¿Qué mierda de democracia es ésta?

Huelga general en Grecia, reprimida con esta brutalidad que muestra el vídeo… y las fotos.

 Como gran número de países occidentales, los inventores de la Democracia (los griegos) eligieron a unos gobernantes (neoliberales) que situaron al Estado al borde la quiebra. Sus sucesores socialistas acataron ¿a punta de pistola conminatoria? las mermas decretadas por esos entes como “Bruselas” (dirigido por personas que no se eligen directamente) o el FMI (en cuyo mandato nada tiene que ver la sociedad) o las agencias de calificación, organismos empresariales (no sociales ni democráticos)al servicio de los poderes financieros.  

  Protestan (y habrán de hacerlo más porque la voracidad de esos poderes no tiene límites y ordena nuevos “sacrificios” a la población) y las fuerzas de seguridad enviadas por el gobierno griego los muelen a palos.

 

 Al tiempo, Dinamarca restablece las fronteras por su alianza con la extrema derecha votada en ese país para darle capacidad de decisión. Y la UE debate la suspensión “temporal” del Tratado de Schengen, que también han pedido Francia e Italia. La vez anterior, tras el crack del 29 y la Gran Depresión, la cosa terminó en fascismos varios y una Guerra. Algunos llevamos bastante tiempo avisando. Porque es la consecuencia lógica y se está cumpliendo el manual paso a paso.

 La UE ha fracasado. Fracasan los países y lo hace más una sociedad que consiente con sus votos estos gobiernos. Pero si protesta –infinitamente harta de mermas- corre la sangre. El primer paso es saber a quién se elige. Nunca a neoliberales por vocación, esperando que los demás no se asemejen y planten cara.

Ocurren graves asuntos hoy, los incomprensibles destrozos en Lorca con un terremoto de 5,1 que ¿nunca? había producido esos efectos. Por sí solo. Los geólogos confirman esta mañana que un seísmo de esta magnitud no puede ocasionar efecto colapso, se ha producido por deficiencias previas de los edificios.

Ocurre sobre todo que todavía gran parte de la sociedad mira –distraída a conciencia- hacia otro lado.  Hay quien siempre gana en esta debacle. REPSOL, por ejemplo, la empresa pública que nos vendieron a particulares.

Ante la privatización del agua de Madrid

Por razones que no vienen al caso he seguido durante años las peripecias del agua de París. Privatizada en los tiempos iniciales de esta fiebre que impulsó el ascenso neoliberal (los ochenta), había llegado a tal grado de deterioro y carestía que ha tenido que ser nuevamente remunicipalizada. Los intentos por devolver el agua al control público parten de no menos de 5 años atrás por lo que he venido viendo. Es lo que ha llevado deshacer el entuerto.

En loor de multitudes incautas, Esperanza Aguirre se propone privatizar también (padecemos ya “su” sanidad deteriorada de día en día aunque pintada y con hilo musical) el Canal de Isabel II. Como sus obras, Aguirre también cuela como válida en algunas mentes: «es tan campechana». Pintada y con hilo musical, ya digo.  

Un poco de historia. Desde hace 160 años, la empresa pública Canal de Isabel II capta, depura y distribuye con eficiencia el agua para todos los ciudadanos de la Comunidad de Madrid. Además de eficaz, el Canal es una empresa rentable, con unos beneficios anuales que rondan los cien millones de euros. Unos beneficios que revierten en toda la ciudadanía. Y el agua es de gran calidad, aquí nos sobran las embotelladas. ¿Seguirá así cuando la Presidenta de la Comunidad de Madrid la privatice?

Juantxo Uralde también se lo pregunta: “De una altísima calidad, el agua se recoge en los bosques del Guadarrama, y se acumula en los embalses de las cuencas altas. El agua de Madrid es motivo de envidia para otras ciudades. ¿Qué ganamos transfiriendo este caudal a manos privadas? O mejor dicho, ¿acaso ganamos algo?”

¿Por qué la va a privatizar Aguirre entonces? Precisamente porque es rentable, porque los llamados “inversores” privados la quieren. Según Angels Martínez Castells en Reacciona, «el sector del agua genera unos ingresos anuales de más de un billón de dólares, aunque sólo esté privatizado entre el 5 y el 10% a nivel mundial». 

La mayoría absoluta y colmada que van a darle los votantes a Esperanza Aguirre nos aboca al despojo de un servicio esencial que aún es nuestro: el agua. Ante ello –como ante tantas cosas- solo cabe la información.

Attac organiza este jueves un acto con ese fin:

¡NO A LA PRIVATIZACIÓN DEL AGUA!

LUCHAS Y ALTERNATIVAS EN EUROPA Y EN MADRID

12 de mayo de 2011. 19:00 horas

Salón de Actos del Instituto Cardenal Cisneros

C/ De los Reyes, 4. Madrid.

Este martes también se va a desarrollar una manifestación desde Callao a la Puerta del Sol (escaso tramo que no indica que se espere demasiada concurrencia). Es a las 19,30. La convocan en este caso el Comité de Empresa del Canal de Isabel II y la Plataforma contra la privatización del Canal.

El agua no es un negocio, dicen. Eso creo también, con una fuerte convicción. Y a la vista de los estragos causados en otras ciudades que, como París, la privatizó para tener que regresar a la cordura. Remunicipalizar, como renacionalizar es posible, pero costoso. Lo sensato es actuar antes de que se produzca el desastre.

El PP Reacciona

 

 

Me envían esta fotografía  donde el PP de Rubí (Barcelona) -municipio en el que el PP propuso la delación de inmigrantes «sin papeles»-, utiliza la palabra Reacciona, con similar tipografía a la de nuestro libro (en minúsculas), para un mensaje xenófobo y racista.  La intención del PP en Rubí fue rechazada por el pleno municipal.Así se maneja este partido.

«Perlas»

Berlusconi, sobre los fiscales de Milán: «Son un cáncer para la democracia que hay que extirpar». Osan pretender encausarle.

González Pons: «Con escolta y buen sueldo, es muy fácil decir que Batasuna se presente y quedar de demócrata mundial (se refiere a los magistrados del Tribunal Constitucional), pero después hay que ir allí al País Vasco a defender la democracia en los pequeños pueblos». Nota: Batasuna no se presenta.

Camps: «El abuelo de Zapatero no le transmitió ternura y cariño».  Nota: Fue fusilado por los golpistas del 36. Zapatero nació en 1960.

Perlas.

Reaccionar tejiendo una red

 «Este libro –Reacciona- demuestra que cuando se intenta algo tiene muchas más posibilidades de salir que cuando no se intenta. Parece obvio pero no lo es, muchas veces nos quejamos de falta de resultados, pero en realidad es que no hemos hecho nada por lograrlos».  Ésa fue la primera idea que esbocé en la presentación de Reacciona.

Fue un acto de altísimo nivel y de cálida armonía. El Teatro del Círculo en Madrid se llenó hasta el último anfiteatro. Y todavía hubo muchas personas que no pudieron entrar.

Acudieron todos los autores salvo José Luis Sampedro y Angels Martínez Castells, y se habló con naturalidad, contenido y fuerza.

Entresaco algunas frases que he podido recopilar. De twits y artículos. Éste y éste, por ejemplo:

Federico Mayor Zaragoza : “Fuimos súbditos, estamos siendo espectadores podemos ser ciudadanos. Por eso es momento de reaccionar”. O “»Nos quitaron la justicia social, la solidaridad y nos lo intercambiaron por los mercados”.

 Baltasar Garzón: “Lo peor que se puede hacer en una democracia es reírse de los ciudadanos. Reírse es no decir la verdad, desprestigiar las instituciones, no debatir, tomarse a broma la corrupción, que se descalifiquen continuamente entre ellos.»

Juan Torres López : “Cuatro principios a evitar: La inmoralidad de llamar inversores a los culpables del crimen organizado contra la humanidad: el hambre. La irresponsabilidad de seguir callados pensando que todo pasará. Hay que empezar a pedir cuentas. La insensibilización de no enrabietarse y solidarizarse con los demás. Y la inhumanidad a la que nos quieren someter los que como Botín y compañía pretenden que vivamos para ganar más a costa de los otros».

Me gustó cuando Juan Torres (hablando en ese momento de las pensiones) mencionó la incongruencia que representa encargar año tras año un puente al mismo ingeniero que, vez tras vez, fracasa en su labor porque el puente de hunde (léase todos los “vaticinios” equivocados, en todos los terrenos, por ejemplo del inefable gobernador del Banco de España). Entonces, Nacho Escolar, le apuntó: «No se les hunde el puente, funciona divinamente para conservar sus propias pensiones y privilegios».

Escolar dijo también: “Tenemos Internet, algo que no tuvieron nuestros progenitores. Pero nos han cambiado el derecho a una vivienda digna por la PS3. El derecho a formar una familia por la descarga de películas».

Yo hablé del periodismo, de la sociedad desinformada, ya sabéis.

Quiero resaltar la enorme armonía que ha presidido la realización de este libro, del acto y de todo cuanto a él se refiere. Ningún autor preguntó ni en qué orden iba a aparecer, y, por ejemplo, terminada la presentación, permanecieron un buen rato firmando libros y hablando con la gente.

Os confieso que yo los estaba viendo y apenas lo creía, a pesar de que por otro lado sabía desde el principio que todo iba a salir así de bien como ha salido. Porque contenía todos los ingredientes para ello.

Por lo demás, portadas en los diarios, información en el telediario, con una Pepa Bueno a la que noté le salía de dentro remarcar los nombres. No ha sido fácil -en realidad estas cosas nunca lo son-, pero se consigue cuando se teje una red. Y lo estamos haciendo. Para sentirnos menos solos y también para construir. Los autores primero. Se sumó entusiasta la editorial, luego los lectores del libro, todos cuantos llenaron ayer la sala. Y cada día se unen más personas que presentan sus propias iniciativas. Somos más y pronto lo demostraremos.

  ¿Por qué esta sucediendo todo esto? Porque estamos perdiendo todo lo que ganamos. Lo cuento en un Tribuna que hoy me publica El País: «Vuelve el panfleto«.

Por cierto, muchas gracias a todos.

Apaga la campaña electoral

Sé que pueden acusarme de poco demócrata al esbozar esta propuesta, pero eso sería si realmente viviéramos en una de ellas, con todas las garantías sin faltar una. Si sugiero apagar televisores, diales y periódicos (en los mensajes de propaganda política) durante los días que faltan hasta el 22 de Mayo es por salud, mental sobre todo. Llevamos años ya de permanente campaña electoral en los medios, disfrazada de información. Estimo por tanto que sabemos de sobra lo que nos van a decir (además en las campañas se avinagran e insultan nuestra inteligencia aún más que de continuo). No os preocupéis que si alguien formula algo nuevo nos enteraremos. Sería tan insólito que la noticia –noticia real- daría la vuelta al mundo.

 Mis -pese a todo- inevitables contactos con la campaña me han llevado a saber que Rajoy dice que “es la hora del cambio”. Y cambio, innovación, modernidad, imaginación, creatividad suprema rezuma esta foto.

No he podido evitar tampoco escuchar a Esperanza Aguirre decir que “Madrid no se merece a los socialistas”. Y yo me pregunto qué he hecho yo para merecerme estos vecinos ¿Debería ir casa por casa con enciclopedias, ensayos, y un extractor de antifaces? La encuesta del CIS antes del inicio de la campaña nos muestra que el PSOE va a llevarse un merecido varapalo, así verán que la sumisión a los “mercados” ni gusta a su electorado de presunta izquierda, ni mucho menos a la derecha que prefieren la marca original. Pero, señores, que ¡Aguirre en Madrid y Francisco Camps en Valencia aumentan sus mayorías absolutas!

Otra propuesta. Si Camps o cualquier otro imputado es culpable según la justicia (y si acometemos a fondo que nadie quede libre por “prescripción del delito” que es una burla monumental a la democracia) hay que actuar en dos sentidos: que nos devuelva el dinero el condenado o el partido que “nos lo presentó” y que queden invalidados los votos de quienes apoyaron a los corruptos, al menos hasta que hagan un cursillo de criterio y ética.

Yo aconsejaría al candidato que quisiera triunfar en unas elecciones… que dijera la verdad. Que fuera tan original como para decir la verdad y muy clara. Y que se atreva a un programa innovador que comience por destinar el presupuesto para campaña y manipulación a educación en vena. Por ejemplo, hay un amplísimo listado para hacer otra política y otros modos de publicitarla.

Bildu estará en las elecciones. Es la buena noticia que nos acerca a una normalidad democrática. Clama el quiosco con frases aterradoras “El TC avala a los proetarras” dice ABC con su escaso 3,8% de lectura que refleja el CIS, o “ETA gana, España pierde” con su exiguo 1,7%. Las TDT ultras tampoco andan mucho mejor de audiencia, pero ¡Qué ruido hacen todos ellos!

Entretanto, la noticia más vista de El País es que Marcilla le ha copiado a Nesspreso las cápsulas de café, y la de El Mundo una que habla de una podrida catacumba social que casi desconozco: ·Guti entra en directo en Telecinco para defender a Marta López. A los de Público sí parece que les interesa más el asunto del TC y Bildu.

Gime España y el mundo en noticias verdaderas que nos afectan (que somos campeones en ricos/riquísimos y en parados, y casi en sueldos bajos a mermar aún más, por ejemplo), pero la primera medida a acometer es la desintoxicación: apaga la campaña electoral, o, al menos tradúcela a la realidad, a lo que esconden las palabras. Obliga a algunos políticos a sentir vergüenza de sí mismos cuando dicen lo que dicen tomándonos por tontos. Ellos deberían ser los primeros en adoptar esa actitud.

Yo me voy con mi adorado Gary Cooper que ya hace medio siglo que «está en los cielos». No encuentro a estas horas mejor forma de desintoxicarme. Regenerarme, diría más bien 🙂

Presentación de Reacciona

«Hasta completar el aforo» que se dice 🙂

¿Es inocuo alegrarse de una ejecución?

“La sociedad que está amaneciendo al siglo XXI esconde en sus entrañas profundas brechas. Lo insólito de los ataques suicidas de aquel 11 de Septiembre es que quizás son el trágico final de una etapa y el comienzo de otra no menos trágica. Lloro por los casi tres mil muertos -sin sangre ni cuerpo- que esconden los escombros de Manhattan , pero también lloro por los otros más de cuatro mil civiles inocentes que se llevan las bombas americanas en Afganistán. Seres extraídos de la Edad media que -carentes de televisión y periódicos- nunca vieron el rostro del oscuro ser que origina su muerte, ni del lejano poder que les bombardea”. Esto lo escribí en 2002 en una novela (romántica). Respecto al último párrafo, acababa de ver una inadvertida noticia donde mostraban a ciudadanos afganos diarios con la foto de Bin Laden y no sabían quién era.

El 11S fue la excusa perfecta para que el neoliberalismo triunfante diera una nueva vuelta a la tuerca. En mi libro anterior al actual, un ensayo de 2008, también apunté:

“Los atentados del 11 de Septiembre “justifican” acciones bélicas y conservadoras. Desde entonces se ha extendido en el mundo la involución. Se abandonan valores imprescindibles. El recorte de los derechos civiles se acepta y no mueve revoluciones. Se borran periodos históricos intermedios. Se cuestiona la ciencia y se sustituye por la creencia. Los conservadores ya no tienen complejo de mostrarse. Incluso se denominan con un -maquillado, paradójico y contradictorio en sus términos- nombre: “neocons”. Conservadores, sí, pero “nuevos”.

Y, como Nacho Escolar hoy, también me preguntaba cuántos países firmarían hoy la Declaración Universal de los Derechos Humanos –incumplida por cierto, aunque meta a conseguir permanentemente-. También debo ser una demócrata trasnochada.

Si cito todo esto, es porque con la ejecución de Bin Laden –un fanático terrorista cuya vida no hizo otra cosa que sembrar dolor y confusión- se ha apretado la tuerca un poco más. Albéniz lo traduce a la vida cotidiana, a escenarios más cercanos: imaginemos que esto hubiera pasado en Getxo (Vizcaya) y no digamos ya si alguien hubiera mentado que de por medio andaba Rubalcaba. Y hay que avisar para cuando venga todo lo que vendrá.

Entonces ¿Los GAL fueron unos patriotas a quien subir a los altares? Espeluzna ver la alegría desbordada de los norteamericanos en las calles, y las declaraciones de los líderes políticos. ¿El mundo es hoy más seguro? ¿Se ha hecho justicia? ¡Por las narices¡ Volvemos a la Ley del Talión y con el beneplácito general. La ciudadanía está anestesiada, manipulada.

Hoy es el día mundial de la libertad de prensa. ¿La tenemos? Hace poco, dos periodistas más murieron en la guerra de Libia. Altamente cualificados –por eso supimos algo más de ellos que de otros abatidos incluso en el mismo escenario-. Estos eran el fotógrafo nominado a un Oscar Tim Hetherington y Chris Hondros, nominado a un Pulitzer. Se han contabilizado 80 ataques a la prensa en Libia en poco más de dos meses. Informar de lo que ocurre en los conflictos que arrojan la precariedad y la humillación por la tiranía, no es un capricho practicado por periodistas románticos, sedientos de aventura. Es una necesidad. Para todos nosotros. El mundo entero cuece en la misma olla.

Frente a estas realidades, un día, algunos cotillas aireando en muy alta voz amores, sexo y escándalo, osaron llamarse periodistas. Otros se avinieron a un trabajo funcionarial que dé de comer y “virgencica que no lo pierda”, a servir opiniones por doquier a cambio de noticias. De lo que fuera la épica del periodismo, la sociedad comenzó a considerarnos la profesión menos valorada. Con la de quienes ejercen la justicia.

Hierven en el puchero conflictos menos cruentos en apariencia. Un sistema social degradado por la voraz codicia de los especuladores, una España que tolera y apoya la corrupción política -que es el robo del dinero de todos-, la demagogia y el interesado culto a la personalidad de líderes que nos pondrán a todos en serios aprietos, o la huída de la realidad de una ciudadanía apuntada a la consigna decretada de entretenerse –mejor, distraerse en su más profundo significado- y no pensar. Ahí deben volver a ganar terreno los periodistas. Sin el lustre de medallas post morten, ni el equivoco de cobrar (mucho) por chismorrear de asuntos ajenos, o (poco y en precario) por llenar un espacio informativo como quien colma una caja de galletas. La sociedad nos necesita. Mucho más de lo que cree. “Informar, formar y entretener” es aún el lema de los medios. Reivindiquémoslo. Por el bien de todos.

Contra el pragmatismo, utopías porque con ellas siempre se avanza, imaginación.

Manifiesto para que me muevan

1) Sé que las cosas están mal. Soy una persona informada y lo sé. Exijo, por tanto, que otros me aporten iniciativas y me marquen el camino a seguir. Soluciones, caminos concretos. Alientos abstractos no me sirven, reclamo la formulación de acciones claras y específicas. Luego ya veré qué hago.

2) Indispensable que me traigan la revolución a casa. Algo cómodo y que no tenga el menor riesgo ni peligro para mi integridad personal ni la de cualquiera de mis bienes.

3) Gratis como es obvio. Yo ya pongo el portátil de 300 euros, el IPad de 600 y algún dispositivo de telefonía móvil de alta gama (hasta otros 600 euros puedo llegar a pagar cuando lo cambie) para ir leyendo qué me proponen según donde esté. Como primer paso. Estudiaremos también que con la idea venga regalado todo el pack para leerla.

4) Me moveré si la propuesta, formulada con las premisas que anteceden, no tiene ni una sola coma fuera de sitio o puedo yo, haciendo un esfuerzo, cambiarla. Con el hastag que pida por supuesto. El mundo es Internet.

5) Tanto si el mundo es Internet como no lo es (en esto hay incomprensibles ombliguismos contrapuestos), que ni se les ocurra invitarme a moverme si retransmiten un partido de fútbol. Con un Real Madrid-Barça sería suicida intentarlo.

6) Lo mismo digo si es una de las múltiples horas del día en los que habla Belén Esteban o asimilados por la tele. O hay un rifirrafe político, o de tertulianos.

7) Advierto que si mi tertuliano o gurú favorito me dice que no me mueva o me mueva en otra dirección, haré lo que él opine y decida.

8 ) Mejor, que me inviten a moverme por la tarde que por las mañanas me levanto de mal humor. Imposible un lunes, un fin de semana o un puente. Que no llueva o haga demasiado calor, por supuesto.

9) Si cumplen escrupulosamente todas mis condiciones y alguna más que tengo la seguridad de que irán surgiendo, estoy dispuesto incluso a manifestarme en defensa de mis derechos y por lograr un cambio, pero –como esas concentraciones en la calle son horrendas, están plagadas de gente violenta, y duelen los pies de andar- lo haré en mi casa, pulsando un clic con el ratón. Siempre, naturalmente, que el liderazgo de quien convoque las concentraciones me guste, y no descubra que está manipulando a favor de intereses espurios.

10) Recordad, que si ese cambio social, político y económico que ansiamos triunfa “fui yo” quien inició el movimiento. De hecho soy el autor intelectual de la Revolución Francesa, el Mayo 68, y la Transición española. No tenéis que agradecérmelo, yo soy así.

Sintiendo los colores del parado 5.000.000

Rostros desencajados… y exultantes; llantos, desgarro… y saltos, brazos en alto para atrapar la gloria. Cara y cruz que dicen. Mucho. Dicen mucho. El parado 5 millones de España ha entrado en la portería. En la suya. En la que le roba presente y futuro. La sociedad española se cubre de mantos negros. Una parte, la otra festeja el triunfo del neoliberalismo, de sus dioses en la tierra, y la parcialidad del árbitro. Los mercados más cerca del cielo. El parado, todos los 4.999.999 anteriores, han perdido. Ha sido un absoluto robo, en un partido podrido, sucio, bronco… ¿bronco en serio? Sí, el empresario le ha clavado el tacón al parado en el gemelo derecho, aunque involuntariamente –al decir de los comentaristas parciales-. La estrategia era de una importancia vital –digo vital- pero ha fallado. Veamos otra vez la escena, ralentizada, el parado cinco millones entrando irremisiblemente debajo del larguero, entre los dos palos, en puerta, ante la mirada desolada de sus compañeros de equipo, y la desbordada alegría del rival.

El juego no ha sido brillante. Al fin y al cabo, parados atraviesan todos los días el marco de su infortunio, se esperaba algo más de espectáculo. Se esperaba del parado una remontada, algo más de raza. Pero no. Ahora se entiende tanto salir a pasear la sin hueso en las vísperas. Por uno y otro lado. Intentaban los hombres amenizar esto en vista de lo que luego se iba a ver: nada, la nada más absoluta, una bacalá de encuentro arruinado por la actitud de los contrincantes. Así que ruina total, con la audiencia en un bostezo gigante y escasas, por no decir ninguna, ocasión de escapar al destino prefijado.

Al parado le bastaba empatar aceptando una merma del sueldo pongamos por caso, solo que con eso corría el riesgo de meterse un tiro en el pie. Dejar la iniciativa en posesión de los mercados y el árbitro, sin presionar al doscientos por cien, dejándoles hacer y sin morderles las canillas era comprar papeletas al por mayor para que en una de esas apareciese la UE y mandase a la cuneta los planes de cualquier asalariado.

El parado ha sido requerido por todos los medios informativos para servir sus impresiones a una audiencia ávida. Conocemos a sus novias, su familia completa, lo que come y lo que compra, necesitamos saber más: cuantas hipotécas, créditos, tarjetas y manos han intervenido en su caída, cuantos puntapiés. Ahora faltaba conocer qué pensaba de su entrada en el paro: “No quiero hacer declaraciones, porque si digo lo que pienso acabaré ya no solo mi carrera de parado, sino de posible futuro contratado por un sueldo de mierda”.

Del vencedor también sabemos qué restaurantes y amistades frecuenta, dónde adquiere o le regalan los trajes, adónde evade sus ganancias para no pagar impuestos, cómo ha labrado su poder. “No es una final limpia, los mercados cuentan con favores arbitrales”, se lamentan quienes esta noche no dormirán porque han perdido los asalariados, porque ya ha entrado en meta el parado 5 millones. Están de luto. Ha sido la sentencia final. Al menos hasta el próximo encuentro.

El dinero que dilapida el fútbol es similar al PIB de algunos estados y serviría para pagar fuentes de trabajo que harían remontar a cualquier país. Pero tiene emoción y conocemos todos sus entresijos. Sabemos del ceño fruncido de algunos de sus entrenadoras horteras o del señorío de otros, el mecanismo de las jugadas, la gloria suprema de ver entrar un balón en portería empujado –o no evitado- por alguna de los 22 jugadores sobre el césped. Sabemos de qué hablamos –yo no, realmente, pero me fijo mucho- y sentimos los colores de los nuestros. ¿Tanto costaría informarnos de lo que realmente nos afecta y vivirlo con pasión? El fútbol inoculado en altas dosis, nos está costando tan caro, tan sumamente caro. Nos distrae (una barbaridad), nos evade… mientras nos devalijan posesiones y derechos.  Suelo mantener que tenemos derecho a la felicidad pero procurando que no nos dañe la conciencia. ¿Qué nos queda sin el fútbol? me han preguntado en twitter de donde he sacado por cierto –además de otras crónicas desgarradas de los perdedores- alguno de los lastimeros tópicos del enésimo Barça-Real Madrid… ¿Qué nos queda? la cordura, la dignidad, el coraje dos dedos de frente ¿Los hay? De momento ya somos campeones del paro.