La España de Rajoy y la real

Rajoy habla en el Congreso, satisfecho, encantado, exultante con su gestión. Previó una recesión para 2013 del 0,5% y la va a triplicar. Y no pasa nada. Ha levado la deuda del 68,5% y la al 84,2%. Y no pasa nada. Ha creado... un millón de parados hasta completar el récord histórico de 6.202.700. Los empleos de Abril -que siempre suben en ese mes- son precarios, a tiempo parcial y temporales. Y no pasa nada. Todo lo contrario. Rajoy dice que «Se ha hecho la mejor política de empleo» o que va a persistir en la misma dirección, «no hay cambio de rumbo». El percebe de manual siempre «persiste», en su idea fija, aunque todo  se hunda a su alrededor. En la corta visión que le proporciona su asidero perpetuo a la roca, no ve más que su mundo. Y su mundo es estupendo. Vive como dios. Tanto él como sus amigos.

Se juntan en la España real, la desimputación de la Infanta Cristina -perseguida con ahínco por los más altos cargos del PP-, con las declaraciones del Ministro del Interior diciendo que «el aborto tiene algo que ver con ETA». Varios admirables compañeros escriben hoy sobre estos temas:

Pepa Bueno (entre otras cosas que podéis ver aquí): «La segunda instantánea tiene como protagonista al ministro del Interior y su frase en la que citaba aborto y ETA. «El aborto tiene algo que ver con ETA» ¿Hace falta añadir ofensas de este calibre al estupor que ya provoca saber que el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, planea devolver a las mujeres españolas al siglo pasado? ¿Pero en qué mundo viven algunos miembros de este Gobierno para comparar el aborto con el terrorismo? Y, por si no había sido suficiente, anoche la diputada popular Beatriz Escudero soltaba en el Congreso que «las mujeres que se ven abocadas al aborto tienen menos formación».

La reforma de la ley de plazos , la primera de nuestra historia que dejó en manos de las mujeres la decisión sobre su maternidad y que tiene apenas tres años, provoca ya grietas dentro del propio PP, nos aleja de Europa (Holanda, Italia o Francia tienen ley de plazos) y no responde a ninguna demanda social. De hecho, en el CIS de la semana pasada, ni siquiera aparecía en el panel de las 35 principales preocupaciones de los españoles».

Javier Pérez de Albéniz: «Usted es ETA o tiene algo que ver con ETA. Sí, usted, el que lee este post como si nunca hubiese roto un plato, mientras se toma un café con leche. Es ETA. Y también usted, el que se manifestó ayer por la sanidad, hoy contra los desahucios y mañana por la enseñanza pública, es ETA. O tiene algo que ver con ETA. No demasiado, pero algo. Si le duelen los seis millones de parados es ETA, si defiende la memoria histórica es ETA, si no cree en la violencia es ETA. Si no volvería a votar PP es ETA, si está dispuesto a protestar en las calles es ETA. Si le repugnan las mentiras, la hipocresía, la mediocridad, la estupidez o la prepotencia… es ETA, o tiene algo que ver con ETA. Porque ETA es todo eso, y también el ingrediente que da contundencia a un potaje insípido, que confiere carácter de incontestable a una frase vacía, que añade contenido a los insultos, que aliña las maldades. Si quiere emponzoñar, menospreciar, insultar, faltar al respeto o a la verdad, añada unas gotas de ETA a su discurso. Porque  ETA es un comodín. ETA es una varita mágica. ETA es el sinónimo perfecto. ETA es la palabra universal. ETA es la chispa del combinado, por delante incluso del pepino».

Ignacio Escolar apunta un análisis muy interesante, a partir de aquí: «En el Palacio de la Zarzuela deberían guardar el champán; no tienen muchos motivos para brindar. Aunque parezca lo contrario, la decisión que ayer tomó la Audiencia Provincial de Palma es una pésima noticia para la infanta, para su esposo y para toda la familia real. No solo porque estemos ante la demostración empírica de que no todos somos iguales ante la ley: no se conoce ningún otro imputado que cuente con la ayuda de la Fiscalía, de la abogacía del Estado y hasta del ministro de Exteriores. También porque el propio auto de la Audiencia está plagado de trampas que sin duda van a complicar el futuro judicial de los duques de Palma. De los dos.»

Y mientras…

La policía confirma las prácticas de financiación ilegal en el Partido Popular.

El PP ataca al Juez Ruz... tras preferirlo a Gómez Bermúdez que aún le gustaba menos. ¿Quién le gusta al PP?

Puertas giratorias. 34 directivos del IBEX han sido altos cargos de la Administración. Vamos, la España estupenda que conoce Rajoy.

La real tiene…  Los derechos de 3 millones y medio de trabajadores, en vilo. Gracias a esa reforma laboral tan maravillosa de Rajoy y Báñez.

Y para postre, se habla de la «Marca España», de la Real y real, hasta en Australia. El diario The Australian dice:Cristina, la hija del rey español, evita ser cuestionada en una investigación por corrupción.

Por cierto, este jueves, a las 9,30 tenemos previsto que Pepa Bueno me entreviste en el Hoy por Hoy de la SER, para hablar de mi libro «Salmones contra percebes». Tan actual.

#ejecución

Cortometraje en apoyo a la lucha ciudadana contra los desahucios, de la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) y en favor de la ILP (paremos los desahucios, dación en pago, alquiler social).

Protagonizado por Laura Dominguez y Carlos Serrano. Producido colectivamente por Audiovisual Working Class ( técnicos de cine y TV, militantes del sindicato TACEE).

El gran desfalco que amparan los gobiernos

Mi amigo y gran periodista Juan Tortosa ha recopilado las informaciones que -muy calladamente- han aparecido estos días sobre lo que puede calificarse de un gran desfalco global, en efecto.

Esta chusma que nos gobierna -aquí y fuera- tiene el cuajo de pedir austeridad, de recortar servicios esenciales,  de ver a gente que por su culpa pasa hambre, a quienes se les niega la sanidad… mientras permiten que se evadan billones de euros y dólares sin costo alguno.  De ningún tipo. Ni en impuestos ni en responsabilidad penal. De hecho, el gobierno del PP en España acaba de colar uno de sus decretos para que ni siquiera vayan a la cárcel si pagan una multita. La impune Amnistía Fiscal, de todos modos, ya hemos visto como opera.

Los conservadores portugueses están yendo incluso más allá. El Constitucional ha fallado en contra de sus ajustes. Prometieron que, si tal cosa sucedía, «tendría consecuencias». Se pensó que dimitirían como pedía la oposición socialista (allí tienen oposición socialista) y van y salen con lo siguiente: El Constitucional «ha creado inestabilidad» y solicitan reunión urgente con el presidente de la República (allí tienen presidente de la República y República) para «clarificar la situación». De poner los pelos de punta.

Muchos de ellos participan incluso de la estafa:  130.000 políticos y empresarios de 170 países esconden entre 18 y 24 billones de euros en paraísos fiscales.

Así lo ha resumido Juan:

Se lo oí por primera vez este jueves en «La Ventana» a mi querido José María Izquierdo:
«Millonarios particulares de todo el mundo tienen entre 16 y 24 billones de euros en territorios de fiscalidad reducida«
Luego lo leí en «Le Monde»:
Y en «El País» Miguel Mora lo explicaba de manera muy gráfica:
«El dinero que mueven los evasores de todo el mundo en los paraísos fiscales equivale a la suma de los PIB de Estados Unidos y Japón«
En «El Confidencial» le ponían nombres y caras al asunto:
Jean-Jacques Augier, viejo amigo de Hollande y tesorero de su campaña electoral; Imelda Marcos jr., el presidente de Azerbayaán, la ex mujer de Marc Rich, la baronesa Thyssen, la mujer del viceprimer ministro ruso…
Pero esto es solo la punta del iceberg. Se calcula que en este desfalco global están involucrados 130.000 políticos y empresarios de 170 países. Porque conviene repetir la cifra del fraude: entre 16 y 24 billones de euros.
Estos datos son producto de una investigación que ha realizado el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), una agencia de periodismo de datos que tiene su sede en Washington y en la que colaboran 160 profesionales de 60 países, entre ellos la española Mar Cabra.
Hace unos meses, esta agencia informativa estadounidense tuvo acceso a más de dos millones y medio de fichas robadas por dos empleados «arrepentidos» que trabajaban en bancos y empresas de la Islas Caimán, Samoa, Singapur o las Islas Cook entre otros paraísos fiscales. Entidades que ofrecen servicios offshore (de deslocalización) y que tienen organizado un sistema de evasión fiscal, tan escandaloso como gigantesco, que blanquea miles y miles de millones procedentes, como decíamos,  de 170 países diferentes en todo el planeta.
Todo ese dinero estaría camuflado nada menos que en 120.000 sociedades opacas. En «El Confidencial», el medio español que participa en el trabajo, explican el proceso así, transcribo textualmente:
«Para afrontar este trabajo, el grupo de periodistas aglutinados en torno a ICIJ ha colaborado con responsables de importantes medios internacionales como el periódico británico The Guardian y el consorcio público de medios BBC, el diario francés Le Monde, la cabecera y emisora alemanas Süddeutsche Zeitung y Norddeutscher Rundfunk, el estadounidense The Washington Post, la televisión pública canadiense CBC y otros 31 asociados más de todo el mundo, entre los que figura El Confidencial. Fruto de esta colaboración de 90 periodistas en casi 50 países se han descubierto secretos y negocios ocultos de políticos, estafadores y grandes fortunas de todo el mundo.
Los archivos filtrados han proporcionado datos y pruebas (transferencias de efectivo, fechas de incorporación, vínculos entre sociedades opacas y sus dueños) que ilustran perfectamente cómo el secreto financiero internacional se ha ido extendido progresivamente a lo largo de todo el mundo, permitiendo que ricos e influyentes puedan evadir impuestos, al tiempo que en ocasiones llegan incluso a generar o amparar situaciones de corrupción castigadas por la ley. En total, la investigación revela los intereses ocultados en paraísos fiscales de personas y compañías a lo largo de más de 170 países y territorios.
Este botín de documentos representa LA MAYOR CANTIDAD DE INFORMACIÓN PRIVILEGIADA  sobre el entramado offshore JAMÁS OBTENIDA. El tamaño total de los archivos, medido en gigabytes, es más de 160 veces mayor que la filtración de documentos del Departamento de Estado de Estados Unidos realizada por Wikileaks en 2010.
Pues bien, a pesar de las descomunales dimensiones de este escándalo, la mayoría de las portadas de los medios de todo el mundo lo están obviando.
¿Por qué?

La imputación de la infanta y la historia de las buenas y malas noticias

La imputación de una infanta en un caso penal, de la hija de un jefe de Estado con las características excepcionales que acompañan a la monarquía, es asunto alarmante en cualquier país del mundo. Pero no deja de ser lo lógico si hay indicios. Máxime cuando han desfilado ante la Justicia todos los miembros de la junta directiva del instituto investigado por presuntas actividades ilícitas, con robo  de dinero público. La buena noticia es que el juez Castro ha terminado por arrostrar la enorme presión de sentar ese precedente. La mala que haya tenido que tardar tanto. La nefasta que una Fiscalía apellidada Anticorrupción recurra la medida.

El auto del juez se producía prácticamente al mismo tiempo que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, decía (desde un monitor de plasma al que una vez más asistían mudos los periodistas) que “hablar de corrupción generalizada en España es injusto, porque España es un país limpio”. Díganme que más hace falta para que este país no se vea gravemente pringado en sus más altas instituciones. La buena noticia: que todavía hay jueces que luchan por la justicia contra viento y marea. La mala, que –presumiendo de transparencia– a tantos otros se les impida.

Juan Carlos de Borbón ha venido disfrutando de una vida al margen de la crítica. Incluso de la información. Era un tema tabú, un asunto de Estado. El rey era intocable. Todavía lo es legalmente. Conozco bien su perfil oficial. Dos reportajes tuve que hacer a regañadientes, tratando de salvar un mínimo de profesionalidad para contar algo más de lo que se permitía. Juan Carlos parecía ubicarse en una urna muy por encima del mundo terrenal. Las fotografías fijas encajan mal con lo que ahora sabemos. Llegó a España en 1948 a los 10 años para ser educado y tutelado por Franco a ver si decidía o no nombrarlo su heredero. Edificantes comienzos. Estudia en régimen de internado con una decena de selectos compañeros, pero él no tiene dónde ir los fines de semana. Una imagen de soledad poco difundida. ¿Y el dinero de su padre que luego deja en herencia… en Suiza? Dedica, después, todo su esfuerzo a trabajarse el puesto, conviviendo y secundando al dictador.

Sus primeros pasos como rey nos decepcionan por mantener en el cargo a Arias Navarro y ver seguir las mismas políticas. Después, sí, llega Adolfo Suárez y comienzan los cambios. El presidente del Gobierno es un decidido partidario, pero es que los demócratas – largamente acallados- tampoco están por la labor de aguantar muchos años más el régimen que se había vivido. Tiempos de disyuntiva entre “ruptura o transición” que, desgraciadamente, se saldan a favor de la segunda, dejando profundos regueros de impunidad que hoy pagamos. Tiempos muy duros, de lucha, de edificar, y el sabor amargo de saber que los edificios se tuercen cuando hunden sus raíces en el fango. Los partidarios de la “no ruptura” respiraban aliviados con lo conseguido. Y, al final, prácticamente todos. Somos una sociedad posibilista, y existen dudas de que ésa sea una buena o una mala noticia.

Fueran cuales fueran los impedimentos, tampoco entendimos la dilación en cortar la revuelta golpista de Tejero. Aquella noche, los minutos parecían lustros. Sin embargo, las palabras del rey fueron definitivas y se instaló la calma. Juan Carlos ha vivido de las rentas de aquello desde entonces.

Es cierto que la familia real española gozó de años de prestigio. En los annus horribilis de la monarquía británica, los medios y hasta Isabel II alababan a los Borbones españoles por suestabilidad y ese aire moderno que, según ellos, les caracterizaba. Gran ironía. La mala noticia es que aquello tampoco se sustentaba en la realidad. La buena es que algo se ha roto el silencio. El rey acogió de muy mal grado la intromisión mediática que se fue abriendo paso en los asuntos de la Corona aunque apenas pasara de lo anecdótico.

Se hablaba, en voz baja, de los amoríos del rey. De la fortuna que poseía o no pero que distaba mucho de la que mostraba tener aquel niño desvalido que llegó en tren a España una mañana gélida de noviembre. Y un día empiezan a conocerse las tropelías del yerno, Iñaki Urdangarín, y las cacerías de osos y elefantes. En Botsuana se rompe la cadera… y con ella la inmunidad mediática.

Y surge en nuestras vidas Corinna, la típica vividora, la mujer tan acorde con los gustos del rey. Y nos enteramos de que se le habilitó un edificio próximo a La Zarzuela y que medió en asuntos de Estado, según sus propias declaraciones. La mala noticia es que tampoco es posible saber aún qué papel juega esta señora en tan altas magistraturas. Y, mucho más, a santo de qué. Y ahí nos muestran las fotografías a Iñaki y Cristina posando en un estrado con el Rey y su “amiga entrañable”. Un síntoma. Pocos hijos se prestan sin haberse oficializado la ruptura con la madre, obligada a un papelón muy poco presentable. ¿Asuntos privados? Si Juan Carlos reina pero no gobierna, y vive de nuestros impuestos, lo menos que puede pedírsele a él y a sus parientes es algo de “ejemplaridad”. Aunque igual sí son “ejemplo” de lo que sucede en las altas esferas de España… mientras la sociedad se consume en recortes.

No, el tabú aún no se ha roto con la familia real, muchas cosas quedan por aclarar y, en su caso, atribuir responsabilidades. Del hilo de Urdangarín penden cargos públicos que propiciaron su apropiación (presunta) de fondos públicos. Queda la larga lista de corrupciones que asolan este país. Y que el plasmado presidente del gobierno dice no ver.

Queda sobre todo por dilucidar qué pinta en una nación del siglo XXI una jefatura del Estado hereditaria por la gracia de los genes. Qué, concretamente, ésta tan cuajada de “conductas inapropiadas”. La buena noticia es que quizás, con un poco de empeño, aún podemos decidir si es lo que nos conviene. La peor que seguimos sin ser un país serio. Lo más positivo, que algunos intentan cambiarlo con gran ahínco y entre muchos obstáculos.

*Publicado en eldiario.es

Semana, año, futuro, de pasión y de dolor

El peor día era el viernes. Se diría que siempre llovía. Como hoy. Tras varios días de música sacra por banda sonora -rompiendo el habitual vocinglero clamor de los cantos de la España cañí-, el viernes al que llamaban Santo, se apretaba la cuerda para provocar el nudo en la garganta. Iba en crescendo hasta las 3 de la tarde –creo recordar- cuando se abrían los cielos según contaba algún cura o asimilado por la radio y Jesús de Nazaret en la cruz expiraba. Luto inmenso e impuesto en los corazones. Hasta que día y medio después –en rebajas de “y al tercer día despertó”- se desataba el “sábado de gloria” y acababa la angustia. Fin de los rezos, las procesiones, el llanto, las películas… sagradas.

Así se han incrustado en mi memoria las Semanas Santas de mi niñez en el franquismo. Luego llegaron las vacaciones para esos días arrinconando misas, procesiones, sacristías e inciensos, las múltiples cadenas de televisión ávidas de vender,  y la Transición aflojó la soga. Hasta hoy. El PP en el poder nos devuelve a los días más amargos de un tiempo que creímos no volver a vivir. Que los jóvenes desconocen y no imaginan hasta dónde pueden llegar.

Llueve y llueve sin cesar en esta semana de pascua –como la llaman fuera-. La crisis ha reservado las vacaciones para quienes viven de ella y el turismo se resiente de los duros palos a nuestros bolsillos. La ocupación hotelera va a batir récords a la baja. Como lo hace el comercio, por ejemplo, que ha disminuido las ventas más de un 10%, y a costa de las tiendas más pequeñas que lo han hecho en un 13%. 100 autónomos diarios se llevó febrero.

Ya no hay música sacra a todas horas. Las televisiones alternan con garbo cochambrosos espectáculos de distracción y consumo con películas de pasión católica y romanos. Con procesiones hasta la extenuación. Con oficios religiosos. Las públicas, en manos del PP, les reservan prácticamente todo su tiempo. Un gran festín de beatería. Además tenemos nuevo Papa –en vida del anterior-, muy sencillo y campechano.

Semana, año, futuro, de pasión, de dolor. La UE nos ha crucificado. A los ciudadanos. Los clavos en las manos y pies –pies sobre todo- a Chipre aceleran su producción para los países malos. Los dejados de la guía del dios de la especulación atada y bien atada. Y en España la situación económica se despeña en paro, más recesión, déficits maquillados, deuda que sube por la confianza a la baja. Campa el reino de la impunidad, con las alturas presionando –o preguntando– para tener jueces ad hoc que la consagren en al altar de esa corrupción intocada que es tradición en nuestro país. Y, mientras la gestión de la crisis -de una política económica coherente sin más- es nefasta, el talibanismo ideológico se muestra altamente eficaz.

Los desahuciados claman hartos de verse despojados. Ni una sentencia europea cambia la protección a los bancos que en sagrada escritura han de ganar piso y deudas. Nos sumamos a la indignación los desahuciados de la democracia tal como se entiende en todas partes, menos –parece- en España y en algunos otros lugares. ¿Escrache? ¿Qué me dices? ¿Molestar a los servidores públicos que nos perjudican con sus medidas? A todos. Eso es “fascistoide”, es ETA. Ada Colau, solo por dar la cara, se ha convertido –para la derecha política y mediática- en una peligrosa terrorista con un historial “delictivo” que ni Ben Laden. Gustaba a la gente su integridad, su arrojo, hay que sepultarla en la mierda. ¡A la cruz también!

Y que nadie se mueva. El ministro del Interior saca tiempo entre misas, procesiones y rezos para lanzar la orden de identificación y detención a quienes participen en escarches. Quizás porque a la sombra de la sopa boba social, otro santo ministro con él, ha venido apañando leyes que den tizno legal a lo que no parece legítimo. ¿Habrá de intervenir de nuevo Europa? ¿Cuál? ¿La de los clavos a Chipre y el que venga?

No paramos ahí. El gobierno prepara “una estrategia de apoyo a la familia tradicional”. A lo que ellos entienden por “familia tradicional” y que vieron en sueños. Han elegido como asesores a lo más granado del involucionismo. Y ya puestos vamos a ver si sacamos –piensan, deciden- «un cambio en las leyes vigentes en materia de disolución del matrimonio y divorcio» para que el ordenamiento jurídico ampare con una ley a los matrimonios que deseen que su unión «no sea disoluble a petición», es decir, un compromiso matrimonial para toda la vida”. O una Iniciativa Legislativa Popular en el Parlamento para «provocar el cambio legislativo correspondiente» con la que proteger el matrimonio de quienes así lo deseen «frente a las tentaciones divorcistas». ¿Se puede llegar a más en la regresión? Esto ya solo queda prácticamente en Arabia Saudí y colegas.

También acelera el gobierno un examen de españolidad para inmigrantes. Lo que ellos entienden por “españolidad”. Todo esto que hablamos quizás: las “tradiciones” que han abortado nuestro progreso como país y como sociedad. Lo llevarán los notarios. El cuerpo más beneficiado por las leyes del gobierno, junto a los Registradores de la Propiedad a quienes se va entregar el Registro Civil para que sea de pago y lucro privado. Éste es el cuerpo de Rajoy sin ir más lejos. Y el de uno de sus hermanos al menos.  Sin asomo de sonrojo.

Sigue lloviendo. Agua y dolor. Y vuelven a abrirse los cielos ahítos de angustia. De la sociedad del siglo XXI, de la que siente y piensa (la otra es cómplice del juego, muchas veces por estupidez). Intensos relámpagos de rabia.  Provocada. Como si se quisiera desatar la gran tormenta. Rayos devastadores. Más devastadores aún. Pasión humana. De padecimiento y de fuerza también. Real. Tan lejos de estampas milenarias. Una inmensa tempestad se está gestando. Con miles y miles de meteoros fulminantes que,  si en la presión descargan,  la barbarie que se nos impone no podría detener.  No habría así fuerzas represoras para tantos Ada Colau.  Semana, año, futuro, de júbilo.

 

Un inmenso hedor a podredumbre

«El Partido Popular presionó para impedir que Gómez Bermúdez interrogase a Bárcenas». Lo cuenta Gonzalo Cortizo, un periodista absolutamente sólido. Añade que “Rajoy llamó personalmente en la mañana del jueves al CGPJ para interesarse por el reparto judicial del caso Bárcenas y manifestar su preocupación por la imagen que está trasladando la Audiencia Nacional”. En el PP cundió el pánico ante la posibilidad de que Gómez Bermúdez dictase un auto de ingreso en prisión para Bárcenas, explica Cortizo.  La alarmante noticia no ha producido mayores reacciones.

La Fiscalía Anticorrupción, por otro lado, ha encontrado  partidas concretas de cuatro ingresos de dinero sospechosos en las cuentas del PP entre 2002 y 2003 tras cruzar la contabilidad de la trama de Francisco Correa, imputado como cabecilla de la Gürtel,  con los extractos del depósito para donaciones facilitados por el partido al Tribunal de Cuentas. Luis Bárcenas y Jesús Sepúlveda, marido de la ministra Ana Mato, aparecen presuntamente implicados en estas entregas. Ambos han estado a sueldo del PP hasta que se desató la «cierta» alarma social y Sepúlveda ha recibirá una indemnización por despido improcedente de  229.000 euros. Recordemos que el 95% de los ingresos del PP proceden de dinero público.

Al PP le ha desaparecido su contabilidad anterior a 1995. No la guarda. Enorme casualidad. Confianza en su gestión.

Y frente a todo esto, apenas encontramos una respuesta en la buena dirección: IU estudia querellarse contra los jueces que impidieron la declaración de Bárcenas ante Bermúdez. Es toda la sociedad quien debería implicarse.

EREs andaluces, caso Fabra, Urdangarín campante, los trapicheos que implican a CiU, las amistades entrañables del propio Rey, tenemos un grave problema. Pero tal vez el mayor en estos momentos sean las alarmantes actuaciones del partido en el Gobierno de un país, de su presidente. Han recibido las llaves de la caja fuerte, de la aprobación de leyes, de nuestro presente y futuro. Las presiones a los jueces que, como se ve por la evidencia, dan frutos.

“La corrupción es incompatible con la democracia y hiere gravemente a los propios fundamentos del sistema”, escribía hace tiempo Carlos Jiménez Villarejo, el primer fiscal anticorrupción. Ese cáncer está carcomiendo España. Las pruebas de esa realidad son también palmarias.

Bárcenas, maestro del toreo

Fue el diario El País quien sacó la noticia de la demanda de Bárcenas al PP por despido improcedente, y llegó a publicar fotocopia de ese documento oficial, firmado en todas sus hojas. Igual es que tampoco es su letra. La solicitud del paro la recogieron numerosos medios.

Vivimos sin vivir en nosotros ante el bochornoso espectáculo. Y nada ajenos. En todo caso, Luis Bárcenas es un maestro del toreo en ese gran coso en el que el PP capotea, embiste y sacrifica a los ciudadanos.

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Está pasando, lo estamos engullendo

El juez Ruz ha retirado el pasaporte a Bárcenas y le obliga a comparecer en el juzgado cada 15 días y siempre que se le llame.

Cree el magistrado que existe riesgo de fuga dado que el ex tesorero y gerente del PP posee «un patrimonio muy relevante en el extranjero». Hasta 38 millones dice él que llegó a tener en esa cuenta suiza por la que se le investiga. Y que ganó ese dinero en bolsa.

 El imputado confirma que acudió el 14 de diciembre al notario para dejar constancia de que él no había recibido dinero de las donaciones al Partido Popular. Y que éstas ascendían a 33 millones de euros, de los cuales 23 eran anónimos.

 Es decir, que hubo personas que sustentaban al PP hasta sumar estas ingentes cantidades –seguramente por pasión ideológica nada más ¿o no?- y que, además, el 90% del funcionamiento del partido lo financian subvenciones públicas, según los datos que ellos mismos presentaron tras desatarse las alarmantes informaciones del caso PP/Bárcenas.

 Rajoy dice que quiere demandar a Bárcenas pero que  “aún no sabe si lo hará”.

 Y Cospedal explica que el finiquito de Bárcenas era “simulación” de salario, aunque tal práctica es ilegal y tampoco hay manera de ver si existe realmente ese finiquito.

Bárcenas certificó ante notario los nombres de los donantes y receptores del PP

El ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, acudió el 14 de diciembre de 2012 al notario de Madrid Andrés Domínguez Nafria para realizar un «acta de manifestación de hechos». En ella declara y firma que durante 15 años -entre 1994 y 2009- llevó una cuenta analítica donde reflejó «con detalle» los nombres de los «donantes» al PP y los «perceptores» de los pagos efectuados con estos fondos. Esta información parte de un informe de la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales (UDEF) de la Policía que ha sido entregado al juez Ruz que instruye las cuentas suizas de Bárcenas.

 Según El País, la descripción de esas anotaciones coincide con los cuadernos que publicaron y que fueron desmentidos por el propio Bárcenas en una entrevista a 13TV y que toda la carcundia mediática se ha esforzado en poner en duda.

El Mundo añade que Bárcenas llevó a su notario cajas repletas de documentos con una instrucción precisa: que se publicaran si él ingresaba en prisión.

Son informaciones sobre hechos muy graves que no pueden saldarse con desmentidos estentóreos de Floriano y toda la caterva del PP y su corifeo mediático. Este patético pulso en las profundidades de la inmundicia se produce mientras la sociedad española asiste a uno de los peores momentos de su historia reciente y el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, elude toda responsabilidad y vuelve a hacer promesas para incautos a quienes hace creer que lo peor ha pasado. Un partido con esta presunta podredumbre en su seno no puede seguir gestionando nuestros destinos.

Ésta no es «una más»

El PP está queriendo diluir una vez más el escándalo de su (presunta) corrupción por las vías habituales. Sembrar la idea de que “todos los partidos lo hacen”. Marear la perdiz con declaraciones exculpatorias y maniobras de distracción como esas auditorias –a un año vista- de las que no nos fiamos. Por simple experiencia. O anunciar querellas a quienes no pongan el “presunto”, en tanto se dilucidan los casos judicialmente, que –vaya por dios- ahora nos importa mucho y para eso modificamos códigos y elevamos las tasas. Los sinuosos detalles de la trama los conocemos de sobra y no voy a abundar en ellos, pero es imprescindible dejar claro, rotundamente,  que “ésta, no es una más”.

 Una primera sutil diferencia es que el ataque viene esta vez –o se ha sumado- de la prensa amiga. También enciende el ventilador del “y tú más” y con notable ahínco, pero saca trapos sucios o no elude el tema. Es demasiado flagrante para desentenderse. Cierto que se aprecia una intencionalidad clara: está tomando partido entre las facciones en discordia del propio PP, en su lucha interna por el poder, pero la denuncia de la corrupción (presunta) del partido en el Gobierno está ahí por primera vez. Aunque sale en oportuno período de prescripción.

 Esencial el monto de las cifras que se manejan. A Felipe González –que había modernizado el país y seguía gozando de carisma- le tumbó la corrupción que iba emergiendo por distintos puntos de sus administraciones, pero ni siquiera fue tan honda y generalizada como se atisba por los (presuntos) datos que vamos conociendo del PP. Dicho sea sin ánimo de defender ni a uno solo de los corruptos y ladrones aunque solo roben un lápiz en un supermercado. Nuestra hoy tan afamada FILESA, por la  financiación ilegal del PSOE en la etapa final de González, fue del equivalente a 6,5 millones de euros y tuvo sentencia condenatoria y cumplimiento de condenas. Roldán se limpió él solo 10 millones de euros. También fue a la cárcel. Eso sí nadie en España, de ningún partido o Institución, ha devuelto jamás el dinero sustraído. 

 Lo grave es que el alza del costo de la corrupción ha subido exponencialmente desde entonces. Porque ese “fondo de reptiles” tan jaleado de los ERE andaluces -único caso autonómico del PSOE-, también ha aumentado su cuantía hasta los 695 millones de euros, y en la amplísima red Gürtel -estructural por las comunidades implicadas- se manejan cifras desorbitadas y aún no cuantificadas en su totalidad.  Bankia, caso no tan al margen, cifra su agujero en 36 mil millones de euros. Cinco mil millones de dinero público se llevó la CAM valenciana para ser vendida por 1 euro. Y sigan sumando…

Hay punto sobre todos, sin embargo. El PP es el partido en el poder. En el gobierno de España, en numerosas comunidades autónomas y ayuntamientos y en la UE donde anota más votos que ningún otro español.  Y hablamos de tres décadas de (presunta) corrupción -¿Cuánto dinero ha podido suponer?-, de sobres generalizados para la cúpula, de tráfico de influencias, de obstrucciones a la justicia, intensas, muy precisas y reiteradas. De las ramas que se extienden en múltiples casos más en investigación hasta llegar a temer que es un (presunto) Partido Podrido hasta la médula. “Un partido institucionalmente corrupto”, como razona en sus distintos condicionantes Ignacio Escolar. El conjunto presenta una lista digna de una serie para la pantalla, mezcla de Los Soprano y La escopeta nacional.

 Y este partido tiene la llave de la caja fuerte, de muchas cajas fuertes, de nuestras vidas y haciendas, de nuestros derechos y progreso. El dominio de múltiples instituciones, y la potestad de cambiar leyes, como la que –en plena campaña de transparencia– autoriza a condenados por corrupción a dirigir bancos. De pasmo.

 La corrupción es incompatible con la democracia, y esa frase constituye mucho más que un tópico. España padece esta lacra –y su sociedad ampara- desde hace siglos. Y lo pagamos. Es  causa fundamental de nuestro atraso. Actualmente la carcoma parece haber llegado ya a las más altas Instituciones, poniendo en crisis al propio Estado y a la democracia. Los países más transparentes, además, son los más prósperos. A excepción de China. Quizás porque allí, a través de métodos dictatoriales, las grandes cifras económicas se edifican sobre la condena a la miseria, la indefensión y el silencio a millones de personas. ¿Es ése el camino?

 Dejémonos de auditorias imposibles para dineros opacos. Salvo que se acepte la oferta de GESTHA, dado que sus técnicos están acostumbrados a buscar entre fondos sucios. Cesen de esparcir esa mierda tan útil para que, mareada por el olor, la masa ameba convierta la corrupción -que siempre tuvo nombres y apellidos-  en un  “todos son iguales” y por tanto ésta es un pecadillo venial. Nunca lo es, que otros saqueen las arcas públicas -poco o mucho- no exime de culpa alguna. Muchas conciencias se están desperezando estos días, sin embargo, crece la indignación y el hasta aquí hemos llegado. Porque hay un antes y un después de lo que se está revelando. No es “lo de siempre”. Es un hecho excepcional y desestabilizador en un momento crítico en el que nos han empobrecido y están desmantelando el Estado del Bienestar. O debe serlo. La corrosión afecta al esqueleto del país. No se contenten, por tanto, con solicitar solo comparencias en ese remedo de Parlamento con mayorías aplastadoras. Remedo presunto, por si acaso. Y plántense de una vez. Cambien leyes. Y exijan, sin guardar la silla, la comisión inaplazable ya: inspectores profesionales, policías y jueces… sin inhabilitar, mirar hasta debajo de las alfombras. No es la primera vez que lo pido a políticos honestos, del PP incluido. Cuando se ha diagnosticado un cáncer -y con metástasis-, no sirven las aspirinas y mucho menos las vendas… de la impunidad.

 *Publicado en eldiario.es

Actualización:

Mucho más duro aún es el periódico alemán Süddeutsche Zeitung. Llama a su editorial: «Dictadura de la corrupción: España necesita una segunda transición”. Fernando Berlín en Radiocable ha recogido un resumen de imprescindible lectura.