Escorados

  Cuando una se junta con el mundo oficial -por muy progresista que sea éste en la composición del debate- percibe, una y otra vez, lo alejados que están del mundo real. Ni lo olfatean. El mundo oficial califica de «extrema izquierda» hacer ver por ejemplo que estamos entregando la sanidad (y por tanto la salud), la educación (y por tanto el futuro), los servicios todos del Estado del Bienestar, el derecho al trabajo o el nivel de vida adquirido para pagar a los bancos (con problemas por su mala gestión cuando no por fraude).  Claro, si dice Vd esas cosas…

Los conservadores quieren «conservar» ese orden de prioridades, y los progresistas hablan de «reformar»: no estamos tan mal. Peor están en Burundi ¿verdad? Y mucho mejor en Europa y en la propia España siendo los beneficiarios de la política que nos gobierna.  

Una, burguesa de pro, con notables síntomas de esa condición, se siente rara -por no decir algún sinónimo políticamente correcto de «muerta de risa»- al ser calificada de pertenecer a la «extrema izquierda». Máxime cuando las preocupaciones que manifiesta la gente -que no sea la «mayoría silenciosa» que quiere resucitar como concepto el neofranquismo- se alinean con esa idea de lo injusto que es entregar nuestros derechos para privilegiar a quien no lo merece, al menos -y no solo ni mucho menos- por su actuación poco limpia.

 ¿Estará una escorada o lo está el mundo oficial? ¿Es todo opinable y relativo?

 Entre las principales certezas que se atesoran está que un día el mundo oficial se topará con el mundo real que bulle a su lado sin que se entere. Y que podrían acabar -siquiera metáforicamente- como aquella María Antonieata a quien atribuyen  el dicho: ¿Por qué no comen bollos si no tienen pan?

 Derecha, izquierda, centro… No sé, me parece que buscar y encontrar «el norte» es siempre una buena idea.

El bulo como síntoma de ignorancia

El 22 de Abril de 2012 un modesto bloguero escribió una entrada  titulada “El presidente en el país de los horrores”, que comenzaba así:

Querido señor Presidente: es usted un hijo de puta. Usted y sus ministros. Se lo digo así, de entrada, porque sé que nunca va a leerme, como nunca lee usted libros, ni nada más que periódicos deportivos como usted mismo ha confirmado, jactándose, como buen español de ser un ignorante. No se engañe, por eso lo han votado tanta gente”.

“Alguien” decidió subsanar el problema de que el presidente –o cualquiera- “nunca le leyera” y adjudicó el texto a José Luis Sampedro. Multitud de publicaciones lo han reproducido incluso con la foto del querido profesor. Comentaristas y tertulianos se han hecho eco de él en diversos tonos. Cada día varias personas lo enlazan y distribuyen. Empiezo a dudar si hay alguna obra real de Sampedro -de extraordinaria brillantez- que haya alcanzado mayor difusión. Tyndaro, el autor, no sabe qué más a hacer para desmontar el bulo, pero sus quejas ya no tienen el mismo eco. La bala ya ha salido y no vuelve atrás.

Y es que el texto contiene una expresión mágica: “Hijo de puta”. Ese sector de la sociedad que solo lee titulares –como mucho- gusta de la simplificación y de las palabras “fuertes”.

Con la misma o mayor intensidad, se ha difundido que en España hay exactamente 445.568 políticos, tres o cuatro veces más que en país alguno. Y eso sirve para degradar aún más de lo que lo está la política. Un periodista, también en un blog, se ha molestado en contarlos –los bulos se disuelven como por arte de magia confrontados con la verdad-. Y resulta que son la cuarta parte. Y esto ¿cómo ha sido? Enrique Betancourt lo explica:

“Porque en el ranking figuran cargos de confianza, trabajadores del Defensor del Pueblo, sindicalistas liberados, integrantes de las patronales, empleados de las empresas públicas (como esos de Gesplan a los que se acaba de aplicar un ERE, a los que supongo hará mucha gracia el tratamiento de “políticos”, en paro por cierto), organismos de igualdad y prevención de la violencia doméstica, cámaras de comercio o investigación oceanográfica y pesquera (¿estarán los ‘políticos’ del Centro Tecnológico de Ciencias Marinas de Taliarte? ¿investigando sobre lubinas, doradas o bocinegros?).

Pero también organismos de gestión catastrales, gabinetes de prensa, cargos de designación directas en Educación y Sanidad, entidades bibliotecarias y museísticas y, asómbrense, agencias meteorológicas y entidades de transplantes y donación de órganos, así como agencias de cambio climático y reducción del gasto energético, entidades de astronomía y astrofísica (nuestro Instituto Astrofísico de Canarias debe estar lleno de políticos de todos los colores…y estrellas), protección medioambiental y actuaciones en la costa o Instituto Cervantes. Les faltó bedeles, ujieres, conserjes y personal de limpieza de ministerios y consejerías”.

Por supuesto, el presunto exceso de políticos y la cifra mágica de los 445.568, circula con tertulias mediáticas y redes sociales, llega al correo en power point o con textos en rojo y grandes admiraciones. La bola de nieve se engrosa y rueda sin control.

La sociedad con mayor acceso a la información de la historia crea y traga bulos como en las épocas del mayor oscurantismo, cuando se hurtaba la verdad.  Puede que más incluso. Hay quien pondría las manos en el fuego porque Elvis Presley vive y el hombre nunca llegó a la luna. O porque los atentados del 11M fueron obra de ETA y no del terrorismo islámico que no le venía bien al entonces gobierno del PP, y que ha dado impunes y lustrosos beneficios a El Mundo de Pedro J. Ramírez y el resto de la caverna.

Hay quien repite como el balido de un rebaño que “No hay dinero”, que “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” o que “no hay otra solución que los recortes” y “todos debemos arrimar el hombro” (menos los beneficiarios del sistema neoliberal para quien trabaja el gobierno del PP). Ése es el objetivo.

El bulo puede entrar en nuestro ámbito y, por supuesto, encontrar cabida momentánea. Pero reflexionando un poco uno ve que el texto del «Hijo de puta» no puede ser de Sampedro, o que -aún en el país de la trampa y la corrupción- suena rara esa desorbitada cifra de políticos. Pero la proliferación del bulo -múltiple- es síntoma de ignorancia, de credulidad, de poca estima por uno mismo como ser racional. De sumisión. De desorientación social. Vamos a llegar a dudar de todo lo que nos cuentan. Aunque ciertamente en los tiempos que corren desde el gobierno nos dan motivos de perplejidad todos los días.

En términos generales, de desinformación. Y no se puede edificar nada sobre cimientos falsos. Nada. Los puentes se caerían si los datos sobre los que se asientan no fueran reales. Igual es la verdad de los hechos que aporta la información cierta.

Tiempos de bulos y de relativización. Todo es opinable, todo tiene matices interesados. Y de tragarse lo que decidan otros sin el menor cuestionamiento. Tiempos de no usar la cabeza.

… Y no lo llevaba en su programa

Y no dimite… y no se mete debajo de una cama.

Ay, milana bonita

El gobierno ha sacado de la cobertura de la Seguridad Social una serie de productos a los que ahora va a gravar -además- con un 21% de IVA, lo que implica una subida de este tributo de casi el 150%.

Buena parte del conjunto de productos afectados  por el incremento del IVA parece indicar una  intencionalidad ideológica. Por ejemplo, hacer privativa la cultura a quien pueda pagarla, dificultando su acceso popular. O acentuar las desigualdades sociales.

Llama la atención en particular que el PP considere un lujo a costearse uno mismo –en muchos países europeos el Estado sufraga estas necesidades- y a un elevado precio, el dentista o las gafas y lentillas. Parece que quisiera volver a la España “como dios manda” de cegatos y desdentados que servían sumisos al señorito. Aquella que retrató Delibes y bordó Mario Camus en “Los santos inocentes”. Con un Alfredo Landa lameculos y puteado. Y un magistral Paco Rabal, sin dientes y no sabemos si incluso ni mucho vista, ni luces, aunque atinaba a ver, querer y sentir a su… milana bonita.

14 de Julio. Toma de La Bastilla. La prensa española no lo recuerda, se mueve por otros intereses  al tratar las protestas populares por los recorte (y recrimina que «ningún manifestante ni periodista  prestara ayuda» a la delegada del Gobierno en Madrid). Pero una ciudadanía conectada e informada parece tener más libertad o mayor sentido periodístico.

Composición del usuario de twitter @arma_pollo

En un retroceso histórico, los Juan Diego y familia vuelven al poder y lo ejercen con bota de hierro. Y muchos Alfredo Landa. Una enorme irritación crea también numerosos Paco Rabal. Y es que hay cosas intocables. Como la milana bonita.

Actualización:

En su línea habitual, el Gobierno modifica o amplia en el BOE lo relacionado en el Consejo de Ministros. Las gafas y las lentillas subirán al 10% de IVA y no al 21%. Habrá menos cegatos que desdentados, por tanto. Añade una reducción del 30% a la ayuda al alquiler para jóvenes, que queda en 147 euros al mes. Y donde realmente evalúa las medidas es en un documento en inglés destinado a inversores y facilitado a la prensa extranjera, cuyo conocimiento debe ser innecesario para los españoles. En él, por cierto, figura una cantidad menor de la que el PP ha prometido a Bruselas: habrá más recortes.

Sí hay dinero

Rajoy no tiene fondos “ni para pagar las prestaciones por desempleo  ni a los funcionarios, ni la sanidad, ni la educación”. Y el “no hay dinero” lo repite como un mantra un amplio sector de la sociedad. Según dicen, lo dilapidó Zapatero y no tuvo nada que ver ni la crisis financiera mundial, ni la burbuja inmobiliaria inflada por el PP y no pinchada por el socialista, ni el consecuente pufo de Bankia -que hunde sus raíces en las comunidades madrileña y valenciana, desde hace años comandadas por los populares-, ni el gasto de las autonomías, causantes del incremento del déficit en el último año y que, casualmente, estaban en manos del mismo partido en su mayoría.

El último recorte del Gobierno se lleva por delante subsidios de parados, derechos de empleados del sector público -ése al que Rajoy acusa, prácticamente, de ser el causante de la deuda- e incrementa el IVA para todos los ciudadanos. Con éstas y algunas partidas más, vamos a “ahorrar” 65.000 millones de euros… justo lo que necesita el sector bancario y que ha motivado su rescate. Lo que “no tenía contrapartidas”. 

El tijeretazo llega después de drásticos recortes en sanidad, educación, cultura, ciencia e investigación, lucha contra el desempleo, la violencia de género o el SIDA, ayuda a la dependencia y al Desarrollo, todo lo que cercenaron los presupuestos generales del Estado. No fue suficiente: poco después el gobierno daba un golpe mortal a la sanidad y la educación públicas de nuevo, con el recorte de 10.000 millones más. Además de aprobar una reforma laboral que consagra el despido libre en la práctica, la bajada de sueldos o la movilidad arbitraria de los trabajadores.

“No lloremos sobre la leche derramada” como gusta decir el ministro De Guindos y busquemos el dinero que le falta ver a Rajoy, no vaya a ser que se nos vierta encima toda la producción mamaria de los ganados ovino y caprino.

Contamos en España con 143.000 personas (en datos de Merryl Linch), ricas de solemnidad, y a un número indeterminado de casi tan grandes fortunas, que no pagan los mismos impuestos que los demás. Y, entre ellas, a un selecto club de poco más de tres mil personas que reúnen un capital cercano a los 25.000 millones euros. Con diversos accionistas que amplían el conjunto hasta unos 400.000 millones de euros, atesoran ellos solos un capital mobiliario similar al que disponen, juntos, los 17 millones de hogares que existen en España. Agrupados en SICAV cotizan a un 1%. Una equiparación de impuestos de este grupo con el resto de los ciudadanos aportaría una gran inyección al fisco. 

Se podría perseguir realmente el fraude fiscal y la economía sumergida que nos roban al conjunto de los españoles 240.000 millones de euros anuales, el 23,3% del PIB, según cálculos de GHESTA. El sindicato de los Técnicos de Hacienda, con modesto realismo, propone medidas para aflorar tan solo el 10% y recaudar 38.000 millones anuales

  Los paraísos fiscales son otro agujero negro de nuestra economía, de la europea, de la mundial. A ellos evaden con total impunidad una cantidad que ningún gobierno ha cifrado en un número concreto. Aquí, en lugar de perseguir el fraude, el PP ha decretado una amnistía para que estos delincuentes fiscales coticen entre un 8% y un 10%, sin intereses, ni sanciones, ni la menor publicidad. Una medida condenada, por otro lado, al fracaso recaudatorio como explica el economista Juan Fernández Vigueras.

El monto de la corrupción política y de sus beneficiarios es otra cifra insondable, aunque repasando sumarios judiciales intuímos que nos daría para “salir de pobres”. Cada partido debería reponer de forma subsidiaria lo que nos han sustraído las personas a las que, por su causa,  entregamos la llave de la caja fuerte.

Tenemos esos 13.266.216,12 euros mensuales (casi 160 millones al año) que aprobó el primer consejo de ministros del PP para –como hicieron todos sus antecesores- sustentar a la Iglesia Católica en un país aconfesional, y que son solo una parte de las subvenciones que por otros conceptos recibe. O lo que, al menos, podría recaudarse por el pago del IBI del que está exonerada, cuya cuantía  ha sido evaluada en 3.000 millones de euros anuales.

Prácticamente el único Ministerio que ha aumentado alguna partida en sus presupuestos ha sido el que dirige José Ignacio Wert. La inversión global se ha reducido drásticamente pero se ha dispuesto más dinero para el Consejo Superior de Deportes y para la promoción de los toros –ese muerto al que se intenta revivir por ser tan “español”-. ¿Es prioritario sobre las escuelas rurales o las becas universitarias?  

Los clubes de fútbol deben a Hacienda 752 millones de euros. Aunque parece que sin ese deporte no podemos vivir –provocaría un cataclismo nacional superior a ningún otro- convendría que fueran saldando sus deudas.

La Casa Real, los asesores de libre designación, los coches oficiales, los viajes, la telefonía móvil, comidas y hasta los canapés del poder también podrían ajustarse. Y nadie sabe qué pinta el Senado en nuestro ordenamiento legislativo. Imprescindible tijera también aquí.

Sin ingresos directos pero como potente motor dinamizador de la economía -y por tanto de la creación de empleo-, tenemos precisamente a Bankia. Si está nacionalizada y va a recibir esa ingente cantidad de dinero, que actúe como banca pública y facilite créditos y sin usura.

La imposición de la Tasa Tobin a las transacciones financieras que otros gobiernos europeos empiezan a establecer sería otra importante fuente de ingresos. ATTAC –que nació con ese objetivo- argumenta que solo se refiere a la compra-venta de activos financieros utilizados fundamentalmente para la especulación. Su cuantía es únicamente del 0,1% de esas operaciones. 

Dinero sí hay por tanto, y podríamos buscarle más a Mariano Rajoy (habremos de pensar también en resarcirnos de todo el inmenso patrimonio público que los gobiernos de los últimos años nos han enajenado sin expropiarnos como hacen con los propietarios privados). Con él, no solo no sería necesario aniquilar el Estado del Bienestar ni el derecho a una vida digna, sino que podríamos lograr mucho mayores cotas de prosperidad.

Lo que falla es la intención de base: los políticos neoliberales no buscan el bienestar de la sociedad a la que representan. Para ellos, los países no son un proyecto social, han de funcionar como empresas mercantiles y jerarquizadas. Las personas representan la variable económica con la que maximizar ganancias, de ahí que se las exprima en las pérdidas. Aunque seamos las que sustentamos todo el tinglado.

Lo asombroso es esa ciudadanía que hace dejación de serlo y a quien le parece lógico entregar sanidad, educación, servicios públicos, derechos, presente y futuro para que unos pocos incrementen sus privilegios. Esa rueda de molino al cuello con la que cargamos en España para intentar avanzar en el bien común.

*Publicado en Zona Crítica, eldiario.es

¿Están informados los españoles?

  Una sociedad, un ciudadano incluso, que carece de información real se encuentra inerme ante la toma de decisiones, hasta en la de votar. Es como si caminara con una venda e ignorara si va sobre camino seguro o por el borde de un precipicio. El conocimiento de lo que ocurre, el periodismo, es consustancial a la democracia, condición imprescindible. Bendita democracia con la que se llenan la boca quienes más contribuyen a degradarla, siquiera por su ceguera. Lo que cada uno hace repercute en la colectividad.

Luis Faci (@lfaci) y Antonio Delgado (@adelgado) bucearon anoche en twitter por las portadas de la prensa española señalando las diferencias entre lo que ofrecían los periódicos el 13 de Mayo de 2010 -tras la histórica sesión del Congreso donde Zapatero anunció los recortes que le imponía Bruselas- y lo que trae hoy, un día después de que Rajoy practique una poda mucho más amplia, dura y trascendental y, además, en un país intervenido… por seguir políticas de austeridad neoliberal.

Comencemos por El País con un paliativo «evitar el derrumbe» dedicado a Rajoy…

El Mundo lo tiene claro: el pobre Rajoy no puede elegir, frente aquel Zapatero que huía y recibía su merecido…

Para ABC nada más importante como los mineros y los «antisistema». Rajoy toma medidas «imprescindibles» en segundo término…

La Razón nos muestra a ese responsable presidente que habla de sacrificios -como en las religiones culposas- frente a esas hordas sindicales irresponsables…

El panfleto que edita Intereconómía es el más creativo: aquel individuo que recortaba debía dimitir. Rajoy sacaba pecho y clamaba: España es ya un protectorado…

Ahora estamos de enhorabuena ¡Europa ya manda! y este presidente no regenta ningún protectorado pero «no puede elegir»…

El resto de la prensa trataba así el tema en 2010 y así en 2012.

Con las televisiones en general, tampoco podemos contar. Apenas dan claves limitándose a mostrar lo que dice el gobierno y la oposición, para que el personal elija lo que más «le gusta». La marcha de los mineros y todas las protestas son ninguneadas o manipuladas. Su principal objetivo parece… distraer (en el más estricto sentido de la palabra).

Queda Internet pero todavía es un sector menos seguido como fuente de información que los medios oficiales, por mucho que protesten sus usuarios de que no es así. Los datos ofrecen la realidad de una sociedad que se surte fundamentalmente de la televisión y de los periódicos que prefiere. De la radio también donde hay ofertas desiguales.

En consecuencia ¿están informados los españoles?

Mineros, una explosión de dignidad

Acostarse -muy tarde- con la retina, el oído y el espíritu impregnados de la marcha minera y despertarse con Mariano Rajoy desgranando en el Congreso un patético discurso, produce shock traumático. Con toda desfachatez -obligado, humillado y empecinado en el error-  ha anunciado nuevos y  durísimos ajustes para la población, diciendo que son “imprescindibles” y demostrando lo grande que le viene el cargo al que se aferra. Habrá más recesión, más paro, y él lo sabe. Espero que al menos lo sepa. Muchos ciudadanos sí están enterados.

Ha dicho el  presidente Rajoy que «al final de los sacrificios habrá recompensa». Es mentira. También lo sabe. Espero. Hace falta mucho cuajo para echar la culpa al depauperado sector público español –uno de los más bajos de la UE que se propone desmantelar además- de nuestra crítica situación. También ha pedido ayuda a los partidos, a los medios –un político no debe pedir “ayuda” a los medios y los medios no deben dársela ni mucho menos porque su misión es la información real y la crítica- y a la sociedad. Cuando en Mayo de 2010 Zapatero se hizo el harakiri como hoy Rajoy, esto fue lo que dijo Rajoy: “Europa ha cantado las cuarenta a Zapatero”. Toda una “ayuda”. Solo quería -él y su partido- trincar el poder. Y para esto. Porque lo peor es que ahora “Bruselas” y toda la trouppe neoliberal, le ha cantado las 400 a Rajoy y somos un país intervenido y tutelado.

La realidad no es este nefasto presidente, hay otra que vivimos ayer en Madrid miles de personas. Llegaban los mineros tras 19 días de recorrer a pie un largo camino desde sus puntos de origen hasta la capital. La plaza de Moncloa estaba abarrotada cuando aparecieron con sus cascos encendidos, el cansancio y la felicidad –por el trabajo bien hecho, por la acogida- en el rostro. Y así siguió todo el trayecto. Eran más de la 1 de la madrugada y miles de personas aguardaban en la Gran Vía a saludarles. Nadie quería irse. El espíritu que allí se vivía era único. Era corear “sí, se puede” porque los mineros lo están demostrando.

Poco antes, cerca de la Plaza de España, ellos comenzaron a decir: “Este pueblo sí nos quiere”, algunos -como armarios- llorando. Desde luego, porque los mineros están llevando a cabo lo que seguramente todos y cada uno de los presentes en el recibimiento quisiéramos hacer. Contra viento y sol, contra la incomprensión y contra el riesgo. Ellos sí tienen coraje y dignidad. Y luchan por su supervivencia y puede que por la de todos, incluso de los que siguen agazapados esperando que escampe, lo que con Rajoy no va a suceder.

Tengo una relación emocional con los mineros. Mi padre era un luchador nato, un “emprendedor” que dirían ahora los políticos plásticos. Y en su búsqueda por nuestra supervivencia recaló precisamente en un pequeño negocio de almacenamiento de carbón y suministro de contratas para calefacción. Ése fue también mi primer trabajo. Desde los 13 años. Y tuve que compatibilizarlo con mis estudios de secundaria y periodismo. Quiero decir con esto que, desde casi una niña, olí el carbón y aprendí la diferencia entre la dura antracita llena de energía, la brillante hulla más blanda y volátil, o el recio lignito, pariente pobre de las anteriores. Y cada enorme camión que venía, llegaba cargado de tormos irregulares, extraídos mano a mano por los mineros. Y tiznaba hasta la respiración. Sólo quería huir de aquello.

No sé si el carbón es viable, pero estoy segura de que hay trabajos que marcan. Otros no, algunos intensamente. No se le puede decir a un minero que el suyo es inútil y desfasado cuando se han enterrado durante años para picar a mano la roca, sin luz natural, a muchos metros bajo el suelo. Y han enfermado sus pulmones, o han visto morir a compañeros por los derrumbes.

Cuando se están dando soluciones a los bancos –tan generosas y a nuestra costa-, no se puede condenar a poblaciones enteras a la ruina. Hay que dar alternativas. Forzosamente. Y es lo que fundamentalmente buscan los mineros. Y luchan por ellas. Y las merecen.

¿Dónde están los cinco millones de parados? ¿Dónde los funcionarios a quienes masacran a conciencia quitándoles la paga de navidad y lo que es más grave: derechos? ¿Dónde, por ejemplo, todos los ciudadanos que tendremos que pagar mucho más por cualquier cosa con la subida del IVA? ¿Los que entregamos la sanidad y la educación a cambio de más pobreza para nosotros y riqueza para los de siempre? Los mineros demuestran que “sí se puede”. Aunque cuesta esfuerzo y seguridad.

El señor de la Moncloa no va a resolver la situación, ningún miembro de su partido. Basta oír la osada irresponsabilidad de Esperanza Aguirre al burlarse de la marcha minera con la enorme indignación que hay en la calle. Hoy, el día de las grandes recortes. No lo hará tampoco Rubalcaba. Dudo prácticamente de todos los partidos, más ocupados por su silla y su poder que por los ciudadanos. Es muy grave: están deteriorando la democracia que precisa de la Política para funcionar. Así estamos en una situación dramática: intervenidos, perdida soberanía, el horizonte con las medidas adoptadas hoy es el caos. Es Grecia. Mirad a Grecia. Hacédselo ver a quienes reniegan de usar su cabeza y relacionar conceptos.

Pero ahí están ellos, los mineros. Caminando firmes por defender su vida. Tras respirarlos de cerca, retomo fuerzas y también sé que, si muchos queremos, se puede. Anoche, protegidos por los mineros, el miedo se evaporó.

 

*Quiero dedicar este post a nuestro amigo Zana. Pregunté por él, no lo encontré entre el enorme gentío. Un beso y gracias a ti y a todos tus compañeros por esta lección magistral de dignidad.

Cualquier sistema que montéis sin nosotros…

Lo escribió Leonard Cohen y lo lee el gran Constantino Romero

Del sablazo a los «chuches»: el Gobierno del PP va a subir el IVA

Lo ha confirmado el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro. Como ellos mismos decían es una medida que detrae el consumo y la economía y perjudica gravemente a los ciudadanos. «Es el sablazo que el mal gobernante les pega a todos sus compatriotas que ya están muy castigados por la crisis», en definición de Rajoy que hasta a apeló al pobre niño al que le subían los «chuches».

Pues ahí los tenéis. Y ni a Mariano Rajoy ni al resto del PP se les cae la cara de vergüenza. Ni la mayor parte de los ciudadanos se «REBELAN» como les pedía Esperanza Aguirre. Imperdible el vídeo para los desmemoriados.

Precisamente, Esperanza Aguirre lo explicó con mucho detalle en otro momento y coreando y todo. ¿Dónde están hoy los asistentes a aquel mítin o los que firmaron en contra del IVA?

También ataca el PP a los funcionarios del escuálido sistema público español, uno de los más reducidos de Europa. El que mantiene en pie el Estado del Bienestar en todos ellos.

Cómo será lo que está ocurriendo que Dolores Cospedal, saturada de decir y participar en planificaciones de mentiras, ha tenido un lapsus donde ha dicho la verdad. Habla de Castilla-La Mancha, el modelo a seguir en toda España. ¿O era la Comunidad valenciana de Camps?

La hoja voladora

Preparo una conferencia que tengo previsto dar en San Sebastián el infausto 18 de Julio, que no es mala fecha para hablar de la actual “Democracia enferma”. Un reto, porque el resto de los participantes en el curso de la Universidad del País Vasco son de gran nivel.

Pues bien, ayer corría un poco de viento en Madrid, y al abrir la ventana salió volando la primera hoja. Comienza así:

“Imagínense a Vds. mismos en 2008. Recuperen ese momento. Con su nivel de vida, las prestaciones que recibían del Estado, los derechos que confería una ya asentada democracia y la pertenencia a la Unión Europea y piensen en las certezas y seguridades que atesoraban. De repente el 15 de Septiembre nos informan que ha caído una empresa norteamericana: Lehman Brothers y, tras ella, vamos asistiendo al derrumbe del sistema financiero internacional”…

Desgrano después cuatro ideas sobre el drama que padecemos y sus claves con cierto suspense, anticipando un posterior desarrollo. El texto queda cortado al final, dejando a mitad una frase en la que comienzo a explicar qué es lo que implica la modificación de la Constitución que firmaron Zapatero y Rajoy a instancias de Bruselas.

Blanca e impoluta mi hoja, planchada por la impresora, con sus letras negras bien claras y destacadas, voló y cayó en alguna parte. Planeando sin duda por la forma rectangular del folio. La ventana da a una zona común de la comunidad, bastante concurrida en verano. Alguien tuvo que recibirla a sus pies y dudo que no cayera en la tentación de leerla, siquiera pensando que era un mensaje celestial –dado que caía de arriba abajo como suele suceder 🙂 -.

He aguardado toda la tarde y toda la noche, la mañana también. Esperaba quizás a un vecino que recalara en mi puerta, tras llamar en las de todos los pisos hasta encontrar al autor de ese texto. Para saber al menos –por curiosidad- como seguía la historia. Al presidente de la Comunidad incluso convocando una reunión urgente para descifrar el mensaje de esa hoja caída de las alturas con ideas tan inquietantes en los que uno se ve implicado por necesidad. Siquiera para recriminar que se arroje basura por las ventanas.

Pues nada ha sucedido. Alguna vecina sacude un trapo de polvo, abren las tiendas, circulan los coches, trinan los pajaritos y mis gatas, Pili y Layla se asoman a saludarlos. El mensaje, involuntariamente lanzando al viento, no ha encontrado destinatario.