Wyoming, Intereconomía, Urbaneja y el periodismo a la deriva

El presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, Fernando Gonzalez Urbaneja ha criticado duramente la llamada “broma de Wyoming” en su programa El Intermedio de la Sexta. Todo el mundo habla hoy del tema, y no pensaba entrar en él, hasta que he leído la protesta de nuestro presidente profesional.

Resumiendo, Wyoming mandó grabar con un teléfono móvil una supuesta bronca  -prepotente y desconsiderada- a una becaria, dedicada expresamente a Intereconomía, según se preocuparon de dejar bien atado. Enviaron la grabación por email, a excepción del final donde se burlaban de la cadena ultraconservadora, por el poco rigor de sus noticias que entonces sólo presumían. Y acertaron: Intereconomía dedicó un programa a emitir el vídeo recibido sin ninguna comprobación de su veracidad. Por supuesto, hoy han dicho que tienen razón y que no han cometido error alguno.

Lo lamentable es que la Asociación de la Prensa de Madrid diga que la actuación de Wyoming “desprestigia la profesión periodística”. No es periodista, sino médico. No hace un programa de información, sino de entretenimiento. Y, sin embargo, pone en evidencia el nulo rigor informativo de Intereconomía. Pero a eso, Urbaneja no pone objeción alguna, que “unos y otros” han obrado mal. No se le cae la cara de vergüenza al comprobar que un medio recibe un email con un vídeo y lo da por bueno sin más, lo único reprobable.

La APM cuenta como vicesecretaria con María Jesús Chao Álvarez de Sierra, mano derecha de Urdazi en su nefasta época en TVE, por poner un ejemplo. No he tenido queja hasta ahora de la Asociación, salvo por su orientación conservadora, pero seguramente refleja la composición del periodismo en Madrid. Suelen enviarnos a los asociados información sobre cursos profesionales y pretenden defender a la profesión. Si lo comparo con la Academia de Televisión, ATV, que oferta descuentos en clínicas de cirugía estética y jamones de Jabugo, y que premia con el Talento al creador del “Tomate”, hay una marcada diferencia. Pero, esta vez, Urbaneja ha confundido los términos, ha errado el tiro buscando culpables. Lo que denigra a la profesión periodística es emitir un video que llega por correo sin comprobar nada.

El periodismo, hoy, juega a las “equidistancias”, al “este dice, el otro dice”, y yo me lavo las manos y no trabajo. Está lleno de patanes, y “husmeabraguetas” -genial apelativo,  debido a Luís del Val- que usurpan un nombre que no les corresponde. El periodismo en crisis es uno de los males de nuestro tiempo. Porque no se informa adecuadamente. Porque apenas hay periodismo serio de investigación. Se dejan pasar graves corrupciones con la noticia de un día, que no profundiza. Pero, aún hoy, el periodismo escribe páginas de esfuerzo. Manipuladores, mercaderes, ineptos y cotillas son la espuma visible que tapa el fondo, la capa de grasa viscosa que hay que tirar por el fregadero. No son periodistas. En Rusia se paga con la vida informar verazmente. Por ejemplo. Y medio centenar de reporteros caen muertos cada año por ejercer su profesión. Un periodista debería ser, es, como dijo Ryszard Kapuscinski, “sabio, capacitarse ininterrumpidamente, debería tener sentido de la responsabilidad, debería respetar las normas de la ética, debería amar su trabajo. Pero también debería ser un hombre abierto a otros hombres, a otras razones, a otras culturas, tolerante y humanista”. Y los hay, por encima de la bazofia.

La ideología vence hasta a los directivos de las Asociaciones profesionales. La audiencia está con Wyoming, quien  ha hecho más por desenmascarar la basura periodística que aquellos que nos representan.

Actualización 20,30

   Ante el revuelo causado, hoy todos los implicados han hecho declaraciones y son incontables los comentarios surgidos sobre el tema. El Presidente de la APM parece ampliar un poco más las responsabilidades de Intereconomía, pero sigue con la “equidistancia”: ambas partes tienen culpa ¡faltaba más! A Gonzalez Urbaneja se le están reprochando sus anteriores silencios ante temas trascendentales. Por ejemplo, la “conspiranoia” del 11M practicada por El Mundo y la COPE.  O menos silencios, porque premió a Pedro J. Ramirez, por su “defensa de la libertad de expresión”. He encontrado, además, una declaración suya al respecto. Muy jugosa: protesta por “el “grave error profesional” cometido por las televisiones públicas al no emitir de forma íntegra la comparecencia de los representantes de las víctimas ante la comisión del 11-M”. Atentos, los representantes de las víctimas.

Y aquí está el vídeo completo…

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