Historias de la guerra (Para Baltasar Garzón)

Belchite

Mi padre murió a los 87 años (en 2001). Durante el verano de su larga agonía -y en medio de una cierta nebulosa que empezaba a empañar su brillantísima cabeza- una tarde comenzó a hablarme de la guerra, de su participación involuntaria en el bando “nacional” en el que fue movilizado. De la batalla de ese Belchite que ha guardado sus ruinas como una memoria pétrea e indestructible de aquel horror.

La lucha y el miedo -en una persona especialmente valiente- estaban tan vivos como si todo estuviera sucediendo el día anterior. Presumía de no haber pegado un solo tiro, de seguir sus ideas –como yo intento hacer- y, si era preciso, buscando recovecos en las situaciones difíciles para no traicionarse. Pero estuvo en el frente, oyendo silbar las balas y viendo caer a sus compañeros. Y tantísimas décadas después, oliendo la muerte próxima, era esa angustia lo que quería contarme.

Mi madre –su novia entonces- seguía en Zaragoza. Una bomba mató a su mejor amiga. Y ella no estaba muy lejos. Mi sólida abuela, viuda desde los 30 años, analfabeta, trabajaba para sacar adelante a sus dos hijos de portera en una casa que también les daba alojo. Un día, los “nacionales” fueron a buscar a unos vecinos. Mi madre les gritó que no se los llevaran. Hizo hincapié en la madre, embarazada.

-“El mal hay que cortarlo de raíz”, le respondieron. Y así fue: nunca más regresaron.

Al día siguiente se la llevaron a ella, a mi madre, y la ingresaron en la cárcel.

Contaba mi padre muchos años después –no sé si añadiendo algún varonil detalle épico- que se escapó en un coche de su sección con su amigo Manolo. Ida y vuelta apresurada. Y que sus gestiones lograron sacar a mi madre de la cárcel, aunque “las cosas estaban muy feas” para ella.

Mi madre no se sacó de su mente la suciedad de la cárcel durante toda su vida. No muy larga: 68 años.

Hoy, gracias a Baltasar Garzón, algunas personas han podido contar sus historias en público, ante un tribunal por primera vez en tres cuartos de siglo. Mucho más graves desde luego. Pero desde el dolor que siento por el triunfo del ataque que se ha perpetrado contra el juez Garzón, he recordado aquellas vivencias de mis padres. Y me libera contarlo. Precisamente hoy.

Pensaba en mi ingenuidad que aquello era agua del pasado. Pero las chanzas y alegría de alguna responsable política, los brindis con champán, los respetos y acatamientos frotándose las manos, el amparo a la corrupción, la coacción a quienes buscan la Justicia, me sitúan ante una realidad que da mucho miedo y de la que son cómplices, incluso sin darse cuenta en ciertos casos, algunos de mis conciudadanos. ¿Heridas abiertas? Es que los herederos naturales de quienes iniciaron y mantuvieron aquella y otras atrocidades las raspan todos los días.

 

 La madre de Serrat era de Belchite.

28 comentarios

  1. Triste y vergonzoso, Rosa. Spain is different! Absolvemos a los corruptos, encumbramos a los mediocres y condenamos a los justos.
    La transición está pendiente…

  2. Rosa, no queríamos verlo, pero no era posible otra sentencia. De otra manera no encontraríamos la corrupción en cada esquina, ni el PP se mantendría en la Comunidad de Madrid después de ganar como ganó. Ni tendría la mayoría absoluta si nuestra ciudadanía fuera de verdad, y no de cartón piedra en enormes proporciones. Estamos asistiendo a la total desnaturalización de lo que creíamos un Estado democratico. La patita facistoide asoma por debajo de la puerta de todas las instituciones, y debemos espabilar para encontrar nuevas fuerzas en estos golpes terribles. Una manera, como tu haces, es recuperar nuestra propia memoria histórica, nuestra propia memoria de la dignidad, hoy tan terriblemente herida. Un abrazo.

  3. WORDGALLARDETE

     /  9 febrero 2012

    Gracias, querida Rosa, por este post,y por todo. Como dice Angels, no queríamos que sucediera, pero hoy constatamos que “estaba cantada” esta sentencia(el propio Garzon así lo ha dicho en su comunicado). Estoy intentando sobreponerme para , a la mayor distancia emocional posible, analizar friamente “en dónde nos ha colocado” la sentencia de inhabilitación al Juez Baltazar Garzon. Creo que hoy es dificil poder valorarlo en todo su hondura y extensión. En todo caso, sí sentimos que algo muy grave ha ocurrido.
    Un abrazo

  4. Gracias, Rosa, por transmitirnos esos recuerdos tuyos, cicatrices que jamás acabarán de curar.

    Desde que han dado la triste noticia sobre Garzón me ha venido a la memoria, como un flash, el recuerdo de mis padres, también ‘heridos’ por la guerra y marcados de por vida. Mi infancia se ha paseado también entre mis recuerdos, el desprecio de aquellos poderosos que nos miraban desdeñosamente, radio Pirinaica que mi padre sintonizaba por las noches, luces apagadas y todos debajo de una enorme manta para que nadie pudiese oír.
    De vuelta a casa, ahora mismo, pensaba mientras conducía que esta noche había que rendir homenaje a Garzón, y con él a tantas y tantas víctimas. No sé qué haré. Voy a procurar alejarme lo más posible de mis recuerdos y del sufrimiento que me suponen. Todavía no sé.
    Solo sé que, por la memoria de mis padres y por mi propia dignidad, algo hay que hacer. Es obscenamente insoportable los alegrones de tanto fascista que sigue viviendo en medio de esta esperpéntica realidad. La consorte-condesa me produce nauseas. No puedo con ellos. Sé que he de tranquilizarme, pero con la sierpe no se puede tener miramientos.

    Un beso.

  5. Virginia

     /  9 febrero 2012

    Rosa, que orgullo tener esa familia. No puedo apenas hablar de la mía. Todos o se libraron del frente por nacionales y no querer estar con los republicanos en Madrid y los otros en el nacional. Mi madre y yo fuimos las ovejas negras. No voy a seguir, por respeto a mí misma.. Solo que el As y el marca suelen ser los periódicos favoritos.
    Y me lo esperaba.Lo de Garzón.
    Cada día, pienso más en el exilio. Me siento vencida desde hace una semana con demasiados recuerdos golpeando en mi mente.
    Angels: el abatimiento no me deja ver resquicio. Un abrazo y mi pésame por la regresión a España 1936

  6. Nefelibata

     /  9 febrero 2012

    Ni los mafiosos narcotraficantes ni los terroristas pudieron con él. Que cada uno saque sus conclusiones.

  7. pilar perez

     /  9 febrero 2012

    Emotivo relato y en cierta manera familiar, recuerdo a mi padre contarme historias de la guerra aunque por fortuna el no tuvo que ir porque no tenía edad suficiente, tambien recuerdo a mi suegro que si le tocó ir en la famosa quinta del biberón y por fortuna salió sín heridas fisicas aunque imagino que jamas olvidaría lo que allí vió.

    Tambien recuerdo a mi madre decirme que q mi tío querían llevarselo a Rusia y por fortuna no lo hicieron, sufrieron mucho, y cuando caian los obuses en Madrid o sonaba la sirena para ir al refugio, el miedo el hambre de la postguerra, mi suegra perdió un hermano fusilado , quien no tiene historias de esta época.

    Creo que las familias de los que no volvieron tienen derecho a su historia, y creo que como dice un amigo mio es como si Nuremberg hubiera hecho oidos sordos de los crimenes de guerra.

  8. El abuelo Miguel fue dando tumbos desde que al final del verano del 38 su Columna fue derrotada en el último Frente en el norte leonés. Intentó contactar con los bastiones que aún resistían más al norte, pero fue inútil. Todo estaba perdido. Ellos, mugrientos, hambrientos y desamparados eran conscientes.
    Decidió reagrupar a su familia, a la que había dejado en Asturias, pensando que quizás ése fuese el último lugar donde los fascistas llegasen. Se equivocó. De Asturias fue del último lugar de donde los fascistas se fueron.
    En el otoño del 38 regresaron a Santa Lucía de Gordón, León. Asunción, su mujer (mi abuela) y sus nueves hijos, el pequeño, mi padre, de tan sólo 4 años. En la fachada de su casa estaba escrito: “Esta familia para san Marcos” (la cárcel de León donde hacinaban a los “rojos” en espera de asesinarlos, hoy Parador Nacional).
    Rompiendo al alba de la primera noche irrumpieron, en la pequeña casa, tres falangistas, a punta de pistola se llevaron a Miguel. No hicieron falta grilletes, su mujer y sus nueve hijos eran unos rehenes bastante sólidos como para intentar escapar. Él y otros cinco arrestados fueron “condenados” a bajar a la mina, el invierno estaba en ciernes, hacía falta carbón. Quien sepa algo de minas entenderá que, después de dos años parada, aquello era una ratonera, era una ruleta rusa con cinco balas en la recámara.
    Miguel había sido vigilante y como tal iba al frente, Un golpe de “mal viento”, probablemente grisú, lo mató en el mediodía del 1 de enero de 1939. Tenía 45 años.
    Asunción, con 43 años y nueve hijos, recibió la noticia con la advertencia de que si alguna vez decía lo sucedido, si alguna vez reclamaba, ella y sus hijos serían tratados como lo que en realidad eran: enemigos. La versión oficial fue que los pulmones de Miguel le fallaron por su silicosis asociada a tuberculosis pulmonar. Vivió sin decir nada a nadie. Y murió el 11 de noviembre de 1975, diez días antes que el culpable principal de la muerte de su marido.
    Pero un secreto que saben más de dos ya no es secreto.
    En 1979 a uno de aquellos falangistas se soltó la lengua.
    Mi otro abuelo, Secundino, murió en el frente oriental de Asturias, esta es su ficha, la que figura en la causa de fosas comunes por la que han juzgado a Garzón.
    http://www.publico.es/especial/memoria-publica/ficha/186854/secundino-ordiz-alvarez

  9. Yo no he vivido nada de eso, mis abuelos maternos casí nunca hablaban de ello, eso si decian que muchas muertes habían sido por envidias y redecillas, un vecino que queria las vacas del otro o una lindes de un terreno, iban y denunciaban y no volvias a casa.
    Me pregunto cuantas envidias tambien habra de otros jueces hacia Garzón, si aparte de toda la mierda que le han echado encima no habra mala leche, porque si algo no ha sido Garzón es mediocre.
    Y por otro lado, hablo con mi corazón y me dice que para ciertas cosas no hace falta saber de leyes, es esa sabiduria natural que te dice lo que es correcto y lo que no lo es, HIPOCRITAS, cuando les interesa bien se agarran a decretos, leyes y autoridad… pero cuando llegan a su puerta es otro cantar.

    Aquí en la provincia de León hay muchos de esos que nunca volvieron a su casa, en cada camino enterrados.

    También me duele pensar que dentro de treinta años (a lo mejor) como suele pasar en estos casos se reconozca el error y con una medallita u homenaje se haga ” justicia al juez Garzón” cuando somos muchos que lo vemos en este presente.

    ¿Por cierto esta sentencia se puede recurrir ante La Haya, Estrasburgo o donde sea…? pregunto….

  10. Gracias Rosa. Toda mi familia viene de Plenas, un pueblo chiquito bien cercano al tuyo, y que comparte la comarca de Belchite. Mi abuelo materno consiguió irse a Francia, sin ir al frente, dejando a tres hijos de 6,4 y 2 años y no pudo volver en 10 años. A la vuelta la vida tuvo que ser dificil. Su delito: ser republicano. No era comunista. Sólo republicano. 76 años después… y a un juez le caen 11 años por intentar que desentierren cadáveres. Uffff. He estado en la concentración en apoyo en Valencia y han cantado (con bastante desafino) Al Alba, como homenaje a Madrid. Me ha emocionado.

  11. Rubén

     /  9 febrero 2012

    Parece que toda la mierda de la transición está saliendo a flote. Por un lado los poderosos, que consiguen irse de rositas, y por otro un juez al que le pasan rápidamente la factura y quizá ni siquiera quede ahí la cosa…Parece que toda la mierda del sistema capitalista está también saliendo a flote. Por un lado los poderosos, dorados al sol en sus yates, por otra los que no tienen ni flotador.

  12. ana

     /  10 febrero 2012

    hola Rosa triste noche. Pensar que aquí en Valencia se instaló el Gobierno provisional de la República y la Liga de escritores antifascista, viendo hoy cómo estamos. Me gustaría que a Esperanza Aguirre le recordáramos machaconamente qué fines y qué medios.

  13. Mi padre también luchó en Belchite, Rosa, pero en el lado republicano. Tras la guerra y el campo de concentración, su vida, como la de tantos otros, quedó deshecha. Solo pudo tener hijos y algo parecido a un empleo digno veinte años después.
    Le recuerdo durante toda mi infancia y adolescencia como alguien muy entero pero al tiempo consciente de la catástrofe que suponía aquel monstruoso régimen, no sólo para él, a quien le había partido su vida por el eje, sino para todo el país. Le recuerdo contándome siempre historias de la guerra pero, sobre todo, de la tremenda represión posterior, casi hasta el final de su vida, que también fue – otra coincidencia – en 2001. Siempre frustrado pero lúcido, siempre detestando el fascismo y con un punto de tristeza, pero -eso sí- sin una sola brizna de resentimiento.
    Hoy es, desde luego, un día triste, muy triste. Sólo me sobrepongo al abatimiento recordando la entereza con la que mi padre vivió la última parte de su vida, y la frase con que termina esa bellísima película de Bertrand Tavernier “Hoy empieza todo”:
    “Nuestros padres nos dejaron este montón de piedras y el coraje para levantarlas”

  14. Esperanza Aguirre habló de “triunfo del Estado de Derecho”… pero ¿de qué derecho? (http://bit.ly/yjkUo1)

  15. rosa maría artal

     /  10 febrero 2012

    Sí, amigos, estamos reviviendo historias de una guerra que no conocimos pero que afectó nuestras vidas. También en casa se escuchaba “radio españa independiente”, bajito, y escondidos, como una arriesgada heroicidad. Es curioso que décadas después lo recordemos con tal intensidad, y es que aquello no pasó. Al no dirimir responsabilidades el franquismo sigue ahí.

  16. GURKEN

     /  10 febrero 2012

    Resulta patética la declaración del CGPJ justo el día después de la condena de Garzón. Ahora resulta que no todos somos iguales ante la Justicia. Depende de la persona encausada en cuestión. ¿por qué no han tenido esta “flexibilidad Y COMPRENSIÓN” en el caso de Garzón? Urdangarín debe ser protegido cuando está encausado por malversación de fondos y otras figuras delictivas, y en cambio se aparta de la carrera judicial a un juez que persigue la CORRUPCIÓN. El resultado final que se consigue con la condena de Garzón, es que el que juzga resulta no ya condenado (podría habérsele sancionado de otra manera, si es que se extralimitó en su actuación) sino que se le retira como juez, y los corruptos de la trama aún están sin condena, y algunos políticos implicados han resultado absueltos. ¿ Es esto lo que satisface al CGPJ? ¿es que el CGPJ no tiene nada que decir en un caso que está produciendo un escándalo social e internacional de tal magnitud?
    Resulta comprensible, por interesada, la desfachatez de la Sra. Aguirre con “gran alegría por la condena del juez” teniendo en cuenta que juzgaba el caso Gürtel en el que han estado implicados bastantes de sus colaboradores políticos.
    La condena de un juez resulta siempre algo triste y doloroso, aunque sea correcta, y no es motivo de alegría, salvo que se tenga un interés personal en esa condena. ¿Justificaba el fin de conseguir una victoria política en la CAM la muy probable corrupción de dos diputados de Comunidad?
    Si la Justicia Oficial por muy ortodoxa y reglamentarista que sea nos produce un gran escándalo e incomprensión, es una mala Justicia y debe revisarse. La Justicia nos la damos los ciudadanos a nosotros mismos con la mediación de los jueces, pero nunca debe ser una Estructura por encima de los ciudadanos que nos produzca frustración y perplejidad. Cuando no todos somos iguales ante ella (Urdangarín), y cuando el juez que investiga ese mal nacional que corrompe nuestra joven Democracia, LA CORRUPCIÓN, resulta por ello condenado y los corruptos absueltos, la Justicia resulta INJUSTA y debe ser modificada.

  17. El Supremo: ¿supremo fraude? ¿supremo cachondeo?

    Que no nos enteramos!!!!!!!!!! Que es delito ordenar escuchas y faltar a un derecho fundamental!!!!!!!!! Que es sagrado el espacio de comunicación con el abogado aunque sea un chorizo de la Gürtel!!!!!!!!!!

    Eso sí, Garzón es completamente inocente. Las escuchas las firmo su chofer.

    Ahora que ya se lo han cargado, seguro que sale absuelto de lo del franquismo, que eso queda muy feo.

    http://elpais.com/diario/2011/12/29/andalucia/1325114524_850215.html

  18. Trancos

     /  10 febrero 2012

    Una imagen vale más que mil palabras. ¡Bien por el correo!

  19. Juan II

     /  10 febrero 2012

    Uno de mis abuelos era reclamado para llevar a futuros fusilados en su taxi, algunos eran amigos, los llevaba al cementerio para que los ajusticiaran. Los verdugos eran rojos. Otro abuelo, cazado en el bando rojo, también tuvo que ir a la guerra obligado; no tenía ni ideas ni posiciones políticas, solo las de un buen hombre trabajador-no por trabajador, sino por ser la clásica buena persona. Se escondía en su pueblo en la parte alta de su casa-trastero,cámara-para ocultarse de los vecinos rojos que lo invitaban para que fuera a ver fusilar nacionales. Estuvo preso en un campo de concentración y así y todo cuando emigró a Madrid fue ayudado por un oficial militar para conseguir un empleo de albañil y además los militares franquistas le consiguieron una vivienda de protección oficial, además el ministro Licinio de la Fuente le concedió una medalla de plata al mérito en el trabajo.
    Mi familia también tiene su historia y difiere de otras.

  20. rosa maría artal

     /  10 febrero 2012

    Pues ya ves, Juan, eso no hubiera ocurrido si los fascistas no hubieran dado un golpe de Estado. No hubo nunca “dos bandos”, hubo un golpe de Estado contra el orden Constitucional que desencadenó una guerra porque pocas personas se sientan cuando les agreden a que sigan haciéndolo… y lo peor 40 años de dictadura… y un país enfermo.

  21. ¿Que van a enseñar a mis hijas en esa “educación cívica y constitucional” del Sr. Wert? ¿Que va a decir ese “libro” sobre Justicia?
    .
    No se preocupe Sr. Wert, no se preocupe. Mis hijas serán, en todo lo que yo pueda hacer, dos mujeres LIBRES, con conciencia social, con sentido REAL de la justicia.
    Mucho me cuidaré de vigilar que NO les llegue todo ese “ODIO CONTENIDO” con el que ha está desembarcando lo más casposo de este país, superando todas mis frustrantes expectativas, TODAS.
    .
    ¿Hasta donde hay que llegar? ¿Alguien ha puesto precio a la “paz social”? ¿Cuántos castigos “ejemplarizantes” habrá? Los relatos de RMA y resto, NO SON UNA NOVELA, ocurrió, Y NO HA DE VOLVER NUNCA !!!
    .
    Ya tienen su propio “Rubin «Huracán» Carter” #DisfrutenLoVotado
    .
    “…Ahora los verdaderos criminales,
    con sus abrigos y corbatas
    son libres para beber martinis y ver salir el sol…”
    .
    .

    .

    “Suenan disparos en el bar, por la noche.
    Entra Patty Valentine y desde la entrada de arriba
    ve al camarero en un charco de sangre.
    Grita: “¡Dios mio, los han matado a todos!”
    Ésta es la historia del Huracán
    el hombre al que las autoridades culparon
    de un crimen que no había cometido.
    Lo metieron en una celda, pero podría haberse convertido
    en campeón de mundial.

    Patty alcanza a ver tres cuerpos tirados en el suelo,
    y a otro hombre, llamado Bello,
    merodeando sospechosamente por la zona.
    “No lo hice”, dice, y levanta sus manos.
    “Yo sólo estaba robando en la caja”,
    usted me comprenderá.
    “Yo los ví marchar”, dice, y se calla.
    “Uno de nosotros debería llamar a la policía”.
    Patty los llama,
    y llegan a la escena del crimen con sus luces rojas
    en la cálida noche de New Jersey.

    Mientras tanto, lejos, al otro lado de la ciudad,
    Rubin Carter y dos amigos van dando un paseo en coche.
    El favorito para ganar título
    de los pesos medios de boxeo.
    No tiene ni idea de la mierda
    que le ésta a punto de caer encima,
    cuando un policía los detiene
    y les manda parar en la cuneta.
    Igual que la vez anterior, y la anterior, y la anterior.
    Es así como funcionan las cosas en Paterson.
    Si eres negro,
    mejor no salgas a la calle
    a no ser que quieras que tu madre lo lamente.

    Alfred Bello tenía un compañero,
    y tenía una denuncia que comunicar a la policía.
    Él y Arthur Dexter Bradley
    estaban merodeando por la zona.
    “Ví a dos hombres correr”, dijo.
    “Dos tipos de peso medio”.
    “Subieron a un coche blanco,
    con matrícula de fuera del estado”.
    Y la señorita Patty Valentine asintió con la cabeza.
    El policía les dice:
    “Esperar un momento chicos, éste no está muerto”.
    Así que lo levantoron y lo llevaron al hospital.
    Y a pesar de que le costaba ver bien,
    le preguntaron si podría identificar al los asesinos.

    Las cuatro de la mañana, y detienen a Rubin.
    Lo llevan hasta el hospital
    y suben hasta la habitación.
    El hombre herido le mira
    a través del único ojo bueno que le queda
    y dice: “¿Pero que me traeis aquí?,
    ¿éste no es el hombre?
    Sí, ésta es la historia del Huracán.
    El hombre al que las autoridades culparon
    de un crimen que no había cometido.
    Lo metieron en una celda,
    pero podría haberse convertido
    en campeón de mundial.

    Cuatro meses después, los güetos están que arden.
    Rubin está en Sudamérica, boxeando por el título,
    mientras Arthur Dexter Bradley,
    todavía metido en el caso del atraco,
    esta siendo presionado por la policía,
    que busca a alguien a quien culpar
    “¿Recuerdas aquel asesinato en el bar?”
    “¿Recuerdas que dijiste
    que habías visto escapar un coche?”
    “¿Crees que puedes jugar con la ley?”
    “¿No crees que fue aquel boxeador
    al que viste correr aquella noche?”
    “Recuerda que eres blanco”.

    Arthur Dexter Bradley dijo que no estaba seguro.
    “Un pobre chico como tu nos puede ayudar mucho”,
    le dice la policía.
    “Te tenemos pillado por el trabajito del motel,
    y podemos hablar con tu amigo Bello”.
    “Venga, no tienes porqué volver a la cárcel.
    Sé un buen chico”.
    “Le harás un favor a la sociedad”.
    “Ése hijo de puta es un rebelde,
    y cada día que pasa es peor”.
    “Queremos poner su culo en la cárcel”.
    “Le culparemos del triple asesinato”.
    “No es el Caballero Jim, precisamente”.

    Rubin podía cargarse a un tipo con un solo golpe,
    pero no solía hablar de eso mucho.
    “Es mi trabajo”, dice, “y lo hago por dinero”.
    “Y una vez acabado, acabado está”.
    Era un paraiso.
    Nadaba en la abundancia y el aire era puro
    campando a sus anchas por donde quería.
    Pero lo cogieron y lo metieron en la cárcel,
    donde convierten a los hombres en un ratones.

    Todas las cartas de Rubin
    estaban marcadas de antemando.
    El juicio fue una farsa,
    nunca tuvo oportunidad alguna.
    El juez convirtió a los testigos de Rubin
    en borrachos de los barrios bajos.
    Para los chicos blancos que lo vieron,
    no era más que un negro loco.
    Nadie dudó que él habia tirado del gatillo.
    Y aunque no tenían pistola para probarlo,
    la policía dijo que había sido él el culpable.
    Y el jurado de blancos les dieron la razón.

    Rubin Carter fue injustamente acusado.
    El crimen fue portada de los medios,
    ¿adivinas quién testificó?
    Bello y Bradley mintieron vilmente,
    y los periódicos apoyaron la moción.
    ¿Cómo puede la vida de un hombre
    estar en la palma de la mano de unos idiotas?
    Ver como le metieron en esa encerrona
    no podrá ayudarle en nada, pero me siento
    avergonzado de vivir en una tierra
    donde la justicia es un juego para muchos.

    Ahora los verdaderos criminales,
    con sus abrigos y corbatas
    son libres para beber martinis y ver salir el sol,
    mientras Rubin se sienta como un Buda
    en una celda de diez pies.
    Un hombre inocente, en un infierno viviente.
    Ésta es la historia del “Huracán” Carter,
    pero no se acabará hasta que se limpie su nombre,
    y le devuelvan el tiempo que le robaron.
    Lo encerraron en una celda,
    pero podría haberse convertido
    en campeón mundial.”

  22. WORDGALLARDETE

     /  10 febrero 2012

    Estoy totalmente de acuerdo contigo, Rosa. Mucha gente se olvida de porqué se produjo una guerra civil en españa. Y mucha más gente ni la relaciona con la ideología fascista de aquellos años en Europa :Hitler,Musolini y Franco. Los dos primeros participaron en la guerra civil española del lado de Franco. Y en casa tambien se hablaba, de puertas adentro, de la guerra y , sobre todo, de las secuelas que dejó en el pueblo.Me enteré de una mujer y dos hombre que fueron maestros,sólo maestros, durante la república y fueron depurados, es decir, perdieron la facultad de enseñar, y vivir de su trabajo. Tambien de que unas cuantos padres de familia,hermanos e hijos habían sido fusilados por los mal llamdos “nacionales”, y que sus asesinos eran esos vecinos que entonces comenzaban a construirse casas “modernas”, bien equipadas, y hasta tenían “criadas”. Eran tambien los que cogian los varales del palio (tal como lo cuento) para llevar la “custodia” desde el sagrario al altar mayor, iban delante de los “pasos” en todas las procesiones (que el resto del pueblo sólo veía pasar) y acompañaban a “las autoridades” cuando estas visitaban el pueblo. En casa decían :”todos tenían las manos llenas de sangre”. Y los niños de familias humildes percibíamos sometimiento y miedo a “la autoridad”.

  23. Muy bueno Trancos, la guardo para el blog.

  24. En España, está visto que no se pueden investigar los crímenes de lesa humanidad ejecutados por el franquismo; no lo permiten sus herederos directos. La inhabilitación de BG por sentencia derivada de sus investigaciones sobre la trama Gurtel era inevitable. Inhabilitado el juez, se cortan en seco, en forma premeditada, las investigaciones y actuaciones sobre aquellas causas criminales. Al mismo tiempo que se protege a los poderosos con la sentencia actual, se inhabilita la principal investigación. Supongamos que la sentencia por las causas del franquismo fuese favorable a BG. Igual daría: ya ha sido inhabilitado. ¡Qué dirían los estados, los estamentos internacionales ante una condena por investigar aquellos crímenes! Sólo queda apostar por las acciones emprendidas por la justicia argentina y admitidas a trámite, conforme a derecho penal internacional.

  25. perdigota

     /  10 febrero 2012

    En España,rascas un poco en los recuerdos familiares y amigos,y empieza una catarata de historias, muchas, nunca contadas y otras con mucho miedo. Miedo de cuerenta años aguantando las historias de los vencedores, los auto llamados “nacionales” (mi padre decía, ¿entonces nosotros de donde somos, no somos españoles?)que escribieron las ¿historias? de los ganadores de la guerra que ellos mismos iniciaron con un golpe militar contra un gobierno legítimo, que ahora muchos españoles se enteran que su inicio fue matando a miles de ciudadanos para crear el terror y que se propagasen sus crímenes como aviso para el resto del territorio donde no habían llegado. Y que fue el experimento fascista,naci,internacional, con bombardeos masivos contra las poblaciones civiles y extermino total de los que consideraban “el enemigo a eliminar de raiz”, estos eran sus bandos de guerra sobre los pueblos. No se escondian para publicarlo y que se propagase sobre la población indefensa que masacraban. Y después, pues cuarenta años de terror que todvía perdura el miedo, ahora como mínimo la precaución. Y por lo tanto, yo también tengo mi historia: Mi padre militar republicano, tres años en la guerra, catorce años en campos de concentración y cárceles, mujer, tres hijos, yo el mayor…Un desastre de vida… y no puedo seguir porque a mis ochenta años, lloro de pena al ver lo que ahora nos esta pasando en este MI PAÍS, ESPAÑA. Un abrazo.

  26. rosa maría artal

     /  10 febrero 2012

    ¿Te ayuda un besito, perdigota?

  27. Manoli.

     /  10 febrero 2012

    Zana, yo también soy de León y tu historia me suena mucho porque la de mi familia paterna es muy parecida (también mi padre fué minero, zona de Boñar). Mi padre, que tiene 88 año, siempre nos la recuerda. A un hermano suyo le cayó pena de muerte previo paso por San Marcos. El otro hermano también encarcelado. Y luego, la represión, el silencio, el miedo, la grisor de ese régimen tan cutre… No lo olvidemos,

  28. perdigota

     /  13 febrero 2012

    Me ayudas tú, RMA. Me ayudan tus escritos, la lectura de tus libros, me llenan de esperanza de que mis nietos, mis viznietos, constataran la realidad de lo que yo les tengo escrito en mi libro, La Fuerza de la Memoria, que al leerlo, seguro de que se sorprenderan, como lo hiceron sus padres, mis hijos. Es una necesidad histórica, para este país, España, (con los acontecimientos que estamos viviendo actualmente) que todo español, que tenga una historia por contar, la cuente y que la escriba. Quede para que sea leída ahora y en les futuras generaciones. Yo creo que nos cambiaron la historia y nos la siguen queriendo cambiar. Una vez más, gracias y un beso.

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