Reaccionar tejiendo una red

 «Este libro –Reacciona- demuestra que cuando se intenta algo tiene muchas más posibilidades de salir que cuando no se intenta. Parece obvio pero no lo es, muchas veces nos quejamos de falta de resultados, pero en realidad es que no hemos hecho nada por lograrlos».  Ésa fue la primera idea que esbocé en la presentación de Reacciona.

Fue un acto de altísimo nivel y de cálida armonía. El Teatro del Círculo en Madrid se llenó hasta el último anfiteatro. Y todavía hubo muchas personas que no pudieron entrar.

Acudieron todos los autores salvo José Luis Sampedro y Angels Martínez Castells, y se habló con naturalidad, contenido y fuerza.

Entresaco algunas frases que he podido recopilar. De twits y artículos. Éste y éste, por ejemplo:

Federico Mayor Zaragoza : “Fuimos súbditos, estamos siendo espectadores podemos ser ciudadanos. Por eso es momento de reaccionar”. O “»Nos quitaron la justicia social, la solidaridad y nos lo intercambiaron por los mercados”.

 Baltasar Garzón: “Lo peor que se puede hacer en una democracia es reírse de los ciudadanos. Reírse es no decir la verdad, desprestigiar las instituciones, no debatir, tomarse a broma la corrupción, que se descalifiquen continuamente entre ellos.»

Juan Torres López : “Cuatro principios a evitar: La inmoralidad de llamar inversores a los culpables del crimen organizado contra la humanidad: el hambre. La irresponsabilidad de seguir callados pensando que todo pasará. Hay que empezar a pedir cuentas. La insensibilización de no enrabietarse y solidarizarse con los demás. Y la inhumanidad a la que nos quieren someter los que como Botín y compañía pretenden que vivamos para ganar más a costa de los otros».

Me gustó cuando Juan Torres (hablando en ese momento de las pensiones) mencionó la incongruencia que representa encargar año tras año un puente al mismo ingeniero que, vez tras vez, fracasa en su labor porque el puente de hunde (léase todos los “vaticinios” equivocados, en todos los terrenos, por ejemplo del inefable gobernador del Banco de España). Entonces, Nacho Escolar, le apuntó: «No se les hunde el puente, funciona divinamente para conservar sus propias pensiones y privilegios».

Escolar dijo también: “Tenemos Internet, algo que no tuvieron nuestros progenitores. Pero nos han cambiado el derecho a una vivienda digna por la PS3. El derecho a formar una familia por la descarga de películas».

Yo hablé del periodismo, de la sociedad desinformada, ya sabéis.

Quiero resaltar la enorme armonía que ha presidido la realización de este libro, del acto y de todo cuanto a él se refiere. Ningún autor preguntó ni en qué orden iba a aparecer, y, por ejemplo, terminada la presentación, permanecieron un buen rato firmando libros y hablando con la gente.

Os confieso que yo los estaba viendo y apenas lo creía, a pesar de que por otro lado sabía desde el principio que todo iba a salir así de bien como ha salido. Porque contenía todos los ingredientes para ello.

Por lo demás, portadas en los diarios, información en el telediario, con una Pepa Bueno a la que noté le salía de dentro remarcar los nombres. No ha sido fácil -en realidad estas cosas nunca lo son-, pero se consigue cuando se teje una red. Y lo estamos haciendo. Para sentirnos menos solos y también para construir. Los autores primero. Se sumó entusiasta la editorial, luego los lectores del libro, todos cuantos llenaron ayer la sala. Y cada día se unen más personas que presentan sus propias iniciativas. Somos más y pronto lo demostraremos.

  ¿Por qué esta sucediendo todo esto? Porque estamos perdiendo todo lo que ganamos. Lo cuento en un Tribuna que hoy me publica El País: «Vuelve el panfleto«.

Por cierto, muchas gracias a todos.

Apaga la campaña electoral

Sé que pueden acusarme de poco demócrata al esbozar esta propuesta, pero eso sería si realmente viviéramos en una de ellas, con todas las garantías sin faltar una. Si sugiero apagar televisores, diales y periódicos (en los mensajes de propaganda política) durante los días que faltan hasta el 22 de Mayo es por salud, mental sobre todo. Llevamos años ya de permanente campaña electoral en los medios, disfrazada de información. Estimo por tanto que sabemos de sobra lo que nos van a decir (además en las campañas se avinagran e insultan nuestra inteligencia aún más que de continuo). No os preocupéis que si alguien formula algo nuevo nos enteraremos. Sería tan insólito que la noticia –noticia real- daría la vuelta al mundo.

 Mis -pese a todo- inevitables contactos con la campaña me han llevado a saber que Rajoy dice que “es la hora del cambio”. Y cambio, innovación, modernidad, imaginación, creatividad suprema rezuma esta foto.

No he podido evitar tampoco escuchar a Esperanza Aguirre decir que “Madrid no se merece a los socialistas”. Y yo me pregunto qué he hecho yo para merecerme estos vecinos ¿Debería ir casa por casa con enciclopedias, ensayos, y un extractor de antifaces? La encuesta del CIS antes del inicio de la campaña nos muestra que el PSOE va a llevarse un merecido varapalo, así verán que la sumisión a los “mercados” ni gusta a su electorado de presunta izquierda, ni mucho menos a la derecha que prefieren la marca original. Pero, señores, que ¡Aguirre en Madrid y Francisco Camps en Valencia aumentan sus mayorías absolutas!

Otra propuesta. Si Camps o cualquier otro imputado es culpable según la justicia (y si acometemos a fondo que nadie quede libre por “prescripción del delito” que es una burla monumental a la democracia) hay que actuar en dos sentidos: que nos devuelva el dinero el condenado o el partido que “nos lo presentó” y que queden invalidados los votos de quienes apoyaron a los corruptos, al menos hasta que hagan un cursillo de criterio y ética.

Yo aconsejaría al candidato que quisiera triunfar en unas elecciones… que dijera la verdad. Que fuera tan original como para decir la verdad y muy clara. Y que se atreva a un programa innovador que comience por destinar el presupuesto para campaña y manipulación a educación en vena. Por ejemplo, hay un amplísimo listado para hacer otra política y otros modos de publicitarla.

Bildu estará en las elecciones. Es la buena noticia que nos acerca a una normalidad democrática. Clama el quiosco con frases aterradoras “El TC avala a los proetarras” dice ABC con su escaso 3,8% de lectura que refleja el CIS, o “ETA gana, España pierde” con su exiguo 1,7%. Las TDT ultras tampoco andan mucho mejor de audiencia, pero ¡Qué ruido hacen todos ellos!

Entretanto, la noticia más vista de El País es que Marcilla le ha copiado a Nesspreso las cápsulas de café, y la de El Mundo una que habla de una podrida catacumba social que casi desconozco: ·Guti entra en directo en Telecinco para defender a Marta López. A los de Público sí parece que les interesa más el asunto del TC y Bildu.

Gime España y el mundo en noticias verdaderas que nos afectan (que somos campeones en ricos/riquísimos y en parados, y casi en sueldos bajos a mermar aún más, por ejemplo), pero la primera medida a acometer es la desintoxicación: apaga la campaña electoral, o, al menos tradúcela a la realidad, a lo que esconden las palabras. Obliga a algunos políticos a sentir vergüenza de sí mismos cuando dicen lo que dicen tomándonos por tontos. Ellos deberían ser los primeros en adoptar esa actitud.

Yo me voy con mi adorado Gary Cooper que ya hace medio siglo que «está en los cielos». No encuentro a estas horas mejor forma de desintoxicarme. Regenerarme, diría más bien 🙂

Presentación de Reacciona

«Hasta completar el aforo» que se dice 🙂

¿Es inocuo alegrarse de una ejecución?

“La sociedad que está amaneciendo al siglo XXI esconde en sus entrañas profundas brechas. Lo insólito de los ataques suicidas de aquel 11 de Septiembre es que quizás son el trágico final de una etapa y el comienzo de otra no menos trágica. Lloro por los casi tres mil muertos -sin sangre ni cuerpo- que esconden los escombros de Manhattan , pero también lloro por los otros más de cuatro mil civiles inocentes que se llevan las bombas americanas en Afganistán. Seres extraídos de la Edad media que -carentes de televisión y periódicos- nunca vieron el rostro del oscuro ser que origina su muerte, ni del lejano poder que les bombardea”. Esto lo escribí en 2002 en una novela (romántica). Respecto al último párrafo, acababa de ver una inadvertida noticia donde mostraban a ciudadanos afganos diarios con la foto de Bin Laden y no sabían quién era.

El 11S fue la excusa perfecta para que el neoliberalismo triunfante diera una nueva vuelta a la tuerca. En mi libro anterior al actual, un ensayo de 2008, también apunté:

“Los atentados del 11 de Septiembre “justifican” acciones bélicas y conservadoras. Desde entonces se ha extendido en el mundo la involución. Se abandonan valores imprescindibles. El recorte de los derechos civiles se acepta y no mueve revoluciones. Se borran periodos históricos intermedios. Se cuestiona la ciencia y se sustituye por la creencia. Los conservadores ya no tienen complejo de mostrarse. Incluso se denominan con un -maquillado, paradójico y contradictorio en sus términos- nombre: “neocons”. Conservadores, sí, pero “nuevos”.

Y, como Nacho Escolar hoy, también me preguntaba cuántos países firmarían hoy la Declaración Universal de los Derechos Humanos –incumplida por cierto, aunque meta a conseguir permanentemente-. También debo ser una demócrata trasnochada.

Si cito todo esto, es porque con la ejecución de Bin Laden –un fanático terrorista cuya vida no hizo otra cosa que sembrar dolor y confusión- se ha apretado la tuerca un poco más. Albéniz lo traduce a la vida cotidiana, a escenarios más cercanos: imaginemos que esto hubiera pasado en Getxo (Vizcaya) y no digamos ya si alguien hubiera mentado que de por medio andaba Rubalcaba. Y hay que avisar para cuando venga todo lo que vendrá.

Entonces ¿Los GAL fueron unos patriotas a quien subir a los altares? Espeluzna ver la alegría desbordada de los norteamericanos en las calles, y las declaraciones de los líderes políticos. ¿El mundo es hoy más seguro? ¿Se ha hecho justicia? ¡Por las narices¡ Volvemos a la Ley del Talión y con el beneplácito general. La ciudadanía está anestesiada, manipulada.

Hoy es el día mundial de la libertad de prensa. ¿La tenemos? Hace poco, dos periodistas más murieron en la guerra de Libia. Altamente cualificados –por eso supimos algo más de ellos que de otros abatidos incluso en el mismo escenario-. Estos eran el fotógrafo nominado a un Oscar Tim Hetherington y Chris Hondros, nominado a un Pulitzer. Se han contabilizado 80 ataques a la prensa en Libia en poco más de dos meses. Informar de lo que ocurre en los conflictos que arrojan la precariedad y la humillación por la tiranía, no es un capricho practicado por periodistas románticos, sedientos de aventura. Es una necesidad. Para todos nosotros. El mundo entero cuece en la misma olla.

Frente a estas realidades, un día, algunos cotillas aireando en muy alta voz amores, sexo y escándalo, osaron llamarse periodistas. Otros se avinieron a un trabajo funcionarial que dé de comer y “virgencica que no lo pierda”, a servir opiniones por doquier a cambio de noticias. De lo que fuera la épica del periodismo, la sociedad comenzó a considerarnos la profesión menos valorada. Con la de quienes ejercen la justicia.

Hierven en el puchero conflictos menos cruentos en apariencia. Un sistema social degradado por la voraz codicia de los especuladores, una España que tolera y apoya la corrupción política -que es el robo del dinero de todos-, la demagogia y el interesado culto a la personalidad de líderes que nos pondrán a todos en serios aprietos, o la huída de la realidad de una ciudadanía apuntada a la consigna decretada de entretenerse –mejor, distraerse en su más profundo significado- y no pensar. Ahí deben volver a ganar terreno los periodistas. Sin el lustre de medallas post morten, ni el equivoco de cobrar (mucho) por chismorrear de asuntos ajenos, o (poco y en precario) por llenar un espacio informativo como quien colma una caja de galletas. La sociedad nos necesita. Mucho más de lo que cree. “Informar, formar y entretener” es aún el lema de los medios. Reivindiquémoslo. Por el bien de todos.

Contra el pragmatismo, utopías porque con ellas siempre se avanza, imaginación.

La noticia y los políticos

Me quejaba ayer, sin ir más lejos, de tener a Dolores Cospedal en desayuno, comida y cena si sintonizo TVE –o cualquier otro medio-. Y no solo ella, a toda una hilera de políticos servidos a veces hasta cuatro y cinco en la misma tanda. Y va Cospedal y se queja del tratamiento parcial que da al PP la televisión pública. Nacional, naturalmente, las que controla su partido (a través de autonomías o licencias concedidas por ellas) sí que saben hacer adularles y publicitarles como Dios y el PP mandan. En su intervención en los desayunos de RTVE, con una Ana Pastor que ejerce el periodismo, la número 2 del PP se retrata ampliamente. “TVE no es imparcial. Una televisión pública pagada con los impuestos de todos los ciudadanos debería ser de una objetividad y una imparcialidad meridiana…”, dice. Para quejarse también de cómo los restantes medios no se han hecho eco de su “campaña” contra RTVE. De su propaganda, no de información alguna. Están muy mal acostumbrados, pero las costumbres se pueden cambiar.

Lo mejor fue cuando acusó a “la dirección política de TVE” de ser la culpable de la supuesta parcialidad. Señora, los medios informativos carecen de “dirección política” en democracia. La página del PP, insiste en esa idea sin el mejor sonrojo: la dirección política, y titula: El Partido Popular manifiesta su indignación por el trato recibido por Cospedal en RTVE. El maltrato consistió en no decir “amén”, que -aunque lo hayamos olvidado- es la obligación de todo periodista. Veamos esta joya de la desfachatez y de lo que entiende Cospedal y el PP por información.

En Reacciona, hablo de este punto. Copio y pego el fragmento titulado “La noticia y los políticos”:

«Tras haberme criado viendo a Franco inaugurando pantanos y a todos sus ministros y altos cargos en actos de propaganda, mis ojos se anegaron de emoción al escuchar de los entonces responsables de los telediarios en la transición –y de ideologías tan distintas como Ladislao Azcona, Eduardo Sotillos, Pedro Macía y Luis Mariñas-: “el hecho es la noticia, si hay un político y, lo encuentras justificado, lo citas al final del texto.” Los políticos tenían que ganarse su aparición en televisión. La experiencia apenas duró. El sabroso caramelo se volatilizó a las puertas de la escuela del poder.

Hoy sus comparecencias son diarias. No es noticia lo que opinen –por muy jocoso o patético que a veces resulte-, lo son sus hechos. No lo es en absoluto la repetición machacona de su ideario –sabemos qué van a decir antes de que abran la boca ¿cómo va a ser eso una noticia?-. Los medios no son oficinas de prensa de los partidos en permanente campaña electoral. Pero así parecen actuar –las televisiones sobre todo- . De hecho, los políticos intervienen medidos y pesados según sus votos. Y, como no hay tiempo, la opinión se reduce al bipartidismo (al que refuerzan), cuando España es plural y, en justa lógica, tendrían que habilitar espacio para todos los partidos y colectivos sociales… en informativos eternos y tediosos ¿Sería eso periodismo? No.

La clase política representa el tercer problema para los españoles, quizás porque les vemos y oímos demasiado. ¿Sabemos de este modo lo que piensan en realidad? Escasamente. Ahí tenemos el simulacro de los debates en los que el periodista es mero controlador de tiempos y de temas pactados sin su intervención; a diferencia de lo que ocurre en otros países, donde el moderador inquiere y precisa. El periodista debe incomodar, insistir, buscando la verdad. Los políticos se han acostumbrado, asimismo, a la insólita figura de la “rueda de prensa sin preguntas”. ¿Cómo se atreven? ¡Son servidores públicos! Se deben a la sociedad. Y sus ojos, oídos y cerebro en esas comparencias son los periodistas… que se ven obligados a asistir para tomar nota sin abrir la boca.

Con la Televisión Digital Terrestre, TDT, llegó la invasión de cadenas entregadas por los políticos (autonómicos sobre todo) a medios de ultraderecha mayoritariamente. Aquí realizan programas “low cost”. Lo más barato es sentar a tertulianos en una mesa y, de la mañana a la noche, destripar al gobernante opositor, incluso al propio si no manifiesta una extrema radicalidad reaccionaria. El manual de la manipulación exhibiría como prototipo a estas cadenas.

Los debates pueblan los medios. El que contrapone a Rajoy y Zapatero (o cualquiera que ocupe la cúpula de los partidos), cargando sobre uno de ellos todos los males de la humanidad, es estéril cuando manda la UE y el reinado neoliberal está garantizado por vocación genética o por pragmatismo. Apenas se diferencian -y no es poco-, en el rancio conservadurismo ideológico del PP, necesitado de una urgente modernización al servicio del progreso de todos.

El periodismo de declaraciones (vacías y repetitivas en su mayoría) y tertulias con el mismo espíritu, tiene un efecto devastador. Porque –no nos confundamos- la Política es imprescindible en un sistema democrático. Con tropiezos, avances y errores, la humanidad persigue disfrutarla desde los griegos, cinco siglos antes de la Era cristiana. Para dignificar el papel del ciudadano, de un ser libre sujeto a derechos y deberes. Para regular una actividad humana cuyo fin es gobernar y dirigir la acción del Estado en beneficio de la sociedad. Hemos de obligar a nuestros representantes a regenerar la Política».

TAREA DEL DÍA (y de los días siguientes hasta la resolución del problema): Cambiar de cadena o de dial, pasar página cada vez que aparezca un político con declaraciones opinativas. Se notan en las primeras palabras, el tiempo justo para «apagarlos». No son noticia. Todo lo que no es noticia, es propaganda, oí decir y coincido. Si conseguimos bajar las audiencias de este odioso entretenimiento que nos sirven, igual los medios dejan de macharnos con políticos no diciendo nada que no sepamos. Ganaríamos mucho: ellos (los políticos) y nosotros. Incluso los medios que dispondrían de mayor espacio para dar noticias.

Algo huele a podrido en España

 Absolutamente ahíta de ver, oír, leer y casi hasta oler a Cospedal y sus oportunistas conspiranoias, a los políticos opinantes en general, no puedo entender –es un decir- cómo no ha sido un clamor el último informe del GRECO (Grupo de Estados contra la Corrupción del Consejo de Europa) sobre la corrupción en España. La agenda “institucional” de los medios está demasiado preñada de “rifirrafes” para entretener y, mejor, distraer al personal, no hay espacio para menudencias. Así, portada de El País este 25 de Abril, pocos más medios se han hecho eco. Radiocable y La Voz de Barcelona, según veo.

España suspende en lucha contra la corrupción, según el GRECO. ¿Por qué? Entresaquemos ideas.

1) Opacidad en las cuentas de las corporaciones locales (especialmente las mayores de 20.000 habitantes). El informe ve «malas prácticas» en un punto en donde «los riesgos de corrupción son particularmente altos». Le preocupa doblemente porque, según los informes del Tribunal de Cuentas, el 25% de los ingresos de los partidos proviene de sus sedes locales.

2) Peligroso endeudamiento de los partidos. Sus deudas en 2005 ascendían a 144 millones de euros en créditos, y no hay signos de que se hayan reducido. (¿Al contrario?). Según, éste y anteriores informes del GRECO las formaciones españolas “están en una posición muy vulnerable/dependiente de los bancos”.

3) No existe una regulación para determinar el límite de endeudamiento o las condiciones con las que se negocian los créditos, de forma que estos pueden llegar a confundirse con donaciones, sobre todo cuando se producen cancelaciones. (No les regalarán el dinero ¿verdad?).

4) Ausencia de información sobre las fundaciones vinculadas a partidos y las deudas de estos con las entidades de crédito. “No existe seguridad de que créditos negociados en condiciones muy favorables puedan servir para eludir la ley”. (¿Condiciones «muy favorables» también?).

5) No se presentan cuentas consolidadas (claras) de los partidos. «No hay una concepción única de las cuentas de un partido», señalan fuentes del Tribunal de Cuentas que ha colaborado con el GRECO. «Los hay que consideran como entidades diferentes el partido y a su grupo parlamentario», explican.

6) El GRECO señalaba en anteriores informes que los partidos carecían de un control interno de sus finanzas y no realizaban auditorias externas. El GRECO concluye que “no hay evidencias de mejora en ese aspecto”.

7) Fuentes del Tribunal de Cuentas confirman que no han podido cruzar datos con el Banco de España. No se los ha facilitado. El Tribunal de Cuentas español ha realizado numerosas recomendaciones para la lucha contra la opacidad que rodea las finanzas de los partidos, pero sus advertencias no tienen carácter vinculante. Deducid.

Por si alguien los confunde, el Consejo de Europa no tiene nada que ver con la UE, aunque fue su alma matriz. Menos, conforme pasan los años. El Consejo de Europa, nacido en 1948, es la más antigua de las organizaciones que persiguen los ideales de la integración europea, y es asimismo la única que integra en su seno a todos los Estados europeos. Excepto Bielorrusia y Kazajistán, excluidos ambos por razón de su régimen político autocrático incompatible con los principios que sustentan al organismo, y el Vaticano al que consideran un estado instrumental. Su fin: promover un espacio político y jurídico común en el continente, sustentado sobre los valores de la democracia, los derechos humanos y el Estado de Derecho. Bastante diferente de la UE económica (neoliberal) como vemos, aunque el Comité de Ministros del Consejo de Europa lo forman los de exteriores de los países miembros o sus embajadores.

Pues bien, uno de sus trabajos es perseguir la corrupción a través de GRECO. Hace dos años, en el blog, hablamos de su anterior informe:

El GRECO recomendó a España en 2009 endurecer las penas relativas a los delitos de corrupción y tráfico de influencias e intensificar el control fiscal de los partidos políticos a través de auditorías internas. Añadía que la legislación española es deficiente a la hora de perseguir los delitos de cohecho en el sector público, y que los sobornos en el sector privado no están perseguidos “en absoluto”.

Ahora dice que España «no ha cumplido satisfactoriamente ninguna de sus recomendaciones» –las citadas y algunas otras-.

Así que sigamos con Sortu y Bildu, con el uso electoral del terrorismo, como primer problema esencial de España, obviando las mil contradicciones entre declaraciones y hechos de sus jaleadores. Con el “y tú más”, con el “rifirrafe” imprescindible, con algunas listas electorales podridas de implicados en corrupción ya perseguida judicialmente, no como todo esto que tanto alarma al Consejo de Europa… que así nos va. Es imposible construir sobre terreno tan fanagoso, y la sociedad que calla, otorga. Por cierto, ¿habéis escuchado a algún político de alguna formación, la que sea, decir ni media palabra sobre este informe? Ser o no ser, he ahí el dilema.

 PD. Por cierto, GRECO insiste en lo mismo informe tras informe. En 2003, Rajoy replicó al Consejo de Europa. El entonces vicepresidente del Gobierno, dijo (antes de que uno de sus militantes denunciara la trama Gürtel) que España es un Estado de derecho en el que “se lucha eficazmente contra la corrupción”, y exhibió como prueba que “ya no es uno de los problemas capitales que tienen planteados los ciudadanos españoles”. Rajoy (tan aficionado a los “juicios” populares fuera de la Magistratura) se refería a que la corrupción ni siquiera aparece citada como problema en las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas. Algo que sigue ocurriendo, prácticamente igual, años después para nuestro escarnio y desgracia. Insisto, Ser o No Ser.

PD2. Esta tarde a las cinco, estaré en El País en una entrevista digital sobre Reacciona.

Reacciona en lainformacion.com

Hoy no quiero arreglar el mundo

Cuatro días por delante en los que, presumiblemente, predominará el descanso y la acumulación de fuerzas para nuevos retos. Toda actividad precisa un paréntesis o se tensa en exceso la cuerda. Cielo gris tras la ventana, y agua mansa. Lo lamento por los ávidos de sol en vacaciones, yo tengo la inmensa suerte de que adoro la lluvia y por igual los rayos solares, preferiblemente de otoño, invierno y primavera (los fuegos los reservo para otros menesteres).

Se acumulan en mí numerosas sensaciones que he de digerir. La mayoría, disfrutar. La tenacidad de mis genes aragoneses –no es ningún mérito por tanto- acaba de dar un fruto redondo: Reacciona. Una argumentada manera de llamar a no tolerar más el injusto sistema en el que vivimos que no hubiera sido posible sin la concurrencia y colaboración de otras varias personas. Esto es así: solo funcionan los equipos. Y hay que ser perspicaz para encontrar los adecuados. Me produce satisfacción el contenido y la acogida del libro. Es un paso, a la espera de que otros muchos lo den en el camino que elijan. Sé que algunos lo piden –con más precisión, lo exigen, a otros que no son ellos, naturalmente-, a tiro de ordenador y a la carta. “Házme la “revolución” –es un decir- a mi gusto, que ya te corregiré las comas, aunque, de todos modos, tengo clara la misión: no hacer nada, que nadie haga nada”. Afortunadamente, no es así la mayoría.

Ni mucho menos. Hoy no quiero arreglar el mundo. Sé que están en ello, por ejemplo, los jóvenes componentes del Ateneu Roig y de la Biblioteca Jaume Fuster de Barcelona. Gratísimo, cálido acto, “Éxito de ciudadanía”, como relata Ángels Martinez Castells. Un gusto ver tanta gente joven con ganas y hechos. Y sin exigir que nadie les saque las castañas del fuego o realce su presencia.

Vuelvo de Barcelona cargada de afecto, complicidad, hasta de olor a salitre –placer del que tan poco disfruto- y sol servido a la temperatura justa. Por allí se cruzó también esta entrevista en el Hoy por Hoy de Pedro Blanco -una de mis favoritos en el periodismo actual-, que me hizo revivir con nostalgia sin dolor, esperanzada, los tiempos de Informe Semanal, cuando una se levantaba en un hotel para salir temprano a hacer “algo”.

Mucha tarea sí. Los objetivos equivocados de quienes siembran “Brechas y populismo”, como hablábamos estos días, y que hoy cuenta estupendamente Josep Ramoneda. La incongruencia de este país que solo puede “procesionar” a golpe de cirio. Nacho Escolar por un lado, y Javier Pérez de Albéniz -dos de mis chicos favoritos también y colegas de libro- no pueden expresarlo más de acorde con lo que yo pienso.

Media España está feliz. Porque en el partido número 2 de 4 en 18 días, enfrentando a los mismos equipos, ha ganado el Real Madrid. Terrible simbología la de la Copa del Rey aplastada por el autobús porque se le cayó de las manos a Sergio Ramos. Hace falta ser patoso. ¿No se veía venir?

Pues sí, igual que los recortes en la sanidad pública catalana. Hay quien vota con la víscera sin haber escuchado previamente a los candidatos a quienes se entrega el poder. Amigos, no me digáis que no avisan. Y una capacidad humana consiste en relacionar conceptos… y actuar en consecuencia.

Elrich estaba hoy deprimido. Barruntando lluvia, probablemente, y que los problemas persisten y no se evaporan porque haya partidos de fútbol y vacaciones.

           

   Veo que también yo tengo espacio libre: para nuevos sueños e ilusiones.  Hoy, ahora -conmigo nunca se sabe- no quiero arreglar el mundo, quiero… disfrutarlo.

Lo inesperado

El Roto siempre emitiendo en mi longitud de onda

Una de las características que definen al ingenuo es su infinita capacidad de sorprenderse. Ocurre sin embargo que la experiencia y mantenerse informado permiten hilar los datos y prácticamente “predecir” el futuro (eso que se inicia al segundo siguiente del momento en el que vivimos), aunque en realidad lo que se hace es deducir. Y pasa también que cuando se carece de información y de memoria cada acontecimiento repetido parece nuevo. La sociedad en general (a la vista del discurrir de los hechos) suele vivir instalada en este último supuesto. En su caso más extremo le llevaría a asombrarse cuando sale el sol, no recordando que ya lo vio ayer, y anteayer, y muchos días más, pero en realidad se enfrenta a ese discernimiento en otros acontecimientos menos visibles.

En la nórdica Finlandia, cuna de la mejor educación del mundo, la ultraderecha xenófoba y antieuropea, registra tan espectacular ascenso, que pasa de 5 diputados a 39 situándose a la par que los partidos tradicionales. Una educación mal digerida puede llevar a considerarse superior, y eso hace casi el 20% de la población –la que ha votado a los “Auténticos Finlandeses”- que no quiere rescatar a los “ociosos” y “malgastadores” europeos del Sur y no quieren otro color de piel que el blanco desvaído de la persistente ausencia de sol. Queda allí el resto de los finlandeses claro. Pero en Holanda pasó hace poco lo mismo, sube la ultraderecha.

En la misma línea, el Gobierno francés cerró ayer el paso a los trenes procedentes de Génova para evitar la entrada de los huidos de la revolución árabe. Italia tampoco los quiere. ¿Sorprendente? No. Italia y Francia discute por quién quiere menos a los emigrantes –o exiliados-, y la UE se degrada por días y minutos dado que ya ni respeta el tratado Schengen. ¿Desconcertante? Para nada. Muy previsible.

Cuando la codicia de unos pocos condena a la precariedad a la mayoría (en un proceso creciente e imparable), cuando se carece de suficiente lucidez y de memoria (como para errar la atribución de culpas) sucede lo que está ocurriendo ahora: ultraderecha, xenofobia, manipulación de la sociedad desinformada. Si lo miramos bien, la avaricia extrema es hoy mayor que en el crack del 29. Ahora, solo el 10% del movimiento de divisas (véase Reacciona) se dedica a transacciones comerciales o de producción, el 90% es especulativa, no produce nada.

¿Desconcertante? Pues confieso que sí, que a mí, me sorprende. Me extraña (aún) que los políticos se hayan plegado a esta situación, que los medios no avisen a diario y con grandes caracteres de lo que ocurre y se nos viene encima –en lugar de hacernos desayunar, comer y cenar con los exabruptos de Cospedal o Aznar-, y, mucho más, que la sociedad no reaccione.

No me extraña nada que las ciudades se hayan quedado desiertas (en días laborables) porque es Semana Santa, a pesar de que nos quejamos tanto de la crisis. “España y yo somos así señora”.

Pero sí me pasma que no se desbroce la maleza para identificar a los culpables de los males (que permanecen incluso en vacaciones). La vez anterior los pasos calcados de hoy desembocaron en un Hitler y un Musolini, y una guerra mundial. ¿Podría ocurrir ahora? No estoy segura, quizás todavía soy ingenua. Pero estamos a tiempo de evitarlo.

 Me sorprendo también a mí misma escribiendo aquí, gratis, con las muchas cosas que tengo por hacer. Como responder en Público, por ejemplo, a por qué no escribo todo, absolutamente todo, absolutamente gratis. No incluye ni una mención a conocer el contenido. Es la pregunta que más interés ha despertado. Pero no, eso no me choca nada.

Me gustan las sorpresas. Preciso alguna novedad… inesperada, tan sorprendente que llene de sol las noches. Es todo tan cansinamente previsible…  ¿Ingenua?

España, lo que pudo haber sido y no fue

Hace ochenta años que se proclamó la República. Como decía hace poco Almudena Grandes, ¿gracias? a la televisión, ahora se sabe algo más de ella, de su vivir cotidiano… dramatizado. Como otros grandes temas, la Segunda República es objeto de controversia y de opiniones a –presuntamente- confrontar. De opiniones, no de datos. Hechos incuestionables son los que aquí señala Santos Juliá:

“Por un lado hay un bloque de pseudohistoriadores que responden como hicieron los vencedores: la Guerra Civil empieza en la República. Por otro, hay una visión beatífica que congela la República en el 14 de abril de 1931, un día lleno de alegría y esperanza. Suprimir de la República la visión de conflicto es devolver una visión falsa de los años treinta». Con todo, es rotundo: ni la guerra empezó en 1934 ni era inevitable: «La Guerra Civil no tiene su origen en la República sino en un golpe de Estado«.

Hay más cosas que yo sé, siento y lamento. La República optó por la educación, empezando por erradicar el analfabetismo. Gran parte de España, sí, era analfabeta. Aquel período histórico, plagado de errores, según insignes historiadores y pensadores de la altura del ex terrorista del GRAPO Pío Moa, fue abortado por un Golpe de Estado. Algunos creen -incluso-hoy- que era necesario. Nada menos. El caso es que los intentos republicanos, por la educación por ejemplo, fueron sustituidos por un negro período -de cuatro décadas que se dice pronto- en la que se anuló a la mujer española. Sin ir más lejos, también. Es decir, que las grandes inquietudes de mi madre fueron cercenadas por una vida sin instrucción (que ella suplió como pudo por su cuenta) y por el sometimiento absoluto al hombre como mandaba el régimen. No vamos a repetir los datos tantas veces dichos del trato que recibió la mujer como una tarada mental en el franquismo, pero ese parón tan descomunalmente largo no pudo ser inocuo. También mi brillantísimo padre –que tuvo que abandonar el colegio a los 9 años para trabajar y sacar adelante a una familia numerosa- hubiera dispuesto de más oportunidades.

Pienso hoy en lo que pudo ser y no fue. Esa idea que me gusta en otros niveles de la vida –“lo que pudo ser y no fue”- tiene como característica principal su inutilidad, porque no se puede volver al pasado y cambiar lo que no se hizo, lo que sí se hizo.

Lo peor:  de que aquellos polvos estos lodos. Una sociedad gregaria que precisa tutelaje –salvo excepciones, entonces, en medio y ahora-. Y la pervivencia de una clase dominante que muestra sin pudor su crianza en la ideología represora, insolidaria, autoritaria, desigualitaria, cerril y de un profundo relajamiento ético del franquismo.

Lo vemos todos los días. Imputados por corrupción (traduzco: robo del dinero de todos, del dinero público) presentándose alegremente a las urnas, para que los votos de corruptos como ellos, o al menos, muy, pero muy, desinformados, les rediman como en las… ¿monarquías bananeras? La demanda de Francisco Camps contra los medios informativos –que no controla- por haber publicado su lista de presuntos corruptos, encabezados por él mismo, que le ha obligado a retirar su partido, el PP, que sin embargo avala esas listas de presuntos corruptos. Vaya, que estilísticamente no es correcto repetir tanto la palabra “corrupto”, pero es que me apetece remarcarla.

   El Alcalde Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, con su beatífico tono de yo no rompo un plato –para eso tiene tuneladorasnos explica que limpiar las calles de los “sin techo”, es para que estén mejor, por su bien. Su listísima contrincante, Esperanza Aguirre, le recrimina: ella ama “la libertad”, la de mercado. Entre todos, suprimieron los centros psiquiátricos porque eran caros, merman la asistencia social y la sanidad pública –tarea a la que se ha entregado de forma entusiasta en Cataluña el convergente Artur Mas-, porque no hay dinero… para eso. Lavemos la cara, barriendo la calle de pobres, sin afrontar el problema que pasa por invertir dinero en soluciones reales.

 Y ahí tenemos también a la Delegación del Gobierno de Madrid, en manos de la socialista Mª Dolores Carrión Martín, que ha prohibido la «procesión atea» que se pretendía hacer el Jueves Santo, por coincidir con las procesiones tradicionales, por la «unanimidad» en contra del ayuntamiento y Comunidad de Madrid y porque «la manifestación, en cualquiera de sus recorridos, discurre por una zona donde se encuentran múltiples parroquias». Perpleja, me quedo perpleja.

Es diario, lo sabemos. Hace 80 pudo haber un cambio de rumbo para esta desgraciada España. No fue así. Por el contrario se cortó de raíz para profundizar más en nuestros males seculares. Un día tiene que llegar en el que se inicie la senda para convertirnos en un país algo más culto, educado, con criterio y sentido cívico, honesto. Porque así sean la mayoría de sus ciudadanos.