La deuda pública en el 97%, ya debemos 21.400 euros por español

rajoy.dedo,jpg

El gobierno de Rajoy ha vuelto a elevar la deuda pública. Ya la tenemos en el 97%, sin que los medios a su servicio le den mayor importancia. El gobierno pide prestados 160 millones al día y ya cada español debe 21.400 euros.

Mariano Rajoy sigue batiendo récords. En el de cinismo no tendría rival al decir que esto va como la seda y que tenemos un Estado del bienestar que para sí lo quisieran en toda Europa, pero en el endeudamiento también se ha lucido. Mirad en estos gráficos oficiales la evolución de la deuda. Con un ligero repunte en 2010, en los días que el conciliábulo neoliberal sometió a Zapatero, cuando realmente se ha disparado ha sido con el PP de Rajoy. La tomó en el 68,5, el 70,3 al terminar 2011. Insisto que ahora ya la ha disparado al 97%. Nadie había logrado tal hazaña antes. Comprobad la línea, va como un tiro, vertical, lo malo es que será a nosotros a quien nos caiga en la cabeza. Como contaba el otro día Ignacio Escolar, Rajoy en cuestión de dinero no tiene ningún problema. 

Recordemos que este endeudamiento sin precedentes se ha hecho rebajando los salarios, subiendo impuestos, con brutales recortes de servicios y con repagos. Es asombroso que una buena parte de la sociedad siga nadando en el plato de la sopa tan tranquilo. Y, tanto o más, que Rajoy, los miembros de su gobierno y su partido saquen pecho como si esto no fuera con ellos. Recuerdo que esos préstamos hay que devolverlos y con intereses.

 

 

 

Manifiesto del ultranacionalismo español

España es hoy un Estado a la defensiva y en sus élites prevalecen el tacticismo y la resignación”. Este texto pertenece a un manifiesto firmado por un grupo que se autodenomina “Libres e iguales” y que los medios dicen compuesto por intelectuales, periodistas y políticos y ex políticos. “España vive un momento crítico” se titula.

¿De qué hablan? ¿De los recortes y repagos sufridos por la sociedad española? ¿Del aumento brutal de las desigualdades? ¿De la desnutrición infantil? ¿Del éxodo de jóvenes y mayores porque aquí no encuentran trabajo? ¿De la Reforma Laboral perpetrada por el PP que ha convertido la mano de obra española en un saldo competitivo con la del explotado Tercer Mundo? ¿De los desahucios? ¿De la cultura cercenada y pisoteada? ¿De la investigación desmantelada? ¿De la ley mordaza y todas las que están cortando las libertades de los españoles? ¿De la corrupción que enfanga a este país arruinando su futuro?

No, ni mucho menos. Veamos, dicen que “Hasta ahora el desafío secesionista no ha recibido la respuesta que merece”. Y la que merece es la mano duro del gobierno. “Reclamamos al Estado que aplique toda la ley y advierta con claridad de las consecuencias de violarla. Ninguna infracción debe quedar impune y ninguna sentencia puede ser desacatada”.  Manda narices (por no hablar de otras partes de la anatomía menos publicables) los “intelectuales”.

Las razones de su irritación las explican muy bien:

El nacionalismo antepone la identidad a la ciudadanía, los derechos míticos de un territorio a los derechos fundamentales de las personas, el egoísmo a la solidaridad. Desprecia el pluralismo social y político, y cuando trata de establecer fronteras interiores arrincona como extranjeros en su propio país a un abrumador número de ciudadanos”.

Sí, se puede aplicar perfectamente y muy en particular al nacionalismo español, mil veces triunfante en esta desgraciada tierra. El que impuso, también a la fuerza (que los catalanes lo que quieren es un referéndum), el “Una, grande y libre”. Los “libres e iguales”parecen haber recordado aquellas bonitas palabras para elegir nombre.

Y ahí tenemos al peruano de nacimiento Mario Vargas Llosa que no consiguió la presidencia de su país y está muy empeñado en imponer sus tesis donde pueda, cada vez con expresión más avinagrada. Al hijo de Suárez que no encuentra su lugar, el pobre no puede ser ni político ni duque, ni parecerse a papá. Leguina que tampoco. A Fidalgo, ya poco le queda por probar, meterse en un coro de lagarteranas (de derechas, por supuesto).  Y los Boadella, Garci y demás, pues ya se sabe cómo son.

Merece la pena detenerse en la lista, no tiene desperdicio. En el conjunto, auténticas joyas de la ultraderecha, con otros cuya firma me ha sorprendido. El País cuenta que al final llegó corriendo Irene Lozano -la que pasa por ser una UPyD  algo más presentable que sus colegas- para hacerse también la foto y posar con tan brillante compañía. Pero se ve que no se enteró a tiempo para firmar y no le dejaron. Las “intelectualas” del grupo son pocas. Encabeza una destacada miembro de FAES.

Cayetana Álvarez de Toledo, historiadora • Ramón Arcusa, músico • Eduardo Arroyo, pintor • Aurelio Arteta, filósofo • Isabel Azcárate, abogada • Félix de Azúa, escritor • Carlos Belmonte, neurocientífico •  Isabel Benjumea, empresaria • Roberto Blanco Valdés, jurista • Albert Boadella, dramaturgo • Juan Bonilla, escritor • Jorge Bustos, periodista • Dolors Caminal, pintora • Jacobo Elosua, economista • Arcadi Espada, periodista • Carlos Falcó, empresario • José María Fidalgo, médico • Alfonso Galindo, filósofo • José Luis Garci, cineasta • Ricardo García Cárcel, historiador • Pedro García Montalvo, escritor • Daniel Gascón, escritor • David Gistau, periodista • Ramón González Ferriz, ensayista • Andrés González López, economista • Santiago González, periodista • Carlos Herrera, periodista • Felipe Hernández Cava, guionista •  Carmen Iglesias, historiadora • Federico Jiménez Losantos, periodista • Jon Juaristi, escritor • Carmen Ladrón de Guevara, abogada • José María Larrea, empresario • Joaquín Leguina, economista • Teodoro León Gross, filósofo y periodista • Abelardo Linares, poeta y editor • José María Martín Patino, sacerdote • Jorge Martínez Reverte, escritor • Rocío Orsi Portalo, filósofa • Félix Ovejero, economista • Ángeles Pedraza, presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo • Xavier Pericay, escritor• Miguel Ángel Quintana Paz, filósofo • Nicolás Redondo Terreros, jurista • Javier Reverte, escritor • Ramón Rodríguez, filósofo • Javier Rupérez, diplomático • Óscar Sánchez Alonso, periodista •Fernando Sánchez Dragó, escritor • Eloy Sánchez Rosillo, poeta • Fernando Santiago, periodista • Fernando Savater, filósofo • Felipe Serrano, economista • Juan José Solozábal, jurista • Adolfo Suárez Illana, abogado • Hermann Tertsch, periodista • Gabriel Tortella, historiador y economista • Andrés Trapiello, escritor • Enrique Ujaldón, filósofo • Mario Vargas Llosa, escritor.

Como personas informadas –se les supone a algunos al menos- saben lo poco que le interesa a Artur Mas la independencia. Grandes empresas catalanas se oponen a ella y eso es palabra de rey para un partido como el de los convergentes. Todo esto viene -conviene recordarlo- por un pique entre los dos presidentes al poco de llegar el PP a la Moncloa. Más quería Pacto Fiscal, Rajoy dijo que no, y será muy probable que al final se quede en eso: en un Pacto Fiscal.

Rajoy se ha beneficiado electoralmente de la trifulca que en gran medida provocó, porque ultranacionalistas españoles hay unos cuantos. Mas ha perdido, en cambio, apoyos a favor de ERC. Los medios oficiales han gastado buena tinta alimentando el invento y algún euro habrán ganado que no palia su ruina. Lástima de los sentimientos reales de muchos catalanes. La última palabra no está escrita, ni puede que la escriban los políticos. Salvo que hagan caso a esta tropa y les manden la Brunete. Su lenguaje amenazador  es lo opuesto a la conciliación. Ay, si se emplearan con esa contundencia ante los atropellos que está sufriendo la sociedad. Pero es que no los ven. Afirman, por el contrario,  al final que al parecer ésta es «la época más justa y fértil de la historia de España».

A mí los nacionalismos me parecen un tanto pazguatos en general y sin duda muy limitantes pero es una opinión muy personal y entiendo que haya otras. Además tengo la manía de no odiar al diferente, hasta siento debilidad por la diferencia, por la diversidad. y ésa suele ser condición indispensable para ser nacionalista de pro. Pero si son tan peligrosos, la experiencia nos demuestra que el español, el nacionalismo ultra español, es de echarse a temblar.  Ya sabéis: Una, grande y libre. Impuesta a sangre si lo consideran preciso.

 

Firmantes del manifiesto pidiendo mano dura contra el nacionalismo catalán

Firmantes del manifiesto pidiendo mano dura contra el nacionalismo catalán

El electorado que no amaba al PSOE

Seamos sinceros, a todos nos ha pasado alguna vez. Y en todo caso, un amigo, una amiga, personas desconocidas incluso, nos han relatado –en cualquier noche entre lágrimas- la tragedia que nosotros habíamos experimentado. Conocemos la dolorosa experiencia: él, ella, nos ha dejado.

 Hicimos lo mejor para que se quedara, pero se fue. Si acaso aquella vez que el jefe se puso imposible y, en lugar de plantarle cara, tragamos con recortar nuestas promesas y con ellas nuestra relación (él para estas cosas es muy íntegro). No era algo drástico, todavía nos solazábamos con gratificantes encuentros fruto de la atracción, pero indicaba un síntoma. Luego, pues sí, eso de reformar la Constitución en tres días y tres noches a pachas con el odioso rival estuvo muy feo. Y no digamos consagrar que ninguna de nuestras necesidades, ninguna, ni comer, ni la salud, ni la educación, eran más importantes que pagar a los especuladores. Supuso un golpe muy serio. Él se enfadó, razonó, apeló, pero persistimos en la decisión y comenzó a distanciarse. Notábamos su frialdad, su desinterés, esos síntomas inequívocos que indican el fin de lo que había sido probablemente un gran amor. Cuando adivinas en él algo que empieza a huir y no quieres entender.

 En estas ocasiones una echa mano de lo que tiene, en los casos más extremos hasta de la antigua Oreja de Van Gogh que ya es ponerse en lo peor, pero para una situación tan dramática nada como el dolor descarnado de lo más clásico. Tangos, boleros y rancheras son insustituibles.Y te cansas de rogarle, con el llanto en los ojos, alzando tu copa y sintiendo que tu vida se pierde en un abismo profundo y negro como tu suerte –un poco menos porque algo se gana con estas decisiones pragmáticas– pero estaba escrito que aquella noche perdieras su amor.  Y lo pierdes.

Volverá, te dices. Se lo dices a cuantos quieran escucharte. A veces te aposentas en la barra de un bar y se lo cuentas al primero que se acerca con fines más lúdicos que escuchar tus lamentos.

-Él me quiere ¿sabes? No puede vivir sin mí, en cuanto recapacite volverá conmigo.No va a encontrar nadie mejor. En cuanto me compare con las demás, regresará pidiéndome perdón. Sé que está empezando a tener malas experiencias con otras relaciones.

 -Por lo que me dices son muy parecidas a ti en la actualidad, reconoce que has cambiado mucho ¿por qué te va a añorar? ¿Has intentado al menos solucionar lo que le ha alejado de ti?

 -Me quería. Se va porque yo quiero que se vaya, a la hora que yo quiera le detengo.

 Trascurridas unas segundas elecciones con resultado catastrófico, votado el relevo en la Coronaconsagrando la monarquía hereditaria, cantando por soleares la unidad de España contra viento y voluntad popular, y apoyando -con gran sentido de Estado- las medidas retrógradas de la derecha oficial que radicalmente detesta, él ya no aguanta más, te corta el teléfono y te bloquea en el twitter. Y tú te vas arrastrándote entre espinas, y en tu afán de dar tu amor sufres y te  destrozas hasta entender, que te has quedado sin corazón. O sin votantes.

 -Volverá-  repites. Su madre me adora, me quieren toda su familia, los vecinos, su jefe (su jefe me idolatra), sus compañeros de trabajo, todos me quieren y consideran que soy perfecta para él.

 Pero, él no vuelve y como no vuelve, optas por medidas drásticas que has leído en el Cosmopolitan  y en una revista de Emprendiduría Española. Y que, para mayor garantía, te ha recomendado tu vecina Rosa a la que también abandonaron por su mala cabeza y anda dando tumbos con un electorado nuevo.

 Te haces la cirugía estética. Para rejuvenecer. Te peinas como las señoras de derechas. Sonríes como en un anuncio. Aligeras los contenidos, y hablas mucho de ti y muy deprisa. No era eso, compañera, no era eso.

 -¿Cómo me ves? Es un cambio radical, hasta he crecido.

 -¿Tú crees?

sanchez.rubalcaba

La elección de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE, un hombre que salió de la nada -o lo que es  peor de las procelosas aguas de la Federación Socialista Madrileña- tan solo en diciembre, con una gestación de apenas 6 meses, revela la improvisación del partido en un momento crítico. Los 60.000 militantes que le han dado su apoyo, han optado por lo que manda el aparato que llevó al partido a su caída en barrena. Decisiva esa mayoría arrasadora que le ha otorgado el poderoso PSOE andaluz. Se felicitan Susana Díaz, Pepe Blanco, Juan Carlos de Borbón, y –se diría- todo el que cuenta en el sistema. La derecha se felicita, el PP se ha quedado muy tranquilo. Hasta La Razón y las señoras del TDT Party elogian a Sánchez. Y Pedro J. Ramírez –el periodista defenestrado que un día presumía de cambiar presidentes a golpe de prensa- saluda su triunfo como “el de la democracia”.

 Del hasta hace poco desconocido Pedro Sánchez destacan sus seguidores que es guapo y ambicioso. No es mucho. Para ese cargo, por supuesto. Añadiría que entusiasta y osado. Podría ser el tapado de sí mismo y revelar con el tiempo algo más de entidad y ganas de despeinarse en todos los flancos. De momento, es como si hubiera ganado un transgénico entre Rosa Díez y José Bono. Como si definitivamente los jefes de planta de El Corte Inglés –en la genial definición del periodista José María Izquierdo- hubieran encontrado su candidato, y fueran felices aunque la tienda entrara en quiebra. Pero, sin duda, merece un margen de confianza, sus compañeros le han elegido en votación. Otros partidos ni eso hacen.

 El problema es que han demostrado que en el PSOE no predomina la militancia de izquierdas, no al menos la que la sociedad, sus antiguos votantes, le demanda. ¿A qué espacio electoral se dirige pues? ¿Aspiran a restar votantes al PP? ¿Conocen a los votantes del PP?

La socialdemocracia europea -absurdamente vencida por la derecha neoliberal a la que terminó imantándose- busca su sitio. Alemania o Italia dan leves síntomas de recuperación. Francia se precipita al vacío con paso firme y decidido. La mayor debacle la ostenta, de momento, el PASOK griego, residual ya en las elecciones europeas. Los socialistas españoles si han hecho un cambio, en principio solo parece de fachada. Lo tiene muy crudo y no parece ser consciente.

Sí, conocemos el caso. Nos lo dijeron mil veces y no quisimos poner atención. Pasada la euforia del cambio de estilismo, compruebas que todo sigue igual.  Él pasa y ni te mira. Sale ya con una chica que responde más a sus expectativas. De izquierdas. Coherente y original, sugestiva, estimulante, capaz de construir un proyecto común. Con lo que te has esforzado en recuperarle. No te merece. Pero le quieres, le necesitas más bien. Mucho.

 -No, pero me quiere, volverá.

Mariano Rajoy, récord histórico en demolión de un Estado Social

Autor: Artsenal

Autor: Artsenal

Quienes acusan a Mariano Rajoy de ser tonto, decir insensateces o “no haber tomado la medicación”, confunden conceptos con tierna ingenuidad. Se puede ser mediocre, acumular muy escasa cultura y curiosidad intelectual, poseer incluso poco criterio en asuntos generales y tener muy claro el objetivo de sus esfuerzos. Existen numerosos ejemplos de este tipo de personalidad, en la historia de España en particular. Mariano Rajoy sabe perfectamente lo que hace: lo que se propuso, ha conseguido destruir el Estado social y el modelo de convivencia que teníamos, en apenas dos años y medio. Un maestro con la piqueta. Va quedando menos tiempo y como, a tenor de sus actuaciones, el Parlamento le sobra, ha comenzado a esprintar.

 En el último Consejo de Ministros, el 5 de Julio, el gobierno llegó al colmo del abuso del Decreto Ley al aprobar de golpe decenas de medidas sin pasar por el Congreso. El Decreto Ley está previsto, según la Constitución, solo para casos de “extraordinaria y urgente necesidad”. Ni siquiera existe en los países con gran tradición democrática, y, cuando como Obama estos días se utiliza, piden excusas. Pero el equipo de Rajoy lo ha usado con profusión hasta llegar a este macropaquete de 172 páginas del BOE, como si hubiéramos sufrido el impacto de un meteorito de monumentales proporciones y hubiera que hacer frente a graves emergencias. Entre el sinfín de medidas, hay algunas de tan extrema y perentoria necesidad como privatizar el Registro Civil. Y de paso privatizar nuestros datos para que el Libre Mercado, o quien sea, tenga una sólida base de información. Y casi nadie se ha inmutado, eso es más alarmante aún. Algunos sí, calificando los hechos de “ escándalo democrático”. Lo es. Luego, a lo largo del martes, la oposición se plantó exigiendo al gobierno que tramite esas leyes -26- por el procedimiento ordinario. Veremos.

Curiosamente, mientras leía esta noticia, los informativos irrumpieron con la vomitona propagandística de Rajoy en FAES que los medios compraban sin rechistar. Vivimos, con su gestión, en el mejor de los mundos. La sanidad es hoy más universal que nunca. No ha acabado con el Estado del Bienestar, sino que lo ha potenciado. Más aún, en España, gracias a él, disponemos de uno como no lo tiene casi nadie en el mundo. A Rajoy no le importa pasar ni por tonto ni por mentiroso -lo revierte  a su favor-, sabe a quién dirige sus palabras. Con asegurar los votos precisos para ganar, el resto no cuenta. Nada, ni nadie cuentan, solo sus fines y los de los suyos. Y eso lo viene cumpliendo con la máxima eficacia. Inigualable.

La demolición del sistema social en el que vivíamos ha sido sistemática, programada e inapelable. La primera gran andanada se produjo en febrero de 2012, apenas iniciada la gestión, con la Reforma Laboral. Un año después 691.700 personas habían engrosado el paro y se habían destruido 850.500 puestos de trabajo, según la Encuesta de Población Activa (EPA). El número de personas ocupadas se había precipitado a mínimos, al nivel de 2002. Y así siguió.

 Todavía padecemos hoy más paro que cuando Rajoy llegó al poder, pero el gran objetivo se ha cumplido: todo el trabajo en España se ha degradado y ya es  “competitivo”, ya proporciona los beneficios necesarios a quien los tiene que tener. Somos la mano de obra barata, tirada, que ya ha descendido a rivalizar con la de los países en desarrollo. Es suprimir derechos laborales, regalar el despido y rebajar los sueldos como no suele tolerarse. Por mucho que quieran creer a Rajoy, todos cuantos hoy cobran menos que hace 4 ó 5 años mantendrán siquiera alguna duda. Un titular encantador resumía la paradoja: “Los salarios vuelven a bajar en el primer trimestre [2014] pese ala recuperación”. Sí, y los ricos son cada vez más ricos, sorprendente ¿eh?

 Rajoy, de la mano de Fátima Báñez, ha convertido en basura el empleo en España. Hemos llegado a la profunda anormalidad de que los contratos indefinidos y a tiempo completo ya no sean mayoría, como lo eran. Temporales y por horas ¿quién organiza así su vida? Trabajar ya no da para vivir, ya no saca de la pobreza. Por algo nos encontramos con la aberración de tener a un tercio de los niños españoles con necesidades incluso alimenticias. Hablamos de desnutrición (la de los niños) y de hambre (de los padres por quitárselo ellos para dar de comer a sus hijos) ¿Cómo se atreve a presumir de nada Rajoy? ¿Cómo se atreven a amparar los medios sus mentiras no aportando los datos completos? Esa indiferencia ante el daño causado aumenta el agravio.

 El siguiente paso fue empezar a desmontar la sanidad y la educación públicas. Con enorme prisa, con decisión. No les tembló la mano, no. Los prepuestos de 2013 -presentados en Abril de 2012 para no perjudicarse en las elecciones andaluzas- les daban fuertes tajos a ambos conceptos. Pero es que 6 días más tarde, añadieron 10.000 millones de merma. 28.500 empleos ha perdido la sanidad española. 24.000 profesores en los colegios, 8.000 en las universidades públicas.  Cifras récord, desconocidas en España, y solo entendibles si nos hubieran caído encima miles de obuses.  Así ha sido. Rajoy dice mantener en España un Estado del Bienestar como pocos. Siempre muy modesto, solía situarse 6 o 7 puntos por debajo de la media europea, a años luz de los países nórdicos, Francia o Alemania. Zapatero lo incrementó ligeramente, ahora no quedan ni los restos y menos dejarán si pueden.

El copago en dependencia crece un 68%… desde la crisis, nos vuelve a contar una noticia. No, todos los repagos parten de Ana Mato, otra de las ejecutoras de Rajoy. Los mismos que han llevado a pensionistas y parados a tener serios problemas para re-pagar medicamentos y por tanto se ven privados de elementos esenciales para su salud. Para dos años y medio de labor, no se puede pedir más.

 El PP que comanda Rajoy reúne una explosiva amalgama: derecha aguda e integrismo religioso, una falta de escrúpulos de dejar atónitos, ultraliberales en lo económico y con acentuadas dosis de populismo y manipulación. Son los perfectos representas del “padre estricto”, autoritario y paternalista, que definía George Lakoff en “No pienses en un elefante”. Él, ellos, saben lo que hacen. Reconstruir lo devastado por Rajoy será muy costoso. Añadamos las privatizaciones y ventas de saldo de cuanto era nuestro o el insostenible palo asestado a la investigación, al futuro, al modelo de país. Épica labor… si llega la ocasión. Porque ¿cuánto tardará en decir que la democracia ha alcanzado con él la cota del ideal soñado? ¿Se atreverá a alguna “reforma” más para que nadie, a través de “sorpresas” en las elecciones, tuerza la misión que parece creer le ha reservado la Historia?

*Publicado en eldiario.es

Modelo de país: Madrid inicia las obras de un complejo de lujo en el centro

Inicio de las obras del complejo de lujo en Canalejas

Inicio de las obras del complejo de lujo en Canalejas

La operación Canalejas en Madrid está consumada pese a las protestas que hubo (no suficientes por lo que se ve). En el centro de la capital, al lado de la Puerta del Sol la constructora OHL ya ha iniciado las obras de su complejo hotelero y comercial de lujo. La operación incluye la remodelación del aparcamiento subterráneo y reordenación del tráfico. Es una prioridad absoluta para la ciudad, sobre cualquier otra necesidad de los ciudadanos, según parece.

A los residentes en Madrid no nos saldrá gratis. El ayuntamiento ha acordado invertir casi 21 millones de euros y es porque ha de indemnizar a la actual concesionaria del parking cuyo contrato expiraba en 2027. Aprendida la lección, Botella se la va a dar a los nuevos por 40 años. Atado y bien atado, y si no se paga con el dinero de otros y ya está.

Todo apunta a un nuevo fiasco de los delirios de grandeza de los regidores de esta desgraciada ciudad y comunidad. La megalomanía de Gallardón convirtió al Ayuntamiento de Madrid en el más endeudado de España. Y, de hecho, leo que las cuentas están intervenidas por Hacienda. Algún arreglillo hará Ana Botella (o se lo apañará el colega Montoro, todo queda en casa). Al parecer llevar el presupuesto a otros ejercicios futuros, cuando ya ni ella esté (esperemos), aunque suelen dejar su herencia, como Gallardón.  Quien, por cierto, en lugar de estar respondiendo en los tribunales por su gestión, es ¡oh, maravilla! el Ministro de Justicia y legisla por ejemplo sobre los úteros. Otros entresijos sabrosos de la Operación Canalejas: aquí. 

Al ver el trasiego de obreros y grúas he imaginado la escena futura. Es el diseño de país del PP y qué menos que simbolizarlo en la capital. Un complejo de lujo en el centro, que veremos si triunfa porque el modelo de negocios de Madrid ahí no es precisamente el de la Quinta Avenida o el Barrio Latino de París. Es más de baratijas y fritanga. Muy pintoresco. Para un ratito. Y en la puerta del hotel niños mendigando comida… si lo permite la autoridad. Y no exagero, empiezo a medir el tamaño de la brecha social en España, de la pobreza, por la separación entre mendigo y mendigo: cada vez se ubican más cerca. Siempre se pueden «barrer», esta derecha arregla así las cosas.

Esa realidad que se aproxima porque se viene cumpliendo inexorablemente, ha teñido de oscuro la imagen que veía mi cámara.  Preside, la grúa de nuestros tormentos.

canalejas.contraluz

Podemos, un impacto en aguas estancadas

Estanque Parque de la Fuente del Berro, Madrid

Estanque Parque de la Fuente del Berro, Madrid

El éxito electoral de Podemos parece haber caído sobre un estanque de aguas encharcadas y no precisamente limpias. Cuando la corriente fluye, cualquier incursión en el cauce –una piedra, una rama– apenas se percibe. En la quietud, en cambio, supone una auténtica convulsión, la superficie se agita en círculos desplazando lo que era estático. Ese efecto, ocasionado por Podemos, revela la grave anomalía que vivimos en España. Ha sido el catalizador de una política podrida y hedionda, la sociedad que la sustenta –o la sufre–, y los medios que la amparan –o la critican–. En todo caso, no es normal en un país equilibrado que un partido nuevo –con cinco europarlamentarios– produzca semejante cataclismo. Indica una preocupante disfunción.

Circulos expansivos que empujan lo aposentado, lo largamente acumulado, a otra ubicación. Primero fue la Corona, la Jefatura del Estado. Había razones, pero el apresurado relevo de Juan Carlos se precipitó en parte por el resultado electoral que preveía más turbulencias.

Estanque Parque de la Fuente del Berro, Madrid

Estanque Parque de la Fuente del Berro, Madrid

Izquierda Unida se encuentra en plena zozobra. Dado que el PSOE no recogía electoralmente el malestar por la política practicada por el PP, las miradas se volvieron a IU. Un momento único porque pocas veces como ahora un gobierno ha trabajado tan intensamente en la  demolición del Estado del Bienestar, de lo público, y del propio sistema social en el que vivíamos. Y, aunque subieron en votos, no fueron los depositarios del descontento y de las esperanzas de la sociedad como sí ocurrió con Podemos.

Otro detonante, la sicav para las pensiones de los parlamentarios europeos –revelada por Infolibre–, se lleva a Willy Meyer que, con todo, no deja de ser el participe más digno. Y las aguas se agitan ya de forma imparable. Cayo Lara es cuestionado como coordinador federal –o aflora lo que era una realidad– y se propone la alternativa del joven economista Alberto Garzón. No será fácil. IU tiene su propia parcela en el cenagal del fondo, pero sería saludable para el país que una corriente renovadora –siempre es una corriente, fluida– lograra limpiarlo.

En el PSOE el impacto ha sido devastador. Alfredo Pérez Rubalcaba que -pese a la caída en picado de las expectativas electorales- permaneció en la dirección para cumplir grandes servicios a la España del PP como el apoyo a la monarquía hereditaria y el no a toda consulta popular, decide irse hasta de la política. Entre sentidos lamentos del gobierno que veía en él un fiel aliado en «asuntos de Estado».

El PSOE que queda es otro fangal que apenas deja vislumbrar el fondo. El aparato, la empresa, las redes clientelares que se sustentan a su calor, la delfina de ese entramado que espera su turno, tienen un claro candidato: Pedro Sánchez, el mismo que toda la derecha mediática incluido quienes no lo son para algunos ingenuos: El País o el debate de los sábados por la noche de la Sexta.

Y no están dispuestos a que nadie alborote sus aguas no vaya a ser que las limpien y alguien pierda su puesto. Y porque igual, la empresa, no pasa por sus mejores momentos, como buena parte de los partidos tan dependientes de créditos bancarios. Con Pérez Tapias, como honesta vieja guardia de la izquierda y menores apoyos, el adversario es Eduardo Madina. Quien merecería un margen de confianza solo por las cuchilladas amigas que debe estar sufriendo en su intento. El problema es que el PSOE perdió con el equipo de Zapatero toda la confianza de sus votantes más críticos y, aunque tarde, Madina formó parte de él. Como todos los demás, realmente. Tampoco es fácil empezar de cero. Las aguas se agitan de todos modos, el monstruo del pantano está vivo, ya nada puede seguir igual. Salvo que quieran hundirse más en esa política de la que huye la sociedad.

 Ada Colau irrumpe con la plataforma Guanyem para optar al ayuntamiento de Barcelona. Una decisión meditada, trabajada, y una forma de hacer política desde la sociedad, en paralelo a Podemos. Madrid se mueve para las municipales en opciones similares. Equo parece estar en la idea de la unión de fuerzas progresistas. Algo se ha movido y mucho, aunque de forma desproporcionada a lo que de verdad es la irrupción de un partido nuevo.

 La superficie vibra pero ¿y el fondo? Allí tenemos a un ministro de Hacienda que elude impuestos en una sicav de un paraíso fiscal y semejante inmundicia ética no conlleva su abandono del cargo, no aflora para producir reacciones. Ninguna de las que con tanto ahínco y tanta impunidad fabrica el PP. Desde la ministra de sanidad a la de empleo, pasando por los titulares de justicia, interior o educación; desde su secretaria general al presidente de un partido con Caja B y sobresueldos. El mismo que dirige un gobierno con tintes autoritarios y represivos de tal magnitud que, como en el caso, de la persecución de personas que ejercen su derecho a la huelga recuerda las etapas más negras de nuestra historia. Y ahí siguen tan campantes en las aguas ocultas.

 Y allí están también todos los elementos de esta sociedad clasista de Villa y Corte renacida, donde las altas magistraturas judiciales impugnan imputaciones de infantas negándose en redondo a que haya juicio. Donde se reverencia con genuflexión incluida a la Iglesia católica, y siempre al poder financiero. A ellos no ha llegado aún la onda de las convulsiones, ni tampoco a los grandes medios de comunicación, o al sector de la sociedad que siempre traga. Pero el movimiento causado por un solo impacto, indica que ya difícilmente sobrevivirá todo tal cuál lo tienen, salvo que la ciénaga acabe por engullir hasta las piedras que encuentre como obstáculo.

 Solo las sociedades dinámicas generan proyectos, ilusiones, vida. Con la savia que los movimientos sociales organizados representan ha entrado agua que fluye en el remanso de aguas muertas.  Se precisa más, desde distintas fuentes. España necesita un torrente para limpiar bien tanta mugre.

*Publicado en eldiario.es

Genuflexión

19j.felipe.soraya

La escena resultaría, resultaba, igual de chirriante aunque los intervinientes tuvieran similar estatura. Así se ve en todo su esplendor. El 19J se produjeron varios miles de reverencias a los nuevos reyes. Ya vimos que ellos también se inclinaban: ante la iglesia, ante Rouco Varela, más bien, que ya ni es el presidente de la Conferencia episcopal.

19j.rouco

Tal suerte y abundancia de torsiones lumbares se producían, al parecer, para abrir la Corona a muchos colectivos. Se supone que lo hacen por respeto, admiración, cortesía, pero este gesto también se interpreta como sumisión y acatamiento. En todo caso, la imagen en sí es una imagen que duele. Los aficionados a Juego de Tronos ya conoceréis que el jefe de El Pueblo libre dice -en circunstancias bien precarias-: «yo no me arrodillo».  Y no se arrodilla.  Ese pundonor es algo con lo que se nace.  Ángels Martínez Castells comentó el 19J en un twit: «Una monarquía «renovada» no debería tolerar reverencias, ni que nadie doble su rodilla. Si el Papa no lo acepta ¿Por qué Felipe y Letizia?».

Ay, el problema es que en este país son muchos los que doblan el espinazo. Hay poderes intocables según se puede apreciar por experiencia empírica.  Ahí tenemos al presidente del gobierno y al Fiscal General del Estado aplaudiendo la impugnación del fiscal Horrachs, es decir, la inocencia de la Infanta Cristina -sin juicio- basándose en argumentos tan sólidos legalmente como que no se enteraba de nada. Aunque… también tenemos al Juez Castro que no se ha dejado intimidar y a Jueces para la Democracia que pide amparo para él y le apoya.

Los gobiernos actuales se inclinan ante el dinero -sin mucho más que añadir. A ver si hacen efecto escoba y pillan algo. Y se agachan también ante otros a los que consideran más poderosos. Merkel en la UE. Para los «inferiores» reservan recortes y palos si protestan.

Ante los bancos, la torsión es tan intensa -precisa mucho entrenamiento- que se llega a besar los pies. Ahí tenemos el desalojo, este viernes, de una familia que había ocupado un piso vacío de Kutxabank. Pidieron les arbitraran un alquiler social pero la entidad fue inflexible. No tenían relación comercial con ellos adujeron. Nosotros tampoco tenemos relación comercial con el sector financiero español al que hemos pagado un inmenso rescate, y nos lo hemos tenido que comer. Así son las cosas de los geruflexos.

Algo se mueve en alguna parte. Izquierda Unida ha decidido encargar al joven economista Alberto Garzón la renovación de la coalición y la búsqueda de un bloque político y social . Es una buena idea en mi opinión. Se suma a Podemos. A la plataforma Guanyem que, con Ada Colau, busca otra forma de gobernar, en este caso Barcelona. Como punto de partida.

Incluso que Rubalcaba se vaya del PSOE es positivo, veremos si entre los tres candidatos no apuestan por la continuidad repeinada.  Si tenéis alguna duda sobre a quién me refiero, ved de quién es la foto que ilustra el artículo de El País.  El Mundo hace unos días también parecía tenerlo claro.

Esa familia que en la noche de este viernes no tendrá techo -bueno, provisionalmente alguien los acogerá pero seguirán sin casa- esta compuesta por la pareja y tres hijos. El más pequeño de 20 días.  Ni tres semanas lleva en el mundo este crío y ya le ofertan el sol y las estrellas como hogar.  Por él, volved arriba y echar un vistazo a las fotos.  Qué forma de organizarnos queremos para brindar un presente y un futuro a ese niño desahuciado y a todos los demás.  Los que se inclinan entre sí o el Pueblo libre. De hecho es donde reside la soberanía nacional aunque no lo parezca.

 

En España juzgar por corrupción a Princess Cristina es muy complicado

La foto aparecida en The Guardian

La foto aparecida en The Guardian

Los principales medios internacionales llevan hoy la noticia: el caso de Princess Cristina por corrupción sigue adelante. Les será difícil entender que nuevamente, el fiscal (es decir acusación pública) anticorrupción (es decir que lucha contra la corrupción y aunque parezca obvio hay que señalarlo) recurre de nuevo el auto del juez Castro.

Cuatro años andamos en éstas. Cuatro. Pocos países lo hubieran tolerado. Escribe Pedro Horrach (el fiscal, el que vela porque no haya corrupción) un texto… realmente lamentable para acabar antes. Dice apreciar “una espiral inquisitiva” contra la infanta por parte del juez. Inquisitivo, según la RAE: Perteneciente o relativo a la indagación o averiguación. Es decir, que el fiscal prefiere dar por hecha la inocencia a que se indague. Se supone que, en su delirio, quería decir “inquisitorial” y es raro que se equivoque con lo que de eso sabemos en España.

Sigue emperrado en que Cristina de Borbón, universitaria y con un alto cargo bancario, no sabía lo que hacía su esposo y que el juez “desprecia indicios de notable fuerza exculpatoria”. Que la hija de un rey hasta la semana pasada y hermana de otro ésta, vive en el limbo, como si eso -de ser cierto- eximiera del cumplimiento de la ley. Pero está probado que Cristina, ella, contrataba por ejemplo para el servicio  a emigrantes y les decía que les pagaría “en negro”. A eso el fiscal anticorrupción escribe:  el magistrado debate sobre “comportamientos cotidianos socialmente adecuados, (o) bien sobre una supuesta falta ejemplaridad”. Hiela la sangre leer eso.

Sorprende que personas como Horrach, o como  varios miembros del gobierno (los titulares precisamente de justicia e interior en cabeza) tengan alguna capacidad de decisión en lugar de estar cuidándose en su casa. Pero así estamos. Y tendremos que solucionarlo nosotros mismos a través de la política que regenere la podredumbre en la que vivimos. La mediática también, ved, look at, please, este esperpento que ofrece un periódico de tirada nacional altamente subvencionado por el gobierno del PP.
larazon.Castro

La prensa internacional, como digo, se ha hecho eco de algo tan noticioso como que una Princess -la denominan varios de ellos- o miembro de la Casa Real española vaya a ser encausada por corrupción… si dejan obrar al juez. Verán también las dificultades en las que éste se encuentra y recordarán la mala vida que dieron a otros dos que no se atuvieron a lo conveniente (Baltasar Garzón y Elpidio Silvia). Pero nadie con poder moverá un dedo. El otro día contaba aquí cómo nada menos que el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, se plantó en El Cairo a rendir pleitesía al autor del Golpe de Estado en Egipto y ejecutor sanguinario de sus opositores. Nos han preparado un mundo muy repugnante. Solo la democracia lo salvará.

 

Vivos y muertos

2014-06-25 13.51.12-1

Este señor que figura al fondo y que he captado a vista de pájaro es Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid por herencia de Esperanza Aguirre. El cartel del fondo se ve mucho mejor: daban premios de la APM, la asociación de la prensa de Madrid.

He llegado cuando hablaba la presidenta Carmen del Riego. Siempre que la escucho reivindica un papel del periodismo como de ser testigo sin hacer mucho ruido. Para mí la tibieza en el periodismo siempre es complicidad. De alguna manera. Aquello de «quien calla, otorga» lo explica bien.

Todos los premiados, en cambio, han reivindicado el compromiso del periodismo, su papel de ser la crítica del poder. Especialmente Jordi Évole. Ha dicho que no creía ser el mejor periodista de 2013 y ha enumerado las características de quienes sí lo son. Quienes denuncian los desahucios con el nombre del banco ejecutor. O las malas prácticas del presidente de su comunidad autónoma aunque con ello corriesen el riesgo de quedarse sin parte de la publicidad institucional. O quienes se negaron a ir al Mundial del fútbol con todos los gastos pagados por Iberdrola. Según informó La Marea, era el caso de la presidenta de la APM.

Pero lo que realmente me desencaja es dar unos premios a periodistas y llevarse al político jefe de Madrid e invitarle a hablar.  Es algo de otros tiempos. La autoridad, el orden, el acto social con jerarquías. No es la primera vez, y no se aprende. Vamos, que cualquiera sacaría la impresión de que hay una concomitancia de la APM, o de quienes deciden en ella, con el poder que no veas. Cómo habrá sido que me he marchado hasta sin probar los canapés y eso a las 2 de la tarde es una heroicidad. Pero es que yo soy poco «polite» con los que mandan. Correcta y educada espero que sí.

Y bueno venía el día. El juez Castro, arrostrando fortísimas presionas, decide sentar en el banquillo a la Infanta Cristina . Y el fiscal anticorrupción  recurre de nuevo porque a la pobrecita se la juzga por ser quien es (ayer hija del rey; hoy, hermana del rey), siendo que no se enteraba de nada de cuanto hacía su marido. Como debe ser. En justicia sobre todo, si uno no sabe no es responsable, viene a decir. El juez en cambio considera que Cristina intervino para vaciar Aizoon. Y si así fuera ¿no lo hizo por amor como nos contaron? algo tan vivo como el amor.

Willy Meyer ha dimitido. Resulta que los parlamentarios europeos tenían una SICAV en Luxemburgo –fue una exclusiva de Infolibre-. Un montón de ellos, casi todos. Elena Valenciano también. Rosa Díez participó también en su época europea. Cañete con cualificación: es uno de los administradores. Pero solo ha dimitido Willy Meyer y dicen que es porque en IU han visto el cielo abierto para poder echarlo. Como nos aclara Zana, la reacción de la militancia de IU fue de rechazo y lo que decidió el cese: «nos movimos, (mandando correos a la Dirección, criticando su acción, pidiendo la dimisión públicamente…), y no tragamos sus disculpas».  De los otros partidos implicados no he visto nada. Algunos ni corren ni vuelan sino que se meten bajo la mesa a ver si pasa el temporal.

En la nómina de chorizo del día no entro, hay un montón de ellos hoy. Y esto es una croniquita de andar por casa, dado el abultado número de noticias de entidad que han confluido. Fijaos que ni entro en la dimisión de Magdalena Álvarez, imputada algo así como por su responsabilidad política en los EREs de Andalucía. No entro porque me quedo a la espera de que dimitan también Rajoy, el gobierno en pleno, otros políticos afectados y, sin duda, los órganos fundamentales de la Justicia en España. Y este tema dará para mucho.

Y en la venta sistemática de todo lo nuestro apunto que hasta esto están dando para negocio. Mucho hay con tanto parado. Gallardón, por su parte, ha conseguido privatizar el Registro Civil, menudo empecinamiento tenía. Los colegas de Rajoy, los registradores de la Propiedad no lo quisieron, menos mal que ha encontrado a los mercantiles. Así nuestros datos personales están al alcance de quien debe.

Hoy ha muerto, El Feo… que junto al Malo y El Bueno, compuso una época del cine. Aunque Eli Walach participó en muchas otras grandes películas, Los siete magníficos, El padrino, Mystic river, etc..

Y ha muerto Ana María Matute, Premio Cervantes (la tercera y última con este galardón), Académica de la Lengua (esa otra rareza en España, mujer académica) y una de las grandes novelistas del Siglo XX. Sin hacer un ruido, sin levantar mayores dramas mediáticos y populares. Una mujer libre, viva durante los muchos años que ha estado con nosotros.

Al final no sé quién está más vivo o más muerto. No sé cuánta vida se respira en el carril. Seguramente mucha a juzgar por los numerosos adeptos a esta vía. O no ¿y si son zombies? estos convulsos tiempos se prestan a tantas confusiones..

El sistema que quiere destruir Podemos

Nada ha concitado más unánime odio y miedo en los últimos tiempos que el triunfo electoral de Podemos. Mentes preclaras como las de los populares Floriano, Aguirre o Cifuentes han liderado los exabruptos a la formación que consiguió 5 escaños en los comicios europeos cuando ellos no lo esperaban. Las jóvenes apuestas rubalcabistas del PSOE andan en parecida zozobra, lo mismo que viejos ideólogos de la desnortada socialdemocracia española. El cabeza de lista, Pablo Iglesias, es el enemigo a abatir en las altas esferas políticas y mediáticas.  Expurgan su vida presente y pasada como lo harían fuerzas especiales conjuntas del MOSSAD, la CIA y la KGB.  Leestán adiestrando en resistencia al acoso ejercido con las peores artes de la mala calaña a niveles de la Esparta de Leónidas. Si lo supera, estará preparado para afrontar cualquier eventualidad. De momento, han decretado una pausa en su pasión acribilladora por Ada Colau, pero volverá, con seguridad. Con cualquiera que amenace su privilegiado estatus.

 Están aterrados. A estas alturas de la fiesta monárquica ya no cabe duda de que la irrupción de una candidatura ciudadana  precipitó los acontecimientos. La improvisación desplegada en el precipitado proceso de sucesión en la Jefatura del Estado indica que la decisión tan meditada les pilló con toda la ropa sucia y sin meter en la lavadora. Incluso Juan Carlos ha demostrado su acreditada campechanía al exhibir con naturalidad una expresión de rey destronado que produce hasta lástima a los corazones sensibles. Las fotos de estos días son un impagable tratado de psicología.

 Las élites extractivas tienen muy claro su objetivo: que todo siga más o menos como estaba. Deben andar en el baile que va del navajazo limpio a las serviles reverencias para situarse en la nueva Corte pero el enemigo común es uno: Podemos. Tan a fondo se han empleado en su contra, con tal profusión y altura en los ataques, que ya no debe quedar apenas nadie que no haya reparado en ellos. Y se pregunte (y se responda) a qué viene tal descarga de improperios.

 Los ciudadanos se han puesto en marcha. El 15M no fue tan baladí como quieren hacer creer. Siguieron las mareas –la histórica e inolvidable de los mineros, la blanca de la sanidad con su podio de logros, la verde de la educación-sembrando con duros sacrificios lo que ahora se recoge. Las manifestaciones contra multa y palo, el continuar hablando. Y cristaliza una candidatura electoral con Podemos, un movimiento de gente muy preparada que sabe desmontar a la apolillada caverna mediática con argumentos y serenidad. Y más de un millón de personas vota a la formación. Y renacen los círculos de trabajo, las esperanzas de una política horizontal y trasversal donde todos cuentan.

Fue la ilustre pensadora Cristina Cifuentes la que dio en la diana: Podemos “dañaría la credibilidad de España”. Y su compañero de cátedra Carlos Floriano culminó el enunciado: aprovechan el dolor de la gente utilizando falsas promesas que no se puedenaplicar. Sí, eso está feísimo, el PP jamás lo haría.

¿De qué credibilidad habla Cifuentes y en qué círculos se vería dañada? No hay duda alguna: en quienes manejan el cotarro tanto aquí como fuera. Ese 1% que ha basado su estrategia en acumular dinero y poder exprimiendo y atenazando al resto, al otro 99%. Por primera vez en la historia no ejercen ni de dueños del cortijo. La supervivencia de este cortijo o el otro les da igual, si pueden sacar provecho. Se trasladan con sus maletas y sus cuentas corrientes. Punto. Con el egoísmo como motor político. Con la ley del embudo como modelo. Con ningún escrúpulo.

 ¿Y qué sistema destruiría Podemos o cualquier política desde la ciudadanía? El que ha llevado a España a unos niveles de pobreza y exclusión social desconocidos en décadas.El que ha asolado el empleo añadiendo un millón de parados. El que en 2012, primer año de gloria del PP, redujo los salarios de los españoles como nunca antes, de forma que trabajar ya no garantiza poder costearse una vida digna. El que ha agravado la disminución del nivel de vida con recortes y repagos.  El que ha hecho crecer el hambre –se dice pronto: el hambre- en España, liderando la desigualdad en Europa. Uno de cada tres niños necesita la comida del colegio para alimentarse, y enfrentan el verano  sin saber si la tendrán. 2.226.000 niños vivían en noviembre de 2012 en el umbral de la pobreza, ahora son 2.800.000. Disfruten lo votado.

  Vibren entusiasmados con el sistema que se monta una rebaja fiscal electoralista donde las clases medias terminarán pagando las rebajas a los ricos para no variar. El que ha situado a las universidades españolas entre las más caras de Europa. El que expulsa a los jóvenes. El que penaliza la educación, la cultura, la ciencia y la investigación. ¿Y la sanidad? Los daños son ya de gran calado. No dejo de preguntarme qué ángeles de la muerte cruzaron nuestra tierra para haberla  arrasado con tal sadismo. ¿Esto es lo que hay que mantener?

 ¿Y la democracia? ¿Qué ha pasado con ella que no se puede ni disentir? ¿Qué queda de una ciudadanía representada por genuflexos? ¿Esto es lo que amenaza Podemos?

  El maravilloso sistema español a preservar podría definirse hoy perfectamente por la corrupción que envenena  el cuerpo esencial del Estado, la impunidad, la confusión de poderes y la manipulación sistemática ejercida por los privilegiados. Los ciudadanos acaban de darle una nota de 1,9 en una encuesta del INE, pero esto es lo cabal, según ellos. Pues mire, igual es preferible probar otro sistema, otros demagogos, otros sátrapas incluso. Se precisa mucha dedicación para llegar a igualar las bajezas y atropellos de incontables próceres del país.  Hay que ser muy miserable y estar muy podrido para situarse a la altura de unos cuantos que hoy dirigen el cotarro.  Ya procuraremos vigilar y defender, desde el principio que es más fácil, un cambio real.

 En cuanto a los programas de progreso  sociales y de fin de los latrocinios y mamandurrias claro que son aplicables. Solo que esta vez quienes pierden algún privilegio, alguno, son los que ahora los detentan en exclusiva, pulverizando los derechos de la mayoría. No les quitan nada suyo, les impiden seguir llevándose lo nuestro.

Cuando ya el dinero y los recortes amenazan la supervivencia hay poco que perder. Cuando uno teme el desastre que deja a sus hijos, se vence el miedo. Cuando ya el asco por tanto atropello y tanta injusticia no cabe en el estómago, se está para muy pocas bromas. Cualquier cosa es mejor que seguir tragando esta atronadora injusticia servida además con insultante pitorreo. Lo saben. Lo intuyen. Por eso están tan nerviosos.  No tengan ninguna duda, esa minoría extirpadora que se lucra a costa de los demás, no verá con buenos ojos una política destinada al bien común de la sociedad –sean quienes sean la que la lideren-, pero buena parte de la ciudadanía se sentirá tan aliviada que igual se anima y sigue el ejemplo. Es lo que les da miedo. Que se les acabe el cuento, su siniestro cuento.

*Publicado en eldiario.es