No sabes cómo sufrí

   «He estado en el centro del huracán y no le deseo a nadie algo tan duro como lo que he sufrido luchando contra la peor crisis en 80 años. Pero me voy satisfecho por el gran honor y el orgullo de ser ministro, algo que cuesta pensar que te vaya a pasar a ti«.

 «Me ha tocado sufrir mucho en silencio. El primero que tenía que leer cada día en el móvil a las ocho y media de la mañana las cifras del paro era yo, y a mí me correspondía hacerles frente. Pero siempre me sentí apoyado por el presidente, con el que mantengo una relación personal muy cordial, como me demostró en la conversación que mantuvimos el pasado 20 de agosto, cuando le comuniqué mi decisión de irme. Su respaldo ha sido especialmente importante desde la discreción, cuando sonaba el teléfono con un número desconocido y aunque ya sabía que era él le preguntaba, ¿eres tú presidente? Esos 15 minutos de charla eran muy reconfortantes».

Esto y más en la premier: «He estado en el centro del ojo del huracán. No le deseo a nadie lo que he sufrido«.

“En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia” “Con el tiempo, todo puesto de una jerarquía tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones”.

  Principio de Peter 1969

 “Las compañías tienden a ascender sistemáticamente a sus empleados menos competentes a cargos directivos para limitar así la cantidad de daño que son capaces de provocar”.

Principio de Dilbert 1990

¿Queman marihuana en los montes de Valencia?

Se empieza hablando de la  “vuelta al cole”, de los “planes de futuro” como si los hubiera de pasado, de la “depresión postvacacional”. Se sigue con el corto y pego, con el copio y emito, y pasa lo que pasa.

Un canal de televisión colombiano acaba de firma una pieza antológica de antiperiodismo, que se une a aquella perpetrada por otro canal argentino -que confundió un videojuego, GROG, con una tendencia del alcoholismo juvenil-, y, ya más cerca, la famosa becaria de Wyoming e Intereconomía, defendida por todo un presidente de periodistas, y la diaria basura que queráis a libre disposición del televidente.

 La “noticia” nos da cuenta de la quema de una plantación de marihuana en los montes de Valencia. La lleva a cabo la Guardia Civil, tras detectar el irregular cultivo. Así, al aire libre. Lo peor –nos muestra el intrépido canal colombiano- es que el propio periodista se ve afectado por las emanaciones de la droga. Es un actor. Pero en esta difícil separación entre realidad y ficción que nos está invadiendo, una llega a pensar si no estarán en razón los colombianos. Analicemos:

¡Estamos hablando de Valencia!, la de Camps y Rita Barberá, la de los votantes que los sostienen. De la permanente sonrisa del presidente de la comunidad, contranatura. ¿Qué este “periodista” de pacotilla es un actor? ¡No! Es un aguerrido reportero que ha dado con una exclusiva mundial, con las raíces del problema. En los montes de Valencia se quema marihuana. A diario. A toneladas.


Es un auténtico placer decir que esto lo he encontrado en El Mosquitero porque es uno de los lugares entrantes a mi propio blog.

Este es un hombre que apostó un millón al negro y salió…


Y salió rojo. En los años ochenta este anuncio inauguraba el uso del hombre como reclamo sexual y publicitario. Maruja Torres llegó a escribir una columna en nombre de todas las asombradas del mundo. Hasta entonces sólo la mujer era utilizada como imagen para vender lo que fuera. Durante mucho tiempo, antes y después, se observó que aunque se tratase de promocionar lavadoras –uno de los artefactos correspondientes al acervo femenino por la gracia de Dios, menos mal que algo ha cambiado- la mujer contaba su experiencia con el jabón y la ropa, pero la sabia voz que daba el consejo en off, era masculina. También sigue ocurriendo en gran medida.

Por eso este holandés nos dejó perplejas. La sociedad empezaba a igualar… a la baja (en lo que sería ya un despeñe imparable), nada de hombres y mujeres dando útiles instrucciones, sino cuerpos (de unos y otras) como señuelo. Ni que decir tiene que media humanidad femenina se enamoró de este señor, a pesar de lo poco serio y cauto que se presentaba, que no daba una en el clavo. A quién se le ocurre apostar todo el dinero en el casino, con un 50% de posibilidades de perderlo. No tenía tampoco buenos contactos con asesores financieros, porque vender todas las acciones la víspera de que subieran, indica una gran falta de previsión. Ambas situaciones muestran un comportamiento alocado. Amén de ser un manirroto: 6.000 euros a una ficha ¡qué locura! Por todo ello, probablemente, le dejó la mujer de sus sueños, quien ¡para colmo! le fue infiel con su mejor amigo. Doble pérdida. Pero salir de tan elegante casino y bien vestido –aunque desaliñado por el dolor-, auguraba una previsible recuperación económica. Era guapo hasta decir basta, ni metrosexual, ni macho-Axel. ¡Y se le veía tan desvalido y, a pesar de ello, conservando su sonrisa encantadora! El colmo de la filigrana era que necesitaba “algo en qué confiar” ¡Qué bonito! El anuncio inaugural de la utilización del hombre, lo presentaba vulnerable, tierno y sensible y, a pesar del arraigado modelo del varón protector, una legión de mujeres quiso ser la única que le consolara.

Dicen los publicistas que ellos no innovan sino que siguen a la sociedad. Apenas se había enterado –la sociedad- de que una mayor emancipación femenina alteraba los roles tradicionales y su forma de relacionarse, desorientando un tanto al hombre. No a todos, porque nadie conoce a todos de todos los grupos, pero sí de una mayoría suficiente como para sustentar teorías. Al eterno desencuentro se le añadían factores desestabilizadores, en busca de estabilidad, mucho mejor.

Alfonsina Storni le escribió a un “Hombre pequeñito” antes de beberse por él medio océano muriendo claro está en el intento, lo que es una gran paradoja. Gioconda Belli se quejó de la ceguera de otro, aunque para concluir en el más hermoso alegato feminista que he leído, el que solo entiende de mutua necesidad y cooperación. Complicadas las relaciones humanas, la desazón gozosa solo merece la pena si se sacia, si no se convierte en un molesto incordio.

El hombre del casino no era perfecto, en absoluto, pero sí tiernamente humano. Y ¡cómo nos gusto! Un feo irresistible, fuera de todo tiempo y lugar para el encuentro real, fue también para mí Yves Montand. Como le contó Janis Joplin a Leonard Cohen en el Chelsea Hotel, a veces se hacen excepciones. Antonio Gasset, un genio, le despidió a su muerte en todos sus matices. Tampoco Yves era perfecto, casi extremo en defectos y virtudes. Es tan difícil apostar al negro y ganar…que casi parece mejor meter los ahorros a plazo fijo en un banco.

A por el nuevo curso

Vale. Ni un día de tregua. Regresaron los atascos, el malhumor y la desesperanza. Gritan las campañas invitando a comprar. Lo que sea, libros y mochilas para el nuevo curso escolar o tratamientos psicológicos para la presunta depresión postvacacional. El caso es gastar y mantener el sistema, Y correr, ciegos de visiones laterales, tras la zanahoria.

Rajoy despierta del letargo del verano viéndose con un pie en La Moncloa. Con los dos y la barba para ser más precisos. Todas las encuestas dan abultada ventaja al PP sobre el PSOE en intención de voto. Y todos los sondeos muestran, al mismo tiempo, la penosa valoración que los españoles tienen de Rajoy, que pierde más puntos que el propio Zapatero. Es la crónica de un fracaso anunciado. Igual pasó, exactamente, con Brown en el Reino Unido. Nadie daba un duro por él… y nadie lo compró. Allí tuvieron la suerte de que emergiera un renovador Tory, que no deja de ser conservador –y bien se ve en su política- pero ha lavado un poco la cara a su partido.

Aquí, Rajoy prepara ya su lista de ministrables. Lo hace y así lo declara, a falta de mejor cosa en la que ocuparse fuera de preparar los exabruptos de temporada. Menciona a Güemes, el yerno de Fabra, que tan brillante gestión hizo con la sanidad madrileña, antes de salir a por la pasta en la empresa privada, aguardando días mejores para volver. La cantera del futuro gobierno Rajoy contaría con estos nombres inexcusablemente:

    Esperanza Aguirre, Ruíz Gallardón, Dolores De Cospedal , Esteban González Pons, Federico Trillo, Jaime Mayor Oreja, Soraya Sáenz de Santamaría, quizás Ana Mato y Ana Pastor, puede que le cayera algo a Ana Botella (si no se queda de alcaldesa de Madrid) y Cristóbal Montoro para llevar a buen puerto la economía con su aguda visión. Todos ellos son valores emergentes y en quienes confiar, para qué vamos a engañarnos. Un panorama alentador, estimulante, ilusionante.

Lo que habrá que esperar es quien sucede a Rajoy una vez que éste definitivamente se despeñe.  Es el brown español, marrón y gris, los hermanados colores pobres del espectro. Qué entrañable, igual por eso le seguimos queriendo y perdonándole todo. Pero hay que contar con la pugna interna. Si hay tela que cortar, si hay poder, la compostura está de más. Me da que Esperanza Aguirre es la mejor colocada, pero puede haber sorpresas.

Del otro lado tenemos a Zapatero perdiendo intención de voto a borbotones entre quienes le apoyaron para mantenerle en el cargo. Es lo que pasa por dar la vuelta al calcetín socialdemócrata para seguir a pies juntillas los mandatos de los mercados neoliberales. Que sí, que ya sabemos, que si no nos hunden el país, y no sé si estamos aún del todo libres de la amenaza que estos mercados son muy volubles, pero es suicida atacar a tu propia base electoral. ¿Quién va a votar ahora a Zapatero? ¿los fieles al PP? Ni de broma. El PSOE hoy es lo que llaman una derecha -un tanto- civilizada, derecha-derecha pero no aún del pleistoceno ¿cómo van a votarle los conservadores que sostienen al PP?

IU asciende un peldañito. Hasta un 6% quizás. Ni para pipas. Queda su pendiente regeneración –sí, aquí hay que regenerarlo todo, airear toda la naftalina- y Rosa Diez se estanca. Mira qué bien. Demagogia por demagogia, la genuina.

  Nos faltan los nacionalistas hoy ya sin careta. Tanto CiU como PNV chantajean literalmente al gobierno pidiendo prebendas a cambio de su apoyo. CiU ya ni eso, parece decidido por el PP.

Y entre tanto llegarán las “reformas” pendientes, los alegres despidos, los tajos y retrasos en las jubilaciones Los impuestos para los ricos ni tocarlos que total son el chocolate del loro dice la ministra y vicepresidenta… socialista. Déjame a mí, que yo te lo arreglo para que cunda su tasa de cargas fiscales.

Y todo esto nos lo contarán todos los días. Varias veces. O no, a lo mejor no. Pero, a cambio, tendremos a los políticos perennes en las pantallas, en las ondas, y en las páginas del papel, cavando cada vez más su tumba de apreciación social con su omnipresente exposición. Y hay tanto por hacer en este desgraciado país del manga por hombro… desde la administración, a lo que José María Izquierdo llama «una ilegítima tercera Cámara -que se carga-  cualquier reforma progresista«.

Entretanto, los «mercados», toman el té, y los brownis y las hamburguesas, y los calamares fritos y la paella, -o el caviar y las angulas, para qué vamos a engañarnos- decidiendo cómo van a ir las cosas para todos.

   Pasad y comprad los viejos libros de texto, la entrada para, pasivos, contemplar el espectáculo que nos preparan, mientras las termitas nos comen las patas de nuestros asientos.

El sombrero de El Principito

La odisea se repite año tras año, si se trata de buscar regalos de cumpleaños singulares (en justa correspondencia a los que se reciben). De un lado, los libros. Algunos lugares supuestamente habilitados para su venta resultarían más propios si los ofrecieran mezclados con tomates, pepinos y papel higiénico. Y las personas encargadas de buscar la aguja en el pajar de la basura literaria, estarían mejor ubicadas en la sección de charcutería, dado su conocimiento del material con el que tratan. Pero hay que ser positivo, al final está el premio, aunque cueste encontrarlo. O casi siempre está.

No enlazo el post de la camiseta del año pasado, fue complicado hacerla pero lo conseguí gracias al pundonor de una chica que se rebeló contra la incompetencia reinante. Volví este año: ya no trabajaba allí, por supuesto.

Intenté que quien me atendía hiciera la misma labor de su predecesora. En mi ingenuidad, llevaba en un pen drive la imagen del sombrero de El Principito de Saint Exupery capturada de google y coloreada, en la única forma que la encontré. Así.

Lo que sí comprendimos ambos, mi interlocutor y yo, es que tratábamos asuntos extraterrestres e iba ser difícil llegar a una conclusión. No perdí demasiado tiempo, me fui. Y lo mismo me ocurrió en 3 sitios más.

Tras profunda investigación en Internet, encontré una tienda recomendada. Metro Sol. Aparqué el coche en la Plaza de Oriente. Ya en Sol pregunté a un guardia y me indicó que la calle buscada cruzaba Espoz y Mina. La cruzaba, pero muy arriba, casi en Atocha. De lejos vi en los escaparates unas camisetas preciosas, bien hechas. Sin resuello ya, llegué a la puerta: un andamio, dos albañiles, cascotes por el suelo y nada más, estaban en obras.

Un cartel en la puerta remitía a otra tienda de la misma empresa en Malasaña. Llamé por teléfono. Con el libro tal cual y ampliando fotocopias podían hacerme el diseño, pero… no sobre camiseta negra, sólo posible en la tienda de Sol, ahora desmantelada.

Nueva búsqueda en Internet. Noes con profusión. Hasta un señor muy majo que me explica que él no es la persona indicada para el trabajo: solo hace planchas, de uso interminable, es cierto, pero cuestan 40 euros.

-¿Y dónde podría grabar la camiseta?- suplico.

Me cita, para mi sorpresa, unos grandes almacenes. En la sección de deportes. Llamo y así es. Pero nada qué hacer con fotocopias, he de llevar el diseño exactamente como lo quiera. Y en pen drive o cd.

Es justo el trabajo de mi hijo -o uno de ellos-, pero no puedo pedírselo, se trata de una sorpresa. Acudo a mi bombero de guardia para estos asuntos: Javier Barrera. Y me remite de inmediato a Juanpi quien en pocos minutos me hace el diseño. La Red ha funcionado una vez más. Gracias, gracias.

El resto fue coser y cantar. El chavalito que culminó el objetivo, fotógrafo de profesión, se emociona con llevar a cabo este diseño en lugar de poner números sobre camisetas de fútbol para papas y sus retoños de todos los tamaños. No conoce la historia del sombrero. Él ve una montaña, no está mal.  He de hacerla en este tamaño. Cuesta 12 euros y si la quiero un poco más grande son 37, creo. No puede hacer más.

A mi hijo y a mí nos entusiasma esta imagen. Como El principito no podemos entender que no sea todo el mundo quien vea que en realidad es una boa comiéndose un elefante. El sombrero solo sería admisible para freírlo. Y que no hace falta ser tan explícito como para atravesar a la boa con rayos equis. Porque bien claro está.

Pero es lo que tiene distinguir entre la superficie y el contenido. Parece que esta percepción se da más en lejanos planetas. Menos mal que empiezan a abundar los extraterrestres que ya habitan entre nosotros.

Feliz cumpleaños David, compañero de ilusiones. Vamos a ver si en la calle hay semáforos como éstos (y que también he conseguido por la mano humana en Red, gracias a Javiergaviero)

Verdaderamente hartos de los «regeneradores»

Una enfervorecida masa que había congregado en Washington un ultraconservador payaso mediático llamado Glenn Beck, ha osado usurpar la memoria en día y lugar de Martin Luther King y pisotear los grandiosos sueños que el líder negro expresó y pagó con la vida. Pedían Devolverle a América su honor, exigiendo un menor intervencionismo del Estado y proclamando un renacimiento del país en la fe cristiana.

La desinformación y entontecimiento actual de la población logra hacer creer que hay un lugar así al que volver. Pero tal cosa no se corresponde con la realidad (los norteamericanos no sufrieron la Edad Media). Veamos…

Para empezar, la Primera Enmienda de la Constitución norteamericana  (1789) contiene dos referencias a la religión: la  «cláusula de establecimiento» y la «cláusula de libre ejercicio»,  que consagran sendas prohibiciones: que el gobierno apruebe leyes que establezcan una religión oficial o muestren preferencia por una religión sobre otra y, también, que las leyes imposibiliten el libre ejercicio de ella.

 A Thomas Jefferson, tercer presidente de los EEUU, se le considera uno de los padres de la nación. Un hombre inmensamente culto, libre y polifacético que, en su epitafio, escrito por él mismo, se definió como «autor de la declaración de Independencia Americana, del Estatuto de Libertad Religiosa de Virginia y padre de la Universidad de Virginia» (pública y laica por cierto). Nada que ver, para entendernos, con Glenn Beck o Sara Palin, otra de las jaleadoras del evento.

Algunas cosas de las que Jefferson escribió:

Sacúdete de encima todos los miedos de los prejuicios serviles, bajo los que las mentes débiles están servilmente acuclilladas. Sienta firmemente la razón en tu asiento y lleva a su tribunal cada hecho, cada opinión. Cuestiónate con valor incluso la existencia de un Dios, porque, si hubiera uno, debería dar el visto bueno a un homenaje a la razón, antes que al miedo ciego”.

Es decir, que el padre de la patria Jefferson, hubiera, como Jesucristo en el templo, corrido a gorrazos a los mercaderes de objetos y creencias, que, encima, dicen actuar en su nombre.

Sin olvidar lo que pensaba del sistema que los «regeneradores» defienden a muerte:

«Creo, sinceramente, con ustedes, que los establecimientos bancarios son más peligrosos que los ejércitos permanentes y que el principio de gastar dinero para ser pagado por la posteridad, bajo el nombre de la financiación, es sin embargo una estafa futura a gran escala«.

0

«El sistema de la banca nosotros lo hemos reprobado por igual. Yo lo contemplo como un borrón en todas nuestras constituciones, que, si no se protegen, terminará en su destrucción, ya que ya están siendo golpeadas por los jugadores corruptos, y está arrasando en su progreso, la fortuna y la moral de nuestros ciudadanos«.

Premonitorio. Y ambas ideas fueron expresadas en 1816.

El tal Beck ejerce de portavoz de los libros de la española FAES y su campaña contra las energías renovables en las que España era potencia emergente tuvo una silenciada consecuencia en la cancelación de contratos. No lo hacen gratis, buscan beneficios privados. Y lo que vale para allí, vale para aquí. Con los voceros políticos de intereses que favorecen a unos pocos. Deambulamos en el barco de la imbecilidad programada. Y hay una abismal diferencia entre insultar y definir.

Los “regeneradores” de la democracia reclaman una vuelta a un pasado que no existió y que intentan formatear a su medida. La desinformada y entontecida sociedad que les escucha les cree, porque nada se cuestiona. Y no, la violencia no es justificable, el triunfo de la fuerza bruta no la legitima, el fascismo no es admisible, meter en el mismo saco todas las etiquetas que –interesadamente- nos ordenan meter es de idiotas, pero consigue pudrir el conjunto para ser arrojado a la basura,  y todas las opiniones no son respetables, son debatibles en el sentido de querer llegar a separar lo que es verdad de creación, ilusión o manipulación. Eso no cae del árbol como las peras, ni entra en las porterías como los balones de fútbol. La democracia se ha pervertido en efecto al punto que se le prevé un oscuro futuro. Los pastores del rebaño adormecido tienen muy claro dónde tienen que llevarlo. La educación, hincando los codos, y repasar las telarañas del cerebro con un plumero ayudarían, realmente, a regenerar una democracia para todos.

Hombre-masa es todo aquel que no se valora a sí mismo, sino que se siente “como todo el mundo”, y, sin embargo, no se angustia, se siente a salvo al saberse idéntico a los demás”.

José Ortega y Gasset 1930

Las personas con escaso conocimiento tienden sistemáticamente a pensar que saben mucho más de lo que saben y a considerarse más inteligentes que otras personas más preparadas”.

Efecto Dunning-Kruger 1999

Cooperantes en un mundo privatizado

La liberación de los cooperantes Roque Pascual y Albert Vilalta, secuestrados durante nueve meses por Al Qaeda del Magreb en Mauritania, ha encendido a la derecha e incluso a moderados “apolíticos”. He leído que estos señores hacían lo que querían, han disfrutado de unos viajes estupendos, y cada uno debe apechugar con sus inconvenientes. Más aún, un prohombre de la intelectualidad española, Sanchez Dragó, les llamó “gorrones”, a los cuatro días como quien dice de caer en manos de los terroristas. Y los insultos han ido in crescendo.

Al parecer, el problema radica en que el gobierno español ha pagado por ellos 5 millones de euros. Acababan de cortarle el cuello a un francés en idénticas condiciones, la situación se presentaba por tanto como de vida o muerte.

No se debería ceder a chantajes terroristas, claro que no, sientan terribles precedentes –por cierto bien arrellanados estos precedentes ya en distintos sillones-. Como no debería haber dos tercios de la población mundial muriendo de hambre, ni deberían organizar los “mercados” nuestra vida, ni son admisibles muchas de las irregularidad que jalonan el sistema, pero resulta que todo eso existe. Roque y Albert decidieron poner sus manos directamente a la obra y tratar de paliar algún problema. Que media docena coman o sanen, un lujo asiático, vaya. Tenemos que regular a esas despendoladas ONG que realizan un trabajo que no llevan a cabo los Estados, ni los partidos políticos de derechas o de izquierdas.

Pues resulta, que este fin de semana, un avión militar español frustró un secuestro de piratas en el golfo de Adén, a 120 millas de la costa norte de Somalia. El barco, llamado ‘Caribbean Carrier”, llevaba bandera panameña, que este país centroamerica de poco más de 3 millones de habitantes dispone de una flota que para sí quisiera el imperio británico en sus mejores tiempos. O de un trasiego bancario cercano a la City Londinense. Según fuentes del propio ministerio de defensa, la operación Atalanta del ejército español en Somalia cuesta anualmente 75 millones de euros. En 2009 faenaron en la zona 18 barcos más o menos españoles que pagaron al fisco 11,25 millones de euros. Una operación realmente rentable, sufragada con nuestros impuestos.

Lloramos y nos angustiamos mucho en Abril de 2008 con el secuestro –menor de una semana- del Playa de Bakio, también en Somalia. En este caso, se pagó por la liberación de los retenidos 2 millones de euros. Y ya no digo lo mal que lo pasamos con el Alakrana que duró algunos días más, 43 y cuyo rescate fue una pizca superior: 2.700.000 euros. Ahí mismo sentamos los precedentes de pagar por la liberación de secuestrados. Claro que estos, pescaban el atún de los somalíes (un bien, como se sabe, de primera necesidad), con barcos privados, para empresas privadas y beneficios privados. Gentes de bien, pilares del sistema, no esos muertos de hambre de Mauritania o donde sea, y esos idelistas trasnochados, que, en realidad, son uno desocupados con ganas de disfrutar gratis de unas vacaciones. Hay que desmantelar a las ONG, o convertirlas en empresas privadas que generen beneficios privados como dios manda.

Y, por cierto, ¿quién arma hasta los dientes, las pestañas y las ojeras a los somalíes sin gobierno o a los terroristas de Al Qaeda?

PSM, la película

 Lo que tiene aposentar la sede encima de un cine. Siempre hay que cuidar los detalles para que no jueguen malas pasadas.

Foto Flick de Carlos Cesar Alvárez

 La programación se completa con El sainete valenciano.

El sainete valenciano

El coche oficial se detiene a unos metros de su destino. El presidente desciende y pasa a introducirse en una furgoneta. Roja y discreta, por más señas. En ella le espera la alcaldesa para darle apoyo. Agazapados llegan hasta el restaurante. Quieren eludir las protestas. Unas doscientas personas, no más. Dentro aguardan 2.000 para mostrar su calor. Pero hay que pasar el trance.

Ese chorizo que pague lo que hizo”, “corruptos, corruptos”, gritan los bomberos y otros sectores afectados por selectivos ajustes del gobierno autonómico. Acude otro presidente local enfangado en un proceso que hunde sus raíces en las basuras. Y los manifestantes le sacuden también recordando sus trapicheos. Éste era un adalid frente al despotismo y nepotismo del máximo gestor, hasta que el pringue los ha hermanado.

En el local –de entrañables recuerdos Gürtel-, el presidente recupera su gallardía. Y vaya que sí. No le moverán. Ni jueces ni zapateros le moverán. De Madrid ha llegado el aliento en atildada forma valenciana conservadora: Tú eres nuestro candidato, y el próximo presidente. El de los zapatos es un “jaimito”. No te dejes guiar por el griterío y el ruido. España necesita honestidad. Hay que dar la cara.

Dar la cara” pide también el presidente de los presidentes conservadores, o casi. Camuflado esta vez en una boda lejana. Dando la cara, como su propio nombre indica. No admite preguntas de periodistas, una vez más. Dando la cara. Estaría con su amigo del alma siempre, a su lado, delante, detrás… o, si se tercia, en sostén moral, siempre moral, a cientos de kilómetros.

La televisión del reino publicita los logros del gobierno que la gestiona, en pura información libre. Y, mientras se aprueban megaproyectos urbanísticos de lucro privado, un consejero anuncia que el recorte presupuestario marcado desde Madrid, afectará exactamente “a la construcción de viviendas sociales”.

Miles de vasallos se disponen a revalidar con su voto las mayorías absolutas que perpetúen la obra en cartel. El presidente ha aparcado la furgoneta. Cuelgan impecables caros trajes en el armario. Impenitente sonrisa. El espectáculo debe continuar.

¡Quietas las maletas! ¡No volváis!

Ha llegado la hora de hacer las maletas para volver a casa, lo sé. A la rutina, las aglomeraciones, a todo lo odioso que os hizo huir y afrontar –en algunos casos- incluso gastos que no podíais pagar en tiempos de crisis. Ha habido quien ha pedido créditos hasta con un 43% de interés para ir de vacaciones. Tenemos que reflexionar juntos. Vosotros estáis divinamente en vuestro lugar de asueto. Nosotros, en las ciudades, también. Quedaos allí, por favor. ¡No volváis!        

Con la mano en el corazón, os voy a detallar mi punto de vista. En Madrid siguen gobernando Aguirre y Gallardón –lo que tiene su decisiva influencia-, aunque atenuados por la distancia, sin aparecer en los medios que ya es un descanso, pero ahora Madrid se ha convertido en una ciudad, una comunidad, habitables. Ni un atasco ¿lo imagináis? Uno se cruza la capital en un voleo, de arriba abajo y al bies. Abundan los aparcamientos, no hay saturación en el transporte público, ni en parte alguna. En las tiendas, encontramos a las dependientas de cháchara. Tanto es así, que agradecen poder atender a alguien para no aburrirse. Uno encuentra sitio, ticket o asiento para todo aquello que le apetezca. Restaurantes, terrazas, hasta en el médico. Un paseo por el centro permite incluso ver bien los edificios, sin pisotones, choques, con espacio para uno ¿Os lo podéis creer? Esto es Baden-Baden, Berlín… Hace mucho calor, es cierto, pero –si vosotros no regresáis- llegarán otoño e invierno y Madrid (cualquier ciudad superpoblada) será el paraíso. Vivimos demasiada gente aquí de continuo, la ciudad está saturada, ahíta, colapsada.        

Igual con menos habitantes nos cuidan algo más la ciudad porque...

 

  El remedio –lo veo claro- es que vosotros permanezcáis de vacaciones o asimilados. Que busquéis un medio de vida allí donde fuisteis. Crear –o restablecer- servicios, todo el entramado para la vida, colegios, servicios de salud, todo. Para trabajar a tiempo parcial, como sucede en los núcleos pequeños. En las horas libres, os espera esa playa, esa montaña, que os sedujo.        

A principios del siglo XIX, España contaba con 10 millones de habitantes -menos de la media europea-. 18 millones en 1900. Hoy somos 46. La población fue rural hasta el éxodo que impuso el desarrollismo de los sesenta. Hoy, es urbana. Más aún, el 80% de la población se concentra en sólo 1.200 municipios. Más de mil pueblos se han perdido en este camino… ¿hacia el progreso? Muchos países andan buscando un urbanismo equilibrado, el español se desbordó en la anarquía como en tantos otros aspectos. Ha llegado la hora de volver a nivelarlo. Sé que a este post debía haberlo titulado “Propuestas para un ordenación urbanística equilibrada”, pero el problema ataca a las propias vísceras y se materializa en un grito poco elaborado: ¡Dejad quietas las maletas! ¡Quedaos en la playa o donde quiera que estéis!        

Además –y esto sin duda es un argumento definitivo- os libraréis de esa enfermedad nueva tan horrible –a quienes nunca la padecimos nos aterra su virulencia- a la que llaman síndrome postvacacional. Y de los consejos de los medios para afrontarla. Con suerte, hasta del tópico del “nuevo curso”. Ya no más cursos, la vida fluyendo armónica a través de los meses. Pero eso sí, vosotros fuera, nosotros aquí.