Busco pareja

Me han ofertado un intercambio publicitario: yo pongo el enlace de la página “buscar pareja” y ellos anuncian El Periscopio en su web. Andaba preguntándome qué han visto aquí para pensar que esa transacción es posible. Pero algo habrá. Imagino a estos portales con un equipo de prospección de mercado en el que, con seguridad, hay psicólogos. Habrán pensado que cambiar el mundo es una tarea pesada para acometerla sin ciertas compensaciones y han abierto esa puerta. Por ayudar.

El cerebro se usa poco esta temporada, en efecto, como decía un comentario del artículo anterior. Así que rindámonos a los placeres de cuerpo y espíritu. Pero sin abandonar la parte práctica de la cabeza. No necesito ningún portal si ya tengo –para mí y a vuestra disposición- un blog. El otoño es tiempo de arrumacos –siquiera sea por las frescas temperaturas-, están preciosos campos y parques para caminar de la mano, y es buen momento para buscar pareja. Empiezo yo misma, para dar ejemplo.

Premisa principal: pareja siamesa no. A ratos y civilizada. En último extremo se puede estudiar la variable “parejas” incluso, para donde no llegue una, llegue otra.

REQUISITOS A VALORAR (AUNQUE NEGOCIABLES, COMO TIENE QUE SER):

  • Hombre. La edad me es indiferente. Y no pienso pedir perdón por la mía.
  • Inteligente, culto, progresista.
  • Que sepa del mundo en el que vive y le interese lo que les ocurre a los demás.
  • Altura mínima: 180. Atavismos y prejuicios, qué le vamos a hacer.
  • Con que sea monillo o tenga cierta gracia, basta. A estas alturas he moderado mis exigencias.
  • Que no venga con demasiadas taras sentimentales y corra un cierto caudal de sangre por sus venas. Cuanta más, mejor. Tibios y témpanos abstenerse.
  • Preferentemente, que se entere de que luce la luna llena en una cita.
  • Que sepa gozar de todos los placeres que brinda la vida. Desde la buena mesa a la buena cama.
  • La ternura puntúa también alto.
  • Que le guste la música, el cine, la literatura, pintura, escultura, arquitectura, todo (o parte) de lo que implica la cultura en definitiva. y sepa disfrutarlo solo si a una no le apetece compartirlo en ese momento.
  • Gozarán, asímismo, de una particular valoración los científicos, con sus mundos nuevos para mí (siempre que no carezcan del resto de los requisitos).
  • Que sepa conversar. Si es un auténtico estímulo para las ideas, será difícil no rendirse.
  • Que tenga y respete los espacios.
  • Paciente con las manías no compatibles.
  • Que no sufra de alergia a las gatas, ni -por el momento- al humo.
  •  Generoso, nada rácano. De ello se derivan muchas actitudes vitales.
  • Resoluto y que mantenga una cierta coherencia en sus decisiones y no maree con idas y vueltas.
  • Con algunos gramos de locura. Gramos, digo.
  • Con algún recurso “feromónico” por si todo lo que antecede tampoco funciona, as usual.
  • Sentido del humor. Indispensable

Yo me voy con unos amigos muy majos de fin de semana y estaré menos pendiente del blog. Es mejor además, tomar distancia y tiempo ante tan trascendental decisión. Los comentarios o el contacto directo es un buen sistema para estudiar posibilidades y armonizar las propuestas.

En los comentarios  también, podéis -y debéis-  cumplimentar vuestras peticiones de pareja, si la buscáis. Es gratis. Un servicio público y amistoso que, con seguridad, obtendrá más adhesiones que cambiar el mundo. Aunque lo uno, no quita lo otro. Y una vez felices, mucho más felices, se puede emprender con más entusiasmo la tarea. Nos aguarda un futuro prometedor. De cine.

Veremos a Belén Esteban en el Parlamento

Casi a diario hablamos aquí de la peligrosa deriva de la sociedad mundial y del descrédito de la política (como causante siquiera por inacción) que en España ya se sitúa como tercer problema para los ciudadanos. El caos dispone de diferentes formas de aposentarse y se observa una tendencia de cómo lo está haciendo ahora: el «backlash«, «latigazo hacia atrás«, o «patada hacia atrás» como libremente lo voy a traducir.

Explicaban en la BBC, en un debate de altura, porqué los sensatos ciudadanos suecos han votado a la ultraderecha. Ha sido eso, el «backlash». Hartos de la política tradicional, de que la izquierda no se comporte como izquierda, ni la derecha como derecha, han salido por un extremo. Aunque hay un porcentaje que en efecto sí quiere machacar a los emigrantes tomando la justicia por su mano, en ausencia de otro poder real que «los mercados» (a quienes poco les preocupan estas cosas). Como en el Oeste.

En EEUU, el Tea Party adopta la forma más definida de lo que se está cociendo. Una amalgama de ciudadanos con un solo punto en común: el ultraconservadurismo. Aún tienen que concretar un líder pero se apuntan una analfabeta populista republicana, Sarah Palin, o Glen Beck, exitoso presentador de la Fox, poco más que un Jiménez Losantos, aún con más poder.

En la maltratada Islandia, un humorista se hizo con la alcaldía de la capital, Reykiavik. Jón Gnarr desplazó -nos dijeron las reseñas-, a las siglas tradicionales con una formación que se declara abiertamente corrupta y asegura que no cumplirá sus promesas electorales.

En España tenemos a Belén Esteban. Y no es una broma. La sucia máquina de hacer dinero que es Telecinco ha apostado por el experimento. Si se presentara a las elecciones, se situaría como tercera fuerza política en España, obtendría 5 diputados. Verla y escucharla hiere una mediana sensibilidad –yo no puedo soportar la tortura más de un par de minutos-, pero hay quien cree que “dice verdades como puños”. ¿Por qué? Porque la política tradicional nos ha fallado estrepitosamente y. desde el saco de basura en el que se ha convertido esta sociedad, la única salida lógica parece la «patada hacia atrás».

No son hechos nuevos. En la famosa carta de Keynes a Roosvelt (dos peligrosos “izquierdistas” como se verá), el fundador del capitalismo moderno (y humano) le dijo al presidente de los EEUU:

«Usted acaba de convertirse en fideicomisario de aquéllos que, en todos los países, tratan de arreglar los males de nuestra condición por medio del experimento razonado y dentro del marco del sistema social existente. Si fracasa, el cambio racional se verá gravemente perjudicado en todo el mundo y lo único que quedará será una batalla final entre la ortodoxia y la revolución”.

Asomaba ya por la puerta Hitler y todos los fascismos.  Sentaba sus reales en la URSS el comunismo totalitario. La política terminaría por reaccionar. Sin más remedio. La diferencia que hoy se aprecia, a mi modo de ver, es la degradación absoluta de las salidas. La informe basura se desparrama, y da el «latigazo hacia atrás». Tampoco parece que tenga más remedio.

Mientras en España los políticos patrios se enzarzan en Caja Única sí, Caja Única no, en una ETA a olvidar, en tapar las corrupciones algunos con supina desfachatez verbal, mientras siguen ciegos las pautas del «sistema social existente” que decía Keynes, les están invadiendo la casa. Y no se enteran.  Un poderoso grupo mediático, propiedad en parte y no casualmente de Berlusconi, apuesta por dinero, por una descerebrada, vulgar hasta el vómito, con la que un sector de la sociedad se identifica. «Tuiteaban» anoche que en Telecinco, comentaristas de su mismo nivel, la  comparaban ya con Eva Perón. No es de esperar que los políticos tradicionales reaccionen, andan metidos en la endogamia de su propia ineficacia, de la desfasada casta en la que se han convertido, olvidando que  sólo detenta la representación popular. Si no lo hace la sociedad, veremos a Belén Esteban sentada en el Parlamento. Y las televisiones retransmitirán sus intervenciones y la entrevistarán a la salida del hemiciclo. Y comeremos palomitas.

Me hubiera gustado escribir del otoño. Pero, por fortuna, lo vamos a tener aquí tres meses. Vaya un adelanto en imagen sosegadora.

El polifacético Florentino Pérez

Hay personas realmente brillantes en este país. Nadie lo diría al escucharles hablar muchas veces, por cómo se expresan, pero es que valen para todo. ¿Se pueden construir casas, y, a la vez,  ocuparse de la limpieza de edificios, programaciones teatrales, logística aeroportuaria, jardinería, instalaciones energéticas, atención de ancianos, guarderías infantiles y un equipo de fútbol de campanillas? Se puede, naturalmente, lo hace Florentino Pérez, según nos cuenta el magnífico reportaje de Juan Luis Sánchez. Solía hacerlo también el Estado a través de todos sus departamentos, con unos gobernantes elegidos democráticamente, pero aquellos eran otros tiempos.

Juan Luis se fija sobre todo el peligro de una educación infantil confiada a empresas con ánimo de lucro en exclusiva, gracias a oportunas legislaciones autonómicas (de todo signo o casi). Pero parece que resulta supérfluo educar en España, un país tan formado que elegiría a Belén Esteban como diputada antes que a Izquierda Unida, otorgándole el 7,9% de los votos y el tercer puesto en el parlamento.  Evidententeme esta encuesta es una forma de promocionar al filón de Telecinco, pero no extraña un ápice. Suelo repetir que nada nace de la nada, así que atengámonos a la base sobre la que se asienta este indescriptible país, a  ese  pujante empresariado español tan versátil, por ejemplo.

En uno de los enlaces del artículo vemos que CLECE, empresa de Florentino Pérez, también atiende sectores como el hospitalario y el aeroportuario y da de comer (previo pago naturalmente) a enfermos y niños escolarizados, ganando con todo ello lo que no está en los escritos.

A mí en esta ecuación me falta la gestión de las basuras. Por lo que hemos venido viendo, los desechos municipales son otra fuente importante de beneficios. Incluso de deslices con sobrecitos y esas cosas. Presuntamente, no faltaba más.

63 años, ingeniero de caminos, canales y puertos que es profesión de altura y de gente con posibles, Florentino Pérez ha sido hasta subsecretario-presidente del Instituto de Reforma y Desarrollo Agrario (IRYDA) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Con UCD. Un portento, un Leonardo Da Vinci de los negocios. Deben faltarle horas del día para idear menús infantiles, estrategias educacionales de críos en los primeros estadios de sus vidas, plantar geranios en los parques de nuestras ciudades y pueblos, novedades en mantenimiento de aeropuertos, molinos de viento dedicados al aprovechamiento de la energía eólica, lo último en fregonas,  buscar los mejores cuidados a ancianos, la petanca más competitiva,  asistencia espiritual (que me da no puede faltar), montaje teatral del Rey Midas, o venta de camisetas del Real Madrid. Entiendo que dispone de equipos para ayudarle en la tarea, incluso de subcontratas, pero es encomiable este afán creador en servicio de la sociedad. Además, tengo la sensación de que en sus ratos libres también vende pianos. Y parecer que a precios muy competitivos, porque se los quitan de las manos.

El festín de «los mercados»

 Zapatero se ha ido a dar una vuelta por la Meca de los mercados, para ver de pasar el examen y “tranquilizarlos”. El presidente del Gobierno español ha mantenido en Nueva York un desayuno de trabajo con directivos de bancos de inversión y gestores de fondos especulativos. Personas de toda solvencia ética, como vemos, que ya han lavado al parecer su directa responsabilidad en la crisis que nos afecta a todos y se erigen en jueces de gobiernos. Zapatero argumentó, prometió ser un buen neoliberal, y ¡nada! tampoco así sosegaron sus nervios y exigencias los gurús. Uno de ellos declaró a EFE: “España se enfrenta a una situación llena de desafíos y hay que rezar por ella». No es coña.

Luego, nuestro presidente estuvo en el Wall Street Journal, la Biblia neoliberal, del influyente Murdoch (como dicen todos los tópicos), a quien “asesora” Aznar a cambio de una sustancial cantidad de dólares, en metálico y en especie probablemente. Al igual que hiciera Elena Salgado con el Finantial Times en Londres, Zapatero se ha ido a rendir cuentas ¡a un periódico! Y además de los que difunden la ideología neoliberal.

En la ONU, Zapatero sacó su corazón progre, autoconvenciéndose seguramente de que hay cosas que no tiene más remedio que hacer para que no le hundan el país “los mercados”, pero que en el fondo es de izquierdas. Propuso aplicar la tasa TOBIN, la tasa interbancaria que formuló el Premio Nobel del mismo nombre ayer mismo, en 1971, vamos, y bandera de ATTAC desde hace 10 años. Avalada por numerosos estudios desde entonces, pretende únicamente aplicar una tasa a las transacciones internacionales especulativas. De las que no producen nada, para entendernos.

El tema se convirtió en asunto de debate mediático: ¿Cree Vd en la tasa Tobin o no cree? «Pues mire Vd, no, que se quiten el sueldo los políticos», «Que se vaya Zapatero», “Que se vaya Rajoy”, «Que no les den dinero a extranjeros que ¡¡¡YO!!! las estoy pasando canutas«,  con un nivel ideológico y crítico de gran altura, como vemos, a pesar de la brillantez de Daniel Vila de ATTAC, en CNN+ por ejemplo, que tampoco genera la audiencia descerebrada de otras cadenas.

Y se pronunciaron los que mandan, sí, señor. Bancos y cajas dijeron que la tasa era “Inútil” para acabar con la pobreza y, por si acaso, que como se imponga se endurecerá y encarecerá el crédito para las familias. Con un par… de cestos de insolencia demagógica. A pie de noticia nos contaban que el Santander se compra su banco extranjero de la semana, y no sabemos aún que liga o evento deportivo de campanillas adquirirá para su disfrute y beneficio el BBVA.

Y llegó después en presidente de la Fundación de Cajas de Ahorro, un tal Victorio Valle. Inscrito en ese modelo de empresario y prohombre español, culto, refinado, responsable, innovador, dijo que la tasa interbancaria era “una imbecilidad”, con la altura intelectual que proporciona ser un cazurro español frente a un premio Nobel. Aprovechó para anunciar que serán necesarios más impuestos. Para los ciudadanos, naturalmente. Nacho Escolar detalla hoy, en «Nosotros, los imbéciles«,  la inversión que hemos hecho y hacemos en nuestros dirigentes: los mercados españoles. Unos 30.000 millones de euros.»Es lo que cuesta salvar al sistema financiero patrio de las secuelas de la crisis internacional y, en mayor medida, de sus excesos durante la burbuja inmobiliaria. Por si acaso, el fondo de rescate español, el FROB, está presupuestado con un máximo de 99.000 millones, no vaya a ser que esa banca pase hambre«, añade.

Elena Salgado es muy poco partidaria de subir los impuestos a los ricos, por otro lado, pero parece que algo se negoció sobre elevar del 43% al 46% el baremo de las rentas altas, consideradas éstas las que ganan más de 100.000 euros al año. Y entonces llegó CiU y dijo que no, que se vería afectada “su masa de votantes”.

 Y más cosas. Inditex, esa empresa tan española que cose sus prendas fuera para pagar menos, ha ganado un 68% por ciento más que el año pasado. Lo que se traduce en 628 millones de euros. El Estado policial de la rica consorte Cospedal persigue, por otro lado, el dinero que presuntamente -con datos, evidencias, conversaciones grabadas- mangan de nuestros impuestos los políticos del PP casi allá donde gobiernan. Mi siguiente campaña será: Que me devuelvan lo mío.  Una va aprendiendo y tiene que pagar facturas.

Está sucediendo y lo estamos viendo, nos lo cuentan todos los días. Parecería un sainete, pero es una tragedia. Y digo yo que a los epsilones de Huxley al menos les daban de comer, casa y «chicas neumáticas«, y, aunque no se explicitara, digo yo que también «macizos incansables y seductores». ¿Imbéciles?, no Nacho, eso es poco. Necios, mentecantos, sandios, zopencos, zoquetes, pollinos, borricos, lerdos, pueriles, gedeones, babiecas, negados, incapaces… and so on. ¿O no?

«Una modesta proposición»

Jonathan Swift, escritor irlandés cuya obra más reconocida es «Los viajes de Gulliver«, escribió en 1729, su.. «Modesta proposición»… para acabar con el hambre en Irlanda.

Extraigo algunas de sus ideas que fueron un poderoso revulsivo en su época, porque no han perdido vigencia alguna desgraciadamente. Por el contrario la situación se reproduce y se amplia a los adultos, a las étnias no «oficiales», a los expulsados del  mercado, en el Primer y Tercer mundo, y en el de enmedio. Y, también, porque dudo que ningún medio publicara nada así hoy, no fuera a herir la susceptibilidad de los infantilizados ciudadanos que componen buena parte de la sociedad.

«Es un asunto melancólico para quienes pasean por esta gran ciudad o viajan por el campo, ver las calles, los caminos y las puertas de las cabañas atestados de mendigos del sexo femenino, seguidos de tres, cuatro o seis niños, todos en harapos e importunando a cada viajero por una limosna. Esas madres, en vez de hallarse en condiciones de trabajar para ganarse la vida honestamente, se ven obligadas a perder su tiempo en la vagancia, mendigando el sustento de sus desvalidos infantes: quienes, apenas crecen, se hacen ladrones por falta de trabajo, o abandonan su querido país natal para luchar por el Pretendiente en España, o se venden a sí mismos en las Barbados.

Creo que todos los partidos están de acuerdo en que este número prodigioso de niños en los brazos, sobre las espaldas o a los talones de sus madres, y frecuentemente de sus padres, resulta en el deplorable estado actual del Reino un perjuicio adicional muy grande; y por lo tanto, quienquiera que encontrase un método razonable, económico y fácil para hacer de ellos miembros cabales y útiles del estado, merecería tanto agradecimiento del público como para tener instalada su estatua como protector de la Nación.

Pero mi intención está muy lejos de limitarse a proveer solamente por los niños de los mendigos declarados: es de alcance mucho mayor y tendrá en cuenta el número total de infantes de cierta edad nacidos de padres que de hecho son tan poco capaces de mantenerlos como los que solicitan nuestra caridad en las calles.

(…)

Propondré ahora por lo tanto humildemente mis propias reflexiones, que espero no se prestarán a la menor objeción.

Me ha asegurado un americano muy entendido que conozco en Londres, que un tierno niño sano y bien criado constituye al año de edad el alimento más delicioso, nutritivo y saludable, ya sea estofado, asado, al horno o hervido; y no dudo que servirá igualmente en un fricasé o un ragout.

(…)

He calculado que como término medio un niño recién nacido pesará doce libras, y en un año solar, si es tolerablemente criado, alcanzará las veintiocho.

Concedo que este manjar resultará algo costoso, y será por lo tanto muy apropiado para terratenientes, quienes, como ya han devorado a la mayoría de los padres, parecen acreditar los mejores derechos sobre los hijos.

Todo el año habrá carne de infante, pero más abundantemente en marzo, y un poco antes o después: pues nos informa un grave autor, eminente médico francés, que siendo el pescado una dieta prolífica, en los países católicos romanos nacen muchos mas niños aproximadamente nueve meses después de Cuaresma que en cualquier otra estación; en consecuencia, contando un año después de Cuaresma, los mercados estarán más abarrotados que de costumbre, porque el número de niños papistas es por lo menos de tres a uno en este reino: y entonces esto traerá otra ventaja colateral, al disminuir el número de papistas entre nosotros…»

 

Hay veces que ver, oír y escuchar provoca estas reacciones literarias.

(Gracias a Javier Valenzuela por recordarme este texto)

Y a jabravo por enlazar que Ana Botella atribuye a los sin hogar la suciedad de las calles de Madrid de la que es concejala de Medio Ambiente.

Diferencias entre hoy y el germen de la Segunda Guerra Mundial

Años 30

  • Una crisis económica –con epicentro en EEUU- asola el mundo y los ciudadanos comienzan a perder prácticamente todo lo logrado tras una época de aparente prosperidad.
  • Políticos desaprensivos aprovechan el malestar general para buscar culpables en etnias diferentes o inmigración de otros países. La sociedad les sigue. Hitler adquiere poder por los votos de los electores.
  • Un enano ultraderechista alemán se une a otro enano ultraderechista italiano (éste algo menos bajito pero con mayor aspecto aún de fantoche). La población sigue apoyando el experimento o haciendo oídos sordos (que prácticamente es lo mismo).
  • En España un tercer enano fascista (entiéndase en todos los casos humanamente) se dispone a sentarse en la poltrona durante 40 años y a imponer su ideología reaccionaria, después de llevarse por delante vidas y libertades.
  • Se produce una exaltación de los nacionalismos.
  • Líderes locales se niegan a acatar los mandatos de la comunidad internacional.
  • Se instala en la sociedad la aceptación de un sistema no democrático (fascismos, nazismos).
  • Una chispa desencadena un conflicto mundial en el que mueren unos 60 millones de personas (el 2% de la población) y se experimentan con éxito nuevos armamentos: las bombas nucleares.
  • Llega después la recuperación económica de post “post guerra” y los propósitos de enmienda.

2010 ¿Qué diferencias se aprecian?

  • Apenas ninguna en la crisis económica.
  • La extrema derecha votada en las urnas se extiende cada vez a más países, excepto en España donde esta ideología está incorporada al mayoritario PP.
  • El enano ultraderechista alemán ha sido sustituido por un enano ultraderechista francés (de ascendencia húngara para mayor paradoja). Se mantiene el italiano, de aspecto fantoche.
  • En España jalean el supuesto peligro de la inmigración y las etnias distintas también mujeres incorporadas, como tanto se esperó,  a la vida política. Por ejemplo. La frívola cirugía estética se ha incorporado a nuestro imaginario y vemos rechazar al diferente con silicona y botox en el hocico.
  • La globalización trae como contrasentido que sólo algunos países cuenten, se vuelve por tanto a la exaltación del nacionalismo.
  • Líderes locales siguen negándose a acatar mandatos supranacionales.
  • El sistema no democrático –no elegido por la sociedad- se llama “los mercados”. La política, a diferencia de entonces, no cuenta. Los gobiernos actúan a las órdenes del nuevo poder económico de beneficios privados. Los gobiernos son, sin embargo, fruto de los votos populares.
  • La ciudadanía ha sido adoctrinada y anestesiada por medios de comunicación masiva. La ciudadanía ni ve, ni oye, ni escucha: tiene miedo. A quien le advierte de los peligros. No a quienes los provocan y los gestan.

¿Alguna diferencia más? ¿O menos o diferente? ¿Y salidas?

Labordeta, empujar la historia hacia la libertad

Reconforta un poco saber que tanta gente le quería y que unos a otros nos acompañamos en el dolor. Ha muerto José Antonio Labordeta, “el abuelo” le llamaron -yo no- desde bien joven. Por su sensatez, su cachaza y porque salió de las aulas para alentar a muchas más personas de las que podían sentarse en los pupitres de su escuela.    

Desde una gran pena, realmente, hoy sé que mereció la pena vivir aquel Aragón de finales del franquismo y comienzos de la Transición, lleno de fuerza y esperanzas, en el que nuestra tierra volvía a ser un país y había que construir y estrenar tantas cosas en España. Labordeta fue un poderoso aglutinador de ese tiempo y esa idea. “Polvo, niebla, viento y sol, y donde hay agua una huerta, al norte los Pirineos, esta tierra es Aragón”. Su primer disco, su primer éxito. En el tiempo de los cantautores, surgía una voz propia. Para impulsar la lucha por la libertad, la justicia y tantas cosas perdidas o nunca conocidas, siempre presentidas y anheladas.    

Roque solitario, sólido y cálido, de los Monegros

 

Fuera de pazguatos localismos, hay señas que imprimen carácter. Labordeta era un aragonés de manual: noble, luchador, sincero hasta poder resultar hiriente, tozudo, sin artificios ni recovecos, comprometido y coherente,  realista, universal. Es hora de decir, por Labordeta, porque a ello dedicó entre otras cosas su vida, algo de lo que Aragón es, más allá de un desconocido territorio de gentes llanas.    

Los nobles aragoneses se dirigían al Rey comenzando: “Nos que somos tanto como Vos y, juntos, más que Vos…” El reino de Aragón –de Aragón, sin otros apellidos que le ha ido poniendo la interpretación de la Historia- fue un precedente de Estado Federal: los territorios conservaban sus fueros y sus instituciones y se adoptaban acuerdos por consenso. Aragón siempre quiso retomar sus pasos en cada tiempo de libertad que se abría. Su escasa población, sin peso político por ello, aparcaba sus reivindicaciones hasta que no se cumplimentaran las de las ricas comunidades llamadas históricas.    

En fin, no se ha dicho que José Antonio Labordeta fue uno de los fundadores –junto a Emilio Gastón, diputado en la primera legislatura- del PSA, Partido Socialista de Aragón (coaligado al PSP de Tierno Galván), muy pujante hasta que un desconocido PSOE en Aragón se llevó a la militancia en desbandada. La Chunta aragonesista llegó mucho más tarde. Los antecedentes la justificaban.    

Cantautor, profesor, escritor, político inusual, divulgador incansable de todo cuanto creía para lograr un mundo mejor. Sí nos creímos que llegaría un día en el que al levantar la vista veríamos una tierra llamada libertad. Y llena de la imprescindible justicia que hace válida la palabra. Lo fuimos coreando esperanzados a través de los años, hasta desembocar en este remedo que hoy tenemos. En una de sus últimas entrevistas Labordeta dijo:    

«No. Yo creo que hay que levantar la vista con más fuerza, porque la libertad está cada día más apretada contra la pared«.    

Dejó el Congreso…    

…. “decepcionado, porque uno viene aquí pensando que puede solucionar mucho, y al final te das cuenta de que puedes hacer poquicas cosas.”    

Pero hay que hacerlas. El hachazo al conocer su muerte ha sido doble porque he hablado con él esta misma semana, y a pesar de las noticias alarmantes que se anticipaban, sonaba lúcido y resignado. La vida se le había reducido, había perdido a borbotones calidad, hay un tiempo en el que todo se acaba y es mejor que se acabe. Destacó el calor de su familia que le rodeaba entera de la mañana a la noche. De los múltiples amigos que con razón atesoró. Ha tenido una buena muerte.    

Nunca dejó de reivindicar a su hermano Miguel, el poeta, muerto prematuramente. En uno de sus discos leyó su poema favorito. El mío también. El que refleja un tiempo y un sentimiento    

Retrospectiva Existente de Miguel Labordeta    

Me registro los bolsillos desiertos    

para saber dónde fueron aquellos sueños.    

Invado las estancias vacías    

para recoger mis palabras tan lejanamente idas.    

Saqueo aparadores antiguos,    

viejos zapatos, amarillentas fotografías tiernas,    

estilográficas desusadas y textos desgajados del Bachillerato,    

pero nadie me dice quién fui yo.    

Aquellas canciones que tanto amaba    

no me explican dónde fueron mis minutos,    

y aunque torturo los espejos    

con peinados de quince años,    

con miradas podridas de cinco años    

o quizá de muerto,    

nadie, nadie me dice dónde estuvo mi voz    

ni de qué sirvió mi fuerte sombra mía    

esculpida en presurosos desayunos,    

en jolgorios de aulas y pelotas de trapo,    

mientras los otoños sedimentaban    

de pálidas sangres    

las bodegas del Ebro.    

¿En qué escondidos armarios    

guardan los subterráneos ángeles    

nuestros restos de nieve nocturna atormentada?    

¿Por qué vertientes terribles se despeñan    

los corazones de los viejos relojes parados?    

¿Dónde encontraremos todo aquello    

que éramos en las tardes de los sábados,    

cuando el violento secreto de la Vida    

era tan sólo    

una dulce campana enamorada?    

Pues yo registro los bolsillos desiertos    

y no encuentro ni un solo minuto mío,    

ni una sola mirada en los espejos    

que me diga quién fui yo.    

Pero José Antonio sí supo quién era. Y lo supimos todos. Y fue un privilegio conocerle, y estrenar y atravesar un largo periodo histórico con él. A pesar de las durísimas difultades que hubo que afrontar, infinitamente mejor, más positivo, que el desesperanzador en el que vivimos ahora. José Antonio «hizo lo posible por empujar la Historia hacia la libertad«. De pocas personas se puede decir que su paso por la vida no ha sido “de balde”, lo escribo en giro aragonés. Y para que eso sea rotundamente cierto, hay que sentarse otra vez –juntos más que cualquier poder– a coser las banderas rotas. Labordeta las ha dejado ahí para eso.    

Y la llaman «loca»…

 La comisaria Viviane Reding -que se enfrenta al nazismo de Sarkozy (revivido por su baja popularidad y no otra cosa) y que enfada a Zapatero-  es una rara avis en la gris y azul UE.

Escribe ”El Mundo“:

 Viviane Reding ha hecho pocos amigos en sus 11 años en la Comisión… aunque su perseverancia y contundencia han logrado resultados muy apreciables, como la reducción de tarifas de ‘roaming’ en el móvil cuando era responsable de Telecomunicaciones.

“….en la guerra contra Telefónica y Reding inauguró otra disputa de meses con el Gobierno (español) por los datos sobre el precio de Internet en España, que ella consideraba el más alto de toda la UE, algo que disputaba Francisco Ros, el secretario de Estado del ramo, con quien Reding también tuvo un cruce de acusaciones sobre la información “tergiversada”.

Como responsable de Telecos, gracias a la mezcla de ego, perseverancia y eficacia de una política profesional, la comisaria sacó una de las legislaciones más populares y prácticas que ha aprobado la UE en años: la bajada de las tarifas de roaming en el móvil, impuesta a las teleoperadoras por Reding, que, como ha hecho ahora con Francia, dijo haber “perdido la paciencia” con las telefónicas que abusaban de los consumidores”.

Y la llaman “loca”…

Más que ayer pienso que ella sí es mi voz y que ninguno de los demás que se aposentan en Bruselas y Estrasburgo, callados como tumbas, me representa.

Nosotros Somos el Poder

A raíz de un post anterior, se ha suscitado un debate que varios encontramos muy interesante (aquí lo tenéis). En definitiva, responde a una pregunta ¿Qué puede hacer la sociedad para solucionar el problema que le han endosado y que está empobreciendo nuestras vidas y nuestras libertades?

La propuesta de hacer temblar al sistema utilizando sus propios mecanismos, se enfrenta a la dificultad del aplastante poder que ejercen unos pocos. El grande machaca al chico, y más si osa levantarle la voz. Aún funciona así. Solo que… nosotros somos el poder. Es nuestra la decisión de comprar, vender, invertir, sacar, usar, votar. Y la unión en Red brinda posibilidades que ni nosotros mismos creemos.

Parece ser que un desprotegido ciudadano, unos cuantos desprotegidos ciudadanos, se enfrenta si quiere acometer acciones un tanto fuera del canal prefijado, según decía un comentario, a esto: “delito de maquinación para alterar el precio de las cosas”.

Bien, en España se maquinó para alterar el precio de las viviendas y no ocurrió absolutamente nada con los responsables. Una vez más enlazo, como “los mercados”, maquinaron –hasta con declaraciones a los medios, al Wall Street Journal en concretopara alterar el precio del euro, y maquinan sin cesar para alterar el precio de los países con sus seres humanos dentro. ¿Sufrieron las consecuencias? Ni por asomo, todo lo contrario. Pero a nosotros nos tocaría la parte estrecha del embudo.

La sugerencia que lanzo es empezar por crear algo pequeño, un negocio. El sistema, hoy desbocado, solo se puede cambiar, mejorar desde adentro. Con aportaciones de 100 euros por ejemplo, o lo que se estipule. En régimen de cooperativa. Con alguien, o algunos más bien,  que conozca entresijos legales, gestión y acredite su honradez. Con realismo. Un negocio que dé trabajo o futuro a alguno de esos ninis” españoles que copan en la cumbre la vergüenza europea. A los emprendedores. A algunos a los que ha apeado el sistema por incómodos o caros. A los prejubilados de los mil y un ERE que pueden utilizar su experiencia en algo más que en ver cada tarde “Amar en tiempos revueltos”. En modo alguno alteramos, así, el precio de nada. Y es libre mercado en estado puro.

Un negocio limpio, legal, aportativo, que sirva de base para que nazcan otros. Extender la Red. La Red permite reproducciones fractales. Crecer hasta donde podamos. Influir cuanto podamos.

Siempre hay alguien dispuesto a invalidar una idea. Con ahínco. La fuerza de la unión puede, sin embargo, mantenerla. En el mundo líquido en el que vivimos los proyectos no cuajan igual y mutan de la idea original, lo sabemos. Además, la espita con un poco de oxígeno llegará cuando la abran todos los neoliberales ya aposentados en todos los poderes. Para dejarnos respirar un poco, y seguir ahogando un poco más en cuanto nos descuidemos.

Ésas son las dificultades, según las vemos algunos, pero no se puede desestimar de entrada la gran oportunidad de emprender algo nuevo. Que puede salir bien. Aportad ideas, sugerencias, pros y contras. Objetivos concretos. Con una base cierta: Nosotros somos el poder. Es absurdo entregarlo y resignarse.

Me voy a pescar

Hace años que me gusta una canción de Chris Rea llamada “Gone fishing”. “Me voy a pescar. Nada de lo que yo haga marcará una diferencia. Así que me voy a pescar. Y me voy hoy. Sé que suena raro, porque no sé ni media palabra acerca de pescar, pero de todos modos, ya me estoy yendo a pescar”. Es lo que viene a decir, en traducción muy resumida.

Por fin amanece esta mañana nublado y con temperatura respirable, aunque parece que no durará mucho a lo largo del día. Sí mañana. Mañana, dicen los expertos, llega un anticipo del otoño. Y, sin embargo, el gris es un color muy suyo que influye según te pille al abrir los ojos al día y contemplar la realidad.

El Tea Party, el ala ultraderechista del Partido Republicano estadounidense, triunfa en las primarias para las elecciones de este año. Y una analfabeta retrógrada como Sarah Palin, demagoga e inconsecuente entre lo que dice y lo que hace, se consolida como gran líder. ¡Es tan parecida a nuestras cospedales y aguirres!

Mi amigo Jan me escribe contándome aterrado que en Suecia ha nacido un nuevo partido: El SD, Swedish Democratic Party. Procedente de una minoritaria formación abiertamente fascista, dicen ahora que han abandonado esa ideología. “Sólo” son racistas, xenófobos y anticomunistas. Los sondeos les auguran un 5% de los votos. Con ello, deduce mi amigo -profesor de Ciencias Políticas- Suecia va a ser ingobernable, porque ni el bloque conservador ni el de izquierdas obtienen mayoría. Y, según él, no pactarán con este partido de ultraderecha. Por otro lado primo hermano del danés Danske Folkeparti. Tenemos buena a la idílica Escandivania.

La única diferencia alentadora que veo es que las televisiones, privadas incluidas, han rechazado emitir su propaganda electoral. «O emigrantes, o cuidado a nuestros mayores, tú eliges«.

La política es una elección”, aseguran en su eslogan los neofascistas suecos. Sí lo es. A veces. Ahora se están marcando bien las diferencias en todo el mundo. Entre el centro-derecha y la extrema-derecha bien es verdad. Y luego viene todo lo que viene, ya sabéis.

En casa, Camps les ha puesto a sus chicos la película «Invictus» para animar el nuevo curso. Mandela, la concordia y la lucha, profanados por la turbia mano del maniquí bronceado con trabilla italiana, presuntamente costeada con dinero público. Por cierto, esa «poca entidad» de lo robado  -presuntamente, repito-,  que no mueve acciones en el PP, me vendría de perlas para pagar unas facturas que llegan por estas fechas. Al menos, deberían devolverme mi parte de lo mangado tanto de entidad como de poca entidad.

No sé cuántas cosas veo claras esta mañana. Bien pensado bastantes y necesarias. Así que me voy a pescar. Lo mejor es que yo sí sé pescar. Desde pequeña. La paciente, tediosa, solitaria y callada espera a la orilla del río-inigualable oportunidad de pensar-, a la lucha con una esquiva trucha que se esconde por las piedras de los ríos de montaña y que abordas vadeando el cauce con el agua hasta la rodilla. Una vez más es el camino, no la meta. De hecho no me gustan las truchas, ni pez alguno de río. Pero, sí, me voy a pescar.