Un paso atrás en la reforma para una RTVE independiente

Roto el consenso en el Senado, la ley para la reforma de RTVE parece encaminarse a mantener hipotecada la televisión pública estatal.  El aumento de la manipulación en los informativos o los nombramientos unilaterales ya mostraban la escasa inquietud del PP por perder su hegemonía en el medio. Y este miércoles su estrategia dio la cara en el Senado. Y reveló qué otros partidos colaboran.

A instancias del PP, la elección del director de RTVE debe ser apoyada por dos tercios del Congreso en primera votación (234 diputados) o por tres quintos en la segunda (210). Y se ha suprimido del texto acordado por consenso en el Congreso que sea “imprescindible el apoyo de cuatro fuerzas parlamentarias”. El PSOE se abstuvo. Ciudadanos verbalizó lo que esto implica: que basta el acuerdo de PP y PSOE para el nombramiento.

El otro cambio significativo cifra en diez el número de miembros del Consejo de Administración. Paritarios, eso sí. En caso de empate, el voto de calidad del director prevalece. Es decir, se le dota de un poder añadido. El portavoz del PSOE, Oscar López, dijo que  la ley daba respuesta a la gubernamentalización de RTVE y lo logrado “no es la solución total, pero es un gran paso”.  Cabe preguntar por qué no es la  solución total, qué lo impide, cuando ya  había un acuerdo mejor en el Congreso. El PSOE niega que haya pactado con el PP e insta a revertir en la Cámara baja las modificaciones la próxima semana cuando se apruebe la ley, sin explicar sus diferentes posturas.

Es verdaderamente notable que los partidos que mantienen a Rajoy en la Moncloa y, como consecuencia, q ue son cómplices de que la radiotelevisión pública sea una vergüenza expresen quejas y resignaciones por lo que está en su mano cambiar. El PP tiene mayoría en el Senado pero no en el Congreso si estos partidos quieren. RTVE no vive una época normal, la tergiversación de los hechos y la servidumbre al PP  llenan páginas en la historia de la desinformación interesada. El Consejo de Informativos no deja de denunciarlas.

Los telediarios ocultan o desdibujan noticias que perjudican al PP, en particular las que les implican en corrupción, según estos informes documentados. Rajoy en la Audiencia Nacional respondiendo en el proceso de la Gürtel se situó detrás del bloque de internacional. Cuando compareció en el Congreso por la misma causa, abrió los informativos resaltando con gran despliegue sus palabras y su imagen sobre las de sus oponentes.  Contabilidad no oficial, llaman los telediarios a la caja B de dinero negro. Inflan las noticias económicas para resaltar la creativa versión del PP sobre el paro, las pensiones o el crecimiento económico, ocultando los factores negativos que cambian el contenido. Han llegado a emitir un ideario del PP –de los que se suelen distribuir para uso interno- como noticia.

Cifuentes declarando por la corrupción del PP en Madrid aparece bajo el rótulo “reafirma su compromiso con la honestidad”. Hacen campaña declarada contra los adversarios del PP, contra Unidos Podemos en particular siempre teñido de venezuelas o relegado en las rondas de opiniones. Las tertulias han agravado sus mensajes. Esta misma semana en “La noche en 24 horas” se sugirió con escaso eufemismo que la alarma por una furgoneta en la Sagrada Familia de Barcelona que emitieron los Mossos era un ardid de campaña por la independencia.

Cuando hay un informativo modélico, como es la 2 Noticias, destituyen al director. Acaba de ocurrir con José Luis Regalado. En el entretenimiento, nos brindan una “Hora Punta” en la que Javier Cárdenas promociona a todo friki investido de experto que encuentra. Esta semana uno aseguró que los huracanes los crea el hombre sembrando productos químicos en las nubes.

No tiene explicación alguna apuntalar al PP en su gestión de la televisión pública. Todo lo contrario, esta etapa maldita debería ser punible. En ella, además, se está ensombreciendo el trabajo de buenos profesionales que han de ejercer su labor en medio de dificultades inadmisibles. TVE desborda bruma desde las pantallas y muchos ciudadanos han dejado de verla. Desentendiéndose de que es suya. Si algunos practicamos a ratos ese esfuerzo, es para saber qué ven los entre 1.700.000 y 2.300.000 espectadores que siguen las distintas ediciones de los telediarios.  Gran parte de ellos no se enteran de hechos que les afectan. Han adquirido una visión distorsionada de la realidad. Con consecuencias. La desinformación está en la base de grandes disfunciones que se engullen.

La información y el ocio están cambiando a ritmo vertiginoso a través de Internet y de las plataformas de vídeo a demanda, pero hay millones de personas que prescinden de estas herramientas. Hace un año el CIS reiteraba que un 51% de los encuestados jamás usa Internet para informarse de política o sociedad. En cambio, el 65% atiende todos los días las noticias en radio o televisión.

RTVE ha tenido dos grandes períodos de independencia. Por consenso de todos los partidos con Fernando Castedo, e Iñaki Gabilondo en los informativos. Unos meses en 1981, agostados por el presidente Calvo Sotelo. Y en la etapa de Zapatero, en particular con la dirección de informativos de Fran Llorente. Por acuerdo de PP y PSOE que sumaban el 77% del electorado. En el resto, y con gobiernos socialistas y conservadores la manipulación fue también estandarte de la Casa, con mayor o menor intensidad.

Vivimos difíciles tiempos para el periodismo. Ostensibles intereses influyen en la información. Una televisión pública que ofrezca, en competencia, el servicio a los ciudadanos y mayor imparcialidad, no se puede conformar con “un paso”.  En la tierra del mal menor tenemos amarga experiencia de problemas enquistados. Es una peligrosa tentación postergar las soluciones necesarias por cuotas pírricas de poder.

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Monago y la campaña “Yo quiero Tenerife”

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Cuarta versión de José Antonio Monago, presidente de Extremadura, en relación a la acusación de que realizó 32 viajes a Canarias con dinero público. Se habrían producido durante su etapa de senador del Partido Popular, para visitar a Olga María Henao, una colombiana, empresaria y militante del PP en Tenerife, quien ha afirmado haber sido pareja de Monago entre 2009 y 2011.

Monago lo atribuyó primero a una campaña orquestada contra él por sus radicales reformas. Dijo que había molestado a muchos y que ya le habían avisado que esto pasaría. Luego aseguró que eran viajes de trabajo. Más adelante, con gran dramatismo, que “iba a devolver hasta el último céntimo”, dado que “no estaba aquí por dinero”. Este jueves envió un SMS en su nombre y en el de su esposa convocando a una rueda de prensa.

La versión ahora es que ha recibido una certificación oficial del Senado en el que se acreditan 16 viajes, no 32. Es decir, 16 de ida y 16 de vuelta. Está claro que regresó de las islas, cada una de las veces. Asegura que además hizo 22 viajes privados. Ha mostrado -un momento- un extracto de su cuenta bancaria, pero no los de sus viajes con dinero público. Esos que ha acreditado un Senado que, como el Congreso, decía no tener constancia de los viajes de sus señorías. Se limitan a pagar. Dice que los precisa para su defensa legal.

La comparecencia ha sido de una teatralidad que rayaba el patetismo. Ha dedicado un largo trecho a contar su trayectoria de la que se siente realmente satisfecho. Un hombre hecho a sí mismo y sin abuela. Ramón Lobo nos dio hace unos días detalles. Muy jugosos. Un retrato del personaje muy definitorioNo me escondí, permití todo tipo de preguntas, siendo muy honrado, decía Monago. Ha hablado de su austeridad (no tiene “ni parabólica”). Se ha presentado como una víctima de una campaña infame que ha dañado el honor de su familia. Un hombre impotente que luchaba contra una tormenta de arena. Todo se ha disipado ahora, con esos certificados que vinieron a apuntalar su frágil memoria, y ya anuncia que volverá a presentarse y ganará porque “A veces entre tanta sombra vuelven a brillar las luces y comienza un nuevo día”.  Dice que él no ha cambiado de versión. Ha anunciado querellas.  La prensa conservadora –casi toda- le ha comprado ya el discurso. Ay, esas afirmaciones sin estudiar pruebas. Ay, la diferencia entre anunciar y acreditar.

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Los papeles de Monago reflejan, según sus palabras, una febril actividad en Tenerife que se había borrado de su  mente y, lo que es peor, de sus compañeros senadores del PP canario. Pero ha citado una que me ha llamado especialmente la atención: “Yo quiero Tenerife”. Desde Extremadura, se organiza algo que se llama “Yo quiero Tenerife”. No Canarias, no, por ejemplo, La Palma o El Hierro… ¡Tenerife!, la morada de su amada. He encontrado esta referencia en google: el protagonista era Soria y se hacía fotos.  Actos de partido, claramente, que tampoco tendríamos que pagar nosotros. Ya reciben cuantiosas subvenciones de dinero público. Lo que parece claro es que Monago no fue a otra isla que a Tenerife. El amor era muy concreto: a Tenerife.

Vale, igual Monago miente. Igual su agresiva actividad para “regenerar la democracia” no ha sido la causa de que se supiera de sus viajes, sino el despecho de la amante abandonada que lo habría contado a quien le quisiera oír. Igual sigue habiendo, a pesar de los certificados, alguna confusión entre lo que pagó de su bolsillo y de dinero público. Igual se está reescribiendo la historia de su actividad isleña. Igual produce vergüenza ajena su autobombo, su signatura de cantamañanas de manual. Pero ¿y eso qué es al lado de la personalidad de este ser único?

Un hombre emotivo, apasionado, lloroso si se tercia, fuerte sin embargo. Un enamorado perfecto. Lo que cuesta creer es que este elemento llegara a ser presidente de una comunidad autónoma y que siga en el puesto.

*Os recomiento el excelente análisis de Gonzalo Cortizo en Eldiario.es: Los diez trucos de la comparecencia de Monago.

El gobierno da por buenas las explicaciones de Monago y la vicepresidenta dice: “ha dado la cara y ha ido de frente”.

 

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