Estratosférico aumento del presupuesto en antidisturbios

Privatizan la sanidad, recortan ésta, la educación, los servicios públicos. El Estado –es decir, el Estado del Bienestar- sobra a los gobiernos del PP, central y autonómicos. También al catalán, no nos olvidemos. De él solo quieren mantener el poder de decisión sobre arcas y haciendas… y lo que llaman Seguridad. Para ser precisos, el aparato de reprimir cualquier protesta social por los atropellos causados a la ciudadanía.

El periodista Javier González, en El Mundo, ha escudriñado los presupuestos y ha encontrado estos desproporcionados gastos:

El gasto en antidisturbios y material de protección pasará de 173.670 euros en 2012 a 3,26 millones en 2013 .

El presupuesto a cinco años vista se dispara de 759.330 euros a 10 millones de euros.

Disminuye, entretanto, la partida destinada a Seguridad Ciudadana.

El gasto en reponer la totalidad del material policial pasará de 1,6 millones de euros anuales previstos en los anteriores presupuestos a 4,4 millones en los nuevos.

Se congela, en cambio, el gasto en reposición y nuevo equipamiento de la Policía Científica.

¿Cómo interpretáis estas medidas?

Por cierto, 128.000 personas más en el paro registrado en el INEM.

 

De la seducción al castigo

Montaje: Manuel Ansede

Enero 2009. Soraya Sáenz de Santamaría aparece en la portada del diario El Mundo en actitud sugerente. Es una entrevista de andar por casa, personal, en la que quien llegaría a ser vicepresidenta del Gobierno español está sentada en el suelo, envuelta en vaporosos tules, descalza, intensamente maquillada y retocada y con expresión –digamos- seductora. Poco más de tres años después, la vemos ataviada con vestido monjil hasta el cuello, mantilla cubriendo su pelo púdicamente recogido y un desmesurado recato. El tránsito es todo un símbolo del aparente cambio del PP.

Como en el cuento de Caperucita, antes de las elecciones el partido mostraba patita de cordero. No era la derecha rancia de toda la vida sino una moderna y liberal. Después emergió el lobo completo, ultraconservador, más fiero aún de lo previsto.

En Abril de 2011, Mariano Rajoy prometía de nuevo que su máxima prioridad sería el empleo. Añadía una solución que no pasó inadvertida a ciudadanos atentos: Hay que trabajar unas poquitas horas más o ganar un poquito menos.  Los medios recogieron la frase entre líneas, no se atrevieron a reflejarla textual en toda su inmensa profundidad.  Pero, en efecto, la reforma laboral demostraría que la pezuña con photoshop correspondía al lobo. Menos sueldo, más horas, y mayor facilidad para el despido. El paro nos cruje, va a más, y asistimos al doloroso desgarro de EREs dramáticos, y en condiciones miserables que ha posibilitado la ley del PP.

La memoria viva de los vídeos de Internet nos muestra la seducción que acabó en maltrato. La subida de impuestos era profundamente insolidaria con las clases medias. Del todo “inaceptable” pagar las “gracietas” del gobierno (del PSOE). El IVA se constituía en el mayor “sablazo” imaginable. Congelar el sueldo de los funcionarios suponía un inadmisible recorte. La sanidad y la educación jamás los tocaría un gobierno del PP. Los pobres tenían que ser menos pobres y la clase media dejar de ser perseguida. Decían: “que se hunda España, nosotros la levantaremos”. Y aseguraban que su gobierno daría “confianza” y se solventaría la crisis.

Aún aleteaban las pestañas y entreabrían la boca, agitaban el tul y marcaban atributos, aún arrullaban con cantos dulces cuando la realidad llegó una vez más disfrazada: las “subidas temporales”, los “gravámenes”, la “regularización de activos ocultos”, los copagos y repagos en sanidad, las exclusiones, el hacinamiento de las aulas, las fiambreras para comer, la subida de tasas en la Universidad,  el desplume de la cultura, la ciencia y la investigación, la bajada de sueldos y acoso a los funcionarios que sostienen uno de los sistemas públicos más depauperados de Europa.

De negro riguroso ya, el PP enarbola el látigo para declarar delito –incluso contra el Estado- las protestas de los ciudadanos sojuzgados. Para enclaustrar a la mujer en el papel secundario que tuvo en tiempos de aciago recuerdo: tutelada en sus decisiones y abocada a regresar al hogar por los precisos recortes que se han estipulado. Para envolvernos en toros, inciensos, mantillas, sacristías, recato, escasez, penitencia, cilicios, lutos, la españolización por decreto. Para educar en la ignorancia, la sumisión y el infantilismo. Para culpar a los ciudadanos de los males que les aquejan y eludir toda responsabilidad en los hechos. Para ignorar el llanto y el desamor.

Esta España nuestra –quizás por la educación recibida durante siglos- muestra una especial querencia por el sadomasoquismo. Y por desenfocar la raíz de los problemas. El civismo no toleraría flagrantes mentiras, ni mucho menos el castigo social. Pero todavía hay quien gusta de ser flagelado y humillado. Y rechazar ser ciudadano libre y con dignidad.

De las sugerentes transparencias al embozo mojigato.  De los pies desnudos a la gota malaya. Nos pronostican años de recesión y aumento del paro. Y los amos culpables se ensañan con la víctima rellenando de lucro botas ajenas. El mal sueño ha de acabar. No era seducción embriagadora, era photoshop. Y bajo los disfraces queda un desnudo que solo se mantiene para los crédulos por la elevada y desproporcionada autoestima de sus propietarios. Por su inmenso cinismo.

*Publicado en eldiario.es

Del cebo a la mantilla

 Nadie como Soraya Sáenz de Santamaría escenificó el sacar la patita de moderna por el armario y, una vez con el mando, irrumpir con el cuerpo entero, tenebroso cual noche oscura.

Imagen gráfica, simbólica, demoledora, de lo que, en todos los sentidos, ha supuesto la llegada del PP a prácticamente la totalidad de los estamentos de poder del país. O dicho de andar por casa: así han hecho con todo.

Montaje comparativo de @manuelansede 

Más información. Miradla porque es una epidemia.

Las piadosas damas del poder

 Las dos mujeres más poderosas del PP en este momento -su Secretaria General y la Vicepresidenta del gobierno- se han ido de excusión al Vaticano para asistir a la condecoración o titulación de un santo. El evento ha sido retransmitido en directo por la televisión castellano-manchega durante 3 horas y media según figura en su programación.

 Las dos mujeres más poderosas de España por tanto, gesto entre místico y doliente, ofrecen esta imagen de país, en un período especialmente crítico.  Religiosidad, peineta, boato, sacristía e incienso rancio.

Han ido «ellas» -y con «ellas» y de entre «ellas» cabrían en la foto muchas más- pero podían haber acudido «ellos».  Aficiones que marcan y dejan su impronta en las acciones de Gobierno o para ser más precisos de dispongo, ordeno y mando.  A Dios y a su Iglesia venero y dejo sin educación o sanidad a los ciudadanos.

¿Responde esta imagen a la España actual?

Foto facilitada por @Elba_Celo

No fue la única dama del PP en disfrazarse para un acto en el soleado domingo otoñal. Luisa Fernanda Rudi, presidenta de Aragón, apareció así en un acto de la Guardia Civil.

Con collar y todo, como Cospedal… y «Doña Carmen»…

Carmen Polo de Franco

Para este viaje ¿Se necesitaban alforjas?

79.645 parados más. Es el cuarto peor registro de la serie histórica, tras los de septiembre de 2008 (+95.367 desempleados), septiembre de 2009 (+80.367) y septiembre de 2011 (+95.817 parados). Seguimos en la tónica habitual desde que se inicio la crisis –general y particular-. En verano, por trabajos turísticos, bajan las cifras y llegado el otoño vuelven a subir.

Sólo que estos nuevos parados –y el resto de la población- pagamos más por gas y electricidad (pese a la propaganda que dice lo contrario). Por la gasolina. Por los transportes públicos. Se han añadido repagos y reducciones de servicios en sanidad y educación. Los precios de la cesta de la compra y de los productos de uso habitual -y no habitual- se han encarecido en uno de los porcentajes mayores que se recuerdan como consecuencia de la brutal subida del IVA. Baja el consumo. Y a quien le toca la china en las manifestaciones de protesta, le cae el palo, la multa y hasta acusaciones de alta traición a la Nación.

A punto del segundo rescate. Atacando desde el propio partido en el poder a la política, como hace su secretaria general con sin igual cinismo. Cataluña a punto de separarse. Euskadi iniciando la campaña en el mismo sentido. Y los presidentes autonómicos -incluso del PP- a punto de rebelión por los antisociales presupuestos y por el caos que evidencian. Una pura joya. ¿Hay quién dé más?

4.705.279 parados en las cifras del INEM. 5.693,100 en las reales de la EPA (Encuesta de Población Activa) porque muchas personas desisten ya de apuntarse en las  sobresaturadas oficinas de empleo. 15.000 personas se han apuntado a una convocatoria para cubrir 150 plazas en una empresa de Getafe (Madrid). Algunos no saben ni de qué trata el trabajo ofertado. Van a cribar las solicitudes por sorteo porque ni tiempo tienen para ver las 15.000.

Los adictos al PP entre la población sufrida dicen, siguen diciendo: “hay que dar tiempo”. ¿Cuánto? ¿Como de aquí a Grecia?

Conferencia de Presidentes autónomicos en el Senado. Recibimiento.

De Guindos: La prima «tendría» que estar por debajo de los 407 puntos

El ministro de Economía Luis De Guindos ha dicho que “la prima tendría que estar por debajo de los 407 euros”. Es el mismo que, con la plana mayor del PP, intensifica sus apariciones para contrarrestar las protestas populares de este 15S. La consigna en todos ellos es “Hay que hacer sacrificios para mantener el Estado del Bienestar, este período es transitorio”. Todos. Sirva el ejemplo de la inefable Cospedal. Es decir, este período «tendría» que ser transitorio, y los recortes a la población «tendrían» que solucionar la crisis. Tendrían.

Pero resulta que, lejos de ser así, los problemas se acrecientan cada día. Que se lo pregunten a los portugueses, pacientes y educados donde los haya, que han terminado por estallar. Cuantos más ajustes, más recesión… y más ajustes. Esto funciona así. Este sábado se cumplieron cuatro años de la caída de Lehman Brothers -el detonante de la crisis- y caemos sin frenos por el precipicio. Funciona así en el neoliberalismo… y en la incompetencia.

De Guindos, como todo el gobierno, van con el “tendría” colgado de la lengua, de sorpresa en sorpresa. Esta reforma laboral tendría que funcionar, pero resulta que hay más paro. Les dejamos sin sanidad y sin educación, porque tendrían que cuadrar las cuentas, y cada vez es mayor la bancarrota…

Imaginad a un piloto en vuelo, el depósito casi agotado cual Ryanair, viendo un monte por todo horizonte y gritando: «¡Aquí “tendría” que estar la pista del aeropuerto!»

A un conductor de autobús que ha enfilado camino al sur, toparse con Cádiz y refunfuñar: «aquí tendría que estar Huesca».

Al funcionario que ha detonado una explosión nuclear, disculpándose: «aquí tendría que haber estado la conexión con mi lista de música de jazz».

A un cirujano operando un infarto y, al hacer la incisión en la rodilla, poner ojos de plato al decir: «aquí tendría que estar el corazón».

Una enfermera me comenta: “en mi profesión no cabe el “tendría”. Es así. En muchas otras también. En las que juegan con las vidas de los ciudadanos sobre todas.  No se prueba un medicamento, una cura, a ver si resulta o no. No se aplica ácido sulfúrico sobre una herida pensando que “tendría” que curarse en virtud de no se sabe qué religión ideológica. Y no es admisible que a quien quema sobre lo dolido no se le expulse. Al menos.

Enriquecer a los amigos poderosos a costa de los ciudadanos de a pie, «tendría» que funcionar. Lo hace, para esos pocos. Pero este gobierno en sus declaraciones da la sensación de encima creer sus falacias. No se explican de otro modo sus estúpidas afirmaciones.

Lo raro es que la sociedad “tendría” que reaccionar ante tanto atropello y tanta incompetencia… y sólo lo hacemos una minoría. Quizás es porque esa gente «tendría» que usar la cabeza e informarse.

Claro que con la estrategia de la deseducación, desinformación y manipulación permante, todos «tendrían» que ser sumisos y aceptarlo… pero no sucede así.

15S. Madrid.

Castilla-La Mancha, España, peligro de muerte

Castilla-La Mancha, como pionera (junto a la Cataluña de CiU) de los grandes recortes de derechos, ha decretado las tarifas a pagar por las personas a las que se les ha quitado la tarjeta sanitaria. Inmigrantes sin legalizar en España, o parados y jóvenes mayores de 26 años de nuestra nacionalidad que no cumplen los requisitos. En el conjunto del país son más de 900.000 personas que pronto pueden seguir la suerte de la comunidad regentada por María Dolores de Cospedal, secretaria general a su vez del PP.

A modo indicativo vamos a detenernos en algunos apartados porque estas medidas marcan una tónica, incluso de copagos. Eso que «estudia» Ana Mato. De Guindos incide en el asunto al anunciar «grandes novedades» en «reformas» en los próximos días. Estamos en crisis por los errores del poder financiero y de las políticas de austeridad, y eso han de pagarlo los ciudadanos. Y no por igual, con marcada intencionalidad ideológica además.

Por estancia hospitalaria se cobran 580,75 euros, con diversos tramos que varían ligeramente el porcentaje.

Si el ingreso es en el servicio quirúrgico se pone en 1.138,97 euros diarios.

En el servicio neonatal y pediátrico puede llegar a 755,94 euros, a partir del 5º día, muy poco menos los primeros.

Los precios por estancia en UVI, UCI o Unidades Coronarias serán:

Tramo 1: (5 primeros días): 1.497,53 euros.

(A partir del 6º día): 1.347,77 euros.

Tramo 2: (5 primeros días): 1.619,01 euros.

(A partir del 6º día): 1.457,11 euros.

Tramo 3: (5 primeros días): 2.824,04 euros

(A partir del 6º día): 2.541,64 euros.

Tramo 4: (5 primeros días): 1.497,53 euros.

(A partir del 6º día): 1.347,77 euros.

Se facturará aparte, y a precio de coste, los implantes, así como el resto de productos considerados de alto coste.

Procesos obstétricos.

Cesárea con complicaciones. 4.392,77 €

Cesárea sin complicaciones. 3.806,95 €

Parto Vaginal con complicaciones. 3.114,97 €

Parto Vaginal sin complicaciones. 2.369,48 €

Parto Vaginal con esterilización y/o dilatación. 3.606,39 €

Aborto sin dilatación y legrado. 1.476,98 €

Cesárea de alto riesgo con complicaciones. 6.264,49 €

Cesárea de alto riesgo sin complicaciones. 3.819,88 €

El precio por urgencias será: 222,73 euros.

Se facturará siempre, tanto si el paciente ingresa en el Centro como si es dado de alta.

Como muestra, aquí los precios de algunas pruebas diagnósticas, cuyo precio aumenta según se utilice o no contraste por ejemplo:

Tac. Por estudio simple con o sin contraste: 158,85 euros.

Resonancia magnética: 294,31 euros.

Angiografía: 817,10 euros.

Mamografía para diagnóstico: 82,62 euros.

Arteriografía: 841,56 euros.

Densitometría ósea sencilla: 92,54 euros.

Ecografía abdomen: 50,76 euros.

Estudio gastroduenal (EGD): 166,83 euros.

Fistulografía: 77,25 euros.

Radiología simple de tórax: 12,20 euros.

Pruebas de alergia que suele consistir en que el médico observe si se produce alguna reacción al tomar una pastilla o el marcado en el brazo de algunos elementos potencialmente alergenos: 183,89 euros.

Cardiología. Ecocardiograma: 93,89 euros.

Colonoscopia larga diagnóstica y terapéutica: 230,33 euros.

Gastroscopia diagnóstica: 164,51 euros.

Ecoendoscopias Gástricas: 510,56 euros

Otorrinolaringología. Audiometría: 183,89 euros

La consulta de Sintron que precisan miles de personas de forma habitual bajo peligro de supervivencia: 183,89 euros.

Enfermería:

Vacunas. Primera consulta: 114,77 euros

Consultas a Domicilio.

Sin cuidados de enfermería y sin pruebas: Primera consulta: 91,80 euros

Traslados por Servicio de Urgencias y Emergencias.

En UVI móvil: 1.033,13 euros.

En general por una simple ambulancia cobran hasta tarifas por kilómetros. Por ejemplo, por cada Kilómetro de recorrido en carretera: 2,00 euros. Y, como en los taxis,tiempos de espera (por cada hora): 19,49 euros.

Llama la atención que, además del fuerte incremento del precio en los servicios funerarios, en Castilla-La Mancha –de momento solo ahí pero pronto veremos novedades- van a cobrar la autopsia a quienes no dispongan ya de tarjeta sanitaria. Cuesta 1.803,65 euros. Por ese precio se puede matar impunemente a alguien. La vida solo es para quien, como la primera autora de estas medidas, dispone desde la nada (el De distintivo se lo añadió) de un chalé de 600 metros cuadrados, construidos en una finca de 12.000 metros cuadrados. La adquirió, junto a su marido, hace aproximadamente un año por 2,3 millones de euros.  6 policías la custodian durante las 24 horas del día, a los que hay que añadir 5 más que le dan protección personal.  ¿A que algo no cuadra?

Ciudadanos en la cazuela, pollos en microondas

Cataluña acaba de vivir la Diada más apasionada de su historia. La manifestación en Barcelona más masiva también, con una afluencia superior incluso a las contrarias a la guerra de Irak que ostentaban hasta ahora el récord. Una suma de factores ha confluido para el estallido de un hartazgo supremo. Y que lleva visos de acrecentarse por la ceguera redoblada que se obstina en sus múltiples errores. Solo Rajoy podía decir que no estábamos para «líos» en la víspera de la Diada, y solo la derecha española enfocar lo sucedido en Barcelona como lo está haciendo.

Cataluña lleva treinta años –dicen sus informes- pagando a las arcas del Estado más de lo que recibe. Concretamente en el último año estudiado (2009), aportó el 19,4% de los ingresos de la Administración central (incluyendo la Seguridad Social), y recibió, de media, el 14%. Estima la Generalitat que el desfase fiscal es de 16.409 millones de euros. Han pedido al Estado un rescate de 5.000.

Sin duda, vivir en comunidad con otras regiones españolas, aporta más y diferentes beneficios no cuantificados. Como les sucede a todas, por cierto. Pero el independentismo tiene en esa diferencia fiscal un buen gancho. Otro fundamental el exacerbado anticatalanismo de buena parte del resto de España. Es el colmo pretender mantener esa idílica “unidad de España” a base de insultar reiteradamente a una de sus partes.

Ahora bien, en ese saco ha pescado a discreción la coalición gobernante en Cataluña, Convergencia i Unió (CiU). Los recortes aplicados en sanidad, por ejemplo, del que podéis encontrar amplísimo testimonio en el blog de Àngels Martinez Castells, no son nada inocentes. Existen denuncias de cómo benefician a empresas privadas –con grave detrimento de la salud de los catalanes-, y las vinculaciones profesionales, incluso de consejeros, que no se consideran incompatibilidades, hieden. No hablemos ya de su hipocresía al votar a favor en el Congreso español, al lado de lo más casposo del  «Estado opresor».

La CiU de Artur Mas y del inefable Duran i Lleida aplica una política neoliberal de manual y, como en España toda, está llevando a la ruina a la sociedad a la que –aunque lo olvide- representa. Y sin embargo CiU va a ser la gran beneficiada de la indignación, de los errores reiterados del PP de Rajoy y de todos sus predecesores. Del españolismo mediático y social.

Holanda vota hoy. Con el mismo espíritu de pensar que las uniones con otros pueblos les sobran si tienen que pagar más. Imprescindible este artículo de Ramón Lobo para saber qué ingredientes hierven en la amplia cazuela en la que se cuece también nuestro terruño.

Una Europa en crisis, una España en crisis, con un presunto periodismo que lleva (entre otros) a la televisión pública, RTVE, a incluir en quinto lugar la masiva manifestación de Barcelona y a no dar digamos información hasta el minuto 20. Coincidió con ABC que la situó en séptimo lugar en su web. Era portada en el mundo entero. Una Cataluña inflamada de pasión… a la que dan ganas de emigrar en cuanto solventen el problemilla de CiU, lo que no lleva trazas de suceder sino todo lo contrario.

 El PP y CiU siguen dando el tajo aquí y allá, con una prepotencia inigualable. Con derivas antidemocráticas como no dejan de mostrar Cospedal o Aguirre. Ésta última quiere cargarse las autonomías para mantener solo, al parecer, la capacidad de manejo de cuentas y decisiones para sus fines y las fuerzas de orden público para imponerlas, si hubiera contestación.

¿Las autonomías han causado nuestros males? Ha habido muchos errores subsanables y pocos pueden tirar la primera piedra –Cospedal y Aguirre, no hablemos ya de Camps, desde luego que no-. Pero en manos de ineptos en el gobierno central, controlados por la UE neoliberal, muchas cosas se resuelven mejor desde cerca. “Islandia no puede ser un ejemplo porque solo son 300.000 personas”, dicen. Igual, en España, las autonomías son el camino, despojadas de quien no trabaja para la sociedad. Ésa que, como la catalana ayer, se hizo oír por ella misma. Y saltó de la cazuela.

En definitiva todos somos pollos, y, desplumados, iguales. Incluyo una genial viñeta a pesar de sus faltas de ortografía porque no puede ser más gráfica.

Que se jodan

Nunca un exabrupto pudo ser más sincero y más premonitorio. Desde que Andrea Fabra, diputada del Partido Popular (por parte de padre), gritara en el Parlamento “que se jodan” cuando Rajoy anunciaba la reducción de la prestación a los nuevos desempleados a partir del séptimo mes, comprobamos a diario que era más que una intención o la expresión de una venganza largamente contenida.

   Que se jodan los niños que inician el curso escolar con menos profesores, aulas masificadas y reducción de materias que les enseñen a pensar. Que se jodan los que acuden sin libros y material porque sus padres no han podido comprarlos. Los que van con su comida en una fiambrera para sentir desde pequeños que les ha tocado vivir en el lado de los perdedores. 

  Que se jodan los más de cinco millones de parados porque son unos vagos. Que se jodan sobre todo los que osan exigir su derecho a una prestación que pagaron ya con sus impuestos y –en su caso- con empleos anteriores, porque esa regalía hay que compensarla con trabajos forzados, desbrozando montes, sea cuál sea su profesión y diga lo que diga la Constitución que también habrá de joderse si se tercia en el altar de la mayoría absoluta.

   Que se jodan quienes si cuentan con el privilegio del trabajo porque pueden ser expulsados, ver rebajados sus sueldos o ser trasladados para que desistan de ocupar un puesto del que otros carecen.

   Que se jodan quienes no sean familiares y amigos de las élites gobernantes que no podrán tener acceso a asesorías altamente remuneradas en virtud del parentesco.

   Que se jodan aquellos que por culpa de los votantes de CIU en Cataluña, habrán de realizar trabajos comunitarios si cobran alguna prestación. Ellos o algún miembro familiar que ha de joderse por tener un pariente en dificultades.

  Que se jodan los enfermos, escoria improductiva, que pierden prestaciones y han de repagar medicamentos a cuyo costo ya contribuyeron con sus impuestos, directos o indirectos.

  Que se jodan los funcionarios porque trabajan en sectores que pueden dar mucho negocio a inversores privados.

   Que se jodan los jóvenes que han de ir pensando en hacer las maletas para irse a Alemania, dejar su casa y su entorno, si han estudiado una carrera rentable. Y que se jodan los que no quieren marcharse o no cuentan con estudios, que nos servirán muy bien de camareros, crupieres, limpiadoras o putas.

   Que vayan preparándose para joderse los pensionistas.

   Que se joda quien quiera alimentarse con proteínas (carne, pescado) o limpiarse el culo con papel higiénico porque, con un IVA del 21%, eso solo está reservado a las clases pudientes.

   Que se jodan quienes piensen que –junto a la educación-, la cultura crea ciudadanos más libres y responsables, porque la cultura se ha acabado. Que se jodan en particular quienes pretendan estudiar música que los cantos celestiales solo se escuchan en el Olimpo.

  Que se jodan quienes aspiren a estar informados y no manipulados, porque tendrán que bucear por procelosos mares para encontrar lo que puede formar realmente su criterio.

    Que se jodan quienes soñaron en la investigación y la ciencia como base productiva de un país desarrollado, que España es la patria del turismo, el ladrillo, la corrupción y los toros.

   Que se jodan los emigrantes porque, cuidando a nuestros hijos y a nuestros mayores, o yendo al médico (menos de lo que necesitan), han desequilibrado la economía y no han sido los bancos, los poderes financieros o los políticos que les protegen porque todos ellos no han de joderse nunca.

   Que se jodan las mujeres quienes, como seres inferiores, han nacido para parir y pedir permiso.

  Que se jodan quienes esperen que la Justicia, como poder independiente, va a acabar con delitos y desviaciones que propician tanto atropello.

   Que se jodan quienes aspiran a ser representados en la toma de decisiones públicas por personas capaces e íntegras, porque eso no toca.

  Que se jodan, muy especialmente, quienes aspiran a vivir en paz y una cierta felicidad porque cada día les daremos uno o varios disgustos.

  Que se jodan quienes creen en la democracia porque la hemos tenido “por encima de nuestras posibilidades”.

  O, mejor…

  Que se joda quien considere demagogia todo lo que estoy escribiendo.

   Que se jodan una y mil veces los descerebrados y mansos que con sus votos y su silencio nos han metido en esto.

   Que se jodan los políticos que no cumplen su misión de trabajar por el bien común, el de los ciudadanos a los que representan e ignoran que pueden ser revocados de las poltronas a las que se aferran.

 Que se pudran quienes han metido esa zozobra en los niños, enfermos y dependientes.

Que se jodan quienes hacen perder la educación y los modales en el más supremo hartazgo.

    Que se jodan, en particular, quienes no saben que quien no jode y construye el último, desbarata mejor su tinglado.

En nombre de la mayoría absoluta

El PP está llevando a cabo con inusitada presteza lo que parece un cambio del modelo de Estado en España. Se apoya en la mayoría absoluta que otorgaron a Mariano Rajoy 10.830.693 ciudadanos, el 30,37% del electorado. Conviene recordar que con más porcentaje y más votos, Zapatero no la consiguió en los dos anteriores comicios.

No cabe poner en entredicho la legalidad del Gobierno del PP de acuerdo con nuestras leyes electorales, pero sí preguntarse –a la vista de sus actuaciones– si no está aplicando una mayoría “absolutista” para obtener los fines que persigue. De entrada elude a casi el 70% del electorado que no apostó por Mariano Rajoy. Tampoco da la impresión de pensar en cuántos ciudadanos se inclinaron por él creyendo –en el más estricto sentido de la palabra– que solucionaría la crisis. Lo más grave sin embargo es la torsión del propio concepto de democracia, no solo en actitudes, sino en leyes que se han puesto en vigor. 

Un Gobierno democrático ha de atenerse a normas y convenios de mayor rango que los resultados electorales. Para empezar, España es “un Estado social y democrático de Derecho”, según consagra el Artículo 1º de la Constitución. Social, no mercantil. Y por tanto asegura una serie de derechos a los ciudadanos.

El derecho a la sanidad, por ejemplo. Está recogido en la Constitución española, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y está declarado desde 2010 por la ONU –de la que formamos parte– “Derecho Humano esencial”. Pues desde este 1 de septiembre, el PP deja sin sanidad pública gratuita a más de 150.000 emigrantes y numerosos españoles que no cumplen los requisitos de una salud pagada en virtud de contratos de trabajo.

La reforma laboral tampoco parece ajustarse escrupulosamente a varios artículos constitucionales: el derecho al trabajo (artículo 35), el derecho a la negociación colectiva (artículo 37) o el derecho a la libertad sindical (artículo 28). El Gobierno –y su prensa afín– atacan en particular a los sindicatos.

Por muchos que sean sus errores, su labor también está avalada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 23.4: “Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses”. En este sentido, que hayan dejado de ser vinculantes los convenios laborales en las negociaciones colectivas sitúa al trabajador en la indefensión ante el empresario. Agravada de día en día en el país que ostenta el récord de desempleo del mundo desarrollado.

Estamos viendo cercenado el derecho a la justicia con las leyes de Gallardón –que prácticamente reservan los recursos a las sentencias a los más ricos y que han sido protestadas por el propio poder judicial– o la supresión o restricción de los turnos de guardia de oficio en algunas comunidades autónomas. Asistimos atónitos a presiones gubernamentales para adoptar determinada postura como ocurrió para intentar salvar a Dívar. La separación de poderes es consustancial a la democracia.

Sería prolijo para un artículo enumerar lo que no es sino una actitud. ¿La que expresó en el Congreso de los Diputados el exabrupto de la popular Andrea Fabra? Recortes e incrementos nada inocentes. Copagos, merma de la ayuda a la dependencia y al desempleo, dificultad de acceso a la cultura como si ese valor esencial fuera accesorio, colegios segregados por sexo, discriminación de los alumnos en los comedores según su poder adquisitivo, pavor a las tecnologías de la información en los textos escolares, el aborto, la mujer tutelada de nuevo, la  familia, la autoridad frente al diálogo… una vuelta al pasado, en definitiva, con fuertes tintes del capitalismo salvaje al uso. Un cambio del modelo social.

El flagrante asalto a las radiotelevisiones públicas que han vuelto a ser “de partido” y con destituciones arbitrarias debidas a la inquina personal de dirigentes del PP, como ha ocurrido con Ana Pastor en TVE. O el de Javier Gállego y su Carne Cruda de Radio 3 (RNE) por ser crítico, libre y brillante como pocos.

Con una gestión económica nefasta hasta límites que ni los más críticos y conocedores de datos podían anticipar, con un país a las puertas de un segundo rescate, en el que todas las cifras económicas se desmoronan y pierden los ciudadanos calidad de vida y derechos en cascada, el PP se desliza por terrenos peligrosos en el modelo de Estado en el que está empecinado.

Y, además, la agenda del presidente como secreto inviolable. Comparecencias parlamentarias –de Rajoy y de todo su equipo– que son sistemáticamente rechazadas por la mayoría absoluta. O la ausencia de auténticas entrevistas periodísticas y ruedas de prensa.

Hemos visto inducir conceptos perversamente erróneos que no parecen basados solo en la ignorancia, al asegurar varios miembros del partido gobernante que “la soberanía popular reside en el Parlamento”, según atestigua el vídeo, por ejemplo, de la ministra Fátima Báñez. Es en el pueblo donde reside, y las Cortes la representan.

Un Gobierno ha de gobernar, pero ¿hasta dónde llegan las prerrogativas de su mayoría absoluta? Si decidiera –que de ningún modo es el caso– abolir la propiedad privada, ¿sería legítimo también? Pues muchas acciones en la línea ideológica del PP asisten al mismo contrasentido.

El ensañamiento con los funcionarios del sector público por ejemplo, está destinado tan solo a privatizar servicios esenciales de este… Estado social que costeamos con nuestros impuestos, en beneficio de unos pocos.

¿Todo vale con las mayorías absolutas? Terribles ejemplos del pasado hacen temer que no. La relajación actual de los valores democráticos o la prioridad del pago a la especulación sobre las necesidades de los ciudadanos dibujan inquietantes escenarios. También se decidió la inclusión de esa prelación en la Carta Magna, sin más trámite, por la mayoría de PSOE y PP, en este caso juntos.

Es la inacción de la sociedad la que posibilita estas conductas desviadas de las que se convierte en cómplice. No basta con acudir a las urnas. Cuando creemos en fundamentos básicos de nuestra convivencia, como es el valor democrático del voto, hay que pensar en sus condicionantes. Nadie como José Luis Sampedro definió mejor lo que nos ocurre, yendo a las auténticas causas de la situación que nos está llevando al abismo:

¿Democracia? Es verdad que el pueblo vota y eso sirve para etiquetar el sistema, falsamente, como democrático, pero la mayoría acude a las urnas o se abstiene sin la previa información objetiva y la consiguiente reflexión crítica, propia de todo verdadero ciudadano movido por el interés común. (…)  Se confunde a la gente ofreciéndole libertad de expresión al tiempo que se le escamotea la libertad de pensamiento”.

Vivimos tiempos muy duros que pueden llevar a perversiones indeseables. Leyes y factores por modificar, de forma apremiante ante el cariz de los acontecimientos. Pero cuando se ha incumplido el programa y las promesas electorales, cuando la palabra de Rajoy (y de su equipo) es papel mojado tras la lluvia de los hechos caída sobre él, y cuando asistimos al cambio de un modelo de Estado, lo mínimo que se le puede pedir a un partido democrático es que coteje en las urnas si ésa es la voluntad de la mayoría real y convenientemente informada. Nuevas elecciones. ¿Con este panorama político? Esa es ya otra historia que también habrá que contar.

*Publicado en Zona Crítica. eldiario.es