Una oferta de trabajo irresistible

La he encontrando en mi periplo descendente por las páginas de la web de El País, tras declaraciones de Rajoy y los temores al «populismo». Copio y pego:

Dependiente/a telefonía Campaña Navidad

Sobre el Puesto

Adecco selecciona para importante empresa del sector de las telecomunicaciones una posición como comercial en punto de venta, para la zona de Madrid.Funciones:

– Venta y comercialización de los productos y servicios de telefonía.
– Atención y asesoramiento a clientes.
– Coordinación con su grupo de trabajo para alcanzar los objetivos individuales y grupales.
– Gestión administrativa de las ventas.
– Organización y mantenimiento de tienda, control de stock.

Requisitos imprescindibles:- Formación profesional Comercio y Marketing / Bachillerato / equivalente.
– Experiencia reciente de al menos un año en atención al cliente de forma presencial en el sector de la telefonía.
– Orientación a resultados y ventas.
– Orientación al cliente.
– Microsoft Office nivel medio.
– Internet y correo Electrónico.

Requisitos valorables:

– Cursos de atención al cliente y Técnicas de venta.
– Capacidad de negociación y orientación al cliente, comunicación interpersonal.
– Orientación al trabajo en equipo.
– Dinamismo y capacidad de comunicación
– Iniciativa y capacidad de organización y planificación.

Adecco ofrece una posición como comercial en punto de venta para la atención directa de sus clientes en las tiendas de la compañía de telecomunicaciones en la zona de Madrid.
Incorporación inmediata, formación previa con la empresa.
Contrato: temporal 1 mes para Campaña Navidad.
Salario: 7,69 euros bruto/hora + comisiones en función de consecución de objetivos
Horario: jornada 39hs/semanales, distribuidas de lunes a domingo en función de cuadrante. Se requiere disponibilidad de horarios«.

 

Temporal, con toda la semana pringada domingo incluido, a 7,69 euros bruto/hora. Más comisiones, eso sí, pero en función de objetivos, ay. El viejo chiste de que, a la vez, ha de llevar una escoba para barrer en los desplazamientos por la tienda también se cumple. Ésta es una de las funciones del puesto: Organización y mantenimiento de tienda, control de stock.

El País ya podrá incluir ésta entre las «profesiones de éxito» con las que recibió, alborozado, unas cifras recientes de empleo.

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Monago y la campaña «Yo quiero Tenerife»

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Cuarta versión de José Antonio Monago, presidente de Extremadura, en relación a la acusación de que realizó 32 viajes a Canarias con dinero público. Se habrían producido durante su etapa de senador del Partido Popular, para visitar a Olga María Henao, una colombiana, empresaria y militante del PP en Tenerife, quien ha afirmado haber sido pareja de Monago entre 2009 y 2011.

Monago lo atribuyó primero a una campaña orquestada contra él por sus radicales reformas. Dijo que había molestado a muchos y que ya le habían avisado que esto pasaría. Luego aseguró que eran viajes de trabajo. Más adelante, con gran dramatismo, que “iba a devolver hasta el último céntimo”, dado que “no estaba aquí por dinero”. Este jueves envió un SMS en su nombre y en el de su esposa convocando a una rueda de prensa.

La versión ahora es que ha recibido una certificación oficial del Senado en el que se acreditan 16 viajes, no 32. Es decir, 16 de ida y 16 de vuelta. Está claro que regresó de las islas, cada una de las veces. Asegura que además hizo 22 viajes privados. Ha mostrado -un momento- un extracto de su cuenta bancaria, pero no los de sus viajes con dinero público. Esos que ha acreditado un Senado que, como el Congreso, decía no tener constancia de los viajes de sus señorías. Se limitan a pagar. Dice que los precisa para su defensa legal.

La comparecencia ha sido de una teatralidad que rayaba el patetismo. Ha dedicado un largo trecho a contar su trayectoria de la que se siente realmente satisfecho. Un hombre hecho a sí mismo y sin abuela. Ramón Lobo nos dio hace unos días detalles. Muy jugosos. Un retrato del personaje muy definitorioNo me escondí, permití todo tipo de preguntas, siendo muy honrado, decía Monago. Ha hablado de su austeridad (no tiene “ni parabólica”). Se ha presentado como una víctima de una campaña infame que ha dañado el honor de su familia. Un hombre impotente que luchaba contra una tormenta de arena. Todo se ha disipado ahora, con esos certificados que vinieron a apuntalar su frágil memoria, y ya anuncia que volverá a presentarse y ganará porque «A veces entre tanta sombra vuelven a brillar las luces y comienza un nuevo día».  Dice que él no ha cambiado de versión. Ha anunciado querellas.  La prensa conservadora –casi toda- le ha comprado ya el discurso. Ay, esas afirmaciones sin estudiar pruebas. Ay, la diferencia entre anunciar y acreditar.

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Los papeles de Monago reflejan, según sus palabras, una febril actividad en Tenerife que se había borrado de su  mente y, lo que es peor, de sus compañeros senadores del PP canario. Pero ha citado una que me ha llamado especialmente la atención: “Yo quiero Tenerife”. Desde Extremadura, se organiza algo que se llama “Yo quiero Tenerife”. No Canarias, no, por ejemplo, La Palma o El Hierro… ¡Tenerife!, la morada de su amada. He encontrado esta referencia en google: el protagonista era Soria y se hacía fotos.  Actos de partido, claramente, que tampoco tendríamos que pagar nosotros. Ya reciben cuantiosas subvenciones de dinero público. Lo que parece claro es que Monago no fue a otra isla que a Tenerife. El amor era muy concreto: a Tenerife.

Vale, igual Monago miente. Igual su agresiva actividad para «regenerar la democracia» no ha sido la causa de que se supiera de sus viajes, sino el despecho de la amante abandonada que lo habría contado a quien le quisiera oír. Igual sigue habiendo, a pesar de los certificados, alguna confusión entre lo que pagó de su bolsillo y de dinero público. Igual se está reescribiendo la historia de su actividad isleña. Igual produce vergüenza ajena su autobombo, su signatura de cantamañanas de manual. Pero ¿y eso qué es al lado de la personalidad de este ser único?

Un hombre emotivo, apasionado, lloroso si se tercia, fuerte sin embargo. Un enamorado perfecto. Lo que cuesta creer es que este elemento llegara a ser presidente de una comunidad autónoma y que siga en el puesto.

*Os recomiento el excelente análisis de Gonzalo Cortizo en Eldiario.es: Los diez trucos de la comparecencia de Monago.

El gobierno da por buenas las explicaciones de Monago y la vicepresidenta dice: «ha dado la cara y ha ido de frente».

 

La invasión de la cutrez

Silla Ikea

Silla Ikea

Cuando vi esta silla de IKEA llegó la confirmación: el monstruo de la cutrez nos ha invadido. Parece un tema menor pero los acontecimientos nos están conduciendo por un camino cada vez más caótico. Por alguna razón, mi mente lo asocia a la Perca del Nilo –ya hemos hablado de ello alguna vez-, un bicho que agranda en mi imaginación sus fauces feroces y que acaba con toda vida anterior para implantar la degeneración. Como aquellos comecocos que avanzaban inexorables devorando cuanto había.

España, ay, España. El PP la ha convertido en su cortijo, quizás en su  virreinato. Ya no hablo ni del saqueo diario, es ver cómo la está modelando a su gusto. Cómo aprueba por sus santos reales prolongar la caza en los Parques Nacionales hasta el año 2020. Para que cacen a su gusto los señoritos. Cuenta eldiario.es en Castilla La Mancha, que el otro día cerraron una pedanía de Ciudad Real para hacer una montería privada. Durante un día los vecinos de Minas del Horcajo no pudieron ni entrar ni salir de la aldea. El camino de entrada fue cerrado por seguridad privada y ¡por la Guardia Civil! A eso hemos llegado.

Mientras, esa elementa que preside el Círculo de Empresarios y que con tanto ahínco menosprecia a las mujeres o a cualquiera que no sea de su clase, no para de demostrar para quién se gobierna. Tras hacerse con su marido una mansión en el parque nacional de Cabañeros, se han montado una cancha de polo privada en otra de sus fincas ubicada en otro parque, el de Guadarrama, de gran valor ambiental.

Cospedal que es un motor de involución constante, se propone gastar en su televisión –la menos vista de España- 900.000 euros en toros, mientras resta  sanidad, dependencia y cuanto realmente importa.

De todo el destrozo causado por el PP en tiempo récord –irreversible en muchos casos-, el peor ha sido el que en realidad es el germen: el aumento de la desigualdad. Todo lo demás es consecuencia.

Y, mientras, el líder del PSOE estrena página y medio Twitter se burla de cómo se ha convertido en “tendencia en Madrid” por comerse las vocales. La Perca del Nilo vuelve a mi mente.

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Cuando la realidad española me satura me voy –por ejemplo- de tiendas que es muy narcotizante. Mi amigo Juanjo Aguirre se da una vuelta por Madrid y nos hace esta virguería llena de descubrimientos. Yo, ya digo, cuando el asunto se pone realmente crudo opto por grandes centros del consumo. Así he ido advirtiendo esa tendencia  a lo cutre, a la chabacanería con la que iniciaba este texto. Ikea por ejemplo parece abandonar aquel sobrio “diseño sueco” con el que triunfó. Es que le han salido competidores que dan mucha más vulgaridad, y “más barata” que es lo bueno. En un ay vas ahora por IKEA. Decidme quién se colocaría esta alfombra en su casa.

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He descubierto auténticas multinacionales de la baratija. Me llama la atención Primark que crece como la espuma ofreciendo crecientes monumentos al mal gusto. Lo visito con especial dolor porque una brillantísima periodista, doctora en periodismo e investigadora, me dijo que había echado instancia como dependienta, dado que no encuentra trabajo en lo suyo (y lo mío), al menos remunerado.  Otra sé que es cajera en Ikea precisamente, pero no he coincidido con ella. Sin buscar mucho, este jersey venden por ejemplo en Primark. Es de mujer adulta.

 

Jersey Primark

Jersey Primark

 

Y éste un modelo de set de cama que dicen, para dormir divinamente.

Funda nórdica Primark

Funda nórdica Primark

No perdamos de vista, pues, que también se está fomentando el mal gusto. A un altísimo precio, paradójicamente. En salud y derechos. Cada vez es más insistente la conclusión de lo que ha costado fabricar a esos precios.  Ya no podemos cerrar los ojos e ignorarlo.

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¿Hacia dónde nos encaminamos en España con el abaratamiento del empleo? Algunos lo tienen claro. La guinda la encontré en Kiabi una cadena “low cost” francesa. Como en los tiempos de más amargo recuerdo, los del subdesarrollo,  en el baño nos dan consejos sobre cómo lavarse las manos.

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Igual es que hay demasiada gente lavándose, mal o bien, las manos y las conciencias.

 

España dispone de caspa para usar y exportar

El escritor Mario Vargas Llosa activo opositor a la consulta que calificó de ataque a la democracia incluso en The York Times

El escritor Mario Vargas Llosa activo opositor a la consulta que calificó de ataque a la democracia incluso en The York Times

Despertar al día y a la semana con Ana Botella en plena charla con la Virgen de la Almudena, rogándole nos brinde “la fortaleza necesaria para superar cualquier amenaza a la libertad y unidad de nuestro país”, marca. Apolíticosvarios andan también muy preocupado con Catalunya y entre sus pesadillas a odiar se encuentra el presidente Artur Mas. De cuanto sucede en España, solo hablan de eso. “Va contra la ley”, argumentan. Irrefutable. La ley es lo primero, sobre todo en este país que la respeta con fruición.

Un pueblo al que se ha usado y manipulado en sus sentimientos desde distintos flancos, se expresa. Con cortapisas. Tantas que desvirtúan cualquier resultado. ¿Qué esperaba Rajoy que ocurriera el 9N? ¿Tenía algún plan posterior? ¿Disponen de él la caterva de exaltados que piden soluciones drásticas? Escuchar mentar al 23F al representante de UPyD, el partido transgénico -el que marcó la senda de los partidos transgénicos, con más precisión- vuelve a situarnos en nuestra realidad. La que corrobora ver a un Nobel de Literatura, originario del Barrio de Miraflores de Lima, como un alma errante tratando de impedir que los catalanes opinen en una urna. España dispone de caspa para usar y exportar.

 Cada hecho de entidad al que nos enfrentamos, nos devuelve a nuestra idiosincrasia. Somos herederos directos de aquella España medieval y conquistadora que desollaba herejes para imbuirles la fe cristiana. La que sentaba al Papa –incluso corrupto- y a todas las divinidades y santos en la mesa de las decisiones sociales. Ana Botella este domingo, los condecoradores de vírgenes, las damas de la mantilla y el rosario que infieren dolor hasta a los enfermos, son de la misma ralea. Es la odiosa España –hay otra- que, sumida en el oscurantismo, considera la medida recta de todas las cosas los genitales masculinos. Y que suele demandarlos para, siempre, apoyar la violencia desde el poder.

La mirada del Cardenal Cisneros en la interpretación del actor Eusebio Poncela en la serie ISABEL de RTVE

La mirada del Cardenal Cisneros en la interpretación del actor Eusebio Poncela en la serie ISABEL de RTVE

 ¿El respeto a la ley? ¿El que tuvieron Zapatero y Rajoy cambiando la Constitución a las órdenes de los mercados neoliberales en 3 días de agosto? Quizás se refieren al que demuestra sin ir más lejos el partido en el gobierno de casi todo, el PP, con varias bandas de (presuntos) saqueadores en su seno. Por no hablar de su caja B troncal cuya existencia afirma hasta el juez, y la legión de mentirosos demostrables. Y la de los hipócritas de doble moral que rezuman en la más fértil cosecha.

 Sobre la unidad de España no debo opinar, soy muy radical en ese punto: no comprendo el amor por obligación y, si se tercia, a insultos y golpes. Y en el fondo me sobran todas las fronteras físicas, solo mantendría las que pudieran aislar la injusticia y la iniquidad. Ahora bien, que pongan el foco en la votación de Catalunya como problema fundamental de España, es perverso.

 Metidos en un lodazal de inmundicia de proporciones inauditas, no damos abasto para detener cada nueva remesa que nos lanzan desde los poderes públicos. Asuntos que deberíamos resaltar – importantes – quedan sepultados por toneladas de mugre surtidas a diario. ¿Qué menú nos ha traído el día y la semana? Indigerible una vez más. Las medidas de ahorro del gobierno con los parados, a los que, según informa en este diario Ana Requena, quieren tener un año sin cobrar antes de facilitarles la dádiva de apenas 400 euros, por 6 meses y una sola vez. El resto del tiempo que acudan al colchón familiar, a la caridad o a tapiarse el estómago. 400 euros al mes, qué dispendio, cuando alguna de sus señorías puede gastar el doble en relax durante un fin de semana en Canarias, por ejemplo.

Pasarnos a las puertas giratorias del poder. A la abogacía del Estado –ese cuerpo en ascenso meteórico desde el 20 de Noviembre de 2011-. La entidad no se persona en la investigación de la Caja B del PP porque no quiere su jefa: Marta Silvia Lapuerta –destacada miembro de la familia conservadora-. Según informa la Cadena SER, era secretaria de Sacyr en los días de la entrega –firmada- de 200.000 euros al PP de Cospedal. Casi de inmediato –por pura casualidad bien sabemos-, el contrato de la gestión de basuras con su filial en Toledo aumentó en 11 millones de euros. La deuda legítima que dicen tantos políticos responsables que tenemos que pagar sin emitir ni un reparo.

 Vivimos en una situación insostenible, por cualquier lado que lo miremos. Robo a corrupción armada, tarjetas black, cursos de formación inexistentes, EREs tapadera, descaro mayúsculo que justifica jolgorios con dinero público mientras se priva de comedores escolares a los niños, o de enfermeras. Se cercena la ciencia. O se raciona la salud y hasta la vida, no dando tratamientos a enfermedades “caras”. Posponiéndolos de continuo y seleccionando a quién le toca vivir o morir.

 Y ahí siguen. Aplicando el cilicio a la sociedad. Soberbios. Con su mirada torva capaz de las mayores injusticias. Apasionados ejecutores de la ley del embudo. Embaucadores de personas poco atentas a su papel en la vida.

 Esta caspa añeja y mohosa sepultó a lo largo de la historia cuantos movimientos innovadores se producían, muchas veces pioneros en el mundo conocido. Es tanta que pesa. Nacida de herpes o llagas, de la grasa o suciedad, no dejan de ser escamas que puede aventar un gran viento de cordura y decencia.

Muro de Berlín: la Historia avisa

Centenares de personas en el Muro el 9 de Noviembre de 1989

Centenares de personas en el Muro el 9 de Noviembre de 1989

Un cuarto de siglo después de aquel 9 de noviembre –cuando cayó el Muro- llama la atención con cuánta intensidad avisa la historia y qué necesario es escucharla. Un breve resumen de los hechos nos sitúa ante una ciudad dividida en cuatro partes (dos en realidad), consecuencia de la derrota en la Segunda Guerra Mundial de la Alemania nazi. El bloque soviético controla el lado Este. Estados Unidos, Reino Unido y Francia, el occidental. El 13 de agosto de 1961, de noche, las autoridades germanorientales comienzan a levantar un Muro que caerá, también de noche, el 9 de noviembre de 1989. Separó dos mundos tan distintos que, en realidad, vivían de espaldas uno del otro, aunque contrarrestando y conteniendo su poder. A costa, sin duda, de numerosas víctimas de todo tipo.

En el verano de 1989 muchas cosas están cambiando. Checoslovaquia, Polonia y Hungría han abierto fronteras; en la RDA (República Democrática Alemana), cada vez más cerrada, hay un trasiego constante. Se cuentan por centenares los huidos a diario. La Iglesia de San Nicolás de Leipzig ha iniciado unas marchas reivindicativas que, del medio centenar del comienzo, han pasado a llevar hasta Berlín a medio millón de personas aquella primera semana de noviembre. Es una protesta de ejemplar ciudadanía e inapelable.

La presencia de Gorbachov en Moscú influye decisivamente en poner freno a las ansias de aplastar la disidencia. En realidad, ya no pueden, la firmeza de la gente les ha desbordado. Intentarán la vía de «las reformas»: apartan del poder a Erich Honecker y lo sustituyen por el más moderado Egon Krenz. El Muro se le vino encima y lo abrió. Y no por eso pudo eludir sus responsabilidades con la justicia. La Historia avisa.

Mi visado de entrada en Berlín Este en la víspera de la apertura del Muro

Mi visado de entrada en Berlín Este en la víspera de la apertura del Muro

Crónica del 9N de 1989 en primera persona

Faltaban pocos minutos para iniciar el jueves 9 de noviembre cuando los cuatro miembros del equipo de Informe Semanal de TVE llegamos al Checkpoint Charlie, el principal punto de acceso desde Berlín Oeste a Berlín Este. Noche, frío, niebla, imperturbables guardias uniformados en gris, los temibles vopos, una película de la guerra fría en vivo y en directo. Con la luz del día, la calle ofrece una ajustada imagen de la situación. El hartazgo popular era notable. Quejas contra la corrupción, la arbitrariedad del poder, «los de arriba», pocas a una precariedad que resultaba evidente, y, por encima de todas, a la falta de libertad. Para viajar o expresarse. La eterna disyuntiva de si irse o quedarse a construir un nuevo país. Eventualidad que se veía muy remota con aquel régimen.

Las fruterías solo vendían coles. Las grandes avenidas, sin apenas tráfico, orillaban junto a las aceras el Traban –el coche oficial de cartón plastificado– por falta de repuestos. En las sobrias tiendas, la cultura, discos por ejemplo, se ofrecía a precios casi regalados. Día trepidante de corrillos en la calle y mítines improvisados. Entrevistas con opositores que apuestan por un futuro distinto al que no se ven cauces. Una rueda de prensa oficial surge de repente. Será decisiva.

Numerosos medios internacionales aguardamos las palabras del portavoz, Günter Schabowski. Tiene otra reforma que ofrecer: una nueva ley de viajes, no la apertura del Muro de Berlín de forma inminente como termina por decir. Sus compañeros del Politburó vuelven ya pacíficamente a sus hogares sin saber lo que se avecina.

Puente de Bornholmer. 1989. Aquí se abrió el Muro de Berlín

Puente de Bornholmer. 1989. Aquí se abrió el Muro de Berlín

Nadie lo sabe. No hay presidentes ni bandas de música (como en Hungría) en aquel Puente de Bornholmer en el que nos encontramos una hora después. Hemos bajado con el embajador de España en la RDA, Alonso Álvarez de Toledo. Nos ha invitado a su residencia para comentar el día. No está claro qué va a suceder pero apunta que, justo abajo, hay un paso fronterizo. Puede ser buena idea acercarse a ver qué pasa. Y, sí, hay como medio centenar de personas, y ningún periodista. Salvo nosotros.

Son las 9 de la noche. Mi compañero Laureano González enciende el foco de  la cámara e inicio entrevistas. Uno de los vopos nos pide que la apaguemos y nos vayamos. De forma ostensible. Él fue quien, en realidad, abrió el Muro. Harald Jagger, el oficial al mando, le contaría tiempo después a Álvarez Toledo que, ante la falta de instrucciones –salvo la de no disparar si no era en lo que entendieran como defensa propia- decidió dar la orden: Pueden pasar. Y pasamos. Todos. Berlineses del Este y del Oeste.

Acaban de abrir el Muro. Las expresiones de los germanorientales lo dicen todo.

Acaban de abrir el Muro. Las expresiones de los germanorientales lo dicen todo.

 No de inmediato la mayoría. Lo cierto es que la frontera volvió a cerrarse durante una hora. Pero en aquel mundo sin teléfonos móviles, ni redes sociales, ni WhatsApp por supuesto, miles y miles de personas acudieron al unísono al Muro de Berlín y comenzaron a trepar y a picar. A tomar el Muro. Aquello era ya irreversible.

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Un derrumbe que engrosó el capitalismo

No se ha resaltado lo suficiente la reacción occidental a la caída del Muro de Berlín que ansiaban con fervor, pero que ni en sus mejores sueños esperaban y menos con tal facilidad. Tenemos a Margaret Thatcher en Gran Bretaña, Helmut Kohl en Alemania, Felipe González en España, François Mitterrand en Francia, que a la vez ostenta la presidencia rotatoria de la UE con Jacques Delors en la del Consejo y George Bush senior que acaba de acceder a la presidencia de Estados Unidos. Esa época a la que denominan dorada, la de los grandes líderes.

Y actúan con sin igual presteza. No ha acabado noviembre, ese mismo mes de noviembre de 1989, cuando se firma el Consenso de Washington que será clave para el devenir de la historia. Pensado inicialmente para América Latina, se adapta por la vía de urgencia a la política global. Al cónclave para aprobarlo acuden políticos y altos funcionarios, la Reserva Federal, el Banco Mundial y el FMI. Sin perder el tiempo se firma también su homólogo: el Consenso de Bruselas para Europa que comienza a aplicarse a partir de 1990. Sus líneas básicas van a constituir el manual de actuación del neoliberalismo: recorte del gasto público, reforma fiscal para favorecer a los más ricos, liberalización del comercio internacional, liberalización de la entrada de inversiones extranjeras directas, privatizaciones o desregulación bancaria. Y en esa progresión llevamos 25 años de despojo.

El Telón de Acero era demasiado opaco para mirar. Las idealizaciones acerca de aquella potencia que tenía en Alemania del Este la joya de la Corona no se correspondían con la realidad. Durante los días posteriores a la caída del Muro y en nuevos viajes,  la evidencia de una economía inviable se hacía palpable, lo obsoleto de su afamada industria. Era cierto que todos los ciudadanos tenían trabajo, casa, alimento, sanidad, servicios, educación, cultura, deporte, siquiera en niveles básicos. Pero el país se hallaba en bancarrota.

Un año después, en aquel doloroso desmantelamiento que se ejecutó a través de la Agencia Estatal de Privatización de la RDA, se nos cuenta que las plantillas están sobredimensionadas y que la productividad del Este es la mitad que la occidental. A modo de ejemplo, Olivetti oferta un marco por una fábrica a condición de que reduzca su personal de 12.000 a 900 trabajadores. Y ya hay un millón de parados.

Los germanorientales abrazaron con fruición la sociedad de consumo, como suele ocurrir. Desde la primera semana les hacían ofertas irresistibles en Berlín Oeste con saldos rescatados de sus desvanes. Cuando apenas un año después las dos Alemanias se reunifican –o para ser más precisos la RFA se anexiona la RDA–, la frutería ofrece un vergel, coches japoneses transitan por las calles y proliferan las oficinas bancarias en el paisaje urbano. Máquinas expendedoras de caramelos adoctrinan a los niños en la sociedad de consumo. Precios del Oeste, sueldos del Este, un tercio inferiores. Ha nacido una nueva ambición: el dinero.

Hoy, en la próspera Alemania de Merkel, 13 millones de personas están al borde de la pobreza, la sexta parte del total. Los sufridos alemanes del Este, en general, lo que más añoran –dicen– es la solidaridad que había entre ellos. La relación que mantenían antes de que primara el egoísmo y los intereses particulares.

Ya no queda ni rastro de aquella lúgubre puerta de hace 25 años en Bornholmer. Hay un puente, como todos, por el que pasan transeúntes y vehículos. El Muro de Berlín existe como recuerdo pero no como separación. Se levantan en otros muchos lugares del mundo para diferenciar la riqueza y la pobreza. La capital alemana aprendió a recomponerse y abrazó con pasión el saber vivir. Es un ejemplo de modernidad y concordia.

Potentes signos de degradación se evidencian en la parte del Muro que quedó en pie, en el capitalismo que se desbocó feroz desde entonces. La corrupción del sistema pudre los cimientos y se estira al límite la desigualdad, cercenando la libertad de comer o desarrollarse. La Historia avisa, sí. Tras aquel Muro que simbolizó el telón de acero, el aparato se resistió y se revolvió hasta que no pudo más: fue desbordado. Grandes gritos de alarma suenan en este lado en el que vivimos con el agua al cuello. En el final, habrá –es de esperar– periodistas para contarlo.

Puente de Bornholmer, primer punto donde se abrió el Muro de Berlín. El paso estaba a la izquierda.

Puente de Bornholmer, primer punto donde se abrió el Muro de Berlín. El paso estaba a la izquierda.

Adivina de quién es este editorial

Grave situación del PP

-Uno de los partidos clave para la estabilidad debe reaccionar con urgencia al aluvión de críticas

El hundimiento del Partido Popular en los sondeos confirma la grave situación en la que este partido va a abordar el año electoral de 2015, con todo su poder en juego tanto en municipios y autonomías como en el Gobierno del Estado. No es una sorpresa absoluta, dado que la intención de voto venía cayendo en anteriores sondeos y el PP había recibido un serio aviso en las urnas de mayo pasado, de las que se borraron 2,6 millones de los votantes que tuvo en las anteriores europeas. Pero sí es la confirmación de las graves dificultades en que se encuentra y la sospecha de que camina hacia su destrucción si no reacciona con extrema urgencia.

Que la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, hable de un barco que “parece que se va a hundir” no suena solo a justificación de la negativa a saltar del navío vapuleado por la tempestad, sino a constatación de lo mal que se ven las cosas por parte de una de las escasas figuras del PP que no se muerde la lengua en público, hasta el punto de que se dice obligada a seguir en la brecha.

El desgaste afecta seriamente al presidente del Gobierno, a juzgar por su baja valoración y la rotundidad del juicio negativo que el Ejecutivo merece a los sondeados en las encuestas. Mariano Rajoy ha tenido que enfrentarse a situaciones objetivamente muy difíciles para España (la crisis del euro, la tormenta financiera), pero lo ha hecho encerrado en su despacho o en rígidas y escasas comparecencias, y rehuyendo el debate amplio y la explicación pública. Entretanto, la cúpula de su partido permanece a la defensiva frente al aluvión de casos de corrupción que manchan su imagen.

El Gobierno lo ha fiado todo a una recuperación económica que cursa con lentitud e incertidumbres. El partido gobernante no intenta convencer de sus argumentos, ya sean presupuestarios o de regeneración democrática, sino que utiliza mecánicamente la mayoría absoluta. Frente al envite soberanista en Cataluña usa, con razón, armas jurídicas, pero elude, equivocadamente, cualquier otro debate a la altura de la avería en el consenso democrático revelada por los intentos de secesión. Y a las propuestas de reforma de la Constitución, Rajoy responde que se las expliquen y ya se verá, como si sobrara el tiempo y a él mismo no le correspondiera tomar la iniciativa. Pero la política tiene horror al vacío y la incomparecencia frecuente del PP en los debates públicos lastra sus posibilidades de recuperación.

Vista la incapacidad del Gobierno y del partido que lo sustenta para explicar y convencer, una parte de los ciudadanos tratan de dar un poco de sentido a todo lo que no entienden de las crisis económica y política comprando el discurso de los que cargan todas las culpas al supuesto colapso del “régimen del 78”. Sería muy negativo abrir un boquete en la deseable estabilidad de España dejando paso franco a propuestas tan confusas como indeseables. Si el PP no cambia muy pronto de estrategia, ese peligro podría llegar a materializarse.

Sin mirar la solución, deduce a qué diario pertenece, y -si te parece- añade una reflexión en los comentarios.

Y la respuesta acertada es… ésta 

Fin del bipartidismo y continuidad de las fuentes de información

A estas alturas del día, los españoles nos hemos vuelto expertos en la cocina de encuestas, tras conocer el muy demorado barómetro del CIS. Y ya entendemos cómo la intención de voto directa expresada por los españoles (1º) 17,6%, Podemos, 2º)  14,3% PSOE y  3º11,7%  PP) se ha convertido en una estimación de voto que se da la vuelta del revés: 1º) PP con  27,5%, 2º) PSOE con 23,9% y 3º)  Podemos con el 22,5%). Alta gastronomía.

Ocurre, dicen, porque los cocineros tienen en cuenta a los indecisos y otros factores y añaden a la intención real expresada, la «simpatía» por el partido, y, sobre todo, el “recuerdo de voto”. Si el PP tuvo tres veces más apoyos que ahora en 2011, lo lógico –piensan- es que sus votantes conserven ese recuerdo. Podemos no existía en las generales, nadie tiene en su memoria haberle votado, y aún así le otorgan el 22%.

Es decir, los sociólogos del CIS no tendrían en cuenta que a la gente cuando la vapulean como ha ocurrido estos años y se le caen los ojos de las órbitas de pura estupefacción con lo que ocurre,  igual se desprende de la nostalgia de a quién votó. Esto de la cocina de encuestas suele darse bastantes batacazos, además.

Se certifica lo que parece ser el fin del bipartidismo y la evidencia del hartazgo de la sociedad con la política tradicional. Tenemos un presidente de gobierno en el que, según el CIS, no confía el 86 % de los encuestados. El 61 % absolutamente nada, el 25% poco. El PSOE se recupera algo con Pedro Sánchez, aunque el nuevo secretario general tampoco despierta pasiones (el 33% no confía nada en él y el 34%, poco). Es el líder nacional más valorado, sin embargo, dado que el CIS no pregunta por Pablo Iglesias porque -argumenta- no es parlamentario. Todos los líderes y ministros suspenden. El alter ego de Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, obtiene un 2,9 y es la nota más alta en el gobierno. E Izquierda Unida y UPyD registran sonoros descensos.

Fuera de estos rasgos generales y notorios, quería fijarme en cómo una ciudadanía -que se muestra bastante deprimida- se informa. El CIS lo pregunta:

cis.tv.radios.

Solía distinguir entre radio y televisión. La televisión acaparaba al 70% de los españoles como vía fundamental de información. Juntos, ahora, radio y televisión siguen en cabeza con casi un 69% que emplean estos medios como medio habitual, diario. Un 40% no lee NUNCA la sección de política en los periódicos. Y un 57% tampoco mira jamás estos asuntos en los medios de Internet, usados todos los días tan solo por el 17%. Añadamos un 7,8 % que los ve tres o cuatro días por semana. La eclosión de los diarios digitales españoles es una realidad destacada incluso por expertos internacionales, pero son aún minoritarios frente al fortísimo impacto de la televisión (incluso ha crecido) y eso tiene una importancia decisiva.

Los ciudadanos se han enterado de lo que les ocurre. La tendencia del voto ha cambiado. Pero alguien que vea solo los informativos de las principales cadenas de televisión, por concretar,¿puede considerarse una persona bien informada? Da qué pensar.

Este es el ranking actual de los informativos. Por cierto, apoteósico el descalabro de TVE que andaba hasta hace poco, ni el mes pasado, en torno a los 2 millones de espectadores.

audiencias.tv.

El catastrofismo populista y los pasteles

Luis XVI, momentos después de perder la cabeza (cuadro de Georg Heinrich Sieveking).

Luis XVI, momentos después de perder la cabeza (cuadro de Georg Heinrich Sieveking).

María Antonia Josefa Juana de Habsburgo-Lorena, más conocida como María Antonieta y a la sazón esposa del rey Luis XVI de Francia, no comprendía el enfado del pueblo por no tener pan. “Que coman pasteles” se dice que dijo. La extensa difusión de la frase aumentó el malestar de los ciudadanos, aunque no fueran sus palabras textuales. Había una larga tradición en el poder absoluto de no entender lo que ocurría bajo sus pies y, por añadidura, reaccionar con altanería.

 Así, mientras en las tertulias callejeras se comentaba “Pues va la tía y aún dice que comamos pasteles”, los periódicos de la Corte atribuían el disgusto social al catastrofismo sembrado, con muy malas artes, por un grupo radical. Utilizando el catastrofismo, precisamente, como fórmula disuasoria de cualquier cambio inconveniente a sus intereses. Estaban desolados.

 Veinte personas de la aristocracia y el comercio poseían tanto dinero como los 14 millones más pobres. Cuesta creerlo, pero así era. En más de 5 millones se cifraban las personas sin trabajo y lo que costea. 800.000 niños habían entrado en la pobreza desde el aciago día en el que, bajo la excusa de una estrategia a la que llamaron crisis, se habían emprendido “reformas”. Es decir, el eufemismo determinante para quitar de aquí y poner allá, con suma precisión, y aumentar de forma tan insolente la desigualdad.

 En poco tiempo el relativo bienestar del que disfrutaba el pueblo se había ido al traste. Habéis vivido por encima de vuestras posibilidades, les decían desde la camarilla real y sus extensiones. Por eso, establecieron recargos en farmacia o suprimieron el acceso a la sanidad a una serie de personas, encarecieron el acceso a la enseñanza universitaria, elevaron el coste de poder tener luz, fuego o calor, y de todos los servicios. La precariedad entró en la vida de muchas personas que, aunque tardaron y tragaron lo indecible, terminaron por indignarse. Los voceros de la Corte insistían: Puro catastrofismo. Suicidio programado. Manipulación de masas de manual, aprendida en lejanas tierras o en los tratados del populismo más atroz, representado por Rousseau, Voltaire y Montesquieu y sus peligrosas ideas.

 Arcones en B, nepotismo, condesas diabólicas riéndose de todos, sátiras de látigo y mantilla mintiendo por cada palabra dos veces, el príncipe de los hilillos y los cuentos chinos, el bufón de la tijera, los beatos del rosario y la muerte. Y el empobrecimiento, no llegar a fin de mes, huir, ensombrecer el futuro.

La ira de la turba se plasmó en manifestaciones. Acamparon en La Bastilla, hablando de política, economía o urbanismo. Nuestros sueños no caben en vuestras urnas, coreaban los muy rufianes con profundo afán desestabilizador. La agresividad llegaba ya a su punto culminante cuando se situaban frente a la casa de un desahuciado por el banco y la ley vigente, tratando de impedir el desalojo. ¡Sentados en el suelo!, vulgares sans-culottes, ¡Haciendo cadena humana mano junto a mano! ¿Se ha visto mayor intimidación? La Guardia, lógicamente, los freía a palos y multas para que no siguieran perturbando la paz social.

 La maquiavélica mente de los violentos ideó nuevas argucias. Distribuyeron entre las élites del país unos salvoconductos black con los que podían comprarse desde champagne o caviar, a deshabillés de seda, viajar a lugares exóticos, vivir como Luis y María Antonieta, en definitiva. Derechos de clase. Mediante una pistola en el pecho, obligaron a numerosos nobles a robar a manos llenas de las arcas del reino. Por arriba, por abajo, del derecho y del revés. Con bolsas o carros. A todo pasto. Les empujaron a ir a cacerías, en las que se enfrascaban en rituales de sangre, en el juego y el sexo, todo por sacar unas comisiones millonarias que seguían engrosando sus bolsillos.

 Los iracundos provocaron –en sutil maldad- que las dos grandes tendencias de la aristocracia se enzarzaran en las Cortes, acusándose mutuamente del descontento popular. El “y tú más”, tan imaginativo y cargante, fue obra de algún populista infiltrado.

  Los grandes maleantes que entraban por fin en las mazmorras, salían con diligencia. Tres meses y a la calle. O no llegaban a entrar fruto de desimputaciones o indultos. Esta argucia –ideada por los antisistema- fue otro de los grandes hallazgos para inducir a la gente a pensar en una justicia de doble rasero.

 Porque, en realidad, ¿De qué se quejaba el vulgo? ¿Cómo pudo prestar oídos al catastrofismo de los populistas? Lo peor fue que, en un supremo acto de inmundicia, esta gentuza decidió manifestar su ira en un puro arrebato de cólera ¡concurriendo a las elecciones! Y la plebe escuchó sus cantos de sirena, alejándose del bien que habían disfrutado hasta entonces. ¡Poniendo en peligro el sistema!

 Entre desprecios, negaciones y ninguneos, los más clarividentes entre los cortesanos de élite tienden puentes a negociar con las hordas exaltadas dispuestas a votar lo que no deben. ¿Os vais a arriesgar a las incertidumbres que plantean los radicales? No aciertan a comprender que dan mucho más miedo sus certezas.

 Maria Antonieta y su marido Luis XVI perdieron la cabeza en su forma más textual y expresiva por no saber bien dónde la tenían. Pasa mucho cuando no se pisa el suelo que transita la gente. El populacho hizo los deberes y acabó con el antiguo régimen. Luego -angustiado por la libertad-, llamó a un Napoleón a apretar las clavijas, lo que no es nada infrecuente en estos casos. Nada volvió a ser lo mismo, sin embargo. Y así una y otra vez a lo largo de la historia. Los tiranos, déspotas, saqueadores, malnacidos y su séquito de aduladores y cómplices de hoy no agradecen lo suficiente que los tiempos hayan cambiado.

Encuesta en París sobre la ley mordaza española

La ha realizado la Marea Granate París..

 

¿No deberían «pedir perdón» los votantes del PP?

Emprendida la senda de las peticiones de perdón –tan falsa como ellos mismos-, no estaría de más que se sumaran los votantes del PP y nos pidieran excusas al resto de los españoles por habernos clavado a semejante gente en el poder. En un país serio, los políticos no piden perdón, afrontan sus responsabilidades. No somos una familia, sino una sociedad civilizada. Pero a los votantes sí podría exigírseles un gesto de ese tipo. La prensa conservadora –tan cómplice de lo que ocurre- ahora anda espabilando y al menos critica algo la corrupción del PP y hasta informa de lo que está sucediendo. Esos electores saben lo que pasa aunque eviten enterarse.

Dirán, me lo dicen, de hecho, que se equivocaron, que con otros también pasa. Pero hay grados en esto. Y la orgía que se han montado saqueando nuestros bolsillos se pasa unos cuantos continentes. Es inaudito que semejante disloque no haya saltado por los aires antes. Muchos lo advertimos. Algunos, para ser exactos, mientras la gran prensa les hacía el juego. No falta un detalle. Los “púnicos” con Francisco Granados, chulito de las tertulias, a la cabeza, están siendo investigados por haberse puesto las botas a comisiones de contratos públicos que podían gestionar al tener mano en la Administración. El modus operandi del PP y su caja B, según el juez, por otro lado. Pero, además, escenificaban hasta ayer la España franquista de «La Escopeta nacional» como si no hubiera pasado el tiempo. Cacerías con juego, alcohol y prostitución (mira por dónde lo que ha “subido” medio punto la economía española). Muchos de estos saraos se hacían en Toledo. Ese lugar donde reina Cospedal habilitando cotos de caza sin ir más lejos. Qué casualidad.

El gran José María Aznar entre tanto, negociaba sustanciosos contratos con el dictador Gadafi mientras concedía premios a la democracia. Ignacio Escolar, director de eldiario.es que ha publicado la exclusiva lo resume aquí y yo destaco este párrafo resumen:

“La información que hemos publicado hasta ahora sobre Aznar y Gadafi no implica ninguna ilegalidad; no le hemos acusado de ningún delito. Pero sí es una tremenda inmoralidad. La de un hipócrita, patriota del dinero como único ideal. La de un cínico, que usó recursos públicos –su oficina de expresidente y a un funcionario que pagamos entre todos– para sus negocios personales, y que encima da lecciones de rectitud y ejemplaridad a los demás. La de un impresentable, que reparte diplomas de demócrata –y que nos embarcó en una guerra ilegal en Irak– mientras trata de “amigo” a un dictador que financió durante décadas el terrorismo internacional”.

Por cierto, otro valor emergente del PP, Pablo Casado, andaba colaborando con Aznar en estos menesteres.

aznar.casado.aguirre

Y para que no nos aburramos de las tarjetas de oro negro de Caja Madrid, se avanza lo que está por llegar: a Fiscalía Anticorrupción analiza ya otras 20 operaciones sospechosas remitidas por el FROB, cuyo monto supera ampliamente los gastos cargados a la entidad por los consejeros en las tarjetas. Serían créditos ventajosísismos para personas de élite y hasta compra de terrenos que tenía Caja Madrid a precios de amigo, casi regalados. La que tenía montada allí esta chusma (parece que más, bajo la dirección de Blesa, a la sazón el que subió de la mano de Aznar) es de escándalo.

Y, mientras, España lidera el aumento de la desigualdad en Europa y es el país más desigual tras Letonia. Tres informes atestiguan esa realidad, terrible en todos sus datos pormenorizados: 800.000 niños han entrado en la pobreza desde aquel aciago día de Noviembre de 2011. Ése es el resumen de la España de Rajoy, de la España del PP, dedicada a fomentar la riqueza de las ya grandes fortunas a costa de los demás.

Y… de nombrar director de informativos de TVE, la televisión pública estatal, al subdirector y jefe de opinión de La Razón ¿qué me decís?

El tipo, Rajoy, pide perdón -dice- escondido en su escaño, sin admitir preguntas, negando un pleno de verdad sobre el tema, y sin signos de arrepentimiento. No soltaría esas bravatas del “y tú más”. Penoso. Como su colega madrileña que anda de nuevo todos los días chupando cámara. Nuestra amiga Angels Martínez Castells le dedicó un sentido consejo. Sin desperdicio hasta llegar al final en el que vemos en qué quedaron las aspiraciones de ser la Thatcher española.

Por todo ello, lo mínimo es que esos 11 millones de compatriotas que nos metieron a esta peligrosa banda en los órganos de poder, digan algo. Lo del perdón es un decir, a mí no me sirve en ningún caso. Lo deseable es que fueran adónde dejaron sus apoyos y pidieran cuentas. Porque lo que son tiene un nombre: cómplices.

Los hay de una cierta lógica. Estos:

fontdevila.cómplices

Y los hay decididamente… simples:

Vergara.Dedía