Rajoy no sabe qué sociedad gobierna

Los políticos representan el tercer problema para los españoles, pero ellos se obstinan en que no querer enterarse. La ignorancia de su propia situación parece ser inversamente proporcional al número de votos obtenidos. En cabeza de la lista, por tanto, el PP seguido a corta distancia por el PSOE.

El Partido Popular de Mariano Rajoy ha salido de su cámara de criogenización absolutamente impermeable a nada que haya sucedido desde que entraron en ella, digamos en el tardío franquismo: Rajoy no sabe qué sociedad gobierna. Su equipo tampoco. Ahí está la clave que no veíamos.

Parecen creer que todos son como esos casi 11 millones que les votaron, la cuarta parte del país. Aún siguen pensando que se puede aporrear la disidencia harto justificada –caso de los recortes en Valencia que llegan hasta la calefacción de los centros escolares- y luego emplear las apolilladas tácticas de que entre los manifestantes había infiltrados y eran muy violentos. Llegar a asegurar incluso que no hay recortes. Que no es, lo que es. Pasen y vean, vamos.

Rajoy sale al exterior investido de presidente –con la añeja bandera de Gibraltar como estandarte para que no haya dudas- y se topa con que en los quioscos de Londres no venden ABC, La Razón o La Gaceta, sino periódicos que muestran la realidad, incluso algunos españoles. Y le da reparo que los extraños vean los rostros ensangrentados de los adolescentes. No, no, esta imagen de España no podemos dar. ¿Cuál? ¿La que también echa de la carrera judicial al Juez Garzón por haber tratado de investigar el franquismo y la corrupción? ¿La que da dinero público a los toros y se lo quita a la investigación científica?

La severa mamá Cospedal, la campechana Aguirre, o quien podría ser estampa del Opus, Fátima Báñez, siguen tratando a los españoles como a niños deficientes. O el cuasi defenestrado González Pons, aunque continúe exhibiéndose con la perenne sonrisa valenciana del PP, que es capaz de decir –al igual que Soraya Sáenz de Santamaría- una cosa y su contraria en un breve espacio de tiempo sin el menor rubor. Esto era ¡antes! del 20N naturalmente:

Otra sociedad que no conocen, ni parecen tener el menor interés en conocer, está informada por canales que no controlan y se comunica, relaciona conceptos, no se deja engañar, no ha germinado en la caspa y, sobre todo, no tiene miedo. Rajoy y su PP están cometiendo un gravísimo error al pensar que todo sigue como lo dejaron, como lo dejó el franquismo. Su despertar puede depararles amargas sorpresas. «El ciento por ciento» y el «todo el mundo» es un sueño, no es como lo imaginan en su cápsula.

Es un orgullo personal, por ejemplo, ver este libro como bandera en la manifestación de Madrid para apoyar a los estudiantes de Valencia.

Incautos los sigue habiendo. Como éste que llamó a uno de los mejores informativo de la radio: Asuntos Propios de RNE. Un chófer de famosos, pero “¡chofer de famosos, oiga!”, que soñó serlo también al calor del variado «pelotazo» levantino y ahora lo ha conseguido por su patetismo y desesperación.

El enemigo

Monumental estatua en el Aeropuerto de Castellón

 
 
Valencia, la comunidad española en bancarrota que dispone de circuito de F1, puerto deportivo, fracasados parques de atracciones, o un aeropuerto sin aviones que homenajea -todo con dinero público- al procesado por evasión fiscal Carlos Fabra por ejemplo… 

 

Valencia. Los estudiantes del Instituto de secundaria Lluis Vives siguen en pie protestando ahora por la violencia policial contra su anterior queja por los recortes educativos. La policía del PP que los apalea los considera… el enemigo.

Gallardón, ministro de Justicia, dice que la policía de Valencia ha sido «violentamente agredida«. La policía.

Los profesores del Lluis Vives, que estaban allí, vieron otra cosa. Y están tan escandalizados con el trato recibido por los jóvenes alumnos que han emitido este comunicado.

Foto: Marc Sardón

Noche de pesadilla en el Vik Gran Hotel Costa del Sol

El Vik Gran hotel Costa del Sol, Cala de Mijas (Málaga), solo tiene una gran ventaja: estar situado muy cerca del apartamento donde reside José Luis Sampedro. Cada año vamos un grupo de amigos a celebrar con él y con Olga Lucas su cumpleaños.

Las notables deficiencias del hotel –4 estrellas- se han visto seriamente agravadas este año. Pero antes relataré que mi error al parecer fue en esta ocasión buscar una oferta a través de una agencia: www.muchoviaje.com. Contraté dos noches, y –tal como fue la primera- decidí adelantar la vuelta a Madrid, perdiendo a la vez el billete tarifa estrella de RENFE del lunes: hube de comprar otro para el domingo.

Veamos. Ya no fue solo que el hotel estuviera saturado de viajes de la Tercera Edad y no hubiera quien diera un paso, ni se pudiera desayunar sin hacer una larga fila (el hotel no parecía preparado para semejante avalancha). Además el anunciado wifi solo servía para el salón, donde los abuelos disfrutaban del ocio a grito pelado en la mayoría de los casos y no se podía encontrar ni un asiento libre. El wifi solo estaba allí y no en las habitaciones.

Una ola de frío con fuerte viento sacudía la zona, no se podía permanecer sino en interiores. Cuando comprobé por la noche que la calefacción no funcionaba me estuvieron engañando desde recepción en unas cuantas llamadas: “en 10 minutos funcionará”, decían. Pero no funcionó nunca y al ser requeridas al menos mantas, la persona que las subió dijo que el motor de la calefacción se había estropeado varios días atrás. Las mantas, ni de lana buena, ni siquiera tipo “polar”, eran prácticamente inútiles. Creí morir de frío. Había 2º tanto en el exterior como en el interior. Por la mañana, como digo, cola para el desayuno y abandono del hotel sin lograr que me reintegraran al menos la segunda noche que no iba a usar. «Eso su agencia», dijeron.

Pero “mi” agencia no trabaja en fin de semana, no pude por tanto ni tratar con ellos el sábado cuando vi el paranorama que se me ofrecía.

Redacté una hora de reclamaciones ante la Junta de Andalucía, a la que la dirección del hotel responde así:

No es cierto de entrada que pudieran cambiarme de habitación, el conserje de noche de fin de semana no está autorizado para ello. Pero además no funcionaba la calefacción en todo el complejo. Mis amigos también se pelaron de frío y supongo que muchos más clientes –»se han quejado varios» me dijeron en recepción-, pero deben ser más sufridos que yo: a mí me gusta el trabajo bien hecho y la responsabilidad por los errores.

Tampoco nadie “se ha quejado de las mantas”, dice la carta de dirección. Y toda la culpa recae ahora en “mi” agencia que, de momento, no ha respondido a mi reclamación (unos 15 días). No os perdáis sin embargo que acaba de hacerlo ¡en los comentarios del blog!, ved su contestación y la mía. La Junta de Andalucía tampoco ha dicho nada.

El gran Juan José Millás escribía el mismo sábado de mis dolores, como una premonición, un artículo que leí en el tren llamado “El culo”:

 ¿Qué hizo Spanair con los pasajeros atrapados, por la mala fe de sus directivos, en los aeropuertos de medio mundo? Pues ofrecerles hojas de reclamaciones. No bocadillos ni bebidas ni hoteles ni biberones para los bebés, no, solo hojas de reclamaciones, seguramente llenas de casillas con preguntas indescifrables, quizá con el test de Rorschach adjunto. La hoja de reclamaciones devenía así en la última de una serie de burlas y atropellos que comenzaron al adquirir un billete falso, pues se estuvieron vendiendo billetes falsos hasta poco antes de la muerte súbita de la compañía. Las hojas de reclamaciones tienen un tacto suave, como el del papel higiénico, porque quienes las ponen en circulación las utilizan para limpiarse el culo. España está en estos momentos llena de hojas de reclamaciones y de culos. Los políticos, cada vez que nos dicen que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, nos están enseñando el culo, a veces nos lo enseñan al tiempo de limpiárselo con sus programas electorales. Estamos hartos de culos y de hojas de reclamaciones, casi se agradece cuando, por variar, nos hacen una peineta, como la de Aznar en la universidad de Oviedo. ¿Te engaña tu operadora telefónica? Hoja de reclamaciones. ¿Te estafa tu banco? Hoja de reclamaciones. ¿Te tima tu agencia de viajes? Hoja de reclamaciones. ¿Te estabulan en el pasillo del hospital? Hoja de reclamaciones, mire, yo soy un mandado, es todo lo que puedo hacer por usted. Y llevan razón, son unos mandados a punto de quedarse en el paro, nunca hubo tantos mandados dando la cara que ocultan los que mandan ni tantas hojas de reclamaciones ni tantos culos ni tantas peinetas. Hasta los señores del Tribunal Supremo, tan serios y oscuros todos ellos, le están cogiendo el gusto a levantarse la toga y mostrarnos sus partes en un gesto de burla, perra vida».

Tiene razón Millás. La culpa no es de los empleados en riesgo, es de la dirección. El hotel sin embargo, cualquier hotel de la zona, tiene el atractivo de disfrutar de José Luis Sampedro y Olga Lucas. Y también… del mar. Con eso me quedo -por el momento-… que ya he entrado en calor 🙂

En verdad es justo y necesario…

Foto: El País

Han sido prácticamente las palabras de Rajoy al clausurar su congreso de unanimidades: “La reforma es justa, buena y necesaria”. En su mente, la letanía de la misa matutina que sigue con algunas consideraciones más:

 “es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Cuya muerte celebramos unidos en caridad, cuya resurrección proclamamos con viva fe, y cuyo advenimiento glorioso aguardamos con firmísima esperanza. Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo”.

Eso es exactamente lo que pide Rajoy: un acto de fe. Es decir, creer lo que no se ve. Y no se ve, porque no es. El presidente del gobierno ha hablado también de “sacrificio” ¿a qué estamos jugando? Es demasiado grave nuestro problema para confiarlo a la fe o al “como dios manda”.

Se estudia si su decreto ley incumple 8 preceptos constitucionales… cuya resolución se extendería no menos de 5 años. Ya hay ejemplos de su aplicación: un taller de coches de Gijón propone aumentar 5 horas la jornada y reducir salarios en un 15%.  O estos otros, víctimas de la barra libre del despido. Así, dice Rajoy, nos ponemos «a nivel europeo». No es cierto, pero sería en el despido en todo caso, no en los sueldos que duplican y triplican los nuestros y permiten afrontar cualquier eventualidad. Tampoco en las prestaciones sociales que se sitúan para los españoles entre las más bajas de la tabla. Y toda la plana mayor del PP sigue a Cospedal, cuando se quita la mantilla española y el rosario, para decir: ha sido la «herencia«.

Es mentira. Un editorial del New York Times se lleva las manos a la cabeza por el Curso erróneo de Europa que pagamos en particular, griegos, portugueses y españoles. Es la austeridad, las políticas neoliberales -que también aplicó Zapatero- lo que aumentará la recesión y el paro. De Guindos –que me parece un curioso personaje- lo dice también bien claro: La economía española va a empeorar y las cifras del desempleo también. Pero no las finanzas de los aliados del neoliberalismo. De los ricos que se lucran de él, no de los incautos (por no decir algo que podrían considerar más ofensivo) que lo sustentan aceptando el “sacrificio” y los autos de fe. Incluso los recortes que ponen en peligro hasta nuestra vida. En tanto otros ganan a nuestra costa cantidades obscenas.

No somos todos, centenares de miles de personas hemos salido a la calle  en toda España, en 57 ciudades, para decir no a esta reforma laboral. A tanta mentira. A tanta injusticia. Rajoy dice que respeta las manifestaciones, pero le traspasan de una oreja hasta la otra en un segundo. La cuarta parte de los españoles le ha votado lo que curiosamente le da una mayoría aplastante de gobierno, no hay más que hablar. Ya veremos. Ostentar la representación de la soberanía popular, obliga a escuchar a la sociedad, y a gobernar para ella, no solo para empresarios varios.

Foto: Público

Foto: Público

 

propia

Policía de Valencia: amendrentando menores

La policía de la Comunidad valenciana ha cargado duramente contra los alumnos del Instituto de Educación Secundaria Lluis Vives que protestaban contra los recortes en educación. Menores de entre 15 y 17 años.

El diario Las Provincias da cuenta de que fue detenido un estudiante «por agredir con un zapato a un policía y morder a otro». Otros medios ni se molestan en incluir el vídeo.

En la posterior manifestación ciudadana de repulsa por la actuación policial que ha colapsado el centro de Valencia, se han producido nuevas agresiones y otros seis detenidos.

La raza «caspohispanicus» protegida

Nos cuenta uno de los portavoces oficiales del PP, el diario ABC, un par de noticias interesantes. Comencemos con la salud:

Rajoy dará más poder a las mutuas para reducir el absentismo laboral. La reforma posibilita que incluso las bajas justificadas sean motivo de despido objetivo. En el régimen vigente enfermar está penado. Me acaban de contar por ejemplo que ahora preguntan ante una prueba médica si el paciente es “enfermo crónico”, porque “lleva otro protocolo”.

No se trata en realidad de primar la raza aria, dado por otro lado que aquí altos, rubios y de ojos azules hay pocos, aunque aquello no fuera una justificación y la propugnará un señor bajito, moreno y feo; la raza, clase, especie o subespecie que protege el PP es la de los ricos y los superdotados de cualquier condición que aspiren a parecerse a ellos. Han de estar sanos, no suponer una carga para el Estado, aunque hayan pagado la sanidad pública con sus impuestos. Entretanto, los ricos con salud débil se costean ellos solos sus tratamientos médicos. No importa que ellos o sus familias hayan obtenido su fortuna en expolios medievales o especulando y malversando en cualquier época.

La raza “caspohispanicus” se protege a sí misma además. José Ignacio Wert que acaba de cargarse de forma expeditiva la asignatura Educación para la Ciudadanía  recomendada por el Consejo de Europa, porque toda Europa la estudia sin problemas, ya prepara el nuevo texto. Aquél estaba ideologizada, dice. El nuevo texto se está consensuando, nos cuenta ABC, entre Wert y un grupo de empresarios nada ideologizados para quienes “los manuales de la anterior asignatura denigraban la actividad empresarial y el capitalismo”. Es que nos va de ensueño con el capitalismo, sí, hay razones objetivas para resguardarlo. Por encima de todo y sin contrapesos.

Más aún, el Ministro Wert –desplegando una enorme actividad fruto probablemente de su entrenamiento como tertuliano perenne- va a conceder las becas basándose en el rendimiento y la excelencia del alumno. En la línea del pensamiento de Esperanza Aguirre entre otros. Y volvemos así a la “selección natural” de esta raza “caspohispanicus”. El pobre o clase media tonto, no estudia; el tonto rico sí, a base de insistir y pagar consigue un título. Protegida la especie, se propaga. Como en los amados tiempos de Mary Cheatnut hoy redivivos. Ésa es la razón por la que tanto indocumentado –rico o privilegiado- ocupa actualmente puestos de poder. Son sanos y titulados sacando la chequera.

Recupero ahora un viejo post, que se ha venido cumpliendo como si de una apisonadora se tratase. Y, de él, el ideario del presidente del Gobierno, un señor moreno, con poca cultura, defectos en el habla… española, porque otra no conoce. Un ejemplar, en definitiva, prototipo de la raza “caspohispanicus”.

Rajoy no cree que todas las personas sean iguales y tengan la misma capacidad. Para él la desigualdad es consustancial género humano. “Faro de Vigo”, 4 de Marzo de 1983”, Rajoy firma un texto titulado “Igualdad humana y modelos de sociedad”. Y dice: “Ya en épocas remotas se afirmaba como verdad indiscutible que la estirpe determina al hombre (…), era un hecho objetivo que los hijos de ‘buena estirpe’ superaban a los demás“.

Por ello, “todos los modelos, desde el comunismo radical hasta el socialismo atenuado, que predican la igualdad de la riqueza” tienen como objetivo imponerla y son “radicalmente contrarios a la esencia misma del hombre (…) y por ello, aunque se llamen modelos progresistas, constituyen un claro atentado al progreso porque contrarían y suprimen el natural instinto del hombre a desigualarse, que es lo que ha enriquecido al mundo y elevado el nivel de vida de los pueblos”.

Un año más tarde, Rajoy comenta en el mismo periódico un libro “La envidia igualitaria”, de un ilustre -e ilustrado- franquista, Gonzalo Fernández de la Mora. Y describe la desigualdad humana fundada en los genes de mayor o menos calidad: “El hombre es desigual biológicamente, nadie duda hoy que se heredan los caracteres físicos como la estatura, el color de la piel y también el cociente intelectual. La igualdad biológica no es pues posible. Pero tampoco lo es la igualdad social: no es posible la igualdad del poder político”.

Rajoy traduce la desigualdad en la que cree, al descender al terreno práctico y echarse las manos a la cabeza porque la Declaración de la Renta impone baremos distintos: “¿Por qué, mediante la imposición progresiva, se hace pagar a unos hasta un porcentaje diez veces superior al de otros por la misma cantidad de ingresos? Para penalizar la superior capacidad, o sea, para satisfacer la envidia igualitaria”. Es imposible, por cierto, que la cantidad percibida sea la misma. En ese caso se aplicaría el mismo porcentaje. Sospecho que los ingresos globales, los niveles de renta, sí deben ser algo distintos.

Durante siglos sólo las clases privilegiadas tuvieron acceso a la educación. Y no implicaba que fueran más listos. Poco a poco se fue consiguiendo democratizar la enseñanza para brindar oportunidades a todos. El problema es que tampoco estas medidas del gobierno de Rajoy –que implica la recuperación del clasismo- afectará a sus votantes. Ellos, los españoles en general, ya se sienten superiores porque habitan una casa propiedad de un banco durante los próximos 30 años.

Un pacto por la educación es vital para la España analfabeta funcional en que la vivimos. La educación obligatoria hasta los 18…. ¡o los 81! con continuas campañas de reciclaje de los adultos. Y como primera medida para labrar un futuro distinto: Educación para la ciudadanía obligatoria y auténtica –como sucede en el resto de Europa sin problemas- extensiva a los padres que se oponen a que sus hijos la aprendan, y, sin duda, a los gobernantes. La educación actual –y no sólo en España- asiste a una progresiva frivolización tendente a seguir infantilizando a la sociedad. Ése es el camino a abordar. Pero… vamos en dirección contraria.

Los artículos completos de Rajoy aquí.

Algo huele a podrido…

Algunas cosas sabemos del periodismo serio: que se buscan tres fuentes distintas por ejemplo para asegurar los datos (es la cifra exacta que venía en el “manual”). Y es lo que ha hecho la Agencia británica Reuters, aunque guarda la identificación de sus fuentes. También se hace en periodismo serio. ¿Y qué ha contado Reuters? Las sospechas de Bruselas, de la Comisión Europea, sobre que el nuevo gobierno español de Mariano Rajoy ha inflado el déficit para poder presentar unos presuntos logros en su reducción gracias a su labor. Habría más razones: deteriorar cuanto pueda la imagen del gobierno anterior, y justificar los recortes y la subida de impuestos ya practicados.

Reuters consultó al gobierno español antes de publicar su noticia –también lo hace el periodismo serio-. Rechazaron la oferta y ahora niegan categóricamente que se hayan trucado los datos. El comisario de Economía, Olli Rehn, declara que esas informaciones (las de Reuters) “no se basan en hechos sino en la imaginación y son incorrectas y engañosas». Y sin embargo urge al gobierno español a que presente las cifras ya porque dice desconocer aún los datos.

Rehn aprovecha la ocasión para denunciar que España suspende en seis de los diez indicadores económicos básicos: la balanza por cuenta corriente, las posiciones netas de inversiones internacionales, la cuota del mercado exportador, la deuda pública, la deuda del sector privado y el desempleo (éste en particular).

Reuters atribuye la, en todo caso, desviación del déficit público a «un deslizamiento mayor de lo esperando de las regiones» (comunidades autónomas). Otras fuentes lo concretan en los últimos 6 meses, cuando prácticamente todas ellas estaban en manos del PP tras las elecciones de Mayo.

Como hemos visto, la UE urge al Gobierno español a presentar las cifras de una vez, y estima, según Reuters, que lo retrasa deliberadamente hasta después de las elecciones andaluzas el 25 de Marzo, porque sería entonces cuando realmente nos vamos a enterar de que es “austeridad” para el PP, para la sociedad entiéndase.

Tras 3 días fuera y ocupada, me encuentro esta alerta que sería gravísima de confirmarse. Las varias alertas. Pero también y en el mismo sentido, el curioso olvido de las dos ministras que dieron cuenta de los acuerdos del consejo de ministros del viernes. Ya sabemos que la “reforma laboral” que alaban los empresarios, Bruselas, CiU y el PP es de lo más moderno y competitivo, aunque el propio Rajoy dijo que “no crearía empleo y que el paro seguirán aumentando”. No, solo abarata el despido. Pero lo interesante, es que Saénz de Santamaría y Bañez no consideraron relevante anunciar que con uno de los artículos se generaliza la bajada de sueldos, y también la “flexibilidad” de horarios y destinos para que -de no aceptarse- la expulsión sea completamente gratis. Es lo que Cospedal, tan madre ella, define como “buscar un futuro entre el empresario y los trabajadores”, sin sindicatos, en una mesa camilla con amoroso brasero… y en las condiciones de “igualdad” que aseguran los 5.300.000 parados y los que vendrán. Cospedal comentó que “Nadie” entiende que alguien se oponga a ese tierno acuerdo. Todos salvo los señores feudales y los siervos de la gleba y asimilados.

Muchas más cosas han pasado, nos iremos poniendo al día. Lo cierto es algo huele a podrido en esta España. Y mientras el presidente Rajoy, el Rey y todas las altas cumbres desagravian a Nadal… por la sátira de unos muñecos de guiñol. Y el coherente ministro Wert les llama ayer xenófobos y hoy cambia el tercio y dice que a ver si nos miramos eso del doping. Charanga y pandereta.

He estado en Vitoria. Dando una conferencia tan extensa e intensa como nunca en las Aulas de la Tercera Edad que lleva con tesón encomiable Julio Irazabal. En sus tres décadas de historia han pasado por allí hasta Miguel Delibes y Torrente Ballester. Y fue un honor. Sobre todo por la inteligente atención y participación del público, muchos abuelos, pero también jóvenes. Estas personas pertenecen a un país que no merece lo que le está ocurriendo por una serie de cegueras. La hermosa ciudad verde y blanca es una de tantas luces como iluminan nuestro camino para acabar con tanto hedor.

Aquí se truncó nuestra historia…

Un gobierno de un país europeo protestando por un programa de humor de otro país vecino. Presionando para que los guiñoles franceses dejen de tomar el pelo a España, como si los tentáculos de la censura pudieran llegar hasta ciudadanos formados y libres que no dependen en absoluto de Madrid.  Haciendo un ridículo patrio que a todos nos atañe.

 Un país que crucifica a un juez por investigar la corrupción y el franquismo y pide que se haga “campaña internacional” para devolver el prestigio mundial perdido por el pasmo que fuera tienen con nosotros.

 Un presidente que acude a su primer consejo europeo y lo único que hace al margen es solicitar un aparte con el primer ministro británico David Cameron para reclamar Gibraltar.  

 Un país donde los ultras califican de ultras a quien no está asentado en el extremo-centro. Como si supieran el significado peyorativo del concepto.

 Un país donde se miente para ganar unas elecciones y luego se desdice en los hechos, sin rubor, para mutilar los derechos laborales como nunca en el último siglo. Abriendo la puerta a una rebaja y arbitraria de los sueldos de todos.

 Un país en el que la soberanía popular es engañada, apaleada, y los poderes que emanan de ella como la justicia no pueden ser ni criticados. O los que no se sabe de dónde emanan gozan de impensables privilegios en el siglo XXI, como si viviésemos aún en el XVI.  

Definitivamente nuestra historia, nuestra esperanza de progreso,  se truncó… el día que la Virgen del Pilar dijo que no quería ser francesa…  🙂

Historias de la guerra (Para Baltasar Garzón)

Belchite

Mi padre murió a los 87 años (en 2001). Durante el verano de su larga agonía -y en medio de una cierta nebulosa que empezaba a empañar su brillantísima cabeza- una tarde comenzó a hablarme de la guerra, de su participación involuntaria en el bando “nacional” en el que fue movilizado. De la batalla de ese Belchite que ha guardado sus ruinas como una memoria pétrea e indestructible de aquel horror.

La lucha y el miedo -en una persona especialmente valiente- estaban tan vivos como si todo estuviera sucediendo el día anterior. Presumía de no haber pegado un solo tiro, de seguir sus ideas –como yo intento hacer- y, si era preciso, buscando recovecos en las situaciones difíciles para no traicionarse. Pero estuvo en el frente, oyendo silbar las balas y viendo caer a sus compañeros. Y tantísimas décadas después, oliendo la muerte próxima, era esa angustia lo que quería contarme.

Mi madre –su novia entonces- seguía en Zaragoza. Una bomba mató a su mejor amiga. Y ella no estaba muy lejos. Mi sólida abuela, viuda desde los 30 años, analfabeta, trabajaba para sacar adelante a sus dos hijos de portera en una casa que también les daba alojo. Un día, los “nacionales” fueron a buscar a unos vecinos. Mi madre les gritó que no se los llevaran. Hizo hincapié en la madre, embarazada.

-“El mal hay que cortarlo de raíz”, le respondieron. Y así fue: nunca más regresaron.

Al día siguiente se la llevaron a ella, a mi madre, y la ingresaron en la cárcel.

Contaba mi padre muchos años después –no sé si añadiendo algún varonil detalle épico- que se escapó en un coche de su sección con su amigo Manolo. Ida y vuelta apresurada. Y que sus gestiones lograron sacar a mi madre de la cárcel, aunque “las cosas estaban muy feas” para ella.

Mi madre no se sacó de su mente la suciedad de la cárcel durante toda su vida. No muy larga: 68 años.

Hoy, gracias a Baltasar Garzón, algunas personas han podido contar sus historias en público, ante un tribunal por primera vez en tres cuartos de siglo. Mucho más graves desde luego. Pero desde el dolor que siento por el triunfo del ataque que se ha perpetrado contra el juez Garzón, he recordado aquellas vivencias de mis padres. Y me libera contarlo. Precisamente hoy.

Pensaba en mi ingenuidad que aquello era agua del pasado. Pero las chanzas y alegría de alguna responsable política, los brindis con champán, los respetos y acatamientos frotándose las manos, el amparo a la corrupción, la coacción a quienes buscan la Justicia, me sitúan ante una realidad que da mucho miedo y de la que son cómplices, incluso sin darse cuenta en ciertos casos, algunos de mis conciudadanos. ¿Heridas abiertas? Es que los herederos naturales de quienes iniciaron y mantuvieron aquella y otras atrocidades las raspan todos los días.

 

 La madre de Serrat era de Belchite.

He visto cosas que no creeríais (parte enésima)

ULTIMA HORA: Garzón condenado por las escuchas de la corrupta Gurtel. Por unanimidad del Supremo. 11 años de inhabilitación.

Y ahora seguimos…

GRECIA.

Todos pendientes de Grecia. De si su gobierno tecnócrata e impuesto por “Bruselas” se decide a bajar las pensiones de sus jubilados para pagar a los especuladores. Los niños se desmayan de hambre en los colegios, algunas madres abandonan a sus hijos por no poderlos mantener a ver si con suerte los encuentra alguien que les dé mejor vida. Los presos de las cárceles llevan desde el domingo sin comer, porque no hay dinero.

Todo es por los 110.000 millones de euros que les dieron el año pasado y los 145.000 que les prometen desde hace varios meses a cambio de recortes y privatizaciones. A los bancos europeos les han regalado –confesos- 1,6 billones de euros, más medio millón recientemente en vías de créditos. Sin contrapartidas.

Durante el tiempo de la zozobra griega, los especuladores han apostado a la caída de Grecia como buitres voraces aguardando la rapiña, y haciendo caja -jugosa- a diario a través de “productos financieros” intolerables que ampara la UE y todo el poder internacional. Grecia no es una ficha en el tablero, es un país con personas dentro.

JUSTICIA EN ESPAÑA

Contemplamos aterrados a Garzón defenderse de sus imputaciones –tres, como nunca había sucedido- y las acusaciones de una organización ultraderechista –legal- a quien no le gusta que se hurge en la mierda del franquismo. Ya lo escribió Nacho Escolar en uno de los mejores textos que he leído cuando empezaba a sonar simplemente las imputaciones de Garzón: había osado pisar “El jardín secreto”.

Comenzaba así:

«Es una constante en los cuentos, leyendas y religiones de todas las tradiciones. El poder –sea dios, el rey o la propia sociedad– impone un tabú, una manzana prohibida, un jardín secreto que no se puede hollar, so pena de sufrir los peores castigos. Aquel que se atreve a comer del árbol de la ciencia, aquel que pisa el jardín prohibido, debe pagar por ello«.

Otro juez, José Castro, también se ha metido donde no debía, al parecer. Investiga a Iñaki Urdangarín, un sujeto ahíto de pruebas en su contra. De una dimensión que llega a asombrar. Con trato preferencial de la justicia, no es suficiente. Castro ha osado también levantar la tapa de la corrupción en Baleares, del ex presidente del PP, Jaume Matas. Pues van a por él también. Desde el Poder judicial. Le investigan por filtraciones, por lo que sea, aterra ver la similitud con Garzón.

EL PARO

Comparece Rajoy por fin en el Congreso. Dice que en el año 2012 continuará creciendo el paro. Coincide en su apreciación con el Banco de España, el BBVA, FUNCAS, FMI, o JPMorgan. Lo explica “por la herencia recibida”. Es mentira. La causa –y es la que también valoran estos organismos- es la austeridad, las políticas de ayuste del déficit público. Las que llevó obligado Zapatero viendo desangrarse el empleo en España. Las que empecinadamente sigue Rajoy. Caminamos hacia una cifra de paro no conocida en un país desarrollado: entre 5.700.000 y 6.000.000 Y el presidente del gobierno y del PP busca con su reforma laboral abaratar aún más el despido, y alegrar un poco las cifras con contratos que pagarán sueldos de miseria para los del “algo es algo”, que terminarán siendo todos. ¿Para qué va pagar más un empresario si puede solventarlo con 400 euros mensuales?

Pero muchos de los votantes del PP creen a Rajoy. Tampoco se molestan mucho los grandes medios en sacarles del error.

CORRUPCIÓN

Y siguen aflorando más casos de corrupción. En la Comunidad Valenciana por la visita del Papa. En su caja de ahorros que nos ha costado 5.000 millones al erario público y que perdía ingentes cantidadesAsí, por ejemplo.  ¿Y dónde está aquí la justicia auténtica? Menos mal que no hay dinero. No para sanidad, salud y servicios públicos. ¿Llegaremos a las pensiones como en Grecia? ¿Al hambre?

EN MANOS DE DIOS

Pero tenemos a dios. Un colegio público de Madrid restringe la carne en los menús infantiles “por la cuaresma”. El Colegio de Infantil y Primaria Virgen de la Encina de Hoyo de Manzanares cambia pollo, cerdo y ternera por merluza y bacalao.

¿De verdad los españoles, los europeos, han votado tales atrocidades? ¿Qué responsabilidad nos deben a los demás, en cualquier caso, quienes consienten todo esto?