Berlín: así se desmoronó el muro

 El diario El País me publica hoy una tribuna en la que cuento mi experiencia al ser testigo de la caída del Muro de Berlín. De aquella primera puerta que se abrió en lado Este. Los miembros de un equipo de Informe Semanal fuimos los únicos periodistas presentes en aquel momento enormemente emotivo, poco espectacular en su inicio (los centenares de germanorientales a los que siempre se ha aludido y el resto de los informadores llegaron después), real hasta sentirlo en los huesos, que cambiaría el curso de la Historia.

   En el fragmento central escribo:

 «El periodismo permite en momentos excepcionales ser testigo directo de la Historia. Así ocurrió cuando, en el otoño de hace 20 años, los miembros de un equipo de Informe Semanal de TVE llegamos a Berlín la víspera de un acontecimiento no previsto. El Checkpoint Charlie nos recibió como escenario perfecto de la guerra fría: noche, niebla, rígidos policías grises, silencio despoblado. Al día siguiente, los berlineses del Este, hasta entonces sufridos y disciplinados, bullían en corrillos. Su principal queja era la falta de libertad para viajar, para leer y hablar sin cortapisas. En murmullos condenaban la rigidez del sistema y las ideas anquilosadas de los dirigentes de la RDA. La oposición -pacífica- se había ido multiplicando de forma exponencial desde el verano. De apenas unas decenas de manifestantes se había pasado a medio millón. Y el éxodo registraba ya 200 huidos por hora.

Los dirigentes de la Alemania del Este habían pedido ayuda a los rusos. Gorbachov fue diáfano: «El Ejército soviético no actuará contra la población». ¿Qué solución cabía? ¿Una masacre? Egon Krentz, el entonces presidente de la RDA, lo consideró como opción, según declararía después.

Detrás del Telón de Acero había un mundo desconocido -y aún mitificado por algunos- por descubrir. Alemania Oriental era su supuesta joya económica, pero en las fruterías sólo se vendían coles; los cosméticos se envasaban en botes de detergente, o así lo parecía; los maniquíes de los grandes almacenes remitían a 20 años atrás. El popular Trabant, coche de cartón plastificado, se orillaba en las calles sin repuestos para sus averías. Únicamente una fábrica nos franqueó la entrada al equipo de televisión. Elaboraba material para endoscopias: su maquinaria parecía datar de los años cincuenta. El Muro se caía solo… por consunción.

El día 9 de noviembre, tras unas horas de confusión, un informador envió esta noticia a su agencia: «El muro de Berlín se ha abierto». No era así. Todavía no. A las 18.57 había comenzado lo que el embajador español Álvarez de Toledo denominó «cadena de malentendidos».

La televisión germano-occidental dio la noticia en su informativo de noche, visible en el Este. El paso del puente de Bornholmer se ubicaba a pocos pasos de la Embajada española, donde nos encontrábamos el equipo de TVE. Fuimos hacia allí: unas 50 personas curioseaban y no ejercían presión alguna. Un policía abrió la puerta y dijo: «Pueden pasar». Eran las 21.12. Al otro lado, los germano-occidentales aguardaban con champán. Estalló el júbilo, los abrazos, las lágrimas, aunque persistía el temor. Poco después, mareas humanas rodearon el Muro, muchos llevaban picos para derribarlo, otros trepaban para cruzarlo, ya sin el miedo a ser ametrallados».

Aquí el artículo completo.

 Ciertamente, el muro tenía dos caras y la occidental también se desmorona -en este caso por sus insostenibles desequilibrios sociales-. También su nomenclatura se atrinchera en el poder.  Es la sociedad quien puede soplar sobre los muros podridos hasta derribarlos. Los germanorientales lo hicieron «sin dar un grito ni perder una hora de trabajo», como decía el embajador español en la RDA Alonso Alvárez de Toledo, pero con firmeza encomiable. La libertad, sí, es un caudal incontenible, pero libertad sin equidad tampoco sirve.

«Fuera de contexto»

El grupo popular del Ayuntamiento de Leganés (Madrid) anda mandando rectificaciones a la publicación de un vídeo -ampliamente difundido ya y del que yo también me hice eco-, en el que, su portavoz,  paladeando las palabras “trajes”, trajes a medida, trajes”, acusaba a los socialistas actualmente en la presidencia de la corporación, de haber adquirido tres caros ternos de Emidio Tucci en el Corte Inglés. Luego resultó que el encargo lo había efectuado Guadalupe Bragado, del PP, durante los 23 días en los que fue alcaldesa del PP. ¿Por qué pide una rectificación?… porque las palabras que se escuchan en el vídeo se han sacado “fuera de contexto”.

En un post titulado “La pérdida del sistema de valores” incluí un comentario que había encontrado en meneame.net: “Si un magrebí puesto hasta las cejas de pegamento imedio me está dando por el culo no podré hablarle de integración porque tendré la polla de un gitano rumano en la boca”. El autor se molestó en escribir un comentario aquí, en el periscopio: “Me hace gracia cómo lo has sacado de contexto, en fin, entiendo que como periodista de TVE estés acostumbrada a manipular información”.

¿En qué contexto serían admisibles ambas citas? ¿En la antología del ridículo la del grupo popular de Leganés? ¿En la sección de pacientes violentos de un psiquiátrico el segundo?

“Fuera de contexto” sin embargo se ha situado como uno de los principales eufemismos de la clase política. Con él pretenden minimizar y desviar el impacto de sonoras pifias, en presencia de testigos o con pruebas documentales. Y me temo que lo consiguen, al menos siembran la duda entre los adeptos.

Los ejemplos son múltiples. Monserrat Nebreda abandona el PP catalán, tras publicar un libro en el que cita que José María Aznar le dijo: “la población de Cataluña está enferma”. Ella asegura que había más personas escuchando la conversación. Pero ya han salido diciendo que la frase estaba “fuera de contexto”. De ser cierto lo que dice Nebreda ¿Cuál es el contexto adecuado para diagnosticar enfermedad a la sociedad catalana? Sin duda en el balance de una hipótetica epidemia sanitaria en la que el cuadrante nororiental de la península se hubiera visto más afectado.

La portavoz del Govern catalán, Aurora Masip, negó, en su día, que hubiera una «orden política» en la decisión del Ejecutivo de encargar un informe en el que se analizaba la opinión que tenían del tripartito distintos articulistas en el principio de la legislatura. La portavoz indicó que ¿lo adivináis? se había sacado «fuera de contexto» una frase que hacía el informe sobre la imagen de Puigcercós en ‘Polonia’. Bien, será una esquirla de contexto, pero.. está en el contexto.

 En prácticamente todos los procesos judiciales, se opone que las palabras que reflejan cintas grabadas, estan… «fuera de contexto». Lo ha hecho Ricardo Costa, muchos, siempre es la excusa. Hasta el períódico La Razón editorializa de esta forma, sobre el sumario conocido tras levantarse el secreto del caso Gürtel: «No se conoce todo el sumario, sólo un tercio de los 40.000 folios de los que consta, y del material desclasificado sólo se obtiene una visión parcial, sesgada en muchas ocasiones y fuera de contexto en otras».

Otro ejemplo, la ex teniente de alcalde de Marbella, Isabel García Marcos, imputada en el “Caso Malaya”. Su abogado aseguró, respecto al informe policial que habla de supuestas entregas de dinero, que “las afirmaciones que la ex edil realiza en una de las conversaciones telefónicas contenidas en el sumario «se han sacado fuera de contexto». Hablaban sin duda en el contexto de una novela policíaca, se contaban el argumento.

   Sacar fuera de contexto algo es privarle de un contenido sustancial. Es el caso de gran parte de las oraciones condicionales, si solo se dice la aseveración cambiando el tiempo verbal. Yo puedo afirmar: «políticos y ladrones son honestos«. Sería sacar la frase fuera de contexto si en realidad hubiera dicho: (Si políticos pillados in fraganti y rateros investigados por sus declaraciones grabadas, no exgrimieran la argucia del «fuera de contexto) «políticos y ladrones son (serían) honestos.

O

(Si la sociedad fuera responsable y estuviera debidamente informada) la sociedad (no consentiría) no consiente que le tomen el pelo.

 

La economía familiar mejora

Leo que “una de cada tres familias no puede irse de vacaciones más de una semana”. Y que el 19,6% de la población residente en España vive por debajo del umbral de pobreza relativa, medido éste sin considerar la posesión de vivienda, al ingresar menos de 5.815 euros al año, según recoge la Encuesta de Condiciones de Vida del año 2008 hecha pública hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Si los periodistas tuvieran memoria, o utilizarán el archivo –que nada nace sin antecedentes-, verían que, a tenor de los datos, la situación económica de las familias españolas ha mejorado. En 2005, en navidades para ablandar conciencias, hice un reportaje en Informe Semanal a raíz de un estudio que parecía alarmante. Quienes no podían costearse ni una semana de vacaciones eran el 44%.  No es lo mismo «ni una semana» que «más de una semana». Y los pobres ascendían al 19,9%, exactamente la misma cifra de diez años atrás. Había empeorado en cambio la situación económica de la mujer, que se separaba de los hombres un punto. Ahora es mayor la brecha entre los hombres (18,5) y las mujeres (21,2). Es la misma encuesta (Condiciones de Vida).

Extremeños y andaluces siguen siendo los más pobres. Y también los ancianos con respecto al resto de la población, el 30,6 ahora frente al 29,6. Cotejad el primer enlace con el estudio completo del INE que acaba de dar a conocer.

La ironía del título de este post, no oculta que, con crisis o sin ella, con demagogia o sin ella, a través de intoxicaciones o en ausencia de ellas, siempre pagan los mismos. Y resulta intolerable que el sistema por el que nos regimos mantenga año tras año, década tras década, a casi el 20% de la población en el umbral de la pobreza. Y no es cuestión de caridad navideña (o de cualquier tiempo), sino de justicia una vez más. Y de eso deberíamos ocuparnos todos en lugar de distraernos con las moscas que pasan, aunque ciertamente, algunas sean moscardones.

¿No le extrañó ver que se habían pagado los trajes?

Por algo le llaman red. Yo miro a diario escolar.net, Nacho Escolar lo ha encontrado en Cartier, y me es imposible resistirme a seguir la rueda de su difusión. Pasen y vean todos, cómo se puede hacer el más espantoso de los ridículos y cómo se puede reaccionar con tamaña desfachatez. El portavoz del PP en Leganés (Madrid), Jesús Gómez, acusa al PSOE, –ahora de nuevo en el gobierno del municipio- de haber pagado unos trajes carísimos a unos escoltas. Paladea la palabra “trajes”, trajes a medida, trajes… su astucia ha logrado encontrar que también los socialistas trafican con ropa masculina. “No tiene Vd. vergüenza, Vd. debería dimitir”. Pues resulta que los trajes lo había encargado la anterior alcaldesa, del PP, Guadalupe Bragado, que estuvo en el cargo 23 días.

El portavoz del PP no abre a paladas la tierra que le sustenta para esconderse. Por el contrario, apenas inmuta el gesto ¿No le extrañó que los trajes se hubieran pagado?  ¿O que en 23 días no se hubiera codeado nadie del PP con un sastre? Gómez mantiene su posición: la culpa es, igualmente, del PSOE por haber abonado las facturas de  los trajes que encargó la alcaldesa del PP. No es la primera vez que Gómez, asesor a la vez de Esperanza Aguirre,  se columpia de similar forma. También acusó hace pocos días a la concejala de Recursos Humanos de un delito de prevaricación que nunca pudo cometer, dado que la edil no participó en el proceso que el inefable Gómez denunciaba. Y luego me quejo yo de navajazos traperos de impresentables. Pero ¿de quién son los trajes? ¿de quien los encarga o de quien los paga?  Ya lo decía el bolero: 

     «Un jardinero de amor
siembra una flor y se vá,
otro viene y la cultiva
¿de cuál de los dos será?»

 La culpa es del PSOE. La que está liando Emidio Tucci.

Fiesta ultracatólica con dinero público

Con los impuestos de los ciudadanos que residimos en Madrid, la cadena pública de la Comunidad ha dedicado dos horas de su programación a la marcha antiabortista celebrada en la capital. La convocaban más de 40 asociaciones ultracatólicas, con subvención preferente del gobierno regional y los de otras autonomías, empresas, y particulares. “Una marea humana” llenaba el, cortado al tráfico, centro de Madrid, nos decían, incrementada por los llegados en 600 autobuses, un tren y 3 aviones.

Cuatro o cinco enfervorizadas portadoras de micrófonos de Telemadrid seguían la marcha en distintos puntos de su recorrido, jaleando a los entrevistados y opinando tanto como ellos. Presa de un arrebol, una de ellas ha contado que había hablado con el miembro de una familia de 8 hermanos de los cuales casi todos eran sordos, menos él que hablaba mal y no ha querido hacer declaraciones. «Los padres siguieron insistiendo», ha dicho la informadora entusiasmada… insistieron evidentemente sin poner en manos de la ciencia su caso. En el estudio, con la presentadora, dos expertos en contra de la ley, porque quienes se muestran a favor –aclaran- han declinado su participación. Uno de esos expertos, como habréis visto en el vídeo, ignora la definición de salud de la OMS, debido probablemente a que es profesor de Derecho y no se ha molestado en ampliar su cultura general. La otra, una catedrática de bioquímica de la Universidad de Navarra, y presidenta de alguna asociación relacionada con la ética médica. “Una mujer española tiene más afectividad que una nórdica”, ha soltado entre sus muchas perlas, al situarse ante la evidencia de que toda Europa dispone de leyes similares a la española, salvo Malta que prohíbe el aborto. La catedrática ha dicho también que “el aborto deja irreversiblemente dañado el cuerpo y el cerebro de la mujer» y que «el 80% de los suicidios femeninos corresponden a mujeres que han interrumpido su embarazo”. Y la presentadora no ha pronunciado una palabra  ante semejantes barbaridades.

Por supuesto han presentado lo que afirman son argumentos científicos y médicos, pero no han explicado –porque nadie tampoco se la ha preguntado- por qué, entonces, celebramos el cumpleaños el día que nacemos y no el de la concepción y qué ocurre con ese embrión, sin bautizar durante nueve meses, a riesgo de ir al infierno -dado que el limbo lo ha suprimido la jerarquía católica-. Y no me he aclarado mucho en un reportaje lleno de criaturas formadas a punto de nacer, que se hacían pasar por embriones de 12 semanas, si 2,5 cms son “como el puño de un hombre” o no. La mezcla de conceptos inducía a la confusión.

El festejo ha culminado en la Puerta de Alcalá. Un violonchelista ha tocado lo que la presentadora ha calificado como “homenaje a las víctimas de la ley del aborto”. Y el profesor de derecho ha resaltado “la alegría de los jóvenes participantes en la manifestación, a pesar de que son unos supervivientes, dado que muchos como ellos no llegaron a término».

Tres musas de la caverna han leído el manifiesto. Y tantos ellas, como la antigua actriz Verónica Mengod y Benigno Blanco, el artífice del magno acontecimiento, han repetido que perseverarán hasta lograr que no haya un solo aborto en España, hasta que se prohíba.

La vieja y nueva guardia del PP, con De Cospedal, Mato, Aguirre, Aznar, Mayor Oreja, y hasta medio centenar de parlamentarios, han acudido a apoyar la manifestación. Todos ellos, y el propio Benigno Blanco, tuvieron cargos de responsabilidad en el gobierno del PP, que nunca osó retirar la ley del aborto, y en cuyo transcurso se practicaron medio millón de abortos legales. La ley lleva en vigor casi un cuarto de siglo.

Millones de mujeres han abortado durante toda la historia de la humanidad, tanto si está prohibido como si no. En la España que lo impedía, morían a manos de cualquiera que se aprestara a practicarlo, o viajaban a Londres a interrumpir su embarazo. Nunca conseguirán acabar con el aborto, a menos que se prioricen la información preventiva y la educación sexual que, por el contrario, siguen encontrando serios impedimentos en España. ¿Las metemos entonces en la cárcel? Es a lo que conduce incumplir la ley.

Tener un hijo es, en mi opinión y en mi experiencia, uno de los mayores privilegios que asisten a una mujer, pero ha de ser para cuidarlo y darle los mecanismos óptimos para que se desarrolle como ser humano.  Procrear no puede ser obligatorio. Millones de niños en todo el mundo esperan, por otro lado, mejores condiciones de vida y hay muchas formas de dársela. Pero esos ya no importan, han salido del vientre de sus madres. Son personas y no pequeñas agrupaciones de células.

Forma parte de la eterna estrategia represora que produce, por ejemplo, el espectáculo, aún impune, de guardias civiles irrumpiendo en los domicilios de mujeres que habían interrumpido su embarazo, cuando el Juez no ha visto indicio de delito alguno, y ha culpado directamente a los agentes del fiasco. El magistrado ha señalado incluso que “el modo de acusar a la clínica se convirtió en una especie de «causa general» sobre el centro privado, de una «investigación ilimitada sobre abortos imaginados» y que se «instrumentaliza al servicio de fines espurios con perfiles publicitarios intimidatorios».

Los talibanes católicos, en destacadísimos puestos de responsabilidad aún en España, y en Europa -que no sé si me produce más dolor ver quiénes nos representan fuera-, tienen un incomprensible problema con el sexo y con la libertad de la mujer. Porque también es “pecado” –y delito, sobre todo- robar -y sus eufemismos: la corrupción política/económica, la picaresca-, y jamás se han manifestado en contra.  A la vista de su neoliberalismo militante, tampoco les preocupa el derecho a la vida de quienes mueren de hambre tras salir del útero materno, ni media palabra han dicho del Día mundial contra el hambre que se celebraba. Ni tampoco, las víctimas -de todas las edades- de la guerra de Irak que ellos apoyaron. Ni la hipocresía manifiesta y la manipulación, que no parecen virtudes muy morales, o éticas. Igualmente, es pecado mentir. Si los manifestantes han alardeado de dos millones de participantes, el Gobierno de Esperanza Aguirre ha dado la cifra de 1.200.000. En el siglo XXI, con satélites y sofisticados medios, no es de recibo. Fuentes municipales han calculado la asistencia en 250.000 personas,  EFE, que ha contrado a una empresa para concretarlo con precisión, 55.316 personas, cifra que prácticamente confirma el manifestómetro en su elaborado trabajo. Subvencionados, publicitados, llegados “de todo el mundo”, a esa España que lejos de condenar los males que nos hacen impresentables como país civilizado, enjuicia a quien osa tocar el franquismo. Algo se remediaría si la próxima vez, se reunieran en una pradera, pagando de su bolsillo todos los gastos. Es lo que hacemos el resto de los seres humanos con nuestras aficiones. Y, en general, por muy perniciosas que sean, no perjudican a la salud social de la ciudadanía. Los políticos que contribuyen, alientan y practican el fanatismo no existirían en una sociedad educada y responsable.

Actualizazión:

Veo,en meneame, cómo caldeaba el ambiente Telemadrid, la televisión pública de la comunidad:

¡Necesitan un globo!

 Medio mundo ha estado pendiente de un niño de 6 años de Colorado, EEUU, que -nos dijeron- se había subido a un globo seguido por las cámaras y retransmitido en directo durante horas. Cadenas españolas cortaron el telediario para conectar con el espectáculo. La criatura ha aparecida sana y salva en casa, ni siquiera llegó a estar en el globo.

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 6 millones de niños mueren de hambre cada año.  Podíamos subirlos en 6 millones de globos, en muchos más millones de globos a los desnutridos, como nubes sobre nuestras conciencias… y las de los medios informativos.

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La gran mascarada, la gran paradoja, llega cuando sabemos que fue el padre quien soltó el globo, sin niño norteamericano dentro. La familia había participado ya un reallity show de intercambio de madres: quieren ser famosos. Lo han conseguido. ¿Quién pagará el gasto ocasionado en el rescate del falso accidente? helicópteros, múltiples efectivos de seguridad. ¿Quién el timo que nos sirvieron los medios informativos occidentales que engulleron el anzuelo? No importa, la rueda del sistema gira y gira sin fin. ¿Quién salvará al niño no perdido y a los otros dos que ha engendrado esta pareja? ¿Quién los librará de sus padres?… Pero sigue estando claro, 6.000.000 de globos con niños a punto de expirar porque no tienen qué comer, que alguno escupa sangre antes de expirar, un vómito, una diarrea de esas que matan a millón y medio de niños anualmente, dado que no disponen de medios para una elemental medicina que la corte. Que los patrocine -los globos- alguna firma comercial.

   En el vídeo de msnbc.com, las pruebas, el padre suelta el globo y no el niño. El niño se esconde en la casa, por orden de su progenitor. Es un juego. Caro. Grave.  Delante, claro está, un anuncio:

http://www.msnbc.msn.com/id/21134540/vp/33342538#33342538

Por favor, que Jaume Matas nos lo explique

En un entreacto de la tragicomedia de Valencia, anunciado con sabrosos anticipos el estreno de la trama de Madrid, irrumpe en escena Mallorca, fuera del programa Gürtel. El ex presidente balear, Jaume Matas, ha sido imputado por el juez en el caso “Palma arena”, un velódromo que costó más del doble de lo previsto -pasó de un presupuesto inicial de 41 millones a 110 millones, de euros claro está- y que ya ha producido 4 sentencias de cárcel a miembros del entonces gobierno del PP en la isla. La Fiscalía y Hacienda consideran que Matas ha podido incurrir en un enriquecimiento patrimonial irregular, por la compra y decoración de su casa palacio de Palma, de 625 metros cuadrados. El valor de su vivienda se ha tasado en 2,47 millones de euros y él pagó menos de un millón. El PP (sección insular, en este caso) se ha apresurado a decir, lo de siempre, que celebra que Matas «al fin» podrá ofrecer explicaciones y defender «su gestión y su honor».

Los socialistas de Baleares acudieron en su día al Registro de la Propiedad para comprobar qué contenía la ganga adquirida por Matas en 2004, a la que todos llaman “el palacete”. Situada en una de las zonas más caras  de Palma, sus orígenes se remontan al siglo XVI. La vivienda ocupa la primera planta noble de una mansión señorial, catalogada y protegida. Es una casa de 475 metros cuadrados en 11 piezas, que con balconadas, terrazas, escalera histórica propia, galerías, garaje y un jardín de su uso exclusivo alcanza los 727 metros. En un entorno monumental renacentista, los cuerpos desnudos de Adán y Eva, dos cariátides de piedra, una corte de ángeles con guirnaldas y escudos, y muchas testas en capiteles y columnas adornan puertas y ventanas. Tiene «una de las más bellas fachadas de Palma, un raro ejemplo de arte manierista», según su vendedor, el arquitecto Giuseppe Violante. El asunto ha tenido hasta ahora un largo recorrido judicial.

Pues bien, Hacienda devolvió en 2006 al entonces president del Govern de Balears por el Partido Popular (PP), 866 euros y anotó de patrimonio, tras la compra de la casa, 481 euros a abonar. Las rentas de trabajo brutas de 2006 fueron: 72.962 del Govern; 19.914 del Parlament; y otros 930 euros de la Comunidad Autónoma. 

De mi cosecha particular, puedo aportar mi sorpresa por cómo Bruselas, llamó la atención a España por su “modelo de contratación de obra pública”. Dijo que España tenía que acabar con una estrategia legal que consideran fraudulenta. Somos el único país en el que, mediante una cláusula, la constructora puede incrementar el precio por encima del de adjudicación. La UE dice que se acabó el llamado “denominador modificado”, y que hay que hacer como los demás: cobrar lo presupuestado. Y entonces, para mi libro, encontré que las autopistas de Mallorca, por ejemplo, costaron un 66% de la valoración inicial. Según, otra vez, el Diario de Mallorca, el convenio establecido con el Ministerio de Fomento fijó un gasto de 205 millones de euros, el Gobierno del PP las adjudicó por 274 y, finalmente, terminaron en 340 millones de euros. Gobierno de Matas igualmente. Que se sepa, no hay investigación alguna sobre el tema. Es legal. ¿O no?

No sé vosotros, pero yo necesito que Jaume Matas me lo explique. Dejó el gobierno balear y ahora vive en Nueva York, una ciudad que adoro. Seguro que no en un apartamentillo del Bronx. Tendrá que venir a declarar por su imputación a España. Estos señores tienen acceso a abogados que cobran como poco 300 euros a la hora. Con cronómetro. Es decir, que los típicos “Buenas tardes, qué calor hace, he dado tres vueltas para aparcar” salen por unos 30 euros. Pero son eficaces, claro que sí.

Renuncio a contar mi injusto drama con Hacienda que podría llevarme en su día a una residencia de ancianos ¡de la comunidad de Madrid, dios mío!, pero ¿estas cifras de Matas os cuadran? Yo necesito que nos lo explique. Aunque… el tramposo siempre perjudica al resto de la sociedad, lo que uno enmascara o roba han de pagarlo los demás. Desde la economía sumergida a estos obscenos desatinos que nos vemos obligados a contemplar.  No es cosa de chistes, y el «pues yo también quiero». Es imprescindible que todos juguemos limpio, que lo exijamos. Un palacete en lo mejor de Palma, con cariátides y todo, ángeles con guirnaldas y escudos ¡qué tierno! y ¿Hacienda le devuelve dinero? Menos mal que finalmente les extrañó. Pero ya digo, hay abogados excelentes en este país, y la adormecida comunidad social no se inmuta. Claro que, igual es legal todo, sus compañeros del PP balear dicen que está deseando explicarse. Que lo haga. Igual si quiero tener, honestamente y sin artimañas,  una casa en Mallorca, otra en Nueva York y que me devuelva dinero Hacienda.  ¿Y vosotros?

Radiografía de la lamentable sociedad española

Hace tiempo que me gusta mirar los barómetros del CIS más allá de los titulares de urgencia que ofrecen los medios. Es un estudio serio por el tamaño y selección de la muestra (edad, sexo, nivel de estudios, tamaño del municipio) y por el rigor del cuestionario. Desde luego, aportan una fuente impagable de conocimiento de nuestra sociedad.

Los españoles se declaran en su mayoría de centro, ligeramente escorado a la izquierda. Hay una razón oculta: es el lugar más alejado de los extremos, en el que nos sentimos cobijados y seguros, más arropados porque son más los que se sitúan cerca. La ciencia matemática lo ha estudiado en la llamada Campana o Curva de Gauss, y es curioso ver su representación visual: uno tira bolas sobre una tabla predeterminada, y la mayoría va al centro. Fundamento de la estadística, se aprecia que cuanto se aleja más uno de la media, menos individuos hay.

Los más conservadores, los mayores de 55 años; los menos el tramo situado entre 25 y 34, los más jóvenes vienen también más a la derecha. Y siempre los hombres se manifiestan más a la izquierda que las mujeres.

Sólo que esta consideración de sí mismos no parece concordar con las actitudes que se derivan de otras respuestas. Casi el 75% se declara católico aunque no va a la iglesia. Ateos y no creyentes algo más del 20%. Son partidarios de los controles –cámaras de videovigilancia por ejemplo- para garantizar su seguridad casi en un 70%, aunque pierdan libertad. Y sólo el 10% los rechaza precisamente porque se “pierde intimidad” y se “violan derechos”. Más del 60% es partidario de imponer «bastantes restricciones» al acceso de menores a Internet y casi el 21% de negárselo absolutamente.

Lo más ilustrativo, a mi juicio, se centra en los asuntos que más preocupan a los españoles. El paro se sitúa en las más altas cotas de nuevo con un 76,4%. Para un 48,4% son los problemas de índole económica. Asciende en vertiginosa carrera “la clase política y los partidos políticos” que representan un problema para el 12% de los españoles ¿No tienen nada que decir a esto sus componentes? Ahora bien, la corrupción y el fraude sólo inquietan a un 1,4%, con la que está cayendo. La Administración de Justicia –con lo esencial que es un buen funcionamiento para el sistema democrático-, a un 2,5%. Después de conocer que miles de expedientes se acumulan en los juzgados, en legajos y sin informática, lo que causa evidentes y trágicas consecuencias al tener a delincuentes convictos sueltos, o tener noticia de resoluciones judiciales francamente dudosas. Los problemas derivados de la juventud actual, tras haber llenado páginas y páginas de alarma, a un 1,7. Lo mismo, exactamente, que la violencia contra la mujer. La sanidad a menos del 5% y la educación no llega al 8%. 

Y atención, un mes más, un año más, los nacionalismos con lo que tantos políticos se llenan la boca son recordados por el 0,4% de los españoles, y el Estatut de Cataluña, por el 0,1%.

El barómetro de septiembre del CIS, dedica un apartado especial a la seguridad, como decía, y también a Internet. Y es muy revelador. El 42,7 % no se ha conectado nunca a la red en el último año. Un 55,8 % sí. Y un 1,5 ni siquiera sabe lo que es Internet. De los que sí usan Internet, casi el 64% lo hacen a diario, buscando fundamentalmente… información (más del 92%).

   El 47% sólo tiene estudios de primaria, es el tramo más numeroso. Estudios universitarios superiores no llega al 11%.

Es decir, de falso centro, poco instruidos, insolidarios, tolerantes a la corrupción, despreocupados de asuntos cruciales suponiendo que no afectan a su bolsillo. Incoherentes hasta con el hecho de declararse católicos mayoritamente pero sólo de nombre. Sin ver en la educación una salida a nuestros problemas. Y una inmensa brecha entre dos Españas, una ávida de información y otra que vive al dictado de la televisión y la radio. Porque ya os conté que, incluso antes de la crisis, la venta de periódicos de papel en España estaba en lo que la Unesco considera el umbral del desarrollo. 100 ejemplares cada 1.000 habitantes. 400 se vendían en Suecia y Finlandia. ¿Podrá la primera, la España comprometida e informada, arrastrar, contagiar,  a la otra?

Pero, hoy por hoy,  ¿a alguien le extraña con este panorama nuestra clase política? Está a nuestra altura. ¿No mejoraría si a nosotros nos preocuparan la corrupción y el fraude? ¿Y la justicia, el periodismo o la educación? Lo que falla es la sociedad española. Y nadie se va a ocupar de incrementar su educación y cambiar su escala de valores, si no lo hace ella.

Mirando desde el pico más alto del Pirineo

 Aquella jota me erizaba la piel: «En el alto el Pirineo soñé que la nieve ardía, y por soñar imposibles pensé que tú me querías», por más que mis paisanos no extremaran la redacción gramatical, resultaba desgarrador.

  Pero allí me subo esta mañana para mirar primero a mi ciudad natal que pone flores a la Virgen del Pilar durante diez horas seguidas, y hasta en barcas llega la corporación municipal para hacer lo propio. Un poco más allá Madrid se engala también en la fiesta nacional y las más altas instituciones del Estado junto a humanos de a pie contemplan las evoluciones preparadas para la ocasión por nuestras Fuerzas Armadas. En este instante, TVE entrevisa a Carme Chacón, con el fondo de un regimiento en posición firme. Y. un poco más tarde, veo al Rey con gesto solemne mientras suena de fondo la voz de un cura ¿Será Rouco que ya ha vuelto de canonizar beatos y cenar en Roma? Encuentro flecos al salir a la calle. Inmensas manadas de patriotas blandiendo banderas, haciéndose fotos con la enseña. Han abucheado al presidente del gobierno de España. Pienso que ese peculiar patriotismo fue el único del mundo que se levantó en armas contra el orden constitucional y los ciudadanos en el último siglo.

    Entretanto, tenemos nuevas revelaciones del caso Gürtel: una caja secreta -nº 52- para las transferencias a paraísos fiscales del dinero hurtado a los ciudadanos, a través de sus políticos. Sabemos también que traficaban con mercancías ilegales -sugieren que armas y esas joyas que salen de la sangre de los africanos- con la colaboración de empresarios, banqueros y diplomáticos que hacían de camellos de lujo. Todavía no olvidamos las orgías sexuales con putas facilitadas por Correa para premiarles y descansar de tan dura actividad. Y el ministerio que presidía Javier Arenas, ese señor que aparece tan airado todos los días, ¿qué hizo en su día? contratar a la trama para organizar actos del funeral del 11M. Mira, de todo, es esto lo que más me enerva. Manda ovarios, el 11M, enmierdado también.

   Clama el PP porque dicen que si hay errores de forma en las conversaciones grabadas en las que nos estamos enterando de tantas cosas. Dicen que es intolerable. Que graben y cuenten lo que no les conviene, no que los hechos se produzcan.

  La compañía área del presidente de la CEOE parece saber por propia experiencia que España va tan mal como dice su dueño Diaz Ferrán. Sin ir más lejos, él mismo debe a la Seguridad Social 16 millones de euros que debía pagar Air Comet, además de las nóminas durante varios meses a sus cerca de 900 empleados. Y yo que lo veo siempre tan trajeado y con tan solventes amistades. Nunca sabremos del sufrimiento que se esconde tras un responsable dar la cara. Entereza, se llama eso.

   Y, con todo, las encuestas de hoy nos anuncian la llegada del PP a la Moncloa hasta con 5 puntos de ventaja en el caso del Publiscopio de Público. Creo que lo hacen, sobre todo, por el bolsillo. Porque piensan que les van a bajar los impuestos. Santa inocencia. ¿O serán  ignorancia, corrupción y tragaderas?

  Así que me doy la vuelta en esta preciosa cumbre pirenáica, brindando la espalda a España y abriendo mi mirada al ancho mundo. Un poco nada más. Nuestro presidente será recibido este martes por Obama en la Casa Blanca. Y Javier Valenzuela analiza en El País las relaciones España/EEUU, desde la primera foto en blanco y negro en la que perdimos Cuba, algo que nos viene muy bien para consolarnos cuando nos vemos privados involuntariamente de algo, porque, sin duda, más se perdió allí. En Cuba.

Dice Javier Valenzuela:

  «Tampoco fue feliz el tercer gran encuentro (o desencuentro) entre los dos países. A diferencia de los franceses e italianos, de los alemanes y japoneses, los españoles no le deben su democracia a la sangre derramada por soldados norteamericanos. Washington, con el demócrata Roosevelt, siguió a París y Londres en la política de abandonar a su suerte a la II República española a fin de no irritar a Hitler. Luego, ya con el republicano Eisenhower, adoptó a Franco como un socio de tercera en la Guerra Fría. En 1953 Franco cedió a EE UU cuatro bases militares, así que, como señala el historiador Misael Arturo López Zapico, «los soldados estadounidenses llegaron a España con 10 años de retraso, y no como libertadores sino para apuntalar la dictadura». Esto también tiene su peso».

  Y bien que lo recuerdo. Cómo nos compraban a los niños «gratuítos» y colonizados con leche en polvo y queso amarillo en Zaragoza, la de la Base Americana, la que hoy canta y pone flores a la Virgen.  Aún me produce arcadas recordar la humillación. Y hasta su dudosa actitud, la de Washington, en el 23F.

Pero vayamos, de nuevo, al análisis de Javier Valenzuela:

«Así que Joaquín Roy, director del Centro de la Unión Europea de la Universidad de Miami, piensa que la «rareza» en la contemporánea relación hispano-estadounidense la puso Aznar con su «calentura atlantista». Cierto es que tenía muchas cosas en común con Bush: el culto al capitalismo, el patrioterismo belicoso, la sobredimensión del terrorismo, el escepticismo ante el cambio climático… Hasta tal punto que la derecha republicana y neocon de EE UU consideró al PP aznarista como uno de sus grandes socios europeos.

Pero los republicanos perdieron en EE UU las legislativas de 2006 y las presidenciales de 2008. Corroborando su capacidad para empezar de nuevo, el gigante norteamericano llevó a la presidencia al demócrata Barack Obama. Y este martes le llega a Zapatero el momento de fotografiarse en la Casa Blanca con su inquilino. Por primera vez en sus más de cinco años de Gobierno. Tras su rechazo a arrodillarse ante Bush también había otra visión política».

    Un paisano canta en la cumbre vecina esa jota que me gusta. Mal, rematadamente mal, pero me parece el mejor remate para este texto. Que disfrutéis del día festivo. ¡Quien habló de complejos!

Ágora, ayer, hoy, y siempre

agora

Aunque Alejandro Amenabar no obtuviera otro resultado, sería encomiable su esfuerzo por volver a situarnos ante la eterna lucha entra la razón y la religión. Con la historia de Hypatía pone ante nuestros ojos la evidencia descarnada de este dilema que encoge y expande el desarrollo de la Humanidad como un chicle. Finales del siglo IV, Alejandría. Egipto forma parte de un Imperio romano en degradación. Una mujer, una pionera, imparte sus clases de filosofía y matemáticas. Escribe también de geometría, álgebra y astronomía y, sobre todo, se esfuerza por pensar, no darlo todo por hecho, e inculcar en sus alumnos ese positivo espíritu. La vemos hacerse preguntas, buscar respuestas, no conformarse, casi ajena a un mundo de insidias que se cierne a su alrededor. La pasión por la ciencia en estado puro.

De alguna manera fue Alejandro Magno el impulsor de la biblioteca de Alejandría, la más grande de su tiempo, porque sólo lo escrito afianza el saber. Fue quemada, no sé sabe con precisión cuándo, llevándose consigo los avances logrados por los pensadores. Amenabar vincula en Ágora la destrucción de la biblioteca a la época en la que vivió Hypatía y a la expansión del cristianismo. El hecho es que el fuego y los cuchillos nos han hurtado datos precisos de gran parte de lo que sucedió entonces y había sucedido hasta entonces, por ejemplo, lo relacionado con Hypatía, entregada su figura a recreaciones literarias, más o menos basadas en los textos de sus contemporáneos. Sobre todo los de su exalumno, el obispo Cirilo de Alejandría que, en la corriente vencedora, sí vio conservada su obra literaria.

Hypatía ha pasado a la Historia porque fue brutalmente asesinada y ultrajada. No parece inverosímil que el golpe de gracia se lo diera la consideración subordinada que de la mujer tenía el cristianismo. Ni que el fanatismo religioso hiciera arder el conocimiento escrito confiando la existencia humana a los designios de Dios. “Tu no puedes cuestionarte tus creencias”, le dice a Cirilo sabiendo lo que estas palabras le cuestan, “yo debo”. Entre sus hallazgos una mejora del astrolabio -instrumento que permite determinar las posiciones de las estrellas sobre la bóveda celeste-, o la invención del hidrómetro.

Vendrían poco después mil años de oscurantismo donde el saber se detuvo. Los pensadores tuvieron que empezar de nuevo, sin apenas referencias, transcurrida la negra noche de la Edad Media. Se habían borrado no menos de 10 siglos. Toda innovación registró una caída en picado entregada a la religión y su fe sin pruebas, a sus crueles métodos para imponerla a toda la población. De veinte siglos de Historia supuestamente civilizada, la mitad nos llevaron a negro.

La película de Alejandro Amenabar ya reaviva posiciones. ABC, hoy, en su Tercera Página, aporta una visión que pretende ser sosegada aún diciendo cosas como estas:  «De no ser por el modo en que fue asesinada, Hypatía habría pasado discretamente por la historia de la filosofía, pues lo poco que escribió fueron meros comentarios de tratados compuestos por otros: Tolomeo, Apolonio y Diofanto” (…) “Esta falta de originalidad es propia del final de la Escuela de Alejandría, cuyos miembros son calificados por Ferrater Mora de «epígonos» de los grandes maestros de la antigüedad. Por ello, cuando se habla de los «últimos helenos» no hay que interpretarlo en sentido romántico, sino en el de que son los últimos cultores de un modo de entender el helenismo, devotos que se resistían a aceptar que el cristianismo fuese capaz de inyectar savia nueva a paradigmas que periclitaban. De la vitalidad intelectual de la nueva fe rinden cumplido testimonio los abundantes escritos legados a la posteridad. Un ejemplo de ello, sin ir más lejos, por contemporáneo, es el de Cirilo de Alejandría, cuya producción literaria es amplísima. Diez volúmenes del Migne contienen dieciocho tratados y numerosos sermones, epístolas y cartas pascuales”. Repito “numerosos sermones, epístolas y cartas pascuales”, una gran fuente de pensamiento racional.

El Ágora de hoy -la plaza del pueblo, de enseñar, conversar y pensar-, vive un nuevo parón. Entregada al dinero, al consumo, el hedonismo, la trivialidad, la pérdida de los valores éticos –acrecentada ésta en España por la práctica y aceptación social de la corrupción-, la falta de pensamiento crítico, la exaltación de la “equidistancia” -en consecuencia- que enfrenta opiniones frente a razones, la sociedad está inerme ante los poderes organizados. El capitalismo que nos maneja -los oligarcas de siempre-, y también las vieja fe en la creencia que aumenta su poder. Un solo ejemplo patético: Carod Rovira, Rouco y Moratinos, se encuentran hoy de festejo en Roma para asistir a la santificación de dos beatos españoles, una celebración que debería quedar en el ámbito privado de los católicos a quienes asiste el derecho de organizarse como quieran, costeándolo de su bolsillo y difundiéndolo únicamente entre sus seguidores. Uno de los nuevos santos fue un beato que murió de diabetes, a los 29 años, en 1938 –casualmente, en plena guerra civil-. Fue proclamado beato por Juan Pablo II, «como modelo para todos los jóvenes del mundo», en 1992. A partir de hoy es santo. Pues muy bien. La comitiva española se compone además de 80 personas que disfrutarán de una cena, con cargo, al igual que viajes y hoteles, al erario público.

Lo terrible del Ágora de Amenabar es que nos alerta de lo que nunca cambia.