España: De tapas mientras se hunde el país

La prensa internacional trata con preocupación, y en portada, lo que nos está sucediendo en España. Al diario estadounidense Los Ángeles Times le llama la atención, en particular,  la despreocupación con la que aquí se está tomando el problema: “La crisis no ha disminuido las multitudes que llenan los bares de tapas y las tiendas. El mayor rescate a un banco en la historia española no parece haberles afectado: No hay colas de gente tratando de sacar su dinero”. Es uno de sus artículos diarios en los que enjuicia con crudeza el caótico panorama en el que nos encontramos.

El Financial Times británico duda del plan del Gobierno de inyectar deuda soberana en Bankia a cambio de acciones de la entidad, que considera “poco ortodoxo”. En otro artículo de opinión estiman que la operación es «muy descarada» y va a «enfurecer a los ejecutivos del BCE”. Destaca también en portada que los niveles de la prima y los porcentajes a pagar por ella, están ya pegados a los que llevaron al rescate a Irlanda, Grecia y Portugal. Sin embargo, titula, «España (es decir, Rajoy) dice que no necesita ayuda para salvar a sus bancos»

El Wall Street Journal norteamericano –diario que “asesora” José María Aznar- alerta de que la amplitud inesperada del rescate podría dar alas a la especulación sobre problemas no reconocidos en otros bancos, así como la capacidad de España de afrontar el problema bancario sin una intervención internacional.

Le Monde en Francia también resalta el rechazo de España a la necesidad de un plan de ayuda internacional. Pero asimismo que “a los mercados les cuesta imaginar cómo el país, en un torbellino desde hace casi dos meses, va a financiar 19.000 millones de euros para el cuarto mayor de sus bancos”. Critica también la «seca» respuesta de Rajoy a Hollande cuando comentó el problema del sector financiero en España.

En fin, Le Figaro dice que las dificultades de Bankia son «abismales» y que la entidad se encuentra «casi en bancarrota». En Italia, La Repubblica considera que «la crisis española parece no tener fin», mientras que Il Sole 24 ore critica que el caso es un gran escándalo «perpetrado en la contabilidad de la banca», como nos detalla finanzas.com

Mi amiga votante del PP diría ante este panorama que “los extranjeros nos tienen manía”, lo mismo que la prensa conservadora. En general, sí, los grandes medios andan “De tapas”, ocupados en asuntos de lo más peregrino. Con sonoras excepciones. Destaco, entre otros, el tajante “Sostiene Rajoy” de Iñaki Gabilondo. El «Para esto, es mejor callar» de Ignacio Escolar. Y lógicamente mi propio texto sobre el tema ¿Por qué sigue la presión de los mercados tras haber hablado Rajoy?

 Ni dentro, ni fuera, se habla sin embargo de la España que no está «De tapas», sumida en la indignación a la que se persigue para acallarla. El gran problema es, sin embargo, que quien está fundamentalmente está «De tapas» es el Gobierno. Suculentas para sus estómagos y los de sus amigos (ved este directivo de Bankia, ex del Banco de Valencia, naturalmente, que se ha llevado 14 millones de euros en su cese), en tanto dañan muy seriamente la vida de la población en general. Hasta de los que aún andan «De tapas». Por su estúpida complicidad, todos estamos a dieta. Y lo que vendrá…

Inshidiash

En 2011 Bankia anunció 309 millones de € de beneficio, ahora cambia su cálculo por pérdidas de 2.979 millones de €. Es un Delito societario tipificado en el Art 290 del Código Penal. Bankia advierte también que “ya avisó” a los inversores que podían perder todo su dinero: en la letra pequeña de un folleto. Pero ni siquiera el asunto llega a una comisión parlamentaria porque lo impide el PP. El mismo que entrega 23.400 millones de euros a Bankia. Noticia en los medios internacionales, muchos nacionales hablan del partido de Copa, del agravio al himno por la pitada, o de Gibraltar.  Todos tranquilos que lo de Bankia no ha sido un atraco a manipulación armada, «se debe exclusivamente al entorno de cambio regulatorios que ha habido y al deterioro de los activos por el entorno económico», según ha dicho el nuevo Presidente de la entidad Jose Ignacio Goirigolzarri. Del consejo renovado este viernes sale por ejemplo el insigne empresario Arturo Fernández, para que entre otro Fernández -Fernando- el tertuliano carca y neoliberal que ha paseado sus saberes por todas las teles ultra. También tranquiliza mucho.

Es que no lo sabemos ver. Fortalecer el sistema financiero (podrido hasta el tuétano) nos beneficia a todos. No sabemos si necesitará Bankia más dinero porque cada día dice una cosa. Tampoco si lo necesitarán el resto de los bancos situados ya algunos al nivel del bono basura. Algunas estimaciones cifran lo que precisan (no sabemos bien para qué) en 100.000 millones de euros. ¿Tendremos bastante y facilitarán crédito? Ah, no se sabe. Hasta ahora no.

Esperanza Aguirre no se equivocó tampoco en su abultado déficit, es que lo había hecho con “proyección de futuro”, y el futuro tiene estas cosas. El déficit causado por las más añejas comunidades del PP, es consecuencia de la “herencia”. Y de los gastos en sanidad. Que antes podían costearse sin problemas pero ahora no, ahora crecen que es un gusto. Mejor privatizamos la sanidad. Y damos buenos tajos a la pública que el enfermo es un delincuente. Casi un terrorista. Como los docentes y cualquiera que defienda la educación pública. Suprimamos también los bonos de comedor y para libros, puros dispendios. ¿Las carreras universitarias? Quitátelo de otras cosas, como dice Wert. Lo bueno, bonito y barato es lo privado, que cada cual apechugue con lo que le quede de pagar impuestos para que el Gobierno haga con ellos lo que mejor convenga. Porque Bankia, a pesar del dinero público “inyectado” no es banco público, Soraya Sáez de Santamaría, dice que elegirán la mejor opción para que regrese “a la normal actividad privada”.

Las rentas altas no se tocan, que se van de España… a especular y no producir. Y les aplicamos “un gravamen” que solo las “inshidias” pueden decir que esto es una amnistía fiscal flagrante.

Nosotros tenemos que pagar y pagar, hay muchos gastos. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Se acabó la fiesta. Y la herencia es un horror. Y, sobre todo, este Gobierno sabe lo que hace.

El máximo responsable del Poder Judicial en España se va a gastarse dinero público a hoteles de lujo de Marbella. Con cenas a dos. Sus colegas del CGPJ saben con quién estaba. Como lo sabemos bastantes periodistas. Si se hiciera público temblaría el monario. Y la revelación sería anecdótica porque lo que cuenta, además de la hipocresía del personaje, es que se ha gastado “una miseria” de dinero público en 20 viajes estupendos en fines de semana de cuatro días, como dios manda. Pero el CGPJ está dividido: unos piden el cese de quien reveló el pufo. Y otros callan porque el propio Dívar amenazó con tirar de la manta y dejar al aire otras vergüenzas. Pero tampoco lo sabemos ver. El Ministro de Justicia sí.

Tenemos la prima de riesgo por los cielos (los del dios que manda). Las previsiones –lógicas por la política aplicada- hablan de una recesión del 1,8% y de un aumento del paro hasta el 25% este año. Lo necesitábamos, puede que también el látigo y el cilicio. Habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades. Ese derecho solo asiste a los prebostes del PP, colocados varios de ellos en numerosas empresas como asesores. Como el marido de la Sra. Cospedal que ha conseguido un nuevo trabajito, y así entre los varios sueldos de los dos se compran un chalé bonito con estanque de nenúfares y todo, en una finca de 12.000 metros cuadrados para estar bien holgados y recibir visitas. Una tradicional casa toledana por supuesto, toledana y tradicional.

El líder de la oposición Alfredo Pérez Rubalcaba es un hombre de Estado. Por eso apoya al gobierno de Rajoy en asuntos de Estado. No quiere conservar su poltrona en el Olimpo a ver si el desgaste –de producirse porque si hasta ahora no ha estallado esto y ha reventado en pedazos con lo que ha hecho el PP yo ya no sé- le devuelve a mejores cometidos.

Entre el fútbol, las comuniones, algún divertimento del la tele, las polémicas por los pitidos al himno nacional, Gibraltar, y el ay que yo no me quiero agobiar, aguardamos que venga un hada con su varita mágica y el PP (o el PSOE de Rubalcaba) pongan fin a la crisis, lluevan los empleos, la riqueza y las margaritas de colores.

Todo tiene un límite

Hay veces en las que asistir a un acto representa sentirse entre una comunidad afín y en las que podemos estar refiriéndonos a un libro, a una cultura ajena, y en realidad estamos hablando de la Historia y de nosotros mismos. Así ha sucedido con la presentación de “Yo muero hoy” de Olga Rodríguez, acompañada de Ramón Lobo e Ignacio Escolar.

Decía Lobo que en estos tiempos los periodistas como Olga Rodríguez precisan escribir libros, igual que los fotógrafos como Gervasio Sánchez han de hacer exposiciones, porque los medios no tienen espacio para reflejar lo que tratan en profundidad. Es rigurosamente cierto. Inmersos en un “colaboracionismo” impúdico con ese amado “sistema” que nos asfixia, apenas nos ofrecen la espuma de los días.

Hace tiempo que sabemos, que puede saber quien lo quiera, -y gracias a personas como la propia Olga, Ramón Lobo, Enric González o Javier Valenzuela, entre otros-, que “la primavera árabe” ni siquiera estalló en el invierno previo con las llamas que abrasaron a Mohamed Bouzazi. Que mientras una sociedad se apresta a ser cocida sin oponer ni una crítica, otro caldo de rebeldía se sedimenta a través incluso de décadas.

En esa sociedad “de barbudos intransigentes y mujeres sumisas” que nos presentan los medios occidentales, se habían producido huelgas muy arriesgadas, manifestaciones, uniones sobre la diferencia, mucho tiempo antes. La olla explota cuando no se puede más. Cuando hay que salir a la calle con un trozo de pan por bandera a protestar porque la especulación ha triplicado su precio. Cuando la información –en este caso de Wikileaks- confirma que los dirigentes son efecto tan corruptos y mucho más de lo que se sospechaba. Un dato: la familia del dictador tunecino Ben Alí acumulaba el 60% del PIB del país.

Hay una historia común cuya pauta marca el neoliberalismo y sus instrumentos oficiales como el FMI y el Banco Mundial… la UE azul –que no tiene que serlo necesariamente- en Europa. Reducción del sector público, tajos mortales a la sanidad y la educación –tan útiles al… “amado sistema”-, bajada de impuestos a la rentas altas, supresión de controles al poder financiero, privatizaciones. En libros anteriores, en sus artículos, seguro que en este lo amplía, Olga Rodríguez contaba la historia de la cadena de tiendas de ropa, muebles y complementos Omar Efendi, adquirida por la compañía saudí Anual a un precio sensiblemente menor a su valor en el mercado. La venta se cerró en 2006 por 99 millones de dólares, cuando tan sólo los terrenos donde se asientan las 82 tiendas se cotizaban a 670 millones de dólares. Tras la salida de Mubarak la renacionalizaron. Cuesta tanto componer sus desmanes.

No es fácil, es de hecho extraordinariamente difícil. Los viejos poderes se resisten y aún hay quien presta inconscientemente su apoyo para que todo siga igual. Por eso, en el mundo árabe todavía salen a la calle conociendo los riesgos que entraña protestar: Yo muero hoy. O no.

Nos preguntamos cada día, aquí, en España, hasta donde puede llegar la desfachatez continua. Que en menos de 24 horas se haya exculpado a Dívar, Botín y mandado de nuevo al Juzgado el proceso de Fabra, no es sino un síntoma. De este panorama que, un día más, cuenta Ignacio Escolar para responder a la nueva impudicia de José Ignacio Wert desde su elitista atalaya: ¿Qué no hay recursos para estudiar? Que se lo quiten de otra cosa.

Todo tiene un límite. El estupor puede acabar en ira. Y este pueblo, el español, ha demostrado que cuando se harta lo hace a conciencia.

No es cierto que los movimientos sociales sean sarpullidos pasajeros como quieren hacernos creer: cuecen y cuecen hasta brotar de nuevo transformados si no cambian las circunstancias. Más aún si empeoran. ¿De verdad creen que se puede tan impunemente perpetrar tantos atropellos? ¿Sin fin? Es ceguera absoluta no tenerlo en cuenta. Aún recurrimos incluso a la imaginación del vituperado Mayo francés porque se grabó en nuestros genes. Aún citamos a Rosa Park porque ella sola desencadenó cambios trascendentales en la consideración de los derechos humanos. Al conocer la historia de los pueblos sabemos que los focos de dignidad han impregnado las raíces y están ahí para darnos fuerza. Cuando estamos juntos, tenemos la absoluta certeza. ¿Yo muero hoy? puede, pero hay cosas que nunca… mueren.

Cuando comer es un lujo

Éste es un texto desagradable, de los que no gusta leer, ni oír su contenido. Hay 2.200.000 niños en España, el 26% de todos ellos, que viven bajo el umbral de la pobreza. En la tasa de alta pobreza, la que computa familias con 4 miembros cuyos ingresos no alcanzan los 11.000 euros anuales, se sitúa el 13% de los niños. Es la cifra más alta de la UE, solo tras Rumania y Bulgaria, esos países que nos mandan emigrantes, vaya por dios; ante los que muchos españoles se sienten superiores,  igual pronto nosotros tendremos que ir a Ghana que está creciendo. El número de hogares con niños con todos los miembros adultos sin trabajo ha crecido un 120%. El informe de UNICEF cita también que los niños por primera vez superan a los ancianos como víctimas. De cualquier forma, en ese sector también encontramos a un 21,7% bajo el umbral de la pobreza. Y estos hecho no constituyen una emergencia nacional.

Esto ocurre en el país en el que el presidente del Tribunal Supremo, Carlos Dívar, considera «una miseria” gastarse en hoteles de lujo en la Costa del Sol, 18.000 euros, y la Fiscalía General del Estado archiva la denuncia porque este señor no tiene por qué justificar sus gastos. El mismo en el que vemos desfilar por los juzgados desde al yerno del Rey, Iñaki Urdangarín, a presidentes de comunidades autónomas como lo fue Jaume Matas, y otros muchos políticos, imputados por el robo de cantidades obscenas de dinero público. Y, también, en el que ni siquiera todos “desfilan” por los Juzgados. El mismo en el que se entrega dinero de nuestros impuestos a los bancos: 110.000 millones de euros confesos. En el que quiebran las Cajas y se premia con millones a sus gestores. El mismo en el que se castiga duramente a quien ose protestar contra las decisiones injustas. Ése en el que –con unas cifras económicas de desastre- vemos a los políticos trajeados, viajando en primera clase, en coches estupendos, con modelitos y joyas magníficos algunas de las damas, comprándose lujosas casas (buscad el chalet que acaba de adquirir Cospedal)… y comiendo de lujo en sus reuniones de alto rango. Ah, perdón, que esto es demagogia. Pero resulta muy impúdico en situaciones de emergencia ver esos despilfarros en el Olimpo, y que 2.200.000 niños, un montón de ancianos y muchos adultos no se alimenten convenientemente en el mismo país, lo es. Y no precisan caridad, ni siquiera que unos cuantos repartan su dinero, es una cuestión de estricta justicia.

Los datos facilitados hoy por UNICEF sobre el alarmante aumento de la pobreza en España, un 10% de 2007 (crisis alimentaria, hipotecas basura, las hedge funds, el preludio del derrumbe financiero) a 2010, son hasta ese año. A partir de entonces muchas más personas –personas, recalco- se han quedado sin empleo, han sido desahuciados de sus casas y se acaba de dar un tajo mortal a las posibilidades de educación y de salud de quien no pueda pagarlas. Hablo de salud, de ese iceberg del que solo vemos la punta como insiste Àngels Martínez Castells. No alimentarse bien condicionará su salud posteriormente.

Comer. En uno de los países con mayor número de obesos, en el que triunfa tanto ahora la gastronomía de alta alcurnia, representa un problema para mucha gente. He leído también que la Asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS) estudia penalizar la comida basura para evitar el sobrepeso. Subir los impuestos a estos productos un 20% para que sea efectiva la disuasión. A veces me quedo pensando ante las estanterías de los supermercados: la comida barata es más insana. Cuesta más el cerdo ibérico que el común lleno de grasa. Cuesta menos la panceta, las salchichas, que la carne magra. Hace falta mucho menos dinero para comprar una pizza (también algunos alimentos más saludables pero escasamente nutritivos como pasta, pan, patatas o arroz) que proteínas. Pues vamos a subirles los impuestos para que los que no sean pobres de solemnidad guarden la línea y vivan más sanos. Los otros ya no cuentan.

La pobreza es una cuestión ante la que buena parte de la sociedad huye siquiera de enterarse, dada su inmensidad. Es el “daño colateral” del sistema que con tanto ahínco defienden la mayoría de los políticos, sus fuerzas de seguridad y de propaganda, gran parte de los principales medios de comunicación y los ciudadanos que miran para otro lado. Pero ha llegado aquí, a España. Y crece. Con la cabeza debajo de la almohada, la amenaza, la realidad, igual seguirá creciendo.

Pero hay que evadir la rabia ¿No? Por eso nos gusta tanto el jubilado griego de Salvados que… nos exorciza. Por cierto, en este excelente programa, un experto dijo: «el rescate es para salvar a los países, ah, a las personas no», respondiendo a la pregunta del gran Jordi Évole.

Pero mucho más nos alienta nuestro Federico Mayor Zaragoza, porque poder, podemos…

El por qué de la mediocridad de numerosos altos cargos

Me lo preguntaron el otro día, y hay dos razones fundamentales:  los principios de Peter y de Dilbert.

  • “En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia”.
  • “Con el tiempo, todo puesto de una jerarquía tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones”.

Principio de Peter 1969

  • “Las compañías tienden a ascender sistemáticamente a sus empleados menos competentes a cargos directivos para limitar así la cantidad de daño que son capaces de provocar”.

Principio de Dilbert 1990

Estoy en desacuerdo con el fin último de Dilbert: los mediocres con mando pueden hacer un inmenso daño. Lo hacen.

El problema es que están aupados y sostenidos por personas de características similares que se sienten cómodas con quienes consideran afines. Porque ¿Cómo es posible que alguien pueda andar por la vida con tan bajísimo nivel de autoexigencia que no se entere, o acepte sin reflexión, lo que personalmente le perjudica? Resultaría incomprensible a menos que, como sucede en España, la ignorancia y la mediocridad sean un valor, algunos ciudadanos de otros países lograron ya superar la fase que exponía Darwin. 

  •  ”La ignorancia frecuentemente proporciona más confianza que el conocimiento”.

Charles Darwin. Siglo XIX.

Aquí, no la de Ortega y Gasset aún. No todos, muchos sí. 

  • “Hombre-masa es todo aquel que no se valora a sí mismo, sino que se siente “como todo el mundo”, y, sin embargo, no se angustia, se siente a salvo al saberse idéntico a los demás”.

José Ortega y Gasset 1930

Hay otro postulado que explica porqué algunos mandatarios no sienten vergüenza de su incapacidad:

  • Las personas con escaso conocimiento tienden sistemáticamente a pensar que saben mucho más de lo que saben y a considerarse más inteligentes que otras personas más preparadas”.

Efecto Dunning-Kruger 1999

        No lo ilustro con imágenes, cada cuál tiene las suyas en mente.

Barco agujereado y a la deriva

Rajoy se ha ido a Chicago a ver a Merkel, a quien le va a decir, según nos cuenta ABC, “estoy haciendo lo que España que necesita”. La canciller alemana anda por los EEUU porque ha estado en una nueva inoperante cumbre del G-8. Es decir, en ese grupo de selectos autoproclamados como tales que, como toda la vida, no da cabida a España. Lo peor es que Alemania, Francia e Italia también han dejado fuera a España de una cumbre que van a hacer en Roma y que la llaman “del crecimiento”. Menos mal que España iba a “recuperar” su papel en el mundo con la llegada del PP. Pero, fuera ironías, es grave porque parecería que nos dan ya por perdidos.

Mientras tanto, nuestro flamante presidente responde a Hollande que no tiene ni idea de cómo están los bancos españoles, y sigue huyendo hacia delante minimizando los terribles datos que nos sacuden, en el que no es menor la inconcreción del déficit, y su aumento. Tal como repetíamos quienes leemos los datos, se debía a las Comunidades Autónomas, la mayoría en manos del PP.  Madrid a la cabeza, por haber duplicado la cifra de la que habló. Pero esto también lo disfrazan los miembros del partido en el poder, de cara a los que aún les creen.

«Lo que España necesita», según Rajoy, es cercenar el Estado, es decir, el del Bienestar, convirtiendo en un lujo estar sano y educarse, o acceder a la Justicia cuya reforma -la que prepara Gallardón- ha motivado hasta una queja del Poder Judicial por su desmesura; y vender el patrimonio público que pagamos con nuestros impuestos, con un fin: pagar la insostenible deuda creciente, y que a los ricos no les falte de nada, más aún que estén mejor que nunca. La alcaldesa de Madrid,  Ana Botella, se propone subvencionar al sector del lujo porque dice que “tienen mucho potencial a desarrollar”. Ella lo sabe. Además ya ha pedido ayuda a San Isidro para que la ilumine e ilumine a todos los políticos. Un aliado definitivo.

La situación en España es crítica, por errores pasados y por los flagrantes que se están dando en el presente. Este frío análisis de Amanda Mars en El País repasa todos los extremos, desde la bomba de relojería que montó el ladrillazo -y que sigue ahí- a los palos de ciego que está dando el Gobierno convenientemente cuantificados. Tras las políticas de recortes aplicadas además, se demuestra que habrá más paro y más recesión. Merece la pena leerlo como diagnóstico para sacar conclusiones propias.

Una buena noticia quizás: a pesar del desmesurado ataque al 15M crece su apoyo social, ya llega al 68% de la población.   A pesar de las trabas mediáticas y políticas, mucha gente se está enterando de su trabajo y sus propuestas.

Pero la vida oficial camina por otro lado. El PP aprovechando su mayoría absoluta para una involución ideológica a todos los niveles que debería al menos pensar en el 70% del censo electoral que no le ha votado. Y empecinado en mentir con un desparpajo que asombra. Un usuario de twitter, @lospajarospican, ha recopilado viejas perlas que al confrontarlas con la verdad de hoy abochornan (a quien tenga vengüenza, naturalmente, incluso ajena).

Los ciudadanos se informan por otras vías, menos mal. Porque de hacerlo por algunos medios tradicionales se encontrarían con el par de panfletos ultra en diaria cruzada patriótica. ABC atribuye a la inquina anglosajona (tenemos de por medio el Gibraltar redivivo) el desprestigio de nuestra economía y política.

Lástima que, calentando el triunfo del PP antes de las elecciones, hicieran esta otra portada, cuando era terrible que la prima de riesgo estuviera a 458 (ha llegado la semana pasada a 507).

Si con todo esto, no es inaplazable Actuar desde la sociedad, ya me diréis. El barco está agujereado y encima va a la deriva. Lo último es seguir apoyando con música la resignación porque el hundimiento no es inevitable.

 

Actualización 21 de Mayo: Tras verlo en Chicago, Italia invita a Rajoy a esa cumbre del crecimiento. Conocerlo es amarlo.

No es una pesadilla: está pasando

 Se levanta uno con una losa encima a poco que se tenga consciencia y conciencia. No se puede hacer tanto daño social en 4 meses de Gobierno. Se les cae el país a pedazos –se nos cae- y persisten con inusitado empeño en la pertinaz destrucción del sistema de todos. Este jueves se consuma el atropello a la sanidad y la educación públicas con la aprobación de los decretos de reducción de 10.000 millones (adicionales sobre los recortes ya perpetrados en los presupuestos) a estos servicios. Y la vuelta a una televisión pública partidista (del PP) que también se aprueba por decretazo.

   Cada día los destrozos vienen en aluvión. Un día nos enteramos que se han de pagar sillas de ruedas y ambulancias “no urgentes”. Otro, que se suprime el diagnóstico de enfermedades a los recién nacidos porque también es caro. O que –en nuevos proyectos- se estudia el pago de la nutrición en dietas especiales a enfermos. Por ejemplo, por sonda, lo que les supondrá entre 119 y 920 euros mensuales.

    Que los recortes a la investigación suponen en realidad dejar los presupuestos a la mitad. Que habrá menos profesores y más alumnos por clase en los colegios. Que las tasas universitarias serán prohibitivas. Mientras, se subvencionan y promocionan los toros.

La corte de ilusos (y/o zoquetes) creen –a pesar de tanta mentira pasada, presente y futura- que así se arreglarán los problemas, pero si utilizarán la cabeza sabrían que se equivocan. Ningún país ha salido adelante recortando la educación y la ciencia (han salido solo y muy enriquecidos quienes utilizan a una sociedad ignorante). Lo que se amputa en lo esencial se dilapida en lo superfluo. Pero ni siquiera es eso: los resultados económicos que ofrece el gobierno del PP son catastróficos. Más paro, como no podía ser de otra forma con una ley que facilita el despido y los sueldos precarios, y una recesión galopante, consecuente con la política de “austeridad”.

Tenemos la prima de riesgo en niveles de peligro día sí, día no. El sistema bancario en bragas fruto de largos errores que competen a todos los gobiernos. Desde Felipe González (cuando los bancos españoles eran los que más dinero ganaban del mundo para nuestra perplejidad), a la burbuja inmobiliaria que infló el PP con su ley de liberalización del suelo de 1998 que ha podrido sus tripas fatalmente, a la alegría de Zapatero que no afrontó el problema. Y luego el desastre de las Cajas que, con sabrosas regalías a sus dirigentes, se desfondaron financiando circuitos de F1, megaobras, y hasta los pufos de los corruptos. El caso es que estamos supervisados ya. Y, como hace el neoliberalismo, por dos firmas norteamericanas que ya analizaron a los países a punto de rescate. Entrarán en los bancos, en sus contabilidades. Un fiasco completo. Por cierto ¿Alguien espera que en estas condiciones se reactiven los créditos?

 España no inspira confianza. Difícilmente puede hacerlo con un gobierno y un presidente, seleccionado entre el culmen de la incompetencia. Ana Mato, por ejemplo, se mercó el decreto de nuestros dolores con tantos errores que ha precisado su corrección en 5 páginas del BOE. Su escasa pasión por la cultura, les ha llevado a enviar un telegrama de pésame por la muerte del gran escritor mexicano Carlos Fuentes (premio Príncipe de Asturias, por más señas) atribuyéndole la paternidad de Artur Mas, porque hicieron un copia y pega del último pésame mandado. Hombre, que hubieran cogido el de Manuel Fraga que era mucho más sentido.

Escuchar a toda la corte, desde Montoro a Rajoy produce escalofríos y vergüenza ajena. Ana Botella pide a dios que ilumine a los gobernantes, y de otros campechanos y mentirosos compulsivos ya ni hablo. Parecen haber salido de la cámara de criogenización con la ideología con la que entraron hace 40 ó 50 años, ellos mismos o sus ancestros. Pues no resucitan ¡Gibraltar! Y prohíben ir a la Reina a Londres. Y ponen a la Guardia Civil a vigilar el peñón, en el que por cierto los gibraltareños son soberanos en sus decisiones, como dice el mandatario británico. ¿A qué juegan? A distraer de los problemas reales. Con ideología. Los ultras neoliberales sienten pasión por los conflictos internacionales que reavivan su patriotismo de hojalata. Desde Thatcher a Cameron en la propia Inglaterra, a este Rajoy indescriptible.

Mano dura con las protestas. Ninguneo, intento de minimizar su impacto (hábilmente secundado por los medios cómplices). ¿No es representativo de la sociedad el 15M por su número? Pues que alguien me explique cómo es posible volver al Medioevo a un país con el 23% del voto de los españoles y el 30.2% de los electores.

Preocupación, pesimismo, por uno mismo y por los demás. Una losa, ya digo. Que solo se aligera en las plazas reales de la protesta, o en las virtuales de Internet donde compartimos el pasmo y la rabia. Y es que no parece posible que todo esto esté ocurriendo, pero así es. No es una pesadilla, es una realidad aterradora. Sustentada, además, como digo, en unos resultados de gobierno que no pueden ser peores. O sí, a este paso llegamos al derrumbe. Ahora que, de las pesadillas se despierta, pero de la realidad también.

 

De espaldas al bien común

Una vieja fábula de Tomás de Iriarte (1750-1791) nos refiere la historia de dos conejos que sucumbieron distraídos del peligro por no ponerse de acuerdo en si los perros que les perseguían eran “galgos o podencos”. Llama la atención la similitud –probablemente acrecentada- con lo que sucede en nuestros días. Mientras el mundo se derrumba, nosotros -en lugar de enamorarnos como en Casablanca- parecemos seguir en una discusión que se reduce al terreno patrio y a dos únicos vectores: el PP y el PSOE.

Debates, medios, políticos, ciudadanos con poca pasión por el raciocinio, reducen sus problemas a dos culpables o dos salvadores, según sus preferencias. Tienen ya una etiqueta, un enemigo a abatir o alguien en quién confiar. Si la solución no llega, se cambia, olvidando los estadios de los que se partía.

Cuando alguien critica al PP, en algunos –muchos- cerebros no cabe otra explicación que el autor pertenezca al PSOE. Si buscando alguna otra adscripción no se encuentra fácilmente, se zanja con otra división cómoda: derecha o izquierda. Sacos inmensos donde cabe lo más heterogéneo. La simplificación quita de en medio toda la gama cromática de los colores. Es más fácil, no hace falta usar la cabeza y queda libre para toda suerte de cómodas distracciones. Galgos o podencos –que igual da- siguen acercándose sin embargo.

    Cuatro años después de la caída de Lehman Brothers la crisis es más grave que cuando empezó, según nos alerta entre otros el BBVA. ¿Por qué? ¿Tan complicado es deducir quiénes causaron la debacle económica y cómo se está afrontando? ¿Tan arduo reflexionar a qué han llevado los recortes neoliberales a pueblos como el griego o el portugués sin hacer otra cosa que acrecentar sus problemas? ¿Qué ha pasado de repente –desde Agosto- con la deuda? ¿Por qué el PP que reclamaba su lugar en la Moncloa para “inspirar confianza” gobierna una España en momentos críticos? ¿La herencia? ¿Por qué la situación es peor ahora que cuando hace justo 2 años Bruselas impuso a Zapatero recortes neoliberales? ¿En toda Europa hay “herencia”?

  Cada uno puede –y debe- sacar sus conclusiones. Hay algunas explicaciones sin embargo. El dinero público evadido hacia las entidades financieras con dificultades (por sus errores nada inocentes) desde el comienzo de la crisis ha pasado factura y el neoliberalismo impone -como en una plantilla sin fisuras- recortes para cubrir el agujero: no piensan en el bien común sino en el de unos pocos. Esta afirmación se fundamenta en la pruebas de las mermas practicadas –como en España- a servicios esenciales para la sociedad: sanidad, educación, cultura, ciencia y hasta justicia, que quedan bastante restringidos a quien no pueda pagarlos. Cuando hay mucho de dónde cortar, y mucho de dónde ingresar.  Lo que asombra es la pasividad con la que se acepta. Es más entretenido decidir si son galgos o podencos los causantes.

 Es la búsqueda del bien común lo que diferencia a las sociedades civilizadas de las que no lo están en grado suficiente. Y la española, tomada globalmente, no destaca en esa clasificación. La socialdemocracia nórdica –que inventó el Estado del Bienestar- se dio en países educados en valores durante decenios. La cultura actual disuade en cambio el pensamiento crítico y la colaboración, mientras fomenta el egoísmo. La crisis ética puede estar en la raíz de la crisis económica y la política, como causa ahora, tanto como solución inaplazable. Es lo que intenta de forma llamativa el #15M, frente a otros “movimientos” como el de los #resignados y el de los #ilusos. Una nueva sociedad generosa que piense en todos.

    Porque, se están infiriendo daños muy serios a la democracia. Como reprimir duramente la disidencia pacífica cuando se están dando además tan graves atropellos al cuerpo de la sociedad. O degradar la imprescindible Política quitando de un plumazo a sus representantes cuando no salen las cuentas. Y lo preocupante es que mucha gente ni se inmuta.

El Roto. En el 15M 2011

Con las mismas auto-restricciones al gozo de buscar ideas e información, digerirlas y obrar como adultos en consecuencia, gran parte de la España oficial vive totalmente al margen de la ciudadanía a la que representa y a la que sirve, o de la que se sirve. Esos políticos alojados en el Olimpo, esos medios manipuladores que solo distinguen entre el blanco y el negro, arrogándose las venturas de la bondad nívea acarrean una seria responsabilidad en los hechos. La sociedad camina por otro lado. Viendo llegar a los galgos o podencos sin que masivamente la fuerza de la razón les ponga coto. Lo grave es que aún haya quienes siguen discutiendo sobre la etiología del enemigo poniéndonos a todos en peligro. O simplemente mirando para otro lado. Tal como demuestra la experiencia la amenaza sigue su carrera. De hecho parece que le ha tomado gusto al galope.

Publicado en Zona Crítica de eldiario.es

La herencia

Hijos de nuestros padres y de todos nuestros ancestros, es cierto que España arrastra unos condicionantes que configuran su ser: una herencia, aunque no sea precisamente la que ocupa el reiterado discurso del Partido Popular como excusa a su política de recortes.

De espaldas al mundo. Tras el aislamiento que llevó acarreado el franquismo, muchas industrias españolas llegaron tarde al desarrollo. Cuando ya la “globalización” neoliberal imponía la gestión por medio de multinacionales y comenzaban las deslocalizaciones buscando sueldos aún más bajos que los españoles. “A muchas empresas españolas les resultó difícil el tránsito de operar en el mercado interno a internacionalizarse”, dice el catedrático de economía Albert Recio en su capítulo de Actúa. Con sustanciosas ayudas públicas, grandes grupos fueron abandonando la actividad industrial para centrarse en obras y servicios y más tarde en la especulación financiera. Buenos resultados para ellos pero no para el conjunto del país. Entretanto el sector público era –y es- uno de los más escuálidos de Europa: apenas servía para la creación de empleo. En este conjunto se inscribe el pecado original tanto de los irrisorios salarios españoles como del elevado paro. Nada que ver con el mercado laboral y su presunta y eterna necesidad de “reforma”.

La casita heredada. Desde el desarrollismo de la década de los “sesenta”, España apostó por la vivienda como motor económico en lugar de para satisfacer una necesidad social. Se primó de un lado la compra sobre el alquiler y del otro la construcción privada sobre la vivienda social. Los países nórdicos y Holanda optaron en cambio por esta última; Alemania o Suiza palian su déficit con alquileres sometidos a regulación pública para evitar excesos. En España un 83 % son propietarios de su vivienda (según un estudio de Eurostat), una de las cifras más altas de la UE cuya media es del 65%,

“Alquilar es tirar el dinero”, sin protección sí, algunos prefirieron tirar su vida, engrosando por añadidura la deuda privada española, ésa que nos quita “confianza” ante los mercados. Para el sistema bancario español ha supuesto un colapso en sus intestinos, como vemos ahora. “Podíamos ser muy ricos”. Todos. El primero aquel empresariado español tan endogámico y peculiar. Si los gobiernos socialistas de Felipe González impulsaron la compra de viviendas y la entrada de capital extranjero, el golpe de muerte a una política coherente se lo dio la Ley del PP de 1998 de liberalización del suelo. Fue cuando definitivamente se infló la burbuja inmobiliaria y juntos caminaron más que nunca el “pelotazo” y el “ladrillazo”. Abandonados absolutamente por los poderes varios y también por las mínimas bases de cordura, nos encontramos con el mayor parque inmobiliario de la UE; en su día el ritmo de construcción más alto y… a la vez el acceso a la vivienda más difícil. Los precios son más caros en España que en varios países europeos. Además, una vez pinchada, la burbuja arrojó un abultado número de personas al paro.

Las ovejas negras de la familia. Hasta llegar a cuadrar un ganado endrino que asombra al mundo. El robo de dinero público por parte de políticos y de los agraciados con sus favores es una pesada herencia con la que cargamos. Ninguno ha devuelto lo sustraído, y pocos han pagado con cárcel –o no con cárcel suficiente- su delito. Una corrupción amparada por la tolerancia social e incluso la envidia de su “listeza” que arrastramos como un estigma desde que la “picaresca española” se consideró como un valor. Y que nos lleva a liderar prácticamente la economía sumergida de toda la Unión Europea.

Yo soy español, español, español. España tiene una larga tradición en disuadir el pensamiento crítico. Con graves carencias educativas, el español es de los pocos ciudadanos que presume de su ignorancia. No lee, no habla idiomas, no viaja (el 48% no ha salido nunca del país y el 10% ni siquiera de su provincia, según dictaminó un estudio de FUNCAS). Los recortes en educación agravarán el problema cuando nuevas generaciones comenzaban a paliarlo. El franquismo tampoco fue inocuo como herencia psicológica. El poso de sus directrices que propiciaban la infantilización y la sumisión todavía pesa en la actitud ante cualquier atropello. De eso se valen políticos sin escrúpulos.

Luego sí hay herencia con la que lidiar, al punto de plantearse incluso si aceptarla “a beneficio de inventario” o repudiarla. Solo que otros la arrostraron y aún lo hacen. El mundo -abierto hoy por numerosos medios- ya cala, muchos rehúsan herencias que se instalaron en los genes pero no mueven el presente y sabemos que existen diferentes formas de vivir, sin ladrillos, pelotazos, caspa o exacerbado consumismo. La herencia existe pero es otra. Y pesada. Lo último que podemos permitir es ensanchar sus activos tóxicos.

*Publicado también en Zona Crítica de eldiario.es

Actúa: usa la cabeza

Cuando comenzó la crisis (que provocaron los poderes financieros y ya casi nadie parece recordar) nos parecía el colmo lo que Manel Fontdevila simbolizaba en esta viñeta…

El Roto plantea la situación de hoy. Un cambio significativo, afecta al cuerpo de la sociedad. ¿Qué pasará mañana? Usa la cabeza y deduce.

*Ando muy ocupada estos días, disculpad que no atienda el blog según costumbre, enseguida me pongo al día. Gracias.