¿Están informados los españoles?

  Una sociedad, un ciudadano incluso, que carece de información real se encuentra inerme ante la toma de decisiones, hasta en la de votar. Es como si caminara con una venda e ignorara si va sobre camino seguro o por el borde de un precipicio. El conocimiento de lo que ocurre, el periodismo, es consustancial a la democracia, condición imprescindible. Bendita democracia con la que se llenan la boca quienes más contribuyen a degradarla, siquiera por su ceguera. Lo que cada uno hace repercute en la colectividad.

Luis Faci (@lfaci) y Antonio Delgado (@adelgado) bucearon anoche en twitter por las portadas de la prensa española señalando las diferencias entre lo que ofrecían los periódicos el 13 de Mayo de 2010 -tras la histórica sesión del Congreso donde Zapatero anunció los recortes que le imponía Bruselas- y lo que trae hoy, un día después de que Rajoy practique una poda mucho más amplia, dura y trascendental y, además, en un país intervenido… por seguir políticas de austeridad neoliberal.

Comencemos por El País con un paliativo «evitar el derrumbe» dedicado a Rajoy…

El Mundo lo tiene claro: el pobre Rajoy no puede elegir, frente aquel Zapatero que huía y recibía su merecido…

Para ABC nada más importante como los mineros y los «antisistema». Rajoy toma medidas «imprescindibles» en segundo término…

La Razón nos muestra a ese responsable presidente que habla de sacrificios -como en las religiones culposas- frente a esas hordas sindicales irresponsables…

El panfleto que edita Intereconómía es el más creativo: aquel individuo que recortaba debía dimitir. Rajoy sacaba pecho y clamaba: España es ya un protectorado…

Ahora estamos de enhorabuena ¡Europa ya manda! y este presidente no regenta ningún protectorado pero «no puede elegir»…

El resto de la prensa trataba así el tema en 2010 y así en 2012.

Con las televisiones en general, tampoco podemos contar. Apenas dan claves limitándose a mostrar lo que dice el gobierno y la oposición, para que el personal elija lo que más «le gusta». La marcha de los mineros y todas las protestas son ninguneadas o manipuladas. Su principal objetivo parece… distraer (en el más estricto sentido de la palabra).

Queda Internet pero todavía es un sector menos seguido como fuente de información que los medios oficiales, por mucho que protesten sus usuarios de que no es así. Los datos ofrecen la realidad de una sociedad que se surte fundamentalmente de la televisión y de los periódicos que prefiere. De la radio también donde hay ofertas desiguales.

En consecuencia ¿están informados los españoles?

Mineros, una explosión de dignidad

Acostarse -muy tarde- con la retina, el oído y el espíritu impregnados de la marcha minera y despertarse con Mariano Rajoy desgranando en el Congreso un patético discurso, produce shock traumático. Con toda desfachatez -obligado, humillado y empecinado en el error-  ha anunciado nuevos y  durísimos ajustes para la población, diciendo que son “imprescindibles” y demostrando lo grande que le viene el cargo al que se aferra. Habrá más recesión, más paro, y él lo sabe. Espero que al menos lo sepa. Muchos ciudadanos sí están enterados.

Ha dicho el  presidente Rajoy que «al final de los sacrificios habrá recompensa». Es mentira. También lo sabe. Espero. Hace falta mucho cuajo para echar la culpa al depauperado sector público español –uno de los más bajos de la UE que se propone desmantelar además- de nuestra crítica situación. También ha pedido ayuda a los partidos, a los medios –un político no debe pedir “ayuda” a los medios y los medios no deben dársela ni mucho menos porque su misión es la información real y la crítica- y a la sociedad. Cuando en Mayo de 2010 Zapatero se hizo el harakiri como hoy Rajoy, esto fue lo que dijo Rajoy: “Europa ha cantado las cuarenta a Zapatero”. Toda una “ayuda”. Solo quería -él y su partido- trincar el poder. Y para esto. Porque lo peor es que ahora “Bruselas” y toda la trouppe neoliberal, le ha cantado las 400 a Rajoy y somos un país intervenido y tutelado.

La realidad no es este nefasto presidente, hay otra que vivimos ayer en Madrid miles de personas. Llegaban los mineros tras 19 días de recorrer a pie un largo camino desde sus puntos de origen hasta la capital. La plaza de Moncloa estaba abarrotada cuando aparecieron con sus cascos encendidos, el cansancio y la felicidad –por el trabajo bien hecho, por la acogida- en el rostro. Y así siguió todo el trayecto. Eran más de la 1 de la madrugada y miles de personas aguardaban en la Gran Vía a saludarles. Nadie quería irse. El espíritu que allí se vivía era único. Era corear “sí, se puede” porque los mineros lo están demostrando.

Poco antes, cerca de la Plaza de España, ellos comenzaron a decir: “Este pueblo sí nos quiere”, algunos -como armarios- llorando. Desde luego, porque los mineros están llevando a cabo lo que seguramente todos y cada uno de los presentes en el recibimiento quisiéramos hacer. Contra viento y sol, contra la incomprensión y contra el riesgo. Ellos sí tienen coraje y dignidad. Y luchan por su supervivencia y puede que por la de todos, incluso de los que siguen agazapados esperando que escampe, lo que con Rajoy no va a suceder.

Tengo una relación emocional con los mineros. Mi padre era un luchador nato, un “emprendedor” que dirían ahora los políticos plásticos. Y en su búsqueda por nuestra supervivencia recaló precisamente en un pequeño negocio de almacenamiento de carbón y suministro de contratas para calefacción. Ése fue también mi primer trabajo. Desde los 13 años. Y tuve que compatibilizarlo con mis estudios de secundaria y periodismo. Quiero decir con esto que, desde casi una niña, olí el carbón y aprendí la diferencia entre la dura antracita llena de energía, la brillante hulla más blanda y volátil, o el recio lignito, pariente pobre de las anteriores. Y cada enorme camión que venía, llegaba cargado de tormos irregulares, extraídos mano a mano por los mineros. Y tiznaba hasta la respiración. Sólo quería huir de aquello.

No sé si el carbón es viable, pero estoy segura de que hay trabajos que marcan. Otros no, algunos intensamente. No se le puede decir a un minero que el suyo es inútil y desfasado cuando se han enterrado durante años para picar a mano la roca, sin luz natural, a muchos metros bajo el suelo. Y han enfermado sus pulmones, o han visto morir a compañeros por los derrumbes.

Cuando se están dando soluciones a los bancos –tan generosas y a nuestra costa-, no se puede condenar a poblaciones enteras a la ruina. Hay que dar alternativas. Forzosamente. Y es lo que fundamentalmente buscan los mineros. Y luchan por ellas. Y las merecen.

¿Dónde están los cinco millones de parados? ¿Dónde los funcionarios a quienes masacran a conciencia quitándoles la paga de navidad y lo que es más grave: derechos? ¿Dónde, por ejemplo, todos los ciudadanos que tendremos que pagar mucho más por cualquier cosa con la subida del IVA? ¿Los que entregamos la sanidad y la educación a cambio de más pobreza para nosotros y riqueza para los de siempre? Los mineros demuestran que “sí se puede”. Aunque cuesta esfuerzo y seguridad.

El señor de la Moncloa no va a resolver la situación, ningún miembro de su partido. Basta oír la osada irresponsabilidad de Esperanza Aguirre al burlarse de la marcha minera con la enorme indignación que hay en la calle. Hoy, el día de las grandes recortes. No lo hará tampoco Rubalcaba. Dudo prácticamente de todos los partidos, más ocupados por su silla y su poder que por los ciudadanos. Es muy grave: están deteriorando la democracia que precisa de la Política para funcionar. Así estamos en una situación dramática: intervenidos, perdida soberanía, el horizonte con las medidas adoptadas hoy es el caos. Es Grecia. Mirad a Grecia. Hacédselo ver a quienes reniegan de usar su cabeza y relacionar conceptos.

Pero ahí están ellos, los mineros. Caminando firmes por defender su vida. Tras respirarlos de cerca, retomo fuerzas y también sé que, si muchos queremos, se puede. Anoche, protegidos por los mineros, el miedo se evaporó.

 

*Quiero dedicar este post a nuestro amigo Zana. Pregunté por él, no lo encontré entre el enorme gentío. Un beso y gracias a ti y a todos tus compañeros por esta lección magistral de dignidad.

Cualquier sistema que montéis sin nosotros…

Lo escribió Leonard Cohen y lo lee el gran Constantino Romero

Del sablazo a los «chuches»: el Gobierno del PP va a subir el IVA

Lo ha confirmado el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro. Como ellos mismos decían es una medida que detrae el consumo y la economía y perjudica gravemente a los ciudadanos. «Es el sablazo que el mal gobernante les pega a todos sus compatriotas que ya están muy castigados por la crisis», en definición de Rajoy que hasta a apeló al pobre niño al que le subían los «chuches».

Pues ahí los tenéis. Y ni a Mariano Rajoy ni al resto del PP se les cae la cara de vergüenza. Ni la mayor parte de los ciudadanos se «REBELAN» como les pedía Esperanza Aguirre. Imperdible el vídeo para los desmemoriados.

Precisamente, Esperanza Aguirre lo explicó con mucho detalle en otro momento y coreando y todo. ¿Dónde están hoy los asistentes a aquel mítin o los que firmaron en contra del IVA?

También ataca el PP a los funcionarios del escuálido sistema público español, uno de los más reducidos de Europa. El que mantiene en pie el Estado del Bienestar en todos ellos.

Cómo será lo que está ocurriendo que Dolores Cospedal, saturada de decir y participar en planificaciones de mentiras, ha tenido un lapsus donde ha dicho la verdad. Habla de Castilla-La Mancha, el modelo a seguir en toda España. ¿O era la Comunidad valenciana de Camps?

La hoja voladora

Preparo una conferencia que tengo previsto dar en San Sebastián el infausto 18 de Julio, que no es mala fecha para hablar de la actual “Democracia enferma”. Un reto, porque el resto de los participantes en el curso de la Universidad del País Vasco son de gran nivel.

Pues bien, ayer corría un poco de viento en Madrid, y al abrir la ventana salió volando la primera hoja. Comienza así:

“Imagínense a Vds. mismos en 2008. Recuperen ese momento. Con su nivel de vida, las prestaciones que recibían del Estado, los derechos que confería una ya asentada democracia y la pertenencia a la Unión Europea y piensen en las certezas y seguridades que atesoraban. De repente el 15 de Septiembre nos informan que ha caído una empresa norteamericana: Lehman Brothers y, tras ella, vamos asistiendo al derrumbe del sistema financiero internacional”…

Desgrano después cuatro ideas sobre el drama que padecemos y sus claves con cierto suspense, anticipando un posterior desarrollo. El texto queda cortado al final, dejando a mitad una frase en la que comienzo a explicar qué es lo que implica la modificación de la Constitución que firmaron Zapatero y Rajoy a instancias de Bruselas.

Blanca e impoluta mi hoja, planchada por la impresora, con sus letras negras bien claras y destacadas, voló y cayó en alguna parte. Planeando sin duda por la forma rectangular del folio. La ventana da a una zona común de la comunidad, bastante concurrida en verano. Alguien tuvo que recibirla a sus pies y dudo que no cayera en la tentación de leerla, siquiera pensando que era un mensaje celestial –dado que caía de arriba abajo como suele suceder 🙂 -.

He aguardado toda la tarde y toda la noche, la mañana también. Esperaba quizás a un vecino que recalara en mi puerta, tras llamar en las de todos los pisos hasta encontrar al autor de ese texto. Para saber al menos –por curiosidad- como seguía la historia. Al presidente de la Comunidad incluso convocando una reunión urgente para descifrar el mensaje de esa hoja caída de las alturas con ideas tan inquietantes en los que uno se ve implicado por necesidad. Siquiera para recriminar que se arroje basura por las ventanas.

Pues nada ha sucedido. Alguna vecina sacude un trapo de polvo, abren las tiendas, circulan los coches, trinan los pajaritos y mis gatas, Pili y Layla se asoman a saludarlos. El mensaje, involuntariamente lanzando al viento, no ha encontrado destinatario.

¿Cuántos metros de eslora necesitan sus yates?

Izquierda y derecha. El centro. El mito del libre mercado. La ofensiva neoliberal. Cómo se mueve, por qué triunfa. La manipulación del lenguaje. Los dueños de las palabras. La soberanía nacional. El euro. La austeridad como ideología. El PIB…

Una brillantísima entrevista a la economista Àngels Martínez Castells. Con análisis e ideas. Sólo discrepo en que no exista lo que ella llama “el centro” en política. Yo sí creo en la socialdemocracia como forma de aglutinar y moderar los defectos de la derecha y la izquierda comunista.

Sus ejemplos de la manipulación del lenguaje, hacernos caer en qué es realmente el PIB o la constatación de la enfermedad psíquica que aqueja a los que hoy gobiernan el mundo son lúcidos y rotundos.

En su blog nos cuenta la génesis de esta entrevista.

Inermes ante el golpe neoliberal

La presidenta de facto de la UE, Angela Merkel, acaba de visitar su protectorado italiano. La crónica del gran Pablo Ordaz nos da cuenta de lo satisfecha que está con los progresos realizados por el tecnócrata que colocaron al mando ella y la troika (UE,  BCE y FMI):

“No fue de extrañar, por tanto, que Merkel dedicara encendidos elogios a “las reformas realizadas en tiempo muy breve” por Mario Monti. Unas medidas que, según las filtraciones –aunque discrepantes entre sí–, ahorrarían 3.000 millones en Sanidad llevándose por delante 216 pequeñas clínicas y eliminando 18.000 camas hospitalarias. O unos 7.000 millones cortándole el grifo a los entes locales hasta el punto de eliminar algunas provincias. O, en solo cuatro meses, una reducción drástica del monto de las nóminas prescindiendo de uno de cada 10 empleados públicos y suspendiendo las oposiciones hasta el año 2016”.

Salivaba la alemana viendo cómo se van a quedar los ciudadanos sin hospitales, camas donde los hubiere, y sin Estado directamente, ése que sufragan con sus impuestos cada vez más elevados. Buen chico este Monti, para eso le nombramos. Y las víctimas están en la inopia.

  De madrugada ya, el gobierno tecnócrata italiano ha aprobado las medidas: «ahorrará» -podéis traducir por robará a los contribuyentes- 26.000 millones de euros en tres años. Con las medidas anunciadas, más o menos.

  Lo mejor es que Rajoy se dispone a recortar 40.000, casi, casi, el doble, echad cuentas pues. Cospedal ya ha quitado el agua mineral a los enfermos hospitalizados. Artur Mas reparte meriendas a los presos según viene el día. Pero falta lo mejor, lo que se dispone a hacer el gobierno central de Mariano Rajoy: congelar pensiones, reducir la prestación por desempleo (en el país con el récord del mundo industrializado), subir el IVA a productos de primera necesidad… Incluso han apuntado ya que les van a quitar la paga extra de Navidad a los funcionarios. A nuestros médicos, enfermeras, profesores, bomberos, y cuantos sostienen el funcionamiento de uno de los Estados con menor servicio público de Europa.

  Y lo que venga, el festín ya ha empezado. Mirad a Italia. Y a Grecia por ejemplo. El diferencial con el bono alemán, tras el rescate, se sitúa en los 2.425 puntos con su bono a diez años en el 25,69%. Por su parte, Portugal tampoco se libra: su riesgo se dispara por encima de los 866 puntos al registrar su bono la cota del 10,11%. Nuestra prima también anda hoy en subida libre. Y eso lo paga quien lo tiene que pagar: los ciudadanos. Y los muy canelos -griegos, portugueses y españoles- votan neoliberal. Los dispuestos a «tragar» deben tener la certeza de que les queda mucho por engullir y que nos están obligando a los demás a su dura dieta.

Y mientras otro de los órganos ejecutores del plan, el BCE da un nuevo balón de oxígeno a los bancos.

   Hay otros caminos. En la economía y en la democracia. Argentina condena a 50 años de cárcel al dictador Videla por el robo de bebés. Aquí, el PP anda muy molesto con el juez que ha imputado a la cúpula de Bankia. Que se ande con cuidado Andreu, que Garzón, la cúpula policial y el grupo de Hacienda que investigaron Gürtel ya están fuera de juego. El neoliberalismo no viene solo.

En España, algo más de diez millones de personas, el 30.2% del electorado tienen la culpa de esta situación. Quienes en toda Europa votaron esta UE azul también. Y, sin duda, todos los que callan.

   La realidad existe aunque no la veamos. En la marea baja, cuando las aguas se retiran, dejan desnuda La Isla (como ésta de Asturias) con las cuevas de Alí Babá al descubierto.

Qué día es hoy

El niño coge el bocadillo de pan de barra con alguna materia grasa dentro que le entrega su madre y se dispone a salir para el colegio. Aprenderá latín, gramática, matemáticas, una asignatura con nombre moderno (aunque sea el adoctrinamiento católico de siempre) y poco más. Basta para ser un buen súbdito. Sueña sin embargo con estudiar una carrera y llegar a ser investigador –si llega el dinero en casa– para poder emigrar a Alemania.

Si vive en una ciudad, asistirá a un aula abarrotada. Si se trata de un pueblo con compañeros de distintas edades –de 5 a 16 años por ejemplo–, los atenderá el maestro de toda la vida que lo mismo sabe de álgebra que de sintaxis o gimnasia.

El padre en paro ha encendido el ventilador para intentar paliar los severos calores. La abuela sin embargo prende en el rincón un brasero: está destemplada por la diarrea que no cura y ni las tisanas ni los “avemarías” le hacen efecto. El abuelo cada día se encuentra peor por falta de medicación para su senilidad y debe aguantar porque es su pensión la que básicamente aporta el colchón de subsistencia a la familia. 

La prensa alaba las acciones del Gobierno y, aún sabiendo que el país se encuentra prácticamente en quiebra, dedica el lugar prominente a los triunfos del deporte. El fútbol apasiona, evade penas y se oirán los gritos de ese exacerbado patriotismo que, sorprendentemente, aflora en los momentos de la peor de las Españas.

¿Qué día es hoy? Cualquiera del verano de 2012 –y mejor que no aguardemos a asistir cómo vendrán los del invierno.., pero podría ser de hace 40 años, e incluso 50 y 60. El relato sería tildado de demagógico si no mostrara una realidad que se está colando en nuestras vidas.

Existen diferencias claro está. El niño estudiará inglés. Lo harán también las niñas. Emigrará a Europa si se ha licenciado en una carrera de alta gama como ocurría, al menos, hasta hace poco. Los medios ofrecen también opiniones contrarias a la oficial para que la audiencia elija cuál le gusta. Y en lugar de en SEPU se puede saciar el gusto por comprar en numerosos comercios chinos que venden ropa y accesorios extremadamente baratos. De eso no falta. Elaborados en la explotación, no se suele pensar que ese modelo laboral precario y sin derechos es el que persigue el empresariado local y ya empieza a asemejarse al que tenemos tras la reforma acabada de perpetrar este jueves.

¿Que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades? Nunca los españoles disfrutamos del Estado del Bienestar que aún tienen los europeos de nuestro nivel. Ganan el doble y el triple que nosotros y sus gobiernos, conservadores incluso, siguen costeando cristales de gafas, dentista o largos periodos de permisos de maternidad y paternidad remunerados. Zapatero lo intentó. Hasta tuvo que pedir perdón y argumentar que no supondría demasiado costo al erario público, pero la tenaza liberal le cortó las alas.

“Si la Europa arruinada de la posguerra fue capaz de construir el Estado del bienestar, ¿por qué la Europa próspera del siglo XXI va a ser incapaz de mantenerlo?”, pregunta Ignacio Escolar en Actúa. Porque no es ése el objetivo, sino el contrario.

Europa ha olvidado sus buenos propósitos tras la Gran Depresión y la Guerra y se empecina en repetir la debacle. Ya se culpabiliza al emigrante y se sienta la ultraderecha en los parlamentos. En España ostenta el poder un PP salido sin una brizna evolutiva de la cámara de criogenización de la que entra y sale durante el último medio siglo y más, y en la que nacieron sus hijos e hijas (en algunos casos perennemente bronceados en curiosa paradoja).

Reivindicamos un Gibraltar español. El enemigo de la seguridad es quien protesta, y no la corrupción, la concomitancia de poderes, el doble rasero contributivo y la ineficacia que nos han traído hasta aquí. Hay un regusto por la época de “extraordinaria placidez” en la que, dicen los viejos desmemoriados, “podías dejar abierta la puerta sin que nadie te asaltara”. Salvo en los crímenes que traía El Caso. O los de aquellas niñas –como yo misma– a las que sendos sujetos abordaron en el portal a la vuelta del colegio para intentar violarlas. No quedaba constancia. La única defensa era el padre que bajaba a saltos las escaleras sin ascensor. De denunciar ni pensarlo: la violencia contra la mujer se sufría en “el entorno familiar” o en “el entorno machista” de la sociedad.

¿Qué día es hoy? Lo peor es que tampoco es 15 de mayo de 2011. Entre quienes heroicamente mantienen la antorcha –o cualquiera, en cualquier ámbito, que intente hacer algo– se empiezan a registrar deserciones o desmotivaciones por la falta de resultados que cambien la faz de la tragedia y por el acoso innegable que se sufre desde la autoridad competente.

La lacra, la pesadísima losa al cuello, son los otros. Quienes sufren aunque se “distraen”, olvidan y tapan sus cabezas a ver si pasa el temporal. No lo hará. El plan del PP es el viejo, el que conocen, el que jamás dio resultado, excepto para los privilegiados hundiendo el sistema social. La argolla, el lastre, son los que siempre delegan en otros la resolución de sus propios problemas y también se desmotivan en este caso porque no les traen la solución a casa.

¿Qué día es hoy? Ayer. Pero ayer redivivo, retorcido contra natura. Cuando el paternalismo y la sumisión, los desequilibrios sociales aceptados también, eran la norma. El reloj de la Historia camina hacia atrás, hacia los años 30 quizás. Solo que el mundo y el progreso han entrado a raudales por las puertas y ventanas de los que las han  mantenido abiertas.

¿Qué día es hoy? El inicio del mañana, solo con que lo queramos de verdad y con eficacia. Como es lógico. Por las leyes de la geofísica, a las noches le suceden los días: el tiempo avanza… si no se le detiene.

*Publicado en Zona Crítica de eldario.es

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Realidades paralelas

Hay veces en las que se necesita desconectar por pura supervivencia. Pero la realidad se obstina en acudir desde todos sus flancos. Este domingo la selección española de fútbol culminó su hazaña: ganó el campeonato de Europa otra vez, en un memorable partido en el que marcó 4 goles a Italia.  Desde la terraza de un bar vi saltar, casi levitar, en la grada a Mariano Rajoy, al príncipe. Contemplé la alegría sana de aquellos desconocidos que nos rodeaban y.. palabras -minoritarias-  muy feas: negro y catalán como insultó. Humillación… a Italia, el país casi tan desgraciado como el nuestro.

Valencia se quema y también llega hasta el Norte el humo de la podredumbre de los recortes esenciales, o de esa ley que se ha cambiado ¡otra vez! para que se pueda edificar en suelo quemado. Aquella que Cristina Narbona, como ministra de Medio ambientes de verdad, se empecinó en arbitrar a ver si se acababa con tantos «accidentes».

Javier Pérez de Albéniz cuenta esa confrontación de emociones y realidades en su descodificador..

«Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, asistió ayer noche a la final de la Eurocopa de fútbol celebrada en Kiev, capital de la democrática Ucrania. Mientras se jugaba el partido, uno de los peores incendios de las últimas décadas avanzaba sin control en Valencia: más de 50.000 hectáreas de monte y bosque calcinadas, dos mil personas afectadas, cientos de familias desalojadas, 1.700 efectivos terrestres y 22 medios aéreos trabajando duro. ¿Dónde debe estar un presidente? ¿Y dónde un ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente? Junto a los que más le necesitan.

“Mi obligación es estar en la final de la Eurocopa”, dijo un Rajoy que, tras varios días de llamas, quizá sólo acierta a ver “hilillos” de humo. En Telecinco, minutos antes del partido, el presidente pronosticaba “una victoria de España”. Su apuesta de la jornada, a caballo ganador. Al mismo tiempo, en los canales con información internacional se podían ver  imágenes de Obama visitando Colorado, apoyando sobre el terreno a bomberos y afectados por un incendio similar al valenciano.Entre el balón y el humo, Rajoy eligió el primero: era donde tenía algo que ganar, una foto que hacerse. El sabor de la victoria es dulce y embriagador, mientras que el olor a vida carbonizada nos puede dejar la cara tiznada de realidad: hace 6 meses que la Generalitat eliminó la prohibición de recalificar bosques quemados. La misma Generalitat que ha recortado el presupuesto de la lucha contra incendios un 14%: 15 millones de euros y 200 personas menos»…

Cuenta mucho más, como veréis aquí,  que comparto. Algo más añado: por el triunfo de la selección no hemos hecho nada, han sido ellos los que han jugado y ganado. Esta ruina económica, social y ética nos la hemos ganado a pulso.

Unos amigos me han descubierto uno de los paraísos que apenas me atrevía sino a soñar. Está en Asturias. Belleza, tranquilidad, armonía, hallazgos personales, el mar, el ruido de las olas… a esta realidad quiero aferrarme siquiera por unos días.

¿Separación de poderes en España?

El juez, Jacobo Pin, que dirige la instrucción del caso Fabra desde hace tres años, ha denunciado presiones de la Audiencia Nacional de Castellón para que cierre la causa por cohecho contra el prohombre del PP en la provincia. Es consciente de lo inhabitual de su petición de amparo al Consejo General del Poder Judicial pero, dice, que se está «perturbando su independencia».

Pin lleva 3 años a cargo del caso y es el noveno juez que ha pasado por la causa ya que todos sus predecesores “desaparecieron” casualmente –merece la pena leer el resumen completo de la información de María Fabra en El País-.

Se da la circunstancia de que el titular de la Audiencia de Castellón, Carlos Domínguez, es amigo del imputado Carlos Fabra, y fue cuestionado por este hecho. Para su reelección en el cargo contó con el apoyo… de Fernando de La Rosa, amigo de Camps, y que actualmente preside el CGPJ –el órgano de gobierno de los jueces- tras la renuncia forzada de Dívar. De la Rosa es el mismo que se fue dos veces a la Patagonia con cargo al erario público (el conjunto de los vocales se gastaron 360.000 euros en esos menesteres). Y es quien tiene que solventar la petición de amparo de Jaboco Pin, el magistrado que se queja de presiones en el caso del antiguo Presidente de la Diputación de Castellón y destacado miembro del PP.

Por otro lado, Baltasar Garzón ha sido condenado a pagar 482 euros al presunto cabecilla de la trama Gürtel vinculada al PP, Francisco Correa. Es en concepto de costas por el caso que inhabilitó al entonces juez instructor Garzón por escuchas a los abogados, consideradas ilegales -y legales en otros procedimientos judiciales como el caso de Marta del Castillo-. Correa, pendiente de juicio después de 3 años, ha salido de la cárcel en libertad provisional.

   Además de la inhabilitación de Garzón y su expulsión de la carrera judicial por esta condena de la denuncia promovida por Correa y a la que el Supremo dio la razón, el PP nada más llegar al poder, cesó y sustituyó tanto a la cúpula policial que había investigado la Gürtel, como al grupo de la Agencia tributaria que había igualmente llevado la Gürtel.

 La separación de poderes es condición sine qua non de la democracia. Y la corrupción el cáncer que la retrae y puede anularla también. Los países más prósperos para sus ciudadanos -los nórdicos por ejemplo- carecen de corrupción institucional y política.

 La prima de riesgo y los intereses para pagarla han sobrepasado el límite, somos un país rescatado a cuya sociedad se le están prácticando los más duros recortes. Nuestro presidente por la gracia de los votos ya ha encontrado a un nuevo culpable para la quiebra española, ya no es Zapatero, ahora son las Instituciones de la UE: él jamás. Mantengo con vehemencia que todos los problemas se atajan desde los cimientos: la corrupción y la antidemocrática concomitancia de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial tiene podridos nuestros cimientos ¿»presuntamente»? Y con el apoyo de una parte de la sociedad aborregada y corrupta. Mientras no solucionemos esto, nada haremos cambiando los cierres de las puertas para que no entre el aire, o enmoquetando los suelos de los pisos: el germen está en la base.

Y no entiendo que a estas alturas del día, no haya dado explicación alguna al caso de Jacobo Pin el ministro de Justicia. Ni que gran parte de medios, periodistas y ciudadanos de cualquier profesión o actividad permanezcan impasibles ante lo que está ocurriendo. Todos los países que han consentido este estado de cosas han terminado pagándolo muy caro.