Se reabre el caso Camps

El Supremo reabre la causa contra Camps para que pueda ser juzgado en Valencia por el regalo de sus trajes. ¿En Valencia que lo desestimó? El Supremo ordena la apertura de juicio oral y con jurado popular.  (Evidentemente en Valencia el jurado… será popular).

Pero a la vez, Varela pisa al acelerador para abrir juicio oral a Garzón.

En el mismo día.

El sueño español

 George Carlin fue un humorista norteamericano que murió va a hacer ahora 2 años, a los 72, después de haber dejado páginas memorables en sus monólogos y en sus cinco libros.

 Él habla de «El sueño americano», pero creo que intuía que gran parte del mundo -si no todo- tiene sus propios penes de colores. El sueño español lo pinta de rojo y gualda. Y el europeo, azul con estrellitas blancas.

Gracias, Víctor, por recordarnos esta pieza antológica. Pongo todas las etiquetas disponibles, porque a todas afecta.

Solicitud de baja en ORANGE

Acometiendo tareas pendientes poco apetecibles, acabo de escribir por fin la solicitud de baja en el servicio de internet móvil de ORANGE. Lo he hecho en el ordenador, previamente, texto que adjuntaré. Tras reseñar mis datos expongo:

El motivo de la baja es que –salvo el primer mes cuando contraté el servicio en verano de 2008 y en Junio de 2009 –según factura adjunta-, JAMÁS ME HA FUNCIONADO EL DISPOSITIVO, como prueban los inamovibles 6,96 euros mínimos de las facturas.

El punto más flagrante fue cuando en Junio de 2009 me dejaron sin servicio en Berlín, tras haber contratado una tarifa internacional. Varias llamadas a su servicio técnico, alguna de ellas incluso de 30 minutos, no lograron hacer funcionar la línea.

Facturas devueltas por el banco recientemente, según éste porque Orange no las envía, o por cualquier otra disfunción de Orange o de Barclays, me han sometido a una tortura de llamadas y cartas, hasta de corredurías para el cobro de morosos, por la cuantía de 6,96 euros. Sin que ningún interlocutor haya escuchado o reparado en lo absurdo de poner en marcha tal maquinaria por tan insignificante cantidad, ni tampoco se me haya dado respuesta alguna al fallo del dispositivo.

Al tiempo de solicitar esta baja, elevo escrito a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, con las siguientes reclamaciones:

-Devolución íntegra, con intereses, de todos los meses en los que ORANGE no me ha prestado servicio.

-Protesta por verme obligada a pedir la baja en forma manuscrita como si viviéramos en el siglo XIX.

-Solicitarles el seguimiento de esta solicitud de baja que formulo a

Madrid, jueves, 22 de abril de 2010

Y ahora, con música relajante que calme mi prolongado cabreo, me dispongo a transcribir todo ello a mano, porque ORANGE exige que así se haga. Como en el siglo XIX, como si quisieran adivinar por la grafología mi estado de ánimo. Y, en todo caso, imponiendo unas condiciones arbitrarias y humillantes que no fueron ni exigidas, ni advertidas al contratar -en maldita hora- el servicio.

Una más de las disfunciones del sistema, que os cuento, para que veamos juntos qué vida lleva esta solicitud, y la reclamación.

A por ello: clase de caligrafía como cuando tenía 5 años.

Los jueces y las víctimas (Vicenç Navarro)

 Historia detallada y documentada de la represión durante la dictadura. Del papel de la justicia española en el proceso. Artículo imprescindible.

«Las instituciones que llevaron a cabo la enorme represión durante la dictadura, que el golpe militar de 1936 impuso a las distintas naciones y pueblos de España, fueron el Ejército, la Falange (el partido fascista), la Policía Nacional, la Iglesia y muchos sectores de la judicatura y, muy en especial, el Tribunal del Orden Público (TOP)».

(…)

«El TOP se transformó en la Audiencia Nacional el 5 de enero de 1977, coincidiendo con la publicación de la Ley de Reforma Política. La Audiencia Nacional, continuadora del TOP, pasaba a ser el tribunal para la defensa del Estado, una función que en la mayoría de sistemas democráticos carece de homologación. La Audiencia Nacional nunca criticó la labor nefasta del TOP, y nunca se ha distinguido por asistir a las víctimas de la represión de aquel régimen dictatorial».

Artículo completo en Público.

¿Quién ha abierto la caja de los truenos?

Nos vemos obligados a escuchar que en España se ha desatado “el frentismo”, “la revisión de la Transición”, “el guerracivilismo”, y el argumento de la extrema derecha y la derecha más extrema, es que esta argucia es obra del PSOE «y sus grupos de presión» para distraer a la sociedad de la situación económica. «Garzón es una anécdota», aseguran. Y en ese terrible juego de los falsos debates donde no se busca la verdad, nos quedamos con el “éste opina”, “el otro opina” y sírvase Vd. de quien más le guste.

Medio mundo está escandalizado porque organizaciones ultraderechistas -una de ellas directamente vinculada al franquismo-, vayan a lograr llevar a juicio e inhabilitar en sus funciones a un magistrado, Baltasar Garzón, por osar meter la nariz en ese tema tabú en nuestra patria que fue el golpe de Estado y los 40 años de dictadura. Ignoran -los extranjeros- que en realidad las “Hedge Funds” internacionales y todos los promotores de la construcción y miembros de corporaciones corruptas que inflaron la burbuja inmobiliaria, todas los políticas liberales que nos han sumido en esta crisis -y lo harán en las que vengan- están afiliadas al PSOE. Desconocen también que fue la Ministra de Economía, Elena Salgado, quien presentó las querellas contra Garzón, y no Falange o Manos Limpias, o un intachable ciudadano apellidado Correa.

Ignacio Escolar publica en su blog el auto por el que Luciano Varela amonesta a Falange por no haber hecho bien los papeles. No se acusa así hombre, hágalo Vd bien, con las correctas normas procesales, o no vamos a poder seguir con el asunto, la correción formal ante todo. Vamos, que si -como en el chiste- añaden una «hache» a esta frase «ijo de puta» ya sirve. Alentados por la comprensión recibida, los demandantes no se han molestado ni en cubrir las formas.

 Varela dice a Falange que hace demasiadas valoraciones que dificultan entender la descripción de los hechos. Que incluyen constantes referencias personales del acusado que son ajenas al hecho del que se trata. O que su escrito podría entenderse más como una exposición para el debate ideológico que no es lo que dilucida el proceso. Y alude a que no quiere hacer del proceso un escenario para actos propagandísticos.

Y es que, entre otras cosas, Falange llama a Garzón «redentor del bando vencido«. Pero no, ha sido el PSOE quien ha desatado el «guerracivilismo».

¿Esto esto no invalida por si sólo el proceso? ¿No muestra la intencionalidad de sus promotores? ¿Va a ser el Supremo cómplice de esta jugada? Porque ya sabemos cómo acaban «los debates ideológicos» de Falange.

En Alemania está prohibida toda apología del nazismo y el uso de sus símbolos. Y sin cesar estudian como ilegalizar a los partidos neonazis que se han colado en el comprensivo sistema. En España el PP no ha condenado siquiera el franquismo, y Mayor Oreja evitó que lo hiciera el grupo Popular del Parlamento europeo, aunque el resto de la Cámara sí reprobó (de forma devaluada por la ausencia de la derecha) el régimen padecido en España.

Pero disponemos de una Ley estupenda que tenemos por ahí arrinconada: la llamada Ley de partidos.

En su artículo 9, prohíbe «complementar y apoyar políticamente la acción de organizaciones terroristas para la consecución de sus fines de subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública, tratando de someter a un clima de terror a los poderes públicos, a determinadas personas o grupos de la sociedad o a la población en general».

 Solo es por ayudar, porque si no fue el más desatado terrorismo y subversión del orden constitucional dar un golpe de Estado y mantener a una sociedad 40 años bajo dictadura, no sé qué más se le puede pedir. Por no hablar de cómo todo esto ha alterado la paz pública o la de varias personas, en particular Baltasar Garzón. Ah, vaya, que no, que no ha sido Varela, que no ha sido el Supremo, que ha sido el PSOE quien ha abierto la caja de los truenos.

Del jardín secreto casi siempre se sale muerto

  Ignacio Escolar escribió en su blog esta entrada el 7 de Julio de 2009, que recuerdo con el escalofrío que me produjo. No lo creí posible entonces, pero la sentencia está próxima consumarse:

Es una constante en los cuentos, leyendas y religiones de todas las tradiciones. El poder –sea dios, el rey o la propia sociedad– impone un tabú, una manzana prohibida, un jardín secreto que no se puede hollar, so pena de sufrir los peores castigos. Aquel que se atreve a comer del árbol de la ciencia, aquel que pisa el jardín prohibido, debe pagar por ello.

Vladimir Propp, un erudito ruso de principios del pasado siglo, sintetizó 31 puntos recurrentes que siempre se repiten en todos los cuentos y leyendas. Uno de ellos es la prohibición: el jardín secreto. Propp, en el fondo, no sólo teoriza sobre el cuento sino también sobre la cultura que los elabora: la sociedad, que usa la leyenda a modo de moraleja –como las parábolas de la Biblia– para transmitir un código moral. En este caso la lección es clara: se enseña docilidad ante el poder. Respeto, que diría la mafia. Aquel que rompe el tabú debe ser castigado para así servir de ejemplo.

“Baltasar Garzón ha pisado el jardín secreto del franquismo”, me comenta un importante abogado penalista: “Desde hace décadas, las clases dirigentes españolas han mantenido un pacto no escrito por el que se convertía la dictadura en territorio vedado”. Al igual que Orfeo, Garzón no debía mirar hacia atrás. Ahora espera castigo. La pena puede llegar antes del juicio, con la decisión del instructor del Supremo, Luciano Varela, que podría hacerse pública en cuestión de días. En su mano está sentar en el banquillo al juececillo valiente que osó retar al franquismo. Si así lo hace, supondría –antes del juicio– la peor de las condenas: Garzón tendría que abandonar la Audiencia Nacional. Del jardín secreto casi siempre se sale muerto.

Manifestación apoyo a Garzón. Audiencia Nacional. 8/4/2010

Se están produciendo manifestaciones de apoyo a Garzón y su causa contra el franquismo – que es la de muchos de nosotros -, de rechazo al contrasentido que supone echarle de la carrera judicial gracias a organizaciones ultraderechistas que este régimen democrático tolera. El día en el que el CGPJ le inhabilite «cautelarmente» iremos a la Audiencia Nacional. Se espera sea tras el pleno del día 22 de Abril.

¿Qué será del caso Gürtel?

Esperanza Aguirre acaba de realizar una jugada maestra. La Presidenta de la Comunidad de Madrid ha obligado a dimitir del Grupo Popular de la Asamblea a los 3 diputados imputados en el caso Gürtel: Alberto López Viejo, Benjamín Martín Vasco y Alfonso Bosch. Pero no dejan su acta, se integran en el Grupo Mixto. De esta forma, siguen siendo tanto diputados como aforados, y el caso se mantiene en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Aguirre pasa a ser la única dirigente popular que toma medidas contundentes respecto a la trama de corrupción, dado que también fueron apartados de sus cargos implicados de diversos ayuntamientos. De nuevo marca las diferencias con la inactividad de Mariano Rajoy. Y ya se alaba su actuación.

No importa que el Gobierno de Madrid «troceará» 358 contratos que, según el sumario, otorgó el Gobierno de Madrid a empresas relacionadas con la trama entre los años 2004 y 2008, cuyo importe superaba los tres millones de euros de dinero público, y que la Comunidad considera perfectamente legales. O que nombrara a Martín Vasco, este mismo año, presidente de la Comisión que, supuestamente, investigó el espionaje a miembros del PP de Madrid y que terminaría cerrándose sin encontrar signos de tal práctica, pese a las pruebas físicas existentes. Si algo posee Esperanza Aguirre es habilidad política. Sólo tiene un problema que frene sus aspiraciones: su feudo lo tiene en Madrid, los barones regionales recelan de ella, como quedó demostrado en la solapada crisis desatada tras las elecciones generales. Más aún, varios van a muerte contra Aguirre, aunque alguno de ellos, como Camps, no atraviese, precisamente, sus mejores momentos. De ahí también la dependencia de Rajoy del líder valenciano. Y del gallego.

De cualquier forma, faltan como poco diez años para ver un resultado al caso Gürtel. El Gescartera, por ejemplo, surgió en 2001. De mucha menor envergadura, empezó a juzgarse en 2007 y se dictó sentencia un año después. Es decir 7 años de demora. Una sociedad de gestión de valores que esfumó 120 millones de euros, de más de 2000 afectados, incluyendo mutualidades públicas, fundaciones, ONG, congregaciones religiosas, y empresas públicas de los gobiernos del PP, en cuyo círculo e influencias se movía la empresa. Finalmente, fueron 14 los imputados. El principal, Antonio Camacho Friaza, fue condenado a 11 años de cárcel. Hubo otros cuatro condenados a penas menores.

Filesa fue otro sonado caso de corrupción, vinculado a la financiación ilegal del PSOE. Saltó en 1991, por la denuncia de algunos medios de comunicación. Varios bancos y empresas pagaron cientos de millones de pesetas a pequeñas sociedades, relacionadas con la financiación del PSOE, a cuenta de unos estudios que jamás se realizaron. El juicio se desarrolló en 1997 (6 años después) con 39 imputados, de los que se condenó a 5. a penas mínimas. Y a otros 3, el diputado Carlos Navarro y los responsables de Filesa, Luis Oliveró y Alberto Flores, a 11 años de prisión a cada uno. En diciembre de 2000 el Gobierno de José María Aznar decretó su indulto parcial, de tal forma que se redujeron a la mitad sus condenas que hoy están ya extinguidas. El Gobierno socialista actual no tiene relación alguna con los implicados en aquella trama.

Mario Conde. Presidente de Banesto, a quien el Banco de España detecta un agujero de alrededor de 450 mil millones de pesetas. En marzo de 1997 es condenado a seis años de prisión por apropiación indebida de 600 millones de pesetas y por falsedad en documento mercantil. En 2001 la Audiencia Nacional falla contra Conde y le condena a 14 años por los delitos de estafa y apropiación indebida y le obliga a devolver 7.200 millones de pesetas a Banesto. Las defensas recurren al Supremo, y Conde evita la cárcel con una fianza de 500 millones de pesetas.

Luis Roldán. Ex director de la Guardia Civil con el PSOE. Detenido en 1993. Juzgado por la Audiencia nacional y condenado en 1998 (5 años de demora en un caso simple). 28 años de cárcel es la pena, por malversación de fondos públicos, cohecho, fraude fiscal y estafa. Quedó demostrado que se llevó 435 millones de pesetas de los fondos reservados y 1.800 millones en comisiones. Por ello se le impuso una multa de 1.600 millones de pesetas y una indemnización al Estado de 578,9 millones. Ya está en la calle. Y hasta concede entrevistas en televisión.

En ningún caso se tienen noticias de que hayan devuelto el dinero robado.

La amplitud y envergadura del caso Gürtel, los miles de millones -de euros en este caso- de dinero público, insisto, implicados en la trama aún sin atribución de responsabilidades, el hecho de que todavía esté en 3 tribunales distintos y queden pendientes de resolver los recursos a la decisión exculpatoria del Tribunal Superior de Justicia de Valencia, le auguran un largo camino judicial. Entre tanto, y de no exigirse responsabilidades políticas, seguirán celebrándose elecciones con los mismos candidatos y, cuando llegue el juicio, la frágil memoria española habrá olvidado hasta el nombre del sastre de Milano. Será, es,  instrumento de manipulación política interna. La insistencia de los medios, acabará. Esto es España. Su justicia, su política, su periodismo, su ciudadanía.

Actualización 18,30

No os perdáis: A los diputados imputados de Madrid les van a regalar un grupo mixto, según alerta de piezas en los comentarios.

Italia acaba con la ley de impunidad

Aún hay esperanza, si Italia acaba con la impunidad, ya todo es posible. La Corte Constitucional italiana ha declarado inconstitucional por nueve votos a seis la ley de inmunidad conocida como Laudo Alfano (una de las primeras que acometió Il Cavaliere al volver al Gobierno) y que garantizaba “inmunidad”, pasada, presente y futura, a los presidentes de la República, el gobierno y ambas cámaras parlamentarias. La ley mantenía paralizados cuatro procesos contra el primer ministro, Silvio Berlusconi. Estos, según resume El País:

‘Caso Mills’. Según la fiscalía, Berlusconi pagó 410.000 euros al abogado inglés David Mills, especialista en crear sociedades opacas en paraísos fiscales, para que testificara a su favor y mintiera en sede judicial durante los procesos All Iberian y Mediaset. Mills mintió a los jueces sobre el papel principal de Berlusconi en la estructura offshore creada para él por el abogado «para actividades ilegales y operaciones reservadas de Fininvest». Mills ha sido condenado en primer grado, aunque se declara inocente. La juez Gandus tiene la certeza de que el corruptor es Berlusconi. Pero, por ley, el juicio de Berlusconi debería comenzar de cero porque ya se sentenció al primer imputado.

– ‘Caso Mediaset’. Dos sociedades offshore creadas por Mills compraron y vendieron entre 1994 y 1999 derechos de televisión y cine por 470 millones de euros. La Fiscalía de Milán cree que esas sociedades revendían los derechos a sucesivas empresas gemelas de Berlusconi, encareciendo el precio en cada pase. La diferencia entre el valor inicial y el valor final permitía crear millones de euros en dinero negro. Berlusconi tiene pendiente una acusación por fraude fiscal y otra por balance falso.

– ‘Caso Mediatrade’. En fase de investigación preliminar, el fiscal De Pasquale cree que Berlusconi era el socio oculto de un intermediario, el egipcio estadounidense Frank Agrama, que compraba derechos a las majors americanas y luego los revendía a Fininvest y a Mediaset hinchando los precios. La técnica, similar a la anterior, serviría para detraer recursos al fisco italiano y al estadounidense y a los otros accionistas. Posible apropiación indebida y fraude fiscal.

– ‘Caso de los senadores’. La Fiscalía de Roma (a diferencia de la de Milán, favorable a Berlusconi) solicita el archivo. Algunas escuchas telefónicas, ya publicadas, permitieron saber que, cuando era jefe de la oposición, además de recomendar a velinas y actrices al jefe de RAI Ficción, Agostino Saccà, Berlusconi conspiraba con dos senadores del centro-izquierda elegidos en el extranjero para que hicieran caer al Ejecutivo de Romano Prodi, que finalmente cayó, pero gracias al tránsfuga Clemente Mastella. La acusación es la de instigar a la corrupción”

Berlusconi se apresuró a aprobar en consejo de ministros esta ley tras ser dadas a conocer unas escuchas telefónicas. En ellas, hablaba de sexo oral con una ministra –fue lo que destacaron los medios- pero también se refería, a una compra de votos para derribar el gobierno de centro-izquierda de Prodi, que finalmente caería. Crisis políticas endémicas, cambian el gobierno en Italia una vez al año como media desde la Segunda Guerra Mundial. Y Berlusconi vuelve a situarse al frente del ejecutivo. Y, con él, el fascismo sin complejos de sus socios.

Los gitanos han sido censados, a través de la toma de sus huellas dactilares, en fichas donde figura su étnia. Incluso los niños. Y, mientras algunos italianos se echan a la calle para protestar, y la comunidad judía advierte de las similitudes con la Italia fascista de Mussolini, algunos mal llamados ciudadanos queman los asentamientos romaníes, con total impunidad. El ejercito patrulla por las calles para dar “seguridad” y los italianos vuelven a salir en manifestación esta vez para pedir ¡libertad de expresión! tras el acoso a los medios no afines. En un país europeo.

El hombre más rico de Italia, dueño del club de fútbol Milan, controla el 100% de la televisión terrestre. Directamente los tres canales de Mediaset, e, indirectamente, la RAI, y, por ejemplo, más del 50% de la española Telecinco. Ese adocenamiento a través de la televisión le le ha dado popularidad y perdón social para sus muchos delitos, dado que también allí dicen eso de que “todos los polìticos son iguales”. La izquierda italiana, desde luego, está desmantelada.

Pero se acabó –esperemos- la impunidad. Nueve jueces han desafiado al poderoso para restablecer la cordura. Italia, hoy también, como ejemplo.

Marta y los jurados populares

Un jurado popular juzgará a los imputados por el asesinato de la joven sevillana Marta del Castillo, uno de los casos más mediáticos que ha conocido España en los últimos tiempos. Una mezcla letal de presunta violencia de género con el descontrol de una parte de la juventud con escasos valores y gran desorientación. El malogrado periodista Javier Ortiz osó escribir una columna bajo el título “Marta no somos todos”, aludiendo a los innumerables casos silenciados que no tienen tanta repercusión. Suele haber una confluencia de factores que focalizan sobre un asunto la atención e, injustamente, no lo hacen en otros. La comprensible lucha de los padres de la víctima en una campaña sin precedentes ha tenido mucho que ver. Han sido muy activos. Hasta recogieron firmas para implantar en nuestro país la cadena perpetua, logrando un gran número de adhesiones. Las voraces fauces del periodismo amarillo les han dado muchas alas. Ellos no saben que las cercenarán en cuanto el caso pierda morbo.

El jurado popular unido al juicio paralelo de la opinión pública fomentado por los medios, ha dado páginas alarmantes. Sin contar, la influencia de prejuicios en el caso estricto del Jurado. Hay varias muestras, por ejemplo,  la absolución del asesino confeso de un doble crimen en Vigo porque las víctimas eran homosexuales, o las absoluciones de presuntos terroristas que se produjeron en el País Vasco por miedo.

Me detendré en otro gran caso mediático: el asesinato de Rocío Wanninkhof . Un jurado popular condena a Dolores Vázquez –amiga y anterior compañera sentimental de la madre de la víctima- a 15 años de prisión de los que cumple 17 meses, en los que su vida y especulaciones sobre ella son aireadas por los medios. La madre habla sin dudas de la culpabilidad de su expareja. Y hasta un Guardia Civil de Mijas, en declaraciones a Informe Semanal, toma incomprensiblemente partido con opiniones sin datos: “El móvil era una rencilla, era mucho cariño unido a odio, y eso ha provocado esa reacción, un odio comprensible tras 15 años de convivencia, esta se acaba, se ha roto por una persona y esa persona va a pagar por todos los demás”.

Pero las pruebas no lo demuestran. Es una cadena que va a infectar a todos los actores del proceso. Dadas las irregularidades detectadas en el juicio, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ordena repetirlo. Estima que el jurado popular llegó a las sesiones con la decisión tomada.

Pedro Apalategui, abogado defensor Dolores Vázquez, me cuenta mucho tiempo después: “Influyó no solamente en el jurado, influyó en la defensa que fui yo, en la acusación. Se utilizaron términos increíbles para convencer al jurado por ausencia de razones como el del ministerio fiscal que dijo: «yo estoy convencido señores, y como tengo esa convicción, den Vds. un veredicto de culpabilidad aunque aparentemente las pruebas no sean muy relevantes». Se confunden los términos, cuando tienes que utilizar el concepto de conjetura utilizas el concepto de indicio y todo eso va calando en la mentalidad de los jurados. En el asunto de Dolores Vázquez llegaron a la conclusión de su culpabilidad porque decían “si quien sabe de esto la mantiene presa durante un año y medio qué vamos a decir nosotros”.

Increpada por una jauría humana en todas sus entradas y salidas de los juzgados, cuando se juzgó a Tony Alexander King –que sería culpable convicto de la muerte de Rocío- hay 140 medios acreditados en la Audiencia de Málaga. Yo he acudido con Informe Semanal para hablar de los juicios paralelos en general. La madre obvia a King y sigue mirando a Dolores, el Juez de la causa prohíbe expresamente hablar de Dolores en la sala. El ministerio de Justicia acabó ofreciendo una indemnización a la víctima… del juicio paralelo y del jurado popular. Y mientras el aparato judicial y social se ocupa de una inocente, el auténtico asesino, viola y mata a otra chica: Sonia Carabantes.

Es difícil confiar en la imparcialidad de un jurado popular cuando ha sido manipulado por los medios. Nunca le darán, por cierto, la misma relevancia a su equivocación que cuando piden la sangre culpable que ellos han señalado.

Los juicios paralelos tienen detrás muchas victimas tras de sí. Carmen Salanueva, directora del Boletín Oficial del Estado a finales de los 80 –en plena época del circo de la corrupción socialista y su tratamiento en los medios- fue acusada de fraude en la adquisición de papel para el organismo. Acribillada, linchada, entonces por ciertos sectores de la prensa –las preguntas y acusaciones que captaron las imágenes ofendían la dignidad humana-, enfermó de cáncer y murió antes de que se conociera la sentencia absolutoria en 2001 a la que no se dio especial relevancia informativa. Ese caso me impactó mucho. Y es informativo utilizar la memoria.

La justicia española tiene muchos defectos, pero son profesionales al menos. La experiencia pone en duda que los jurados populares sean el instrumento democrático para el que fueron creados. Entiendo la posición de los padres de Marta, incluso su huída hacia delante para no preguntarse si supieron las compañías que frecuentaba su hija, pero ni es admisible pedir cadena perpetua en un sistema judicial no vengativo –los que lo son han revelado graves errores e injusticias, incluso inoperancia-, ni confiar en la resolución justa del caso con el criterio de unos ciudadanos que será difícil no estén contaminados. Como en tantos otros terribles casos, la justicia ha de buscar al verdadero culpable valorando pruebas e indicios. Y nada ni nadie va a quitarles su imborrable dolor, con el que -seguro- les dejaron solos pasado un tiempo.

Archivado el caso Camps

Toda mi vida he luchado activamente contra los juicios paralelos en cuya nombre se han hecho auténticas tropelías. Por una razón fundamental: la defensa de la Justicia. A ella apelo una vez más.

En el caso de Camps se dan varios hechos:

El auto de Garzón que vio indicios de delitos.

También, “El juez instructor, José Flors, -según recopila El País- encontró numerosos indicios de la existencia del cohecho, pero no investigó si los regalos se hicieron a cambio de los contratos logrados por la empresa Orange Market, dirigida por Álvaro Pérez, El Bigotes. Entre los regalos que la investigación ha acreditado que recibió Camps había trajes, zapatos, pulseras, relojes, juguetes caros y entradas para el Circo del Sol. El principal contrato que Orange Market obtuvo cinco años consecutivos fue el montaje del pabellón de Fitur en Madrid. La empresa de El Bigotes logró también 40 adjudicaciones, la mayoría a dedo o fraccionadas en contratos inferiores a 12.000 euros para evitar el concurso público».

«La sala tiene que decidir aún si incorporar a la causa –sigue diciendo El País- a los cabecillas de la trama – Francisco Correa, Pablo Crespo y El Bigotes,- por un delito de cohecho activo al haber hecho los regalos a los cargos de la Generalitat y del PP valenciano, después de que la semana pasada el Tribunal Superior de Justicia de Madrid se inhibiera a favor del de Valencia en este apartado de la investigación». Luego no cuenta con todos los datos.

En el auto, el Tribunal valenciano parece dar por hecho la existencia de regalos, aunque no los vincula al cohecho. Dice que “no ha quedado acreditada esa vinculación”, pero no ha investigado toda la trama. Considera legal, además, recibir regalos por valor de miles de euros, aunque medien contratos que adjudican los destinatorios de los caros presentes. Añade entre comas: «con independencia de otras posibles valoraciones de tipo ético». Y también admite que puede haber varias versiones verosímiles, aunque de facto se ha inclinado por la de Camps y sus colaboradores.

De los tres magistrados, Juan Montero, propuesto en su día por el PP, ha dejado constancia de que tiene sus dudas de que los hechos que se imputaban a Camps, Campos y Betoret, que no a Ricardo Costa, no sean constitutivos de delito. A favor del archivo definitivo han estado Juan Luis de la Rúa, presidente del TSJCV y de quien Camps dijo que era «más que un amigo«, y José Francisco Ceres, magistrado conservador cuyo nombramiento fue en su día impugnado y a quien, posteriormente, se repescó.

  Cabe preguntarse si todo ha funcionado como debiera. Leo que la Ley Orgánica del Poder Judicial dice en su Artículo 219, referido a las causas de abstención de un juez y, en su caso, de recusación: “Apartado 9. Amistad íntima o enemistad manifiesta con cualquiera de las partes.” Sin embargo, el CGPJ no actuó y la Fiscalía Anticorrupción se negó a exigir la recusación de De la Rúa.

Mariano Rajoy se ha apresurado -demasiado, porque la sentencia no es firme- a declarar que “ha triunfado la justicia y el sentido común”, y que ha terminado la Inquisición a la que han sido sometidos. Si se negó la existencia de regalos y el tribunal los admite, Camps habría mentido y no es para sentirse muy feliz. Si, además, existe una cercanía probada entre jueces y acusados, mentar a “la justicia”, precisamente, produce cierta estupefacción, cuando no irritación. Por otro lado, » la Inquisición” -con la que quiere terminar, ha dicho, aunque no ha detallado cómo- la habrían ejercido, primero un militante del PP insatisfecho que grabó conversaciones y denunció los hechos, y, después, dos jueces en ejercicio, no vinculados emocionalmente al principal acusado. Y lo seguirán haciendo en el Supremo. Aunque lo preside Dívar, el beato que vota según sus creencias, nombrado ingenuamente por Zapatero, en ese juego al que asistimos estupefactos los ciudadanos en el que el poder judicial no es independiente del poder político y legislativo. Y ¿Qué debía hacer la prensa? ¿Lo mismo que Telemadrid y  Canal Nou?

Y hay un asunto estético. Los ciudadanos nos pagamos nuestros trajes, zapatos, relojes o bolsos. Solemos ir de rebajas, incluso. No hacemos traer trabillas del extranjero, ni recibimos al sastre en nuestros aposentos del Hotel Ritz, a casi 600 euros la noche en habitación standar, y a 2.621 la suite. Y los políticos son meros representantes de los ciudadanos, no serían nada sin nosotros. La felicidad de Rajoy, presidente de un partido con diez millones de votos, tampoco parece tener en cuenta esa significativa aclaración del Tribunal: (legal recibir regalos) «con independencia de otras posibles valoraciones de tipo ético».

Y sobre todo: Que España sea el reino de la comprensión con la corrupción o con las corruptelas -que nos significa en el mundo entero, en el mundo entero tenemos fama de corruptos-, nos ha hecho un daño quizás irreparable como país, como sociedad. Dado que van a presentarse recursos ante el Supremo, la opinión pública, la alarma social –al menos en sectores no vinculados al Partido Popular- exigen que se llegue hasta el final. «Presuntamente», algo huele a poco ortodoxo en este caso. Sólo que el proceso no ha terminado. Sólo que… la confianza es mínima.

Pero ahora ya comprendo por qué se reían cuando fueron a declarar.

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Ver: Hijos de la picaresca