Trampas nocivas

La carta más destacada entre las que envían los lectores a El País, revela que Alberto Ruiz Gallardón, ministro de Justicia, cambió una cita de Manuel Azaña para meterse en el jardín que vincula ser auténticamente mujer con la maternidad. No era la “libertad” la referencia, sino la “República”, lo cuál es una sensible diferencia. Dice así el texto de C. Sáez.

“El 4 de abril de 1932 Azaña pronunció un discurso en Valencia donde recogía una frase que ya había manifestado en 1930: “La República no hace felices a los hombres; lo que les hace es, simplemente, hombres”. Existen, en efecto, publicaciones engañosamente rigurosas en las que se pretende que donde el presidente Azaña dijo “República” se lea “libertad”.

El ministro de Justicia en su última intervención en el Senado, según cuenta la crónica de Fernando Garea publicada por ese diario, optó, según parece, “por echar mano de citas y argumentos filosóficos y morales”, en un torpe alarde de erudición, sin preocuparse por contrastar sus fuentes. O quizá sí.

O quizá lo que ocurre es que seguía la estela ya iniciada por la derecha del PP con ocasión de los actos conmemorativos de la Constitución de 1812, la de apropiarse de los mejores hitos y personajes de la historia contemporánea de España, precisamente ellos, quienes se ocuparon durante lustros de vetar o reprimir su memoria, para hacer algo peor aún, tergiversar o deformar su auténtico significado”.

Es lo mismo que cuando Esperanza Aguirre –marcando pauta en el discurso del PP- mantiene esa empecinada querencia por Goebbels especialmente en la idea que practicaba: “una mentira repetida cien veces se convierte en verdad”. Al igual que el maquiavélico nazi el PP utiliza esa táctica de manipulación y propaganda, aunque acusando a otros de “repetir mentiras cien veces”.

Lo vemos a diario cuando portavoces del PP se encajan la cara de cemento para defender ahora como ideales  -y repetirlo cien veces si es preciso- las medidas que adoptan y que antaño rechazaron con la misma vehemencia.

Uno de los nuevos “memes” a insertar en cabezas apolilladas por el desuso que repiten sin cesar las consignas del PP, es que “la soberanía nacional reside en el Congreso de los Diputados”. Lo dijeron el día de la Huelga General con escaso intervalo Engracia Hidalgo, Secretaria de Estado de Empleo, y su jefa: Fátima Báñez. Insistirán cien veces, mil, las que haga falta hasta que cale.

Todas esas “confusiones” no son inocuas. Se vacían las palabras para llenarlas con significados espurios. No es lo mismo República que Libertad, no es lo mismo que el pueblo sea el depositario de la soberanía nacional del que emanan todos los poderes del Estado –como marca la Constitución- que se lo cueza la “partitocracia” y la falsa imagen de la “mayoría absoluta” que deja fuera a tres cuartos de la población. No es ético construir “verdades” que calan “repitiendo mentiras cien veces”.

Lo peor es que la escalada aumenta. Se cuestionan hasta los pilares democráticos, disfrazándolos incluso con presuntos argumentos. Los sindicatos, el Estado del Bienestar… “El líder antisistema por la derecha”, como ha sido calificado en Twitter, Pedro J. Ramírez, se ha levantado en la mañana del domingo con ganas de ganar más dinero –que su periódico está en crisis y acaba de hacer un ERE- dando un paso adelante en su estrategia: “¿Es sostenible nuestra democracia?”  pregunta en esta Red social en la que tiene casi 95.000 seguidores. Pues verá, lo insostenible es la nueva marca del fascismo feudal. Pero lo repetirá y lo repetirá, sacará cien portadas, y los cerebros huecos le harán un sitio.

Trampas, trampas y trampas. Muy mal intencionadas. Símbólico y gráfico es vender –incluso a ministros alemanes que osan interferir en la soberanía nacional española con flagrantes injerencias– que el 29M no tuvo suficiente apoyo. Patético engaño, infantil, burdo, dejar encendidas durante el día las luces de alumbrado urbano para minimizar el impacto eléctrico del paro. Una luz vale más que cien palabras.

Foto: Barahona

PP en la oposición: la amnistía fiscal es injusta y antisocial

El Gobierno, sin embargo, ha aprobado una amnistía fiscal para los evasores de impuestos que ha vendido como todo lo que hace: como piano de cola para miniapartamentos (lo asombroso es cuánta gente se los compra). Es decir que renta mucho más robar al erario público no pagando los impuestos y llevándose el dinero a paraísos fiscales, que cotizar lo estipulado como hacemos la mayoría

Esto es lo que los más altos cargos del PP hoy decían en la oposición, como prueba del piano que están vendiendo ahora:

Cospedal 5 de Junio de 2010

Rajoy 8 de Mayo de 2010

Además, se suprime sustancialmente la ayuda a la Dependencia a la que le quitan 283 millones de euros (que sepamos). Suben la luz y el gas. Se recorta un 21% el presupuesto de educación, un 13% Sanidad, un 8% Defensa, o un 4% en Interior. 594 millones en transferencias a la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. 125 millones en el Fondo del Agua y 670 en FONPRODE. 322 millones de ayudas para acceso a la vivienda. 67 millones de euros de la dotación al Fondo de Integración de Inmigrantes y de 1.557 millones de las Políticas Activas de Empleo. Aumentan algunos impuestos (el de Sociedades, tímidamente,o el del tabaco) y se elevan las tasas judiciales «para que no haya abusos con los recursos» -eso queda para los ricos que pueden pagarlas-.

Se mantiene congelado el sueldo de los funcionarios y «venden» que no tocan -aún- ni el subsidio de desempleo, ni las pensiones.

Y todavía faltan por saber las habituales «sorpresas» que depara un recorte de 27.300 millones de euros (mucho mayor del previsto), porque en la rueda de prensa no se han contestado a las preguntas concretas (por ejemplo en cuánto va a aumentar con esta drástica disminución del presupuesto la recesión prevista del 1,7% de nuestra economía) y en la que lo más llamativo para la presidenta (sonriendo en un arrobo) ha sido que allí estuviera un periodista holandés que retransmitía en directo para su país. Tampoco le ha contestado Soraya Sáenz de Santamaría sobre la asfixia que puede ocasionar tanto recorte.

Por cierto he promovido una acción de Actuable: «Exige que NOS DEVUELVAN el 10% de lo cotizado en nuestra vida laboral«. Firma si estás de acuerdo.

El PP se estrella a tres meses de ostentar el poder absoluto

El PP ha sufrido un severo varapalo solo 3 meses después de ganar el gobierno del Estado -que añadía a comunidades autónomas, ayuntamientos y UE-. Ha perdido desde el 20N casi 415.000 votos, 5 puntos, y su victoria como fuerza más votada sobre la segunda (el PSOE) apenas supera los 40.000 electores. Lo que sorprende es la rapidez del deterioro. No porque no lo haya merecido –ha hecho “méritos” con creces- sino porque la ciudadanía parecía entregada al degüello sin oponer resistencia. Y no es así.

Advierto reiteradamente que Rajoy –el único presidente que ha llegado a La Moncloa con su síndrome de irrealidad incorporado- no conoce la sociedad que gobierna, ni su equipo tampoco. Viven arrullados por sus aduladores mediáticos y políticos creyendo que la mayoría absoluta legitima todo. Pero hay muchas conclusiones que extraer de las elecciones de este domingo.

La primera que tampoco el PSOE ha ganado. Mantener ese porcentaje de votos tras 30 años en el poder es casi asombroso, pero seguramente se debe más al rechazo de los andaluces al PP y muy en concreto a Javier Arenas. Una vez más en España se vota “contra” alguien. Los socialistas andaluces y el propio partido nacional harán bien en ejercer la autocrítica y enterarse de una vez qué les pide la sociedad que les elige. Más izquierda (auténtica), y ni gota de corrupción.

El mayor triunfo es del IU que dobla sus escaños. Y también han de ser conscientes de que empiezan a dejar de ser una opción testimonial y actuar con madurez. Salidas de pata de banco extremeñas no le serían aceptadas más.

Rajoy dice que se siente legitimado con los resultados. Sigue en nube. Y los comentaristas resaltan que en las diversas pugnas en la cúspide del PP, Cospedal (derrotada por Soraya) gana a su rival Javier Arenas. Menos lobos. La secretaria general apostó de tal forma por el triunfo en Asturias que acudió a la campaña no menos de 3 veces, se mofó del puño en alto como veréis en la foto siguiente, y también allí el PP se ha llevado otro buen palo en las urnas.

Con todo, lo más llamativo es la abstención: casi un 40% en ambas comunidades. Un sector amplio de la sociedad sigue pasando de los políticos, enormemente desencantado. Igual deberían estar representados por escaños vacíos en los Parlamentos regionales que además nos supondrían a todos un considerable ahorro de dinero público.

La derecha mediática está que trina e insulta a los andaluces. Pedro J. Ramírez incluso quiere culparles de un recrudecimiento del acoso de los mercados. Existía previamente. Somos un país intervenido, más aún que los rescatados. Y nadie da un duro por nosotros dado que los recortes producen más recesión (hasta el 2,7 nos pronostica Citygroup y eso sería insostenible) y el PP no conoce otra fórmula que seguir recortando. ¿De dónde espera crear empleo? «¿Qué va a reiniciar el crecimiento?»  Se preguntaba el sábado The New York Times, aportando un muy acertado análisis. Del público no le hablen a un neoliberal. El mismo diario alertaba a Rajoy hace unos días de que «tratar a los españoles como a niños» engañándoles y retrasando las medidas duras hasta hacerse con el poder en Andalucía «podía ocasionar una pataleta«. Pues ya está aquí. Con rapidez inusitada.

Ésa es la lectura más interesante de los resultados en Andalucía. Que, pese a los defectos de la ley electoral y pese a la elevada abstención, se rechaza la ola azul y sus erráticas políticas que nos conducen al caos. Si Rajoy no lo entiende el batacazo puede ser mucho mayor en breve.

 

Por cierto, ha muerto Antonio Tabucchi. Hace bien pocos días recordaba aquí su Sostiene Pereira, una de mis obras míticas. En ella un asustado escritor de necrológicas que huye de meterse en líos, se enfrenta a la realidad y saca su coraje de héroe. ¿Para qué? Para contar la verdad a sus lectores. Hay momentos en los que esa actitud resulta inevitable. Andalucía allana el camino. Cuando la ciudadanía actúa con criterio y une fuerzas no son precisos los héroes solitarios y se comparte la carga del riesgo.

http://youtu.be/XJ3FD6RnHLw

Condenado Jaume Matas, un modelo de gobierno para Rajoy

Jaume Matas ha sido condenado a más de 6 años de prisión en el primero de los juicios sobre el caso “Palma Arena”,que tiene 26 piezas separadas (entre ellas una en instrucción que implica a Iñaki Urdangarín). Tres magistrados de la Audiencia de Palma le consideran culpable de los delitos de malversación, fraude, prevaricación y falsedad documental. La acusación pedía ocho años y medio. El periodista Antonio Alemany, que le escribía los discursos para glorificar su imagen, es condenado también a tres años y nueve meses por prevaricación, delito de falsedad en documento oficial, delito continuado de falsedad en documento mercantil en concurso medial con un delito continuado de malversación de caudales públicos. Aquí el texto completo de la sentencia.

 Matas fue presidente de Baleares en dos etapas (1996-1999) y (2003-2007) y ministro de Medio Ambiente con José María Aznar (2000-2003). El caso “Palma arena” se refiere a un velódromo que costó más del doble de lo previsto -pasó de un presupuesto inicial de 41 millones a 110 millones de euros- y que ya había producido 4 sentencias de cárcel a miembros del entonces gobierno del PP en la isla.

 El 25 de Abril será subastada la vivienda de Matas, pendiente de dilucidar si su dueño pudo incurrir en un enriquecimiento patrimonial irregular. El conocido como “Palacete” de 625 metros cuadrados, había sido tasado en 2,47 millones de euros y él pagó menos de un millón. Hacienda devolvió a Matas en 2006, año de adquisición de la vivienda,  866 euros. El ahora condenado a pena de cárcel usaba productos de lujo hasta en las escobillas del váter que costaban entonces 375 euros.

 Para el actual presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, Jaume Matas era el modelo a imitar, dijo y en tono solemne: «Yo quiero un gobierno como el que preside Jaume Matas».

 Dado lo reciente de la sentencia, todavía no se tienen noticias ni de indulto, ni de encausamiento y condena de los tres magistrados de Palma.

España S.A.

Pues ya tenemos la emblemática estación de metro en la Puerta del Sol rebautizada con una marca publicitaria. Somos muy modernos y le ponemos anuncios. Más aún, para obtener mayor beneficio, los dirigentes del suburbano madrileño van a proponer a los grandes centros comerciales colocarles una parada en la puerta, previo pago naturalmente. Nuestra vida, la vida decretada por los neoliberales, gira en torno al dinero… y al consumo.

Aunque cada vez sea más difícil consumir y obligue a malabares o frustraciones. Incluso encender la luz o usar un ordenador conectado a la corriente para comunicarnos va a ser un lujo inaccesible: calculan que las tarifas eléctricas españolas –las más caras de Europavan a subir un 17% por cierto, tras la oportuna sentencia del Supremo. Copago en sanidad, por pernoctar en un hotel, en Cataluña y pronto donde toque porque “total es un euro o dos y lo pagamos entre todos”. ¿Sí? Ni de broma, valientes incautos, pero para eso ya nos tienen entretenidos con neones publicitarios, con burda propaganda por las pantallas del metro, y distracción absoluta en las de casa a través de eso que ahora se sigue llamando televisión.

La inmensa creatividad de twitter lleva varios días elaborando una lista de estaciones patrocinadas. Los medios lo cuentan y, con su habitual desconocimiento de las Redes sociales, lo hacen aparecer como chistes de frikis. Profundizar puede producir infarto cerebral. Vamos a ver algunos ejemplos que han citado como posibles #estaciones patrocinadas, no tan ingenuos:

Rajoy Callao.

Tribunal Orange Market

Retiro a los 67

Delicias Gürtel

CruzCampo de las Naciones.

SEAT Ibiza

Barrio Dell Pilar

Libertad Digital

Durex Barrio de la Concepción

Port Aventura Rodríguez

De momento, sin embargo, esta crítica populariza la medida de Aguirre y opera el efecto contrario al deseado.

En La energía liberada cito el consumismo como una de las causas que nos hace tapar nuestros ruidos y permanecer en el limbo de una superficie que pese a todo nos cruje:

El consumismo nació como vocablo en el siglo XX —una de sus grandes aportaciones— como consecuencia del capitalismo y el nacimiento de la publicidad. Se liga a la acumulación de bienes o servicios considerados innecesarios. Etimológicamente, la palabra consumismo proviene del latín “consumĕre” que significa gastar o destruir. ¿No lo vemos al revés, adquirir, construir?

De la mañana a la noche, día tras día, el gran motor y colaborador del sistema, la publicidad, nos bombardea. Todos enormemente contentos —y en tono más elevado que el resto de la programación— nos crean necesidades que no tenemos. Esa sucesión chirriante es nociva para la salud. Especialmente —pero no sólo— la mental. Calculada, premeditada.

En cada esquina, en cada carretera… cadenas de tiendas, centros comerciales. Hay calles urbanas que ya parecen también centros comerciales. Peatonalizadas, ofrecen entretenimiento y las mismas marcas de los espacios cerrados. Estaciones de tren y aeropuertos; fuera de casa, todo es un lugar especializado donde comprar. Mueren los cines —además de por el cambio de modelo audiovisual— por más y más comercios, todos iguales, en todas las ciudades del mundo. Los integran en el mercado del ocio y el gasto. Entrar y consumir, adormecida la voluntad por la música ambiente. Comprar, comer, defecar, comprar, solazarse, olvidar, sin salir del recinto. El mundo termina siendo un enorme centro de venta. Todos son iguales. Una vez dentro, uno no distingue si se encuentra en Vallecas (Madrid) o Colonia (Alemania) salvo por el idioma. Y ni eso que ya hemos aprendido hasta sueco en Ikea. Y en las calles se tumba un teatro y emerge otra tienda más. O se conserva con el nombre de un producto comercial para que compense su falta de “utilidad” anunciando algo.

 Y así es. Esta sociedad de epsilones que lucra a los listos y manipuladores del sistema camina hacia un modelo de vida altamente peligroso sin apercibirse en absoluto de ello. Mi amigo Javier Valenzuela nos alerta también de la otra gran estrategia programada: el juego. Y merece la pena leer su análisis detallado de qué es y qué reprenta. Un anticipo:

Porque no es sólo que el modelo del capitalismo de casino haya triunfado en el mundo, es que el casino en sí mismo, el negocio de la ludopatía universalmente identificado con Las Vegas, disfruta de un crecimiento como no se conocía desde los tiempos en que Meyer Lansky se dedicaba a blanquear el dinero de la Mafia.

 España se va a convertir, como comentábamos en casa, en la Florida del Museo Europeo (que hacia ahí camina también Europa: un parque temático de monumentos sin la mayor vitalidad social ni económica). Un lugar para jubilados preferentemente extranjeros, para mirar lo que ellos compran con los ojos verdes de envidia o vidriosos de ceguera y sumisión.

No olvidemos que, puestos a cambiarlo, hay otro posible nombre para la Estación de Sol.

Foto: Mirentxu Mariño

Una proposición revolucionaria

De repente, se enciende la luz y uno ve la solución. A gran parte de nuestros problemas, sí. La política es el tercer problema para los españoles en progresivo ascenso. Nos hacen mucho daño sus decisiones, nos obligan a pagar durísimamente una crisis que no provocamos (salvo al elegirlos para que no supieran solventarla a favor de la ciudadanía a la que encarnan). Mientras, les vemos discutir sus prebendas en el Olimpo en el que viven gracias a que las Constituciones democráticas estipulan que la soberanía del pueblo se ejerza por medio de representantes. De no ser por nosotros, seguirían de registradores de la propiedad, o de esposas de millonarios o de lo que fuera que ejercieran como actividad laboral. Si la tenían. Pero carecen de memoria, como les sucede a los votantes.

Ciertamente, nos ocurre que les vemos y oímos en exceso. No sé en qué momento de la historia, los políticos pasaron de ganarse con hechos y noticias el aparecer en los medios –que así sucedió en la Transición, cuando empecé a ejercer el periodismo-, a estar en ellos de forma perenne. Hoy son requeridos para opinar de todo lo que se mueve. Y por cupos. Se diría que los medios se han convertido en oficinas de prensa de los partidos en permanente campaña electoral. Hoy todo se opina, apenas se informa, y la sociedad se surte de los sentimientos subjetivos más acordes con su gusto, sin tener en cuenta la realidad. Y no es objetividad tampoco servir un “éste dice, el otro dice” –en el mejor de los casos- y yo ficho rápido mi salida del periódico, radio o televisión que los informes y hemerotecas son una antigualla.

 Parece que hay consenso en nuestro disgusto por la política actual -y por el periodismo actual-, y un creciente número de personas comprometidas anda viendo cómo encontrar una salida que acabe con tanto despropósito. Aquí se acerca ya la proposición revolucionaria.

No nos confundamos, la política es imprescindible en un sistema democrático. Con toda suerte de tropiezos y errores, la humanidad la busca desde los griegos, cinco siglos antes de la Era cristiana. Para dignificar el papel del ciudadano, de un ser libre sujeto a derechos y deberes. Para regular una actividad humana que busca gobernar y dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad. ¿A que se diría que lo hemos olvidado? Esos gobernantes marionetas o cómplices del poder económico, parece que sí. De cualquier forma, el sistema se muestra tan corrompido que ya no sabemos si nos situamos ante la famosa disyuntiva del fin del franquismo: ruptura o transición.

La solución en todo caso está en el tejado de la sociedad, como siempre debió ser. La democracia no es sólo votar cada 4 años, y no lo es hacerlo, irracionalmente, al que más “nos gusta” o nos dicen que nos guste, al que menos idioteces dice, o –por el contrario- al que más, manipulando los bajos instintos primarios.

Pues bien, el PP presume de tener 800.000 afiliados, el PSOE ronda los 300.000 en un cálculo optimista e IU 55.000. No serán muchos más los de los partidos nacionalistas y otras formaciones. Estas personas son las que deciden, de alguna manera, qué políticos se presentan a los distintos puestos de decisión. Como mucho 1.300.000 para 46 millones de habitantes. Con la legislación actual, fundar un partido nuevo representa una odisea, no hay hueco para él en la España atada y bien atada. Por tanto, una salida imaginativa sería la afiliación masiva a las grandes formaciones. Para volverlas del revés, sanearlas, quitarles la caspa y la polilla. Con la ayuda de tantos cuantos entraron a trabajar por los demás y se ven hoy aprisionados en el sistema. No es la política la que falla, son las personas que se han fabricado un irreal paraíso particular, alejado de sus votantes. Vivimos momentos críticos en el mundo, sólo desde el poder se puede promover un cambio drástico. De todo. Lo “revolucionario”, hoy, en mi opinión, es enderezar el camino torcido. Recordar que el poder era nuestro –de todos, no solo de los ricos privilegiados- y retomarlo con el compromiso de buscar el bien común. Desde donde debe ser: desde la política.

Mundos paralelos

No me preguntéis por qué pero ya es tradicional que me encuentre en medio de todos los fregados. Amanezco en metro desde la estación de Sants en Barcelona a la Plaza de Espanya, y me topo con los estudiantes protestando ante el Congreso de Móviles. El metro sería cerrado poco después en ese punto. Enorme despliegue policial. Mi escueto móvil (casualmente) apenas capta, al fondo, las impresionantes tanquetas con sus luces azules girando.

Poco tiempo para descansar y llegar a tiempo a la presentación de La energía liberada en Barcelona. La primera sorpresa en el impersonal hotel es que hay una señorita rubia sentada en una mesa a la salida del ascensor en mi planta. Igual que ocurría en los hoteles del Moscú soviético. Ésta no pregunta ni fiscaliza nada: está para ayudar. Y tanto que me consigue un cargador de móvil que he olvidado. Pero es la primera vez que veo en España tal cosa. Hay también un guardaespaldas. No alguien de seguridad, pinta como digo.

La habitación helada. Pongo la calefacción pero sale más helada aún. Me persigue el duende del frío en los hoteles. Me explican que durante el festejo de los móviles ponen refrigeración el lugar de calor y me suben una manta. Estupenda, eso sí. Me cobran por un cortado en la cafetería 3 euros. Me preguntan si soy cliente del hotel.

Estoy metida en un mundo encapsulado, mientras la vida se manifiesta fuera. Cuando salgo los ejecutivos extranjeros fotografían… precisamente el despliegue policial. E imagino que palos como estos que circula por Internet. Ay, con lo que les preocupa la imagen de España.

Al acto acude muy poca gente (confluyen dos manifestaciones y un encierro estudiantil al mismo tiempo). Pero es de un enorme nivel. Rosa María Calaf está tan indignada como yo -y puede que aún más- con el periodismo actual y su dejación de la responsabilidad de informar sobre lo que la gente debe conocer debidamente contextualizado. Gerardo Pisarello horrorizado por el poder que nos aplasta que mi libro –dice- explica. Jordi Borja es un fascinante hallazgo de brillantez e ironía. Yo me refiero sobre todo a que sólo los ciegos no ven el estallido social que están provocando. O  algo así. Nos falta Ángels Martínez Castells convaleciente de, entre otras cosas,  los efectos de los recortes en la sanidad catalana (menos mal que ya mejora). Los espectadores preguntan con tino, espantados también de lo que nos está ocurriendo. Nos solidarizamos con los estudiantes. Esa realidad que los voceros de la derecha retratan así:

En el desayuno me saludan con un “Good Morning” y vuelven a preguntarme si soy cliente del hotel. Un desangelado y enorme comedor me ofrece una profusa muestra del estilismo de los ejecutivos de móviles: todos van vestido de negro o tonos muy oscuros, hombres y mujeres. Alguno lo alivia con blanco, una camisa por ejemplo.

Intento disipar mi cansancio subiendo a la terraza que ofertaban “con maravillosas vistas”. El acceso parece ser por escaleras de servicio. Allí me encuentro un mundo: tres plantas para suites y salas de reuniones privadas. Todos hablan en inglés. Pregunto al personal del hotel presto a atender cualquier eventualidad de los angloparlantes cómo acceder a la terraza. No saben. ¿Cómo es posible? Son contratados por obra, no saben ni dónde están. En la cápsula.

Una chica se acerca resoluta…

-¿Es Vd. cliente del hotel?

-¿Por qué me lo preguntan tanto? ¿No voy vestida de negro y no “parezco” clienta de este hotel?

Entonces me explica que no se puede acceder a la terraza porque está alquilada “por el cliente”. Y así me entero que Microsoft ha alquilado todo el hotel completo, el Catalonia Plaza. El cliente quería frío para sus procesadores. El cliente no permite usar todas las instalaciones ¿Por qué diablos me vendieron a mi una habitación de oferta además? ¿Quién? ¡ muchoviaje.com! ¿Quién podía ser si no? La cogí hace tiempo.

En la entrada de Sans, un niño corre entusiasmado tras unas pompas de jabón que le produce su madre con un viejo aparatito manual. Redondas como mundos. Paralelos. Parece no importarle que se deshagan: mamá sabe hacer más.

La lucha por la dignidad no mucho más allá es lo único real. Aunque también lo es, en alto grado, el universo de losas negras que conforman el 1% de la población cuya cadena de desmanes diarios no parece tener fin. Leer hoy las hazañas del PP y su prima la UE, sólo de este día, dan ganas de llorar. Temo que el hartazgo que están produciendo no se desvanezca como las pompas de jabón y produzca serias heridas. ¿Hasta dónde llegará su prepotencia y (lo que es si cabe peor) su ceguera? Mundos paralelos… aunque unos encima de otros.

Rajoy no sabe qué sociedad gobierna

Los políticos representan el tercer problema para los españoles, pero ellos se obstinan en que no querer enterarse. La ignorancia de su propia situación parece ser inversamente proporcional al número de votos obtenidos. En cabeza de la lista, por tanto, el PP seguido a corta distancia por el PSOE.

El Partido Popular de Mariano Rajoy ha salido de su cámara de criogenización absolutamente impermeable a nada que haya sucedido desde que entraron en ella, digamos en el tardío franquismo: Rajoy no sabe qué sociedad gobierna. Su equipo tampoco. Ahí está la clave que no veíamos.

Parecen creer que todos son como esos casi 11 millones que les votaron, la cuarta parte del país. Aún siguen pensando que se puede aporrear la disidencia harto justificada –caso de los recortes en Valencia que llegan hasta la calefacción de los centros escolares- y luego emplear las apolilladas tácticas de que entre los manifestantes había infiltrados y eran muy violentos. Llegar a asegurar incluso que no hay recortes. Que no es, lo que es. Pasen y vean, vamos.

Rajoy sale al exterior investido de presidente –con la añeja bandera de Gibraltar como estandarte para que no haya dudas- y se topa con que en los quioscos de Londres no venden ABC, La Razón o La Gaceta, sino periódicos que muestran la realidad, incluso algunos españoles. Y le da reparo que los extraños vean los rostros ensangrentados de los adolescentes. No, no, esta imagen de España no podemos dar. ¿Cuál? ¿La que también echa de la carrera judicial al Juez Garzón por haber tratado de investigar el franquismo y la corrupción? ¿La que da dinero público a los toros y se lo quita a la investigación científica?

La severa mamá Cospedal, la campechana Aguirre, o quien podría ser estampa del Opus, Fátima Báñez, siguen tratando a los españoles como a niños deficientes. O el cuasi defenestrado González Pons, aunque continúe exhibiéndose con la perenne sonrisa valenciana del PP, que es capaz de decir –al igual que Soraya Sáenz de Santamaría- una cosa y su contraria en un breve espacio de tiempo sin el menor rubor. Esto era ¡antes! del 20N naturalmente:

Otra sociedad que no conocen, ni parecen tener el menor interés en conocer, está informada por canales que no controlan y se comunica, relaciona conceptos, no se deja engañar, no ha germinado en la caspa y, sobre todo, no tiene miedo. Rajoy y su PP están cometiendo un gravísimo error al pensar que todo sigue como lo dejaron, como lo dejó el franquismo. Su despertar puede depararles amargas sorpresas. «El ciento por ciento» y el «todo el mundo» es un sueño, no es como lo imaginan en su cápsula.

Es un orgullo personal, por ejemplo, ver este libro como bandera en la manifestación de Madrid para apoyar a los estudiantes de Valencia.

Incautos los sigue habiendo. Como éste que llamó a uno de los mejores informativo de la radio: Asuntos Propios de RNE. Un chófer de famosos, pero “¡chofer de famosos, oiga!”, que soñó serlo también al calor del variado «pelotazo» levantino y ahora lo ha conseguido por su patetismo y desesperación.

El enemigo

Monumental estatua en el Aeropuerto de Castellón

 
 
Valencia, la comunidad española en bancarrota que dispone de circuito de F1, puerto deportivo, fracasados parques de atracciones, o un aeropuerto sin aviones que homenajea -todo con dinero público- al procesado por evasión fiscal Carlos Fabra por ejemplo… 

 

Valencia. Los estudiantes del Instituto de secundaria Lluis Vives siguen en pie protestando ahora por la violencia policial contra su anterior queja por los recortes educativos. La policía del PP que los apalea los considera… el enemigo.

http://youtu.be/uctPToj2LNc

Gallardón, ministro de Justicia, dice que la policía de Valencia ha sido «violentamente agredida«. La policía.

Los profesores del Lluis Vives, que estaban allí, vieron otra cosa. Y están tan escandalizados con el trato recibido por los jóvenes alumnos que han emitido este comunicado.

Foto: Marc Sardón

La cámara de criogenización del PP y otros ejemplares

Lo escribí hace año y medio, y el tiempo ha venido a darme la razón. Mantenía entonces que el secreto mejor escondido del PP era esta cámara de criogenización, muy sofisticada, en contra de lo que pueda parecer. Conserva los cuerpos (con su cerebro dentro, naturalmente) a temperaturas superiores a 120 grados bajo cero, pero, a diferencia de las más comunes que aguardan progresos científicos para revivir a sus ocupantes, de ésta se puede salir en cualquier momento, completamente sano (o tal como se haya entrado, que tampoco hace milagros). Su fin principal, por tanto, es conservar en el pasado, detener el tiempo.

La primera pista sobre la criogenización del PP, nos la dio Mariano Rajoy hablando de El Tato, un personaje muy de moda en España cuando él entró por primera vez en la cámara cercano a su adolescencia, recuerdo que lo mencionaba mi abuelo. Cuando la abandonaba –antes de ser presidente porque ahora parece que se encuentra permanentemente en ella- iba soltando giros tan arcaicos como “de matute”, “escurrir el bulto”, “¿de qué sirve cambiar la peana sin cambiar el santo, “Una imagen vale más que mil palabras”, o “todo el mundo”, expresión, esta última, utilizada por Ortega y Gasset en 1930 para definir características del hombre-masa, vehemente apasionado de la mediocridad.

Ingenua de mí creía imaginé entonces un sistema de mantenimiento que tan sólo pretendía conservar las esencias de la tradicional derecha española. En períodos críticos, cuando soplaba algún viento de progreso- se llegaba a técnicas extremas: rebajar la temperatura, aumentar el tiempo de exposición, y dotar a la cámara de un dispositivo que recita el antiguo refranero español y que va directo al subconsciente. En la placidez del sueño –y del franquismo según reza de saludo Mayor Oreja, otro usuario destacado del congelador-, se escuchaba:

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

A enemigo que huye, puente de plata.

A otro perro con ese hueso.

En el país de los ciegos, el tuerto es el rey. (Éste en particular cala hondamente)

En casa del herrero, cuchillo de palo.

Más vale pájaro en mano que ciento volando.

Nadie tira piedras a su tejado.

Temprana es la castaña que por mayo regaña.

Todo depende del color del cristal con que se mire.

A buenas horas, mangas verdes.

A la fuerza, ni los zapatos entran.

En posteriores indagaciones hallé que, del rosario de frases, habían retirado –en estricta aplicación de la neolengua y el fomento de la memoria de pez- algunas que podían ser perturbadoras:

A caballo regalado no le mires el diente.

Bien predica quien bien vive.

Ojo por ojo, diente por diente

Al que buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

Cada palo aguante su vela.

En boca cerrada no entran moscas.

A mucho hablar, mucho errar.

Y héteme aquí que por la gracia de las urnas –y de una ley electoral muy bien pergeñada para el objetivo que dota de mayorías absolutas por el voto de un tercio de los electores, poco más de 10 millones de personas en todo el país- el PP ya ha salido de la cámara, incluso del armario. Aunque evidentemente la sigue utilizando de retiro espiritual y conservador de las esencias algunas horas al día.

A mes y medio de su toma de posesión han irrumpido en tromba desde el medioevo y las diversas dictaduras que nos han asolado para hablar de “Gibraltar español”, “nación española”, “aborto culpable” (y de momento sin hoguera reservada como manda la tradición a jueces que meten las narices donde no deben), sufridos palos del varón en “el entorno familiar”, comprensión a la «picaresca» (corrupción). supresión de educación en la ciudadanía y sí en el fervor religioso católico, moros (o cualquier extranjero no millonario) indeseables, ladrillo como fuente de ingresos a particulares, trasvases faraónicos, expurgación de sus bienes y derechos a la plebe, autoridad, mucha autoridad, y austeridad, mucha austeridad, aunque solo para la chusma del sistema (casi todos)… «como dios manda».

 

Aunque empiezo a sospechar la proliferación de cámaras de criogenización en todos los partidos –confirmada en el caso del “nuevo” PSOE- , sindicatos, organizaciones empresariales, profesionales y sociales, y la existencia de un inmenso congelador –que en este caso ya ni mantiene constantes vitales- de uso común en buena parte de la sociedad española. Y mundial, con excepciones.