Otro 11 de Septiembre

Otro 11 de Septiembre. Uno atraviesa los años deteniéndose apenas en el día en el que nació y en los que lo hicieron los seres queridos, o en los que aquellos murieron. Encuentros, despedidas, compromisos señalados. Y pasan los años sin saber cuál será la fecha en la que otros te recordarán porque te fuiste. Un día cualquiera para ti hasta entonces, por el que pasaste decenas de veces sin reparar en él. Uno atraviesa los días sin saber que algunos se fijarán de forma indeleble.

Probablemente el 11 de Septiembre sea para mí un signo imborrable en el calendario. El primero fue el de Chile en 1973. Amanecía un futuro a estrenar con grandes destellos de promesas. Los libros de la Universidad me detuvieron en el caos que padecía América Latina. Bolivia, Panamá, Uruguay, Argentina en ciernes, Cuba siempre, vivían en dictaduras, igual que España. En el resto, la democracia era muy precaria. Había preguntado un día en clase de COU sobre el diferente destino de los conquistados del norte y del sur del continente. “A los del norte los mataron a todos”, comprendí. A los del sur les robamos y les dejamos genes, cultura y escala de valores. Chile era la esperanza: el socialista Salvador Allende y sus reformas… imposibles. Duele amanecer con la esperanza rota por los tiros que cercenan los sueños. Un botarate –como suelen serlo todos los golpistas- acabó con ellos. Vivimos apasionadamente la peripecia, el final de toda confianza en una solución. Los muertos, los torturados, los despojados, los desaparecidos. Las manos cortadas del asesinado Victor Jara solo porque cantaba con candente ingenuidad. Al amor explotado de Amanda, contra el vecino dictador de Guatemala, Rios Montt, por la paradoja mil y ciento repetida: “Mi padre fue peón de hacienda, y yo un revolucionario, mis hijos pusieron tienda, y mi nieto es funcionario”. El dolor mortal de Pablo Neruda que me había descubierto que cualquier noche se pueden escribir… los versos más tristes. Como querer fuera del amor.

Un 11 de Septiembre, Cataluña comenzó a volver a celebrar su diada nacional. Agravio comparativo de los aragoneses que, de alguna manera, veíamos mermado, como tantas otras cosas, nuestro 23 de Abril por su feria del libro. Pazguatos intereses provincianos y absurdos todos, en un mundo global, en una Europa sin fronteras.

Otro 11 de Septiembre, en 2001, presenciamos en directo por televisión como las dos torres del país líder mundial se derrumbaban como si fueran de arena, como en un sueño. Habíamos contemplado, desde su restaurante en la cumbre, el Empire State, como mandan los cánones, maravillados por el esplendoroso Nueva York que se abría a los pies,  osada y vibrante línea del cielo, paisaje urbano del siglo XX. Y de las enhiestas torres soberanas ya no quedaba nada. Ni los muertos que nunca vimos. Y algunos supimos que venían malos tiempos. Ceguera fanática usada como excusa para un cambio social. Merma de derechos civiles, militarismo, ascensión y desborde del capitalismo, la guerra, la tortura, las invasiones que no encuentran lo que dicen buscar porque no es lo que nos cuentan lo que buscan, la trampa financiera que nos ahoga. A mi padre le quedaban exactamente 5 días de vida y ni siquiera llegó a enterarse del acontecimiento que tanto hubiéramos comentado. Desapareció su imprescindible presencia, demostrando que la vida sigue de todos modos.

Un 11 de Septiembre, hace 26 años, la que murió fue mi madre. Y he conocido sus secretos anhelos, su dolor, sus esperanzas y sus sueños, apenas en signos, a través de unos recortes de periódicos guardados en primorosa carpeta, que hilvanaron mejor los recuerdos. Instalando la certeza de cuánto más debió hablarse. No fuimos tan distintas.

Múltiples sinrazones tiñen este nuevo 11 de Septiembre. El mundo es aún peor que el de hace sólo un año. La inacción permite avanzar insanas mareas y campar a sus anchas. Pero el calendario es un convencionalismo. El futuro se llena de doces, treces, catorces y mucho más días, más onces, incluso. Lo vivido sólo sirve para poner el pie, si es sólido, y utilizarlo de impulso. Para saber desbrozar del camino lo útil de lo fútil. Este 11 de Septiembre terminará, aquí donde vivo, con una noche en blanco llena de sonidos, colores, sabores y olores. Ítaca rediviva. Sorber de la vida la felicidad mientras se abre a nuestros pasos. No queda más. Ni menos. La melodía continúa.

La cámara de criogenización del PP

El secreto mejor escondido del PP es esta cámara de criogenización, muy sofisticada, en contra de lo que pueda parecer. Mantiene los cuerpos a temperaturas inferiores a 120 grados bajo cero, pero, a diferencia de las más comunes que aguardan progresos científicos para revivir a sus ocupantes, de ésta se puede salir en cualquier momento, completamente sano (o tal como se haya entrado, que tampoco hace milagros). Su fin principal, por tanto, es conservar, detener el tiempo.

Tras largas deducciones, más que pesquisas, es evidente que no existe otra explicación para las cosas que acontecen en el partido conservador español. Acabamos de verlo reunido en pleno, ofreciendo el PP, España y todo lo que haga falta, a la imagen del Apóstol Santiago, en el idem de Compostela, aunque al parecer allí hay otro señor enterrado. El más devoto, dándose golpes en el pecho, el presidente valenciano, Francisco Camps, quien debe usar mucho la cámara, dotada sin duda para él (y algunos más) de pantalla de rayos UVA.

La primera pista sobre la criogenización del PP, nos la dio Mariano Rajoy hablando de El Tato, un personaje muy de moda en España cuando él entró por primera vez en la cámara, recuerdo que lo mencionaba mi abuelo. Cuando la abandona, de vez en cuando -apenas media hora diaria para hacer declaraciones en televisión-, va soltando giros tan arcaicos como “de matute”, “escurrir el bulto”, “¿de qué sirve cambiar la peana sin cambiar el santo” o “todo el mundo”, expresión, esta última,  utilizada por Ortega y Gasset en 1930 para definir características del hombre-masa.

Ahora bien, la semana pasada, Rajoy dijo: “Una imagen vale más que mil palabras”, y eso es ya de los “sesenta” –del siglo XX-. En el PP se han visto obligados a tomar medidas:

Rebajar la temperatura, aumentar el tiempo de exposición, y dotar a la cámara de un dispositivo que recita el antiguo refranero español y que va directo al subconsciente. En la placidez del sueño –y del franquismo según reza de saludo Mayor Oreja, otro usuario destacado del congelador-, se escucha:

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

A enemigo que huye, puente de plata.

A otro perro con ese hueso.

En el país de los ciegos, el tuerto es el rey. (Éste en particular cala hondamente)

En casa del herrero, cuchillo de palo.

Poco a poco … hila la vieja el copo

Más vale pájaro en mano que ciento volando.

Nadie tira piedras a su tejado. 

Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.

Temprana es la castaña que por mayo regaña.

Ten tu arca bien cerrada, y la llave bien guardada.

Todo depende del color del cristal con que se mire.

A buenas horas, mangas verdes.

A la fuerza, ni los zapatos entran.

Así que previsiblemente las escucharemos en próximas apariciones, alternadas con lecturas parlamentarias de los clásicos más populares, el D. Juan de Zorrilla, que le es muy caro a Soraya Sáenz de Santamaría.

Mis últimas indagaciones indican que, del rosario de frases, han retirado algunas que podían ser perturbadoras:

A caballo regalado no le mires el diente.

Bien predica quien bien vive.

Ojo por ojo, diente por diente

Al que buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

Cada palo aguante su vela.

En boca cerrada no entran moscas.

A mucho hablar, mucho errar.

Aunque empiezo a sospechar la proliferación de cámaras de criogenización en todos los partidos, sindicatos, organizaciones empresariales, profesionales y sociales, y la existencia de un inmenso congelador –que en este caso ya ni mantiene constantes vitales- de uso común en buena parte de la sociedad española. Y mundial, con excepciones.

Cacerolada

Al PP le ha crecido una –presunta, siempre presunta- fuente de financiación irregular: las basuras. Los datos figuran en un sumario judicial ahíto de evidencias pero es que la policía y la magistratura tienen manía al PP y España “no es ya un país democrático” por esa malsana ojeriza a los conservadores, como no deja de repetir todos los veranos Dolores de Cospedal y otros ecos programados.

 Me asombra el asombro por este hallazgo: la mierda y los desperdicios pueden dar florecientes beneficios particulares. Pablo Ordaz escribió hace cuatro años ya un magistral artículo, digno de un Pulitzer, en el que hasta el menos avisado podía ver entre en el detritus, tan surrealista que un zoológico auténtico, con sus gorilas y todo, saltaba entre la podredumbre.

“Lo hacen todos”, “abierto el cajón, convidado está el ladrón”, “yo de mayor querría ser… Fabra”. Entre todas las perversiones que han desvirtuado el lenguaje para desactivar las ideas, una de las peores es la que ha hecho pensar a los ciudadanos que la corrupción es “normal” y no tiene mayores consecuencias, que el lucro particular es lícito también robando las arcas públicas. Pues no. Todos los organismos internacionales y las voces más autorizadas afirman y demuestran con datos que “La corrupción es incompatible con la democracia y hiere gravemente a los propios fundamentos del sistema”. Así lo dice por ejemplo Carlos Jiménez Villarejo, el primer fiscal anticorrupción.

Las cuitas españolas -con recortes, precariedad y miedo-, conviven con esa estupenda Europa llamada UE que, al parecer, también “nos hemos dado”. De Europa pasamos ¿no? Yo no lo haría, también hay ahí un par de cosas alarmantes:

Nuestra querida Elena Salgado anda aprobando con sus colegas que los presupuestos nacionales sean sometidos a examen por Bruselas. La UE azul por los cuatro costados nos va a decir qué podemos y qué no podemos gastar. Así que es irrelevante a quién votemos en España. O no Que tenemos a Mayor Oreja (a quien le salen los sufragios españoles por las orejas y parte de la barba para sentar sus reales en el parlamento de Estrasburgo) y sus correligionarios, por ejemplo intentado vetar una condena a Sarkozy por su racista y demagoga expulsión de gitanos europeos. Menos mal que entre los conservadores de allende los pirineos también hay demócratas -como no podía ser de otra forma- y la reprobación a Sarkozy salió adelante. Más aún, le han dicho que cese esta peligrosa práctica.

Me ha impresionado por otro lado el dramático llamamiento hecho en su discurso de la Unión por Durao Barroso, cuya importancia, creo, no ha sido resaltada. ¿Qué ha dicho? Que Europa no pinta nada, en resumen. «O actuamos juntos o se moverán sin nosotros«. Hemos sido desplazados por otras potencias, perdiendo aquella voz de solera que poseía el viejo continente. El que decidió estrechar lazos precisamente en defensa de la democracia. Y, ya sabemos, el chico de los recados no decide.

Una España manchada en una nave europea a la deriva. Y los problemas ahí sin resolver, enmierdándose cada día más (Que fino es mi corrector de Word, no me acepta la palabra). Y unos salvadores de la patria que prueban su eficacia hundiendo cada día más el barco y las barcas.

  Y el nuevo director de lainformacion.com, Carlos Salas (en expedita sustitución de Vanessa Jiménez) diciendo ayer en un acto ante un par de centenares de periodistias digitales en su mayoría jóvenes, que cuando él empezó «los columnistas llevaban gafas y barba, despertaban un gran respeto  y no trabajaban nada«, pero ahora una pléyade de blogueros reciben múltiples visitas y poseen gran influencia… «aún sin tener ni el graduado escolar«. El director de un medio de información los admira mucho. Los chicos aplaudieron a rabiar.

¿Qué hacemos? “activ@s contra la crisis” es una plataforma cívica que agrupa… a los de siempre, vamos. Lo apoya ATTAC y eso para mí es ya una garantía. Este jueves, día 9, a las 9,30 de la mañana han convocado una cacerolada en la puerta del Congreso. Saldrán un grupito de señorías muy suyas a hacerse la foto recogiendo una carta muy bonita en contra de la reforma laboral. La utilizarán para forrar algún libro… en el mejor de los casos. Pero os puedo asegurar que, si mis jugos matinales lo permiten, voy a estar allí con la cacerola un mazo o cuchara que suene bien, y alguna corneta. Porque a veces es útil tan solo desfogarse, expulsar la rabia. Avisados estáis los que queráis venir 🙂

  Las banderas rotas sobre la mesa, para tejer nuevas, claro está. Ojalá que pudiera estar el imprescindible Labordeta en la brecha, aunque nos acompañe su fuerza. Un besico amigo. 🙂

Sarkozy camino de Santa Elena

 

Nicolás Sarkozy ha planteado con realismo una cuestión inaplazable, al margen de retóricas buenistas o de discursos vacíos de contenido, porque los políticos sensatos tienen el deber de afrontar los problemas antes de que estallen conflictos irresolubles para la convivencia democrática”.

Así concluye el editorial de ABC que había iniciado escribiendo “La libertad de circulación de las personas es un derecho fundamental garantizado por todos los Estados democráticos y se consagra como elemento básico en el proceso de integración europea”. A continuación venían los “peros” que anulaban el discurso. Por completo.

Nicolás Sarkozy, el nuevo Napoleón, enfila el camino hacia Santa Elena y algo tiene que hacer para evitarlo. Este “político sensato” –según ABC- apareció en nuestras vidas informativas peleando por el poder conservador con un colega, Dominique De Villepin, que nos había dejado boquiabiertos con su discurso combativo y progresista en la ONU oponiéndose a la invasión calculada de Iraq. De Villepin era, por tanto, mucho más progresista que Sarkozy, pero además, infinitamente más culto, más alto, y tan poco francés/francés como él mismo (si Nicolás venía de padres húngaros, Dominique nació en Marruecos, donde su progenitor ejercía como embajador de Francia). La pugna política se tiñó de tintes negros y sucios, con espionajes, denuncias, falsas pruebas, juicios. De Villepin cayó, aunque acaba de ser exonerado por la justicia y prepara su vuelta en un nuevo partido.

Entretanto, y mucho antes, Sarzoky experimentó, como ministro del interior con mando en plaza, las mieles que acarrea la utilización de la mano dura para aplacar los miedos cerriles de una sociedad adormecida. Su brutal represión de las protestas de franceses de segunda generación, tan inmigrantes como él, le acarreó popularidad y le llevó a la presidencia de la república.

Su esposa española, Cecilia, le dejó varias veces por otros hombres. Se diría que le fue públicamente infiel, aunque, mientras, él hacía también lo que podía. Las disputas maritales llenaron los periódicos.

Y llegaron el premio y la gloria. Presidente de una Francia respetada, interlocutor válido en una Europa que se muere, una deseada e inteligente esposa acalla rumores de hombre abandonado, Claudia Bruni. Sarzoky elevaba su talla, siquiera a costa de exigir guardaespaldas de menor estatura que él. ¡Que la Madeleine nos libre de los acomplejados!, alguno conocemos por aquí.

Pero ¡ay! esas cenas con la alta sociedad, con ricas herederas desvariadas que distribuyen sobres bajo mano en los postres, le han llevado a la ruina. Y para colmo ¡ la crisis! Los franceses que se iban al retiro tan ricamente a los 60 años, con pensiones estupendas, tras haber disfrutado también de estupendos sueldos, van a ver prolongada la edad de jubilación hasta los 62 ¡Habrase visto! Y lo que ya les ha sublevado al máximo: hasta los 67, para cobrar la pensión íntegra (como el resto de los europeos casi). Pero… ni Napoleón hubiera podido con “los mercados”. Hoy Francia vive una huelga general en protesta.

¿Qué hacer? Expulsar ciudadanos europeos del país, de esos –pobres- obligados a vivir en barracones, para tratar de rememorar los éxitos que le llevaron a la cumbre. La mano dura, el racismo, la demagogia para exaltar y aplacar las bajas pasiones analfabetas y fascistas.

Un amigo francés me contó que también a su país ha llegado la ola primermundista de la anestesia mental y el pasotismo. Pero no en vano ellos fueron los inventores de la guillotina como resolución de grandes atropellos. De momento les ha gustado muy poco ver a su Presidente metiendo mano en el saco –presuntamente aún, bien es verdad-, y no parecen muy dispuestos a admitir que se mermen sus derechos. El resultado de la huelga puede ser el definitivo pasaje que lleve a Sarzoky a su inevitable destino en Santa Elena.

Vaya, pues igual he practicado la “retórica buenista” que dice ABC. Cómo le gusta al extremo-centro ese vocablo que han inventado.

La crisis devalúa la educación

Cada año nos bombardean con tópicas informaciones sobre  “la vuelta al cole”. Especialmente en televisión, se diría que «desenlatan» el mismo reportaje repetido durante años, pero la verdad, según leo en El País, es otra. Sí hay noticia.

El curso arranca con 140.000 alumnos más. Habrá más profesores titulares, pero menos de refuerzo: 6.400 (2.500 menos solo en Madrid que va en cabeza de la medida). Estos profesionales son quienes tratan de sacar adelante a los estudiantes más rezagados. En conjunto, las comunidades reducen fondos para formación y ayudas.

No sólo eso, los maestros regresan al trabajo cobrando un 5% menos de sueldo y teniendo que ampliar su horario. Todo un estímulo.

Las comunidades más ahorradoras en el superfluo gasto en educación, son Madrid, Valencia, Canarias, Cataluña y Galicia, casualmente del PP la mayor parte. Muchos niños seguirán yendo al colegio en ellas incluso en barracones. Primer mundo a tope.

Pero Andalucía por ejemplo se va a ahorrar también unos buenos millones retrasando la apertura de nuevas aulas matinales y el plan de plurilingüismo que según parece les sobra (comunidad turística por excelencia casi nadie habla inglés). También aplaza la promesa de llegar a 100.000 plazas en escuelas infantiles en 2012.

Los malcriados niños españoles, los del móvil para llamar y ser llamado por papá y mamá y prescindir de toda iniciativa y responsabilidad personal, los sedentarios y gordos, los multiregalados, los que flojean en matemáticas y no entienden lo que leen,  enfrentan el curso –y la vida- en peores condiciones que el año pasado. España ya invertía en educación -un Derecho Fundamental- casi 2 puntos menos que la media europea; ahora, la «crisis de los pobres» –llamemos a las cosas por su nombre-  reduce el presupuesto de esta materia transferida a las comunidades autónomas. Porque a nadie le quepa duda de que hay colegios privados, de pago, estupendos para los hijos de los beneficiarios o exentos de «la crisis«.

El “milagro” que lleva a Finlandia a lograr siempre los mejores resultados en educación del mundo, se basa en cuatro claves «revolucionarias«:

  • Poner dinero y bien distribuido
  • Fomentar la educación pública
  • Formar y pagar a su profesorado
  • Involucrar a los padres en la educación.

Nadie como El Roto para resumir lo que, en el país del nepotismo y el medro,  cuenta realmente para lograr desde el colegio un brillante porvenir:

«Un móvil se puede recargar rezando»

Anda el mundo revolucionado porque el físico Stephen Hawking ha dicho que Dios no creó el Universo y que el Big Bang es una consecuencia inevitable de las leyes de la física. En realidad lo que explica, matizado, es: “dado que existe una ley como la de la gravedad, el Universo pudo crearse a sí mismo -y de hecho lo hizo- de la nada. La creación espontánea es la razón de que exista algo, de que exista el Universo, de que nosotros existamos”. Por tanto, «no es necesario invocar a Dios» para que haya cosmos.

Apenas voy a entrar en el fondo del asunto, por más que se vea bastante claro, y que mis dolientes neuronas matutinas sean espoleadas sin piedad con aguijones de cordura, cultura y debate, dando algún fruto (espero), sino en lo que más me llama la atención: vivimos tiempos de una profunda subjetividad al contemplar la ciencia. Y esa circunstancia desvirtúa la realidad. Y, en consecuencia, nos debilita.

Hawkings es un físico, no un teólogo, ni siquiera un filósofo; busca explicaciones tangibles a los dilemas que le genera la investigación científica. Y por tanto (científica, digo) plantea hipótesis y comprueba. Ni de lejos anda buscando a Dios por las esquinas. Pero este británico atado a una máquina empieza a ser el hombre más “interpretado” de la Historia. En su libro, de irónico título, “Breve historia del tiempo”, menciona “El principio de incertidumbre de Heisenberg”, formulado en 1927. Otro argumento científico, profusamente usado, hoy, para afirmar que todo es relativo y pare Vd. de contar. Puede uno estar hablando de Garzón o de la economía, que Hawking (como intérprete, en este caso, de Heisenberg, otro físico, alemán, de carne y hueso hasta su muerte) aparece para justificar que coexisten realidades alternativas y en el mismo plano. Sí, por ejemplo, Dios y una explicación científica del Universo. Pues si todo es relativo, no me cuente Vd. tampoco su creencia. Y no olvidemos que la incertidumbre parte de elementos físicos, reales.

 Dice mi hijo (el de los aguijones matutinos) que nos mandan personas que creen que “un móvil se puede recargar rezando”, cuando pocas veces en la Historia se ha dedicado tanto dinero a investigar en ciencia. Por ejemplo, en el acelerador de partículas, el Gran colisionador de hadrones, que tampoco busca a Dios, por más que al bosón de Higgs perseguido con tesón, se le llame -en los medios informativos, claro está-, “la partícula… de Dios”, precisamente. Lo que trata de hallar es el esclarecimiento racional de qué hacemos aquí y qué elementos de los que se tocan con las manos, se huelen, y se ven –siquiera con microscopio o telescopio, con los existentes y los futuros que se construyan- afectan a nuestra vida. Para mejorarla si se puede. Para caminar con los pies en el suelo y no entre ensoñaciones y entelequias. Lo que existen son cosas… aún no explicadas.

Hasta no hace mucho, un rasgo diferente, cualquier hecho inexplicable a las creencias religiosas, llevaba a la víctima a la hoguera, para ser quemado vivo sin piedad, purgando el peligroso pecado de pensar e innovar. Por el momento, eso se ha terminado (al menos en el mundo desarrollado). Pero, ahora, asistimos a un espectacular renacimiento de las supercherías mágicas. Desde la pulserita engañabobos, usada por el heredero al trono de España (sí, los móviles se deben recargar rezando), a todo tipo de conspiraciones asumidas pies juntillas.

Lo peor son las consecuencias: la confusión entre realidad y fantasía hace al ser humano más vulnerable a los ataques a los que es sometido por los distintos poderes. Porque ellos, los que mandan, aunque en el fondo de su corazón crean que cualquier portátil funciona con “avemarías”, tienen especial cuidado en enchufarlos a la corriente… por si acaso.

 (Dedicado a David y a Piezas)

No sabes cómo sufrí

   «He estado en el centro del huracán y no le deseo a nadie algo tan duro como lo que he sufrido luchando contra la peor crisis en 80 años. Pero me voy satisfecho por el gran honor y el orgullo de ser ministro, algo que cuesta pensar que te vaya a pasar a ti«.

 «Me ha tocado sufrir mucho en silencio. El primero que tenía que leer cada día en el móvil a las ocho y media de la mañana las cifras del paro era yo, y a mí me correspondía hacerles frente. Pero siempre me sentí apoyado por el presidente, con el que mantengo una relación personal muy cordial, como me demostró en la conversación que mantuvimos el pasado 20 de agosto, cuando le comuniqué mi decisión de irme. Su respaldo ha sido especialmente importante desde la discreción, cuando sonaba el teléfono con un número desconocido y aunque ya sabía que era él le preguntaba, ¿eres tú presidente? Esos 15 minutos de charla eran muy reconfortantes».

Esto y más en la premier: «He estado en el centro del ojo del huracán. No le deseo a nadie lo que he sufrido«.

“En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia” “Con el tiempo, todo puesto de una jerarquía tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones”.

  Principio de Peter 1969

 “Las compañías tienden a ascender sistemáticamente a sus empleados menos competentes a cargos directivos para limitar así la cantidad de daño que son capaces de provocar”.

Principio de Dilbert 1990

¿Queman marihuana en los montes de Valencia?

Se empieza hablando de la  “vuelta al cole”, de los “planes de futuro” como si los hubiera de pasado, de la “depresión postvacacional”. Se sigue con el corto y pego, con el copio y emito, y pasa lo que pasa.

Un canal de televisión colombiano acaba de firma una pieza antológica de antiperiodismo, que se une a aquella perpetrada por otro canal argentino -que confundió un videojuego, GROG, con una tendencia del alcoholismo juvenil-, y, ya más cerca, la famosa becaria de Wyoming e Intereconomía, defendida por todo un presidente de periodistas, y la diaria basura que queráis a libre disposición del televidente.

 La “noticia” nos da cuenta de la quema de una plantación de marihuana en los montes de Valencia. La lleva a cabo la Guardia Civil, tras detectar el irregular cultivo. Así, al aire libre. Lo peor –nos muestra el intrépido canal colombiano- es que el propio periodista se ve afectado por las emanaciones de la droga. Es un actor. Pero en esta difícil separación entre realidad y ficción que nos está invadiendo, una llega a pensar si no estarán en razón los colombianos. Analicemos:

¡Estamos hablando de Valencia!, la de Camps y Rita Barberá, la de los votantes que los sostienen. De la permanente sonrisa del presidente de la comunidad, contranatura. ¿Qué este “periodista” de pacotilla es un actor? ¡No! Es un aguerrido reportero que ha dado con una exclusiva mundial, con las raíces del problema. En los montes de Valencia se quema marihuana. A diario. A toneladas.


Es un auténtico placer decir que esto lo he encontrado en El Mosquitero porque es uno de los lugares entrantes a mi propio blog.

Este es un hombre que apostó un millón al negro y salió…


Y salió rojo. En los años ochenta este anuncio inauguraba el uso del hombre como reclamo sexual y publicitario. Maruja Torres llegó a escribir una columna en nombre de todas las asombradas del mundo. Hasta entonces sólo la mujer era utilizada como imagen para vender lo que fuera. Durante mucho tiempo, antes y después, se observó que aunque se tratase de promocionar lavadoras –uno de los artefactos correspondientes al acervo femenino por la gracia de Dios, menos mal que algo ha cambiado- la mujer contaba su experiencia con el jabón y la ropa, pero la sabia voz que daba el consejo en off, era masculina. También sigue ocurriendo en gran medida.

Por eso este holandés nos dejó perplejas. La sociedad empezaba a igualar… a la baja (en lo que sería ya un despeñe imparable), nada de hombres y mujeres dando útiles instrucciones, sino cuerpos (de unos y otras) como señuelo. Ni que decir tiene que media humanidad femenina se enamoró de este señor, a pesar de lo poco serio y cauto que se presentaba, que no daba una en el clavo. A quién se le ocurre apostar todo el dinero en el casino, con un 50% de posibilidades de perderlo. No tenía tampoco buenos contactos con asesores financieros, porque vender todas las acciones la víspera de que subieran, indica una gran falta de previsión. Ambas situaciones muestran un comportamiento alocado. Amén de ser un manirroto: 6.000 euros a una ficha ¡qué locura! Por todo ello, probablemente, le dejó la mujer de sus sueños, quien ¡para colmo! le fue infiel con su mejor amigo. Doble pérdida. Pero salir de tan elegante casino y bien vestido –aunque desaliñado por el dolor-, auguraba una previsible recuperación económica. Era guapo hasta decir basta, ni metrosexual, ni macho-Axel. ¡Y se le veía tan desvalido y, a pesar de ello, conservando su sonrisa encantadora! El colmo de la filigrana era que necesitaba “algo en qué confiar” ¡Qué bonito! El anuncio inaugural de la utilización del hombre, lo presentaba vulnerable, tierno y sensible y, a pesar del arraigado modelo del varón protector, una legión de mujeres quiso ser la única que le consolara.

Dicen los publicistas que ellos no innovan sino que siguen a la sociedad. Apenas se había enterado –la sociedad- de que una mayor emancipación femenina alteraba los roles tradicionales y su forma de relacionarse, desorientando un tanto al hombre. No a todos, porque nadie conoce a todos de todos los grupos, pero sí de una mayoría suficiente como para sustentar teorías. Al eterno desencuentro se le añadían factores desestabilizadores, en busca de estabilidad, mucho mejor.

Alfonsina Storni le escribió a un “Hombre pequeñito” antes de beberse por él medio océano muriendo claro está en el intento, lo que es una gran paradoja. Gioconda Belli se quejó de la ceguera de otro, aunque para concluir en el más hermoso alegato feminista que he leído, el que solo entiende de mutua necesidad y cooperación. Complicadas las relaciones humanas, la desazón gozosa solo merece la pena si se sacia, si no se convierte en un molesto incordio.

El hombre del casino no era perfecto, en absoluto, pero sí tiernamente humano. Y ¡cómo nos gusto! Un feo irresistible, fuera de todo tiempo y lugar para el encuentro real, fue también para mí Yves Montand. Como le contó Janis Joplin a Leonard Cohen en el Chelsea Hotel, a veces se hacen excepciones. Antonio Gasset, un genio, le despidió a su muerte en todos sus matices. Tampoco Yves era perfecto, casi extremo en defectos y virtudes. Es tan difícil apostar al negro y ganar…que casi parece mejor meter los ahorros a plazo fijo en un banco.

A por el nuevo curso

Vale. Ni un día de tregua. Regresaron los atascos, el malhumor y la desesperanza. Gritan las campañas invitando a comprar. Lo que sea, libros y mochilas para el nuevo curso escolar o tratamientos psicológicos para la presunta depresión postvacacional. El caso es gastar y mantener el sistema, Y correr, ciegos de visiones laterales, tras la zanahoria.

Rajoy despierta del letargo del verano viéndose con un pie en La Moncloa. Con los dos y la barba para ser más precisos. Todas las encuestas dan abultada ventaja al PP sobre el PSOE en intención de voto. Y todos los sondeos muestran, al mismo tiempo, la penosa valoración que los españoles tienen de Rajoy, que pierde más puntos que el propio Zapatero. Es la crónica de un fracaso anunciado. Igual pasó, exactamente, con Brown en el Reino Unido. Nadie daba un duro por él… y nadie lo compró. Allí tuvieron la suerte de que emergiera un renovador Tory, que no deja de ser conservador –y bien se ve en su política- pero ha lavado un poco la cara a su partido.

Aquí, Rajoy prepara ya su lista de ministrables. Lo hace y así lo declara, a falta de mejor cosa en la que ocuparse fuera de preparar los exabruptos de temporada. Menciona a Güemes, el yerno de Fabra, que tan brillante gestión hizo con la sanidad madrileña, antes de salir a por la pasta en la empresa privada, aguardando días mejores para volver. La cantera del futuro gobierno Rajoy contaría con estos nombres inexcusablemente:

    Esperanza Aguirre, Ruíz Gallardón, Dolores De Cospedal , Esteban González Pons, Federico Trillo, Jaime Mayor Oreja, Soraya Sáenz de Santamaría, quizás Ana Mato y Ana Pastor, puede que le cayera algo a Ana Botella (si no se queda de alcaldesa de Madrid) y Cristóbal Montoro para llevar a buen puerto la economía con su aguda visión. Todos ellos son valores emergentes y en quienes confiar, para qué vamos a engañarnos. Un panorama alentador, estimulante, ilusionante.

Lo que habrá que esperar es quien sucede a Rajoy una vez que éste definitivamente se despeñe.  Es el brown español, marrón y gris, los hermanados colores pobres del espectro. Qué entrañable, igual por eso le seguimos queriendo y perdonándole todo. Pero hay que contar con la pugna interna. Si hay tela que cortar, si hay poder, la compostura está de más. Me da que Esperanza Aguirre es la mejor colocada, pero puede haber sorpresas.

Del otro lado tenemos a Zapatero perdiendo intención de voto a borbotones entre quienes le apoyaron para mantenerle en el cargo. Es lo que pasa por dar la vuelta al calcetín socialdemócrata para seguir a pies juntillas los mandatos de los mercados neoliberales. Que sí, que ya sabemos, que si no nos hunden el país, y no sé si estamos aún del todo libres de la amenaza que estos mercados son muy volubles, pero es suicida atacar a tu propia base electoral. ¿Quién va a votar ahora a Zapatero? ¿los fieles al PP? Ni de broma. El PSOE hoy es lo que llaman una derecha -un tanto- civilizada, derecha-derecha pero no aún del pleistoceno ¿cómo van a votarle los conservadores que sostienen al PP?

IU asciende un peldañito. Hasta un 6% quizás. Ni para pipas. Queda su pendiente regeneración –sí, aquí hay que regenerarlo todo, airear toda la naftalina- y Rosa Diez se estanca. Mira qué bien. Demagogia por demagogia, la genuina.

  Nos faltan los nacionalistas hoy ya sin careta. Tanto CiU como PNV chantajean literalmente al gobierno pidiendo prebendas a cambio de su apoyo. CiU ya ni eso, parece decidido por el PP.

Y entre tanto llegarán las “reformas” pendientes, los alegres despidos, los tajos y retrasos en las jubilaciones Los impuestos para los ricos ni tocarlos que total son el chocolate del loro dice la ministra y vicepresidenta… socialista. Déjame a mí, que yo te lo arreglo para que cunda su tasa de cargas fiscales.

Y todo esto nos lo contarán todos los días. Varias veces. O no, a lo mejor no. Pero, a cambio, tendremos a los políticos perennes en las pantallas, en las ondas, y en las páginas del papel, cavando cada vez más su tumba de apreciación social con su omnipresente exposición. Y hay tanto por hacer en este desgraciado país del manga por hombro… desde la administración, a lo que José María Izquierdo llama «una ilegítima tercera Cámara -que se carga-  cualquier reforma progresista«.

Entretanto, los «mercados», toman el té, y los brownis y las hamburguesas, y los calamares fritos y la paella, -o el caviar y las angulas, para qué vamos a engañarnos- decidiendo cómo van a ir las cosas para todos.

   Pasad y comprad los viejos libros de texto, la entrada para, pasivos, contemplar el espectáculo que nos preparan, mientras las termitas nos comen las patas de nuestros asientos.