RAE ¿limpia, fija y da esplendor?

La Real Academia Española de la Lengua continúa su incansable labor de actualizar el diccionario para adaptarlo a los usos de la calle. En una de sus anteriores revisiones incluyeron palabras como tropecientos, guay o currante. Ahora se disponen a aceptar: abducir, alcaldable, buñueliano, rojillo, cultureta, espray, festivalero, grafitero, homófobo, oenegé, sobao, sostenibilidad, antiespañol, muslamen, obrón o jet lag. Variopinto mosáico. Atentos a la viveza del lenguaje incluirán también términos de la más acuciante actualidad: “bonus”, “bróker”, “acción de oro”, “ahorro forzoso” o “base monetaria”.

Con gran cautela declaran que andan viendo de poner de acuerdo a las 22 academias para aceptar el término “matrimonio homosexual”, dado que no todos los países castellano parlantes lo tienen admitido en su legislación.

Y, eso sí, apenas tocarán los significados peyorativos de multitud de palabras que ofenden a la mujer. Sirvan algunos ejemplos:

Acepciones de MUJER:

  • de su casa.

1. f. La que con diligencia se ocupa de los quehaceres domésticos y cuida de su hacienda y familia.

  • fatal.

1. f. Aquella cuyo poder de atracción amorosa acarrea fin desgraciado a sí misma o a quienes atrae.

  • mundana

1. f. prostituta.

 Entre las acepciones del génerico: Perteneciente o relativo a la llamada buena sociedad. Un hombre mundano es de la buena sociedad sin duda, jamás prostituto.

  • objeto.

1. f. La que es valorada exclusivamente por su belleza o atractivo sexual.

  • perdida, o pública.

1. f. prostituta.

El diccionario vigente también contiene multitud de otros agravios comparativos como éstos:

Zorro: Hombre muy taimado y astuto.

Zorra: Prostituta (en la acepción referida a la mujer).

Perro: Hombre tenaz, firme y constante en alguna opinión o empresa.

Perra: Prostituta

(¡Qué obsesión!)

Cualquiera.

1. Una persona indeterminada, alguno, sea el que fuere.

2. f. Mujer de mala vida.

Hombrezuelo:

No está en el diccionario.

Mujerzuela:

1. f. Mujer de poca estimación.

2. f. Mujer perdida, de mala vida.

El nuevo diccionario de la RAE tampoco va a cambiar “franquismo”, que seguirá siendo “movimiento político y social de tendencia totalitaria“, sin contener alusiones a la dictadura como pedía la Asociación de Memoria Histórica.

HISTORIA Y OBJETIVOS:

Creada en 1713, el lema de la Real Academia de la Lengua era y es “limpia, fija y da esplendor”. Me pregunto si lo hace realmente dando pasaporte de validez a lo más repetido en el uso de un idioma que se degrada de día en día. Por lo que vemos, la sociedad hace bien poco caso a los dictados de la Academia. A la vista de lo que vamos viendo no tardará en aceptarse “vente” por “veinte” y “trenta” por “treinta” porque ya casi nadie lo dice cómo era, ni en los medios de comunicación. O “ke” por “qué” y toda la larga serie de nuevos vocablos, más cortos, para los SMS. O “juadores” de fútbol. Lo de limpiar lo veo poco, dar esplendor aún menos. “La Academia no inventa el idioma ni las conducta. Su misión es recoger el idioma tal cual es“, dice el secretario de la RAE. Pero fija. Precisamente lo que muchos entendemos como envilecimiento del lenguaje.

LAS REALES ACADEMIAS

Esta Academia, a paso lento, algo hace, no estoy muy segura de si positivo en todos los casos. Prestigiosos nombres se sientan al lado de otros más dudosos y se nota.

Mi amigo Paco Altemir, de ATTAC, me preguntaba hace bien poco qué hacían el resto de las Academias. Y de esta contundente forma:

“Ante la corrupción generalizada, ¿ha alzado su voz la Real Academia de Ciencias Morales y políticas? Ahí siguen mamando hasta la muerte: Fraga, algún obispo, Herrero de Miñon, Fernando Suárez y tantos otros dinosaurios que ya creía fallecidos cuando asistí a la toma de posesión de mi amiga Adela Cortina. Su discurso de ingreso hizo que el venerable edificio temblase hasta los cimientos.

 ¿Y la de Historia que no se pronuncia sobre nada que no sea correcto? De la de Ingeniería prefiero no hablar (es ingeniero) pero ¿has oído que hayan dicho algo sobre la destrucción del territorio, el urbanismo salvaje, la basura de las televisiones, o los peligros de las centrales nucleares y sus derivados?

Todos ellos están callados, encantados de conocerse, de viajar juntos, de cobrar espléndidas dietas sobre todo cuando se reúnen en el extranjero”.

UN GUIÑO ARAGONÉS A LA RIQUEZA DEL LENGUAJE:

“La lengua es la gente”, decía Pessoa. Y se ve que nuestra gente va realmente cuesta abajo. Y ambos aspectos se retroalimentan. Despido objetivo, despido preventivo. Mentira: despido abaratado. La neolengua, la discusión semántica para esconder la involución.

   Tropecientos muslámenes qué guay, ya tienen el visto bueno de la Academia. Reencontrado el lenguaje con el que me crié, brindo como sugerencia a la RAE, a los medios de comunicación, a la sociedad, que hagan cursillos, anuncios, que rescate palabras sonoras y gráficas, que huelan, sepan y se paladeen, hasta obligar a pronunciar todas sus sílabas. Pondré un ejemplo que apenas entenderán más que mis paisanos aragoneses. La mayor parte de estos vocablos no están aceptados por la RAE:

¡Harta de tanto zaforas que se quedan como ababoles sin darse cuenta de cómo los embolican, china chana, con chandríos! Jautos, zoquetes, lambrotos para todo lo que no sea la mollera. Una, tan escoscada, se atusa la espetera, pero no puede dejar de caer en el pasmo, aminorar su rasmia, ante tanto zarrio y tanto zaborrero, que llenan la vida de tarquín. Incluso notas cómo te invade la mandria. De balde, que es mejor montar un estrapalucio, una escasbechina, inzurizar y chafardear lo que haga falta, para esfilorchar este montaje. Igual soy algo farute, a veces me salpican las cascarrias de la vida y sólo tengo ganas de recogerme con un badil y, como mucho subirme al cabezo a respirar aire puro. Acabaría echando los bofes, o encontrando una sargantana. El aragonés no rebla sin embargo. Y antes de pillar una zangarriana voy a ver si me tomo un frisel. Disculpas por el capazo que he cogido hoy con vosotros. 🙂

Anuncios

“Fuera de contexto”

El grupo popular del Ayuntamiento de Leganés (Madrid) anda mandando rectificaciones a la publicación de un vídeo -ampliamente difundido ya y del que yo también me hice eco-, en el que, su portavoz,  paladeando las palabras “trajes”, trajes a medida, trajes”, acusaba a los socialistas actualmente en la presidencia de la corporación, de haber adquirido tres caros ternos de Emidio Tucci en el Corte Inglés. Luego resultó que el encargo lo había efectuado Guadalupe Bragado, del PP, durante los 23 días en los que fue alcaldesa del PP. ¿Por qué pide una rectificación?… porque las palabras que se escuchan en el vídeo se han sacado “fuera de contexto”.

En un post titulado “La pérdida del sistema de valores” incluí un comentario que había encontrado en meneame.net: “Si un magrebí puesto hasta las cejas de pegamento imedio me está dando por el culo no podré hablarle de integración porque tendré la polla de un gitano rumano en la boca”. El autor se molestó en escribir un comentario aquí, en el periscopio: “Me hace gracia cómo lo has sacado de contexto, en fin, entiendo que como periodista de TVE estés acostumbrada a manipular información”.

¿En qué contexto serían admisibles ambas citas? ¿En la antología del ridículo la del grupo popular de Leganés? ¿En la sección de pacientes violentos de un psiquiátrico el segundo?

“Fuera de contexto” sin embargo se ha situado como uno de los principales eufemismos de la clase política. Con él pretenden minimizar y desviar el impacto de sonoras pifias, en presencia de testigos o con pruebas documentales. Y me temo que lo consiguen, al menos siembran la duda entre los adeptos.

Los ejemplos son múltiples. Monserrat Nebreda abandona el PP catalán, tras publicar un libro en el que cita que José María Aznar le dijo: “la población de Cataluña está enferma”. Ella asegura que había más personas escuchando la conversación. Pero ya han salido diciendo que la frase estaba “fuera de contexto”. De ser cierto lo que dice Nebreda ¿Cuál es el contexto adecuado para diagnosticar enfermedad a la sociedad catalana? Sin duda en el balance de una hipótetica epidemia sanitaria en la que el cuadrante nororiental de la península se hubiera visto más afectado.

La portavoz del Govern catalán, Aurora Masip, negó, en su día, que hubiera una “orden política” en la decisión del Ejecutivo de encargar un informe en el que se analizaba la opinión que tenían del tripartito distintos articulistas en el principio de la legislatura. La portavoz indicó que ¿lo adivináis? se había sacado “fuera de contexto” una frase que hacía el informe sobre la imagen de Puigcercós en ‘Polonia’. Bien, será una esquirla de contexto, pero.. está en el contexto.

 En prácticamente todos los procesos judiciales, se opone que las palabras que reflejan cintas grabadas, estan… “fuera de contexto”. Lo ha hecho Ricardo Costa, muchos, siempre es la excusa. Hasta el períódico La Razón editorializa de esta forma, sobre el sumario conocido tras levantarse el secreto del caso Gürtel: “No se conoce todo el sumario, sólo un tercio de los 40.000 folios de los que consta, y del material desclasificado sólo se obtiene una visión parcial, sesgada en muchas ocasiones y fuera de contexto en otras”.

Otro ejemplo, la ex teniente de alcalde de Marbella, Isabel García Marcos, imputada en el “Caso Malaya”. Su abogado aseguró, respecto al informe policial que habla de supuestas entregas de dinero, que “las afirmaciones que la ex edil realiza en una de las conversaciones telefónicas contenidas en el sumario “se han sacado fuera de contexto”. Hablaban sin duda en el contexto de una novela policíaca, se contaban el argumento.

   Sacar fuera de contexto algo es privarle de un contenido sustancial. Es el caso de gran parte de las oraciones condicionales, si solo se dice la aseveración cambiando el tiempo verbal. Yo puedo afirmar: “políticos y ladrones son honestos“. Sería sacar la frase fuera de contexto si en realidad hubiera dicho: (Si políticos pillados in fraganti y rateros investigados por sus declaraciones grabadas, no exgrimieran la argucia del “fuera de contexto) “políticos y ladrones son (serían) honestos.

O

(Si la sociedad fuera responsable y estuviera debidamente informada) la sociedad (no consentiría) no consiente que le tomen el pelo.

 

Podría… ser una noticia. O no

El País irrumpió en su día con un Libro de Estilo que suponía una revolución en el periodismo. En su artículo 1 decía: “El rumor no es noticia”. Pero si nos atenemos a titulares de noticias publicadas y difundidas ampliamente, el rumor y la especulación se han enseñoreado de la profesión periodística. Es uno más de sus graves cánceres.

Empezó ese subgénero llamado periodismo deportivo que las televisiones serias sacan de sus telediarios. Y el resto de la información se imantó.

Fernando Alonso tendría contrato con Ferrari… desde que comenzó a despuntar. Habría dos competiciones paralelas de Fórmula 1. Sus bólidos llevarían cubierta. Piquet hubiera  entrenado su accidente. Pedrosa estaría  sin moto. Sin contar los incontables fallidos fichajes del fútbol.

Los “podría” ahora nos inundan porque son la puerta por donde entra todo el periodismo sensacionalista.

Telecinco, hace 5 minutos, ha encontrado a alguien que dice que tiene las fotos del que podría ser un bebé extraterrestre en México. En este caso, ni siquiera escribe el preceptivo “podría”.

Pero sigamos:

Nueva técnica podría encontrar otra Tierra en el espacio.

USA podría invadir militarmente México –con vídeo y todo…que no os recomiendo, es una inmundicia-.

Mickey Mouse podría no ser de Disney.

Soraya podría ser descalificada de Eurovisión.

Un nanomaterial podría mejorar la eficacia de las vacunas contra la gripe.

La ONU advierte de que el Ártico podría quedarse sin hielo en verano en 2030.

El intercambio de ADN entre monos podría evitar enfermedades hereditarias.

Apple podría estar rediseñando los MacBook de plástico.

Penélope Cruz podria estar embaraza.

Halley Bery podría estar embarazada por segunda vez.

Rajoy podría tener rival en el Congreso de Valencia.

Zapatero podría reducir el número de ministerios.

Opel podría desaparecer si sigue en manos de General Motors.

Enfriar la Tierra podría ser el último recurso contra el calentamiento global.

Capturan con Google Earth una imagen que podría ser el monstruo del Lago Ness.

¿Para qué seguir? Bajo el epígrafe de “podría” figuran 47.100.000 resultados en Google.

Si titulan “podrían” es –en el mejor de los casos- porque existe algún indicio –datos, estudios- que inclina a que eso se produzca. ¿No sería mejor contar escuetamente la verdad aunque sea menos sabrosa y venda menos? ¿No sería mejor esperar a confirmaciones?

Que “Bob Dylan podría ser la voz de los GPS británicos” es una falsa noticia –ha declarado el interesado– que le han colado a lo más granado de los periódicos del mundo.

¿Se retractan quienes publican que tal cosa “podría” suceder cuando no sucede? Rajoy no tuvo rival -oficial- en el Congreso de Valencia, y Zapatero no redujo los ministerios.

Pero la especulación cala. Y al cabo de un tiempo la sociedad cree que ha sucedido lo que no ha sucedido. Y aún discute y afirma los bulos que ha leído, visto o escuchado. De forma que el “podría” inicial se convierte en certeza. De “podría haber persecucción política” a “(hay) persecucción política”, entre mil ejemplos.

En consecuencia, cuando veamos el “podría”, debemos pensar que en el futuro será una noticia… o no. Caminamos sobre un suelo de fango que no aporta seguridad alguna. ¿O no?

A %d blogueros les gusta esto: