Ante la privatización del agua de Madrid

Por razones que no vienen al caso he seguido durante años las peripecias del agua de París. Privatizada en los tiempos iniciales de esta fiebre que impulsó el ascenso neoliberal (los ochenta), había llegado a tal grado de deterioro y carestía que ha tenido que ser nuevamente remunicipalizada. Los intentos por devolver el agua al control público parten de no menos de 5 años atrás por lo que he venido viendo. Es lo que ha llevado deshacer el entuerto.

En loor de multitudes incautas, Esperanza Aguirre se propone privatizar también (padecemos ya “su” sanidad deteriorada de día en día aunque pintada y con hilo musical) el Canal de Isabel II. Como sus obras, Aguirre también cuela como válida en algunas mentes: “es tan campechana”. Pintada y con hilo musical, ya digo.  

Un poco de historia. Desde hace 160 años, la empresa pública Canal de Isabel II capta, depura y distribuye con eficiencia el agua para todos los ciudadanos de la Comunidad de Madrid. Además de eficaz, el Canal es una empresa rentable, con unos beneficios anuales que rondan los cien millones de euros. Unos beneficios que revierten en toda la ciudadanía. Y el agua es de gran calidad, aquí nos sobran las embotelladas. ¿Seguirá así cuando la Presidenta de la Comunidad de Madrid la privatice?

Juantxo Uralde también se lo pregunta: “De una altísima calidad, el agua se recoge en los bosques del Guadarrama, y se acumula en los embalses de las cuencas altas. El agua de Madrid es motivo de envidia para otras ciudades. ¿Qué ganamos transfiriendo este caudal a manos privadas? O mejor dicho, ¿acaso ganamos algo?”

¿Por qué la va a privatizar Aguirre entonces? Precisamente porque es rentable, porque los llamados “inversores” privados la quieren. Según Angels Martínez Castells en Reacciona, “el sector del agua genera unos ingresos anuales de más de un billón de dólares, aunque sólo esté privatizado entre el 5 y el 10% a nivel mundial”. 

La mayoría absoluta y colmada que van a darle los votantes a Esperanza Aguirre nos aboca al despojo de un servicio esencial que aún es nuestro: el agua. Ante ello –como ante tantas cosas- solo cabe la información.

Attac organiza este jueves un acto con ese fin:

¡NO A LA PRIVATIZACIÓN DEL AGUA!

LUCHAS Y ALTERNATIVAS EN EUROPA Y EN MADRID

12 de mayo de 2011. 19:00 horas

Salón de Actos del Instituto Cardenal Cisneros

C/ De los Reyes, 4. Madrid.

Este martes también se va a desarrollar una manifestación desde Callao a la Puerta del Sol (escaso tramo que no indica que se espere demasiada concurrencia). Es a las 19,30. La convocan en este caso el Comité de Empresa del Canal de Isabel II y la Plataforma contra la privatización del Canal.

El agua no es un negocio, dicen. Eso creo también, con una fuerte convicción. Y a la vista de los estragos causados en otras ciudades que, como París, la privatizó para tener que regresar a la cordura. Remunicipalizar, como renacionalizar es posible, pero costoso. Lo sensato es actuar antes de que se produzca el desastre.

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17 comentarios

  1. http://nelygarcia.wordpress.com. Las mayorías absolutas, siempre generan abusos. Los votantes no sé dan cuenta, hasta qué, sufren las consecuencias. ¿Cómo se puede cambiar la percepción?

  2. Dejando al margen siglas y colores, el desprestigio de todo lo que suene a publico es evidente. Por supuesto, aun siendo tan evidente, todos acudimos a lo publico cuando lo consideramos necesario y protestamos cuando la calidad del servicio no es todo lo buena que creemos deberia ser. Todo esto sin saber, o no queriendo saberlo, si realmente estamos ante un servio gestionado por manos privadas.
    Sospecho que en el caso del Canal de Isabel II todo esta ya atado y sospecho tambien que no tardaremos demasiado en darnos cuenta del error cometido, un error que nos costara dinero y que nos hara perder calidad en el agua que tenemos en Madrid. No puede ser de otra manera, si ahora se gana X cantidad no hay ninguna razon para que el beneficio no pueda sar de 4X. Los ciudadanos no contamos, solo pagamos y sufrimos.
    Arbitrariedades, una mas, que salen gratis a los responsables.

  3. No sé si esta futurible privatización acabará influyendo en la calidad del agua que bebemos en Madrid, pero lo que me parece indignante es que un bien de primera necesidad gestionado por una empresa que además funciona; pase a manos privadas cuando no hay motivo para privatizar.

    Hay determinados bienes, productos y servicios que no deberían ser privatizados y más aún cuando no hay posibilidad de elegir ningún otro proveedor que nos proporcione el suministro.

  4. Sigue la lógica neoliberal de las privatizaciones en las empresas públicas o municipales naturalmente rentables para desviar sus ingresos hacia bolsillos privados (que luego, además, intentarán eludir impuestos para dejar más desaborlados el resto de los servicios públicos. El problema no es lo que la ciudadanía de Madrid “puede” ganar privatizando su agua (que sería difícil encontrar algún argumento) es TODO LO QUE PIERDE (o le escamotean con malas artes).
    Esperanza Aguirre no hace nada original al considerar el agua como un bien económico mercantilizable, uniéndose a la gran corriente privatizadora que tanta desigualdad está provocando en el mundo. Lo que toma es una decisión que favorece a unos pocos en contra del bien común. Y ello tanto si quienes gestionan desde la municipalidad o más arriba han descuidado su servicio (incluso puede que intencionadamente para favorecer su privatización) o porque las compañías privadas de agua pueden permitirse todo tipo de campañas publicitarias a su favor ya que sus ganancias anuales en todo el mundo son de aproximadamente 300 billones de dólares, (sin contar las que se derivan de las ventas de agua embotellada).
    Lo importante es entender TODO lo que se pierde (también en poder y capacidad de control de la población) con la privatización de los bienes públicos. Y todo lo que nos tenemos que tragar de mentiras que enturbian el raciocinio para asumir el desfalco. Diría, de forma resumida, que privatizaciones como las del agua tienen mucho más que ver con valores, conceptos e ideas que superan incluso en cuantitativo y cualitativo las enormes pérdidas económicas ( a nivel casi de estafa). De hecho, el problema reside en que es del todo impensable creer que esas empresas privadas oligopolistas como Suez u otras (de nuevo, engañosamente llamadas “mercado” porque ni siquiera operan bajo las supuestas reglas librescas de la competencia) puedan considerarla el agua un bien social (cuando SI lo es), y además, fundamental para la salud pública. Y ello es tanto así como para que la provisión del agua deba ser responsabilidad básica del gobierno (al nivel que mejor la asegure) por mandato expreso y consciente de su ciudadanía, y con rendimiento de cuentas ante la misma.
    Con la privatización de servicios esenciales como el agua (o el saneamiento, alcantarillado, etc.) se corre el riesgo comprobado de que las comunidades menos favorecidas queden sin servicios, empeorando con ello no sólo la accesibilidad a un bien absolutamente necesario, sino la equidad social — para incrementar la cuenta de resultados de unos oligopolios que aumentan las desigualdades sociales sin tener en cuenta, tampoco, el impacto en los ecosistemas.
    Si esta tarde estuviera en Madrid, estaría en la manifestación.

  5. Jareta

     /  10 mayo 2011

    Rosa, cuando la policía investiga un crimen lo primero que se pregunta es ¿a quién beneficia? Pues nada, apliquemos la lógica policial.

  6. rafamonreal

     /  10 mayo 2011

    Todas las privatizaciones no son malas. No creo que nadie se arrepienta de haber privatizado telefónica, por ejemplo.
    Tampoco todas las privatizaciones son buenas. Es posible que en el caso de la sanidad, por ejemplo, una privatización sea sinónimo de fiasco y merma en la calidad del servicio, aunque no tiene por qué ser así siempre, cuando la lógica de la privatización debe ser justo la contraria: mejorar el servicio. No podemos olvidar, no obstante, que en el caso de la sanidad, lo común es que se privatice es normalmente la explotación de la instalaciones, digamos del Hospital como edificio, pero no su servicio, que suele seguir siendo cosa del sector público, lo que nos lleva a tener que separar bien cuál de las dos partes, si la empresa privada que explota el edificio, o el sector público, que se ocupa del servicio (que haya médicos, enfermeros, horarios, camas, recursos, etc…) es la que está empeorando la calidad del servicio al ciudadano
    ¿Cuándo se privatiza?. Cuando el sector público no puede seguir proyendo a un precio razonable un servicio, de tal manera que éste debe ser subvencionado, y por tanto cada vez más caro, para mantener el servicio, lo que normalmente implica que la calidad del servicio va deteriorándose a medida que el sector público está cada vez más endeudado y no puede mantener la calidad del servicio.

    Si el Canal de Isabel II es una empresa pública que hace beneficios, no tiene sentido que se privatice. Y menos aún cuando con esos beneficios contribuye a llenar las arcas de la comunidad en tiempos tan endeudados como estos. Si se quiere privatizar una empresa pública que da beneficios, es porque se quiere dar negocio seguro a un empresario. Ello no implica necesariamente que la calidad vaya a descender o que el precio del servicio vaya a aumentar, salvo que admitamos que la Canal Isábel II da beneficios pese a tener el agua un precio “político”, lo que implica que no se está pagando por el agua el precio que se debiera, pero por ser un bien público y de primera necesidad, sus precios se mantienen bajos artificialmente. En este caso, el empresario privado, no sujeto ya a tales consideraciones públicas sino a su propio beneficio, subirá el precio del bien, y sin sentir la necesidad de mejorar la calidad del servicio.
    Lo que hace entonces la comunidad de madrid no es privatizar, es otra cosa, y tiene un nombre muy feo.

  7. Yo entiendo que es lo suyo si la gente ha votado al partido de los millonarios es logico que saque el dinero para pagarles a ellos. Sería absurdo que lo hiciera IU. Si no lo puede sacar porque es de todos es mejor que lo quite por medios legales o ilegales. porque es justamente eso lo que ha votado el pueblo.
    Ellos ponian vamo a privatizar el canal en el programa electoral, es decir nos vamos a quedar entre unos cuantos lo de todos, y ha salido la votacion afirmativa apoyandoles. pues lo suyo es que lo hagan. Cuando vino el rey Borbon hubo mucha gente que quito a los caballos y se puso a tirar de la carroza, porque querian ser subditos en vez de ciudadanos,hay que respetar a la gente pues es lo que ha votado.
    Si yo quiero que me quiten una cosa que es mia ,puedo ir al notario y firmarlo o , echar la papeleta para que me lo quiten por decreto sin necesidad de firma.
    Yo elegi echarles la papeleta y si llevara carroza ,me pondria a tirar de ella para que fuera a gusto doña esperanza

  8. Paco

     /  10 mayo 2011

    MANIFIESTO DEL COMITÉ DE APOYO DE ATTAC CONTRA LA PRIVATIZACIÓN DEL CANAL DE ISABEL II

    La historia del Canal de Isabel II está ligada a la de Madrid desde el 18 de junio de 1851, siendo Bravo Murillo Presidente del Consejo de Ministros, en que se aprobó el Real Decreto por el que se creaba el Canal para abastecimiento de Madrid y que llevaría el nombre de la soberana Isabel II.
    El 24 de junio de 1858 se inauguró, con toda solemnidad la traída de aguas a Madrid.
    El 1 de abril de 1977 el Canal se transforma en Empresa Pública, siendo adscrita a la Comunidad de Madrid por Real Decreto de 26 de septiembre de 1984.

    El Canal transformó la capital de España como afirma el profesor Ramos González: “[…] transformó la ciudad. Madrid, ciudad hasta entonces manchega, con sus aguadores callejeros, se convirtió en una ciudad moderna. Se instaló el agua corriente a domicilio y Madrid alcanzó el rango de capital europea. Sus calles y plazas se poblaron de árboles.”

    La calidad y pureza de las aguas del río Lozoya cautivó a propios y extraños, a los oriundos de Madrid, a los extranjeros y a cuantos españoles de diferentes procedencias han fijado su residencia en Madrid.

    Cita el escritor e ingeniero de caminos, Juan Benet, que Prosper Merimée, que pasaba una temporada en el palacio que su amiga la Condesa de Montijo, madre de la Emperatriz de Francia, poseía en Carabanchel, escribía a un amigo en París (17-10-1864): “[…] He encontrado a Madrid muy cambiado desde mi última visita. […] Pero el mayor cambio consiste en la abundancia y calidad del agua.”.

    El Canal de Isabel II es un icono de la ciudad de Madrid. Sin él no existirían ni la Cibeles ni Neptuno
    Así lo ponen de manifiesto numerosos escritores contemporáneos. Algunos de ellos miembros de este Comité de Apoyo.

    José Manuel Caballero Bonald: “Yo vivo a un paso de esta ya vetusta almenara del Obispo. Hasta no hace todavía mucho podía entrever desde mi casa parte de ese casi doméstico tramo del Canal.”

    La familia de Juan José Millás se instaló en Madrid en 1951 cuando tenía seis años, nos lo cuenta él; “El Canal de Isabel II se convirtió enseguida en un punto de referencia que atravesó toda mi infancia y fue a instalarse en aquel lugar de la conciencia personal donde se almacenan los mitos. El Canal estaba en todas partes, no importa donde fuera uno…”

    El río Lozoya pasa por encima del río Guadalix encerrado en las tuberías de un sifón. Así nos lo cuenta José Luis Sampedro: “Nunca haría tal el Lozoya si fuese libre. Le obligan los hombres, que le capturaron aguas arriba y le conducen, por prisión interminable, contra su voluntad de bajar siempre.”

    Los textos citados están sacados de los comentarios a las fotografías del inglés Charles Clifford que siguió, apasionadamente, con su cámara las obras de ejecución del Canal de Isabel II. Obras que constituyen un hito en la ingeniería hidráulica de hace siglo y medio. Al igual que el Acueducto de Segovia es Patrimonio de la Humanidad, como también la Torre Eiffel construida posteriormente, las obras de ingeniería primitivas del Canal de Isabel II deberían, por lo menos, ser declaradas Patrimonio Cultural y Artístico de Madrid y ser declarado todo el conjunto del Canal un Bien Público no enajenable. Lo que han hecho con los Jardines del Canal es algo abominable y un atentado a la Historia, a la Dignidad y Espíritu del pueblo madrileño. Pero la incuria, ignorancia, ceguera, indiferencia, insensibilidad, dejadez e insolidaridad con la generación presente y con las futuras que caracterizan a las clases dirigentes de la Comunidad hace que ni siquiera se les haya pasado por la cabeza esa acción tan noble, por lo menos, como la que impulsó a Isabel II de dotar a los madrileños de la mejor agua posible.

    Lo que si se les ha ocurrido en su mentalidad puramente mercantil, desconocedora de la historia, impasible ante la belleza, inmisericorde con los sentimientos de los ciudadanos ha sido la de privatizar el Canal, vendiéndola al mejor postor.

    Las empresas privadas
    Que a alguien se le haya ocurrido, en las circunstancias actuales, privatizar el Canal de Isabel II como pretende la Comunidad de Madrid, puede indicar que no se ha enterado de las turbulencias económicas y sociales que han causado “financieros” sin escrúpulos que han recurrido al timo de la estampita causando este “tsunami” que amenaza con llevarse por delante los logros económicos y sociales de los últimos años y sumiendo en la más extrema pobreza a centenares de millones de personas.
    Puede indicar también que puede sacar provecho de las circunstancias por aquello de “río revuelto, ganancia de pescadores”.

    En los comienzos del capitalismo se podía pensar que las empresas cumplían una función social y proporcionaban a la comunidad lo que ésta necesitaba.
    Hace tiempo que esta visión angelical de las empresas ha sido sustituida por otra mucho más real. Ya no existen empresas con un dueño visible y conocido. Ya no existen empresas nacionales. En el sistema neoliberal, imperante hasta ahora, caracterizado por la libre circulación de capitales las grandes empresas son transnacionales, van de mano en mano. Lo que interesa a sus directivos es crear valor al accionista. Los métodos para conseguirlo son variados, pero destacan dos fundamentalmente.
    El primero de ellos es adelgazar la empresa, despidiendo empleados, esos entes molestos que reivindican derechos. Una empresa sin empleados, con los servicios externalizados, es una empresa sin problemas, que se puede vender mejor
    El segundo es involucrar a los directivos en hagan subir el valor de acciones, como sea; el método más frecuente es regalarles “stocks options” que pueden vender al cabo de un determinado número de años cuando esas opciones se han convertido ya en acciones. El sistema es perverso, el directivo hace todo lo posible para que suba el valor de las acciones en bolsa. Los medios para conseguirlo no importan, lo que importa es el fin, el resultado. La anomia, la ausencia de cualquier tipo de normas, se ha apoderado de la sociedad de tal modo que “todo vale”.
    Una vez la empresa revalorizada en ese mercado virtual que es la Bolsa de Valores se vende y a embolsarse los beneficios.
    Las empresas van de mano en mano. Los “tiburones empresariales” surgen por doquier. Muchos hemos padecido proveedores de Internet incompetentes y sin escrúpulos
    La crisis y recesión que sufrimos por las acciones de los agentes del neoliberalismo económico imperante hasta ahora hacen desear con que desaparezcan los autores de tales desmanes, que todo haya sido un mal sueño. Pero revivirán si la sociedad civil no lo impide.

    ¿Por qué quieren privatizar los gobiernos las empresas públicas?

    Se privatiza en nombre de una supuesta eficiencia. Existe el mito infundado, pero interesado, de que lo privado es más eficiente que lo público. Los funcionarios son unos individuos que quieren ganar mucho y trabajar poco. Sólo piensan en tomar café. Se repite una y otra vez siguiendo el método goebeliano para que se convierta en verdad.
    Al privatizar una empresa pública el Estado se libera de problemas. Hay políticos que no quieren complicaciones ni responsabilidades.
    Otro motivo es el recaudar fondos, hacer caja, que les permita acometer alguna acción, no en beneficio de los ciudadanos, sino para satisfacer su ego.
    Reducir la intervención del Estado en la economía siguiendo los dogmas del neoliberal Consenso de Washington.
    Privatización de los beneficios.
    Socialización de las pérdidas cuando vienen mal dadas como en la actualidad.
    La privatización de los servicios públicos de agua fue impulsada por los organismos de financiación internacional, fundamentalmente el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional obedeciendo a las presiones de las grandes transnacionales. La tendencia, al día de hoy, es que el sector público recupere la gestión de esas empresas que fueron privatizadas en su día. La experiencia ha demostrado la GRAN MENTIRA del mito interesado de que lo privado es más eficiente que lo público. El Observatorio de Servicios Públicos de Attac Madrid lo pone de manifiesto: [F1].

    Guerras del agua

    El Siglo XXI se va a caracterizar por las guerras del agua.. La industria tiembla ante un futuro en el escasee el agua.
    Gigantes de la alimentación como Nestlé, Unilever o Danone, entre otras, están tomando posiciones ante tal eventualidad.
    Hay que tener en cuenta que Nestlé es el número uno en el mercado mundial del agua embotellada. Perrier, Vittel, Aqua Panna, Contrex y San Pellegrino son algunas de sus marcas internacionales más conocidas; en España tienen San Narciso y Viladrau. Cada vez se consume (o consumía) más agua embotellada. En los restaurantes más caros existen catadores de agua que aconsejan a los clientes la que combina mejor con los manjares y los vinos que han elegido. La vanidad y estulticia humana no tiene límites.

    Mercados turbulentos

    La guerra por el agua llegará a los mercados. En el supuesto de que se privatice el Canal de Isabel II será un bocado apetitoso para alguna de las transnacionales citadas anteriormente. Las consecuencias pueden ser desastrosas para los ciudadanos de Madrid y, por supuesto, para los empleados del Canal.
    Para aumentar al máximo los beneficios reducirían el personal. Subcontratarían los servicios de la empresa. Empeoraría la calidad del agua que sale de nuestros grifos, con la consecuencia lógica que embotellarían y venderían a precio de oro el agua excelente que ahora bebemos. Negocio redondo como puede haber pocos.

    CARTA DE ZARAGOZA 2008

    La Tribuna del Agua de la Exposición Internacional Zaragoza 2008 presentó sus conclusiones, leídas por Federico Mayor, el 14 de septiembre de 2008..
    Destacamos:

    Preámbulo. Una nueva visión integrada del agua
    […] 2.- Que el acceso al agua potable y al saneamiento es un derecho humano que debe ser garantizado por los poderes públicos

    La Tribuna del Agua RECOMIENDA:
    A. CON CARÁCTER UNIVERSAL
    […] A.3.- Que se estimule una gestión del agua participativa, eficiente y solidaria.

    B. A LOS PODERES PÚBLICOS, USUARIOS DEL AGUA Y CIUDADANOS`
    […] B5.- Que se someta al control público la gestión de los servicios públicos de agua y saneamiento.

    En caso de privatizarse el Canal de Isabel II no se cumplirían ninguna de las recomendaciones de la CARTA anterior ya que se considera el agua como una mercancía y no como un Derecho Humano. La falta de reconocimiento de este Derecho por parte de la Comunidad de Madrid es un atentado contra todos los madrileños.

    MANIFESTAMOS

    Nuestro rechazo total a las pretensiones anunciadas por la Comunidad de Madrid de privatizar el Canal de Isabel II

    El Canal de Isabel II debe de formar parte del Patrimonio Artístico y Cultural de los Ciudadanos de Madrid, no pudiendo ser enajenado o privatizado en parte o en todo.

    Nuestra adhesión total y sin fisuras al Manifiesto contra la privatización del Canal de Isabel II, [F2], suscrito por las siguientes organizaciones: Ecologistas en Acción, ATTAC, Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid, Plataforma en Defensa de los Servicios Públicos.

    Madrid, 28 de octubre de 2008-

    El COMITÉ DE APOYO DE ATTAC

    Federico Mayor Zaragoza; José Luis Sampedro; José Saramago; Ignacio Ramonet; José Vidal-Beneyto; Almudena Grandes; Pilar del Río; Rosa Regàs; Olga Lucas; Ángel Gabilondo; Juan Cueto; Víctor Erice; José Manuel Naredo; Juan José Millás; Carlos Berzosa; Rafael Díaz Salazar; Luis García Montero; Luis Eduardo Aute; Pepa Roma; José Antonio Marina; Ana Belén; Víctor Manuel; Imanol Arias; José Manuel Caballero Bonald; Antoni Espasa; Lucía Etxebarría; Adela Cortina; Carlos Fernández Liesa; Jorge Fonseca; Vicente Molina Foix; Julio Rodríguez López; José María Ridao; Juan José Tamayo-Acosta; Fernando Trueba; Fernando Vallespín; Virgilio Zapatero; Isaac Rosa; Luis Enrique Alonso; Jorge J. Montes Salguero; Carlos Ballesteros; Víctor Sanpedro; Enrique Gil Calvo; Carlos Varea; Iciar Bollaín; Santiago Alba; Jaime Pastor; Fernando Savater; Nuria del Río; Daniel Raventós; Augusto Zamora; Carlos Jiménez Villarejo; Alberto Piris; Enrique Simón; Ramón López de Lucio; Blanca Calvo; Ramiro Pinto Cañón; Lola Larumbe; Juan Hernández Vigueras; Susan George; Bernard Cassen; Mariano Aguirre; Juan Torres López; José Antonio Martín Pallín; María José Fariñas Dulce; Óscar Carpintero; Fernando Roch Peña; Ángel M. González-Tablas; Luis de Sebastián; Luis Landero; Alberto Moncada; Pilar Navarro; José Torres.

  9. romeo

     /  10 mayo 2011

    El caso análogo de Alcalá de Henares, privatizada nada más llegar al ayuntamiento el PP, hacen temer las consecuencias.
    La privatización, aplaudida por algún ciudadano “convencido” que confiaba en que “al mejorar la gestión en manos privadas iba a bajar el precio del agua” vieron como se duplicaba el precio sin capacidad de queja (y el Ayuntamiento mirando para el otro lado mientras contaba los billetes de la concesión).

    Me recuerda a tantos desarrollos urbanísticos “privatizados” donde se han cedido los terrenos y la capacidad gestora a una constructora (Martinsa-Arganda, FCC-Tres Cantos-Valdebebas(Madrid), etc) mientras el Ayuntamiento enjugaba su deuda y arreglaba cuatro calles para vender “los logros”, repartía comisiones (véase Gürtel) entre amigotes, aumentaba la superficie de vivienda libre y permite, ahora en tiempos de crisis, que en esos desarrollos el precio del suelo se mantenga artificialmente alto.

    Esto tiene graves consecuencias, que cualquier cooperativa de vivienda pública-protegida no pueda aprovechar la caída del precio del suelo, ni permite a vecinos de zonas próximas acceder a una vivienda barata, de calidad y en tiempos razonables de construcción, por lo que tiene que emigrar lejos de sus familias a lugares más baratos o meterse en hipotecas poco asumibles con la que está cayendo.
    Por supuesto Ayuntamientos y Comunidad encantados de la vida, desentendidos de las necesidades de sus ciudadanos, contando los billetes pagados por las constructoras, repartiendo favores y dejando de lado los ciudadanos por cuatro míseras perras. ¿Vivenda digna y accesible para qué? ¿Servicio público lo cuá? ¿Quién? ¿Cómo? Sortu, Bildu, Zapatero.

    El nuevo Canal de Ysabel II, como empresa pseudo-público-privada con cabeza pública (Ignacio González-vicepresidente C.Madrid) podrá endeudarse en aventuras empresariales diversas, como afianzar el poder político sobre las cajas (véase Bankia) donde quiere ser uno de los principales inversores. El Ayuntamiento por si acaso ya ha vendido “sus derechos” a la Comunidad para hacer caja.

    Y además será otro nuevo retiro dorado para colocar a políticos que quieran retirarse en asiento de oro (Ignacio González) y para endeudarse la C.de Madrid en proyectos faraónicos de ampliaciones de Metro, que tanto voto consiguen, aún sin estudio de viabilidad (para qué) y conectividad conseguida lastimosa. Derroche, despilfarro, mala gestión como poco y corrupión rampante como aparece en cuanto se escarba.

    El cuñado (y socios) de Ignacio González construyó y gestiona el campo de Golf “de prácticas” sobre los terrenos públicos del Canal de Ysabel II de Vallehermoso(Chamberí), obra declarada “de interés general” por la C.de Madrid.
    La finca “El Encin”, en Alcalá de Henares, una de las más grandes de España de investigación agropecuaria, cedida a una empresa privada para convertirla en campos de golf de gestión privada, al igual que una similar en Aranjuez (agricultura recreativa pública), hoy campos de golf y casino y resort.
    Y nos viene la Ryder Cup en Tres Cantos, pegado al Monte del Pardo. Más campos de golf, spa, resort y brillantina. Modelo Camps-Valcárcel (Valencia-Murcia) en estado puro.

    Es lastimoso la indiferencia ante el expolio del patrimonio de todos para el beneficio de cuatro “listos” (o mangantes) que hábilmente desvían la atención para ocultar sus negocios. Menos sofocarse por Bildu deberían los ciudadanos de Madrid y más preocuparse por el Canal de Ysabel II, su vivenda pública, su Sanidad y su bienestar.

  10. Soto

     /  10 mayo 2011

    Hola Rosa y amigos contertulios:
    Creo,sinceramente,que no hay mucho que pensar para darse cuenta que Esperanza Aguirre tiene”ADN privatizador” y su dinamica privatizadora la seguirá haciendo en los demás campos hasta que algún dia deje el poder.Se le nota que lo lleva ” en sus adentros muy celosamente” ,es la ” digna ” sucesora de la Tacher.le importa un bledo ” a esta sangre azul” lo publico,odia lo publico,se considera de otra estirpe.Y la gente de Madrid votandola a tope….¿que es lo que pasa en el ciudadano de a pie?¿les gusta ser masoca?…pues bien ,sigamos por este camino ,hasta que llegue un momento ” que nos deemos de bruces”…….No hace falta,lo creo humildemente, deliberar si es mas necesario privatizar o no,de lo que se trata aqui desde el primer momento es hacer negocio…¿o no sabemos de la codicia y usura de esta señora y sus acolitos?…¿no se le intuye?….¿no se le ve en su faciana aristocratica?….¿como vamos a esperar de ella algo solidario y humanamente social?
    Boas noites,apertas agarimosas

  11. Remunicipalizar no es tan fácil. En Paris tuvieron que esperarse 20 o 25 años, hasta que se acabó la concesión que aprobó el político de turno (creo que fue el Chirac alcalde), para poder remunicipalizarla… maldita la gracia y el sacrificio de la gente por la decisión errónea del tipo; condena que duró sus buenos años.

    Igualmente cabe decir que en paris se privatizó la distribución y servicio pero no la infraestructura (cosa que no supieron/quisieron hacer aquí los inútiles que le dieron Timofónica, la de los EREs con beneficios, a sus amigos y compañeros de pupitre). Aun así las consecuencias fueron evidentes. Eps! Y por supuesto, a quí si privatizan privatizarán todo el pastel de nuevo… para alegría de los ciudadanos que en este país villano se siguen sometiendo a lso poderosos (en lugar de utilizar la democracia y el estado en dirección inversa, para lo contrario).

  12. Jordi

     /  11 mayo 2011

    ¿Convertir un monopolio público en un monopolio privado?
    ¿De un servicio básico?
    ¿Sin antes haber creado un mercado real con opciones para el consumidor en los que se fomente la competencia? ¿Privatizar una infraestructura creada por la Administración Pública que es única e insustituible?

    Si existiera un “manual del buen privatizador”, éste sería el ejemplo claro de cuando jamás se debe privatizar.

  13. Hola contertulios:

    Desde luego, que despropósito. Privatizar y volver a municipalizar de nuevo.No se si tardaron cinco o veinte años en Paris en volver a poner en manos municipales el agua…en cualquier caso es un tiempo precioso deconstruido.
    Si me hubiérais visto peleando con mi hijo por dejar que instalaran un contador nuevo (privatización) cuando el anterior tan solo tenía cinco años…le había dicho que NO permitiera el acceso a la casa del nuevo instalador…que boba soy…
    He estado releyendo a Marguerite Yourcenar. Sus Memorias de Adriano, me llevan de nuevo a aquél emperador romano que se basó en lo mejor de los griegos, que viajó, que supo crear leyes muy flexibles, que sacó a un imperio de la ruina porque reformó, aplicando unas mejoras (no demagógas) para los esclavos…enfin, reformar…a veces me pregunto si nuestro políticos tendrán tiempo de leer , a Adriano. Y tomarlo como modelo…pero claro, a él le movió, sobre todo, el amor.
    Conmueve la lectura de Yourcenar y su capacidad para ponerse en la piel de un hombre que fue una eminencia, que supo rodearse y aceptar críticas, supo viajar e integrar…y regenerar una sociedad que estaba deshauciada.
    Un abrazo a tod@s

  14. Virginia, ademas de lo que dices, Yourcenar nos dibuja sobre todo a un hombre inteligente y consciente.

    “Como todo el mundo, solo tengo a mi servicio tres medios para evaluar la existencia humana: el estudio de mi mismo, que es el mas dificil y peligroso, pero tambien el mas fecundo de los metodos; la observacion de los hombres; y los libros…. En cuanto a la observacion de mi mismo, me obligo a ella, aunque solo sea para llegar a un acuerdo con ese individuo con quien me vere forzado a vivir hasta el fin”.

    Con estos mimbres y un minimo de sentido comun resulta mas que posible hacer un buen cesto.

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