Cómo cocinar un electorado desinformado

Las noticias más vistas del día en los medios tradicionales son que sanidad ha obligado a Mercadona a retirar 11 productos cosméticos por ser potencialmente cancerígenos y, en internacional, que el bikini de la primera dama francesa supera la censura mediática. También interesa mucho que El Corte Inglés va a uniformar a sus empleados varones (como hacía con las mujeres) en lo que El País por ejemplo llama «Un traje para la igualdad«. La presunta prórroga de la ayuda de 400 euros a los parados que anunció Rajoy con «mejoras», ocupa un lugar destacado pero menos que las anteriores noticias.

   Arde de España y se afronta con el presupuesto más bajo de la historia reciente que también ha causado que disminuyan las medidas de prevención. Los ciudadanos se ahogan ya de tanto apretarse el cinturón y las críticas a la gestión de Rajoy, tanto en las redes sociales e Internet como en la calle, muestran un enorme malestar. Pero los periódicos van a lo suyo. El culmen de la irrealidad y del ascua arrimada a la sardina se la lleva hoy ABC, aunque diariamente se libra una dura competición por el puesto.

   De aquellos polvos, estos lodos. Ana Isabel Bernal Triviño, doctora de la Universidad de Málaga, me envió hace tiempo un estudio enormemente interesante sobre el consumo de noticias en la campaña electoral que había elaborado. Sabemos ya que Rajoy y toda su cuadrilla mintieron cual psicópatas, pero tampoco lo que dijeran suscitaba mayor interés. Ni para los medios grandes ni para quien seguía las informaciones.

De la campaña en sí lo que interesaba era esto:

Grupúsculo de un mundo global, del exterior interesaba publicar y saber esto otro:

Nos jugábamos mucho y… perdimos. Y seguiremos perdiendo en tanto no tomemos medidas. Mejor prevenir que curar. Hace tiempo que muchos periodistas -casi todos sin trabajo regular ya- nos desgañitamos al denunciarlo.

Me cuenta Ana Isabel que en el congreso donde presentó su estudio un participante le comentó que «veía normales los resultados, porque los ciudadanos están muy cansados y necesitan leer informaciones de entretenimiento»…En resumen, la defensa de la teoría de los usos y las gratificaciones, concluye ella.

 Ciudadanos cansados… a quien se lleva la corriente. Lo peor es que nos arrastra con ellos. Y no hay excusa para su elusión de responsabilidades. Para dejarse cocinar con entusiasta colaboración. Y tirar del resto hacia la cazuela.

De vez en cuando, sin embargo, un texto publicado en un gran medio rompe todos los esquemas. Hace falta llamarse Juan José Millás, ser tan lúcido y valiente como él, tener como plataforma El País… y sintonizar con la otra España, la que al menos tiene conciencia y consciencia. «Un cañón en el culo» -que incluí ayer en el blog- ha cosechado miles de visitas y menciones. En el periódico y en Internet.

Y Millás lo decía bien claro:

«Vamos a reventón diario, a masacre diaria y hay autores materiales de esa colocación y responsables intelectuales de esas acciones terroristas que quedan impunes entre otras cosas porque los terroristas se presentan a las elecciones y hasta las ganan y porque hay detrás de ellos importantes grupos mediáticos que dan legitimidad a los movimientos especulativos de los que somos víctimas«.

 Las nubes mediáticas entretanto nos muestran telas de araña en la que minorías decisivas se encuentran atrapadas… por propia voluntad. Papá ya no está. O no nos quiere. Quiere otra cosa. ¿Por qué tanto miedo a la responsabilidad de la madurez?

Muertos ahorramos más al Estado

El gobierno presume de haber reducido el gasto farmacéutico en torno a un 20%. Ha sido a causa del co-pago farmacéutico. Solo que el re-pago farmacéutico ha elevado el IPC tres décimas. Es la cuenta de la vieja: el PP aligera sus cifras a costa de que paguen más los ciudadanos.

El caso es “ahorrar” de las arcas públicas. En Grecia, con un 6,2% de recesión tras años de duros recortes, ya no operan de cáncer porque.. es caro. Desde luego, muertos ahorramos mucho al Estado. El problema es que ¿de dónde sacarán los gobiernos los fondos para mantenerse? Casi muertos, oprimidos, mucho mejor.

Siempre quedará algún ciudadano vivo. Recortado su sueldo –de tenerlo- y sus derechos. Suben los transportes. Hasta un 100% en Murcia, el 50% en muchas comunidades. El IVA de septiembre hará insostenibles las facturas de gas o electricidad, ya de por sí desorbitadas. Se incrementa el gasto de material escolar, mientras merma la educación. La lista de los atracos perpetrados a la ciudadanía llenaría páginas. Por restar, hasta han reducido las subvenciones para vacaciones de la Tercera Edad que habían sacado del ostracismo a esa generación en el umbral de la despedida. Muérase ya, pero jodido, «como dios manda».

Todo se resume en esta máxima: pagamos más por menos.

Arde España. Se abrasa, “precisamente”, en parajes idílicos tras irse avanzando la conveniencia de reformar la ley del PSOE que prohibía construir sobre suelo quemado. Y se carboniza La Gomera, y mueren personas que intentaban apagar el fuego en Alicante… y el ministro “responsable” Arias Cañete se va a los toros con el Rey. Y luego argumenta que sí, que los recortes, tienen que ver con el hecho de que se hayan quemado tres veces más hectáreas que el año pasado. Tiene una ventaja, los brigadistas muertos ya no gastarán más.

Rescatados, con una gestión económica que se eleva a los anales históricos del fracaso, el poder otorgado al PP solo muestra eficacia en su decidida involución ideológica y en la represión de las protestas. Nuestros impuestos –cada vez más elevados- solo sirven para eso: para que el PP nos recorte libertades.

Llamar a las cosas como son que propugno desde hace tiempo con insistencia, la «linguística de la ira» como ya está empezando a llamarse, se despliega esta mañana en un texto impresionante titulado “Un cañón en el culo” de Juan José Millás. Conviene sacudir, poner frente a su hipocresía,  a ese sector cómplice de los atropellos que se asusta con las palabras como si fueran monjas ursulinas. Está muy claro lo que pasa. Empiezo a pensar que hasta los de la doble  y única neurona en la que solo cohabitan PP y PSOE, lo saben. Esto explica entre otras cosas Millás:

«A usted y a mí nos están colocando en los bajos del tren una bomba diaria llamada prima de riesgo, por ejemplo, o intereses a siete años, en el nombre de la economía financiera. Vamos a reventón diario, a masacre diaria y hay autores materiales de esa colocación y responsables intelectuales de esas acciones terroristas que quedan impunes entre otras cosas porque los terroristas se presentan a las elecciones y hasta las ganan y porque hay detrás de ellos importantes grupos mediáticos que dan legitimidad a los movimientos especulativos de los que somos víctimas».

(…)

«En la economía real, para que una lechuga nazca hay que sembrarla y cuidarla y darle el tiempo preciso para que se desarrolle. Luego hay que recolectarla, claro, y envasarla y distribuirla y facturarla a 30, 60 o 90 días. Una cantidad enorme de tiempo y de energías para obtener unos céntimos, que dividirás con el Estado, a través de los impuestos, para costear los servicios comunes que ahora nos están reduciendo porque la economía financiera ha dado un traspié y hay que sacarla del bache. La economía financiera no se conforma con la plusvalía del capitalismo clásico, necesita también de nuestra sangre y en ello está, por eso juega con nuestra sanidad pública y con nuestra enseñanza y con nuestra justicia al modo en que un terrorista enfermo, valga la redundancia, juega metiendo el cañón de su pistola por el culo de su secuestrado.

Llevan ya cuatro años metiéndonos por el culo ese cañón. Y con la complicidad de los nuestros.»

Los ciudadanos comprensivos, educados y políticamente correctos

Están prestos a comprender y justificar cualquier atropello. A rebatir las evidencias. Creen en la existencia de dos realidades sobre las que elegir (aunque siempre escojan la del mismo lado). Y sobre todo se sienten ciudadanos correctos y educados a los que hiere cualquier exabrupto… verbal. Les pueden robar en sus narices que ni se inmutan. Hombre, si es con delicadeza y pulcritud…

Entienden, por ejemplo, que María Dolores De Cospedal se haya convertido en la reina de las gangas para los afortunados que se enteraron de una de sus subastas públicas. En ésta consiguió para las depauperadas arcas públicas de Castilla-La Mancha –la comunidad que preside- la astronómica cifra de 35.500 euros por la venta de 18 vehículos. No nos cuenta Europa Press si había entre ellos bicicletas, pero a tenor de los caros “todoterreno” de los que habla, de los Audi de alta gama de los que gusta el personal político, cabe pensar que buena parte de ellos estaban en esa línea. Un cochazo por menos de 2.000 euros, una ocasión impagable para los beneficiarios.

  Y es que esta enajenación del erario público tiene muchas ventajas: se ahorrará gasolina (porque igual ahora sus señorías se transportan a pie o en su propio vehículo) y, lo que es más importante, ¡se acaba con el despilfarro socialista!

 Que Fátima Báñez, la ministra de los cinco millones largos de parados, se gaste 3.700 euros al mes en comidas para altos cargos, los viernes, es una excelente forma de terminar la intensa y eficaz semana laboral. Y es que esto… «se ha hecho siempre». Mientras ya van niños al colegio en España sin haber probado bocado. Por ejemplo.

Ángel Carromero, ese prometedor joven de NNGG del PP detenido en Cuba como conductor en un accidente que costó la vida a dos opositores del régimen, acumulaba tantas multas en España que le han retirado el carné de conducir. Pero, hoy Antonio Maestre (uno de esos buenos periodistas en paro) nos descubre que también tenía problemas con Hacienda. Bah, inocentes despistes, o, como mucho, chiquilladas.

Otra excelente información –de El País- nos cuenta el manto de presunta mierda sobre el que se asienta nuestra presunta democracia. Policías destituidos por investigar (también presuntas) corrupciones del PP, pesquisas sin orden judicial (que cada vez se “está llevando menos”), enfrentamientos entre policías. Hiede. Y no tiembla el monario. Ningún alto cargo da explicaciones, la sociedad no muestra su inquietud en el caso que la tenga. También «se habrá hecho siempre», aunque asista a una escalada muy preocupante.

   En el culmen de la basura mediática, La Noria remozada para seguir siendo costeada por anunciantes, intenta linchar a Gaspar Llamazares y Sánchez Gordillo. Grave error de ambos contribuir al mantenimiento de ese lodazal que hurta información, la manipula, y la prostituye, ni aún con la excusa de que así llegan a los descerebrados que siguen el programa. La voz cantante del ataque la lleva una Barbie que resulta ser abogada del presunto sindicato Manos Limpias, ultraderechista sin ninguna presunción. Los 5 minutos en los que soporté ver esa mascarada me bastaron para entender de qué iba aquello. Una vergüenza para la ética y la estética.

  Pues también encuentra airados defensores «equidistanís». No es políticamente correcto, educado, pulcro y sensible, aludir al aspecto físico de una mujer. Una mujer que no está de tiendas por la Calle Serrano de Madrid (en donde puede lucir el look que le plazca), sino aprovechando la oportunidad que le da una televisión (salvo en la carcunda mediática del Tea Party de EEUU no la tendría) para difundir sus proclamas. Esto es confundir el culo con las témporas. Ave María Purísima, lo que he escrito.

  Y luego están los que minimizan la corrupción española a todos los niveles. «Por dios, el que no declara el cobro de la hamaca de la playa ha causado la crisis». El que Todos engañen, como cuenta mi admirado periodista Jhon Carlin, nos pasa una inabordable factura.

  Nunca tendrá solución este país bajo esas bases podridas. Los eufemismos, la comprensión, el miedo a las palabras y a las ideas,  hace cómplices a quienes las usan y practican.  Y piden les pongan en sus santas tragaderas unas gotitas de Channel nº 5. Ya no nos faltaba más en esta España, famosa en el mundo por no prodigar frases corteses como «gracias» y «por favor», que esta hipocresía del susto monjil cuando se llaman a las cosas por su nombre. Es decir, desfachatez, corrupción, latrocinio, basura, mierda… 🙂

España en bancarrota política según Der Spiegel

Foto con la que ilustra su reportaje Der Spiegel, destacando el cartel de los bomberos: «Con tantos recortes, nos estamos quedando desnudos»

El prestigioso semanario alemán Der Spiegel dedica un amplio y muy concienzudo reportaje a España en el que hace una durísima crítica a Mariano Rajoy y a lo que califica de bancarrota política de nuestro país que se añade a nuestros muchos problemas. De hecho atribuye a “los errores de los conservadores en el poder” la eventual necesidad de pedir un nuevo rescate.

El reportaje llega a narrar las relaciones históricas de España con Europa o la eterna lucha patria entre conservadores y reformistas que suele saldarse a favor de los primeros. Cuenta, en tono de censura, qué hicimos con los fondos estructurales: «En vez de usarlos para desarrollar las industrias del futuro, los españoles promovieron proyectos de infraestructura, incluyendo carreteras, ferrocarriles, viviendas y hoteles».

Narra la senda de nuestros tropiezos y, completa, la de Rodrigo Rato desde este: «Él era también el que liberalizó las leyes de construcción y se jactó de dar a todos los españoles el acceso al mercado de valores» a su investigación por la gestión de Bankia. Y describe, en fin, los últimos avatares sufridos y la situación económica y social que vivimos hoy, sus contrastes:

“Uno de cada cuatro españoles está sin trabajo (una tasa de paro casi cinco veces más alta que en Alemania), mientras que el 53 por ciento de los jóvenes están desempleados (casi siete veces la tasa alemana).España es un país profundamente herido y desgarrado. Los miembros ricos e influyentes de la alta sociedad, los que hacen sus peregrinaciones diarias al mediodía a los restaurantes caros, donde aún es difícil conseguir una mesa, mantienen sus privilegios. Al mismo tiempo, sin embargo, cientos de pequeños bares de todo el país han tenido que cerrar sus puertas, porque los españoles más comunes ya no pueden pagar los precios normales. Muchos de ellos son demasiado orgullosos para hacer cola en comedores de iglesias”.

«¿Y qué hace el primer ministro Mariano Rajoy? Él no ha dado un discurso por televisión, ni ha dicho una palabra explicativa o tranquilizadora a Europa ni a su pueblo. En su lugar, Rajoy, de 57 años, ha desaparecido en su oficina del Palacio de la Moncloa en las afueras de la capital madrileña. Algunos dicen que él pasa su tiempo allí mirando desamparado e impotente las cifras. Se reúne con los líderes de negocios como el consejero delegado de Siemens, Peter Löscher, en habitaciones decoradas con arte moderno, e incluso se ha reunido con los líderes sindicales españoles, por primera vez, aunque fue después de que ellos ya hubieran hablado extraoficialmente con la canciller alemana, Angela Merkel. Otros dicen que Rajoy está irritando a sus socios europeos con llamadas telefónicas frenéticas.

Este comportamiento no inspira confianza. Parece más una declaración de bancarrota política.

Tampoco es muy útil que el ministro de Economía Luis de Guindos haya restado importancia a los problemas de España en Berlín, diciendo, con firmeza, que Madrid no necesita más de las arcas europeas que los € 100 mil millones ($ 123 mil millones) ya comprometidos para rescatar a los bancos españoles. (…) Entonces, su compañero de partido Esteban González Pons,  alto funcionario de los conservadores gobernantes, culpó a «los europeos del norte» en su conjunto de dejar «al Sur» en la estacada por egoísmo puro”.

Der Spiegel llama la atención sobre la histórica pérdida de popularidad del “registrador taciturno” desde su triunfo solo hace 8 meses, no conocida desde la muerte de Franco en 1975. Y explica:

“Tal vez lo que enfurece a cientos de miles de personas y los lleva a las calles no es que se les pide que hagan sacrificios, sino más bien las mentiras de la clase política. Rajoy, que coinciden en subrayar durante su campaña que es un hombre honesto, ha agotado la paciencia de los españoles con mentiras descaradas y edulcoradas, sobre todo en el tema de los bancos”.

El semanario alemán, el de mayor difusión de Europa, pasa a relatar las protestas de los españoles de las que en todo momento resalta su ausencia de violencia. Habla de los mineros, bomberos, profesores, médicos, enfermeras, incluso de los abuelos (los yayoflautas) hartos de ser “el colchón familiar”:

“Durante meses, los españoles, en una muestra admirable de paciencia, soportaron las noticias peores y peores, con la esperanza de que serían recompensados después de todos los sacrificios que habían hecho, desde los recortes salariales a las vacaciones canceladas. Pero ahora, aparentemente, han perdido su optimismo. Los mineros de Asturias en el norte de España, que salieron a las calles de la capital con sus cascos de mineros, han sido acompañados por oficiales de policía, bomberos y enfermeras. Los jóvenes también han dejado su letargo y ahora están protestando frente a los palacios de vidrio de los bancos».

El durísimo -y muy documentado y elaborado- reportaje lanza esta idea con preocupación a la vista de los acontecimientos:

“¿Es esto una democracia estable, este socio fiable Unión Europea a menudo elogiado como la alianza del «ancla sur», la cuarta economía más grande de la zona euro, después de Alemania, Francia e Italia, se encuentra en una encrucijada? ¿Y no podría incluso ver un retorno a los tiempos autoritarios, nacionalistas, 37 años después de la muerte del dictador Francisco Franco? ¿Habrá un camino real para España, o es la oración a lo largo de la famosa ruta de peregrinación, el Camino de Santiago, la única esperanza del país?

Grecia y España: señala las diferencias

Sintagma, crisis y catarsis. Excepcional reportaje de «En Portada» en TVE. Lo firman la periodista Yolanda Sobero y el gran Miguel Ángel Viñas, como realizador.

Las causas de la crisis en «el pálpito de la calle»

Uno o varios recorridos por tiendas del barrio y diversos lugares públicos ofrecen interesantes reflexiones.

La primera: una indignación desbordante. La asunción de la crisis, desde luego. Y un desmedido afán en contarte sus causas, sin preguntarte previamente ni tu información sobre el tema, ni mucho menos tu opinión. Necesitan desahogarse.

Pero veamos qué ha causado los problemas:

  • Las “autonomías”. En Madrid, ganan por goleada, en particular Cataluña. En ésta, Madrid. En el resto –que sepa- depende de su concienciación centralista.
  • Los políticos. Todos.
  • El PSOE.
  • El PP.
  • El PSOE Y EL PP.
  • Que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” y “no éramos ricos” (éstos, mientras se avituallan para irse a la playa).
  • Los funcionarios.
  • Los sindicatos.
  • Los emigrantes.
  • Varios.

Hablo de lo que el tópico define como “el pálpito de la calle”, hay gente con mayor conocimiento de las causas.

Ante la descripción de evidencias ofrecen estas respuestas:

  • Los ricos no pagan impuestos: “siempre ha sido así”. Y no piensan cambiarlo.
  • Nos recortan sanidad, educación, servicios públicos, etc.. para pagar los pufos de los bancos: enmudecimiento. Nada, no dicen nada.
  • Por este camino no se arreglará la crisis: “Al final siempre se arregla”.
  • No todos los políticos son iguales: “¿Que no? Todos roban”.
  • Si destruimos la política llegan fascismo y populismo: nuevo enmudecimiento.

Lo cierto es que estamos ante una sociedad perpleja que busca –desnortada- explicaciones. Y que muchas de las que asume dependen del medio en el que se “informan” (basta con seguir sus respuestas). Con mucho miedo. Sin respuestas propias. Y mucha pasividad, a la espera de un líder enarbolando una varita mágica.

Involucionismo: la única eficacia del PP

“No sabe Vd. con quien está hablando”. Era una de las frases más hirientes de aquella España negra que muchos creímos haber dejado atrás. Ése parece haber sido el argumento de Javier Castrodeza Sanz, director general de Ordenación Profesional del Ministerio de Sanidad, que quiere para su hijo, estudiante de medicina, una matrícula de honor. Por enchufe. Quitándosela a otro alumno.  El Dr. Carlos Vaquero, catedrático de cirugía y director del Departamento de Cirugía, Oftalmología, Otorrinolaringología y Fisioterapia de la Universidad de Valladolid, ha denunciado presiones y coacciones para otorgar esa alta calificación al vástago del político. Al prestigioso catedrático le ha recordado los métodos del franquismo.

No deja de ser una anécdota, pero altamente significativa. Mientras se recortan becas o se sube el IVA hasta a cuadernos y lápices, los hijos del poder han de tener notas de excelencia para perpetuar esa putrefacta casta dirigente.

Se nos cae el país a pedazos, la ruina y el descrédito no pueden ser mayores. La ineficacia de este gobierno llega al punto de que el ministerio de exteriores –por iniciativa de su secretario de Estado para la UEanuncie una acción conjunta con los gobiernos de Francia e Italia y se vea obligado a retirar a hurtadillas la nota de la web de la Moncloa mientras los gobiernos implicados tildan de “alucinante” la actitud de España. Es que en el franquismo se hacía así. La verdad no importaba si convenía.

Un país rescatado, tutelado, que se mueve al socaire de lo que le mandan desde afuera en las directrices económicas y que no deja de meter la pata en su escasa autonomía en ese terreno. Ah, pero en la involución ideológica galopante, en eso sí es el PP extraordinariamente eficaz, opera como una apisonadora sin tregua ni pausa.

Nos han inundado en cuatro días la televisión pública estatal de estupendos fichajes de Telemadrid y la COPE que, como tales, acreditan su solvencia. Y con ellos podemos ver que –si bien aparece en titulares- la noticia sobre la muerte de Gregorio Peces Barba, padre de la Constitución entre otros muchos valores, se desarrolla transcurridos 25 minutos del Telediario de TVE. Todos recordamos -y si no aquí está aún la memoria– cuando murió el padre –en todos los sentidos- del PP, Manuel Fraga. Abriendo, por en medio y cerrando, con retransmisiones de misas y todo.

O nos encontramos a la secta de los llamados “provida”, hablando de asesinatos y lucros para apoyar a Gallardón en su gesta antiaborto, y en igual de condiciones con los denominados por el telediario “partidos de izquierda y mujeres”.

Y es que el antiguo alcalde despilfarrador, quiere defender “a los más débiles”, a “las personas en proceso de nacer” y se propone volver a una ley de supuestos para el aborto –al nivel de Irlanda y Malta únicamente- y suprimir en él como causa la malformación del feto. Claman algunos médicos sobre la condena al sufrimiento que se infiere a quienes se vean afectados. Pero el caso es echar niños al mundo del PP, a quienes luego se les quita las ayudas a la dependencia y a la supervivencia. El caso es que la mujer sea mujer-mujer, subordinada, supeditada, incapaz para decidir. El caso es que el aborto -que nunca se erradicó- sea penado u obligue a viajar al extranjero como antaño para practicarlo.

Yo no sé si deberíamos celebrar los cumpleaños el día en el que nuestros progenitores echan el polvo clave con la esposa oficial y conveniente o con la amante guapa, si se tiene. Y cuántas “personas” en proceso de nacer se pierden en una buena eyaculación u ovulación. De lo que estoy segura es que el PP nos ha catapultado como poco medio siglo atrás, cuando no varios completos. Y que, difícilmente, quienes creyeron en sus falsas promesas de solucionar la crisis apostaban por esta involución ideológica implacable.

Dicen que lo del aborto y Gallardón es una cortina de humo para distraer de la crisis, solo que la otra cortina que sacó a pachas con Jorge Fernández del Ministerio de Interior para reprimir las protestas, se está solidificando en realidades. El PP va a Rolex y a setas al mismo tiempo.

Entretanto un zombi al frente de los destinos del país, se compara con Peces Barba en sus intentos de hacer lo mejor, o con cualquier deportista que le traiga foto de triunfo. Sin enterarse de nada, quizás ni de que Bruselas ya le prepara al cabeceante Josep Piqué como tecnócrata sustituto. U otro similar.

No más lamentos, por favor. Ya no estamos al borde del precipicio, estamos inmersos en él en caída libre. Económica y en libertades democráticas. Hay solución: actuar exactamente al revés de cómo lo hace el PP. Y empieza ser más que urgente. Ellos «no saben con quienes están hablando»: con la sociedad a la que transitoriamente representan. A toda, no solo a ese 30,2% de «personas en proceso de nacer»… como seres racionales que les dio la mayoría absoluta. Bastaba para saber qué iba a hacer el PP con relacionar conceptos. Eso sí, han desbordado las peores previsiones.

Si mientes, destrozas y fracasas, dimite

Ha duplicado el diferencial de la prima de riesgo en solo 7 meses, llegando a la antaño impensable cifra de 612 puntos. Las bolsas registran niveles históricos de pérdidas. España está rescatada con fondos europeos en su sistema bancario y a punto del rescate total. Inspira nula confianza internacional. Cada vez que abre la boca su ministro Cristóbal Montoro se produce alguna catástrofe. La comunidad valenciana, cuya gestión ofrecía como modelo, también pide rescate del Estado. Ha abaratado el despido y la dignidad del trabajo con su reforma laboral. Disminuye las prestaciones e insulta a los parados españoles (récord en el mundo industrializado). Ha cercenado la sanidad que fue ejemplo en el mundo y obliga al copago. Da un tajo a la investigación presumiendo de ello. Nos devuelve –a través de José Ignacio Wert- a una educación de medio siglo atrás, sube las tasas universitarias y hasta el precio de los cuadernos y lápices. Quita los “peligrosos” y “caros” ordenadores de los colegios. Eleva el impuesto de los libros digitales. Reserva la cultura a los pudientes. Sube de precio productos básicos. Y el gas, la electricidad o la gasolina. Nos vende servicios básicos –que son nuestros- como el ferrocarril. O perpetran una reforma del código penal que castiga con 2 años de cárcel por ejemplo convocar manifestaciones por Internet. No se puede pedir más a la gestión de Mariano Rajoy.

 Pero ahora resulta que “no tiene más remedio” porque no quiere tocar ni de broma los privilegios de aquellos para quien gobierna. Que “no hay dinero”, cuando “sí lo hay”.  La prensa afín silencia las protestas multitudinarias de la sociedad contraria a los recortes para que la adormecida no se entere de la dignidad de los demás. Y ha encontrado un nuevo culpable: el BCE. La culpa ya no es de Zapatero ni del chachachá, es de Europa. De la Europa… tan neoliberal como el PP.

   Las mentiras y desdichos de su programa electoral –recogidos con sus rostros, voces y agrios tonos profusamente en youtube- harían avergonzarse a quien tuviera un mínimo de decencia. Ellos dicen que “las circunstancias han cambiado”.


 

Seamos serios. La campaña del PP, como vemos, estuvo basada en la mentira. Y su caótica gestión ha empeorado nuestros problemas. El desconcierto del gobierno no lo salvan ni las clases de arte dramático que debe recibir con gran aprovechamiento la vicepresidenta. El futuro no se nos puede presentar peor en estas circunstancias. Un triunfo basado en las mentiras debe ser revisado: el gobierno tiene que dimitir y convocar elecciones. Es lo coherente, lo digno, lo justo. No hay apenas donde elegir  y el principal partido con posibilidad de gobernar, el PSOE, anda tan perdido como el PP. Pero así no podemos seguir. Nos jugamos mucho. Por mucho que estemos ya agotados de explicar, de luchar, siquiera de pasarlo mal.

 Cada ser humano tiene una cabeza para relacionar conceptos y de ellos sacar conclusiones y actuar. No se puede delegar más la responsabilidad de pensar y reflexionar. Al menos nos quedamos con el gozo de la dignidad.  El Roto nos explica la nueva teoría de la cazuela. La que escribo en Actúa, libro que relanzamos el lunes en la Universidad Menéndez Pelayo de Santander porque contiene las respuestas de ahora mismo. Con estas reflexiones os dejo, seguramente por unos días.

 

Vale que apoyemos a los mineros pero… ¿a los funcionarios?

Isaac Rosa en eldiario.es

La semana pasada fuimos muchos los que entonamos el “soy minero” para sumarnos a la lucha de quienes marchaban hacia Madrid desde las comarcas mineras. Esta semana somos también muchos los que apoyamos la protesta de los funcionarios. Tal vez no seamos tantos ahora como los que aplaudíamos a los integrantes de la ‘marcha negra’, y tampoco extrañaría, pues todo lo que en los mineros es admiración y cariño acumulado durante siglos, en el caso de los funcionarios es vilipendio y caricatura también de siglos. Si en el imaginario popular los mineros son los héroes de la clase obrera, en ese mismo imaginario los funcionarios suelen aparecer como un cuerpo gandul, parásito y privilegiado, material abundante para chistes y diana fácil para el resentimiento de los trabajadores más explotados.

Como comprenderán, no voy a perder un minuto en desmentir esa imagen negativa.

No lo haré por varios motivos: porque tenemos todo el año para señalar deficiencias y proponer cambios en la función pública, y hacerlo en el momento en que son atacados es hacerle el juego a los atacantes. Y porque diga lo que diga, siempre aparecerá alguien dispuesto a negar la mayor y relatar una larga lista de faltas cometidas por funcionarios de las que ha sido testigo. Que entre los funcionarios hay actitudes indolentes, desleales y aprovechadas, por supuesto: como las hay en cualquier rincón de un país como este, donde todo un ex presidente de la patronal se dedica a esconder dinero en Suiza tras arruinar varias empresas. Y digo más: lo natural sería que se extendiesen los comportamientos indolentes, desleales y aprovechados, pues poca entrega, compromiso y esfuerzo cabe esperar de quienes son maltratados una y otra vez. 

Para seguir leyendo enlazo de nuevo…

Y también…

Cosas que nunca decimos por Antonio Avendaño

Una vez que le hemos echado la culpa de todo lo que nos pasa a Zapatero, a Merkel, al euro, a las hipotecas basura, a la banca en general, a Bankia en particular, a los ministros, consejeros, diputados, senadores, directores generales, delegados provinciales, alcaldes, tenientes de alcalde, pedáneos, concejales, funcionarios de carrera, funcionarios interinos y trabajadores del sector público en general; una vez que hemos hecho todo eso, deberíamos empezar a hacer otras cosas. Deberíamos pensar también qué cosas hacemos mal, cuáles de ellas tienen arreglo, cuáles no y cómo podemos empezar a arreglar las primeras y olvidarnos de las segundas.

La raíz no de todos pero sí de muchos de nuestros problemas es que no creemos en las instituciones. Que creemos en ellas sobre el papel, pero no sobre la realidad. Que al minuto siguiente de fundar la institución buscamos la manera de vaciarla de contenido, de falsear su propósito y su contenido, de amarrar su composición a nuestro favor, de amañar su funcionamiento. En principio ese era un tipo de vicio de la derecha, pero al cual la izquierda se apuntó pronto y al final ha acabado cogiéndole el gusto y teniendo también un severo problema de adicción a él. 

¿En qué consiste exactamente ese vicio de simular una fe en las instituciones que al minuto siguiente se traiciona? Consiste en cosas como estas.

Y merece la pena.. seguir leyendo

Ay, milana bonita

El gobierno ha sacado de la cobertura de la Seguridad Social una serie de productos a los que ahora va a gravar -además- con un 21% de IVA, lo que implica una subida de este tributo de casi el 150%.

Buena parte del conjunto de productos afectados  por el incremento del IVA parece indicar una  intencionalidad ideológica. Por ejemplo, hacer privativa la cultura a quien pueda pagarla, dificultando su acceso popular. O acentuar las desigualdades sociales.

Llama la atención en particular que el PP considere un lujo a costearse uno mismo –en muchos países europeos el Estado sufraga estas necesidades- y a un elevado precio, el dentista o las gafas y lentillas. Parece que quisiera volver a la España “como dios manda” de cegatos y desdentados que servían sumisos al señorito. Aquella que retrató Delibes y bordó Mario Camus en “Los santos inocentes”. Con un Alfredo Landa lameculos y puteado. Y un magistral Paco Rabal, sin dientes y no sabemos si incluso ni mucho vista, ni luces, aunque atinaba a ver, querer y sentir a su… milana bonita.

14 de Julio. Toma de La Bastilla. La prensa española no lo recuerda, se mueve por otros intereses  al tratar las protestas populares por los recorte (y recrimina que «ningún manifestante ni periodista  prestara ayuda» a la delegada del Gobierno en Madrid). Pero una ciudadanía conectada e informada parece tener más libertad o mayor sentido periodístico.

Composición del usuario de twitter @arma_pollo

En un retroceso histórico, los Juan Diego y familia vuelven al poder y lo ejercen con bota de hierro. Y muchos Alfredo Landa. Una enorme irritación crea también numerosos Paco Rabal. Y es que hay cosas intocables. Como la milana bonita.

Actualización:

En su línea habitual, el Gobierno modifica o amplia en el BOE lo relacionado en el Consejo de Ministros. Las gafas y las lentillas subirán al 10% de IVA y no al 21%. Habrá menos cegatos que desdentados, por tanto. Añade una reducción del 30% a la ayuda al alquiler para jóvenes, que queda en 147 euros al mes. Y donde realmente evalúa las medidas es en un documento en inglés destinado a inversores y facilitado a la prensa extranjera, cuyo conocimiento debe ser innecesario para los españoles. En él, por cierto, figura una cantidad menor de la que el PP ha prometido a Bruselas: habrá más recortes.