Utopía, compromiso, lucha, amor

La bolsa va de batacazo, según lo previsto, y el euro cayendo a mínimos históricos frente al dólar. Los “expertos” le llaman “la primera crisis del euro”. No sé por qué no relacionan datos, ni actualización su memoria: lo avisaron. Se reunieron unos cuantos poderosos a cenar y decidieron hundir el euro para forrarse. Para que rebosen sus arcas hasta no poder ni contar lo que hay dentro. Enlazo una ves más sus declaraciones.

Tampoco sacan conclusiones de que desde la OCDE al ministro Corbacho nos aconsejan hacernos “planes privados de pensiones”. Dudan de que, más pronto o más tarde, el sistema público pueda responder en ese punto… después de haber trabajado y cotizado toda la vida. Pero –y ahí es imprescindible relacionar conceptos- miles de británicos metieron sus planes en BP y ahora –tras el desastre del vertido en el Golfo de México- se van a quedar sin ellos. Tal cual. Se lo escuché al corresponsal de Cuatro. Ninguna referencia a ello en la prensa española.

No hablemos ya de libertades, atropellos, impunidad. El sistema nos avasalla. Sólo la gente, la sociedad, podrá cambiar esto. No sé si terminará por hacerlo cuando una inmensa mayoría se vea con el agua al cuello. O ni siquiera así. Si tragará con la miseria y con los abusos.

Encontré en mis joyas de archivo un reportaje que le hice a Lluís Llach, a finales de los 80. He seleccionado un par de fragmentos. José Antonio Rodríguez puso su maravillosa voz a las letras de Llach, y el artista habló de la utopía, el compromiso, la lucha y el amor. Me siento tan profundamente identificada con lo que dice que ha sido como una revelación.

Así es. Iñaki Gabilondo lo dijo al leer mi último libro. Es amor, no odio. Inmenso. Apasionado. Despechado. Pidiendo a gritos su regeneración, que esté a la altura de nuestros sentimientos, de lo que se pide de él. Es amor a los que pierden la partida. Auténtico odio a la mayoría de sus causantes no hay. Quizás asco, desprecio. Es amor al ser humano, a lo que guarda dentro para salir de sí mismo y emprender una empresa común. Sin la utopía nada hubiera avanzado. Sólo se consigue lo que se intenta. «Ellos» lo hacen. Para su lucro. Por su desmedida avaricia. Por sus ideas retrógradas. Por egoísmo. Somos más. Débiles e inconexos tal vez pero necesitando cambiar las cosas. Para nosotros. Para los demás. Por amor.

(Gracias por la edición, Piezas 🙂 )

La Europa viciada

En el más puro estilo Rajoy/Aznar/Cospedal y comparsa, compareció el nuevo presidente húngaro y dijo que su país estaba en la miseria y que sus predecesores habían mentido en las cuentas. ¿Resultado? Batacazo en las bolsas, la temible “intranquilidad” de los mercados. De poco servirán las excusas y matizaciones posteriores de que no era para tanto, el missil ya ha salido.

El mayor varapalo (paradójicamente por el anuncio de la bancarrota húngara) se lo ha llevado España. El viernes el diferencial de la deuda española con la alemana subió hasta los 192 puntos básicos. Se pagó a 4,58%. Estamos al borde del “bono basura”. Pero Rajoy y Aznar –ni siquiera enlazo sus envenenadas e irresponsables declaraciones- siguen azuzando la llama para contribuir al hundimiento de nuestro país. ¿Esperan llegar a la Moncloa, decir que los socialistas lo hicieron muy mal y que todo se solucione? Hungría es el ejemplo. La niñería de su nuevo gobierno les va a costar muy cara. También a nosotros, en un mercado “globalizado”.

Una encuesta de El País dice este domingo que el 77% de los españoles no quiere que repitan de candidatos ni Zapatero ni Rajoy. Es la frase de moda, un latiguillo que uno escucha allá donde vaya: “Zapatero está acabado pero… es que votar a Rajoy…”.

Poco importa ya quien ostente el cargo de presidente de un país. Quizás algo, en los fuertes como Alemania o Francia, Gran Bretaña incluso. Gallardón ganaría las elecciones con algo más de ilusión ciudadana, aunque duplicara el déficit con obras megalómanas y despilfarro. Entre los socialistas apenas veo coherencia y brillantez en gente como Elena Valenciano, Jaúregui o Madina, no se si alguno más. Pero las decisiones las tomarán los “mercados” y “Bruselas”.

En 1992 se firmó el Tratado de Maastricht que dio origen a la Unión Europea tal como la conocemos. Expurgando viejas cintas de Beta he encontrado auténticos tesoros –de los que espero daros cuenta-. No es el mayor, pero me ha parecido interesante este reportaje sobre Maastricht, porque refleja algunos defectos de partida. Por cierto, la tenue critica contenida en el reportaje me costó salir durante unos años de Informe Semanal.

Gran Bretaña, como tantas veces, lastró el proyecto. La Europa económica se impuso a la Europa social, no se solventaron errores estructurales que han acabado –veinte años después- con una UE anquilosada y burocrática.  Además de exponente de ineficaz despilfarro: contar con un presidente permanente, por ejemplo, nos cuesta seis millones de euros anuales.  Los ínfimos sueldos españoles subían el 8%, Europa y el PP los congelaron prácticamente y nos hicieron perder un 4% de poder adquisitivo en la década 1997/2007, según la OCDE). Y Europa no ha llegado a ser lo que se propuso, seguramente ayudada por esas lacras. Interlocutor con EEUU… y con Japón, se decía. Surgió la China agazapada, tras liberalizarse el comercio en 2005. Anecdóticamente, la moneda finalmente pasó a llamarse euro. Y ahora el euro sufre los embates de la especulación calculada.

  Europa es «azul», y azul es el mundo -hasta el rojo- sucumbido a los intereses de especulación económica. El Príncipe de Asturias Alain Touraine, como ya apunté, culpa a esta Europa -no a la idea que tanto amamos-  de los problemas que padecemos. Y cada vez somos más los que creemos que esta crisis no se resolverá. ¿Algo más que apuntar?

El embajador de Israel y los accidentes de tráfico

«Sí, nueve personas han muerto en ese acto. Pero 155 murieron en un ataque terrorista en la India la semana pasada. ¿A quién le importa? ¿Ha oído algo de ello? Veintitrés españoles han muerto en las carreteras en el último fin de semana».

Raphael Schutz, aún embajador de Israel en España, en El Periódico.

 Nuestro presidente está muy ocupado, lo sabemos. Entre sus tareas,  ir a dar explicaciones y «jabón» a un club privado de poderosos  de gran influencia en el gobierno del mundo (por cierto, este sarao nos cuesta 600.000 euros del erario público). Y estudiar cómo regala el despido a las empresas que aleguen problemas económicos. Pero, si le quedase tiempo, debería expulsar inmediatamente del país a este sujeto,  Schutz,   que representa los intereses de Israel en España. No es una boutade, es intolerable.

La actualidad de la mañana o cómo no salir de la perplejidad

«¿Quién dice la verdad? ¿El embajador israelí o los «molestos» testigos?”, el “presunto” periodista, se queda tranquilo con su osadía: la ironía al calificar a los testigos. Equidistania en estado puro. La desinformación.

El mensaje va calando. Ya hay dos versiones. Ya puede uno elegir sin contaminarse… de criterio.

Hace unos días, en una cena de cumpleaños, la amiga de una amiga –rusa por más señas-, habló de que “la mejor época de España fue cuando mandaba Franco: os sacó de la crisis”. Ante mi firme respuesta, la homenajeada dijo que había que ser demócratas y escuchar todas las opiniones. Pronto veremos a asesinos y todo tipo de delincuentes argumentar sus razones en paridad con sus víctimas –que “algo habrán hecho”-. ¡Qué digo! Ya los vemos.

Y no hablo de la pura basura «informativa» y casi -y sin casi- delictiva. No, que se me alteran los jugos. Y están para pocos trotes.

Por lo demás, las gentes de bien –excepto los titulares del concepto: el PP- saludan la valentía de Zapatero. En la pugna entre el neoliberalismo salvaje y la sociedad a la que se debe, ha optado por ser buen chico y hacer lo que le mandan. Así está “homologado”. Él. Ciertamente, apenas se puede hacer otra cosa en el equilibrio de fuerzas actual, pero en la tesitura de tener que  ser “valiente” así, debía haber puesto todo patas arriba en lugar de seguir la senda.

En El País una encuesta: ¿Estás dispuesto a reducir tu horario y sueldo para contener el paro? La mayoría dice que sí. ¿Insólitamente solidarios? No, Desinformados. Una reducción del sueldo español, no es lo mismo que una de un europeo de primera división.

Un aliento en el paseo mediático. Fontdevila en Público. El humor más lúcido e informativo que nada.

O Bernardo Elrich, en El País:

Y ahora lo que textos que he guardado hoy como documentación para mi novela –si decide salir de su gestación-:

Ésta sumamamente interesante a tenor de los planes de «reforma» laboral:  Se les habían extraviado 161 entes públicos autonómicos. Con sus sueldos y demás.

Aguirre se gastó 1,4 millones de euros en poner la primera piedra de la paralizada «ciudad de la justicia«. Ésta es de ayer, pero ayer estaba malita disfrutando de la sanidad madrileña.

Cohechitos en Galicia. Juicio. «Financiaremos la ruptura del PSOE para que no impugne el plan general». Las escuchas policiales revelan manejos para sobornar a los socialistas. Ay, pero ¿las escuchas no crean indefensión? recordemos que Garzón se enfrenta a juicio demandado por ¡Correa! por esto mismo. (Lamento recordar a Garzón, ya no es noticia).

Un testigo revela al juez que Trillo se reunió con el jefe del sastre de Camps. ¿Iría a encargarse un traje?

Ah, pero también he guardado un artículo de un peligroso bolchevique: Alain Touraine. Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades:

El neoliberalismo está llevando a la Unión Europea al fracaso. El modelo occidental cruje en manos de especuladores voraces y bancos todopoderosos. Es imprescindible devolver al trabajo la parte del producto social que le ha quitado el capital y restablecer el vínculo saludable entre la función financiera y las funciones de producción.

 Y a nuestro José Luis Sampedro le han dado el premio Menéndez Pelayo. ¿Ayudó que parte del jurado estuviese en México?

Me voy a desayunar:

Mujer y Homo Economicus

¿Ingenua? ¿utópica?…
¿Real? ¿eficaz?
Así ve ATTAC TV a las mujeres invisibles, hoy situadas ante el Homo Economicus.

Gracias @offthere

Israel/Comunidad Internacional: el guión previsto

El “incidente” en el que Israel ha atacado en aguas internacionales a una flotilla pacifista, está cumpliendo el programa habitual –del que ya hablamos ayer-. Israel tiene derecho a defender su seguridad, atacando un barco en aguas internacionales. Lo tiene a matar, herir y secuestrar porque las víctimas no pusieron la otra mejilla en el ilegal asalto, y osaron usar tirachinas y un palo, e incluso arrebataron a los soldados israelíes un arma. Lo tiene a imponer la censura y no contar quienes son las víctimas, y servir un vídeo parcial de los hechos.

Lo tiene. El Consejo de Seguridad de la ONU “lamenta la pérdida de vidas y condena el ataque a la flotilla”… pero no a Israel. EEUU se ha expresado en similares términos. Ya hemos leído firmas “de prestigio” escribiendo: “Es posible, sólo posible, porque aún no se conoce nada del trasfondo, que algunos de los participantes en la flotilla desearan que acabara ocurriendo lo que ha ocurrido”. Aún cuando, el primer artículo del libro de estilo de su periódico afirma: El rumor no es noticia. A su lado, sin duda, razonadas opiniones de condena. Es la pluralidad.

Ya hemos oído también a la televisión pública estatal –tan “objetiva” ella-, añadiendo en todas, absolutamente todas las informaciones sobre el caso, “la llamada” flotilla de la libertad. Purismo absoluto. Menos mal que algunas de las noticias servidas se saltan la gris norma de la Casa, poniendo datos y calor en sus textos. Estoy hablando de medios serios, dejemos a un lado panfletos de ultraderecha que justifican el ataque sangriento sin cuestionar una coma de lo que dice Israel. Ni mucho menos el fondo que ha llevado a esto. ¿Dónde están las 35 resoluciones de la ONU que exigen el fin del bloqueo de Gaza?

También hemos tenido en todos los medios las declaraciones del inefable embajador judío en España –una pura ofensa a la inteligencia y a la ética- en paridad, o con predominio de éstas sobre otras.

Las imágenes de las manifestaciones de condena ante las embajadas israelíes, resaltan a fieros y morenos árabes quemando banderas.

Al decir hace unos días, simbólicamente, que estamos aprisionados entre Goldman Sachs y Al Qaeda, se nos olvidó Israel, y su lobby (económico e ideológico) infiltrado en todos los estamentos de poder del mundo.

Javier Valenzuela vuelve a contar claves:

“Israel piensa para empezar que cualquier cosa que haga, desde utilizar pasaportes falsificados de países amigos para cubrir a sus sicarios hasta bombardear con fósforo poblaciones civiles, está más que justificado. Piensa que las víctimas judías del Holocausto le conceden una patente de corso eterna, del mismo modo que la Biblia le concede un título de propiedad eterno sobre Tierra Santa. Y luego Israel sabe que al final eso que en estos momentos elpais.com llama “clamor internacional” queda siempre en nada. De eso se encarga el potente lobby judío en Estados Unidos (y en otros países). Aunque Obama quisiera reaccionar como la salvajada se merece, alguien en su gabinete le estará recordando que en otoño hay elecciones legislativas en Estados Unidos, por no hablar de su propia reelección en 2012”.

Es lo que hay.  El guión previsto, el que termina con la palabra impunidad, en lugar de fin porque… continuará.

La impunidad de Israel

Así ve Forges en El País el asalto israelí a la flotilla

No vivimos en un mundo de niños. Salvo que elijamos de él (al margen de su adiestrada inmadurez)  la máxima que argumenta el matón de la clase: “Ha sido él”. Cabía esperar lo peor para los utópicos y arriesgados activistas de los Derechos Humanos que “desafiaban” –con material de construcción, juguetes, alimentos y medicinas- a Israel. 700 personas de 50 países y diferentes ideologías, parlamentarios, un premio Nobel, pretendían llevar esa ayuda a la asediada Gaza y sobre todo llamar la atención sobre el bloqueo que sufre el territorio palestino desde hace 6 años. Pero esto es la guerra, la decretada por Israel. Ya ha salido algún portavoz del gobierno hebreo diciendo que los activistas llevaban armas. Ya han admitido que han atacado en aguas internacionales (contraviniendo los tratados internacionales). Ya hemos escuchado, como es habitual, la exculpación de Israel que siempre actúa “en legítima defensa” frente a los ataques palestinos. Se les ha ido la mano con pacifistas, veremos cómo lo encajamos en el puzzle.

En mi carrera profesional siembre observé –y así lo escribí- que los muertos no valen en igual en todas partes. Hace unos años cifré la equivalencia en 1 israelí por 5 palestinos. El porcentaje se ha ido elevando notablemente.

Prácticamente la primera entrada de este blog fue para denunciar el ataque israelí a Gaza en la Navidad de 2008. Su saldo: 500 palestinos muertos, 1.300 heridos, dos tercios de los edificios derruídos –y así permanecen hoy-, millón y medio de palestinos bombardeados, encarcelados, sin poder huir a parte alguna, sin comida, sin medicinas… sin apenas periodistas que nos mostraran las auténticas dimensiones de lo que estaba ocurriendo en Gaza (porque las autoridades israelíes no les permitían entrar). Usaron, además, el prohíbido fósforo blanco, según terminaron confirmando tras algunas denuncias. ¿Quedaba algo más por hacer?

Israel se defiende –dice y dicen- de los ataques palestinos. Con cohetes de fabricación casera. y otra arma de gran sofisticación: piedras. Entretanto, Israel responde con la más moderna tecnología en el arte de matar, misiles incluidos. No hay más que ver la cifra de victimas de uno y otro bando de esta guerra no declarada.

El pueblo al que Dios prometió una tierra donde asentarse fue brutalmente gaseado por el nazismo. El mundo se conmovió, aún nos conmueve y nos irrita aquella atrocidad perpetrada hace más de 70 años, pero el tiempo ha convertido a Israel en mano exterminadora. Otro Dios alienta a los palestinos -según arengan sus líderes-, pero no hay nada ni nadie más, realmente eficaz, de su lado. El holocausto no puede servir de coartada para justificar acciones similares. Y, menos aún, el silencio cómplice de todos los gobiernos supuestamente civilizados. Cuando el “querido gobierno” israelí mata, está quitando la vida. No hay dos versiones, dos lados, dos visiones. Treinta y cinco resoluciones de la ineficaz ONU y sus antidemocráticos derechos de veto piden a Israel volver a las fronteras iniciales y nadie les obliga a cumplirlas. Menos aún debería justificarse su sangrienta expansión. Riqueza frente a pobreza desde el principio, ilustración frente a incultura, poder frente y con el odio ciego, fanatismo a partes iguales.

“El Estado de Israel se fundó en 1948 en buena parte del entonces Mandato Británico en Palestina, un territorio en el que vivían cientos de miles de árabes, los que hoy conocemos como palestinos. Esa fundación causó que muchas familias árabes perdieran sus hogares y sus tierras, son los llamados refugiados palestinos”, contaba el ex corresponsal de el País en el área, Javier Valenzuela en su blog. Un artículo magistral con toda la génesis que nos ha traído a la situación actual. Seis guerras, algunas de las cuales atrapan territorios como en la Edad Media y sus “Cruzadas”. Y si alguien lo duda, aquí está el mapa de la “expansión israelí” desde su llegada a la “tierra prometida«.

Esta vez han ido demasiado lejos. Han atacado a europeos (idealistas), occidentales, pero el barco elegido ha sido “casualmente” turco, más bajo en la tabla de clasificación de los muertos importantes. Una vez más se espera la impunidad para Israel. La comprensión, la manipulación de datos. El argumento del “antisemitismo” .El silencio ante el lobby judío, en definitiva. La ONU ha declarado estar «conmocionada», siempre se «conmocionan» con los brazos cruzados.

   Y lo que nunca dejará de sorprendernos a los ingenuos que poblamos el planeta es que se puede infligir el mismo castigo –el exterminio, el genocidio, el holocausto- que se ha padecido. No es sólo el Gobierno, el 80% de la población israelí suele apoyar estas acciones, según encuestas de la televisión pública local. Erráticas vendas nublan la visión. Yo al menos condeno el holocausto, con toda el alma, y también el exterminio palestino a cargo de los israelíes. Una vez tras otra pasamos página y dejamos el conflicto abandonado. Y no se resuelve por arte de magia. Cuando occidente despertó: la impunidad de Israel seguía ahí.

Israel ataca la flotilla internacional de ayuda humanitaria a Gaza

 Nos fuimos a dormir con los peores presagios. Finalmente, Israel ha  atacado a la flotilla de la comunidad internacional que pretendía llamar la atención sobre la situación de asedio que vive Gaza. Entre 12 y 16 muertos y numerosos heridos se atisba como balance.

   En tanto se aclara lo sucedido, os dejo con la excelente información  de Mónica Prieto en Cuarto Poder.

¿Dónde se vota al FMI?

Neoliberalismo infantil. Elrich. (Via @Ravena87)

A los “mercados” no les gusta Rajoy. En “Europa” –entiéndase como la misma entelequia semántica que “mercados”- ha sentado mal que no apoyara el plan de ajuste que nos decretaron ambos –“mercados”, “Europa”- más EEUU por la boca de Obama. El periódico alemán Süddeutsche Zeitung publica un texto de su corresponsal en España Javier Cáceres titulado: “Baile español en la cuerda floja”:

“Esto es malo también porque el mayor partido de la oposición, el Partido Popular, no hace ningún tipo de amago para recomendarse como alternativa. Debido a numerosos casos de corrupción está ocupado consigo mismo. Además, a pesar de que la situación requiere un consenso por encima de los partidos, ha optado por una postura de negación. Europa debería tomar nota de que la derecha española casi ha conseguido tumbar el paquete de ahorro – con consecuencias imprevisibles para el resto del continente”.

Lo cuenta Fernando Berlín, que añade también otro dato:

“Tal y como destaca el International Herald Tribune, “los inversores puede que no deseen ver más incertidumbre vinculada a unas posibles elecciones y un cambio resultante en el gobierno en un momento en que España ya está luchando por cumplir sus compromisos con el euro”.

Los españoles, en cambio, parece que están dispuestos a darle a Rajoy – a este Rajoy y a este PP- prácticamente la mayoría absoluta. Es por lo que trabaja el PP, por ocupar la Moncloa. En exclusiva.

Durán i Lleida, el deseado, el conservador que pide «ir más allá» -en el ajuste-, goza hoy de un prestigio inigualable. El otro día en el Parlamento le dijo a Zapatero –traduzco- te apoyo ahora, para que te quemes, y, de aquí, a 5 meses, cuando la labor sucia esté avanzada, convocamos elecciones y ponemos al PP con nuestro apoyo. Dilató la decisión hasta el debate de los presupuestos. Con lapsus y todo: «no me voten».

CiU repite la misma estrategia que en 1995 con González. Exacta. Su mala memoria no les permite recordar que, a larga -su apoyo al PP-, les costó el gobierno de la Generalitat y, que vaya por dios, se destaparan algunos asuntos turbios de su gestión. Los ciudadanos catalanes suelen ser en general bastante civilizados.

Estamos hablando de un país tan ajustado ya por políticas conservadoras anteriores que, como describe y argumenta Vicenç Navarro, está “a la cola de Europaen inversiones sociales. Incluso ya nos sobrepasan, sí, Grecia y Portugal. Pero es lo que tiene no invertir en educación –como pide, por cierto, la política del FMI que considera este apartado, con la salud, gastos a reducir-.

Otra desprestigiada e incontrolada agencia de calificación, Finch, nos ha bajado la nota. Estamos en el punto de mira de los “mercados” y no van a cejar hasta conseguirlo. Cuentan con muchos aliados en España.

Pero no les gusta mucho Rajoy –se comprende-. Pienso que preferirían a la Tatcher que se cargó Inglaterra, pero a la española. Esperanza. Que hasta habla inglés.

No sé en realidad que planes tendrá para nosotros en ese punto el FMI y sus representados: los “mercados”, pero, como estamos ya diciendo muchos, ¿dónde se vota al FMI? Vaya, que esto no funciona así.

¿Por qué diablos no sale Zapatero a explicar a los ciudadanos lo que ocurre y pedirnos ayuda? Yo de él dimitiría ahora mismo. Y dejaría que el reinado de jauja llegara con el PP. Empleo, subida de salarios, pensiones, amor descontrolado por los trabajadores. Cospedal creo que ha dicho que son «el partido de los trabajadores». Les avala, entre otras cosas, la inigualable gestión ahorradora de Madrid (Ayuntamiento y Comunidad) o la Comunidad valenciana.

  Al menos que se explique Zapatero -y deje de dar palos de ciego-. Habría que poner en las televisiones los mismos minutos de Rajoy, o de Cospedal, para ser «objetivos», y no dar ni un dato no vaya a ser que nos empachemos. Pero, venga, que ya llega el Mundial y seremos felices.

La fase «D»

Dice mi querido Vicente Romero en su blog que se encuentra en fase ‘D’: decepcionado, desilusionado, deprimido, derrotado. Así estamos muchos. Añadiendo “des”:  desmoralizados, doloridos, desmontados, desnivelados, desgastados, desdibujados, descompuestos, descascarados, desazonados. Todos, salvo los que -ahítos de júbilo- aspiran a pillar más poder, todo el poder, en medio de una degradación de tal calibre que su opción la tomaría cualquier persona sensata como una navaja candente donde asirse cuando un precipicio se abre -que se abre- a sus pies. No sólo eso. Sin duda, representan el total afianzamiento del sistema que nos ahoga, con barra libre para recortes, privatizaciones, o la inmensa desfachatez –también con “de”- de su descarada hipocresía:  pedir ahorro y gestión cuando se tiene el ayuntamiento más endeudado de España, Madrid, copando el 23,5% de la suma que deben todas las corporaciones municipales del país, o dos comunidades entre las más endeudadas –Valencia y Madrid, la primera es Cataluña-.

Mirar al gobierno cautivo y desorientado, a todo el PSOE colaborando en el desatino, es sentirse en una barca con todo el casco agujereado. Estamos desprotegidos –con “de”-. Porque ahora el sistema, los mercados sí querrán algo más a Zapatero y su ejecutivo, pero nos está asfixiando a todos, secundando el atroz neoliberalismo que retrotrae a los más injustos periodos de la Historia. Sobre todo por representar un retroceso sobre lo ya conseguido y con gran esfuerzo.

De él forma parte lo que hoy cuenta el diario inglés The Independent, y que recoge el blog Guerra Eterna, de Iñigo Saénz de Ugarte. La doctrina que nos hace a todos responsables del desastre dice que hay que tener ipods, ipeds, ipuds, iipids, ipads, y todo lo que nos manden comprar, y a todos los niveles. Pues bien, leed las condiciones laborales para la fabricación del último juguete tecnológico en China. Desastre, despropósito, desquicie, degeneración, todo con “de”.

  • Jornadas de 60 horas semanales pactadas con Apple.
  • Un 54% de ellas vulnera esas condiciones, en general con jornadas superiores.
  • Un 39% no respeta las normas de seguridad.
  • Los trabajadores cobran 35 céntimos de euro a la hora.

Lo más despreciable – y sinónimo de vomitivo, repugnante, repulsivo, inmundo, mugriento, hediondo, infecto, asqueroso, pútrido o nauseabundo-, es lo que dicen algunos comentarios de españoles a esta noticia:

  • No entiendo como algo así puede ser portada de un periódico. Muchísimos de los productos que compramos son fabricados bajo condiciones inhumanas o almenos precarias y a nadie le tiene que importar, pues de ello dependen su bajo coste y accesibilidad.
  • Sensacionalismo barato, que lo ponga el Independent pasa, pero, Iñigo, sabiendo como sabes que la inmensa mayoría de los productos que usamos y que son fabricados en China lo son en esas o peores condiciones…. ¿ o es que los de HP son fabricados en condiciones europeas?

¿Dimitimos descorazonados? ¿O despertamos? ¿Desatascamos la “D” y abrazamos el abededario completo? Así podríamos hablar de justicia, equidad y fraternidad, libertad pero para todos, para que todos dispongan de la opción de elegir. Se parece tanto al lema francés con el que el liberalismo se presentó en sociedad. Pero degeneró. Démosle puerta ya.

Claro que la desvergüenza y descaro de los principales actores del drama, puede acabar con la crisis en breve, por métodos insólitos. Ahora sí:

Lehman Brothers demanda a JP Morgan al considerarlo responsable de su quiebra. Se ha abierto la veda, demande -con «de»- Grecia. Y España. Y todos nosotros unidos. Sin demora. Y con el dinero en la mano, devolvamos a este mundo la Democracia.