O povo é quem mais ordena

  Cientos de miles de portugueses han salido a la calle a protestar por los recortes, tanto en Lisboa como en otras ciudades del país.  Supone la contestación más masiva de los últimos tiempos, desde que la Troika y el gobierno conservador de Passos Coelho los cogió en sus manos. Ciertamente, fue al que votó la mayoría desencantada con los socialdemócratas.

   Dice el presidente del gobierno que todo marcha bien y se encaminan a la recuperación. Que las medidas adoptadas son las que había poner en marcha. Que ya se ven datos positivos. Que Portugal ha logrado credibilidad en los mercados financieros con sus reformas y que la deuda a diez años se cotiza ahora  a un interés del 6,3%, cuando hace un año rozaba el 17 %. Algo que, por cierto, puede cambiar en cualquier momento dada la impunidad y el amparo de los gobiernos neoliberales con la que operan. De algo nos suena todo esto a los españoles.

Lo cierto es que, como ya os conté de primera mano, los portugueses viven ahora mucho peor y los datos económicos van en despeñe, exactamente igual que aquí. Allí el paro se ha disparado al 17,6 % (el doble que hace tres años) y el PIB ha caído al 3,8 %. Nuestra recesión económica no es aún tan grande, pero en la tasa de desempleo les ganamos por goleada.

Los portugueses han vuelto a cantar con lágrimas en los ojos el himno de la Revolucíón de los Claveles. Está ya en sus raíces. Y desde luego si o povos maltratados por el neoliberalismo en Europa se unieran volvería a caer el tinglado que se han montado a nuestra costa, como sucedió en Portugal en 1974, totalmente en paz. Y es que, sí, el pueblo es el que más ordena.

Antonio Banderas, andaluz por necesidad

Os dejará sin habla… igual con lágrimas de emoción.

Un salto al vacío

Los ciudadanos están desbaratando el tinglado. Pocos lo han definido mejor que el ministro García Margallo al comentar lo ocurrido en las elecciones italianas: “Es un salto al vacío”. Más prudente, incluso, que su colega alemán Schäuble que lo ve «grave, contagioso, infeccioso para Europa». Bruselas envía mensajes apremiantes, y los mercados apenas controlan su desasosiego. Los votantes están locos. Es intolerable, eligen a quién quieren o pueden, y no se corresponde con el plan trazado.

Esto ya lo han arreglado un par de veces. Propuso Papandreu  hacer un referéndum para consultar a los griegos sobre los recortes y las políticas de la Troika y lo quitaron de un plumazo. En Italia, precisamente, llegó un día en el que el corrupto Berlusconi ya no era útil, y lo sustituyeron por Mario Monti. Y van los ingratos ciudadanos ¡Y lo mandan a las catacumbas en el escrutinio! Y osan más: recuperan a Il Cavaliere mascherato (a nivel de muñeco de cera) y encumbran a un cómico “antisistema” cargado de sombras. Doble salto mortal. En un circo, desde luego.

Estábamos divinamente. Pagando una crisis que la mayoría de nosotros no ha provocado. Viendo reducidos servicios esenciales y derechos. Contemplando un gobierno -en el caso de España- al que le sale hasta por las orejas la (presunta) corrupción y la desfachatez para intentar disfrazarla. Las continuas ofensas a la ética y a la inteligencia de los ciudadanos. Hartos andamos del “y tú más”, de las pocas expectativas que ofrece buena parte de la oposición. Con el PSOE en caída libre en su interior y en sus resultados. Pero nadie se aparta del guión que se han trazado. Creen que todo sigue igual y que los ciudadanos retornarán a la “cordura” de mantener todo como dispongan.

No hay que espantarse, pues, de lo que han hecho los italianos, aunque parezca incongruente. Aquí también contamos con numerosos berlusconis. En la política nacional y en la autonómica. Algunos con trazas que se asemejan a la Camorra. No nos faltaba más que otro cómico. Prosistema –en su caso- aunque de varias décadas o centurias atrás, alardeando de añejo machismo. Y también han sido elegidos, y es posible que vuelvan a ser votados. Una sociedad educada como la nuestra o la italiana, tiene estas cosas.  O como  la griega que, en su desesperación, ha terminado optando –en parte-  por el fascismo. Se afianza de tal manera, que los conservadores de Nueva Democracia han puesto a votación tomar medidas para lograr la “pureza de raza” griega en el ejército y la policía y así arañar votos a los nazis de Amanecer Dorado. Y el PASOK aún no ha retirado su apoyo de gobierno al presidente Samaras, líder del partido que ha tenido semejante iniciativa. Los diputados socialistas se han exasperado, eso sí. ¿Hay quien dé más? Ése es el momento actual. La cumbre de ese paraíso perfecto desde el que salirse en un brinco implica “un salto al vacío”. ¿Queda muy lejos el vacío de la ciénaga donde vivimos?

Lo tenían bien planeado. Creían que pueden empobrecer a los ciudadanos hasta la extenuación con el fin de enriquecer sin freno a la minoría para la que gobiernan sin que nadie, salvo cuatro locos controlables, protestara. Ellos son la ley y el orden. Son ellos o el caos. Pero ya ni sus medios afines logran endosar la patraña. Al menos a una parte sustancial que les abofetea con los votos. Y siguen sin enterarse. La socialdemocracia europea dice por boca de Bersani en su pírrico triunfo: “la campana que ha sonado en Italia, también suena en Europa”. Sí, acompañada de una orquesta circense y de la banda sonora de El Padrino.  Son estos políticos los que han degradado la democracia, no los votantes, con la gravísima responsabilidad democrática que acarrea. Y siguen viéndose como la solución. Tal como están, no lo son. Cada vez menos. No todos, ya sabemos, pero sí un porcentaje decisivo.

¿Cómo reaccionará esta vez Merkel tras perder las elecciones italianas? Ni siquiera ha comparecido para aceptar su derrota y, por el contrario, manda hablar de «infecciones» ciudadanas sin la menor autocrítica. O la Comisión Europea que vive al pairo de lo que ella diga porque comparte su ideología y sus métodos. ¿Y los mercados? ¿Moverán enérgicamente su batuta? ¿Quitarán todos ellos otra vez al presidente italiano si no les gusta? ¿Mandarán finalmente a los tanques?

 ¿Y qué planes tienen para España? ¿Vale todo, corrupción, mentir hasta el ridículo, acallar a palos las protestas, con tal de rendir culto a la sagrada “austeridad”, eufemismo de lucro para unos pocos y dolor para la mayoría?

 Al borde del abismo están ellos sobre todo. Y la sociedad también porque todavía hay quien gira y gira en su desconcierto y arroja el voto como una bofetada… en su propia cara. Protestan por la corrupción y votan a Berlusconi. Protestan por la incongruencia y votan a Beppe Grillo. Lo que más claro tienen es que votan contra la política tradicional. Todavía muchos temen a lo desconocido: ese otro salto a una política limpia y participativa hecha para los ciudadanos. En éste creemos unos cuantos.

 *Publicado en eldiario.es

Bárcenas, maestro del toreo

Fue el diario El País quien sacó la noticia de la demanda de Bárcenas al PP por despido improcedente, y llegó a publicar fotocopia de ese documento oficial, firmado en todas sus hojas. Igual es que tampoco es su letra. La solicitud del paro la recogieron numerosos medios.

Vivimos sin vivir en nosotros ante el bochornoso espectáculo. Y nada ajenos. En todo caso, Luis Bárcenas es un maestro del toreo en ese gran coso en el que el PP capotea, embiste y sacrifica a los ciudadanos.

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Se va Hessel, es nuestro turno

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Sthèphane Hessel y José Luis Sampedro

Acaba de morir Sthèpane Hessel. Tenía 95 años. Su libro ¡Indignaos! ( 2011), 19 páginas, tamaño apenas de cuartilla, editado en Francia en una pequeña editorial y vendido a 3 euros, fue una sacudida que impregnó a medio mundo y caló particularmente en España. Un ataque frontal al neoliberalismo y sus políticas degradadoras, un llamamiento a la juventud para que tomara las riendas. Era un panfleto, el renacer del género y  apareció en España con prólogo de José Luis Sampedro vendiendo varios cientos de miles de ejemplares. Tenían la misma edad, unos meses menor Hessel que no ha llegado a cumplir los 96 en Octubre.

Sin apearse ni de la vida ni de su constante lucha, ambos hombres arrostraron los achaques lógicos de la avanzada vejez para dar una lección de empuje y coherencia. Eran muy distintos. Hessel se crió entre la intelectualidad -hijo de una pintora, mujer singular e inconformista, y de Jules, judío alemán traductor de Proust-, en la familia que dio origen a la película Jules et Jim de François Truffaut. Debido a su origen judío el joven Sthèpane fue detenido y recluido en los campos de concentración de Buchenwald y Dora-Mittelbaus, donde fue torturado. Lejos de salir vencido, siguió su lucha y en 1948 sería uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el anhelo de un mundo mejor. Sampedro, a la par, aspiraba en su niñez otras culturas en Tánger, para comenzar a trabajar a los 16 años ya en España, tras ganar una oposición a funcionario de aduanas, y escribir libros que aguardarían incluso más de cuatro décadas en ser publicados. Casi un siglo ambos de trayectoria plena e insobornable compromiso. La preocupación por la deriva de la sociedad actual les unió.

Juntos estuvieron en un acto en España, organizado por la embajada francesa. Largas colas, sobre todo de compatriotas de Hessel en un día de lluvia. Le veneraban. Estaba por encima de todos. No había otro en Francia como él, decían. «No, en España no sentís lo mismo por nadie», comentaron.

Hessel nos regaló un pequeño prólogo también para Reacciona (2011), el libro que en España siguió su senda y que apareció casi simultáneamente a Indignaos. España se encontraba mucho peor, cobrábamos –sin ir más lejos- la mitad del sueldo de nuestros vecinos franceses. En aquél texto que coordiné, participaron José Luis Sampedro, Mayor Zaragoza, Baltasar Garzón, Ignacio Escolar, Àngels Martínez Castells, Lourdes Lucía, Juan Torres o Javier Pérez de Albéniz, entre otros. También fue muy influyente. Hessel abría la puerta a la convocatoria a hacer algo ante lo que nos sucedía:

«Frente a los peligros que enfrentan nuestras sociedades interdependientes, es tiempo de acción, de participación, de no resignarse. Es tiempo de democracia genuina.  Tiempo de movilizarse, de ser actores y no sólo espectadores impasibles, progresivamente uniformizados, gregarizados, obedientes”.

Apenas han pasado dos años de aquellos días y parece una eternidad. Muy poco después arrancaría -y no por casualidad- el 15M como una eclosión de ciudadanía, llenando las plazas de España, enarbolando la indignación de Hessel. Luego llegó el cambio político en España, hacia más neoliberalismo. Luego llegó… mucha más injusticia, mucha más desesperación, indignación… dosificada. Decía Hessel que “la dificultad agudiza el ingenio”.

Precisamos mucho del que ahora se va con el gran hombre francoalemán y universal. Sobre todo, el compromiso del que él nunca dimitió. Es necesario tomar el relevo. No son tiempos de desperdiciar la energía ni los terrenos ganados que se están yendo por un sumidero. El final de Indignaos cobra hoy todo su significado: “Una verdadera insurrección pacífica contra los medios de comuniciación de masas que no proponen otro horizonte para nuestra juventud que el del consumo de masas, el desprecio hacia los más débiles y hacia la cultura, la amnesia generalizada y la competición a ultranza de todos contra todos”. Llamando “a los que harán el Siglo XXI” a la acción porque “Crear es resistir, resistir es crear”. Él descansa ya, es nuestro turno.

*Publicado en eldiario.es

Bárcenas demanda al PP por despido improcedente

Estuvo en plantilla hasta el 31 de enero de 2013. Hasta esa fecha y desde marzo de 2010 –en la que dejó de ser tesorero- cobraba como asesor del PP. La nada desdeñable cifra de 21.300,08 euros mensuales. Cantidad fija que incluía el prorrateo de las pagas extras (ésas que no cobraron los funcionarios). Todo eso dice Luis Bárcenas quien ha demandado a su formación por despido improcedente ya que le dio de baja -dice- sin su consentimiento.

 Conviene en estas circunstancias volver a escuchar a Cospedal, en tanto no oigamos cómo expresa la dimisión de todos sus cargos. Acompañada de todos cuantos mintieron sobre el caso Bárcenas con Rajoy a la cabeza.

Dice el PP, todos sus portavoces, que todo es mentira, que es como lo explicó Cospedal sin ir más lejos 🙂

Cospedal explicando el presunto finiquito de Bárcenas

Está pasando, lo estamos engullendo

El juez Ruz ha retirado el pasaporte a Bárcenas y le obliga a comparecer en el juzgado cada 15 días y siempre que se le llame.

Cree el magistrado que existe riesgo de fuga dado que el ex tesorero y gerente del PP posee «un patrimonio muy relevante en el extranjero». Hasta 38 millones dice él que llegó a tener en esa cuenta suiza por la que se le investiga. Y que ganó ese dinero en bolsa.

 El imputado confirma que acudió el 14 de diciembre al notario para dejar constancia de que él no había recibido dinero de las donaciones al Partido Popular. Y que éstas ascendían a 33 millones de euros, de los cuales 23 eran anónimos.

 Es decir, que hubo personas que sustentaban al PP hasta sumar estas ingentes cantidades –seguramente por pasión ideológica nada más ¿o no?- y que, además, el 90% del funcionamiento del partido lo financian subvenciones públicas, según los datos que ellos mismos presentaron tras desatarse las alarmantes informaciones del caso PP/Bárcenas.

 Rajoy dice que quiere demandar a Bárcenas pero que  “aún no sabe si lo hará”.

 Y Cospedal explica que el finiquito de Bárcenas era “simulación” de salario, aunque tal práctica es ilegal y tampoco hay manera de ver si existe realmente ese finiquito.

Estampas de las dos Españas en torno al 23F

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Pancarta sanidad. Maribel Morte

Miles de personas salieron este sábado a la calle para protestar contra el golpe financiero, los recortes, la política neoliberal que en España aplica el PP. Para rechazar, por ejemplo, como vemos en la foto, la destrucción de la sanidad pública que tan caro en salud nos cuesta.

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Autor: @siperono

Nuestros representantes, los representantes de la soberanía nacional que reside en el pueblo, se parapetan tras la policía, a pesar de que nadie amenaza salvo su estatus e intransigencia… Salvador no sé qué, portavoz y número 2 de la comunidad de Madrid, dice que la gente en la calle es antisistema y se está dando  un golpe de Estado como en el 23F, y a estas horas, unas 24 después aún no ha sido destituido. 8 manifestaciones convocó su partido, el PP, contra la política antiterrorista del gobierno socialista -que, entre esta y otras razones, acabó con el uso de la fuerza por parte de ETA-. E incontables veces salieron a la calle, acompañados incluso de los obispos, para rechazar la regulación del aborto. Los bomberos actúan de escudos para que sus fuerzas del orden no agredan a los ciudadanos…

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Aún así hay 45 detenidos, 9 de ellos menores, y 40 heridos. La delegada del gobierno en Madrid «comparece» en un programa de debates de entretenimiento nocturno para decir que todo ha ido bien, aunque los Tedax ¡los TedaX! han tenido que «desactivar» un cóctel molotov. Es decir una botella de cristal con gasolina y grasa, tapada con un trapo. «Ciudadanos» con pasamontañas brean a una chica para detenerla en algún lugar de España…

encapuchados.chica

La vida en las ciudades no se altera. Tampoco por el intenso frío que no ha disuadido a los manifestantes. La iglesia del Cristo de Medinaceli en Madrid también está a rebosar. Mucho menos, claro, es más pequeña…

mani.misa.siperono

Autor Si pero no

Con pocas excepciones, los medios españoles -tan toscos prestidigitadores de la realidad en algunos casos- dan poca relevancia a las mareas ciudadanas. En los extranjeros con profusión. Aquí, tenemos a Urdangarín a todo pasto, cuya declaración ante juez y el fiscal en Palma ha aportado jugosas novedades ¿Cuáles?, no nos hemos enterado de ninguna. La «entrañable amiga» del Rey como ella misma se declara, a la par que «discreta y fiel», también está en alguna portada.

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José María de Irujo logra una exclusiva en El País de poner los pelos de punta. Emilio Hellín, el ultraderechista autor convicto del asesinato de la joven Yolanda González durante la Transición, está tan ricamente en la calle -pese a haber sido condenado a 43 años de prisión en 1982- y, lo que es mucho más insólito, trabando para las Fuerzas de Seguridad españolas, en concreto para la Guardia Civil.  Y dando cursos de formación  a policías y todo.  Tampoco ha dimitido nadie.

Todo esto se suma a lo anterior, al presente que vivimos estupefactos todos los días. Sin palabras.

¿Tiene remedio este país?

Hay un debate imprescindible y urgente a hacer cuando se pertenece a un país comandado por alguien que vive en la más absoluta irrealidad –como hemos visto en el Congreso– y que, por añadidura, se siente completa y exultantemente orgulloso de su nefasta gestión. ¿Existe una solución a esta debacle? Son serios nuestros condicionantes.

Toda persona madura y equilibrada prioriza la consecución de sus intereses a lo que le dictan sus pasiones. Por muy fuertes que éstas sean, sabe lidiar con ellas, convertirlas incluso en sus aliadas. A las sociedades les ocurre lo mismo: buscan lo que conviene a la mayoría. Comencemos con una anécdota… muy significativa: lo sucedido con Beatriz Talegón. Una joven socialista que obró con impericia al ignorar que España siente una profunda afición a cortar las cabezas de quienes destacan… entre sus iguales. Los franceses sacaron las guillotinas para acabar con la tiranía y en busca de otro sistema social más justo, aquí se gritó: “Vivan las caenas, muera la libertad”, mientras se bajaba la cerviz de nuevo ante el eterno enemigo.

Esta España que se cae a pedazos, con el mayor incremento de la deuda pública en la historia –completamente imputable a las políticas del PP–, que cercena derechos, que nos vende desde la sanidad pública a los montes, se distrae con encendidos ataques hacia alguien que no tiene la menor relevancia política. Es muy revelador el hecho, sin embargo. Todo sigue igual. El viejo camino inalterable. Aquí se piden líderes solo para tener a quién darle un tajo y derribarle, siempre que sean de tamaño accesible para el golpe. De poderosos, ni hablamos. Lo supo el 15M. Huyó de cabezas visibles como de la peste. Solo que el espíritu disgregador, cicatero, envidioso y cainita de buena parte de los españoles logró desanimar a muchas personas valiosas que terminaron por decir: Ahí os quedáis.

 Esa misma mezquindad también se apunta a acribillar a aquellos de sus iguales –repito que se permiten “ser de izquierdas” contando con medios para vivir. La derecha ha inducido que sea necesario estar prácticamente inmerso en la indigencia para mostrar un pensamiento crítico y de lucha por un mundo más justo. Los actores que osaron abrir la boca en la gala de los Goya –pese a la censura preventiva de su presidente– lo saben bien. Se les está linchando. Comprado sin pestañear por gran parte de la sociedad, el discurso tiene un objetivo claro: si no te mueres de hambre, has de ser “de derechas”. Y votar derechas, claro. Quienes especulan y se lucran del dolor ajeno, quedan fuera de la apreciación. Igualdad, igualdad, gritaba el jorobado de Notre Dame desde lo alto de una torre y le respondieron desde abajo ¿qué quieres? ¿Jorobarnos a todos?Evidentemente, no iba por ahí su justa petición. Lo paradójico es que esos mismos luego se asustan si piensan que alguien quiere quitarles “lo suyo”. Aunque lo estén haciendo ahora impunemente desde arriba.

Nos detallan los informes que los niños actuales no entienden lo que leen. Viene de atrás. Y no es cosa ni del sur, ni del sol.  Son cinco siglos de hegemonía conservadora, mojigata y fullera en los que jamás han pagado sus culpas. Dedicados a disuadir el pensamiento crítico, a educar en la sumisión, a destruir la dignidad. Una y otra vez tan solo les basta sentarse a esperar que sus víctimas se peleen entre sí y se destruyan. Mareadas, dan tumbos cobrando piezas del propio bando.

La derecha de la trampa y la caspa, la que impunemente sigue pagando sueldos a los corruptos,  comparte discurso con ciertos sectores de la izquierda. Obcecados, como un toro con el trapo, no ven cuando les llega el descabello. Protestando, eso sí. Se diría que el objetivo último es protestar. Es cierto que los partidos tienen muchos cadáveres en sus armarios. Todos. Al menos, los que llevan largo tiempo funcionando. IU no está recogiendo el descontento con el PP y el PSOE, lo hace mucho más el populismo de UPyD. Todo el centro izquierda debería hacérselo mirar. Igual el problema está dentro.  El PSOE sigue en su limbo e IU, a pesar de muchos intentos regeneradores que se advierten, no es la Syriza moderna y abierta que logró ilusionar a muchos votantes griegos. No los suficientes.

Ahí está el problema. Grecia terminó votando a los causantes de sus males. Y les nació el peligroso cáncer del fascismo que tan a gusto germina en las sociedades inmaduras y desequilibradas. Máxime cuando la crisis económica aprieta y, reiteradamente, no se tiene la claridad de distinguir las amenazas reales. Nosotros vamos por el mismo camino. Los errores no pueden acarrear pena de cadena perpetua, si hay voluntad de cambio. Esto es una emergencia y cada uno parece ir a lo suyo. Con violencia incluso, signo de un malestar real y preocupante que no sabe o quiere discernir quiénes le atenazan.

El cambio –si llega– vendrá fundamentalmente por la sociedad civil, menos contaminada. Lo peor es que vivimos en un bucle. Siglos de deseducación, infantilismo, sumisión, peleas callejeras a la sombra de los palacios de los poderosos. ¿Quién lo cambia? Se necesitarán generaciones y no vamos precisamente por ese camino.

 Yo vi esa sociedad capaz, sin embargo, muchos la vimos. La que salió a las plazas el 15M y construyó. En un proyecto mucho más amplio del que se agrupaba en las siglas. La que trazó fines y medios. La que pensaba en el bien común, no en parcelas únicamente. La que aún se ve en la encomiable tarea de la PAH. Nos va la vida y el futuro en ello, pero aún la siguen espantando ¿Cuántos más dirán “ahí te quedas”? La peculiar derecha española seguirá frotándose, entretanto, las manos mientras conduce implacable la apisonadora. No son tantos. De alguien debe ser la culpa. ¿Tiene remedio España? Por este camino, no. ¿Volvemos al comienzo?… Toda persona madura y equilibrada prioriza la consecución de sus intereses a lo que le dictan sus pasiones. A las sociedades les ocurre lo mismo: buscan lo que conviene a la mayoría. No es imposible, sí difícil, pero hay que hacerlo.

*Publicado en eldiario.es en donde hay magníficos comentarios.