Vale que apoyemos a los mineros pero… ¿a los funcionarios?

Isaac Rosa en eldiario.es

La semana pasada fuimos muchos los que entonamos el “soy minero” para sumarnos a la lucha de quienes marchaban hacia Madrid desde las comarcas mineras. Esta semana somos también muchos los que apoyamos la protesta de los funcionarios. Tal vez no seamos tantos ahora como los que aplaudíamos a los integrantes de la ‘marcha negra’, y tampoco extrañaría, pues todo lo que en los mineros es admiración y cariño acumulado durante siglos, en el caso de los funcionarios es vilipendio y caricatura también de siglos. Si en el imaginario popular los mineros son los héroes de la clase obrera, en ese mismo imaginario los funcionarios suelen aparecer como un cuerpo gandul, parásito y privilegiado, material abundante para chistes y diana fácil para el resentimiento de los trabajadores más explotados.

Como comprenderán, no voy a perder un minuto en desmentir esa imagen negativa.

No lo haré por varios motivos: porque tenemos todo el año para señalar deficiencias y proponer cambios en la función pública, y hacerlo en el momento en que son atacados es hacerle el juego a los atacantes. Y porque diga lo que diga, siempre aparecerá alguien dispuesto a negar la mayor y relatar una larga lista de faltas cometidas por funcionarios de las que ha sido testigo. Que entre los funcionarios hay actitudes indolentes, desleales y aprovechadas, por supuesto: como las hay en cualquier rincón de un país como este, donde todo un ex presidente de la patronal se dedica a esconder dinero en Suiza tras arruinar varias empresas. Y digo más: lo natural sería que se extendiesen los comportamientos indolentes, desleales y aprovechados, pues poca entrega, compromiso y esfuerzo cabe esperar de quienes son maltratados una y otra vez. 

Para seguir leyendo enlazo de nuevo…

Y también…

Cosas que nunca decimos por Antonio Avendaño

Una vez que le hemos echado la culpa de todo lo que nos pasa a Zapatero, a Merkel, al euro, a las hipotecas basura, a la banca en general, a Bankia en particular, a los ministros, consejeros, diputados, senadores, directores generales, delegados provinciales, alcaldes, tenientes de alcalde, pedáneos, concejales, funcionarios de carrera, funcionarios interinos y trabajadores del sector público en general; una vez que hemos hecho todo eso, deberíamos empezar a hacer otras cosas. Deberíamos pensar también qué cosas hacemos mal, cuáles de ellas tienen arreglo, cuáles no y cómo podemos empezar a arreglar las primeras y olvidarnos de las segundas.

La raíz no de todos pero sí de muchos de nuestros problemas es que no creemos en las instituciones. Que creemos en ellas sobre el papel, pero no sobre la realidad. Que al minuto siguiente de fundar la institución buscamos la manera de vaciarla de contenido, de falsear su propósito y su contenido, de amarrar su composición a nuestro favor, de amañar su funcionamiento. En principio ese era un tipo de vicio de la derecha, pero al cual la izquierda se apuntó pronto y al final ha acabado cogiéndole el gusto y teniendo también un severo problema de adicción a él. 

¿En qué consiste exactamente ese vicio de simular una fe en las instituciones que al minuto siguiente se traiciona? Consiste en cosas como estas.

Y merece la pena.. seguir leyendo

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12 comentarios

  1. Tienes mucha razón en todo lo que dices y enlazas, pero claro… tomando un hilo, como ejemplo, creer que Díaz Ferrán sólo ha sacado del país 4,9 millones de euros, yo no me lo creo. Un tipo al que se le reclama tanto, no creo que haya perdido todo el capital principal de las deudas haciendo malos negocios, sino que sacó y sacó… para dar pérdidas, no pagar impuestos… quizás para poder coger las líneas de crédito barato que hay para empresas… No sé como funciona eso, pero estuvimos muy listos y diligentes para pagar los pasajes de la gente que dejó tirada aquellas navidades.
    No tenía bienes? Creo que lo suyo hubiera sido retirárselos todos inmediatamente, pagar los pasajes y cobrar de los bienes, también inmediatamente.

    No hay leyes para que se dejen a las familias sin viviendas e incluso para que se les embargue parte del sueldo, cuando la hipoteca pendiente supera la nueva tasación, cuando deben a los bancos?
    Cómo podemos tolerar que no existan o no se apliquen cuando los millonarios deben a los ciudadanos?
    Y por qué no está en la cárcel sin privilegios, Díaz Ferrán, desde entonces?

    Para mí, n/principal problema es que la justicia es lenta, no es contundente, se fía demasiado, los deja en la calle, evaden pruebas… y n/leyes están hechas para los malechores y no para las víctimas… amén del tráfico de influencias y “toques”, que pienso existe, por experiencia propia, sobre todo cuando una de las partes es un ciudadano/a de a pie y la otra, tiene “contactos” y/o condenar.pondría en evidencia lo que hasta el momento se había tolerado.

    En España resulta más fácil y es menos costoso, hacer el mal y forrarse que ser honesto y mantenerse. Denunciar, sale carísimo en dinero y salud. En mi experiencia, no sirve de nada, excepto para sufrir, si quien tienes en frente es “un protegido”, pero creo que hay que hacerlo, aunque.sea masoquista.

  2. erredosdedos

     /  18 julio 2012

    Creo firmemente que la imagen que de los empleados publicos tiene la ciudadania en general esta cambiando. Ciertamente despacio, pero esta cambiando y espero que continue haciendolo a mayor velocidad. Asi siga siendo ….
    Como empleado publico, dire que soy un ciudadano mas y tambien que deseo que las movilizaciones de los empleados publicos se extiendan en el tiempo todo lo que sea necesario para que el resto de ciudadanos tenga un punto en el que apoyarse en el momento de iniciar movilizaciones generales. Asi sea …..
    Siempre leo con atencion lo que escribes, Rosa. Tambien lo que nos recomiendas, si tengo tiempo y, por supuesto, las intervenciones de todos los que aqui manifiestan sus opiniones. Pero hoy, ademas, me he visto retratado. Soy muy a menudo acusado de defender una posicion y la contraria en uno u otro momento cuando la realidad es que me empecino en intentar buscar puntos de coincidencia sobre los que avanzar.
    Ni que decir tiene que esas acusaciones caen en terreno baldio, pero si sirven para confirmar mi idea de que, en general, seguimos algo parecido a la disciplina de voto en los partidos. Asi deje de ser …….

  3. ana alfonso

     /  18 julio 2012

    Se empeñan en hacer que nadie crea en nada. Añade además otro vicio nacional en la calle, los españoles tenemos el carácter muy irreverente e iconoclasta. El poder debía dar ejemplo y no lo da. ¿qué hacemos le damos la llave de nuestra vida a Pinocho?. Creo que esto va para largo.
    Un abrazo

  4. Trancos

     /  18 julio 2012

    Deshacer bulos… Desmontar tópicos… mire vuesa merced, querida maña, que no son molinos, sino fieros y desaforados gigantes.

  5. GURKEN

     /  19 julio 2012

    Mi experiencia última con la Seguridad Social y con Hacienda ha sido altamente positiva. He encontrado mucha peofesionalidad en las personas que me han atendido, y eso que algunos casos no eran sencillos. Además los sistemas informáticos y de gestión han funcionado con mucha rapidez, y también con comodidad. Acabo de recibir hoy mismo dos tarjetas sanitarias para Europa, y las he pedido por internet y me las han mandado a casa en solo unos días, En fin que este tema ya lo había comentado yo con los amigos y siempre alabando su funcionamiento y ahora tenemos que apoyarles porque les están tomando por el chivo expiatorio. es de justicia reconocer lo que tenemos y funciona bien.

  6. julio

     /  19 julio 2012

    Uno de los problemas de la función pública es el de los cientos de miles de políticos apegados a la Administración. Pero esto, como el pavoroso número de organismos inútiles, no tiene solución, porque los políticos necesitan puestos para repartirse.

  7. erredosdedos

     /  19 julio 2012

    Efectivamente, JULIO, ese es uno de los mayores problemas. Un organismo inutil para cada amiguete que se quiere colocar. Pero no olvidemos que eso son siempre decisiones politicas y de politicos en las que nada tienen que ver los empleados publicos.

  8. GURKEN

     /  19 julio 2012

    Respecto a los políticos de las CCAA el tema es completamente diferente. Por mi profesión he tenido que dirigir e impulsar proyectos eléctricos en varias CCAA para las cuales los proyectos a desarrollar eran de gran importancia ya que les garantizaban el suminstro eléctrico en zonas ( a veces casi la comunidad entera) que tenían una situación muy precaria. Toda la tramitación que dependía de las Comunidades no avanzaba en años por miedos de los responsables políticos a tomar cualquier decisión, y todo ello a pesar de reuniones al mayor nivel, con los Consejeros y Directores Generales de los departamentos implicados. Una pena, todo el interés y apoyo en general que recibíamos de la mayor parte de los alcaldes de ayuntamientos, muy motivados y con visión del desarrollo y del futuro, se veía frenado por el marasmo legislativo comunitario y la falta de decisión y de asunción de responsabilidades de los cargos políticos que debían tomarlas.

  9. eva

     /  19 julio 2012

    Cosas que nunca decimos.
    Hay algo que nunca se comenta, de lo que nunca se habla, porque no interesa ni a los de arriba, ni a los de abajo. Es un tema incómodo.
    Se llama FRAUDE FISCAL, se produce en un 23% de los ingresos en este país.
    De eso nunca podrán acusar a los funcionarios.
    Cuántos, en España pueden decir lo mismo?
    Desde las propinas, las comisiones, las nóminas en B, las ventas sin I.V.A , las compras sin factura, las SICAV, las bolsas de basura, las leyes a medida, los indultos fiscales …
    Desde arriba, hasta abajo.
    Con los impuestos se hace Estado, con el Estado Democracia.

  10. Sol Díaz

     /  19 julio 2012

    Os recomiendo también la lectura de este artículo, “El desprecio político del funcionariado” del catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Oviedo, Francisco Bastida:

    http://www.lne.es/opinion/2012/01/15/desprecio-politico-funcionariado/1184310.html

    Lo publicó en enero de 2012 y, desde entonces, he visto cómo ha sido muy difundido, al menos entre funcionarios. La cosa es que llegue al resto de los ciudadanos.

  11. He leído los comentarios anteriores a partir de tu propuesta de “Escorados”. Son todos muy interesantes, muy intensos, y aunque no por falta de méritos de los demás comentaristas sino simplemente porque fue el primero que leí, me gustaría simplemente definir las palabras de A. Avendaño: creemos… creemos… creemos… – Sí, REFUNDAR. Tenemos que hacerlo, y además creo que lo estamos haciendo con todas estas acciones. Y cada quien, desde la conciencia del mayor beneficio y el menor menoscabo de las mayorías sociales, desde esa mirada lo más limpia posible hacia nuestro futuro y la heredad, a la vez que sin ingenuidades ni voluntarismos, vamos haciendo nuestros aportes donde creemos que podemos oir y que nos oigan, donde podemos arrimarnos con nuestras herramientas. Creo que nos toca REFUNDAR ESTA SOCIEDAD Y ESTE MODELO SOCIAL. Pero mientras tanto ¿qué? ¿qué vamos haciendo además?
    En mi condición de parado de larga duración, sin resignación pero que lo tengo más que difícil, estrujo cada día mis maltratadas neuronas buscando información, alimentándome de ideas, emocionándome a cada momento sintiendo el privilegio de ser uno más con orgullo y sin soberbia, de esta red pensante y sintiente. Me he convertido en un “obligado pensante”… estoy hablando demasiado de mí y no van por ahí los tiros…
    Todo ésto para deciros que me permititáis proponeros 3 Leyes 3 (o 4, o 5) para el debate en la Conciencia Colectiva, y éste es mi aporte hoy:
     Expropiación a los bancos de los inmuebles, principalmente viviendas, para que, a cargo del Estado, se gestione el reingreso de las mismas mediante retorno con plazos de carencia a quienes la hayan perdido a mano de la banca u otras entidades con fines de lucro; alquileres sociales de las mismas; ventas en régimen protegido, y otras modalidades que promuevan con mayor eficacia el derecho constitucional a la vivienda, a la vez que pueda cerrarles el paso a los bancos en sus habituales prácticas especulativas, saneando al mismo tiempo el circuito financiero reconvirtiendo los activos tóxicos.
     Eliminación por ley del Secreto Bancario a todos los bancos, cajas, entidades financieras que operan en el territorio nacional, con una obligada transparencia financiera de sus operaciones y movimientos, y de su patrimonio activo y pasivo, etc… Con una cláusula de anulación, cambio o reforma de esta ley con 2/3 del congreso.
     Penalización incrementada a toda aquella persona que haciendo abuso de su situación de privilegio o poder por detentar un cargo político, administrativo, personal de confianza, empresario, fuerzas de seguridad, funcionario y cualquier otra situación que establezca una ventaja comparativa en relación a el/la ciudadano/a de a pie, utilice en su propio beneficio y provecho y en contra de los intereses de la ciudadanía esa diferencia comparativa. No es igual que robe un simple ladrón, a que robe la misma cantidad un funcionario o un político desde su posición de privilegio, por lo tanto la ley no puede aplicarse con idénticos parámetros. El incremento de la penalización no sólo deberá ser porcentualmente mayor en función de los capitales usurpados, sino también en función del grado de responsabilidad y representación del causante.

    Un abrazo

  12. Alberto

     /  21 julio 2012

    Soy funcionario, y salgo a la calle por los mineros (a quienes se acusa de cobrar no sé cuánto y jubilarse a los 40 años), por los jubilados (peligrosos ladrones de medicinas), los estudiantes (que suspenden todo porque no estudian), los autónomos (que defraudan el IVA)… Porque es obvio que quien tiene que perseguir/corregir esos fraudes no lo hace con la intención de poder echar mierda generalizando sobre quien, en realidad, está en el mismo barco que yo. Y todo para ir quitando derechos a los pringaos que pagamos los platos rotos mientras se organizan rescates, todo sea por no tocar los privilegios del 1%.

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