De espaldas al bien común

Una vieja fábula de Tomás de Iriarte (1750-1791) nos refiere la historia de dos conejos que sucumbieron distraídos del peligro por no ponerse de acuerdo en si los perros que les perseguían eran “galgos o podencos”. Llama la atención la similitud –probablemente acrecentada- con lo que sucede en nuestros días. Mientras el mundo se derrumba, nosotros -en lugar de enamorarnos como en Casablanca- parecemos seguir en una discusión que se reduce al terreno patrio y a dos únicos vectores: el PP y el PSOE.

Debates, medios, políticos, ciudadanos con poca pasión por el raciocinio, reducen sus problemas a dos culpables o dos salvadores, según sus preferencias. Tienen ya una etiqueta, un enemigo a abatir o alguien en quién confiar. Si la solución no llega, se cambia, olvidando los estadios de los que se partía.

Cuando alguien critica al PP, en algunos –muchos- cerebros no cabe otra explicación que el autor pertenezca al PSOE. Si buscando alguna otra adscripción no se encuentra fácilmente, se zanja con otra división cómoda: derecha o izquierda. Sacos inmensos donde cabe lo más heterogéneo. La simplificación quita de en medio toda la gama cromática de los colores. Es más fácil, no hace falta usar la cabeza y queda libre para toda suerte de cómodas distracciones. Galgos o podencos –que igual da- siguen acercándose sin embargo.

    Cuatro años después de la caída de Lehman Brothers la crisis es más grave que cuando empezó, según nos alerta entre otros el BBVA. ¿Por qué? ¿Tan complicado es deducir quiénes causaron la debacle económica y cómo se está afrontando? ¿Tan arduo reflexionar a qué han llevado los recortes neoliberales a pueblos como el griego o el portugués sin hacer otra cosa que acrecentar sus problemas? ¿Qué ha pasado de repente –desde Agosto- con la deuda? ¿Por qué el PP que reclamaba su lugar en la Moncloa para “inspirar confianza” gobierna una España en momentos críticos? ¿La herencia? ¿Por qué la situación es peor ahora que cuando hace justo 2 años Bruselas impuso a Zapatero recortes neoliberales? ¿En toda Europa hay “herencia”?

  Cada uno puede –y debe- sacar sus conclusiones. Hay algunas explicaciones sin embargo. El dinero público evadido hacia las entidades financieras con dificultades (por sus errores nada inocentes) desde el comienzo de la crisis ha pasado factura y el neoliberalismo impone -como en una plantilla sin fisuras- recortes para cubrir el agujero: no piensan en el bien común sino en el de unos pocos. Esta afirmación se fundamenta en la pruebas de las mermas practicadas –como en España- a servicios esenciales para la sociedad: sanidad, educación, cultura, ciencia y hasta justicia, que quedan bastante restringidos a quien no pueda pagarlos. Cuando hay mucho de dónde cortar, y mucho de dónde ingresar.  Lo que asombra es la pasividad con la que se acepta. Es más entretenido decidir si son galgos o podencos los causantes.

 Es la búsqueda del bien común lo que diferencia a las sociedades civilizadas de las que no lo están en grado suficiente. Y la española, tomada globalmente, no destaca en esa clasificación. La socialdemocracia nórdica –que inventó el Estado del Bienestar- se dio en países educados en valores durante decenios. La cultura actual disuade en cambio el pensamiento crítico y la colaboración, mientras fomenta el egoísmo. La crisis ética puede estar en la raíz de la crisis económica y la política, como causa ahora, tanto como solución inaplazable. Es lo que intenta de forma llamativa el #15M, frente a otros “movimientos” como el de los #resignados y el de los #ilusos. Una nueva sociedad generosa que piense en todos.

    Porque, se están infiriendo daños muy serios a la democracia. Como reprimir duramente la disidencia pacífica cuando se están dando además tan graves atropellos al cuerpo de la sociedad. O degradar la imprescindible Política quitando de un plumazo a sus representantes cuando no salen las cuentas. Y lo preocupante es que mucha gente ni se inmuta.

El Roto. En el 15M 2011

Con las mismas auto-restricciones al gozo de buscar ideas e información, digerirlas y obrar como adultos en consecuencia, gran parte de la España oficial vive totalmente al margen de la ciudadanía a la que representa y a la que sirve, o de la que se sirve. Esos políticos alojados en el Olimpo, esos medios manipuladores que solo distinguen entre el blanco y el negro, arrogándose las venturas de la bondad nívea acarrean una seria responsabilidad en los hechos. La sociedad camina por otro lado. Viendo llegar a los galgos o podencos sin que masivamente la fuerza de la razón les ponga coto. Lo grave es que aún haya quienes siguen discutiendo sobre la etiología del enemigo poniéndonos a todos en peligro. O simplemente mirando para otro lado. Tal como demuestra la experiencia la amenaza sigue su carrera. De hecho parece que le ha tomado gusto al galope.

Publicado en Zona Crítica de eldiario.es

La burbuja de la deuda

La prima de riesgo española ha iniciado una fuerte escalada en su cotización respecto al diferencial alemán: 470 puntos sólo una hora después de abrir, con una subida de 21 puntos respecto al viernes. Veremos cómo evoluciona el día, de momento sigue subiendo. Y alcanzando récords históricos, porque  aunque el 17 de Noviembre de 2011 -3 días antes de las elecciones generales- llegó a superar los 500 puntos, al cierre quedó en 458, gracias a la ayuda del BCE. Interesante leer lo que dijo Rajoy entonces.

La “burbuja de la deuda” fue el nuevo mecanismo de especulación por el que se decidió el neoliberalismo tras ver que los políticos no “refundaban” el capitalismo como habían anunciado tras la crisis que habían provocado los poderes financieros. Primero fueron los ataques al euro, como cuento detalladamente en La energía liberada, después la deuda que emerge en Agosto de 2011.

La deuda pública española era, gobernando Zapatero, una de las más bajas de la UE, 60%. De Guindos ha dicho que este año subirá al 80% y no ha explicado por qué. El agujero fundamental lo producen las comunidades autónomas. La abultada deuda privada española es la que no sitúa realmente en peligro.  Irlanda, Bélgica, Francia y, curiosamente, Alemania, sobrepasan el 80 %, algunos con creces. La deuda pública de Estados Unidos excede el 100 % del PIB. Los mercados centran su interés, sin embargo, en los países del Sur. 

Por los trucos financieros admitidos por las legislaciones, actualmente pagar la deuda se asemeja a una estafa piramidal. Los Estados se endeudan, piden créditos y cada vez han que pagar más. No olvidemos que una de las razones fundamentales de su falta de liquidez reside en el cuantioso dinero público inyectado a las entidades financieras con problemas. Una rueda sin fin.

Además de los sufrimientos que acarrean a los ciudadanos, atended a estos datos que revelan cómo tanto el pago de la deuda como los “rescates” se asemejan a una soga al cuello para los países que lo sufren.

El diferencial de la deuda de Grecia al recibir la “dádiva” (110.000 millones de euros frente al 1,6 billones entregado a los bancos europeos) era de 566 puntos; el de Irlanda, 569, y el de Portugal, 533.

En agosto de 2011, cuando los mercados “castigan” sin cesar a Europa, nos encontramos con una brutal elevación de sus primas. Los bonos griegos se disparaban a 1.256 puntos con un rendimiento cercano al 15% a los inversores, que llegó al 18,50 a finales de mes. Los irlandeses y los portugueses alcanzan ya casi los 900 puntos, aportando ganancias del 11 %. Fue el día en el que la prima de riesgo española sobrepasó por primera vez “el nivel psicológico” de los 400 puntos, proporcionando una rentabilidad superior al 6%. ¿Hay país que se recupere así? Ha de pagar más por lo mismo, desviando dinero de inversión y servicios. Y facilitando grandes ganancias, cada vez más, a quienes los “ayudan”. Los ciudadanos no pueden consumir y alimentar el mercado. Cada vez son más pobres, países y personas de a pie. Se asemeja, insisto, a una estafa piramidal en la que ni han previsto cómo salir mientras exista el bocado inmediato que engullir. Lo curioso es que antes de la desregulación de los bancos, aquella que aprobó Bill Clinton y a la que se apuntaron todos, los diferenciales se mantenían estables en torno a los 150 puntos, en datos de la OCDE, que reflejan otros estudios . Alguien está haciendo negocio con la deuda como es bien evidente.

En el verano de 2011 Grecia evaluaba el coste de las medias exigidas por Bruselas (luego ha sido mucho peor aún). “El resultado de aplicar los planes de ajuste (severos recortes de gasto público, privatizaciones, moderación salarial…) ha sido recaudar 1.900 millones de euros menos y gastar 2.700 millones de euros más. Eso no recorta el déficit, lógicamente, sino que lo incrementa (…). Ante esto, la “troika” ha pedido una vuelta de tuerca más: más recortes, más privatizaciones, más ajuste en definitiva», explicaba el economista Alberto Garzón Espinosa.

Dos horas después de abrir el mercado de valores, la deuda española ya alcanza los 482 puntos. ¿Cuánto tendrá que ver la crisis que ha provocado la política de austeridad de Bruselas? Paul Krugman pinta un horizonte negro si no cambia de dirección. De momento, hoy, en el punto de mira: España. Y desde luego la respuesta no es seguir practicando recortes sociales para saciar la voracidad de los mercados. Porque la pregunta es ¿Hasta cuándo y hasta dónde?

La herencia

Hijos de nuestros padres y de todos nuestros ancestros, es cierto que España arrastra unos condicionantes que configuran su ser: una herencia, aunque no sea precisamente la que ocupa el reiterado discurso del Partido Popular como excusa a su política de recortes.

De espaldas al mundo. Tras el aislamiento que llevó acarreado el franquismo, muchas industrias españolas llegaron tarde al desarrollo. Cuando ya la “globalización” neoliberal imponía la gestión por medio de multinacionales y comenzaban las deslocalizaciones buscando sueldos aún más bajos que los españoles. “A muchas empresas españolas les resultó difícil el tránsito de operar en el mercado interno a internacionalizarse”, dice el catedrático de economía Albert Recio en su capítulo de Actúa. Con sustanciosas ayudas públicas, grandes grupos fueron abandonando la actividad industrial para centrarse en obras y servicios y más tarde en la especulación financiera. Buenos resultados para ellos pero no para el conjunto del país. Entretanto el sector público era –y es- uno de los más escuálidos de Europa: apenas servía para la creación de empleo. En este conjunto se inscribe el pecado original tanto de los irrisorios salarios españoles como del elevado paro. Nada que ver con el mercado laboral y su presunta y eterna necesidad de “reforma”.

La casita heredada. Desde el desarrollismo de la década de los “sesenta”, España apostó por la vivienda como motor económico en lugar de para satisfacer una necesidad social. Se primó de un lado la compra sobre el alquiler y del otro la construcción privada sobre la vivienda social. Los países nórdicos y Holanda optaron en cambio por esta última; Alemania o Suiza palian su déficit con alquileres sometidos a regulación pública para evitar excesos. En España un 83 % son propietarios de su vivienda (según un estudio de Eurostat), una de las cifras más altas de la UE cuya media es del 65%,

“Alquilar es tirar el dinero”, sin protección sí, algunos prefirieron tirar su vida, engrosando por añadidura la deuda privada española, ésa que nos quita “confianza” ante los mercados. Para el sistema bancario español ha supuesto un colapso en sus intestinos, como vemos ahora. “Podíamos ser muy ricos”. Todos. El primero aquel empresariado español tan endogámico y peculiar. Si los gobiernos socialistas de Felipe González impulsaron la compra de viviendas y la entrada de capital extranjero, el golpe de muerte a una política coherente se lo dio la Ley del PP de 1998 de liberalización del suelo. Fue cuando definitivamente se infló la burbuja inmobiliaria y juntos caminaron más que nunca el “pelotazo” y el “ladrillazo”. Abandonados absolutamente por los poderes varios y también por las mínimas bases de cordura, nos encontramos con el mayor parque inmobiliario de la UE; en su día el ritmo de construcción más alto y… a la vez el acceso a la vivienda más difícil. Los precios son más caros en España que en varios países europeos. Además, una vez pinchada, la burbuja arrojó un abultado número de personas al paro.

Las ovejas negras de la familia. Hasta llegar a cuadrar un ganado endrino que asombra al mundo. El robo de dinero público por parte de políticos y de los agraciados con sus favores es una pesada herencia con la que cargamos. Ninguno ha devuelto lo sustraído, y pocos han pagado con cárcel –o no con cárcel suficiente- su delito. Una corrupción amparada por la tolerancia social e incluso la envidia de su “listeza” que arrastramos como un estigma desde que la “picaresca española” se consideró como un valor. Y que nos lleva a liderar prácticamente la economía sumergida de toda la Unión Europea.

Yo soy español, español, español. España tiene una larga tradición en disuadir el pensamiento crítico. Con graves carencias educativas, el español es de los pocos ciudadanos que presume de su ignorancia. No lee, no habla idiomas, no viaja (el 48% no ha salido nunca del país y el 10% ni siquiera de su provincia, según dictaminó un estudio de FUNCAS). Los recortes en educación agravarán el problema cuando nuevas generaciones comenzaban a paliarlo. El franquismo tampoco fue inocuo como herencia psicológica. El poso de sus directrices que propiciaban la infantilización y la sumisión todavía pesa en la actitud ante cualquier atropello. De eso se valen políticos sin escrúpulos.

Luego sí hay herencia con la que lidiar, al punto de plantearse incluso si aceptarla “a beneficio de inventario” o repudiarla. Solo que otros la arrostraron y aún lo hacen. El mundo -abierto hoy por numerosos medios- ya cala, muchos rehúsan herencias que se instalaron en los genes pero no mueven el presente y sabemos que existen diferentes formas de vivir, sin ladrillos, pelotazos, caspa o exacerbado consumismo. La herencia existe pero es otra. Y pesada. Lo último que podemos permitir es ensanchar sus activos tóxicos.

*Publicado también en Zona Crítica de eldiario.es

¿Se hará cumplir… la Ley?

Ante las manifestaciones convocadas para el aniversario del 15M el Gobierno del PP dice que «se hará cumplir la ley». No me aclaro, ¿qué ley? ¿la de limitación de horario en las manifestaciones? Con tanto cambio no me he enterado de su promulgación.

En todo caso, otra de rango superior,  la Constitución, dibuja otro marco:

Artículo 21.

1. Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa.

2. En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que solo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes.

Chantajes

Juan José Millás, en El País

 

El Estado ha devenido en el brazo armado de los mercados, verdaderos responsables políticos de la acción gubernamental. Vuéleme usted este quirófano, le dicen al Gobierno, vuéleme esta residencia de ancianos, este hospital, esta infraestructura. Póngame usted una bomba en la universidad, en este centro de investigación, en aquel instituto de enseñanza media y en este conjunto de guarderías públicas. Arranquen los tubos de la diálisis a este enfermo del riñón y déjenlo morir, supriman el tratamiento a aquel enfermo de sida y abandónenlo a su suerte, anulen o modifiquen las leyes relacionadas al dorso, que limitan nuestras actividades. No olviden amnistiar periódicamente a nuestros delincuentes económicos y dótennos de cuantos subterfugios legales sean precisos para pagar menos impuestos que nuestros mayordomos. Pueden seguir montando sus festejos electorales a condición de no olvidar quién manda. Fíjense en Zapatero, cuya voluntad doblegamos en una sola noche. Entró en el zulo como un hombre de izquierdas y unas horas después estaba modificando la Constitución y congelando el sueldo de los pensionistas, como le habíamos pedido. En cuanto a Rajoy, pobre, creía que por pertenecer a la derecha liberal iba a recibir un trato privilegiado, y lo primero que hicimos fue hundirle la Bolsa y subirle la prima de riesgo, para que aprendiera. En cuatro meses le hemos obligado a limpiarse públicamente el culo con su programa electoral y acaba de comenzar el proceso de nacionalización de las pérdidas sin abandonar por eso el de la privatización de las ganancias (la socialización del sufrimiento, que decía ETA). El lunes pasado lo mandamos a la radio para que se confesara dispuesto a incumplir cuanto había prometido o pudiera prometer en el futuro. Y todo ello sin necesidad de ponernos en huelga de hambre, como de Juana Chaos.

Actúa: usa la cabeza

Cuando comenzó la crisis (que provocaron los poderes financieros y ya casi nadie parece recordar) nos parecía el colmo lo que Manel Fontdevila simbolizaba en esta viñeta…

El Roto plantea la situación de hoy. Un cambio significativo, afecta al cuerpo de la sociedad. ¿Qué pasará mañana? Usa la cabeza y deduce.

*Ando muy ocupada estos días, disculpad que no atienda el blog según costumbre, enseguida me pongo al día. Gracias.

Tratando de explicar lo que nos pasa


Actúa, un libro imprescindible

Paco Altemir

Me atrevo a recomendaros la lectura de este libro, avisando de antemano que no soy accionista de la editorial ni pertenezco a su consejo. Su lectura es un chorro de aire fresco primaveral en este túnel umbrío y atemorizador en que vivimos y en el que nos muestra la salida, hay luz al final pero depende de nosotros el llegar.

Comienza el libro Federico Mayor Zaragoza, ese Hombre del Renacimiento del Siglo XXI, nada de lo que es humano le es ajeno pues une a su condición de Científico y político con mayúsculas el de ser un poeta en cuyo último libro «DONDE NO HABITE EL MIEDO», nos invita con la coautora MARÍA NOVO a que hagamos frente a los «Amos del Universo» que emplean un método antiguo resucitado por los neoliberales de horca y cuchillo para someternos como pone de manifiesto Naomí Klein en su «Doctrina del shock». Son ellos los que nos temen: SOMOS MÁS, TENEMOS LA RAZÓN, Y NO NOS PUEDEN QUITAR ESA LIBERTAD A LA QUE, EN DEFINITIVA, ES LA CAUSA DE SU TEMOR.

Escribe un capítulo Baltasar Garzón, ese juez justo, valiente y cabal, que ha tenido la osadía de enfrentarse a esos señores de horca y cuchillo (y dentro de poco con derecho de pernada) y le han crucificado, poniéndole un sambenito, cortando su carrera y obligándole, como a tantos, a buscar el exilio. La experiencia que da el dolor por la traición ha abonado su mente para que nos cuente sus nuevas experiencias internacionales en el campo de la JUSTICIA, nos enseña el camino por lo que hay que luchar, no debe haber FRONTERAS para el Derecho y la Justicia.

Economistas críticos como Àngels Martínez Castells, Albert Recio y Carlos Berzosa, prefiero llamarles heterodoxos porque supone un plus de peligrosidad en esta época medieval, represora e inquisitorial que se avecina. Nos hablan de que existen otras alternativas económicas y que la privatización de la SANIDAD, no es solución pues habrá desaprensivos que se enriquecerán a nuestra costa. Un científico reconocido mundialmente como Einstein decía que para resolver un problema no se podían utilizar los mismos métodos que lo habían creado. Los pensadores heterodoxos , los que se salen de lo establecido son los que hacen progresar a la humanidad.

Nacho Escolar ese periodista de raza nos recuerda la IGUALDAD, tan apreciada por los norteamericanos en los albores de su democracia como cuenta Alexis de Tocqueville, y que es una condición indispensable para tener una auténtica libertad, no se puede tener LIBERTAD desde posiciones inferiores o subordinadas. hace muchoa años que lo pusieron de manifiesto los antropólogos que estudiaron el MATRIARCADO ORIGINARIO, se conocía la madre, no el padre, el cabeza de familia era el hermano de la madre. La MADRE no hacía distinción, quería a sus hijos por igual, la LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD eran inseparables, tres lados de un triángulo equilátero. El Mito de Caín vino a destrozar el triángulo al preferir un padre dominante y castrador a uno de los hijos. El sumiso ha sido el bueno hasta ahora, es hora de reivindicar la rebeldía de Caín, sin rebeldía solamente existiría la cobardía y la esclavitud.

Escriben otros periodistas sin miedo: Juan Luis Sánchez y Javier Pérez de Albéniz, cada uno de sus capítulos es impagable, un nuevo amanecer está próximo, existen obstáculos en el camino pero ninguno que no sea insuperable y no se pueda remover.

No puedo dejar de hablar de otra periodista de raza, Rosa María Artal , víctima de un ERE injusto en RTVE pero que no le ha impedido seguir con su vocación cada vez con más impetu, en el poco tiempo que la conozco ha escrito un libro, «La energía liberada» y ha coordinado REACCIONA y éste de ACTÚA. Creo que no ha hecho más que empezar, tiene una vitalidad y energía inagotables. En ACTÚA ha tenido la virtud de unir varias generaciones en un esfuerzo común, a la sabiduría senatorial ha unido la experiencia de la madurez y el dolor de las jóvenes generaciones que ven truncadas sus expectativas investigadoras por la incuria, dejadez, miopía e ignorancia de los políticos.

Jóvenes investigadores, Esther Samper y Sergio Pérez Acebrón cuentan en primera persona el drama que viven al tener que abandonar sus trabajos de investigación. Tendrán que ir al exilio , lejos de los suyos, a un lugar donde aprecien y hagan fructificar sus años de esfuerzo y dedicación. Las generaciones futuras notarán su exilio, como lo notamos los que ya tenemos una cierta edad y hemos conocido la ausencia de los mejores cerebros, pero esta España irredenta y analfabeta desprecia cuanto ignora.

Juanntxo López de Uralde es un vasco decidido y valiente, como diría Pío Baroja, ha dado muestras sobradas de ello defendiendo el Planeta Tierra, la Razón de ser de cuanto vive en él. Otra vez la incuria nos amenaza, incultura del ladrillo, asfalto y especulación, incultura de la resurrección de los trasvases y del cuidado de lo que queda de nuestras costas. Cuando la convicción destierra al pensamiento, cuando la incultura nos rodea por doquier, cuando las telebasuras ensucian todo, cuando el miedo nos acecha, hay que recordar a los héroes y sus enseñanzas, los lameculos y enchufados deben ser reciclados.

Rosa María Artal ha tenido el acierto de juntar a mi amiga del alma, Lourdes Lucía, cofundadora de Attac, con quien he trabajado tantos años y a quien tanto admiro con Sofía Roa joven pero con mucha experiencia profesional, se conocieron en el 15M por lo que es de fiar y es una garantía para los que ya estamos en la última o penúltima revuelta del camino de que la rebeldía va a continuar. Vuelven a proclamar que hay que desterrar el miedo para tener un futuro. No tienen cabida en este libro los acomodados, los bienpensantes, los egoístas, los conformistas, los vagos y demás gente de mal vivir.

Gracias a todos por la pasión que habéis puesto en vuestros capítulos, en la coordinación y en la edición, «nada grande se ha hecho sin pasión» decía Hegel.

ACTÚEMOS

*Francisco Altemir, alma de ATTAC, es un hombre con cuya rebeldía no pueden los muchos años que carga a sus espaldas.

El caso es ahorrar

El Mundo Today, un medio satírico, publica en su blog esta auténtica “primicia”: Se suprime la Secretaría de Estado de Investigación “porque ya está Punset”. Lo asombroso es que hubo quien creyó cierta la “noticia”. A eso hemos llegado.

Ciertamente hay muchas partidas de donde ahorrar con ese criterio. José Miguel Juarros propone suprimir la Agencia Estatal de Meteorología AEMET, “porque ya está El calendario Zaragozano«. Este cuadernillo, que se publica desde 1840, predice el tiempo el 1 de enero para todo el año a un precio irrisorio,  y se inscribe mucho más en nuestras tradiciones, además.

Zana sospecha que se va a suprimir la policía de investigación criminal para encomendársela a Mortadelo y Filemón.

Mati Castillo tiene indicios de que se van a recortar por decreto las semanas a 6 días, los meses a 29 días (salvo febrero que se quedará en 27) y los años a 11 meses. Así cuadrarán mucho mejor las cuentas y se nos hará el tiempo más corto.

Se cancela también toda publicidad institucional “porque para propaganda ya está Telemadrid, otras televisiones autonómicas y en breve RTVE”.

Podemos rescindir también los servicios de aviones y coches oficiales y viajar en tartana que no consume ni una gota de la carísima gasolina. Por cualquier medio en cuya tracción a lo sumo se invierta alfalfa

Los fastos con los que se celebra cada reunión, cada firma, como hemos visto recientemente con el BCE, pasan a ser comidas campestres que se llevan en un tupper de la Moncloa. El propio Rajoy es tendencia en este punto y La Razón lo resalta –en serio- a toda portada.

   

Una comisión ministerial estudia racionalizar también los tan eficaces entretenimientos –que hemos venido a esta vida a sufrir- y ver a cuál se le da prioridad: al fútbol, a la Iglesia católica, a los toros, o la programación de Telecinco. La mayor parte del austero gobierno es partidario, sin embargo, de en este caso hacer una excepción y mantenerlos todos.

Para rentabilizar el diseño de los uniformes de nuestra delegación en los Juegos Olímpicos, y relanzar la «marca España», se obligará a vestir con ellos –son reales– a todas las rentas inferiores a 60.000 euros anuales. Los uniformes son mucho más baratos y democráticos para quien no tiene muchos medios.

Cuando se concluya la privatización de todo lo público se pasará a privatizar lo privado. Se comenzará por enseres domésticos y vehículos particulares, pero si no es suficiente para equilibrar el déficit podría llegarse a los pisos y casas de los ciudadanos, preferentemente las que ya tengan pagada la hipoteca. Dada la excelente acogida popular de la enajenación de los servicios públicos, el gobierno podría acometer este “ambicioso plan de privatizaciones”, sin originar la menor protesta.

En la reforma del Código Penal se estaría indigando la posibilidad de sistematizar el uso individual de las neuronas y de la dignidad. Una utilización “por encima de nuestras posibilidades” de ellas, será considerado “resistencia a la autoridad”.

Es solo una primera aproximación a un plan de austeridad «como dios manda», porque el caso es ahorrar, ya digo.

Datos para no dormir