Cuando Francia lideró la oposición a la Guerra de Irak… que terminó por alimentar a ISIS

Era el 14 de Febrero de 2003 y Dominique de Villepin, Ministro de Exteriores del entonces gobierno conservador francés, pronunció un discurso memorable en la ONU. Tras desgranar argumentos y consideraciones, concluyó con este vibrante final al que han colocado música para acentuar su carácter épico.

Señor Presidente, a los que se preguntan con angustia cuándo y cómo vamos a ceder a la guerra, yo diría que nada, en ningún momento, en el seno de este Consejo de Seguridad, será hecho con precipitación, incomprensión, desconfianza o miedo. En este templo de las Naciones Unidas, somos los guardianes de un ideal, somos los guardianes de una conciencia. La pesada responsabilidad y el inmenso honor que son los nuestros deben conducirnos a dar prioridad al desarme en la paz. Y es un país viejo, Francia, un viejo continente como el mío, Europa, que les dice hoy,  que ha experimentado guerras, la ocupación y la barbarie. Un país que no olvida y sabe todo lo que debe a los luchadores por la libertad venidos de América y de otros lugares. Y, sin embargo, no ha dejado de estar de pie frente a la historia y el hombre. Fiel a sus valores, quiere actuar con decisión con todos los miembros de la comunidad internacional. Cree en nuestra capacidad para construir juntos un mundo mejor».

Villepin llegaría a ser presidente del gobierno de la República francesa. Escritor, poeta, historiador, hablando varios idiomas entre ellos el español, fue un político controvertido que suscitaba rechazo en algunos compañeros de partido, en particular en Nicolas Sarkozy que mantenía con él una fuerte rivalidad. El hoy nuevamente candidato de la derecha le llevaría varias veces a juicios bajo acusaciones de las que Villepin salió absuelto.

De liderar el rechazo a la guerra de Irak, Francia ha pasado a liderar… la guerra contra el terrorismo de ISIS. Aunque no es un Estado como tal. Aquella guerra -que sí se llevó a cabo con la excusa de unas armas de destrucción masiva que nunca existieron- fue precisamente el inicio de este terrorismo descarnado que desgrana ISIS (recordemos los artículos de Olga Rodriguez e Ínigo Sáenz de Ugarte). El armamento que se  vende a los terroristas y a quien inspira y subvenciona esta degeneración violenta del Islam, el petróleo que se les  compra de contrabando, son añadidos posteriores que entran en la ecuación. Con otros muchos a valorar.

Impresiona hoy escuchar al conservador Villepin, mientras el socialista francés Hollande lidera una acción belicista totalmente contraria a aquel espíritu  y Europa derriba sus señas de identidad, inmersa -si es así- en la «precipitación, incomprensión, desconfianza o miedo». Al menos es lo que está experimentado con todo el conjunto buena parte de la sociedad.

Esta terrible paradoja  lleva a grandes reflexiones. Radical contraste en el discurso, en las reacciones y en las acciones.

La guerra de los intereses oscuros

A estas alturas de la historia, unas pocas cosas están claras:

  1. las víctimas de varios países asesinadas o heridas en París por el terrorismo yihadista el viernes 13 de Noviembre, en primer lugar.
  2. El origen de este fanatismo cruel al extremo: en el contexto de la invasión de Irak. Previamente, por supuesto, estuvo Afganistán. Donde EEUU llegó a entrenar -según fue apuntado- al propio Ben Laden para desestabilizar a los rusos que ocupaban el país. En Irak asistimos a una importante escalada. Tomemos el artículo de Olga Rodriguez que ha sido testigo directo en la zona de múltiples fases de sus desarrollo. Un gran trabajo del que entresaco unas cuantas ideas fundamentales:

    «Los inicios de lo que después sería el ISIS

    Los antecedentes que dieron lugar al ISIS surgen en el contexto de la ocupación de Irak. Tras la toma del país por las tropas británicas y estadounidenses (y españolas hasta 2004), se formaron diversos grupos armados para luchar contra los invasores.

    Entre ellos aparece la autodenominada organización de la base yihadista en Mesopotamia (procedente de Jamaa al Tawhid wal-Jihad, nacida en 1999), conocida en la prensa como Al Qaeda en Irak. Posteriormente se uniría a otros grupos bajo el nombre primero de Consejo de Muyaidines y después, en 2006, Estado Islámico de Irak.

    ISIS se fortalece y avanza tras múltiples errores en la zona y por parte de EEUU sigue contando Olga Rodriguez:

    El ‘Estado Islámico’ en Siria

    La represión gubernamental iraquí contra todo tipo de queja o protesta aumentó y llevó al extremismo a algunos sectores de la oposición.

    Lo mismo ocurrió en Siria, donde las revueltas habían estallado en marzo de 2011. El ‘Estado Islámico’ de Irak envió una delegación a Siria en agosto de 2011, cuando la guerra civil siria ya estaba en marcha, tras el aplastamiento de las revueltas por Bashar al Assad.

    El líder del ‘Estado Islámico’ de Irak, el clérigo Al Bagdadi, formateado tras su paso por la cárcel de Camp Bucca y la guerra, anunció en 2013 la creación del ‘Estado Islámico’ de Irak y Levante (Siria).

    El auge del ISIS 

    En 2014 el ‘Estado Islámico’ se hizo fuerte en Siria e Irak. Miles de hombres del ISIS, armados y protegidos con humvees y tanques, tomaron varias ciudades iraquíes sin apenas resistencia.

    Guerra de intereses:

    La guerra contra el terror

    Los aliados de EEUU en Siria en la coalición que bombardea el país han sido entre otros la monarquía absolutista de Arabia Saudí, que sigue consintiendo el apoyo al Daesh desde su país.

    Washington y los saudíes también operan juntos, con Emiratos, en la coalición que bombardea Yemen, donde están creando más caldo de cultivo para el terrorismo con ataques como el que el pasado septiembre mató a 131 personas e hirió a cientos más.

    Las matanzas como la de París son habituales en Oriente Próximo y Medio, ya sea por ejércitos o por grupos terroristas. La llamada guerra contra el terror, la estrategia de las bombas y las intervenciones, se ha mostrado ineficaz: lejos de menguar, el terrorismo y la violencia crecen.

    François Hollande decía el sábado que la masacre de París es un acto de guerra. En realidad Occidente participa en una contienda desde que se involucró en Afganistán armando a los muyaidines que devinieron en los talibanes. Luego llegarían Irak, Libia, Siria, Yemen… Pero al ser guerras que se libran lejos de nuestras fronteras, solo nos acordamos de ellas cuando algún macabro eco llega a nuestros territorios».

  3. CÓMO SE FINANCIA ISIS. Para una de sus fuentes, el contrabando de petróleo, veamos en este caso el artículo de Miguel Ángel Medina en El País, del año pasado, sin que se sepa nadie haya hecho nada por cambiar esta situación:

    «El Estado Islámico controla zonas petrolíferas al norte de Irak y vende petróleo de contrabando«, señala Rojo. «La organización no tiene oleoductos ni barcos, pero despacha el combustible en enormes camiones a intermediarios que van a comisión. Este crudo, que venden a un 30% del precio del mercado, se recibe en los países vecinos y no es descartable que acabe llegando Occidente tras haber sido refinado en otro lugar», añade (el arabista Pedro Rojo.

  4. La guerra declarada por Hollande es un error. Para este punto tenemos, de nuevo, a Íñigo Sáenz de Ugarte, guerraeterna, en otro análisis imprescindible de principio a fin. Pero señalemos algunos puntos:

    «Es un triunfo para ISIS

    Declarar la guerra al grupo yihadista supone concederle un triunfo propagandístico de consecuencias difíciles de prever. Es el mismo estatus de combatiente en la guerra contra Occidente que Al Qaeda siempre anheló. ISIS no es un Ejército. Las personas que disparan con fusiles de asalto contra civiles en un restaurante o una sala de conciertos no son combatientes ni protagonistas de ninguna guerra. Son asesinos que deben ser perseguidos y detenidos. Si la policía y los servicios de inteligencia necesitan más medios y competencias para hacer frente a esa amenaza, ese es un debate que una sociedad democrática debe ser capaz de afrontar.

    «Ignorar el origen de las ideas de ISIS

    Lanzar una guerra contra ISIS en Siria es inútil si no nos enfrentamos a la base ideológica que anima a los grupos yihadistas que operan en Siria u otros países. De lo contrario, acabar con ellos será sólo una etapa más en una guerra interminable. Si Hollande es sincero en su intención de acabar con la funesta ideología que está detrás de ISIS, debería señalar al país que ha alentado y financiado la versión más violenta del salafismo en las últimas décadas.

    Ese país es Arabia Saudí. El pacto fundacional del Estado saudí entre la dinastía que lo formó y los clérigos wahabíes continúa siendo la base ideológica de un país que inocula al resto de sociedades musulmanes su visión retrógrada del Islam, con la ayuda de los fondos inagotables del petróleo. Para ellos, los fieles de otras religiones son una influencia impura, y en ellos incluyen a los musulmanes chiíes, y por tanto de una manera u otra deben ser combatidos.

    El presidente francés, Françoise Hollande ejemplifica, precisamente, el doble rasero de muchos líderes occidentales. Esto sigue diciendo Sáenz de Ugarte:

    Hollande, el nuevo campeón de la lucha contra el terrorismo yihadista, viajó recientemente a Arabia Saudí para vender cazas militares por valor de 6.000 millones de euros, además de otros muchos contratos civiles. Si ISIS es el mal absoluto, parece que eso no impide hacer negocios con los arquitectos de ese mal en caso de obtener beneficios económicos.

    No, no es una guerra (y no necesitamos un Bush francés) había titulado Sáenz de Ugarte su artículo.

    Esta es la conclusión:

    España y Gran Bretaña sufrieron en la década pasada ataques similares al ocurrido en París. Con ser horrible, esta es una situación por la que hemos pasado antes en Europa. Hemos visto a jóvenes ver sus sueños mutilados, a padres enterrar a sus hijos, a trabajadores asesinados cuando acudían a sus puestos en el transporte público. Siempre hemos tenido delante el mismo dilema y, a pesar de haber cometido muchos errores cuyas consecuencias aún estamos pagando, ha persistido en la mayor parte de la opinión pública europea la idea de que restringir al máximo los derechos civiles y embarcarse en aventuras imperiales en Oriente Medio sólo puede agravar nuestra situación. Si no somos como los terroristas, y no lo somos, tenemos que demostrarlo. España lo demostró después del 11M.

    Es el momento de apoyar a Francia de múltiples maneras porque es un aliado y porque sufre ahora lo mismo que sufrimos antes nosotros. No es el momento de lanzarse a las armas junto a un líder político desacreditado hasta ahora en su país y que iba en camino de ser derrotado en las próximas elecciones. No necesitamos un George Bush francés.»

    Apenas es una aproximación, hay muchos matices que sin duda figuran en los artículos completos y en otras publicaciones.

  5. Rebaños de simplistas y patrioteros, siguen los mandatos de los amos del sistema y sus portavoces. Lo más cierto e irremediable son los muertos y los heridos, de todas las guerras libradas por intereses espurios varios. hollande.paseillo

 

Medios de prensa españoles acusan de terrorista en París a un periodista basándose en un fotomontaje de Internet

Vean esta portada. Es el diario español La Razón, arriba, en el lado izquierdo, figura la cara de un hombre bajo la sentencia: «Uno de los terroristas».

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Antena 3 también emitió ayer sábado la «noticia», citando «fuentes policiales», pero ha borrado el vídeo, sin más explicaciones. Deja un rastro, sin embargo.

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La realidad es que hay un señor en Canadá llamado Veerender Jubbal, que figura como periodista y escritor freelancer en su perfil de Twitter y dedicado a la crítica de Juegos de Internet. Colgó en esta red social un selfie, realizado en su cuarto de baño, con un iPad.

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De repente aparece la foto trucada con photoshop. Según acusa él mismo, la ha modificado un grupo conocido por estas actividades, descontento con sus críticas. Veerender Jubbal se ha significado, dice, por acusar a los juegos de Internet de racistas y machistas.

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Los añadidos en photoshop son bien evidentes. Le cambian el iPad por un Corán. Le colocan un chaleco… bomba, se supone. Incluso le añaden un consolador -un pene- en el alfeizar de la ventana. Pero el torpe manejo deja ver errores: el turbante sij o el espejo que refleja el enchufe canadiense

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La foto del montaje comienza a circular por Internet. La víctima lo denuncia: vive en Canadá, es Sij, no árabe musulmán; ni siquiera ha estado jamás en París.

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Antena 3 se marca un vídeo que emite en sus informativos. Cuando comprueba la falsedad, simplemente lo borra sin aclararlo ni pedir disculpas. El diario que dirige Francisco Marhuenda, La Razón, lo lleva a portada. Qué fuente tan magnífica: fotos que circulan por Internet y que cogen sin mirar nada más. Y no se preocupen que mañana, pasado y al otro y al otro seguirá saliendo en las tertulias como experto en periodismo y política, economía y ética.

La primera víctima de las «guerras» es la verdad. Pero parte del periodismo español ni siquiera esa excusa necesita.

Tres miradas lúcidas sobre los atentados de París y la guerra contra el terrorismo

Suenan tambores de guerra, sí. Francia, el país sacudido por los terribles atentados del viernes, la enarbola y se ha apuntado prácticamente toda la prensa y la política europeas. Deduzco por lo que leo que se ha decidido cambiar el estatus del concepto. Moisés Naím, lo resume quizás en este artículo que viene a ampliar esta idea:

Los actos de guerra solían ser monopolio de los Estados. Ya no. Los terroristas solían ser “bandas” o “grupos”. Ya no. Y el agredido en Francia no es sólo un Estado nación y sus ciudadanos, sino también un conjunto de valores y principios. Obviamente necesitamos un nuevo lenguaje para entender lo que está pasando.

En estos momentos de dolor, tan viscerales, tan proclives a instrumentalizar la tristeza, la rabia que sentimos, e inducir el miedo, es imprescindible buscar análisis lúcidos. He encontrado tres.

Íñigo Sáenz de Ugarte, Guerraeterna, subdirector de Eldiario.es,firma este completo artículo que aconsejo leer en su integridad. Solo destaco una de las Siete preguntas incómodas…  por motivos de espacio, pero hay que verlas en su conjunto.

¿Nos enfrentamos a una guerra que hay que afrontar como tal y sin contemplaciones?

Ese es el punto de vista de los halcones y de los que piensan que no hay problema estratégico que no se pueda solucionar matando gente. Son los que creen que cada año nos enfrentamos al dilema de Neville Chamberlain y que ignoramos que siempre hay que luchar contra el mal absoluto con las armas en la mano.

Desde 2001, los países occidentales han invadido Afganistán e Irak. Han lanzando sus drones sobre Pakistán, Yemen y Somalia en una campaña permanente que nunca tendrá fin. Han impuesto en Libia una zona de exclusión aérea que propició el derrocamiento de Gadafi. Han tolerado la invasión saudí de Yemen. Han reconstruido ejércitos como el iraquí que se han revelado como una banda mediocre y corrompida. Han anunciado que el régimen sirio debía desaparecer, ayudado a algunos grupos insurgentes y tolerado que saudíes y turcos armen a los más peligrosos de los enemigos de Asad. Han lanzado una campaña de bombardeos contra ISIS que lleva ya 8.125 ataques aéreos hasta el 12 de noviembre (con un coste de 5.000 millones de dólares, una media de 11 millones diarios), a la que ahora se ha sumado Rusia.

No parece que en catorce años la ideología oficial de Occidente haya sido el pacifismo. Sarkozy ha dicho que “nada puede ser como antes, debe ser como antes, debe ser una guerra total”. Entonces, ¿cómo definiría lo que ya ha ocurrido desde 2001?

Javier Valenzuela, ex corresponsal y ex director adjunto de El País en los mejores tiempos, publica ahora en Infolibre ¿Nos quedará París? Estos son algunos de sus contenidos:

Sin desecar los pantanos donde crece esta peste, derrotar a ISIS es un trabajo de Sísifo. Sería útil no arrojar más gasolina al fuego matando a civiles en operaciones militares en Oriente Próximo, incluidas las llevadas a cabo con drones. Ayudaría el comprometerse a fondo en una justa resolución de conflictos como el de Palestina. Y también pensar en algo así como un Plan Marshall para promover crecimiento con protección social desde el Atlántico hasta India. Y, por supuesto, apoyar a los demócratas de ese inmenso territorio poblado por jóvenes. Y, ya que estamos en ello, dejar de mirar para otro lado cuando se trata de Arabia Saudí, promotor y financiador de la versión salafista del islam que inflama a los yihadistas.
Ese tipo de cosas, lo sé, requieren tenacidad, paciencia, astucia. El comentario de taberna es más fácil. Confundir el todo con la parte es más fácil. Dirigirse a las vísceras bajas es más fácil. Subirán la islamofobia y la ultraderecha. Al Frente Nacional de Le Pen se le vuelve a ensanchar el bulevar de la Asamblea Nacional y, quién sabe, del Elíseo. La derecha y la ultraderecha recogerán en casi toda Europa la cosecha electoral del miedo. Crecerá el recelo ante los refugiados de Siria y otros países. Seguimos adentrándonos en zona de curvas peligrosas.
Lo más fácil no es siempre lo mejor. La mejor respuesta al fanatismo no es otro fanatismo. La mejor respuesta es la suma de la libertad y la razón.
Y  finalmente Enric Gónzalez otro grande, ex corresponsal de El País, que, tras su despido, escribe en El Mundo. Se fue a París e hizo lo que es realmente una crónica: el relato preciso y humano, para concluir con una reflexión más amplia que aporte claves:

Sólo ‘Le Monde’, que se rige por horarios particulares y se publica a media mañana, ofrece una versión más o menos completa de lo ocurrido. La prensa, ‘Le Monde’ incluido, utiliza la palabra guerra en titulares como «Es la guerra» o «La guerra llega a París». Resulta normal que ante una agresión tan brutal se recurra a sustantivos rotundos. Sin embargo, uno tiende a pensar que hay guerras y guerras.

En una guerra como la de Irak, o la de ahora en Siria, o en Túnez, o en regiones africanas donde impera Boko Haram, la marca del yihadismo subsahariano, lo que ocurrió en París el viernes por la noche ocurre cada noche, una noche tras otra, una semana tras otra. Hay barrios que viven de forma permanente bajo las bombas y las balas, entre secuestros y mutilaciones, sometidos a un terror constante. Lógicamente, a la gente le entran ganas de escapar y lo hace en cuanto puede. La gente que sufre esas guerras busca refugio. En la actualidad irrumpe en Europa y sigue aglomerándose a sus puertas.

«Lo más fácil no es siempre lo mejor. La mejor respuesta al fanatismo no es otro fanatismo. La mejor respuesta es la suma de la libertad y la razón», decía Valenzuela.

París, 13N

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Y la voz no sale de la garganta. Y rebobinas unas horas, unos días, semanas, meses, años… De cuanto se hizo y se hace mal. El terror escala hasta donde no había llegado aún. La respuesta es clave. No es fascismo, otra vez. Castigar duramente, sin duda. Pero también volver atrás, volver a tejer sin hipocresía. Sin miedo.

La única Patria de la derecha neoliberal es el dinero

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Vivimos momentos que se dirían prebélicos, si nos atenemos a las dramáticas expresiones que arrojan los medios: desafío, reto, órdago, provocación, deslealtad, secesión, Golpe de Estado. Hay informativos que abren con declaraciones políticas de tal tenor que una persona distraída pensaría que acaba de desencadenarse la III Guerra mundial. No es que lo que está sucediendo en Catalunya y el resto del Estado no tenga su importancia, pero cuesta creer en la sinceridad de tantos dirigentes que venden a España por parcelas y a sus ciudadanos completos. Sus actos evidencian que su única Patria es el dinero.

Con plumeros como estandarte, han emprendido una de esas cruzadas habituales en nuestra historia. Como en la Edad Media, luchan por sus intereses con la financiación que aporta el populacho, en buena parte contento de seguir una bandera. Bajo ella se ocultan, sin barrer, recortes y atropellos. La paradoja hoy es que muchas personas se batirían tanto o más por los colores de su equipo de fútbol. Es necesario expresarlo con la crudeza del realismo.

Desde el principio, desde aquel día que –recién llegado Mariano Rajoy a la Moncloa- fue a verle su homónimo en Catalunya, Artur Mas, luciendo una amplia sonrisa, ha sido un duelo, una pugna de intereses y un intercambio de favores. Aquel día el President iba a por un Pacto Fiscal para presentar a sus electores y salió empapado de agua fría y sorprendido de ese trato del compañero de políticas, tan previsible por otro lado conociendo al PP. Sobre la mesa, ambos, han ido poniendo sus prendas y desnudeces y ahí siguen todos ellos: los principales responsables (Mas y Rajoy) y hasta los que pasaban algo más lejos y ven tajadas que llevarse de la bandeja y un hueco estable en la mesa.

Los réditos son claros porque hay gente a la que le enardecen estas visceralidades del presunto patriotismo. Muy útil también el temor y la ansiedad que produce el desorbitado tratamiento mediático: el miedo es el arma más poderosa de control a manos de poderes poco escrupulosos. La lucha por el voto y lo que consigue está clara.  El intercambio de favores también, parece un baile perfectamente orquestado. En este drama, o comedia, o tragedia, hasta un moribundo político como García Albiol, desahuciado por las urnas, camina con el gotero por los pasillos dando  voces. A Rajoy y Mas, también les ha revitalizado. Hablar con sensatez, parece que ni se contempla. Hasta el 20D hay tiempo. O nunca. De nuevo.

Soy de quienes preferirían que Catalunya se quedase en España, si es eso lo que quiere –que parece que sí por los votos de las últimas elecciones-. Más que nada por los muchos valores que nos aporta al conjunto.  Lo inaudito es que esas feroces hordas que odian e insultan a los catalanes quieran mantenerles en el Estado a toda costa. Es una actitud de libro inscrita en el viejo sadomasoquismo español.

Los ciudadanos de este país, de todo el Estado, sufrimos saqueo, recortes, autoritarismo, maltrato en definitiva, por parte de muchos de esos que se llenan la boca con el patriotismo. Nos están vendiendo todo nuestro patrimonio -en buena parte a dinero que tiene poco de Patria-, servicios fundamentales como la sanidad pública o la educación, la dignidad del trabajo, hasta derechos humanos se están vapuleando. Son amores muy hostiles y los exigen indisolubles. La unidad, la convivencia, no se mantiene a la fuerza.  Esgrimir la ley cuando se cambia, añade y utiliza hasta para reprimir la crítica, tampoco parece muy creíble. Cada vez que proclaman que todos somos iguales ante el imperio de la ley o invocan el Estado de Derecho, se muere una bandada de oscuras golondrinas.

En la despiadada selva de la codicia en la que vivimos, lo pragmático sería formar países grandes y fuertes para afrontar con más poder el camino. Es mejor unirse a Portugal que desmembrar España. El sur unido sería interlocutor más potente frente al norte que nos domina. Además se evitan las incomodidades, problemas y sectarismos de las fronteras. Pero, si Catalunya se fuera, seguirían estando ahí. No cortarían los límites territoriales con una motosierra y echarían la tierra andar, ni levantarían vallas para detener a los extranjeros… pobres. Casualmente es lo que está ocurriendo en varios países de Europa sin que moleste con efectividad al mando en Bruselas. Ese fascismo que se abre paso con fuerza y toda permisividad por las entrañas de este continente no genera Pactos de Estado, ni parece suponerle a la mayor parte de los medios desafíos, retos u órdagos. Con los estragos que causó en el pasado.

Pero reflexionemos un poco más sobre cuál es la Patria de los poderes económicos españoles. 34 de las empresas del IBEX35 mantienen la abultada cifra de  810 compañías filiales en paraísos fiscales, según el último informe de Oxfam-Intermon. El único fin de utilizar empresas fantasma alojadas en lugares muy permisivos con la fiscalidad es evadir impuestos en España. Con lo que ellos la quieren y lo patriotas que son y dejan de cotizar aquí 59.000 millones de euros anuales, en el cálculo de la prestigiosa ONG. 

Ahora andan también muy contentos con los «emprendedores» españoles que apuestan por colocar su sede fiscal -nada más que fiscal, las aceras nuestras las usan igual- en Delawere, EEUU. Un Estado que ofrece grandes ventajas de opacidad y que, por matar dos pájaros de un tiro, cumple los deseos de los fondos norteamericanos de tener a los clientes en territorio conocido. Bien pensado, tras la venta de Ana Botella en su etapa de alcaldesa de Madrid, de viviendas sociales a los buitres de esos fondos tampoco es que estuvieran muy faltos de cariño en nuestro suelo. 

Y si, con todo lo que está ocurriendo faltara algo por evidenciar, ahí tenemos a la UE demostrando para quién y para qué gobierna. Tras la bochornosa ejecución de Grecia en ejercicio de fuerza y constatación de cómo funciona el tinglado, se ha plegado a la codicia de las empresas despreciando la salud de las personas. Ha sido demasiado evidente aprobar que los coches diésel nos intoxiquen con el 110% más de dióxido de nitrógeno. Esta ha sido la forma de solucionar el fraude descubierto en Volkswagen y no ha pasado nada.  Ahora se añade que además emponzoñan el aire con dióxido de carbono. Algo harán las autoridades. Para tragarlo. Ya lo han insinuado: el sector emplea a muchas personas, total “solo” mueren unas 400.000 al año (16.000 en España) por la contaminación, según estimaciones ecologistas, y parece que también hemos respirado por encima de nuestras posibilidades. Reducir beneficios con motores menos perjudiciales para la salud, no es una opción. Retirar los diésel, menos. El ministro español José Manuel Soria fue uno de los primeros, si no el primero, en pedir que se tragara  ¿Por qué? ¿Y el escaso eco informativo de una noticia de tal gravedad para la salud?

Recapitulemos ¿Cuál es pues la Patria de toda esta gente?  ¿España unida? ¿La Europa de los valores y el progreso? ¿No es más cierto decir que su Patria es el dinero y el poder? Valore cada cual a quién sirve y qué defiende.

*Publicado en eldiario.es

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Operación Ciudadanos, la belleza de Primark

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Hoy le tocaba la llamada Agencia de Noticias Europa Press. De momento -la mañana es joven cuando escribo esto-. La Operación Ciudadanos es ya tan intensa que Albert Rivera o cualquiera de sus replicantes aparecen hasta al abrir una caja de galletas.

Quienes se afanaban en poner palos en las ruedas de Pablo Iglesias y Podemos en general, o quienes creían estar ante un juego político al uso, descubren ahora que mientras tanto una fuerza crecía con grandes apoyos y que quien está a punto de cantar bingo es Albert Rivera y Ciudadanos.

Por supuesto que es lícito tener opciones políticas y luchar por ellas -faltaría más- pero la Operación Ciudadanos nace con tintes de desigualdad y con apoyos explícitos de los que no se informa adecuadamente. Porque los Ciudadanos pueden ser de derechas, ultraliberales, contar con muchas ayudas y que la mayoría de estas sean del capital puro y duro, pero se ha de saber y no se debe confundir al personal vendiéndolo como «nuevos» y «de centro».

Antonio Maestre, en La Marea, hace un gran trabajo en el artículo que titula Ciudadanos, el Frankenstein de las élites. A destacar esta reunión y estas ideas:

La connivencia de Ciudadanos con las élites quedó demostrada en una reunión en Barcelona días antes de que Artur Mas anunciara las elecciones del 27-S y que sólo fue advertida por UPyD. Se trata del encuentro del pub Kitty’s, que fue organizado por Juan Lanaspa (hermano del Lanaspa de la Fundación La Caixa) con destacados empresarios y políticos influyentes, como el presidente de Abertis, Salvador Alemany; el presidente de la Cámara de Comercio, Miquel Valls; el presidente de Fiatc, Joan Castells; el ex presidente de Nissan y de Mutua Universal, Juan Echevarría. En lo que respecta al ámbito político, acudieron el conseller de Empresa, Felip Puig (CDC); el diputado del Partido Popular catalán, Enric Millo; la dirigente de Ciutadans, Carina Mejías; y Miquel Iceta, líder del PSC. A la reunión también acudió el Fiscal Superior de Cataluña, José María Romero de Tejada y otros altos cargos del ejercito y la Guardia Civil. Dicho encuentro provocó que Rosa Díez realizara una pregunta al gobierno cuestionando sobre la presencia de altos cargos militares y judiciales en una reunión secreta. La diputada de Ciudadanos de C’s Carina Mejías se negó a hablar sobre lo que se dijo en el encuentro secreto y se limitó a confirmar su asistencia.

Ayer era El Mundo quien nos daba cuenta de otra reunión más. El IBEX 35 se decanta: Quiere alianza entre PP y Ciudadanos. 

Con todo, es mi querido Javier Gallego, Crudo, quién ha llevado al tope de la actualidad -TT en Twitter para los no iniciados- la Operación Ciudadanos. Otro gran artículo, en el que, por ejemplo, dice esto:

Esto es Ciudadanos pero no lo parecen. No lo parecen porque sólo hablan de acabar con la corrupción bipartidista. Como mostró muy bien EL JUEVES, Rivera se ha aprovechado de la senda que abrió Podemos a machetazos en la jungla del bipartidismo. Son dos fenómenos televisivos opuestos. Podemos fue un éxito sobrevenido que llevó audiencia a la televisión. Ciudadanos es un éxito creado por la televisión que está llevando a Rivera hasta la audiencia. Las teles le abren sus puertas y jamás le ponen en apuros, al contrario de lo que ocurre con Iglesias y los suyos. Parece que no es posible un gobierno de este país que no haya sido permitido por las élites. Aunque siempre nos quedarán Colau y compañía para pensar lo contrario.

Permitidme un inciso patrio: En Calatayud (Zaragoza) Francisco Franco sigue manteniendo la Medalla de oro de la ciudad porque en un nuevo intento de la izquierda por quitársela PP, PAR y C´s lo han impedido. Así lo justificaba su portavoz (vía Miguel del Rosal)

ciudadanos.calatayud

Y es que la cita de Labordeta nos ha molestado especialmente a los aragoneses que sabemos quién fue y cómo pensaba y qué les hubiera dicho a los Ciudadanos bilbilitanos. Pero estos chicos ultraliberales son así. Esponjitas.

De la Operación Ciudadanos escribo desde hace tiempo, como sabéis, pero hay una faceta que no hemos tocado: la guapura de sus integrantes de la que no dejan de hablar, aplauden y rebaten hasta los no adictos. Ya sé que les patrocinan las élites y el modelo viene a ser de los que viajan en AVE de vuelta a casa tras una reunión en Madrid o Barcelona -según trayecto- comentando las peripecias de su desarrollo. Pero yo la veo más de Primark, el nuevo templo comercial de las prendas baratas e iguales. Prefabricadas vía China o similares. De las que, como la instalada en la Gran Vía de Madrid a todo trapo, proporcionan bragas y sujetadores a 1 euro. Y en donde, pobrecitas mías, andaban echando curriculums algunas grandes periodistas jóvenes que conozco. Pagan a juego con los precios, creo. Pero esta es el mercado de trabajo neoliberal.

Primark, Gran Vía, Madrid, la tienda más grande de alguna magnitud.

Primark, Gran Vía, Madrid, la tienda más grande de alguna magnitud.

Volvamos a la foto del garbeo de Albert Rivera por Europa Press.  Corte de pelo, ojeras, ya no le falta más que el virado a sepia para recordarme a los oficiales de banca que salían en las películas de los 50. A mi propio abuelo que trabajó en eso, aunque él no llevaba ropas tan elegantes.

rivera.europapress.vice

¿Hasta en eso les modelan? Pues no deja de tener su importancia en el conjunto por aquello de los gatos y las liebres. Porque a ver, guapos son estos. Incluso, varios de ellos también por dentro y mucho. Y ya está bien de abaratarlo todo.

guapos

No podemos esperar

Lema con el que se convocó el 15M en 2011. Arranque de la manifestación en Madrid

Las altas magistraturas del pensamiento oficial ya lo tienen decidido: no prevén grandes cambios en las elecciones españolas y respiran tranquilos porque sus intereses siguen estando a salvo. Aún son posibles sorpresas pero harán lo posible por evitarlas. Los elegidos –lo estamos viendo estos días- se organizan entre ellos para asuntos de trascendencia: Pedro llama a Mariano, Mariano llama a Albert. ¿A Albert también? Si alguien pregunta, se argumenta que su partido –no él- es oposición en Catalunya. Sí, con Albert también pueden contar. Y luego ya a Pablo Iglesias, marcando jerarquías y estrategias. Al deteriorado armazón político español, le vino dios a ver con la declaración de los independentistas catalanes. Y no hace sino reforzar el mapa de siempre.

Rajoy, Sánchez, Rivera… Todos ellos son considerados por el sistema  gente seria y de fiar y con un programa económico realista, sin experimentos: el capitalismo total. El que, libre de ataduras y prejuicios, ha logrado una hazaña sobresaliente: que el 1% de la población mundial tenga tanto dinero como el 99% restante. Es decir que todo cuanto poseemos cada uno de nosotros, sumado a lo que tienen todos los europeos, africanos, asiáticos, americanos del norte y del sur, oceánicos varios incluyendo neozelandeses y australianos,  equivale a lo que desborda las arcas de una insignificante minoría. Como debe ser. Ya lo decía Adam Smith y su carnicero y sus incontables intérpretes. La forma de lograrlo es asunto baladí en estos tiempos.

El programa económico realista del neoliberalismo ha conseguido récords de desigualdad en tiempo de plusmarca. En España, en estos cuatro años de gloria del PP, se ha duplicado la pobreza infantil de forma que es hoy “l a mayor desde que existen los registros”. Esos cuerpos que crecen con carencias limitando su desarrollo son daños colaterales. El mercado se regulará solo. Algo que, según demuestra la ya larga experiencia, ocurrirá cuando a las truchas les crezca pelo.

Cuanto se les diga a estos ilusionados ejércitos del ultraliberalismo es inútil. Saldrán a la selva desnudos a batirse por el porvenir, por la sanidad, la educación, la acera que se construirán para andar, el futuro, sin ninguna cobertura. A salvo de la que cajas, bancos y grandes empresas prestan a los pastores de este disciplinado rebaño.

Enaltecidos, todavía se han tapiado más los oídos y forman un muro de grueso hormigón. Allí sigue peleando por  el liderazgo el PP que aún lidera las encuestas por muy increíble que parezca. Ciudadanos como nuevos contratistas de la obra, sus diversos primos periféricos, y el PSOE que no quiere, de entrada, que el neoliberalismo siga haciendo estragos sobre la población pero que a veces no tiene más remedio. Menos mal que en un alarde coherencia se halla inmerso en  proceso de regeneratrización que puede dar grandes frutos.

Queríamos dejar de ser mercancía a manos de políticos y banqueros, pobres de nosotros, y nos han servido tres tazas que a varios miles se les han subido a la cabeza. A sus herraduras vamos a acabar atados, si nos descuidamos. Es que no podía ser porque alguno tiene “mucho ego”; el resto no, el resto ha hecho voto de humildad y de obediencia a los deseos de la ciudadanía.

Hay quienes valoran la tentación de conformarse –una vez más- y se dicen que, si ahora no se produce un cambio sustancial, ya se hará dentro de cuatro años. Tras reforzar al sistema transfundiéndole sangre joven –que no nueva-. Tierna ingenuidad.

Lo peor es que muchos no podemos esperar.

Un tercio de los niños españoles que viven en la pobreza no pueden esperar. Tampoco el resto, toda la infancia y adolescencia, a recibir una educación en valores que le forme para enfrentarse a la vida. A ésa sí que le han puesto afilados cuernos y no se aprende a lidiarla en aberrantes escuelas de tauromaquia.

No pueden esperar los jubilados a que, ordeñada hasta la extenuación la hucha de las pensiones, un milagro les devuelva el trabajo que entregaron a la comunidad. A los tiburones ultraliberales, las pensiones les parecen un dispendio. A los escualos dulces también.

Ni los trabajadores a que la subasta de su empleo les permita pagar sus gastos y su futuro. Ni los emigrantes a un mundo laboral que los acoja de nuevo en su país: no hay, ni habrá trabajo decente para todos por este camino. No pueden esperar los enfermos a que su dolencia cure con tisanas porque las medicinas son “caras”. Ni los dependientes y crónicos a que un gobierno vuelva a considerarles personas y no “gastos” o “estorbos” –en la Inglaterra de Cameron, ya pasa-. Ni a que todo deje de tener un precio. No se puede esperar a vivir más adelante mientras el presente ahoga.

No podemos diferir el momento de que nos devuelvan las libertades recortadas, el estado de democracia y de decencia que se ha perdido.

No podemos dar más tiempo a que sea derrotada en las urnas la mugre ciudadana que no tiene empacho en votar a corruptos.

Cuatro años más así. Creciendo en abusos. En desfachatez. Sigue sin haber pan para tanto chorizo, ni temple que resista tanta desvergüenza. No podemos aguardar más, precisamente, a que nuestra esperanza se agote.

viñeta.muerte

*Publicado en eldiario.es

Los británicos tienen quienes les defiendan de los abusos del gobierno

Cá,ara de los Lores

Cá,ara de los Lores

La Cámara de los Lores británica acaba de tumbar una ley del gobierno conservador de David Cameron que, según cuenta la periodista Soledad Gallego-Díaz,  “supone reducir sustancialmente las ayudas que reciben las familias más modestas. Los lores creen que no hay nada más importante que el debate sobre la aplastante desigualdad que padece el Reino Unido, hasta el extremo de hacer algo de lo que no se recuerda precedente histórico: oponerse a una ley aprobada por los Comunes”.

El Instituto de Estudios Fiscales del Reino Unido cuantifica en 1.000 libras la pérdida de ingresos de tres millones de británicos con la medida que proponía el gobierno Tory.  Iba a comenzar a aplicarse en diciembre. Ahora no se anula pero se va a retrasar la entrada en vigor 3 años, tiempo en el que ya se habrán celebrado nuevas elecciones. Una suspensión en la práctica.

Algunos observadores temen que David Cameron reduzca el poder de la Cámara Alta británica, como respuesta, o que introduzca nuevos miembros conservadores de su cuerda, según NewStatesman o The Independent.

Lo cierto es que entre los propios conservadores británicos cunde la alarma por los drásticos recortes que está aplicando Cameron cuando se ha visto con mayoría absoluta. Piensan en los electores, en sus votos muchos de ellos, pero bueno es que alguien se ocupe de ellos y no de los intereses empresariales que los utilizan.

También la Iglesia anglicana ha intervenido. Para el obispo de Portsmouth, el reverendo Christopher Foster, la medida era «moralmente indefendible». El de York dijo que era dejar a las familias «en manos de usureros».  Así lo recoge también The Independent. 

Recordemos que el Tribunal Constitucional de Portugal tumbó en su día recortes abusivos de Passos Coelho, ese presidente conservador a quien el presidente de la República de su mismo partido, Anibal Cavaco Silva, quiere mantener en el cargo aunque los ciudadanos no le han dado la mayoría en las elecciones.

Las reacciones de esta feroz Europa azul ya vemos por dónde van. Recortar poderes o manipular resultados.

Lo cierto es que produce una extraña emoción, teñida de dolor, ver que en algunos países los ciudadanos tienen quienes les defiendan, con el poder de lograr medidas efectivas. Los propios conservadores que no forman una piña de intereses y la iglesia en Gran Bretaña. Los tribunales independientes, en su día, en Portugal. Que la separación de poderes existe todavía.

¿Y todos nuestros prebostes qué hacen? Es hora más que sobrada de cambiarlos.

Rajoy admite que no se ha explicado bien

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Es lo que nos cuentan buena parte de los medios, tras las declaraciones del presidente del gobierno y del PP, sobre todo del PP, en TVE. Incluso van más allá, dicen “acepta” que no se explicó bien, se supone que “acorralado” a preguntas. Y es mayoritario que utilicen la expresión “la entrevista que concedió a TVE”. Ahí él, como un jabato, arrostrando el riesgo de preguntas enlatadas de ciudadanos seleccionados y las de la cadena pública nacional que ha quedado para lo que ha quedado.

Pero en cierto modo los colegas tienen razón: Rajoy no se ha explicado bien.

Debió decir en algún momento que su acción de gobierno estaba encaminada a favorecer a las grandes fortunas -las gentes “de bien”- a costa de la mayoría. Y que en eso se ha lucido, ha logrado un éxito rotundo.

No contó el festín de recortes que nos ha practicado en asuntos fundamentales (un 35% en gasto sanitario a modo de ejemplo). El rescate bancario que no recuperaremos. O el aumento récord histórico de la Deuda Pública que nos ata para el futuro. No lo explicó. Ayer, ni bien, ni mal.

Ni que ante ingentes pruebas de corrupción «a saco» y Cajas B de su partido, miraría al tendido negándolo todo. Son pequeños garbanzos negros en un lago transparente. Ya. Incluso niega que haya presiones en la justicia o decisiones tan escandalosas como la que hemos conocido hoy: la misma jueza que archivó el borrado de los ordenadores de Bárcenas en el PP, archiva ahora una acusación contra Blesa usando un dato contable ficticio. Resortes debe tener el Estado de Derecho para echarle un ojo a estas cosas.

No explicó que la Reforma laboral -su primera decisión- tenía como objetivo abaratar el trabajo de los españoles y privarles de derechos laborales. De ahí que, primero, las cifras del paro siguieran aumentando a ritmo vertiginoso y ahora haya logrado ya lo propuesto: crear empleo pero considerando empleo al trabajo a tiempo parcial y temporal por el dinero que el empresario guste mandar. La precariedad ha logrado ya que se acepte lo inaceptable. Otro sobresaliente para Rajoy y su PP. Pero no, no lo explicó bien. No lo ha explicado todavía.

Tampoco ha contado en ningún momento que se trataba de regresar en derechos y libertades a momentos muy negros de nuestro pasado. No se ha explicado, pero lo notamos: leyes y códigos mordaza o de enjuiciamento criminal que favorecen a los corruptos, según dicen los expertos en justicia: jueces y fiscales hasta conservadores.

Ni ha explicado en absoluto, aunque por el tufo a naftalina se veía, que se trataba de recrear el franquismo como en un parte temático, potenciar los toros, con una FP y todo. O las labores domésticas (con otra FP al canto). De traer a la televisión a la caspa del antiguo régimen, a lo que queda de ella, o a sus vocacionales herederos.

Y, desde luego, tampoco explicó bien  que agarraría por las partes pudendas o por la cartera  o por la vocación a comunicadores que dan los mensajes convenientes.

No creáis a vuestros ojos y oídos, no al estómago de los dos millones de ciudadanos que se alimentan en comedores sociales sin apenas oler las proteínas animales. Ni a esa tercera parte de los niños españoles en el  umbral de la pobreza, no, eso no es verdad, insisten, no creáis a esas criaturas. Ni a los desahuciados de sus casas, o de su salud gracias a los repagos.

¿Ha cambiado alguna de esas circunstancias con ese crecimiento que anuncia sin pudor ni cuestionamiento  Mariano Rajoy Brey, presidente del PP y del gobierno?

Realmente no se ha explicado bien Rajoy. Para qué. Ya tiene quienes le interpreten para crear las condiciones destinadas a que, tras el 20D, todo siga igual. Con Rajoy u otros rajoyes que un día, cercanos otros comicios, terminar por “aceptar” que no se explicaron bien. A los que queden. Demostrará el éxito que se obtiene no explicándose bien o admitiendo que no se ha explicado bien en el momento oportuno.

Ese que nos permite tener a este presidente y con perspectivas de ser reelegido. Con ayuda de la savia nueva derecha-ultraliberal, naturalmente. O del socialismo neoliberal reformado.

Rajoy repitió expresión en la declaración promocional ante periodistas que llamaron rueda de prensa. Se puso por unos momentos la de responder a Carlos Alsina de Onda Cero. Se repuso enseguida y ya luciría el resto del día la que llevó a TVE.

Rajoy repitió expresión en la declaración promocional ante periodistas que llamaron rueda de prensa. Se puso por unos momentos la de responder a Carlos Alsina de Onda Cero. Se repuso enseguida y ya luciría el resto del día la que llevó a TVE.