#ejecución

Cortometraje en apoyo a la lucha ciudadana contra los desahucios, de la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) y en favor de la ILP (paremos los desahucios, dación en pago, alquiler social).

Protagonizado por Laura Dominguez y Carlos Serrano. Producido colectivamente por Audiovisual Working Class ( técnicos de cine y TV, militantes del sindicato TACEE).

Y ahora vamos a financiar la ludopatía o…

Son muchas las novedades del día. Del signo habitual. Otro ex consejero de sanidad de Madrid trabajando para el mismo hospital cuyos servicios privatizados adjudicó él sin ir más lejos. Manuel Lamela, quien iniciara las políticas de abandono de la sanidad pública de Esperanza Aguirre. El actual, Javier Fernández-Lasquetty, tan empecinado en las privatizaciones como el presidente Ignacio González que nos dejaron en herencia, le apoya. Y, por supuesto, la Ministra de Sanidad –dice su título-, Ana Mato,  que ni ve “jaguars” en su garaje, ni confeti en las fiestas de sus niños, ni maldad alguna en lo que llamaremos en plan fino y aséptico “puertas giratorias”.

El PP -dice también- apoya a su delfín, Alberto Núñez-Feijóo, fotografiado en 1995 con un narcotraficante, a torso gentil y de viaje por esos mundos, cuando ya Garzón lo había imputado en la operación Nécora y Galicia entera sabía de sus actividades. Y digo “dice” porque la oposición sabía de esas fotos y esa entrañable amistad, pero la cosa surge ahora que Cospedal, Soraya Sáenz de Santamaría y Aguirre pugnan por suceder a nuestro plasmado presidente. Sí, Rajoy, se dispone a “comparecer” para algo, otra vez a través de un monitor, y, probablemente, incluso volverán a ir verlo periodistas.

Anda Bárcenas con sus millones arriba y abajo. Urdangarín con sus emails inoportunos. La delegada del gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, insistiendo en lo malos que son los de la PAH. Y es que los escraches resultan muy molestos a los tocados por la unción divina de un cargo político.

En marzo se creó empleo sin embargo y los ávidos de esperanza -fundamentalmente si votaron al PP- creen ver signos alentadores. No lo son. Subió en el sector servicios porque desde 2008 no caía la Semana Santa en Marzo y en cambio los contratos han vuelto a estamparse.

Y así, en somero repaso, veo que la tasa de ahorro de los hogares está en su nivel más bajo desde 2000. Baja 2,8 puntos, hasta el 8,2% y casi asombra que no lo haya hecho más. El consumo de gasolina y gasóleo ha caído un 12,3% en febrero. También la demanda de gas natural y buen fresco ha hecho. O que, a pesar de la millonada de dinero público que han recibido los bancos, no ha revertido en créditos. De hecho la caída del crédito a las empresas y los hogares se acelera en febrero. O que aumenta el número de divorcios. La crisis real no ayuda a la convivencia.

Con todo esto, no dejan de ser apasionantes las novedades que trae la campaña del IRPF que se inicia. Van a recaudar más y devolver menos debido a la brutal subida de este impuesto que nos perpetró Rajoy. Pero lo mejor de todo es que el gobierno autoriza a deducir las pérdidas del juego. Sí, en bingos, casinos y máquinas recreativas. Impuestos que no les cobran a quienes han elegido apostar su dinero, pero pagamos entre todos. Financiar la ludopatía. Porque imagino que para, además del ahorrillo, lavar dinero negro -más dinero negro- no servirá ¿Verdad?

Me han mandado unos pendientes o gemelos muy fashion. La foto. Creo que es el mejor final para este artículo.  “Muchas veces -me dice Javier en su envío-, son los pequeños detalles los que nos distinguen”.

pendientes.bárcenas

Semana, año, futuro, de pasión y de dolor

El peor día era el viernes. Se diría que siempre llovía. Como hoy. Tras varios días de música sacra por banda sonora -rompiendo el habitual vocinglero clamor de los cantos de la España cañí-, el viernes al que llamaban Santo, se apretaba la cuerda para provocar el nudo en la garganta. Iba en crescendo hasta las 3 de la tarde –creo recordar- cuando se abrían los cielos según contaba algún cura o asimilado por la radio y Jesús de Nazaret en la cruz expiraba. Luto inmenso e impuesto en los corazones. Hasta que día y medio después –en rebajas de “y al tercer día despertó”- se desataba el “sábado de gloria” y acababa la angustia. Fin de los rezos, las procesiones, el llanto, las películas… sagradas.

Así se han incrustado en mi memoria las Semanas Santas de mi niñez en el franquismo. Luego llegaron las vacaciones para esos días arrinconando misas, procesiones, sacristías e inciensos, las múltiples cadenas de televisión ávidas de vender,  y la Transición aflojó la soga. Hasta hoy. El PP en el poder nos devuelve a los días más amargos de un tiempo que creímos no volver a vivir. Que los jóvenes desconocen y no imaginan hasta dónde pueden llegar.

Llueve y llueve sin cesar en esta semana de pascua –como la llaman fuera-. La crisis ha reservado las vacaciones para quienes viven de ella y el turismo se resiente de los duros palos a nuestros bolsillos. La ocupación hotelera va a batir récords a la baja. Como lo hace el comercio, por ejemplo, que ha disminuido las ventas más de un 10%, y a costa de las tiendas más pequeñas que lo han hecho en un 13%. 100 autónomos diarios se llevó febrero.

Ya no hay música sacra a todas horas. Las televisiones alternan con garbo cochambrosos espectáculos de distracción y consumo con películas de pasión católica y romanos. Con procesiones hasta la extenuación. Con oficios religiosos. Las públicas, en manos del PP, les reservan prácticamente todo su tiempo. Un gran festín de beatería. Además tenemos nuevo Papa –en vida del anterior-, muy sencillo y campechano.

Semana, año, futuro, de pasión, de dolor. La UE nos ha crucificado. A los ciudadanos. Los clavos en las manos y pies –pies sobre todo- a Chipre aceleran su producción para los países malos. Los dejados de la guía del dios de la especulación atada y bien atada. Y en España la situación económica se despeña en paro, más recesión, déficits maquillados, deuda que sube por la confianza a la baja. Campa el reino de la impunidad, con las alturas presionando –o preguntando– para tener jueces ad hoc que la consagren en al altar de esa corrupción intocada que es tradición en nuestro país. Y, mientras la gestión de la crisis -de una política económica coherente sin más- es nefasta, el talibanismo ideológico se muestra altamente eficaz.

Los desahuciados claman hartos de verse despojados. Ni una sentencia europea cambia la protección a los bancos que en sagrada escritura han de ganar piso y deudas. Nos sumamos a la indignación los desahuciados de la democracia tal como se entiende en todas partes, menos –parece- en España y en algunos otros lugares. ¿Escrache? ¿Qué me dices? ¿Molestar a los servidores públicos que nos perjudican con sus medidas? A todos. Eso es “fascistoide”, es ETA. Ada Colau, solo por dar la cara, se ha convertido –para la derecha política y mediática- en una peligrosa terrorista con un historial “delictivo” que ni Ben Laden. Gustaba a la gente su integridad, su arrojo, hay que sepultarla en la mierda. ¡A la cruz también!

Y que nadie se mueva. El ministro del Interior saca tiempo entre misas, procesiones y rezos para lanzar la orden de identificación y detención a quienes participen en escarches. Quizás porque a la sombra de la sopa boba social, otro santo ministro con él, ha venido apañando leyes que den tizno legal a lo que no parece legítimo. ¿Habrá de intervenir de nuevo Europa? ¿Cuál? ¿La de los clavos a Chipre y el que venga?

No paramos ahí. El gobierno prepara “una estrategia de apoyo a la familia tradicional”. A lo que ellos entienden por “familia tradicional” y que vieron en sueños. Han elegido como asesores a lo más granado del involucionismo. Y ya puestos vamos a ver si sacamos –piensan, deciden- “un cambio en las leyes vigentes en materia de disolución del matrimonio y divorcio” para que el ordenamiento jurídico ampare con una ley a los matrimonios que deseen que su unión “no sea disoluble a petición”, es decir, un compromiso matrimonial para toda la vida”. O una Iniciativa Legislativa Popular en el Parlamento para “provocar el cambio legislativo correspondiente” con la que proteger el matrimonio de quienes así lo deseen “frente a las tentaciones divorcistas”. ¿Se puede llegar a más en la regresión? Esto ya solo queda prácticamente en Arabia Saudí y colegas.

También acelera el gobierno un examen de españolidad para inmigrantes. Lo que ellos entienden por “españolidad”. Todo esto que hablamos quizás: las “tradiciones” que han abortado nuestro progreso como país y como sociedad. Lo llevarán los notarios. El cuerpo más beneficiado por las leyes del gobierno, junto a los Registradores de la Propiedad a quienes se va entregar el Registro Civil para que sea de pago y lucro privado. Éste es el cuerpo de Rajoy sin ir más lejos. Y el de uno de sus hermanos al menos.  Sin asomo de sonrojo.

Sigue lloviendo. Agua y dolor. Y vuelven a abrirse los cielos ahítos de angustia. De la sociedad del siglo XXI, de la que siente y piensa (la otra es cómplice del juego, muchas veces por estupidez). Intensos relámpagos de rabia.  Provocada. Como si se quisiera desatar la gran tormenta. Rayos devastadores. Más devastadores aún. Pasión humana. De padecimiento y de fuerza también. Real. Tan lejos de estampas milenarias. Una inmensa tempestad se está gestando. Con miles y miles de meteoros fulminantes que,  si en la presión descargan,  la barbarie que se nos impone no podría detener.  No habría así fuerzas represoras para tantos Ada Colau.  Semana, año, futuro, de júbilo.

 

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