La «oportuna» inhabilitación de Baltasar Garzón

Conforme se van sabiendo los extremos de cuanto rodea al caso Bárcenas, ex tesorero del PP, se advierte lo “oportuna” que fue la condena e inhabilitación del entonces Juez, Baltasar Garzón, dado que hasta esa profesión le han quitado al expulsarle de la carrera.  Garzón puso en serios apuros al alto cargo del PP, a todos los implicados, y –de haber podido seguir investigando- se hubiera detenido al menos lo que a todos luces son prácticas más que irregulares. Pero era un grano muy molesto.

Recordemos que Baltasar Garzón fue condenado por ordenar intervenir las comunicaciones de los cabecillas de la trama Gürtel en la cárcel, avaladas por la Fiscalía,  y que otro Juez continuó sin ser denunciado por ello. Y que escuchas del mismo  tipo, en el caso de Marta del Castillo, por ejemplo, no recibieron ni una objeción de la judicatura.

Hagamos memoria también acerca de que la investigación policial y judicial fue a raíz de la denuncia de un concejal del Partido Popular en Majadahonda que tenía relación con el cabecilla, Correa, (conviene no olvidar este origen). Y que, textualmente, eso permitió a Garzón, ayudado de los investigadores policiales y judiciales, desentrañar una compleja red de favores, obsequios interesados, cajas B, adjudicaciones ilegales de contratos, valijas volando a paraísos fiscales, y altos cargos enfangados (del PP), que, presuntamente,  habían robado dinero público. El delito es real, insisto en la obviedad, solo faltaba el juicio para atribuir responsabilidades y penas. Hasta el momento, esos procesos no se han concluido, y el único condenado en relación a la trama es Baltasar Garzón por esa irregularidad que encontró el Tribunal Supremo… en la investigación de esa podredumbre.  Y que no consideró delito en otros casos.

El CGPJ, órgano de gobierno de los jueces, ha recibido desde este fin de semana más de 20.000 peticiones de ciudadanos solicitando la reincorporación a la carrera judicial del magistrado Baltasar Garzón. Sostienen que el tiempo ha terminado dándole la razón y ha confirmado lo que consideran “corrupción a gran escala en los aledaños del Partido Popular”. Aledaños, dicen. Como los medios internacionales que hablan de “salpicaduras”. Aunque ésa, hoy, es otra historia.

Las peticiones se han cursado vía correo electrónico y han llegado a la cuenta del jefe de comunicación del Poder Judicial, Agustín Zurita, que se las ha trasladado a la portavoz, Gabriela Bravo, y al secretario general del órgano de gobierno de los jueces para que decidan lo que estimen conveniente.

Veremos lo que estiman. Aquí se puede seguir con la campaña, enviando correos a estos señores que tienen en su mano iniciar los trámites de reparar lo hecho con Baltasar Garzón.

El comite de «bioética» del PP para la ley del aborto de Gallardón

El PP se ha fabricado otra argucia para legitimar (hacer legal) uno de sus atropellos… con un nuevo despropósito calculado. Eva Belmonte lo ha desmenuzado en su blog. Éste es el Comité que el Gobierno ha preparado para evaluar la nueva ley del aborto en la que está empecinado Gallardón (Gracias Piezas por la alerta).

  •  Al menos 7 de los 12 miembros se han declarado antiabortistas
  • Dos de ellos impulsaron el manifiesto contra la ley del aborto socialista
  • El Gobierno ha aplazado la tramitación de la reforma, prevista en otoño

La Ministra de Sanidad, Ana Mato, firmó el pasado 19 de diciembre una orden para renovar a los 12 miembros del Comité de Bioética una vez expirados los cuatro años en el cargo que marca la ley. Los correspondientes ceses y nombramientos que han sido publicados hoy en el BOE dan forma al nuevo comité, el órgano consultivo que tendrá que emitir un informe sobre la reforma de la ley del aborto que prepara Alberto Ruiz-Gallardón. El ministro de Justicia aseguró que la nueva norma estaría lista el pasado otoño, pero el Gobierno postergó finalmente su tramitación hasta nuevo aviso. Este retraso permitirá que sea el nuevo comité, y no el anterior, el encargado de juzgar la reforma.

La elección de los 12 miembros se reparte a partes iguales entre las comunidades autónomas y el Gobierno, a través de los ministerios implicados (Economía, Sanidad, Justicia e Industria). En total, al menos 7 de los 12 elegidos se han declarado abiertamente antiabotistas.

DESIGNADOS POR EL GOBIERNO

La elección de los ministerios de Economía y de Sanidad permiten a Carlos Alonso Bedate y a César Nombela Cano permanecer, cuatro años más, en el comité. Ambos fueron las únicas voces discrepantes cuando el comité avaló la reforma del aborto de José Luís Rodríguez Zapatero en 2009. Alonso, licenciado en filosofía, teología y biología, manifestó que era una norma “éticamente inaceptable”Nombela, por su parte, emitió un voto particular en contra de la decisión del comité. Catedrático en microbiología, es uno de los promotores del manifiesto de Madrid de 2009 contra la ley del aborto socialista y firme detractor de la eutanasia y del aborto en todos los supuestos.

Una de los nuevos nombres designados por el Gobierno es Natalia López Moratalla, presidenta de la Asociación Española de Bioética, contraria al aborto en todos los supuestos y quien afirmó, al ser preguntada por las interrupciones del embarazo en los casos de violaciones, que en España se habían producido sólo tres violaciones en seis años. La acompañan Maria Teresa López Lópezvicepresidenta de la Fundación Acción Familiar, que ya ha defendido la reforma de Gallardón en un comunicado; y José Miguel Serrano Ruiz-Caldera, profesor de filosofía del derecho en la Universidad Complutense de Madrid y vocal de la junta directiva de la Asociación Bioética de la Comunidad de Madrid, con posiciones claramente contrarias a la investigación con células madre. A ellos se suma Fidel Cadena Serrano, fiscal del Tribunal Supremo. Una curiosidad: Cadena fue nombrado fiscal el mismo día que el ahora ministro Gallardón.

DESIGNADOS POR LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS

Entre los designados por las comunidades autónomas, con mayoría popular, está Carlos Romeo Casabona, director de la cátedra de Derecho y Genoma Humano de la Universidad del País Vasco y uno de los tres miembros que permanece en el comité tras el baile de sillas junto a Alonso y Nombela. También se encuentra Pablo Ignacio Fernández Muñiz, médico y que fue suplente en la lista electoral del PSOE para Avilés en 2007. Ambos, según una información publicadas en El País en octubre, son los únicos avalados porcomunidades autónomas socialistas.

Los otros cuatro designados por las comunidades son Nicolás Jouve de la Barreda, catedrático de genética e impulsor también del manifiesto de Madrid en 2009 contra la reforma de la ley del aborto del PSOE; Vicente Bellver Capella, profesor de filosofía y derecho y abiertamente contrario a la investigación con células madre y el aborto; Federico de Montalvo, abogado y profesor de la Universidad Pontificia de Comillas; y Manuel de los Reyes López, cardiólogo y miembro de honor de la Asociación Bioética.

Brindis por lo único que logrará un 2013 mejor

Las mamás suelen decir a sus hijos para infundirles confianza que son los más guapos y los más listos –guapos, primero-, y algo así sucede con quienes manipulan esta sociedad infantilizada. La España de Campofrío ha resaltado nuestros tópicos más vacíos, confiando el orgullo nacional a la paella o a los triunfos deportivos en los que toda la contribución del usuario es mirar. El gazpacho y las anchoas forman parte de la saga comercial destinada a elevar el ánimo de los españoles, por zonas o a escala nacional.

Unos padres responsables estudian las aptitudes de sus retoños y tratan de estimular sus mejores valores. No le dicen al crío que es guapo si es feo porque tarde o temprano se enfrentará con la realidad. Tratarán sobre todo de darle instrumentos para que saque petróleo de su potencial y administre sus carencias. Inducirán – fundamentalmente con el ejemplo- una escala de valores poco superficial que sirva para afrontar los retos. Y tratarán, ante todo, de fomentar su propio pensamiento y su actitud reflexiva ante la vida. Lo grave es que no estamos hablando de niños, sino de una sociedad adulta a la que tratan como si tuviera tres años y fuera dependiente e incapaz. Y… ella, en muchos casos, se deja.

La podredumbre en la que vivimos está sobradamente reseñada. El desmantelamiento y venta de la propia estructura que nos mantenía como ciudadanos, una estafa económica y social a gran escala, y una cúpula que permite y ampara la evasión de impuestos, el espionaje político, o las maniobras policiales y mediáticas para intentar cambiar gobiernos. Un inmenso lodazal. Tampoco podemos fiar la resolución de tan gran caos a mirar, como en los triunfos deportivos, el derrumbe de nuestro sistema social. Tenemos un problema. Muy serio. Y no se trata de vender embutidos, sino los resortes para recuperar la propia vida y la de la mayoría.

Es difícil reconstruir todo lo destruido y limpiar los cimientos podridos, pero no imposible. No es irremediable. Vamos a la tarea. Dejemos la paella y la cerveza para reponer alegrías, y fijémonos en nuestro auténtico potencial de cambio positivo. Lo más costoso puede ser reedificar la Justicia que ha destrozado Gallardón -en nombre del Gobierno de Rajoy- para dotarse de medios con el cuño de la legalidad e imponer su modelo. Y, con él, este insostenible estado de cosas. Pero tampoco es irreparable. Las leyes injustas pueden derogarse .

La ciencia cambiará nuestro modelo económico. Miles de investigadores -que “exportamos”… a patadas en el trasero- están estimulando otros países. Médicos, químicos, expertos en tecnología, reciben reconocimiento internacional. El físico catalán Juan Ignacio Cirac viene sonando con fuerza para Nobel… que recogería la Alemania y el mundo, donde trabaja. Hay que contar con ellos. Con los que aquí se emplean duramente por seguir avanzando contra las intolerables restricciones.

Fuera de los economistas del sistema que contribuyen al fracaso de la sociedad, tenemos a quienes sí saben qué hacer para acabar con la deriva . Muchos. Desde el incansable Juan Torres López al propio José Luis Sampedro que desde su avanzada edad sigue alerta y tiene todo un historial en sus libros.

Los médicos y profesionales de la sanidad son quienes mejor conocer las soluciones para que volvamos a confiar en que se cuida realmente de nuestra salud, sin discriminaciones por cuenta corriente. Nos va la vida en ello. Textualmente.

Los profesores y catedráticos pueden cimentar  la educación de este país que ha disuadido siempre el pensamiento crítico.  Hay que comenzar por desmantelar la ideología werteliana  y aprender de países que, como Finlandia, arrojan –con menos gasto y mayor criterio- los mejores resultados del mundo. No podemos consentir que al “niño y la niña guapos” nos lo dejen aún más atontados e inermes.

También los profesionales de la Justicia despiertan. Había mucho que remodelar antes del obús lanzado por el gobierno del PP. Pongámonos a ello. Que encarcelen a los corruptos, que acaben con el latrocinio sin par que desfila ante nuestros ojos. Que exijan responsabilidades por el daño hecho a la sociedad desde tantos estamentos.

La información es esencial. Convirtamos a TVE en la BBC. No es una entelequia. Durante décadas, vivo incluso Franco, y solo antes de la toma del PP de Rajoy, muchos reportajes de Informe Semanal y En Portada podían haber sido exportados al mundo entero como hace la cadena británica con gran prestigio… y rentabilidad. Devolvamos a sus puestos a grandes profesionales expulsados de éste y tantos otros medios. O que busquen acomodo en otro con gran audiencia. Una ciudadanía ya educada muestra auténtica avidez por informarse y que no le engañen más. Sabe elegir e influir. Que eldiario.es y similares sean la tónica. Que sean visibles en las pantallas –en información y entretenimiento-,  quienes construyen y no la morralla.

Prioricemos el trabajo de los jóvenes. Estimulándoles con la certeza de que una rehabilitación es posible. Apoyemos y hagamos crecer a esos emprendedores creativos que ahora han de luchar contra innumerables trabas. Acabemos con la degeneración del empleo a través de una organización empresarial e impositiva que piense en la sociedad y no solo en el lucro de unos pocos. Redistribuyamos el dinero que sí hay, pensando en todos . Restablezcamos precios justos para transporte, Universidad, productos básicos, anulando las subidas abusivas, y que la economía vuelva a funcionar. 

Unámonos a los europeos que siguen nuestra misma trayectoria hacia la debacle. También van a por ellos. La peste de la precariedad y la injusticia se extiende sin control, como el fuego devastador que es. Construyamos una UE que piense realmente en los ciudadanos, hecha por los ciudadanos.

Hay políticos que pueden apuntarse a la tarea, la mayoría –hoy- no representa a la sociedad que gestiona. Y eso hay que cambiarlo. Regenerar la política también. Han de aprender que un voto, que el voto de una minoría decisiva, no es un cheque en blanco para cambiar el sistema. Que la ciudadanía comunicada ya no vive en el siglo XIX como ellos.

Pero ha de ser la sociedad la que tome las riendas. No puede seguir mirando solo como al balón que detiene Casillas, y menos mientras destrozan su vida. Aquella España que llenó las plazas del 15M demostró una gran capacidad organizativa, educación, sentido cívico y de colaboración de los unos con los otros. No todo es caspa, no todo es la España de FAES. Y hay muchas personas esperando a ver un camino para emprenderlo con pasión y razón. Esa senda no es la paella, el infantilismo, el paño caliente, es la madurez adulta. Existe ese potencial. La basura que no lleva visos sino de crecer se puede aventar. Lo que nos pasa no es irreversible.

En el año nuevo –ese capricho del calendario- alcemos la copa no porque 2013 sea un año “próspero” y feliz, él solo no lo será. Todo lo contrario. El brindis es éste : “porque nosotros lo cambiemos”.

*Publicado en eldiario.es

¿Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo?

Lo primero que publiqué en mi vida fue un alegato contra la Navidad. Contra su parafernalia e hipocresía. Tenía 17 años y, muy osada, me presenté en el vespertino Aragón Express y dejé el artículo en un sobre. Al día siguiente apareció en el periódico con un antetítulo: “La rompedora de tópicos”.

Aquellas celebraciones, las de mi niñez y juventud, eran casi humanas al lado de las que se fueron desarrollando con el tiempo hasta llegar a hoy. Quiero decir que sí tenían un punto entrañable en la reunión de la familia o en los menús de “tirar la casa por la ventana” que solo se producían esos días en todo el año. En “sacar” la vajilla o ver a mi madre maquillarse por única vez en los doce meses. Mi tío Fernando componía unos versos de resumen y anticipo, de cambio de ciclo, con referencias a quiénes y a qué le había parecido más destacado. Luego se comentaba en corrillos si había gustado o no. A mí siempre me encantaban.

Hubo Navidades exultantes en vida. De efervescencias absolutas. De seguir tradiciones por el placer de hacerlo, no por obligación, o volver a romper moldes. Y es cierto que la felicidad personal ha de aislarse de la general, pero las circunstancias que concurren, convierten a éstas en una de las peores de nuestras vidas.

Me asombra que, con la debacle en la que estamos inmersos, sigan llegando multitud de comunicaciones -ahora también por Internet, sobre todo por Internet- deseando “Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo”. Frase que detesto, por tópica y poco imaginativa, desde que tengo uso de razón, creo. Regresa la moda de enviarlas con escenas religiosas. Hasta con la mula y el asno que ha dicho el Papa en su ensoñación que no existieron como tales, pero que la jerarquía eclesiástica española decide que se pueden poner por tradición. Esos despropósitos continuos. Las hay también indignadas, poniendo de relieve los muchos atropellos de los que estamos siendo objeto. Pero todos me desean que sea feliz. Brinde no sé bien por qué, y sobre todo que el 2013 sea “próspero” y estupendo.

¿En base a qué razón va a serlo? ¿Cambia algo porque los arbitrarios calendarios salten de un mes a otro? Eso de entrada, porque si nos atenemos simplemente al futuro inmediato, con los mimbres que se han sentado no cabe esperar más que una profundización en el caos.

Amigos, que Rajoy y su “troupe” siguen ahí. Y parece que por mucho tiempo. Nos privatizan la sanidad, nos la recortan, y es asunto fundamental para estar vivos y sanos. Cercenan también la educación, la ciencia, la cultura, que en este caso es vital para ser personas. Dejan la justicia para los ricos, mermando las posibilidades de ejercer como ciudadano. Con un sin fín de chorizos impunes que hacen hervir la sangre. Cada vez más pobres, con menos seguridades, con el horizonte de empeorar… ¿Qué broma es ésta del Feliz Navidad y el Próspero Año Nuevo?

Porque sí, continúa ahí Rajoy y su enfermo PP. De codicia, ineptitud y ultraderechismo. Y los medios informativos que nos hablan de Cataluña y del fin del mundo. No todos. Hoy me han reconfortado Isaac Rosa, Iñigo Sáenz de Ugarte, Juan José Millás o Federico Mayor Zaragoza. Y, sí, la gente que se bate en las calles protestando contra tanta inmundicia. El problema es la masa ameba. La que sigue sustentando el tinglado y pensando que por arte de magia esto se arreglará sin más.

Los grandes afectos que me sustentan siguen ahí también. La esperanza en muchos –aunque insuficientes- ciudadanos con criterio y coraje. Pero no hace falta que sea Navidad para sentirlos cerca. Van, vais, a estar aquí pasados los espumillones y los brindis huecos. Próspero no lo creo, pero fructífero lo será en amor (algo más especial sería bienvenido 😉 )y –espero- en la búsqueda de soluciones. Lo mismo hoy, que mañana, que el día 1, o el 11 de Enero. Por cierto.. ¡Muchas gracias!

Hay que impugnar toda la política del PP

Se cumple un año del aciago día en el que Mariano Rajoy empezó a gobernar. Desde entonces todo nos va peor a los ciudadanos, mucho peor. Pero tampoco las cifras macroeconómicas –las únicas que les importan- mejoran. Por el contrario, van en caída libre. Este año se salda con un suspenso, que nos va a hacer perder… la carrera. En sucesivos ejercicios de no operarse un cambio.

Un vistazo general a los incumplimientos del PP, nos lo da estupendamente -como es habitual-, Nacho Escolar. Ningún ser humano decente tendría valor para encima echar culpas fuera y seguir mintiendo con promesas de soluciones que no están avaladas por los datos. Todo lo contrario. El camino que predicen los hechos es ahondar en el despeñe.

Y la estafa continúa. Cada día añade grados. Ahora han decidido “garantizar hasta el 80% de los ingresos de las autopistas de peaje”, ésas a las que dieron paso, sin planes de viabilidad, en su anterior mandato. Es a costa de nuestra salud, nuestra educación, nuestro presente y futuro. Y, mientras -por ejemplo, que los atropellos son diarios y varios-, han situado a las Universidades españolas entre las más caras de Europa… con uno de los sueldos más bajos.

En estos días de balances y paños calientes para que no nos desanimemos del todo, el Tribunal Constitucional nos ha brindado un respiro. No solo eso, un punto de apoyo para demoler toda esta mole y mugre que nos aprisiona. Le ha dado un fuerte varapalo al gobierno del PP que impugnó la decisión del ejecutivo vasco –presidido por Patxi López- de no negar la sanidad pública a los inmigrantes. Dice así, entre otras cosas:

Todos los poderes públicos deben “garantizar a todos los ciudadanos el derecho a la protección de la salud”. El argumento del ahorro, en el que se basó el Gobierno para limitar la atención sanitaria, no puede prevalecer sobre el interés general de preservar la salud. La “conveniencia de evitar riesgos para el conjunto de la sociedad”, y la importancia de mantener el derecho a la salud y a la integridad física de las personas no pueden verse desvirtuadas “por la mera consideración de un eventual ahorro económico” que ni siquiera se ha concretado.

Sí, es el punto de partida. Hay que promover una gran demanda que revise la constitucionalidad de buena parte de los decretos y leyes puestos en marcha por el PP y que afectan a materias fundamentales. Ver qué resquicio legal hay también para exigir responsabilidad por incumplir de principio a fin el programa, es decir, el compromiso con el que se presentaron a los ciudadanos. Existen abogados preparados y batalladores. Existe una Justicia que despierta.

Sería un precedente mundial: echar a un gobierno por demanda ante los tribunales. Por una «moción de censura ciudadana». Muchas veces fuimos pioneros, hay que poner en marcha esta acción.  A mí me parece viable ¿Algún letrado en la sala?

Carta abierta a Rajoy de todas las asociaciones de jueces y fiscales

En la presente Legislatura se está produciendo una indeseable avalancha de reformas legislativas, impuestas por el Ministerio de Justicia en el ámbito de la Justicia. Dicha imposición se está realizando sin consenso con el resto de fuerzas políticas presentes en el Parlamento y despreciando los criterios técnicos de todas las organizaciones representativas directamente implicadas en el posterior desarrollo práctico de la reformas (jueces, fiscales, secretarios judiciales, abogados, procuradores y funcionarios). Por supuesto, despreciando los intereses más legítimos de los ciudadanos, que desconocen alcance social de las reformas puestas en marcha por el Ministerio de Justicia.

De esta forma, se disgusta a la ciudadanía, que cada vez se siente menos representada en las instancias que organizan la vida y la convivencia en el país y más alejada del Ministerio de Justicia, al que día a día viene valorando más negativamente. Pero al mismo tiempo, el Ministerio de Justicia, centrando su actuación en un mero ejercicio del poder por la vía de la imposición sin consenso y sin diálogo, olvida no ya la mejora efectiva del sistema que administra, sino también las condiciones de vida en general de los administrados y de todos los españoles.

La situación se ha agravado sensiblemente en los últimos meses, en los que el discurso oficial ha ido por cauces y derroteros divergentes con los problemas y sensibilidades sociales. En ningún momento se ha atisbado en el ministro responsable la más mínima intención de acercamiento al mundo real de la gente y al papel vital que la Administración de Justicia juega en la democracia y en la defensa de la libertad.

De hecho, el Ministerio de Justicia no ha conseguido organizar un programa de reformas capaz de sintonizar con la realidad social ni con la situación de la Justicia. Y, mucho menos, capaz de entusiasmar a la sociedad con propuestas veraces, transparentes y bien comunicadas para restablecer la estabilidad perdida, la confianza y el empuje necesario con el que superar la gravísima crisis económica, social y política en que está embarcada España. Una crisis que no es necesario describir de manera más prolija, pues está en la mente de todos y en todas las conversaciones.

El cuadro sintomático en materia de Justicia se resume, hasta el momento, en este conjunto de despropósitos:

– Intento de reforma del Consejo General del Poder Judicial, promovido por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, con la finalidad de cercenar la división de poderes y de quebrantar la independencia judicial.

– Ley de tasas, con fijación de cuantías desproporcionadas, que atentan al derecho fundamental a la tutela judicial efectiva.

– Privatización de la justicia, reduciendo las competencias del marco judicial y traspasándolas a otros colectivos.

– Inexistencia de inversiones en materia de justicia, donde se mantienen ratios de población con jueces y fiscales en rangos ínfimos, equiparándolos a niveles de países de segundo orden.

– Ausencia de agilidad en las normas procesales.

– Endurecimiento innecesario del Código Penal, donde se introducen nuevos tipos penales, devenidos de asuntos puntuales con impacto en la opinión pública. Esta reforma sobresaturará las Fiscalías y los juzgados con competencias penales, con una reducción de los medios personales para poder afrontar dichos asuntos.

– Carencia de propuestas que solucionen las problemáticas mas acuciantes de los ciudadanos como serían los desahucios hipotecarios.

– Falta de modernización en la Administración de Justicia.

En relación con la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que cumplirá su tramitación legislativa el próximo martes 18 de diciembre en el Parlamento, denunciamos la falta de audiencia real que han tenido al respecto las asociaciones profesionales correspondientes, su inadecuación a las normativas europeas, su innecesaria tramitación por vía de urgencia y, en definitiva, su imposición mediante un ejercicio de fuerza sin escuchar a quienes, conocedores de primera mano de la situación, van a proceder a su aplicación. Se trata de una interpretación de la política que consideramos carente de sentido de Estado.

Ante la falta de respuesta a nuestros requerimientos por parte del Ministerio de Justicia, solicitamos el voto negativo o la abstención de los grupos parlamentarios en la votación correspondiente. Y anunciamos la promoción de todos los recursos y procedimientos disponibles en derecho para que sea derogada lo antes posible y sustituida por otra ley más razonable, más razonada y debidamente consensuada, en coherencia con nuestro compromiso con la Justicia y en defensa del interés general de la sociedad española.

Instamos tanto al Presidente del Gobierno como al Ejecutivo en pleno que asuman un compromiso real en defensa de la Administración de Justicia, para que esta pueda cumplir las elevadas funciones constitucionales que tiene asignadas. Los representantes de las asociaciones de jueces y de fiscales continuaremos reclamando soluciones para que nuestro sistema judicial pueda seguir garantizando los derechos fundamentales en el marco de nuestro Estado Constitucional.

Madrid, 17 de diciembre de 2012

ASOCIACIÓN PROFESIONAL DE LA MAGISTRATURA

ASOCIACIÓN JUDICIAL FRANCISCO DE VITORIA

JUECES PARA LA DEMOCRACIA

FORO JUDICIAL INDEPENDIENTE

ASOCIACIÓN DE FISCALES

UNIÓN PROGRESISTA DE FISCALES

ASOCIACIÓN PROFESIONAL INDEPENDIENTE DE FISCALES

*Visto en eldiario.es

Mariano Rajoy dice que todo es culpa del PSOE. Todo. «Cargarán con una culpa histórica. Hay que decirlo alto y claro». Y sin despeinarse.

Los talibanes y la sociedad ameba

Uno dice que “gobernar es repartir dolor”, otro admite que incrusta la religión católica en los planes docentes como una cruzada: “Que la religión esté en la escuela es una opción política”, dice Wert. En cualquier país democrático, en cualquier Estado cuya Constitución lo designe como aconfesional, estas actitudes llevarían a un cese como mínimo. Hemos caído en manos de talibanes integristas católicos, sin que la ciudadanía ameba se inmute tampoco. Mejor, la sociedad, que hablar de «ciudadanía» en este caso no cuadra.

Rajoy les apoya. Incluso se permite menospreciar a los representantes de un poder fundamental del Estado, la Justicia, para situarse al lado de ese ministro que no solo quiere infligir dolor, sino establecer la cadena perpetua y una figura que resta todas las garantías: dejar 10 años en la cárcel a los condenados que estime oportuno tras haber cumplido su condena. Más aún, “Gallardón no se contenta con poco, Gallardón quiere convertir a un Poder del Estado, al Tercer Poder, en una parte de la Administración, que el Poder Judicial sea una parte de la Administración del Estado sometida directa o indirectamente al poder político”, escribe Elisa Beni en un muy documentado artículo.

Rajoy tiene el país hecho una ruina, con la cifra más alta de deuda en un siglo, un incremento del paro espectacular debido a su gestión, o los mayores impuestos para las menores prestaciones. “Sor” Fátima Bañez falta a las cumbres europeas de empleo para irse a tomar canapés o invocar a la Virgen del Rocío, mientras las cifras del paro se despeñan. Otra saca la mantilla para mentir con desparpajo sin igual cada vez que aparece en pantalla. Ignacio González, el sucesor a dedo de Esperanza Aguirre, insulta a los profesionales de la sanidad en perdición, por su causa y la de todos sus colegas, Ciu incluido. Y la de la ministra premonitoriamente llamada Mato.  Gallardón y Wert, de nuevo, a los de justicia y educación. Y todos ellos y su prensa, agitan el trapo de Cataluña a toda hora para distraer de lo esencial. Maquiavelo no encontró mejores alumnos.

Por ninguno de ellos ha pasado el desarrollo. Han vivido medio siglo, o desde su nacimiento, ajenos a los tiempos. Con eficacia inusitada (en progresión opuesta a la solución de la crisis) nos han devuelto a los oscuros tiempos de la dictadura franquista. Y las amebas tragan y tragan.

Anoche vi por enésima vez “Un franco, 14 pesetas”, de Carlos Iglesias. Siempre que la proyectan no puedo evitar seguirla porque me recuerda tiempos vividos y que había creído dejar atrás. Carlos Iglesias nos cuenta una historia biográfica de cuando sus padres emigraron a Suiza. La lucha del progenitor por abrirse camino con la mente bastante abierta. La madre, mujer tierra, que solo piensa en volver a España y amarrar la familia a su manera. El chico –el propio Carlos- que, tras cinco años de escuela –gratis- y ya en perfecto alemán, explica en una clase de reproducción humana: “Eso será en Suiza, a los españoles nos trae la cigüeña”. Y que sufre un fuerte impacto al regresar a ese país empobrecido, paleto, en el que oirá decir que “como aquí no se vive en ninguna parte”. Quiere irse, pero se queda. A ser actor y director, a volcar su frustración y su rabia. Ése es el modelo del PP, aquél en el que los señoritos eran ellos o sus familiares. Cuando no se pensaba más que en el bien de éstos.

La programaron en TVE, un día después de “V de Vendetta”. Algún currito de la empresa burla el cerco oficial y nos manda mensajes. Pero con las amebas no va nada de lo que nos ocurre a todos, fundamentalmente por su causa. Basada en una serie de cómics de los 80, también aparece rigurosamente actual.

Exigimos un referéndum

Comisión proreferéndum

Se acaba de poner en marcha una iniciativa interesante: pide exigir un referéndum al gobierno de Mariano Rajoy sobre la política que está aplicando «porque no se puede concurrir a las elecciones con un programa y gobernar con otro«. Esta Cumbre Social reúne a personas y organizaciones que no suelen verse juntas, unidas en ese objetivo común. Ésta es la comisión promotora. Acabo de apuntarme.

El propósito es recoger firmas para que ese referéndum se celebre.

Y ésta es la carta…

«Señor Presidente del Gobierno de España:

Nos dirigimos a usted en nombre de la ciudadanía y del profundo malestar que experimenta ante la situación de deterioro político, económico e institucional en el que nuestro país parece a punto de naufragar.

No cuestionamos la legitimidad de su gobierno, pero queremos hacer constar que la legítima victoria electoral que el PP obtuvo el 20 de noviembre de 2011, se fundó en un programa donde no constaba ninguna de las medidas que usted ha aplicado desde entonces, con el pretexto de resolver la atroz crisis económica que padecemos sin lograr otra cosa que agudizarla aún más.

En su programa electoral ni siquiera se insinuaban los brutales recortes que han sufrido las inversiones y servicios públicos de nuestro país. Tampoco se anunciaron en el debate de investidura, y a partir de entonces, los miembros del gobierno que usted preside se han dedicado a desmentir sistemáticamente sus propias políticas, en un ejercicio de hipocresía sin precedentes desde la instauración de la democracia española. Como consecuencia de sus prácticas, amplios sectores de la sociedad sentimos que nos hallamos ante un flagrante incumplimento del «contrato electoral» establecido entre el PP y sus votantes. Y consideramos que esta situación sólo puede resolverse democráticamente si el programa de gobierno que antes ignorábamos y ahora padecemos se somete a consideración de los mismos electores que le llevaron al poder.

El deterioro al que están siendo sometidos los derechos sociales y laborales y las redes de protección, los recortes en materia educativa, sanitaria y de servicios sociales, el deterioro y abandono al que se ve sometido el medio rural, el empobrecimiento de la mayoría de la población, la eliminación de derechos de las mujeres, la injusticia de las medidas que se vienen adoptando y la constatación de que los más ricos y poderosos de nuestro país no sólo no contribuyen a paliar esta situación, sino que están consiguiendo eludir sus responsabilidades, y hasta enriquecerse aún más a costa de todos, están alimentando un sentimiento de indignación popular que se traduce en una profunda animadversión hacia quienes aplican unas políticas que agreden a los ciudadanos en lugar de proteger sus intereses. En esta situación, afrontamos un serio y creciente riesgo de desafección democrática -como ha quedado reflejado en la última encuesta del CIS-.

Parte de la desafección que siente la ciudadanía hacia las instituciones democráticas se justifica por la distancia que se percibe entre lo que los representantes políticos dicen cuando están en campaña electoral y lo que hacen cuando llegan al poder, en cómo se ejerce la actividad política y en la relación que instituciones y formaciones políticas establecen con los ciudadanos.

Por estas razones, y amparándonos en el artículo 92.1 de la Constitución española, que establece que: «Las decisiones políticas de especial trascendencia podrán ser sometidas a referéndum consultivo de todos los ciudadanos», reclamamos que se celebre una consulta popular vinculante acerca de los recortes que están cambiando la realidad de nuestro país y la vida cotidiana de sus habitantes.

Su gobierno no puede seguir escudándose en el argumento de que los ciudadanos les votaron para superar la crisis y que las medidas que ahora aplica van en esa dirección. Porque si los ciudadanos queremos que se supere la crisis, también queremos y tenemos derecho a saber cómo se hará, qué supondrá en nuestras condiciones y expectativas de vida, y si los esfuerzos a realizar se practicarán de forma equilibrada.

El 20 de noviembre nadie pudo pronunciarse sobre el abaratamiento del despido, sobre la individualización de las relaciones laborales, sobre los recortes en educación, sanidad y servicios sociales, entre los que figura la atención a la dependencia, sobre el incremento de los impuestos, sobre la reducción de salario y pérdida de empleo en las administraciones y empresas públicas, sobre los recortes en dependencia, sobre la reducción de las prestaciones por desempleo… Esos son los temas responsables de que muchos de sus votantes se sientan estafados por su gobierno. Nuestra iniciativa pretende darles la oportunidad de opinar sobre lo que su campaña y su programa electoral les escamoteó hace un año.

No estamos planteando nada estrafalario. Ningún gobernante democrático debería temer las consultas populares, y además, existen precedentes. En la década de los ochenta el Gobierno socialista, pese a contar con una mayoría absoluta de 202 diputados, sometió a referéndum la entrada de España en la OTAN. Se trataba entonces, como ahora, de una decisión política de especial trascendencia que no había figurado previamente en su programa electoral.

Volvemos a encontrarnos ante «decisiones políticas de especial trascendencia», ya que pueden limitar drásticamente el ejercicio de derechos civiles garantizados por la Constitución de 1978. Si entonces los ciudadanos fuimos llamados a aprobarla en referéndum, ahora nadie debería negarnos la oportunidad de volver a opinar sobre las modificaciones que, de hecho, los recortes imponen a aquel texto. Si a esto le añadimos el efecto universal de unas medidas que padecemos todos los españoles sin que ninguno de nosotros haya podido opinar sobre ellas, nadie puede extrañarse de que pidamos al Gobierno que usted preside que convoque un referéndum en el que la ciudadanía pueda expresar libremente su opinión sobre si este es el camino a seguir para superar la crisis.

Octubre 2012″

 Se instalarán mesas para recoger firmas pero también se puede descargar aquí.

Había mucha gente en el aula inmensa y muchos medios. Con algún ex compañero he hablado. Excéptico. Espero supere esa sensación. En el acto han hablado Carlos Berzosa, Máximo Pradera y Almudena Grandes quien ha dicho: Los medios dirán que somos irresponsabes. Yo estoy aquí por responsabilidad

Las firmas ya han comenzado. Con gran expectación mediática. Veremos, en efecto.

En nombre de la mayoría absoluta

El PP está llevando a cabo con inusitada presteza lo que parece un cambio del modelo de Estado en España. Se apoya en la mayoría absoluta que otorgaron a Mariano Rajoy 10.830.693 ciudadanos, el 30,37% del electorado. Conviene recordar que con más porcentaje y más votos, Zapatero no la consiguió en los dos anteriores comicios.

No cabe poner en entredicho la legalidad del Gobierno del PP de acuerdo con nuestras leyes electorales, pero sí preguntarse –a la vista de sus actuaciones– si no está aplicando una mayoría “absolutista” para obtener los fines que persigue. De entrada elude a casi el 70% del electorado que no apostó por Mariano Rajoy. Tampoco da la impresión de pensar en cuántos ciudadanos se inclinaron por él creyendo –en el más estricto sentido de la palabra– que solucionaría la crisis. Lo más grave sin embargo es la torsión del propio concepto de democracia, no solo en actitudes, sino en leyes que se han puesto en vigor. 

Un Gobierno democrático ha de atenerse a normas y convenios de mayor rango que los resultados electorales. Para empezar, España es “un Estado social y democrático de Derecho”, según consagra el Artículo 1º de la Constitución. Social, no mercantil. Y por tanto asegura una serie de derechos a los ciudadanos.

El derecho a la sanidad, por ejemplo. Está recogido en la Constitución española, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y está declarado desde 2010 por la ONU –de la que formamos parte– “Derecho Humano esencial”. Pues desde este 1 de septiembre, el PP deja sin sanidad pública gratuita a más de 150.000 emigrantes y numerosos españoles que no cumplen los requisitos de una salud pagada en virtud de contratos de trabajo.

La reforma laboral tampoco parece ajustarse escrupulosamente a varios artículos constitucionales: el derecho al trabajo (artículo 35), el derecho a la negociación colectiva (artículo 37) o el derecho a la libertad sindical (artículo 28). El Gobierno –y su prensa afín– atacan en particular a los sindicatos.

Por muchos que sean sus errores, su labor también está avalada por la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su artículo 23.4: “Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses”. En este sentido, que hayan dejado de ser vinculantes los convenios laborales en las negociaciones colectivas sitúa al trabajador en la indefensión ante el empresario. Agravada de día en día en el país que ostenta el récord de desempleo del mundo desarrollado.

Estamos viendo cercenado el derecho a la justicia con las leyes de Gallardón –que prácticamente reservan los recursos a las sentencias a los más ricos y que han sido protestadas por el propio poder judicial– o la supresión o restricción de los turnos de guardia de oficio en algunas comunidades autónomas. Asistimos atónitos a presiones gubernamentales para adoptar determinada postura como ocurrió para intentar salvar a Dívar. La separación de poderes es consustancial a la democracia.

Sería prolijo para un artículo enumerar lo que no es sino una actitud. ¿La que expresó en el Congreso de los Diputados el exabrupto de la popular Andrea Fabra? Recortes e incrementos nada inocentes. Copagos, merma de la ayuda a la dependencia y al desempleo, dificultad de acceso a la cultura como si ese valor esencial fuera accesorio, colegios segregados por sexo, discriminación de los alumnos en los comedores según su poder adquisitivo, pavor a las tecnologías de la información en los textos escolares, el aborto, la mujer tutelada de nuevo, la  familia, la autoridad frente al diálogo… una vuelta al pasado, en definitiva, con fuertes tintes del capitalismo salvaje al uso. Un cambio del modelo social.

El flagrante asalto a las radiotelevisiones públicas que han vuelto a ser “de partido” y con destituciones arbitrarias debidas a la inquina personal de dirigentes del PP, como ha ocurrido con Ana Pastor en TVE. O el de Javier Gállego y su Carne Cruda de Radio 3 (RNE) por ser crítico, libre y brillante como pocos.

Con una gestión económica nefasta hasta límites que ni los más críticos y conocedores de datos podían anticipar, con un país a las puertas de un segundo rescate, en el que todas las cifras económicas se desmoronan y pierden los ciudadanos calidad de vida y derechos en cascada, el PP se desliza por terrenos peligrosos en el modelo de Estado en el que está empecinado.

Y, además, la agenda del presidente como secreto inviolable. Comparecencias parlamentarias –de Rajoy y de todo su equipo– que son sistemáticamente rechazadas por la mayoría absoluta. O la ausencia de auténticas entrevistas periodísticas y ruedas de prensa.

Hemos visto inducir conceptos perversamente erróneos que no parecen basados solo en la ignorancia, al asegurar varios miembros del partido gobernante que “la soberanía popular reside en el Parlamento”, según atestigua el vídeo, por ejemplo, de la ministra Fátima Báñez. Es en el pueblo donde reside, y las Cortes la representan.

Un Gobierno ha de gobernar, pero ¿hasta dónde llegan las prerrogativas de su mayoría absoluta? Si decidiera –que de ningún modo es el caso– abolir la propiedad privada, ¿sería legítimo también? Pues muchas acciones en la línea ideológica del PP asisten al mismo contrasentido.

El ensañamiento con los funcionarios del sector público por ejemplo, está destinado tan solo a privatizar servicios esenciales de este… Estado social que costeamos con nuestros impuestos, en beneficio de unos pocos.

¿Todo vale con las mayorías absolutas? Terribles ejemplos del pasado hacen temer que no. La relajación actual de los valores democráticos o la prioridad del pago a la especulación sobre las necesidades de los ciudadanos dibujan inquietantes escenarios. También se decidió la inclusión de esa prelación en la Carta Magna, sin más trámite, por la mayoría de PSOE y PP, en este caso juntos.

Es la inacción de la sociedad la que posibilita estas conductas desviadas de las que se convierte en cómplice. No basta con acudir a las urnas. Cuando creemos en fundamentos básicos de nuestra convivencia, como es el valor democrático del voto, hay que pensar en sus condicionantes. Nadie como José Luis Sampedro definió mejor lo que nos ocurre, yendo a las auténticas causas de la situación que nos está llevando al abismo:

¿Democracia? Es verdad que el pueblo vota y eso sirve para etiquetar el sistema, falsamente, como democrático, pero la mayoría acude a las urnas o se abstiene sin la previa información objetiva y la consiguiente reflexión crítica, propia de todo verdadero ciudadano movido por el interés común. (…)  Se confunde a la gente ofreciéndole libertad de expresión al tiempo que se le escamotea la libertad de pensamiento”.

Vivimos tiempos muy duros que pueden llevar a perversiones indeseables. Leyes y factores por modificar, de forma apremiante ante el cariz de los acontecimientos. Pero cuando se ha incumplido el programa y las promesas electorales, cuando la palabra de Rajoy (y de su equipo) es papel mojado tras la lluvia de los hechos caída sobre él, y cuando asistimos al cambio de un modelo de Estado, lo mínimo que se le puede pedir a un partido democrático es que coteje en las urnas si ésa es la voluntad de la mayoría real y convenientemente informada. Nuevas elecciones. ¿Con este panorama político? Esa es ya otra historia que también habrá que contar.

*Publicado en Zona Crítica. eldiario.es

¿Separación de poderes en España?

El juez, Jacobo Pin, que dirige la instrucción del caso Fabra desde hace tres años, ha denunciado presiones de la Audiencia Nacional de Castellón para que cierre la causa por cohecho contra el prohombre del PP en la provincia. Es consciente de lo inhabitual de su petición de amparo al Consejo General del Poder Judicial pero, dice, que se está «perturbando su independencia».

Pin lleva 3 años a cargo del caso y es el noveno juez que ha pasado por la causa ya que todos sus predecesores “desaparecieron” casualmente –merece la pena leer el resumen completo de la información de María Fabra en El País-.

Se da la circunstancia de que el titular de la Audiencia de Castellón, Carlos Domínguez, es amigo del imputado Carlos Fabra, y fue cuestionado por este hecho. Para su reelección en el cargo contó con el apoyo… de Fernando de La Rosa, amigo de Camps, y que actualmente preside el CGPJ –el órgano de gobierno de los jueces- tras la renuncia forzada de Dívar. De la Rosa es el mismo que se fue dos veces a la Patagonia con cargo al erario público (el conjunto de los vocales se gastaron 360.000 euros en esos menesteres). Y es quien tiene que solventar la petición de amparo de Jaboco Pin, el magistrado que se queja de presiones en el caso del antiguo Presidente de la Diputación de Castellón y destacado miembro del PP.

Por otro lado, Baltasar Garzón ha sido condenado a pagar 482 euros al presunto cabecilla de la trama Gürtel vinculada al PP, Francisco Correa. Es en concepto de costas por el caso que inhabilitó al entonces juez instructor Garzón por escuchas a los abogados, consideradas ilegales -y legales en otros procedimientos judiciales como el caso de Marta del Castillo-. Correa, pendiente de juicio después de 3 años, ha salido de la cárcel en libertad provisional.

   Además de la inhabilitación de Garzón y su expulsión de la carrera judicial por esta condena de la denuncia promovida por Correa y a la que el Supremo dio la razón, el PP nada más llegar al poder, cesó y sustituyó tanto a la cúpula policial que había investigado la Gürtel, como al grupo de la Agencia tributaria que había igualmente llevado la Gürtel.

 La separación de poderes es condición sine qua non de la democracia. Y la corrupción el cáncer que la retrae y puede anularla también. Los países más prósperos para sus ciudadanos -los nórdicos por ejemplo- carecen de corrupción institucional y política.

 La prima de riesgo y los intereses para pagarla han sobrepasado el límite, somos un país rescatado a cuya sociedad se le están prácticando los más duros recortes. Nuestro presidente por la gracia de los votos ya ha encontrado a un nuevo culpable para la quiebra española, ya no es Zapatero, ahora son las Instituciones de la UE: él jamás. Mantengo con vehemencia que todos los problemas se atajan desde los cimientos: la corrupción y la antidemocrática concomitancia de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial tiene podridos nuestros cimientos ¿»presuntamente»? Y con el apoyo de una parte de la sociedad aborregada y corrupta. Mientras no solucionemos esto, nada haremos cambiando los cierres de las puertas para que no entre el aire, o enmoquetando los suelos de los pisos: el germen está en la base.

Y no entiendo que a estas alturas del día, no haya dado explicación alguna al caso de Jacobo Pin el ministro de Justicia. Ni que gran parte de medios, periodistas y ciudadanos de cualquier profesión o actividad permanezcan impasibles ante lo que está ocurriendo. Todos los países que han consentido este estado de cosas han terminado pagándolo muy caro.