Quiénes son los responsables

La mayoría de los estudios sobre la ignorancia citan entre sus características la de que induce a obrar en contra de los propios intereses y sin siquiera darse cuenta. Se puede ser conservador, naturalmente, es una respetable opción ideológica. Ahora bien, otra cosa es tener que pedir permiso a jueces y curas para meterse en la cama con quien uno quiera y consagrarlo en un documento si se tiene el capricho. O contemplar como mueren cuatro jóvenes en una fiesta plagada de irregularidades y añadirle una serie de insultos: que la alcaldesa de Madrid y su equipo borren las pruebas de que promocionaron el evento, como harían unos colegiales tramposos, o que todo un Fiscal General del Estado considere que quien se divierte tiene un problema de “estructura familiar”.  O saber que Gallardón y “el gobierno” han decidido que tener hijos no deseados “no daña la salud de la mujer”. Es decir, a uno le puede gustar la Edad Media, visitar los monasterios y leer libros de sectas conspiradoras, tener una reproducción del Santo Grial sobre la cómoda,  pero… no tiene porqué imponerlo a los demás.  

El pack viene con añadidos sustanciales: 128.000 parados más, negros presagios sobre el aumento de la recesión, y más bromas de brotes verdes o promesas de que ahora ya sí, que en 2014 se arregla ¿Pues no iba a ser en Junio de 2013? La privatización de la sanidad con lo que implica para el ciudadano. El drama para nuestro futuro de cerrar el Hospital de La Princesa –que tan magistralmente explicó en este diario Ruth Toledano– es solo un ejemplo. Pagar por estar sano, o morir en el empeño. U oprimir a los ciudadanos hasta la médula de sus huesos, mientras se cambia la ley para que Eurovegas prácticamente no pague impuestos.

 “No hay otro remedio, no hay dinero”, repiten incansables los responsables en buena medida de la situación que padecemos. Prestos a cortarse las venas o meterse debajo de una manta, al ver caer ya en el desempleo y la miseria a parientes, amigos y conocidos, han entendido -parece ser- que esto “no es cosa de un partido u otro”. Y hasta justifican la política de Rajoy y su troupe, convirtiéndose en sus cómplices. Vaya por dios, antes toda la culpa era de Zapatero. En todo caso ¿Qué futuro esperan para ellos y sus descendientes? ¿O no lo piensan? ¿Han mirado a Grecia y Portugal? 

La corrupción endémica española tampoco importa. Cada día nuevas revelaciones de atracos a las arcas públicas, basadas en que se les ha dado la llave en un acto de confianza. “Siempre ha sido así”, comentan mientras se encogen de hombros. Jamás despegará este país en tanto no se solucione esta arraigada lacra.

 O ver a nuestros empleados en el gobierno preparar todo un arsenal, con un estratosférico aumento del presupuesto antidisturbios. ¿Para qué? ¿Vienen las hordas de los Hunos? Igual es para reprimir las protestas por las medidas que imponen y nos perjudican. ¿Se consentiría eso en alguna empresa?

Es más fácil engañar a la gente que convencerles de que han sido engañados, decía Mark Twain pero ya está bien de tener que engrasar los circuitos neuronales y éticos de unos ciudadanos que hacen dejación de serlo. Porque la ciudadanía implica la búsqueda del bien común y saber que las decisiones propias repercuten en los demás. Que vivir en sociedad es pensar en sus miembros y no aprovechar sus sorportes únicamente en beneficio propio.

 O la sumisión de las víctimas. Esos desahuciados de los que hablaba días atrás Ignacio Escolar, helando la sangre del más templado: “La mayoría de las familias que son desahuciadas en España por no poder pagar su hipoteca no lo cuentan. No se atrincheran para aguantar ante la policía que llega con la cruel orden de desalojo. No llaman al 15-M ni tampoco a las cámaras de televisión. No se resisten ni luchan. Les mienten a sus vecinos, les dicen que se mudan a otro barrio o a otra ciudad, que les ha salido un trabajo fuera, que ya escribirán”.

 Vuelvo a traer una de las muchas ideas lúcidas de José Luis Sampedro: “¿Democracia? Es verdad que el pueblo vota y eso sirve para etiquetar el sistema, falsamente, como democrático, pero la mayoría acude a las urnas o se abstiene sin la previa información objetiva y la consiguiente reflexión crítica, propia de todo verdadero ciudadano movido por el interés común. Esos votos condicionados por la presión mediática y las campañas electorales, sirven al poder dominante para dar la impresión de que se somete al veredicto de la voluntad popular expresada libremente en las urnas. En ocasiones, como se ha visto, sirven incluso para avalar la corrupción. Se confunde a la gente ofreciéndole libertad de expresión al tiempo que se le escamotea la libertad de pensamiento”.

 Estamos deteriorando la democracia a niveles tan inconmensurables como nuestra propia depresión. Ignorancia y sumisión, falta de ética, el cóctel maldito largamente labrado en décadas y aun siglos de educación en España. Ellos son nuestras (pesadas) piedras en los zapatos, los que mantienen esta situación insostenible.

 *Publicado en eldiario.es

Golpe a golpe

Cada mañana el mismo mecanismo aproximadamente. Abro los ojos esperanzada porque forma parte de mi carácter el intentar remontar. El día, ayer, acabó en bruma por las terribles noticias que se estaban produciendo, pero la noche suele disipar esa sensación. Con un café, me siento en el ordenador y miro la actualidad en distintas webs. También anda en mis genes el querer informarme… y comunicar lo que encuentro. Y twitter me brinda la oportunidad de ese remedo del periodismo que oficialmente me privaron de ejercer.

Me entero de los detalles que condujeron al suicidio a José Miguel Domingo, un granadino de 54 años que ayer se ahorcó poco antes de que la autoridad competente llegara a desahuciarle, a quedarse con la casa familiar por la que había pedido una hipoteca. No quiso sufrir, vivo, esa vergüenza.

Un informe del Consejo General del Poder judicial, de uno de sus miembros en realidad, denuncia prácticas abusivas de los bancos en el drama de los desahucios: 350.000 desde que se inició la crisis. Propone medidas para resolverlo. Entre ellas transferir a los hipotecados las ayudas a la banca. Pero la mayoría de los vocales del máximo órgano de los jueces decide lavarse las manos y lo rechaza.

Concretamos también lo que hemos venido contando en este blog (y en otros, claro está): que Zapatero sí hizo el trabajo sucio que Rajoy le acusa de no haber hecho y con el que pretende justificar sus recortes: entregar dinero público a los bancos para reflotarlos. Solo en 2010, se les dieron 87.145,47 millones. Es decir, salieron de los bolsillos de cada ciudadano a este fin 1.846,67 euros. Pero no era la primera vez. Ni la última.

Aún me duelen más, sin embargo, los 14 subsaharianos que han perdido la vida en una patera, los 40 al menos que dicen los supervivientes que también viajaban allí y han desaparecido. Esos 17 que han llevado vivos a Motril (Granada), con el horror en los ojos. Inmigrantes valientes, con ganas de lucha, que emprenden tan costosa aventura porque aún están peor en su tierra de lo que esperan estar aquí.

Siguiendo el periplo, veo que la Generalitat de Cataluña, henchida de independentismo populista y oportunista, ha dejado sin renta básica a los más pobres. Ah, sí, cambiáis derechos por jalear el deseo electoral de un partido cada día con más sospechas de pufos a sus espaldas. Dicho sea el «sospechas» por imperativo legal.

Y aún persiste mi indignación porque la funcionaria liberada -en permanente campaña electoral a la presidencia del Gobierno de España-, rescató con nuestro dinero a los hospitales de gestión privada. Iban a funcionar mejor, decía y presumía, pero perdían dinero y había que compensarlo. El objetivo era ése, no la salud de los madrileños que -como en otros lugares, bien es cierto- tenemos una sanidad cada vez más degradada.

El gesto, aún animoso aunque parezca imposible, se empieza a torcer al ratificar que la ultraderecha se abre paso en Europa. En la Grecia, sumida en la pobreza y la anarquía, los canallas de Amanecer Dorado ya han ganado la calle.  «Esto es como lo que pasó en Alemania en los treinta», dice el director de un espectáculo amenazado por los nazis griegos. Pero el ascenso del fascismo no solo ocurre en Grecia.

Casualmente, Isaac Rosa, nos trae a las calles de Madrid, a las calles de España, con la abrumadora presencia policial allá donde vayas. Y se pregunta: ¿A quién protegen? ¿Y de quién?

Un alcalde de Fortuna (Murcia) del PP: cambió votos por trabajo y vales de comida, según acredita una sentencia. Y las felonias descubiertas de Urdangarín, no cesan.

El Rey dice que ya se ven brotes verdes  en la economía y que el PP lo está haciendo de pura gloria. Por ahí, de viaje, a la India adonde ha ido a «vender» la Marca España.

Ya. Pero sale la EPA, y batimos otro récord de desempleo: 5.778.100 personas, 1 de cada 4 que quiere trabajar. Rajoy ha dejado a 835.900 ciudadanos en el paro en solo un año. Y eso que dice Sor Fátima Báñez que la reforma laboral funciona que da gusto.

Hay asuntos que urgen más que el empleo y la economía. El PP impone el trámite de urgencia para aprobar el copago judicial de Gallardón, pese a una y cien mil protestas.

Y, mientras, lo más visto en el ya desarbolado El País, es esto: «Cuando llegué ya estaba desnudo«. Un príncipe o así. De Inglaterra. En El Mundo y ABC lo que interesa es un fraude de consumo en el aceite de oliva virgen. En los dos periódicos. Su empecinado empeño en hablar de Cataluña, independentismo y lo malos que son, no cuaja en los lectores ni de esos medios. En eldiario.es que no pagan a los profesores de la Universidad Complutense por los recortes.

He llegado sin resuello al fin del café y de la lectura de prensa. Como si fuera un saco de boxeo al que aporrea la realidad… que producen personas concretas. ¿Golpe a golpe? Pues no, aún no, mejor verso a verso…

 

Cafè amb llet condenado por el título de su denuncia de corrupción en la sanidad catalana

Los editores y únicos trabajadores de la revista Cafè amb llet (Café con leche), Albano- Dante Fachin y Marta Sibina, han sido condenados a pagar 10.000 euros a un asesor de Artur Mas, Josep Maria Via Rodons,  por “intromisión en su honor”. Cafè amb llet denunció una presunta trama de corrupción en la sanidad catalana a través de su publicación y vídeos colgados en youtube.

La fiscalía rebajó su petición a 5.000 euros, pero la jueza ha decidido que finalmente la condena sea a pagar 10.000, porque el reportaje incluía en su título la palabra “robatori”, es decir, se llamaba «El robo más grande de la historia de Cataluña». Via Rodons, presidente del Parc de Salut de Barcelona y asesor de Presidencia de la Generalitat, no figuraba en el reportaje como presunto autor de ningún delito, pero la palabra «robo» en el rótulo ofendió su honor.

Albano y Marta han hecho un brillante y esforzado trabajo de investigación, de los que dignifican el maltrecho periodismo. Como ellos mismos nos cuentan no ha habido ninguna otra demanda acerca de las graves imputaciones que atribuyen a una serie de notables de la política catalana, ahora en el poder. O no han sido tan sensibles como el demandante y su honor, o cabe deducir que son ciertas. De hecho, algunas de ellas ya han sido objeto de imputación por la justicia en el largo periplo desde la demanda.

Muy pocos medios han publicado la noticia, ni el desarrollo ni esta condena. No lo han hecho los catalanes, por ejemplo. Actualizo, el Periódico de Catalunya ha recogido esta tarde que ICV pide que les ayude a recoger fondos para pagar la multa.

Vamos a suplirlo incluyendo aquí su vídeo y también –para quien tenga dificultades con el catalán- la traducción que ha hecho un compañero. Dicen esto:

«Hace dos horas nos han confirmado que el juzgado de primera instancia n º 37 nos ha condenado a pagar 10.000 euros por un vídeo que colgamos en Youtube.

En el vídeo denunciábamos varios casos de opacidad en la sanidad pública catalana que implicaban a altos cargos de CiU y poderosos empresarios afines al partido.

En el vídeo denunciábamos que en el hospital de Blanes y Calella están escondiendo, entre otros datos, el destino de 1,5 millones de euros públicos gastados en “informes”.

Denunciábamos que Ramon Bagó había recibido contratos millonarios para sus empresas privadas directamente del ente público que él mismo dirigía.

Denunciábamos que es imposible saber el destino de los 424.00 euros en 5 años del apartado “gastos de protocolo y representación”.

A las pocas semanas de colgar el vídeo llegó a casa una carta del juzgado alertando de que uno de los asesores del presidente de Cataluña, el señor Josep Maria Via, nos había denunciado por “haber dañado su honor”.

Según este señor el vídeo atenta a su honor porque en el título aparece la palabra “robo” y él no ha cometido ningún robo.

Nos sorprendió que fuera él quien ponía la denuncia. Cualquiera que mire el vídeo verá que el señor Vía no se le acusa de ningún tipo de delito sino que se le cita simplemente como autor de un artículo publicado en el diario El País.

No nos hubiera extrañado tanto una denuncia de los otros personajes que aparecen en el vídeo ya que el vídeo sí pone en cuestión su actuación en el manejo del dinero público.

Con el paso del tiempo, hemos entendido que todos los demás guardaban silencio: todos estaban implicados en casos incluso mucho mayores de lo que nosotros imaginábamos.

En el vídeo por el que nos han condenado pedíamos los contratos que los hospitales de Blanes habían adjudicado a Ramon Bagó. Todavía hoy no sabemos la respuesta ya que tanto la dirección como los alcaldes de la zona esconden la información.

Pero hace dos semanas una investigación confirmó que Ramon Bagó -ex alto cargo convergente y Cruz San Jorge- recibió 12 millones de euros de la sanidad pública de manera totalmente irregular. 12 millones de euros que llegaron a las empresas de Bagó saltándose varias leyes.

En el vídeo por el que nos han condenado hablábamos de unos informes que han costado 1,5 millones de euros en los hospitales de Blanes y Calella, unos informes que no hay manera de que aparezcan.

Pues bien, la semana pasada el que hasta hace 4 meses era Presidente de estos hospitales, fue imputado por haber cobrado 700.000 euros en informes en la ciudad de Reus.

Unos informes que nunca nadie ha visto. Este señor, de nombre Carlos Manté, era gerente del ICS. Cuando dejó este trabajo en la sanidad pública montó una empresa de “consultoría sanitaria”.

Al cabo de 8 días comenzaba a recibir estos contratos que en sólo cuatro años le reportaron 700.000 euros.

Por este caso también está imputado José Prat, quien hace pocos días dimitió como presidente del ICS por los diversos escándalos descubiertos y destapados por el único regidor que tiene la CUP en Reus, David Vidal.

En el vídeo por el que nos han condenado también pedíamos conocer el sueldo de la Gerente de los hospitales de Blanes y Calella, doña Nuria Constans.

Pues bien, un mes después de publicar nuestro video, pudimos saber que ella está implicada en las irregularidades que causaron pérdidas de 2,7 millones de euros en los hospitales de Blanes y Calella.

Y no lo decimos nosotros. Un informe de la Sindicatura de Cuentas revisó las cuentas de estos dos hospitales y encontró un desbarajuste enorme.

Un desbarajuste que tiene, entre otros protagonistas, al señor Xavier Crespo, ex-alcalde de Lloret de Mar. Según este informe realizado por auditores de la Generalitat, Xavier Crespo y su esposa recibieron 209.000 euros en pagos irregulares. En el informe, por ejemplo, se puede ver como Xavier Crespo pagó sus cuotas del Club de Hockey Patin Lloret con el dinero de la sanidad pública.

Se puede ver cómo compró por 77.000 euros un consultorio público que los ciudadanos nos había costado 154.000

Todo esto pero no se supo hasta hace poco ya que CiU y el PSC pactaron para que este informe nunca viera la luz.

Cuando nuestra revista descubrió el informe, los posibles delitos que recogía, ya habían prescrito.

Ahora CiU ha premiado al señor Crespo con el número 4 en las listas por Girona. Así pues, lo tendremos otra vez de diputado.

Viendo todo esto, no extraña que ni Bagó, ni Mantiene ni la gerente de los hospitales de Blanes y Calella pusieran ninguna denuncia. Y entonces aparece el asesor de Mas, el señor Via.

El señor Josep Maria Via ha sido hasta hace pocas semanas compañero de Ramon Bagó al Consejo de Administración del Consorcio Hospitalario de Cataluña, que es justamente la institución implicada en que Bagó recibiera contratos por valor de 12 millones de euros de manera irregular.

El señor Josep Maria Via ha sido socio en varias empresas del señor Josep Prat, el mismo que está actualmente imputado por haber pagado (presuntamente) los 700.000 euros a Carlos Manté de manera irregular.

¿Está defendiendo su honor el señor Vía o está defendiendo la opacidad y los negocios poco transparentes de la gente de su entorno?

Sea como sea, hoy hemos recibido una condena a pagar 10.000 euros.

Para ir terminando, hay algo que debe quedar totalmente claro:

Llevamos dos años publicando información sobre la opacidad y la falta de transparencia en nuestra sanidad. Hemos publicado videos, artículos e incluso un cómic.

Pues bien, nadie, absolutamente nadie ha podido demostrar ninguna mentira.

Dijimos que Ramon Bagó se contrataba a sí mismo. Se confirma que recibió 12 millones de euros de manera irregular.

Dijimos que los hospitales de Blanes y Calella había opacidad y se confirmó que este hospitales han desaparecido 2,7 millones de euros públicos.

Así, aunque ahora, con esta condena, intenten tapar todos sus vergonzosos escándalos, ninguna de los datos que hemos dado es falsa.

Simpemente se trata del honor del señor Via.

Por cierto, los 10.000 que tenemos que pagar no los tenemos que pagar al señor Vía ya que este señor es muy solidario. Ha dado los 10.000 euros a una institución sanitaria: los hospitales de Blanes y Calella.

Los 10.000 euros de la condena son un duro golpe para una revista como la nuestra, con sólo dos trabajadores y que vive exclusivamente de la publicidad que ponen los negocios de la zona.

El cafèambllet no recibe subvenciones millonarias de la Generalitat ni contratos amañados pagados con dinero público.

Pero aún así, queremos dejar absolutamente claro que lejos de callar, lejos de dar un paso atrás, continuaremos denunciando la enorme opacidad, la impunidad y la falta de transparencia de nuestro sistema sanitario.

También es un duro golpe tener que retirar de la red los vídeos en los que hemos denunciado todo este entramado de opacidad.

Es duro porque ellos han conseguido que este vídeo no se pueda ver antes de que los ciudadanos podamos saber qué han hecho los amigos del señor Vía con nuestro dinero.

A día de hoy no sabemos cuántos contratos ha recibido Ramon Bagó por parte de estos dos hospitales.

A día de hoy no sabemos dónde están los informes que han costado 1,5 millones de euros, no sabemos qué empresas los han hecho, ni sabemos si se ha convocado concurso para hacerlos.

A día de hoy la gerente de los hospitales de Blanes y Calella que se quedará nuestros 10.000 euros no ha explicado exactamente dónde han ido a parar el dinero del apartado “gastos varios” de su hospital.

Pueden estar seguros las personas que están escondiendo esta información, tanto la gerente de estos dos hospitales como la alcaldesa de Calella, la convergente Montserrat Candini, como el alcalde de Blanes, el socialista Josep Marigó y como todos los políticos municipales que esconden estos datos …

Todos ellos pueden estar seguros de que no pararemos hasta saber el destino de todos y cada uno de los euros de nuestro dinero.

Porque mientras ellos esconden en que se han gastado nuestro dinero, la gente sufre listas de espera, sufre falta de médicos y paga euros por receta.

A nuestros lectores, les pedimos dos cosas:

Durante los próximos días haremos público un nuevo vídeo sobre nuestra sanidad y la profunda opacidad y los intereses empresariales que se esconden detrás de las medidas del Gobierno. Pedimos que estad atentos.

También pedimos que si consideráis ésta la información de utilidad, difundid la misma. El Gobierno puede comprar medios de comunicación a base de subvenciones y presiones políticas, pero no puede controlar cada uno de nuestros ordenadores.

Finalmente, queremos dar las gracias a todas las personas que durante estos días nos han mostrado su apoyo. Muchas gracias».

Los ciudadanos comprensivos, educados y políticamente correctos

Están prestos a comprender y justificar cualquier atropello. A rebatir las evidencias. Creen en la existencia de dos realidades sobre las que elegir (aunque siempre escojan la del mismo lado). Y sobre todo se sienten ciudadanos correctos y educados a los que hiere cualquier exabrupto… verbal. Les pueden robar en sus narices que ni se inmutan. Hombre, si es con delicadeza y pulcritud…

Entienden, por ejemplo, que María Dolores De Cospedal se haya convertido en la reina de las gangas para los afortunados que se enteraron de una de sus subastas públicas. En ésta consiguió para las depauperadas arcas públicas de Castilla-La Mancha –la comunidad que preside- la astronómica cifra de 35.500 euros por la venta de 18 vehículos. No nos cuenta Europa Press si había entre ellos bicicletas, pero a tenor de los caros “todoterreno” de los que habla, de los Audi de alta gama de los que gusta el personal político, cabe pensar que buena parte de ellos estaban en esa línea. Un cochazo por menos de 2.000 euros, una ocasión impagable para los beneficiarios.

  Y es que esta enajenación del erario público tiene muchas ventajas: se ahorrará gasolina (porque igual ahora sus señorías se transportan a pie o en su propio vehículo) y, lo que es más importante, ¡se acaba con el despilfarro socialista!

 Que Fátima Báñez, la ministra de los cinco millones largos de parados, se gaste 3.700 euros al mes en comidas para altos cargos, los viernes, es una excelente forma de terminar la intensa y eficaz semana laboral. Y es que esto… «se ha hecho siempre». Mientras ya van niños al colegio en España sin haber probado bocado. Por ejemplo.

Ángel Carromero, ese prometedor joven de NNGG del PP detenido en Cuba como conductor en un accidente que costó la vida a dos opositores del régimen, acumulaba tantas multas en España que le han retirado el carné de conducir. Pero, hoy Antonio Maestre (uno de esos buenos periodistas en paro) nos descubre que también tenía problemas con Hacienda. Bah, inocentes despistes, o, como mucho, chiquilladas.

Otra excelente información –de El País- nos cuenta el manto de presunta mierda sobre el que se asienta nuestra presunta democracia. Policías destituidos por investigar (también presuntas) corrupciones del PP, pesquisas sin orden judicial (que cada vez se “está llevando menos”), enfrentamientos entre policías. Hiede. Y no tiembla el monario. Ningún alto cargo da explicaciones, la sociedad no muestra su inquietud en el caso que la tenga. También «se habrá hecho siempre», aunque asista a una escalada muy preocupante.

   En el culmen de la basura mediática, La Noria remozada para seguir siendo costeada por anunciantes, intenta linchar a Gaspar Llamazares y Sánchez Gordillo. Grave error de ambos contribuir al mantenimiento de ese lodazal que hurta información, la manipula, y la prostituye, ni aún con la excusa de que así llegan a los descerebrados que siguen el programa. La voz cantante del ataque la lleva una Barbie que resulta ser abogada del presunto sindicato Manos Limpias, ultraderechista sin ninguna presunción. Los 5 minutos en los que soporté ver esa mascarada me bastaron para entender de qué iba aquello. Una vergüenza para la ética y la estética.

  Pues también encuentra airados defensores «equidistanís». No es políticamente correcto, educado, pulcro y sensible, aludir al aspecto físico de una mujer. Una mujer que no está de tiendas por la Calle Serrano de Madrid (en donde puede lucir el look que le plazca), sino aprovechando la oportunidad que le da una televisión (salvo en la carcunda mediática del Tea Party de EEUU no la tendría) para difundir sus proclamas. Esto es confundir el culo con las témporas. Ave María Purísima, lo que he escrito.

  Y luego están los que minimizan la corrupción española a todos los niveles. «Por dios, el que no declara el cobro de la hamaca de la playa ha causado la crisis». El que Todos engañen, como cuenta mi admirado periodista Jhon Carlin, nos pasa una inabordable factura.

  Nunca tendrá solución este país bajo esas bases podridas. Los eufemismos, la comprensión, el miedo a las palabras y a las ideas,  hace cómplices a quienes las usan y practican.  Y piden les pongan en sus santas tragaderas unas gotitas de Channel nº 5. Ya no nos faltaba más en esta España, famosa en el mundo por no prodigar frases corteses como «gracias» y «por favor», que esta hipocresía del susto monjil cuando se llaman a las cosas por su nombre. Es decir, desfachatez, corrupción, latrocinio, basura, mierda… 🙂

La herencia

Hijos de nuestros padres y de todos nuestros ancestros, es cierto que España arrastra unos condicionantes que configuran su ser: una herencia, aunque no sea precisamente la que ocupa el reiterado discurso del Partido Popular como excusa a su política de recortes.

De espaldas al mundo. Tras el aislamiento que llevó acarreado el franquismo, muchas industrias españolas llegaron tarde al desarrollo. Cuando ya la “globalización” neoliberal imponía la gestión por medio de multinacionales y comenzaban las deslocalizaciones buscando sueldos aún más bajos que los españoles. “A muchas empresas españolas les resultó difícil el tránsito de operar en el mercado interno a internacionalizarse”, dice el catedrático de economía Albert Recio en su capítulo de Actúa. Con sustanciosas ayudas públicas, grandes grupos fueron abandonando la actividad industrial para centrarse en obras y servicios y más tarde en la especulación financiera. Buenos resultados para ellos pero no para el conjunto del país. Entretanto el sector público era –y es- uno de los más escuálidos de Europa: apenas servía para la creación de empleo. En este conjunto se inscribe el pecado original tanto de los irrisorios salarios españoles como del elevado paro. Nada que ver con el mercado laboral y su presunta y eterna necesidad de “reforma”.

La casita heredada. Desde el desarrollismo de la década de los “sesenta”, España apostó por la vivienda como motor económico en lugar de para satisfacer una necesidad social. Se primó de un lado la compra sobre el alquiler y del otro la construcción privada sobre la vivienda social. Los países nórdicos y Holanda optaron en cambio por esta última; Alemania o Suiza palian su déficit con alquileres sometidos a regulación pública para evitar excesos. En España un 83 % son propietarios de su vivienda (según un estudio de Eurostat), una de las cifras más altas de la UE cuya media es del 65%,

“Alquilar es tirar el dinero”, sin protección sí, algunos prefirieron tirar su vida, engrosando por añadidura la deuda privada española, ésa que nos quita “confianza” ante los mercados. Para el sistema bancario español ha supuesto un colapso en sus intestinos, como vemos ahora. “Podíamos ser muy ricos”. Todos. El primero aquel empresariado español tan endogámico y peculiar. Si los gobiernos socialistas de Felipe González impulsaron la compra de viviendas y la entrada de capital extranjero, el golpe de muerte a una política coherente se lo dio la Ley del PP de 1998 de liberalización del suelo. Fue cuando definitivamente se infló la burbuja inmobiliaria y juntos caminaron más que nunca el “pelotazo” y el “ladrillazo”. Abandonados absolutamente por los poderes varios y también por las mínimas bases de cordura, nos encontramos con el mayor parque inmobiliario de la UE; en su día el ritmo de construcción más alto y… a la vez el acceso a la vivienda más difícil. Los precios son más caros en España que en varios países europeos. Además, una vez pinchada, la burbuja arrojó un abultado número de personas al paro.

Las ovejas negras de la familia. Hasta llegar a cuadrar un ganado endrino que asombra al mundo. El robo de dinero público por parte de políticos y de los agraciados con sus favores es una pesada herencia con la que cargamos. Ninguno ha devuelto lo sustraído, y pocos han pagado con cárcel –o no con cárcel suficiente- su delito. Una corrupción amparada por la tolerancia social e incluso la envidia de su “listeza” que arrastramos como un estigma desde que la “picaresca española” se consideró como un valor. Y que nos lleva a liderar prácticamente la economía sumergida de toda la Unión Europea.

Yo soy español, español, español. España tiene una larga tradición en disuadir el pensamiento crítico. Con graves carencias educativas, el español es de los pocos ciudadanos que presume de su ignorancia. No lee, no habla idiomas, no viaja (el 48% no ha salido nunca del país y el 10% ni siquiera de su provincia, según dictaminó un estudio de FUNCAS). Los recortes en educación agravarán el problema cuando nuevas generaciones comenzaban a paliarlo. El franquismo tampoco fue inocuo como herencia psicológica. El poso de sus directrices que propiciaban la infantilización y la sumisión todavía pesa en la actitud ante cualquier atropello. De eso se valen políticos sin escrúpulos.

Luego sí hay herencia con la que lidiar, al punto de plantearse incluso si aceptarla “a beneficio de inventario” o repudiarla. Solo que otros la arrostraron y aún lo hacen. El mundo -abierto hoy por numerosos medios- ya cala, muchos rehúsan herencias que se instalaron en los genes pero no mueven el presente y sabemos que existen diferentes formas de vivir, sin ladrillos, pelotazos, caspa o exacerbado consumismo. La herencia existe pero es otra. Y pesada. Lo último que podemos permitir es ensanchar sus activos tóxicos.

*Publicado también en Zona Crítica de eldiario.es

La corrupción española al desnudo con Millás y Jiménez Villarejo

Un espacio excepcional en La Ventana de la SER. Juan José Millás y Carlos Jiménez Villarejo desmenuzan, con gran valentía, la corrupción en España.

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He visto cosas que no creeríais (parte enésima)

ULTIMA HORA: Garzón condenado por las escuchas de la corrupta Gurtel. Por unanimidad del Supremo. 11 años de inhabilitación.

Y ahora seguimos…

GRECIA.

Todos pendientes de Grecia. De si su gobierno tecnócrata e impuesto por “Bruselas” se decide a bajar las pensiones de sus jubilados para pagar a los especuladores. Los niños se desmayan de hambre en los colegios, algunas madres abandonan a sus hijos por no poderlos mantener a ver si con suerte los encuentra alguien que les dé mejor vida. Los presos de las cárceles llevan desde el domingo sin comer, porque no hay dinero.

Todo es por los 110.000 millones de euros que les dieron el año pasado y los 145.000 que les prometen desde hace varios meses a cambio de recortes y privatizaciones. A los bancos europeos les han regalado –confesos- 1,6 billones de euros, más medio millón recientemente en vías de créditos. Sin contrapartidas.

Durante el tiempo de la zozobra griega, los especuladores han apostado a la caída de Grecia como buitres voraces aguardando la rapiña, y haciendo caja -jugosa- a diario a través de “productos financieros” intolerables que ampara la UE y todo el poder internacional. Grecia no es una ficha en el tablero, es un país con personas dentro.

JUSTICIA EN ESPAÑA

Contemplamos aterrados a Garzón defenderse de sus imputaciones –tres, como nunca había sucedido- y las acusaciones de una organización ultraderechista –legal- a quien no le gusta que se hurge en la mierda del franquismo. Ya lo escribió Nacho Escolar en uno de los mejores textos que he leído cuando empezaba a sonar simplemente las imputaciones de Garzón: había osado pisar “El jardín secreto”.

Comenzaba así:

«Es una constante en los cuentos, leyendas y religiones de todas las tradiciones. El poder –sea dios, el rey o la propia sociedad– impone un tabú, una manzana prohibida, un jardín secreto que no se puede hollar, so pena de sufrir los peores castigos. Aquel que se atreve a comer del árbol de la ciencia, aquel que pisa el jardín prohibido, debe pagar por ello«.

Otro juez, José Castro, también se ha metido donde no debía, al parecer. Investiga a Iñaki Urdangarín, un sujeto ahíto de pruebas en su contra. De una dimensión que llega a asombrar. Con trato preferencial de la justicia, no es suficiente. Castro ha osado también levantar la tapa de la corrupción en Baleares, del ex presidente del PP, Jaume Matas. Pues van a por él también. Desde el Poder judicial. Le investigan por filtraciones, por lo que sea, aterra ver la similitud con Garzón.

EL PARO

Comparece Rajoy por fin en el Congreso. Dice que en el año 2012 continuará creciendo el paro. Coincide en su apreciación con el Banco de España, el BBVA, FUNCAS, FMI, o JPMorgan. Lo explica “por la herencia recibida”. Es mentira. La causa –y es la que también valoran estos organismos- es la austeridad, las políticas de ayuste del déficit público. Las que llevó obligado Zapatero viendo desangrarse el empleo en España. Las que empecinadamente sigue Rajoy. Caminamos hacia una cifra de paro no conocida en un país desarrollado: entre 5.700.000 y 6.000.000 Y el presidente del gobierno y del PP busca con su reforma laboral abaratar aún más el despido, y alegrar un poco las cifras con contratos que pagarán sueldos de miseria para los del “algo es algo”, que terminarán siendo todos. ¿Para qué va pagar más un empresario si puede solventarlo con 400 euros mensuales?

Pero muchos de los votantes del PP creen a Rajoy. Tampoco se molestan mucho los grandes medios en sacarles del error.

CORRUPCIÓN

Y siguen aflorando más casos de corrupción. En la Comunidad Valenciana por la visita del Papa. En su caja de ahorros que nos ha costado 5.000 millones al erario público y que perdía ingentes cantidadesAsí, por ejemplo.  ¿Y dónde está aquí la justicia auténtica? Menos mal que no hay dinero. No para sanidad, salud y servicios públicos. ¿Llegaremos a las pensiones como en Grecia? ¿Al hambre?

EN MANOS DE DIOS

Pero tenemos a dios. Un colegio público de Madrid restringe la carne en los menús infantiles “por la cuaresma”. El Colegio de Infantil y Primaria Virgen de la Encina de Hoyo de Manzanares cambia pollo, cerdo y ternera por merluza y bacalao.

¿De verdad los españoles, los europeos, han votado tales atrocidades? ¿Qué responsabilidad nos deben a los demás, en cualquier caso, quienes consienten todo esto?

Corrupción ¿bien de interés cultural?

Bastante noqueada por lo que a todas luces aparece como el triunfo del asalto neoliberal en Europa -al que me he referido en anteriores posts-, rindo homenaje al «día contra la corrupción» que hoy se conmemora -que no celebra- con este artículo publicado en El País el 27/11/2010.

España fortalece sus tradiciones. A su vanguardia, el PP libra denodada batalla para que los toros sean declarados bien de interés cultural, patrimonio protegido por la UNESCO y anticonstitucional su prohibición. En consecuencia, ampara la fiesta en algunas de las comunidades que gobierna. Y no está solo, políticos de otros partidos y sectores de la cultura lo secundan.

En tales circunstancias, tal vez tenga sentido esta modesta proposición: ¿y si nos planteamos consagrar la corrupción como «bien de interés cultural»? ¿No les parece a ustedes lamentable que españoles de bien sean detenidos y hasta encausados basándose tan solo en indicios y pruebas? Piénsenlo, declarar la corrupción bien de interés cultural, también de interés turístico y hasta patrimonio nacional a proteger, no tendría sino ventajas. Se pueden esgrimir sólidos argumentos que fundamenten la propuesta.

La tradición, en primer lugar. Desde El Lazarillo de Tormes en el siglo XVI, sabemos que la corrupción es una de nuestras más arraigadas costumbres. Nobles y villanos, reyes y presidentes, han saqueado las arcas públicas y privadas durante centurias. España puede acreditar una gran tradición en esta práctica, y es sabido que nuestro país tiene un amor por sus tradiciones sin parangón. La corrupción es, pues, «un signo identitario del pueblo español».

Nacidos para la gloria. Los corruptos, como los toros de lidia y como los toreros, gozan de una vida singular, muy superior a la de sus congéneres. Reciben un trato exquisito. Y, a diferencia de los astados que mueren ensangrentados y de los diestros que pueden salir malparados, nuestros corruptos a gran escala suelen salir casi indemnes de las cogidas. Para ello existen expertos y caros abogados prestos al quite, el reglamento con sus lagunas y humana aplicación, la cuadrilla en apoyo solidario, la afición que les admira. De hecho, muchos españoles llevan un corrupto dentro, tanto o más que un torero.

Valores estéticos. La corrupción española también es una mezcla de danza, arte y virilidad. A lomos de coches de lujo y embutidos en trabillas italianas, oro y gualda perpetuos, presuntos corruptos bailan ante nuestros ojos, marcando sus soberanos genitales. Sus capoteos mediáticos nos embelesan, nos turban.

La trascendencia. Contemplar la corrupción sirve para descargar colectivamente sentimientos positivos y negativos que relajan el espíritu. Y en esa lucha, casi religiosa, entre el bien y el mal, vemos —irritados algunos, complacientes otros— el triunfo del mal y aprendemos la realidad de la vida.

Así que, una vez declarada la corrupción de interés cultural, turístico y patriótico, habría que aplicarse en su explotación económica. Convertir España en un gran parque temático y registrar la franquicia para exportarla a tantos países que nos siguen los pasos daría trabajo a incontables guías que llevarían a los turistas a contemplar los ladrillos del litoral que han edificado millonarias fortunas particulares, el cemento que embellece el interior, los campos de golf allí donde de natural no hay agua, los vertederos de basuras y escombros por doquier, un castillo con subvenciones fantasma, la noria de los eventos con comisiones dudosas, la montaña rusa del blanqueo de dinero negro o las administraciones de lotería donde se compran boletos premiados para eludir impuestos. Además de las infraestructuras necesarias —que reactivarían el sector de la construcción—, se crearía una industria del souvenir: talonarios, sobres bajo mano, material de espionaje, camisetas, jarras y llaveros con la efigie de las estrellas de la corrupción.

Apuntemos también la posibilidad de levantar escuelas y universidades de corrupción con todas sus materias específicas (cohecho, prevaricación, soborno, tráfico de influencias, fraude fiscal, oratoria demagógica). Y academias o seminarios para quienes solo desean aprender los mecanismos de la «economía sumergida», como cobrar facturas sin IVA y otras menudencias que detraen para el bien común casi el 25% de los ingresos del Estado.

Si consiguiéramos que hasta fuera protegida como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, la corrupción española homologaría a los grandes malversadores y especuladores mundiales. Agradecidos, dejarían de atacarnos.

Así que supongo que estarán de acuerdo en que se impone subvencionar —más aún— a los artistas de nuestra corrupción, no dejar que la fiesta muera. Sin apoyos, estos bravos ejemplares desaparecerían. España sería otra: honesta, responsable, culta. Irreconocible, en una palabra.

Cierto es que casi todos los organismos internacionales han constatado la correlación entre corrupción y deterioro de la democracia, y han llamado a atajar lo que, dicen, no puede contemplarse en ningún caso como comportamientos individuales desviados, sino como putrefacción del ordenamiento social. A gran o pequeña escala, afirman esos organismos, se roba el dinero de todos. Incluso aquí hay enemigos de tradición tan acrisolada. «La corrupción es incompatible con la democracia, hiere gravemente a los propios fundamentos del sistema», afirma Carlos Jiménez Villarejo, nuestro primer fiscal anticorrupción. Pero ¿a quién le importan todas estas jeremiadas?

En Las ciudades invisibles, Ítalo Calvino habla de un «infierno de los vivos» y sus dos formas de afrontarlo. Una, «volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo»; la otra, «buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio». En esas está España: ¿parque temático u honestidad? No me discutirán que hay razones poderosas para optar por lo primero.

El PP avisa

En cuestiones éticas y delictiva corrupción:

  El PP negocia con Camps que acepte pagar la multa por el cohecho impropio (es decir, soborno, hablando en plata) y así se libra de verlo sentado en el banquillo durante la campaña electoral. Valencia tendría así un presidente oficialmente culpable, corrupto y mentiroso, pero los votantes del PP no lo verían en directo mientras meditaban qué papeleta introducir en la urna. Genial Javier Pradera cuando escribe –sin haberse servido aún el desenlace que cocina el PP-: “Y Esteban González Pons, que anunció hace cinco meses su propósito de “poner las dos manos sobre el fuego” por Francisco Camps, correría el peligro de ser ingresado en la unidad de grandes quemados de algún hospital”.

Aceptado el cohecho, el Juez en buena lógica seguirá investigando las consecuencias de ese pago en trajes: los miles de millones que se llevó del erario público la trama Gürtel. Pero el problema puede esperar porque la memoria del votante conservador es corta.

En política económica:

Rajoy ha declarado que prevé un primer año en el poder con huelgas y protestas por su ‘plan de choque’.

«Las medidas serán duras y tendremos problemas con mucha gente, pero entenderán que vivíamos por encima de nuestras posibilidades. Los españoles lo entenderán», dice un dirigente del partido. Es decir, que convencerán a personas sin criterio de lo que se resume en: “Han vivido por encima de nuestras posibilidades”. Ellos, la inmensa cuadrilla de políticos y poderes financieros que nos exprimen. Fernando Berlín da más detalles del programa oculto del PP que, encima, ha contado solo a corresponsales extranjeros.

Eso sí, conociendo a nuestros clásicos lo presumible es que las protestas se zanjen «con autoridad», no estas «melindres» que ha empleado el PSOE con los indignados.

 Modelos:

David Cameron es el de Rajoy según contó con arrobo. El que cuadriplicó las tasas universitarias para que solo estudien los ricos, el que ha conducido a Gran Bretaña a récords impensables de paro, el que ha reducido la excelente calidad de vida de los ingleses.

… Aquél que se llevó de íntimo colaborador a un periodista del sensacionalista News of the World y está enfangado en el escándalo de las escuchas.

Un modelo «excelente» que en efecto tiene grandes réplicas en España, cuando Cospedal ficha a Nacho Villa de la COPE para dirigir la TV de Castilla-La Mancha, o mantiene ciertas líneas editoriales en las de otras autonomías. No sólo atañe al PP este problema, la concomitancia de periodismo y política en España es preocupante. Lo mismo que el poder de cierta prensa, tan amarilla como los tabloides británicos.

La envidiable diferencia es que la democracia británica está interrogando, con agudeza extrema, a los autores de los delitos y del envilecimiento del sistema en el Parlamento.

Mucho más que unos ingenuos regalos

Francisco Camps se sentará en el banquillo acusado de un delito de cohecho. Está acusado de haber recibido prendas de vestir de la trama Gürtel. El Juez instructor considera –y conviene recordarlo porque algún medio lo olvidó en la información inicial- que «El propósito de los trajes era ganarse, con el agasajo, el favor de los obsequiados«.

   De regentar una agencia de viajes, Francisco Correa -el «presunto» cabecilla de la trama corrupta- pasó a mantener una treintena de casas ó 22 automóviles y 2 barcos. En esta “Biografía no autorizada de Correa”, Álvaro Llorca en el desaparecido Soitu, daba cuenta de algunos extremos: según el auto, “Correa daba instrucciones para realizar dádivas a funcionarios públicos, con el fin de obtener un provecho económico para él y el grupo que dirige o para conseguir la paralización de procedimientos sancionadores que afectan a su patrimonio».  Al ser una información publicada cuando se destapó el caso –la memoria es indispensable en el periodismo-, resulta en extremo interesante ver los problemas del Juez Baltasar Garzón por haber iniciado su instrucción. Hoy el magistrado está suspendido.

 Lucía Méndez, una excelente periodista, contaba la historia de “El hombre que quería vivir como los pijos y a quien la diosa fortuna le hizo instalar su negocio cerca de la sede  nacional del PP en la calle Génova de Madrid. De esta forma Correa “se hizo un hueco en el partido a base de ofertar viajes a precios de saldo”. Después llegarían los contratos.

  Cada cuál puede sacar sus conclusiones sobre si los trajes fueron un ingenuo regalo. Por más que la corrupción pública –y como demuestra el sumario de Gürtel en la comunidad valenciana la hubo y en cantidades astronómicas- sea dinero que se roba al resto de los ciudadanos y, además, desde las instancias que menos deberían osar hacerlo, las que nos representan, en las que hemos depositado nuestra confianza: los gestores políticos. “La corrupción es incompatible con la democracia y, por tanto, aquella hiere gravemente a los propios fundamentos del sistema”, afirma Carlos Jiménez Villarejo, nuestro primer fiscal anticorrupción, en un documentado estudio en el que, entre otros, cita este párrafo de la obra “Corruzione e Democracia”, de dos auténticos expertos, el politólogo Yves Mény y la socióloga Donatella Della Porta: «la corrupción pone en peligro los valores mismos del sistema: la democracia es herida en el corazón; la corrupción sustituye el interés público por el privado, mina los fundamentos del Estado de Derecho, niega los principios de igualdad y de transparencia favoreciendo el acceso privilegiado y secreto de ciertos agentes a los recursos públicos«.

  Lo que reviste caracteres de extrema gravedad es que el PP, además, reitere que las urnas avalan a Camps. La portavoz de la Generalitat valenciana se ha apresurado a esgrimir ese argumento siguiendo la tónica de muchas otras declaraciones, incluidas las del propio Rajoy que se ha pronunciado varias veces en ese sentido. O la recién elegida alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, a pesar de estar imputada en otro chanchullo. Castedo dijo en su toma de posesión: ‘lo que las urnas han dicho no puede modificarse en otros lugares’.

 Alguien habrá de hacer ver al PP que los votos no bastan –sino todo lo contrario- para lavar delitos (de una “presunción” que hiede). No en un país democrático. Tajante y radicalmente es así: no en democracia. Las mayorías no están por encima de la Ley, como la aquiescencia de la grada no legitimaba el asesinato de los gladiadores en el circo romano. Y hacer llegar ese mensaje a todos los votantes de todos los presuntos corruptos.  No dejo de preguntarme también –e incluso me respondo altamente incómoda- qué hemos hecho mal al formar e informar a una sociedad con esa tolerancia y apoyo a la corrupción. El daño nos lo hacen a todos, a la democracia tan herida en estos tiempos por otros ataques. Que a nadie le extrañe el profundo hartazgo de la ciudadanía. Estamos absolutamente saturados de tanta inmundicia y no vamos a consentirla más.