España pide un rescate de 100.000 millones de euros

De momento os dejo enlaces a  Ignacio Escolar: La letra pequeña del rescate.

Y a Antonio Gutierrez-Rubí: El presidente que dejó de serlo.

 

 

Obama, if you cannot, yes, we can

 

Barack Obama se ha permitido volver a presionar al actual gobierno español, como hizo con Zapatero aquellos fatídicos días de Mayo de 2010. Entonces para que el presidente socialista español aceptara los recortes neoliberales que le imponía Bruselas, ahora para que Rajoy pida de una vez el rescate y se “recapitalicen” los bancos. Lo mejor es cómo califica de “inteligentes” las medidas impuestas por el PP y, aunque dice que menos recorte sin crecimiento que vamos a ahogarnos, alaba la “reforma” laboral y otras involuciones de las que espera que con el tiempo “den frutos”.

 Obama nos embarcó a medio mundo en un proyecto de ilusión. El primer presidente negro de los EEUU, había sido resultado algo así como de un proyecto colectivo, de cuantos trabajaron boca a boca, ordenador a ordenador, para que resultara elegido. Desde Europa le “votamos” con pasión.

 El 20 de Enero de 2009 tomaba posesión en Washington ante la mirada y la esperanza de millones de personas. De su discurso competo –que merece la pena volver a leer– quiero destacar estas ideas expuestas al comienzo:

 “Es bien sabido que estamos en medio de una crisis. Nuestro país está en guerra contra una red de violencia y odio de gran alcance. Nuestra economía se ha debilitado enormemente, como consecuencia de la codicia y la irresponsabilidad de algunos, pero también por nuestra incapacidad colectiva de tomar decisiones difíciles y preparar a la nación para una nueva era. Se han perdido casas; se han eliminado empleos; se han cerrado empresas. Nuestra sanidad es muy cara; nuestras escuelas tienen demasiados fallos; y cada día trae nuevas pruebas de que nuestros usos de la energía fortalecen a nuestros adversarios y ponen en peligro el planeta.

Estos son indicadores de una crisis, sujetos a datos y estadísticas. Menos fácil de medir pero no menos profunda es la destrucción de la confianza en todo nuestro territorio, un temor persistente de que el declive de Estados Unidos es inevitable y la próxima generación tiene que rebajar sus miras. Hoy os digo que los problemas que nos aguardan son reales. Son graves y son numerosos. No será fácil resolverlos, ni podrá hacerse en poco tiempo. Pero debes tener clara una cosa, América: los resolveremos.

Hoy estamos reunidos aquí porque hemos escogido la esperanza por encima del miedo, el propósito común por encima del conflicto y la discordia. Hoy venimos a proclamar el fin de las disputas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas gastados que durante tanto tiempo han sofocado nuestra política”.

 El resuello le duraba aún en Junio de 2009 cuando achacó a la “cultura de la irresponsabilidad” de Wall Street y aledaños la crisis. Y añadió: Sabemos que esta recesión no es el resultado de un fracaso sino de muchos, y muchos de los difíciles desafíos que afrontamos son producto de una cascada de errores y oportunidades perdidas durante el curso de varias décadas».

 Las noticias del día, de todos los días, sajan el alma a través de poderosos síntomas de involución. Hasta Chile resucita a Pinochet mientras en España nos anega la corrupción consentida y apoyada, la incompetencia, la tenaza y la tijera. ¿Qué “frutos” va a dar entregar nuestra sanidad, nuestra educación, nuestra trabajo y futuro, nuestros derechos, “a la codicia e irresponsabilidad de algunos”? Resulta inconcebible que alguien con cerebro y dignidad lo acepte.

   No vendrá nadie a «rescatarnos» a nosotros, a los ciudadanos que pagamos a tan alto precio la falta de información o de coraje.  “Hoy estamos reunidos aquí porque hemos escogido la esperanza por encima del miedo”, chao Obama -que por otro lado solo miró siempre su culo y los de los estadounidenses-, We can, really We do. Claro que no de uno en uno. Muchos. Juntos. Porque en caso contrario nos meteremos en una sima aún mayor.

La ministra de empleo reza a la Virgen del Rocío para solucionar la crisis

5.639.500 de parados según el último censo de la EPA (Encuesta de Población Activa, el 24,4% de la población. Y eso que sacan de ella a quienes ejercen una actividad con beneficio de una hora semanal. Por ejemplo, rebuscar en los contenedores de basura y llevarse  alguna cosilla aprovechable. El porcentaje se eleva al 52% entre los menos de 25 años. El gobierno prevé que este año 2012 se destruirán 630.000 empleos más, aunque no lo cuenta todos los días como sí insiste en otros asuntos.

El Papa Benedicto XVI, y no directamente la Virgen aunque venga a ser lo mismo, ha hecho declaración solemne de un Año Jubilar Mariano en Huelva (a pagar por nosotros). Por eso la responsable de la cartera de Empleo, convencida de que es un Acontecimiento de Excepcional Interés Turístico, ha anunciado la inclusión de una enmienda en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para aplicar rebajas fiscales (de hasta el 95%) a todas las empresas que colaboren en la celebración que tendrá lugar desde el 15 de agosto de este año hasta el mes de septiembre de 2013.

Bañez, emocionada, entiende que sus oraciones han sido escuchadas y que ya podemos mandar la crisis y el paro al baúl de los recuerdos…

Esta noticia -que, por nuestro bien, debería tener difusión internacional- ha generado una enorme confianza en los mercados, y las Agencias de Calificación crediticia se disponen a devolvernos a la triple A, casi desde la basura.

 

La única solución

Nos tienen manía… los extranjeros

Nuestro flamante gobierno está a punto de pedir un rescate. Ignacio Escolar -y la prensa internacional- lo cuentan al detalle. Luego Cristobal Montoro ha salido a explicar que no ha dicho lo que ha dicho, sin que nadie le rebatiera en las televisiones. Pero vamos a la realidad. El fiasco de Bankia, responsabilidad casi completa del PP, ha terminado de dar la puntilla a una larga herencia (la real), y al sprint imprimido por la política de «austeridad» tal como la entienden los neoliberales: recortes muy serios para la sociedad y lo que pida el capital, la Iglesia y compañía.

Par saber qué implica para los ciudadanos un rescate no hay sino mirar a Grecia y Portugal. También a Irlanda: ayudada por los colegas sajones en sus exportaciones, manteniendo su polìtica fiscal de favor que la convierte prácticamente en un paraíso fiscal, consigue mejores cifras que los destrozados Grecia y Portugal que ven aumentar sus deudas cuanto más pagan. Eso supone un rescate, se lo cobran en sangre… de la población en general, por supuesto. Pero en Irlanda la sociedad también ha sufrido graves mermas y ha visto incrementarrse duramente los impuestos. Los únicos que han salido a flote son los islandeses que ya crecen (a un 3%)  porque, según Fitch ¡nada menos!, «su poco ortodoxa respuesta política a la crisis ha funcionado». Sí, la «ortodoxa» no funciona en absoluto. Para quienes la pagamos, claro. Islandia se vio más hundida que nadie por el neoliberalismo, pero cuenta con una ciudadanía educada y que piensa en el bien común. Antes que suicidarse, actuaron. Si ellos son pocos, nosotros podríamos partimos en parcelas para hacer muchas Islandias.

   Hay que estar preparados en España para lo que pide Bruselas a cambio del rescate: hasta las pensiones quieren tocar. Pero la manada de ignorantes y/o malintencionados y/o corruptos de corazón sigue en Babia o en su cómodo sofa esperando a ver qué pasa o a que otros trabajen para ellos en soluciones. Es demasiado esfuerzo levantar esa mole. Tienen que ser muchos quienes se apunten a la tarea al menos de desasnar algo a los «rescatables». Es la única solución, una España como la que plantea este corto divertido y genial: «Hablando en plata». Si acaso me avisáis cuando se empiecen a notar la labor.

La democracia en peligro

Foto: @arma_pollo en twitter

La imagen no puede ser más simbólica. Bankia enderezada y sólida (como nos la presenta el Gobierno) frente al suelo, el horizonte, el resto de los edificios, farolas y coches torcidos. Aquel país que votó el 20 de noviembre, harto y esperanzado, ha llegado a altas cotas de desaliento. Las últimas encuestas sociológicas muestran a una ciudadanía que no sabe adónde acudir primero a achicar los agujeros de la estupefacción. El nuevo Míster Liebaert (antes Urdangarín), el presidente de los más altos estamentos judiciales, Carlos Divar, una situación económica que encuentran mala o muy mala el 96% de la población, según encuesta de Metroscopia.  23.400 millones de euros para la propia Bankia, es decir, más del doble de lo restado a sanidad y educación a la sociedad. Desahucios por impago de hipotecas a un banco sostenido con dinero público. Despidos y pensiones multimillonarias para sus malos gestores. Y entretanto amenazas de nuevos recortes, sacrificando el Estado del Bienestar en el altar de la austeridad. En consecuencia, justicia, iglesia, monarquía, parlamento, gobierno, partidos políticos, autonomías, todo se encuentra en entredicho. Incluso buena parte de los medios informativos navegando entre la frivolidad y la manipulación.

   Si nos atenemos a los datos demoscópicos que proporciona este artículo “Del “shock” económico al democrático”, el más aterrador de todos es que en los últimos 7 meses, el porcentaje de personas  que piensa que “el actual sistema democrático sigue siendo, con todos sus defectos e insuficiencias, el mejor que ha tenido nuestro país en su historia ha caído del 72% al 56%”. No nos detallan si prefieren cualquier otro de la larga senda de catástrofes que han jalonado nuestra trayectoria (dictaduras largas y cortas, monarquías de variado signo o dos efímeras repúblicas) o si piensan en la búsqueda de una nueva democracia participativa y más real, como propone el 15M en su más amplio concepto: el de la una sociedad indignada que lo que quiere es enderezar los continuos desatinos a los que asistimos.

  No sabemos si a echar agua a la deuda ardiente, sacar la cabeza del lodazal de la corrupción y de los repartos de cargos y prebendas a familiares y amigos, o asumir ese futuro que, aún basado solo en los optimistas cálculos de la religión neoliberal, sitúan la recuperación de España en 2017 y el empleo en 2023  como hace el FMI. ¿Optamos entonces por renunciar a la democracia? ¿A cambio de qué?

  Hemos aceptado impertérritos quela UE sustituyera democracias por tecnocracias, comenzando incluso por Grecia la creadora del concepto y, ahora, el deterioro económico -que no causamos- parece hacernos dudar de los propios valores de un gobierno de todos, en libertad, y de los instrumentos que lo llevan a cabo.

 El presidente que en campaña electoral llegó a prometer “devolver la felicidad” a los españoles, se ha quemado a velocidad de vértigo. La prensa internacional resalta sus incomparecencias, que presentara tarde las cifras del déficit por motivos electorales, sus presupuestos y, abierta la veda, critica hasta, como hace la influyente agencia británica Reuters, que Rajoy  (y  buena parte de sus ministros) sea un “provinciano”, sin experiencia internacional y con un nivel limitado de inglés. Al igual que los principales medios extranjeros, Mario Draghi, el tecnócrata que dirige el BCE, califica de «desastrosa» la gestión llevada a cabo en Bankia, completa, de principio a fin. Nos refriegan la burbuja inmobiliaria que deja sus heces en el sistema bancario. Los medios inventores de etiquetas ya hablan de “Spanic” (Pánico/España).

    Lo que se destaca menos es el abuso del Decreto Ley para imponer, sin debate, durísimas reformas, y no solo económicas. Y sobre todo la persecución de las protestas ante tanto desatino, con una nueva redacción del Código Penal que equipara a “terrorismo” participar en ellas o convocarlas si se produce algún incidente, y “atentado a la autoridad” la resistencia pasiva. Manifestantes en la cárcel hasta un mes tras su detención, con peticiones de penas de tal monto que cuesta creer en democracia y en un país que hace gala de la impunidad en delitos graves. Incluso no tipificados como la estafa a la sociedad.   

   La democracia se está viendo amenazada, pues, desde múltiples flancos. El más peligroso, sin embargo, es la aceptación de que ha de ser así sin hacer nada por regenerarla. La pregunta clave es ¿Adónde esperan que nos lleve este camino? ¿A mantener un poder financiero artificialmente enhiesto como bandera de un mundo que se tambalea?

Publicado también en eldiario.es

¿Queremos volver a la España de los 50?

En el río revuelto de una crítica situación económica y un peligroso desconcierto del gobierno, vienen a pescar «expertos» con soluciones. Hasta huelen bien al principio. Sólo que pueden contener trampa.

Rafal Escudero escribe en eldiario.com un artículo con muchas claves. Comienza así:

«El artículo publicado en el diario El País el pasado 1 de junio, titulado “No queremos volver a la España de los 50″ y firmado por los profesores Fernández-Villaverde, Garicano y Santos, es un ejemplo de la forma como actúan los ‘think tanks’ liberales a la hora de generar hegemonía en la sociedad. Proponen estos profesores como vía para ganar confianza en Europa y así salir de la crisis la formación de un Gobierno de concentración nacional, apoyado por los partidos mayoritarios (PP y PSOE, se entiende) y formado por “políticos competentes y técnicos intachables” (el Gobierno de Monti en Italia sería el espejo en el que mirarse). Y lo hacen, además, apelando a su condición de expertos en la materia, pues no en vano se trata de ilustres economistas y docentes en notables universidades estadounidenses. Pero sin señalar en ningún momento de su artículo su adscripción a Fedea (Fundación de Estudios de Economía Aplicada).

Este no es un dato baladí. Fedea es un ‘think tank’ especialmente activo en estos años de crisis y que se presentó en sociedad con las propuestas que el famoso ‘grupo de los cien’ economistas (al que pertenecen los citados autores) lanzó al último Gobierno de Rodríguez Zapatero demandando el abaratamiento de los costes del despido, la congelación salarial y la apuesta por la negociación colectiva en la empresa. Ahora, una vez conseguidos estos tres objetivos con el Gobierno del PP y visto su nulo éxito a la hora de reactivar la economía, es de prever que sus futuras demandas pasen por la formación de este Gobierno de unidad nacional que sea capaz de llevar a cabo las reformas requeridas por Bruselas. Cuáles sean estas es algo que solo debe estar al alcance de avezados economistas y no de simples ciudadanos, meros votantes y carentes de la ‘expertise’ necesaria para abordar tan magna tarea. 

La estrategia con que actúan estos ‘think tanks’ es bien sencilla. Presentan sus propuestas como el resultado del trabajo científico o bajo la etiqueta de prestigiosos investigadores, pero nunca como aportaciones ideológicas, interesadas o parciales. La adscripción a la ciencia presenta ventajas, dado que sus opiniones se benefician así de la aureola de neutralidad, objetividad e imparcialidad que rodea al científico, quedando al margen y por encima del terrenal debate político. Ahora bien, ya que científicos dicen ser, deberían cumplir con una de las reglas básicas que Max Weber demandaba de todo científico: declarar expresamente sus opiniones y puntos de partida».

Artículo completo aquí.

No está de más recordar qué contaba Inside Job de los «expertos» neoliberales:

[vimeo http://vimeo.com/35196402 w=549&h=364]

Cuidando la imagen de España

María Dolores de Cospedal ha dicho que hay que “cuidar la imagen de España en el exterior» y que el país muestre una actitud de unidad. «Por eso es tan increíble la irresponsabilidad de algunos, esos que dicen todo el rato que quieren el consenso, pero cuando llega la hora siempre votan que no”, ha añadido.

Esto fue, el fatídico 10 de Mayo de 2010, cuando Zapatero vino vencido por Bruselas a practicar serios recortes neoliberales a la sociedad.

O el ya famoso «Que caiga España» del actual ministro de Hacienda, por aquellos días.

Por no hablar de cuando Rajoy, en Abril de 2009, aprovechó los 2 minutos de discurso que le concedió el PPE, para conseguir una reprobación de la política que se seguía en España de todos los líderes conservadores, incluidos Merkel, Sarkozy… y Berlusconi. Firmaron esta declaración: “consideran inaceptable la pasividad del Gobierno español ante la alarmante cifra de paro en España (17,5%) y deploran el fracaso de las políticas socialistas”.

O las continuas paridas del gran designador.

Si en el PP no tienen memoria, deberíamos tenerla nosotros. En cualquier caso… aviados vamos.

Rajoy, atrapado por Hybris

Mariano Rajoy fue probablemente el primer mandatario español de la etapa democrática que llegó al Gobierno con el síndrome de La Moncloa incorporado. En realidad esa dolencia, de vieja raigambre, tiene nombre propio. La definió a la perfección un antiguo ministro de Exteriores británico y neurólogo de formación, David Owen, quien invirtió seis años en estudiar el cerebro de los líderes de la clase dirigente. Con los resultados, publicó un libro titulado “En la enfermedad y en el poder” (2008), que explicaba las razones para el desvarío de quienes alcanzan altas cotas de mando: el síndrome Hybris. Lo caracterizan la soberbia, la desmesura, y la huida de la realidad con mayor o menor intensidad dependiendo de la capacidad intelectual de la persona.

En la primera fase, aún fresco el recuerdo de cuando salieron del anonimato, de sus cátedras, de sus oficinas, les acomete la inseguridad, casi la incredulidad en su propia valía. En el caso de Rajoy, influyen además sus dos derrotas electorales frente a Zapatero y la larga espera que conlleva. Pero aquí surge una nube de aduladores que se apresura a convencerles de sus excelencias. La mayoría espera sacar provecho, aunque esa circunstancia ellos prefieren no advertirla. Es el momento en el que les invade la soberbia. 

El líder ya está seguroLe sobreviene así una exagerada confianza en sí mismo, ya no escucha ni a sus asesores ni a los ciudadanos, se cree en posesión absoluta de la verdad, con capacidad para hacer y deshacer según su voluntad y no reconoce sus errores. Rajoy añade la mayoría absoluta  –aunque se debiera a demérito del contrario– de la que no gozaron inicialmente sus antecesores. Ha sido su perdición: ya está en un tiempo récord atrapado por Hybris. No se digna a dar ruedas de prensa y, cuando tardíamente comparece, hace gala de una insólita prepotencia que evidencia aún más sus carencias. Y su pobre discurso de pretendida sencillez.

Lo peor es que aquel Mariano Rajoy que llamó “bobo solemne” a José Luis Rodríguez Zapatero, ofrece –junto a su equipo– una caótica cuenta de resultados: recesión, subida del paro, merma de salarios y bajada del consumo como consecuencia de la política de austeridad; recortes insufribles en servicios vitales como sanidad y educación, mientras se inyecta dinero público al sector bancario y se pasan por el arco de la impunidad flagrantes irregularidades. O la mala gestión del caso Bankia con la prima de riesgo a nivel desbordado de rescate. La excusa de la herencia se les agota por momentos. Tampoco gusta al ‘todo el mundo’ del presidente la involución ideológica que el Gobierno impone sin pausa.

Por eso, Rajoy camina aceleradamente también hacia la tercera fase del síndrome Hybris: la que desata el miedo a perder lo obtenido. En ella, todos son enemigos a evitar, incluso en los consejos. Quienes le contradicen “no saben lo que dicen”. Rodearse de mediocres en su círculo más cercano apenas atenúa su temor. El rival brillante precisa su desactivación por cualquier método. En su mismo partido –también en otros– hay clamorosos ejemplos, como el de Esperanza Aguirre y su “inexistente” trama para espiar a contrincantes de su formación.

Y luego, el consecuente enclaustramiento en la torre de marfil. Nerones, Calígulas, Claudios que se encierran en su castillo. El síndrome dela Moncloa, de Génova, de Ferraz, de la última planta de cualquier empresa. Por eso José Luís Rodríguez Zapatero dijo la noche de su primera victoria electoral: “El poder no me va a cambiar”. Por eso… tampoco lo cumplió.

Tarde o temprano, el varapalo de las urnas, el cese, la pérdida del poder en definitiva, sume al afectado por el Hybris en la siguiente fase: desolación, victimismo que achaca a la incomprensión, no acertar a creer ahora que “con todo cuanto ha hecho por su país”, reciba “ese trato”. José María Aznar paseó su rabia y su rencor por medio mundo, como clara muestra de ello. De Zapatero poco sabemos. Felipe González hace tiempo que lo ha superado tras enfrentarse a su jarrón chino. La enorme paradoja es el olvido que ha inundado la mente de Adolfo Suárez, el más vapuleado de los presidentes, el que más razón real tuvo para la desolación en su salida.

Hybris nació, como tantos otros conceptos fundamentales, en Grecia.  La vanidad desmesurada –que competía con los dioses– acarreaba un castigo que proporcionaba Némesis, la diosa de la justicia retributiva. Sin piedad, volvía al descarriado a los límites de su realidad. No se andaba con miramientos. Sus afectados podían llegar a ver cómo un águila se comía a diario su hígado –regenerado, inmisericordemente, por su condición de inmortal–, tal como le pasó a Prometeo, un buen tipo que osó invadir el terreno de la divinidad.

El cristianismo, en la misma línea, habla de pecado y opone sanción a la soberbia en forma de “pena” capital. ¡Quién lo diría! Incluso al ángel arrogante lo convirtieron en demonio, de forma expedita, y lo mandaron a los infiernos para siempre jamás. O los generales romanos que –con prudentes técnicas anticipatorias–, eran seguidos por una corte de esclavos, los cuales les iban repitiendo: “Memento mori” que significa “¡recuerda que eres mortal!”. No es necesario aclarar que no les hacían ningún caso. Véase Julio Cesar. La soberbia tapa los oídos.

El coro de aduladores y el propio envanecimiento siguen arrullando al líder en su jaula de oro, aunque la deriva de los hechos sea evidente y la calle vibre en indignación, en desesperanza o en resignada apatía. Rajoy ya carga con Hybris, creyéndose todavía investido para una misión histórica conferida a un ser superior. Todavía.

También, en Zona Crítica eldiario.es

España: un rescate «de facto»

Los medios nos cuentan que Bruselas ha dado “un balón de oxígeno” a España tras haber alcanzado esta mañana nuestra prima de riesgo 539 puntos. La Comisión propone que el fondo de rescate recapitalice a los bancos en lugar de a todo el Estado. A cambio “aconseja” a España duras medidas a pagar por todos los ciudadanos. Además de alargar un año la consecución de un déficit del 3%, que, esto sí, algo desahoga. España es “demasiado grande para caer”, o eso temen en Bruselas.

El Fondo de Estabilidad europeo fue creado en una fecha crítica: el 9 de Mayo de 2010 y fue dotado con 750.000 millones de euros. Tres días después, a su regreso de Bruselas, fue cuando Zapatero dio su histórico cambio anunciando serios recortes. Como detallo en La energía liberada, desde Febrero se estaba produciendo un ataque especulativo al euro, dirigido por George Soros y otros miembros de Fondos de Alto Riesgo que bajó nuestra moneda a niveles no conocidos desde su entrada en vigor y que en absoluto fueron difundidos… salvo por el Wall Street Journal que recogió declaraciones de los implicados. Una Grecia en problemas se añadía y fue la única excusa alegada.

El FEEF puede emitir bonos u otros instrumentos de deuda en el mercado con el apoyo de la Oficina Alemana de Gestión de Deuda para recaudar fondos necesarios para proporcionar préstamos a los países de la zona euro en problemas financieros, la recapitalización de bancos o comprar deuda soberana. Para que ayude directamente a los bancos habrá que hacer reformas legales. Eso no es problema alguno como vemos en la UE, pero sí lo es la opinión de Alemania. De entrada ya ha dicho que se mantiene en su rechazo a la idea y el comisario Rehn se ha limitado a recordar que «no es una opción disponible» con la normativa actual. En la información elaborada por Alfredo Bolaños para El País, se estima, por tanto, que la recapitalización de los bancos españoles podría llevar meses. Y, de hecho, tras la rueda de prensa del comisario finlandés, la deuda española ha vuelto a repuntar, tras haberse relado algo. Al cierre de la bolsa alcanzaba los 540 puntos.

Sin embargo, el programa de Bruselas que suele acompañar los rescates de países ya ha llegado. Resaltan que son recomendaciones que hacen habitualmente a los Estados miembros, pero lo cierto es que van destinadas a obtener más dinero, con directrices neoliberales, para la neoliberal obsesión de cumplir con el déficit. Algo que, por cierto, ya está en nuestra Constitución, “gracias” a Zapatero y Rajoy, y que prioriza pagar la deuda (especulativa) sobre las necesidades de los ciudadanos. A eso se añade el agujero negro del sistema bancario español al que pretender dar una solución… con dinero, no dejando caer a quien no puede mantenerse.

Nos aconsejan pues subir el IVA, sobre todo pasar al 18% a productos que tenían el 8% y sacar también algunos elementos básicos que el gobierno socialista conservó con un IVA reducido del 4% por ser productos de primera necesidad. Adelantar la fecha (prevista para 2027) en la que la jubilación sea a los 67 años. Algo que el hoy vituperado Banco de España cifró en una pérdida del 5% de la cuantía pensiones, dado que, con el paro que soportamos, no buscan en absoluto que se trabaje hasta esa edad.

Habla también de “entregar un promedio anual de esfuerzo fiscal estructural de por encima de 1,5% del PIB durante el período 2010-13”. Así de «diáfano». No especifica cómo pero la palabra “esfuerzo” indica aumento.

Tomar “medidas adicionales” en la reforma laboral ¿¡?

Y, además de una serie de “liberalizaciones” comerciales y profesionales (como no podía ser de otro modo, “liberalizar” es la meta neoliberal), propone “reasignar fondos” para la lucha contra la pobreza, la investigación, la innovación y los jóvenes. Algo que no entra en la ideología del PP y que precisamente ha cercenado ya con especial ahínco.

Por lo demás el diagnóstico global de la UE para España es que, «en 2012, la actividad económica de España se contraerá un 1,8% y un 0,3% en 2013. El desempleo se prevé que siga aumentando hasta el 25,1% en 2013, también para los jóvenes». Recordemos que el paro juvenil afecta ya al 51%.

De Guindos se ha ido volando a ver al ministro alemán de finanzas. Rajoy calla, Lo último que dijo al respecto, hace dos días fue: «No va a haber ningún rescate de la banca española».

Expresiva foto tomada este 30 de Mayo en el Congreso

España: De tapas mientras se hunde el país

La prensa internacional trata con preocupación, y en portada, lo que nos está sucediendo en España. Al diario estadounidense Los Ángeles Times le llama la atención, en particular,  la despreocupación con la que aquí se está tomando el problema: “La crisis no ha disminuido las multitudes que llenan los bares de tapas y las tiendas. El mayor rescate a un banco en la historia española no parece haberles afectado: No hay colas de gente tratando de sacar su dinero”. Es uno de sus artículos diarios en los que enjuicia con crudeza el caótico panorama en el que nos encontramos.

El Financial Times británico duda del plan del Gobierno de inyectar deuda soberana en Bankia a cambio de acciones de la entidad, que considera “poco ortodoxo”. En otro artículo de opinión estiman que la operación es «muy descarada» y va a «enfurecer a los ejecutivos del BCE”. Destaca también en portada que los niveles de la prima y los porcentajes a pagar por ella, están ya pegados a los que llevaron al rescate a Irlanda, Grecia y Portugal. Sin embargo, titula, «España (es decir, Rajoy) dice que no necesita ayuda para salvar a sus bancos»

El Wall Street Journal norteamericano –diario que “asesora” José María Aznar- alerta de que la amplitud inesperada del rescate podría dar alas a la especulación sobre problemas no reconocidos en otros bancos, así como la capacidad de España de afrontar el problema bancario sin una intervención internacional.

Le Monde en Francia también resalta el rechazo de España a la necesidad de un plan de ayuda internacional. Pero asimismo que “a los mercados les cuesta imaginar cómo el país, en un torbellino desde hace casi dos meses, va a financiar 19.000 millones de euros para el cuarto mayor de sus bancos”. Critica también la «seca» respuesta de Rajoy a Hollande cuando comentó el problema del sector financiero en España.

En fin, Le Figaro dice que las dificultades de Bankia son «abismales» y que la entidad se encuentra «casi en bancarrota». En Italia, La Repubblica considera que «la crisis española parece no tener fin», mientras que Il Sole 24 ore critica que el caso es un gran escándalo «perpetrado en la contabilidad de la banca», como nos detalla finanzas.com

Mi amiga votante del PP diría ante este panorama que “los extranjeros nos tienen manía”, lo mismo que la prensa conservadora. En general, sí, los grandes medios andan “De tapas”, ocupados en asuntos de lo más peregrino. Con sonoras excepciones. Destaco, entre otros, el tajante “Sostiene Rajoy” de Iñaki Gabilondo. El «Para esto, es mejor callar» de Ignacio Escolar. Y lógicamente mi propio texto sobre el tema ¿Por qué sigue la presión de los mercados tras haber hablado Rajoy?

 Ni dentro, ni fuera, se habla sin embargo de la España que no está «De tapas», sumida en la indignación a la que se persigue para acallarla. El gran problema es, sin embargo, que quien está fundamentalmente está «De tapas» es el Gobierno. Suculentas para sus estómagos y los de sus amigos (ved este directivo de Bankia, ex del Banco de Valencia, naturalmente, que se ha llevado 14 millones de euros en su cese), en tanto dañan muy seriamente la vida de la población en general. Hasta de los que aún andan «De tapas». Por su estúpida complicidad, todos estamos a dieta. Y lo que vendrá…