración, la verdad como concepto pierde puntos como si fuera un desechable valor bursátil. El gobierno del PP ha degradado a bono basura lo cierto. Se dice y se desdice,  miente y desmiente con un desparpajo que parece fruto de largos entrenamientos en la educación del pecado y la absolución secreta e impune en el confesionario. Con toques esenciales de maquiavelismo con aquello de “el fin (mi fin) justifica los medios”. Y la protesta social no pasa mucho más de tomarlo a chanza.

No todos. Escuchaba este viernes, mientras conducía, hablar sobre ello a Juan José Millás en la SER, advirtiendo que –como yo y muchos otros- aún conserva la capacidad de quedarse perplejo. Su profundo hartazgo lo refleja hoy en su artículo semanal en El País: “Vale que diga y se desdiga todo el rato, vale que hayamos aceptado con una naturalidad increíble que se cague cada martes en lo que proclama solemnemente cada lunes. Pero como no nos hemos vuelto locos del todo, aunque estamos en ello, le pediríamos que sus embustes volvieran a gozar, si no de las típicas excusas morales o psicológicas de todo a cien, de alguna coartada de orden práctico”, concluye, perdiendo ya, como tantos otros, los papeles de lo políticamente correcto.

Lo peor es que entre los contertulios se habló de la mentira como “valor de supervivencia” o de que solo con la verdad “el mundo sería muy aburrido”. Es tediosa la verdad. “No existiría la literatura sin mentira”, le dice a Millás alguien en la radio. ¿También confundimos ficción creativa con mentira? El enfermo, la sociedad, las voces que dictan opinión, padece una dolencia grave.

Llegada a mi destino, un grupo de periodistas a quienes no conozco debatimos en una reunión que nada tiene que ver con el asunto, sobre algunos temas y de nuevo surge la verdad. También la ven como un valor relativo los que hablan, muchos callan. Cada uno tiene su verdad, afirman. Les parece lícita –salvo a una persona- en el terreno político. Eso le ocurre a gran parte de la sociedad también.

Con cierta agresividad –y lo lamento- le pregunto a uno si el hecho de que mida, por ejemplo, 160 cms. de estatura es una verdad sujeta a la relatividad y a las interpretaciones. Dice que no, pero que, como no le gusta ser bajo de estatura, rechaza mi verdad. La creencia sustituye a la razón y se vive en un mundo irreal.

La aceptación de la mentira, la relativización de la verdad, no es inocua en absoluto, fuera de conceptos morales. Implica construir sobre terrenos cenagosos. Es como si un arquitecto, un ingeniero, mintiera sobre las características del suelo donde va a asentar un edificio o un puente. Si son falsas, se derrumba. Y puede costar hasta vidas humanas. Seguramente la mentira admitida sea una de las causas fundamentales de nuestra degradación.

No viene de ahora. Como todo lo que nos está sucediendo, esta situación se ha cocido lentamente, a la cazuela. El Oscar a la película en 1997 fue para La vida es bella de Roberto Benigni. Mucha gente compró el tierno mensaje de que la mentira evita problemas a ese niño que pasa sin enterarse por la crueldad del nazismo y la guerra. Al final matan a su padre y se queda solo ¿sabe por qué? El lobo agazapado debajo de la cama no se disuelve porque cerremos los ojos. La bella vida en la mentira suele tener un brusco despertar.

¿Os imagináis la vida, la canción, su mensaje, basados en la realidad? Eso ya es de nota 🙂

Necronomía

Conocí a José Rubio Malagón (Madrid, 1972) simplemente porque me escribió enviándome sus viñetas. Algunas de ellas empleé en el blog, dado que él me autorizó. Sintonía absoluta con ese humor de denuncia, esquemático y rotundo.

Lleva 15 años publicando su trabajo en diferentes medios. Ahora lo hace preferentemente en El Jueves, lainformación.com y El Mundo. Este viernes sale a la venta su libro «Necronomía» con una recopilación de 83 páginas. Muy bien editado, textura, colores, contenido. En la mejor de la mejor tradición del humor gráfico español, singular y con un pulso latente de vigía, de llamada a la realidad. Actualizado hasta los dolores de la deuda, atraviesa los mercados, la reforma laboral o el retraso en la edad de jubilación. Malagón se sirve del humor negro para denunciar los abusos de este sistema económico que ha teñido la política y la sociedad. Donde prima más el beneficio, el lucro de unos pocos, que las personas. Sonreír, mucho mejor que llorar, para buscar la rabia y de ella la fuerza para actúar.

Mariano Rajoy, «Primer Ministro de las Islas Salomón»

El portavoz de la ONU presentó así, como «primer ministro de las Islas Salomon»  a Mariano Rajoy en su intervención ante la Cumbre de Desarrollo Sostenible Río+20. Aspecto de funcionario, barba cana y desaliñada, pelo teñido de oscuro del que uno espera ver caer chorretones como en mala hora le ocurría a Dick Bogarde en Muerte en Venecia, muy gesticulante, y participante de tercera división. Algo se cruzó en el protocolo, si bien –como dicen los psicólogos- buena parte de los lapsus se interpretan como “actos fallidos”: algún deseo o cadena de pensamientos inconscientes.

Las Islas Salomón se ubican en Oceanía. Pobladas desde el Neolítico como los países de bien, en el siglo XVI recibieron la visita de exploradores… españoles que inmediatamente bautizaron a algunas de sus islas con nombres patrios que aún conservan. Álvaro de Mendalla comandó la expedición y, luego –según costumbre- las inundó de misioneros católicos que convirtieran a los indígenas y de emprendedores que establecieran allí bases comerciales europeas. Aquellos tiempos del Imperio, ya se sabe.

Lo peor es que los lugareños se defendieron con uñas y dientes, al punto de ser calificados de “hostiles y caníbales”. Tres siglos aguantaron las invasiones de la vieja Europa que, mucho más expeditos, pretendían reclutar a la fuerza a los autóctonos como mano de obra esclava. Finalmente sucumbieron, y se convirtieron en protectorado británico a pachas con Alemania. Ya en 1899, el Káiser Guillermo II estampó un punzón circular en las monedas, incluida la española con Rey y todo.

Moneda conmemorativa de la ocupación alemana de las Islas Salomón. Fuente: wikipedia

La ocupación, ay, no revirtió en el bienestar de los indígenas, y como siguieron protestando los dejaron solos, “deslocalizaron” las plantaciones y reprimieron duramente a los disidentes. Una participación decisiva en la Segunda Guerra Mundial (Batalla de Guadalcanal) les hizo visibles, negociación con la obstinada resistencia salomonense, y ya independencia (1978) como miembro de la Commonwealh, con su monarquía constitucional y todo que regenta en la distancia Isabel II.

Dicen las crónicas que los principales problemas del país son la corrupción, el déficit gubernamental, deforestación y control de la malaria (igual es que han recortado en sanidad pública). Ahora se gana la vida con el turismo y como paraíso fiscal (durante una época destino favorito de españoles informados). El fútbol es el deporte más popular, y su selección la más poderosa en el continente. Grandes similitudes y coincidencias como vemos. Alguna divergencia también en el pasado, como esa prolongada y masiva resistencia social.

El primer ministro lo es desde, oh, casualidad, el 11 de Noviembre de 2011. Sin embargo, Gordon Darcy Lilo tiene 47 años, es negro y, como toda la población del país, habla inglés. La confusión, por tanto, no tiene sentido.

Gordon Darcy Lilo. Presidente Islas Salomón

 El portavoz de Naciones Unidas ha pedido disculpas. A las Islas Salomón naturalmente. Noticias sin confirmar afirman que está subiendo la prima de riesgo del país melanesio y baja la española y aventuran que esta confusión podría deberse a la amnistía fiscal de Cristóbal Montoro. España no es Grecia, Islandia, Uganda o las Islas Salomón, como dicen en Twitter: por eliminación terminaremos sabiendo qué somos. Pero los nombramientos de la ONU ¿no sientan jurisprudencia o algo así?… empieza a ser un clamor que Rajoy debería ser Primer Ministro de las Islas Salomón.

*Publicado en Zona Crítica eldiario.es

¡Es el dedo!

Cuenta uno de esos chistes sabios el caso de un paciente que acude al doctor a consultarle, muy preocupado, un sin fin de dolencias. Si se toca en la pierna derecha le duele, si lo hace en el brazo izquierdo también, le duele la cabeza, el estómago, el hígado, los riñones, y hasta los glúteos cuando hace presión sobre ellos. El médico, tras meditarlo, le brinda un diagnóstico certero: es el dedo el que está roto.

Con mayor o menor razón, crucificamos a Zapatero –el PP a la cabeza con afilados clavos- porque se le decía culpable de la crisis. Hoy el gobierno va dando tumbos sobrepasado por la realidad. Tanto ellos como los grandes medios, como la sociedad abducida, se presionan en Grecia y les duele pero, cuando Grecia “mejora” a su gusto –antológica esta recopilación-, encuentran nuevos responsables: el BCE, el Euro, Merkel, la volatilidad de los mercados, hasta a Rajoy empizan a situarle como autor de la debacle. La desorientación general, la que dicta opinión sobre todo, es la más grave de la noticias.

De alguna manera todas esas causas puntuales son ciertas, pero el origen se encuentra en el dedo, aunque –de tanto tocar con él todo el cuerpo, el social en particular- el mal se ha extendido hasta el esqueleto. El dedo, apéndice de un armazón carcomido ya por un virus fatal: el neoliberalismo. ¿Qué más síntomas han de advertir para certificarlo?

Cuatro años de crisis galopante que empeora cada día. Cuantos más recortes se practican, más y mayores se necesitan, dicen los gurús del sistema. Hoy mismo el FMI pide a España que “rebaje aún más el despido”. Y el coro de la cúpula neoliberal al unísono desgrana en exigencias: que nos suban el IVA, y toquen también las pensiones. Creo que fue el BCE quien se felicitó porque nos hubieran mutilado la sanidad y la educación como una medida en el buen camino. ¿De que les han servido los rescates a Grecia, Portugal e Irlanda? ¿Esperarán a que se caiga la UE a trozos para ver dónde está la causa? Hay otros expertos a los que llaman mucho menos los medios: son peligrosos, pueden desmontarles el tinglado (aunque igualmente les aprisiona). Juan Torres por ejemplo.

La voracidad, sin control, es insaciable. La misma que, aparcada momentáneamente Grecia, ha dirigido sus fauces hacia España -con el agravante de un gobierno noqueado- para elevar la prima de riesgo y su pago a límites insostenibles. Un buen análisis de este punto lo brinda de nuevo Ignacio Escolar, hoy prefiero ir a las raíces.

Ciertamente, algunos podemos estar ya hartos de contarlo. De avisar con escaso éxito. En La energía liberada -de la trilogía del último año con Reacciona y Actúa- recobre una joya de texto al haber sido escrito por un especulador de primera aunque con una interesante frialdad analítica: el multimillonario -a nuestra costa- George Soros, que ha visto mucho mundo a sus 82 años.

 “Así pues, el sello distintivo de la forma actual de capitalismo global, el rasgo que lo distingue de versiones anteriores, es su omnipresente éxito: la intensificación del afán de lucro y su penetración en áreas que antes se regían por otras consideraciones. Los valores no monetarios solían desempeñar un papel más importante en la vida de las personas; en particular, se suponía que la cultura y las profesiones se regían por valores personales y profesionales y no estaban construidas como empresas mercantiles”, escribió, tratando de explicar cómo lo que llama “régimen capitalista global actual” se diferencia de regímenes anteriores. La clave está en el crecimiento del dinero como valor. Y así argumenta: “No es una exageración decir que el dinero regula la vida de las personas en mayor grado que nunca, los valores de cambio podrían llegar a sustituir perfectamente a los valores intrínsecos. Esto es cierto especialmente en un régimen capitalista que hace hincapié en la competencia y mide el éxito en términos monetarios. En la medida en que otras personas deseen dinero y estén dispuestas a hacer prácticamente cualquier cosa para conseguirlo, el dinero es poder, y el poder puede ser un fin en si mismo”.

    Estamos ante una emergencia nacional, europea y mundial, habría que cesar de apretar el dedo acusador, evadirse de los vapores narcotizantes que nos sirven a diario, porque la enfermedad es mucho más grave y más profunda. Convocar a la ciudadanía, desterrar  los egoísmos, jubilar a gestores incapaces,  hablar claro, desnudar lo esencial de todo lo supérfluo y tomar medidas radicales (es decir, en la raíz, que hasta esa palabra la ensucian). No llevamos en absoluto el camino del remedio, mientras el dedo roto nos está destrozando la vida.