Mundos paralelos

No me preguntéis por qué pero ya es tradicional que me encuentre en medio de todos los fregados. Amanezco en metro desde la estación de Sants en Barcelona a la Plaza de Espanya, y me topo con los estudiantes protestando ante el Congreso de Móviles. El metro sería cerrado poco después en ese punto. Enorme despliegue policial. Mi escueto móvil (casualmente) apenas capta, al fondo, las impresionantes tanquetas con sus luces azules girando.

Poco tiempo para descansar y llegar a tiempo a la presentación de La energía liberada en Barcelona. La primera sorpresa en el impersonal hotel es que hay una señorita rubia sentada en una mesa a la salida del ascensor en mi planta. Igual que ocurría en los hoteles del Moscú soviético. Ésta no pregunta ni fiscaliza nada: está para ayudar. Y tanto que me consigue un cargador de móvil que he olvidado. Pero es la primera vez que veo en España tal cosa. Hay también un guardaespaldas. No alguien de seguridad, pinta como digo.

La habitación helada. Pongo la calefacción pero sale más helada aún. Me persigue el duende del frío en los hoteles. Me explican que durante el festejo de los móviles ponen refrigeración el lugar de calor y me suben una manta. Estupenda, eso sí. Me cobran por un cortado en la cafetería 3 euros. Me preguntan si soy cliente del hotel.

Estoy metida en un mundo encapsulado, mientras la vida se manifiesta fuera. Cuando salgo los ejecutivos extranjeros fotografían… precisamente el despliegue policial. E imagino que palos como estos que circula por Internet. Ay, con lo que les preocupa la imagen de España.

Al acto acude muy poca gente (confluyen dos manifestaciones y un encierro estudiantil al mismo tiempo). Pero es de un enorme nivel. Rosa María Calaf está tan indignada como yo -y puede que aún más- con el periodismo actual y su dejación de la responsabilidad de informar sobre lo que la gente debe conocer debidamente contextualizado. Gerardo Pisarello horrorizado por el poder que nos aplasta que mi libro –dice- explica. Jordi Borja es un fascinante hallazgo de brillantez e ironía. Yo me refiero sobre todo a que sólo los ciegos no ven el estallido social que están provocando. O  algo así. Nos falta Ángels Martínez Castells convaleciente de, entre otras cosas,  los efectos de los recortes en la sanidad catalana (menos mal que ya mejora). Los espectadores preguntan con tino, espantados también de lo que nos está ocurriendo. Nos solidarizamos con los estudiantes. Esa realidad que los voceros de la derecha retratan así:

En el desayuno me saludan con un “Good Morning” y vuelven a preguntarme si soy cliente del hotel. Un desangelado y enorme comedor me ofrece una profusa muestra del estilismo de los ejecutivos de móviles: todos van vestido de negro o tonos muy oscuros, hombres y mujeres. Alguno lo alivia con blanco, una camisa por ejemplo.

Intento disipar mi cansancio subiendo a la terraza que ofertaban “con maravillosas vistas”. El acceso parece ser por escaleras de servicio. Allí me encuentro un mundo: tres plantas para suites y salas de reuniones privadas. Todos hablan en inglés. Pregunto al personal del hotel presto a atender cualquier eventualidad de los angloparlantes cómo acceder a la terraza. No saben. ¿Cómo es posible? Son contratados por obra, no saben ni dónde están. En la cápsula.

Una chica se acerca resoluta…

-¿Es Vd. cliente del hotel?

-¿Por qué me lo preguntan tanto? ¿No voy vestida de negro y no “parezco” clienta de este hotel?

Entonces me explica que no se puede acceder a la terraza porque está alquilada “por el cliente”. Y así me entero que Microsoft ha alquilado todo el hotel completo, el Catalonia Plaza. El cliente quería frío para sus procesadores. El cliente no permite usar todas las instalaciones ¿Por qué diablos me vendieron a mi una habitación de oferta además? ¿Quién? ¡ muchoviaje.com! ¿Quién podía ser si no? La cogí hace tiempo.

En la entrada de Sans, un niño corre entusiasmado tras unas pompas de jabón que le produce su madre con un viejo aparatito manual. Redondas como mundos. Paralelos. Parece no importarle que se deshagan: mamá sabe hacer más.

La lucha por la dignidad no mucho más allá es lo único real. Aunque también lo es, en alto grado, el universo de losas negras que conforman el 1% de la población cuya cadena de desmanes diarios no parece tener fin. Leer hoy las hazañas del PP y su prima la UE, sólo de este día, dan ganas de llorar. Temo que el hartazgo que están produciendo no se desvanezca como las pompas de jabón y produzca serias heridas. ¿Hasta dónde llegará su prepotencia y (lo que es si cabe peor) su ceguera? Mundos paralelos… aunque unos encima de otros.

Mamá no te enfades que fue porque nos dejó Zapatero

El colmo.Y lo hablamos ayer.  Soraya Saénz de Santamaría culpa al gobierno socialista por haber dejado que las Comunidades (del PP casi todas) se relajaran en el gasto. El PP de las autonomías  se desboca si papá y mamá no les vigilan. Y ahora sí hay papás y mamás en el gobierno central. Otra cosa es que la austeridad conduce al suicidio, a incrementar la recesión y las penurias de la mayoría no priviligiada, pero eso es otra historia hoy.

Muy enfadada, con tono de gran autoridad y firmeza, Soraya acusa al anterior gobierno de haber permitido a los chicos de las autonomías que hicieran lo que les vino en gana. Si es que no podíamos dejar a esta España nuestra en otras manos.

 

Y a fe qué gastaron y desde hace años: La Comunidad Valenciana está en bancarrota y Standard & Poors ha rebajado la califación de la deuda de la Generalitat valenciana a ‘bono basura’.

Déficit: sacando del apuro al PP

Tenemos nuevo drama: el déficit se ha disparado al 8,5% que es mucho más del 6% que preveía el PSOE. Quienes más lo han incumplido han sido las comunidades autónomas y a la cabeza Castilla La Mancha, Extremadura y Murcia. El ministro Cristóbal Montoro apunta como responsables «a quienes ocupaban entonces la silla» (se refiere a 2011) y nos pide a los españoles que deduzcamos. Pues bien, a partir de Mayo, Dolores de Cospedal del PP, estaba sentada en Castilla La Mancha (cuando le queda tiempo entre entrevista y entrevista), y otros dos miembros de su mismo partido en la otras dos autonomías. Dado que el déficit es anual -no deuda acumulada- casi dos tercios de cada silla, y de otras sillas más que también se han pasado en los gastos, las ocupaba el PP. Que da igual, vamos, pero está feo eso de mentir con la “herencia”. Y eso que no paran de recortar.

Mira que me gustan poco las matemáticas, pero con gran espíritu colaborador voy a echar una manita al gobierno que se ve tan apurado con estos débitos. Por que resulta que reducir el déficit a lo que se han comprometido con Bruselas -que otra cosa es ese empeño de la UE azul que nos va a llevar a la ruina absoluta-, implica “ahorrar” 44.000 millones de euros, que lo sé, es una barbaridad. También podrían ingresar haciendo que los ricos pagaran los mismos impuestos que los demás, pero eso no se toca. Pues nos apañaremos con lo que tenemos…

¡Todos tranquilos! que no llegue la sangre al río. En el BOE figura cómo aprobamos el 30 de Diciembre de 2011, o sea el PP, una partidita de 103.000 millones de euros a los bancos. Con otra que ya figuraba dispuesta por el PSOE, se presupuestan para ellos casi 200.000 millones para este año. Y añadamos eso que llaman “saneamiento del sector financiero”, para el que han previsto creo recordar que otros 50.000 millones. Cinco mil millones se enterraron en la CAM, y así sucesivamente.

Aún hay más, los 13 mil millones para la Iglesia Católica. Y, si me pongo a pensar, todavía tendríamos más sitios… de donde hacer al  menos una sisa y un prorráteo para que… haya gente que se forre un poquito menos y al resto no nos expriman tanto. 

Pero no, pondremos los informativos, leeremos periódicos, y veremos al PP muy preocupado. Y, con ellos, muchos medios se echarán las manos a la cabeza. Y el gobierno dirá que hay que recortar –después de las elecciones andaluzas, eso sí-. De pensiones, subsidios de desempleo. De educación, de cultura, de ciencia, de sanidad… 

Y la mayoría de la gente -desempleada, acosada en el trabajo, o sin demasiados problemas- dirá: «Hay que sacrificarse. Este gobierno sí sabe lo que hace. Es la herencia. La culpa es de la España de Zapatero».

Hace falta ser idiotas ¿no?

Saque partido a la Reforma Laboral: despida, apriete, esclavice…

 Por más que sea hacer publicidad a estos aprovechados, no dicen sino la verdad…

Gracias a todos los que me lo habéis enviado. El enlace completo aquí.

Les he consultado sobre el precio, y cuesta 814,20 euros, IVA incluido. Por un día.

Sin el diario Público en los kioscos

  Después de cuatro años, el diario Público cierra. Una víctima más de la crisis del periodismo, hija de la Gran Depresión que -a todos los niveles-, nos está tocando vivir. Deja un kiosco en el que dominan las publicaciones reaccionarias, muy crecidas tras la mayoría absolutísima del Partido Popular. El adiós de Fontdevila…

Últim

Y el de Isaac Rosa

Ya sé que hoy es día de lamentar el daño a la pluralidad informativa, la pérdida de una voz crítica, la orfandad de tantos lectores o el hueco que queda en el lado izquierdo del kiosco cuando más falta hace tenerlo cubierto, en tiempos de ofensiva reaccionaria. Pero me permitirán que no gaste mi última columna en repetir tópicos, pues ninguno de ellos ha salvado el periódico, ni tampoco han sido esos lugares comunes y afectados los que han hecho posible que el diario esté en la calle cuatro años y medio.

Yo prefiero despedirme de esta columna con un reconocimiento a todos los que sí han mantenido en pie este periódico un día y otro durante estos años: los trabajadores de Público. Los compañeros periodistas, los compañeros de administración, así como los compañeros colaboradores, fotógrafos, dibujantes, articulistas. Si Público ha sido esa voz crítica que desde hoy echaremos de menos, ha sido por el trabajo de quienes hoy se quedan sin trabajo, y de los que han pasado por aquí en algún momento desde 2007.

Ni la independencia, ni la voz crítica, ni la libertad ni la valentía surgen espontáneamente por fundar una cabecera, ni aparecen de la nada porque así lo quiera la empresa o porque figuren en una declaración de principios. Hay que pelearlos día a día, dejándose horas, esfuerzo, nervios y no poca salud, atreviéndose a mirar donde otros no miran y a preguntar donde otros asienten; hay que dar la cara como la han dado todos estos trabajadores hasta el último día, incluidos estos dos últimos meses tan difíciles en que mantuvieron el periódico vivo, independiente, crítico, libre y valiente pese a la incertidumbre con que iban cada día a la redacción, pese a no cobrar durante semanas, pese a sentirse defraudados, y con razón.

Ya sé que el mundo no se acaba y, aunque no será fácil, todos nos buscaremos la vida, otro sitio donde seguir escribiendo, aquí o en Laponia. Seguramente costará mucho encontrar la libertad que aquí hemos tenido, pero la seguiremos peleando donde nos dejen.

Pero aunque sea un día negro, más de rabia que de tristeza, me resisto a pensar que ha sido en vano, que todo se perderá a la velocidad en que amarilleará el papel del último ejemplar de hoy. Estoy seguro de que Público deja huella, que no hemos fracasado, que todo este esfuerzo no ha sido inútil, y vendrán otros que usen esas huellas para continuar, para averiguar hasta dónde se puede llegar.

Hoy, además de lamentar lo que se pierde, toca seguir comprometidos con el periódico, también los lectores, para exigir que la salida de sus trabajadores sea en las mejores condiciones posibles, pues todo será poco para lo que merecen.

Otro día, si quieren, discutimos sobre qué hay que hacer (y qué no hay que hacer) para tener un medio crítico, y qué lecciones hay que aprender de Público. Hoy, como comprenderán, no tengo humor para ello.

Gracias, un fuerte abrazo y hasta pronto.

¡Se llevan los muebles!

El asunto huele un tanto raro, pero la imagen no puede ser más simbólica: un colegio de Madrid –el Santa Illa- es embargado con los niños dentro. “Se han llevado hasta las tizas”, relataba el padre de una alumna. Los críos llorando y algunos progenitores con los bálsamos de la mentira: “el lunes los Reyes Magos traerán otros muebles”, relata El País.

El caso es que siguiendo las noticias de diversos periódicos podemos deducir que el colegio es privado, laico y bilingüe. Aloja a entre 160 y 300 alumnos –que ya es diferir-, de edades comprendidas entre los  3 y 17 años, y el propietario ha dicho que arrastra “problemas con la Seguridad Social desde los años 90” –que también es mucho arrastrar-. Se le requirió el pago reiteradamente, nos dicen, y hoy se ha ejecutado la orden judicial.

A nosotros también se nos están llevando los muebles. Bruselas “trabaja” con Rajoy en ver si se flexibiliza la exigencia del déficit, pero el BCE que es quien tiene las pelas (nuestras) –y perdonadme que escriba con esta llaneza- le ha dicho a De Guindos que de eso nada. Qué desgracia: habrá que hacer ajustes. Y justo –maravilla de las maravillas-… después de las elecciones andaluzas. Ajustes drásticos. Muy drásticos.

Más aún, la Comisión Europea –es decir, “Bruselas” otra vez- pronostica que vamos a estar todo el año en recesión:  un 1%, otros organismos auguran más. Los mismos que también prevén que lleguemos a los 6 millones de parados. Y no han cogido la bola de cristal, ni mucho menos han hablado de la “herencia” –como hará el PP para engañar a incautos-, no, es la consecuencia lógica. El impacto de la crisis de deuda (ése truquillo para especular), los recortes en el sector público y el bajo consumo privado debido al paro y al alto endeudamiento, producen esos efectos. La “herencia” en todo caso viene de cuando Zapatero empezó a practicarnos políticas neoliberales que nuestro amado gobierno piensa llevar al límite.

Y hablan de 2012, pero así llevan 4 años y siempre dice «Bruselas» que se va a arreglar, mirad,  y cada vez vamos peor. Entiéndase bien claro: nosotros.

Y encima este viernes hay nuevas medidas muy eficaces: todos los empresarios a quienes la administración adeuda dinero van a poder ir a los bancos y cobrarlas. Calculan que son entre 30.000 y 50.000 millones (ayer hablaban de unos 15.000) ¿De dónde van a salir? Si la subida de impuestos apenas sobrepasa un ingreso de 4.000 y no paran de ajustar ¿Les ha tocado la lotería y no nos lo han contado? ¿Cómo entregarán los bancos ese dinero? ¿Quién paga los intereses? ¿O es que también van aconsejar a los bancos que “si se tienen a bien” no los carguen como han hecho con la «dación en pago» que nos venden muchos medios junto con pianos varios? Incluso que los bancos costeen esa deuda. Mira que me da que no va a pasar eso. ¿Y si al final, Santa Illa no lo quiera, justifica todavía más recortes?

Vergara. Público

«Santa» IIla, un colegio laíco.. hum… Y de ese sector que tanto le gusta al PP, el privadoaunque no «como dios manda». Antes de que Felipe González extendiera la edudación a todos y gratuita, los colegios eran o escuelas nacionales como se podía, o colegios religiosos -de pago y… con unos pocos alumnos gratuitos como guarda con dolor y un cierto orgullo mi memoria…  Y los de los ricos que nos contaba Gila.

Gracias a Piezas y a Zana.

Rajoy no sabe qué sociedad gobierna

Los políticos representan el tercer problema para los españoles, pero ellos se obstinan en que no querer enterarse. La ignorancia de su propia situación parece ser inversamente proporcional al número de votos obtenidos. En cabeza de la lista, por tanto, el PP seguido a corta distancia por el PSOE.

El Partido Popular de Mariano Rajoy ha salido de su cámara de criogenización absolutamente impermeable a nada que haya sucedido desde que entraron en ella, digamos en el tardío franquismo: Rajoy no sabe qué sociedad gobierna. Su equipo tampoco. Ahí está la clave que no veíamos.

Parecen creer que todos son como esos casi 11 millones que les votaron, la cuarta parte del país. Aún siguen pensando que se puede aporrear la disidencia harto justificada –caso de los recortes en Valencia que llegan hasta la calefacción de los centros escolares- y luego emplear las apolilladas tácticas de que entre los manifestantes había infiltrados y eran muy violentos. Llegar a asegurar incluso que no hay recortes. Que no es, lo que es. Pasen y vean, vamos.

Rajoy sale al exterior investido de presidente –con la añeja bandera de Gibraltar como estandarte para que no haya dudas- y se topa con que en los quioscos de Londres no venden ABC, La Razón o La Gaceta, sino periódicos que muestran la realidad, incluso algunos españoles. Y le da reparo que los extraños vean los rostros ensangrentados de los adolescentes. No, no, esta imagen de España no podemos dar. ¿Cuál? ¿La que también echa de la carrera judicial al Juez Garzón por haber tratado de investigar el franquismo y la corrupción? ¿La que da dinero público a los toros y se lo quita a la investigación científica?

La severa mamá Cospedal, la campechana Aguirre, o quien podría ser estampa del Opus, Fátima Báñez, siguen tratando a los españoles como a niños deficientes. O el cuasi defenestrado González Pons, aunque continúe exhibiéndose con la perenne sonrisa valenciana del PP, que es capaz de decir –al igual que Soraya Sáenz de Santamaría- una cosa y su contraria en un breve espacio de tiempo sin el menor rubor. Esto era ¡antes! del 20N naturalmente:

Otra sociedad que no conocen, ni parecen tener el menor interés en conocer, está informada por canales que no controlan y se comunica, relaciona conceptos, no se deja engañar, no ha germinado en la caspa y, sobre todo, no tiene miedo. Rajoy y su PP están cometiendo un gravísimo error al pensar que todo sigue como lo dejaron, como lo dejó el franquismo. Su despertar puede depararles amargas sorpresas. «El ciento por ciento» y el «todo el mundo» es un sueño, no es como lo imaginan en su cápsula.

Es un orgullo personal, por ejemplo, ver este libro como bandera en la manifestación de Madrid para apoyar a los estudiantes de Valencia.

Incautos los sigue habiendo. Como éste que llamó a uno de los mejores informativo de la radio: Asuntos Propios de RNE. Un chófer de famosos, pero “¡chofer de famosos, oiga!”, que soñó serlo también al calor del variado «pelotazo» levantino y ahora lo ha conseguido por su patetismo y desesperación.

El enemigo

Monumental estatua en el Aeropuerto de Castellón

 
 
Valencia, la comunidad española en bancarrota que dispone de circuito de F1, puerto deportivo, fracasados parques de atracciones, o un aeropuerto sin aviones que homenajea -todo con dinero público- al procesado por evasión fiscal Carlos Fabra por ejemplo… 

 

Valencia. Los estudiantes del Instituto de secundaria Lluis Vives siguen en pie protestando ahora por la violencia policial contra su anterior queja por los recortes educativos. La policía del PP que los apalea los considera… el enemigo.

Gallardón, ministro de Justicia, dice que la policía de Valencia ha sido «violentamente agredida«. La policía.

Los profesores del Lluis Vives, que estaban allí, vieron otra cosa. Y están tan escandalizados con el trato recibido por los jóvenes alumnos que han emitido este comunicado.

Foto: Marc Sardón

Noche de pesadilla en el Vik Gran Hotel Costa del Sol

El Vik Gran hotel Costa del Sol, Cala de Mijas (Málaga), solo tiene una gran ventaja: estar situado muy cerca del apartamento donde reside José Luis Sampedro. Cada año vamos un grupo de amigos a celebrar con él y con Olga Lucas su cumpleaños.

Las notables deficiencias del hotel –4 estrellas- se han visto seriamente agravadas este año. Pero antes relataré que mi error al parecer fue en esta ocasión buscar una oferta a través de una agencia: www.muchoviaje.com. Contraté dos noches, y –tal como fue la primera- decidí adelantar la vuelta a Madrid, perdiendo a la vez el billete tarifa estrella de RENFE del lunes: hube de comprar otro para el domingo.

Veamos. Ya no fue solo que el hotel estuviera saturado de viajes de la Tercera Edad y no hubiera quien diera un paso, ni se pudiera desayunar sin hacer una larga fila (el hotel no parecía preparado para semejante avalancha). Además el anunciado wifi solo servía para el salón, donde los abuelos disfrutaban del ocio a grito pelado en la mayoría de los casos y no se podía encontrar ni un asiento libre. El wifi solo estaba allí y no en las habitaciones.

Una ola de frío con fuerte viento sacudía la zona, no se podía permanecer sino en interiores. Cuando comprobé por la noche que la calefacción no funcionaba me estuvieron engañando desde recepción en unas cuantas llamadas: “en 10 minutos funcionará”, decían. Pero no funcionó nunca y al ser requeridas al menos mantas, la persona que las subió dijo que el motor de la calefacción se había estropeado varios días atrás. Las mantas, ni de lana buena, ni siquiera tipo “polar”, eran prácticamente inútiles. Creí morir de frío. Había 2º tanto en el exterior como en el interior. Por la mañana, como digo, cola para el desayuno y abandono del hotel sin lograr que me reintegraran al menos la segunda noche que no iba a usar. «Eso su agencia», dijeron.

Pero “mi” agencia no trabaja en fin de semana, no pude por tanto ni tratar con ellos el sábado cuando vi el paranorama que se me ofrecía.

Redacté una hora de reclamaciones ante la Junta de Andalucía, a la que la dirección del hotel responde así:

No es cierto de entrada que pudieran cambiarme de habitación, el conserje de noche de fin de semana no está autorizado para ello. Pero además no funcionaba la calefacción en todo el complejo. Mis amigos también se pelaron de frío y supongo que muchos más clientes –»se han quejado varios» me dijeron en recepción-, pero deben ser más sufridos que yo: a mí me gusta el trabajo bien hecho y la responsabilidad por los errores.

Tampoco nadie “se ha quejado de las mantas”, dice la carta de dirección. Y toda la culpa recae ahora en “mi” agencia que, de momento, no ha respondido a mi reclamación (unos 15 días). No os perdáis sin embargo que acaba de hacerlo ¡en los comentarios del blog!, ved su contestación y la mía. La Junta de Andalucía tampoco ha dicho nada.

El gran Juan José Millás escribía el mismo sábado de mis dolores, como una premonición, un artículo que leí en el tren llamado “El culo”:

 ¿Qué hizo Spanair con los pasajeros atrapados, por la mala fe de sus directivos, en los aeropuertos de medio mundo? Pues ofrecerles hojas de reclamaciones. No bocadillos ni bebidas ni hoteles ni biberones para los bebés, no, solo hojas de reclamaciones, seguramente llenas de casillas con preguntas indescifrables, quizá con el test de Rorschach adjunto. La hoja de reclamaciones devenía así en la última de una serie de burlas y atropellos que comenzaron al adquirir un billete falso, pues se estuvieron vendiendo billetes falsos hasta poco antes de la muerte súbita de la compañía. Las hojas de reclamaciones tienen un tacto suave, como el del papel higiénico, porque quienes las ponen en circulación las utilizan para limpiarse el culo. España está en estos momentos llena de hojas de reclamaciones y de culos. Los políticos, cada vez que nos dicen que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, nos están enseñando el culo, a veces nos lo enseñan al tiempo de limpiárselo con sus programas electorales. Estamos hartos de culos y de hojas de reclamaciones, casi se agradece cuando, por variar, nos hacen una peineta, como la de Aznar en la universidad de Oviedo. ¿Te engaña tu operadora telefónica? Hoja de reclamaciones. ¿Te estafa tu banco? Hoja de reclamaciones. ¿Te tima tu agencia de viajes? Hoja de reclamaciones. ¿Te estabulan en el pasillo del hospital? Hoja de reclamaciones, mire, yo soy un mandado, es todo lo que puedo hacer por usted. Y llevan razón, son unos mandados a punto de quedarse en el paro, nunca hubo tantos mandados dando la cara que ocultan los que mandan ni tantas hojas de reclamaciones ni tantos culos ni tantas peinetas. Hasta los señores del Tribunal Supremo, tan serios y oscuros todos ellos, le están cogiendo el gusto a levantarse la toga y mostrarnos sus partes en un gesto de burla, perra vida».

Tiene razón Millás. La culpa no es de los empleados en riesgo, es de la dirección. El hotel sin embargo, cualquier hotel de la zona, tiene el atractivo de disfrutar de José Luis Sampedro y Olga Lucas. Y también… del mar. Con eso me quedo -por el momento-… que ya he entrado en calor 🙂

En verdad es justo y necesario…

Foto: El País

Han sido prácticamente las palabras de Rajoy al clausurar su congreso de unanimidades: “La reforma es justa, buena y necesaria”. En su mente, la letanía de la misa matutina que sigue con algunas consideraciones más:

 “es nuestro deber y fuente de salvación darte gracias y alabarte siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro. Cuya muerte celebramos unidos en caridad, cuya resurrección proclamamos con viva fe, y cuyo advenimiento glorioso aguardamos con firmísima esperanza. Por eso, con todos los ángeles y santos, te alabamos, proclamando sin cesar: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios del universo. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria. Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo”.

Eso es exactamente lo que pide Rajoy: un acto de fe. Es decir, creer lo que no se ve. Y no se ve, porque no es. El presidente del gobierno ha hablado también de “sacrificio” ¿a qué estamos jugando? Es demasiado grave nuestro problema para confiarlo a la fe o al “como dios manda”.

Se estudia si su decreto ley incumple 8 preceptos constitucionales… cuya resolución se extendería no menos de 5 años. Ya hay ejemplos de su aplicación: un taller de coches de Gijón propone aumentar 5 horas la jornada y reducir salarios en un 15%.  O estos otros, víctimas de la barra libre del despido. Así, dice Rajoy, nos ponemos «a nivel europeo». No es cierto, pero sería en el despido en todo caso, no en los sueldos que duplican y triplican los nuestros y permiten afrontar cualquier eventualidad. Tampoco en las prestaciones sociales que se sitúan para los españoles entre las más bajas de la tabla. Y toda la plana mayor del PP sigue a Cospedal, cuando se quita la mantilla española y el rosario, para decir: ha sido la «herencia«.

Es mentira. Un editorial del New York Times se lleva las manos a la cabeza por el Curso erróneo de Europa que pagamos en particular, griegos, portugueses y españoles. Es la austeridad, las políticas neoliberales -que también aplicó Zapatero- lo que aumentará la recesión y el paro. De Guindos –que me parece un curioso personaje- lo dice también bien claro: La economía española va a empeorar y las cifras del desempleo también. Pero no las finanzas de los aliados del neoliberalismo. De los ricos que se lucran de él, no de los incautos (por no decir algo que podrían considerar más ofensivo) que lo sustentan aceptando el “sacrificio” y los autos de fe. Incluso los recortes que ponen en peligro hasta nuestra vida. En tanto otros ganan a nuestra costa cantidades obscenas.

No somos todos, centenares de miles de personas hemos salido a la calle  en toda España, en 57 ciudades, para decir no a esta reforma laboral. A tanta mentira. A tanta injusticia. Rajoy dice que respeta las manifestaciones, pero le traspasan de una oreja hasta la otra en un segundo. La cuarta parte de los españoles le ha votado lo que curiosamente le da una mayoría aplastante de gobierno, no hay más que hablar. Ya veremos. Ostentar la representación de la soberanía popular, obliga a escuchar a la sociedad, y a gobernar para ella, no solo para empresarios varios.

Foto: Público

Foto: Público

 

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