Solicitud de baja en ORANGE

Acometiendo tareas pendientes poco apetecibles, acabo de escribir por fin la solicitud de baja en el servicio de internet móvil de ORANGE. Lo he hecho en el ordenador, previamente, texto que adjuntaré. Tras reseñar mis datos expongo:

El motivo de la baja es que –salvo el primer mes cuando contraté el servicio en verano de 2008 y en Junio de 2009 –según factura adjunta-, JAMÁS ME HA FUNCIONADO EL DISPOSITIVO, como prueban los inamovibles 6,96 euros mínimos de las facturas.

El punto más flagrante fue cuando en Junio de 2009 me dejaron sin servicio en Berlín, tras haber contratado una tarifa internacional. Varias llamadas a su servicio técnico, alguna de ellas incluso de 30 minutos, no lograron hacer funcionar la línea.

Facturas devueltas por el banco recientemente, según éste porque Orange no las envía, o por cualquier otra disfunción de Orange o de Barclays, me han sometido a una tortura de llamadas y cartas, hasta de corredurías para el cobro de morosos, por la cuantía de 6,96 euros. Sin que ningún interlocutor haya escuchado o reparado en lo absurdo de poner en marcha tal maquinaria por tan insignificante cantidad, ni tampoco se me haya dado respuesta alguna al fallo del dispositivo.

Al tiempo de solicitar esta baja, elevo escrito a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, con las siguientes reclamaciones:

-Devolución íntegra, con intereses, de todos los meses en los que ORANGE no me ha prestado servicio.

-Protesta por verme obligada a pedir la baja en forma manuscrita como si viviéramos en el siglo XIX.

-Solicitarles el seguimiento de esta solicitud de baja que formulo a

Madrid, jueves, 22 de abril de 2010

Y ahora, con música relajante que calme mi prolongado cabreo, me dispongo a transcribir todo ello a mano, porque ORANGE exige que así se haga. Como en el siglo XIX, como si quisieran adivinar por la grafología mi estado de ánimo. Y, en todo caso, imponiendo unas condiciones arbitrarias y humillantes que no fueron ni exigidas, ni advertidas al contratar -en maldita hora- el servicio.

Una más de las disfunciones del sistema, que os cuento, para que veamos juntos qué vida lleva esta solicitud, y la reclamación.

A por ello: clase de caligrafía como cuando tenía 5 años.

Las Cortes Valencianas se gastan 325.000 euros en telefonía móvil

Son los agujeros del sistema –y los hay numerosos- por los que se escapa el presupuesto. Según un informe al que ha tenido acceso informacion.es de Alicante, las Cortes Valencianas se gastaron 325.000 euros en telefonía móvil en un período anual que concluía en Marzo de 2009. Son 99 diputados y algunos funcionarios, 120 personas en total.

Habían suscrito un convenio con Telefónica por una cantidad prevista que se ha sobrepasado en 42.350 euros. Y la habían arbitrado mayor dado que en el ejercicio anterior 2007-2008 esa factura se había… triplicado, respecto a la anterior.

Uno de los capítulos más interesantes es el apartado “varios”: mensajes multimedia -envío de vídeos o imágenes-, mensajes a concursos, descargas de canciones, melodías o politonos. Se han llevado 81.405 euros. Entre 120 personas. La presidenta de las Cortes, nos cuenta J.L.García, se puso seria y dijo que a partir de ahora se iba a comportar como “una ama de casa” que vigila las facturas de sus niños, dice el periodista.

De momento, no existe constancia de que se hayan elaborado informes del resto de las instituciones que nos administran y gobiernan y legislan, pero podéis multiplicar por ayuntamientos, diputaciones, parlamentos y gobiernos autonómicos y todas las dependencias de la Administración central, más el Congreso y el Senado. Ah, y el Parlamento de Estrasburgo con sus llamadas internacionales.

Cuando uno gasta el dinero de otros –el de los ciudadanos- ha de tener algo más de contención. Pero, claro, a lo mejor sus señorías precisan escuchar canciones para calmar sus nervios o inspirar su discurso, o su trascendental misión de apretar un botón para votar. O ganar un premio en un concurso para equilibrar el presupuesto de la entidad. Ahora que, tanto quejarnos, y nuestros próceres están entrando con pasión en las “nuevas” tecnologías. Quien no busque lo positivo es porque no quiere.

325.000 euros ¿Habrán intentado los parlamentarios valencianos cocinar un huevo con sus móviles sin reparar en gastos/resultados?

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