¿Interfiere el derecho a la información la prensa oficial?

El Rey se encuentra en plena segunda ronda de contactos para buscar un candidato que se someta a la investidura como presidente del gobierno. Rajoy, el del partido más votado pero no con mayoría, va a negarse por segunda vez a aceptar el encargo, en situación insólita para la democracia. Pero no es eso lo que más ocupa a la prensa oficial española. Se encuentran en plena campaña para forzar un gobierno de su gusto -del gusto de los intereses económicos y políticos que parecen representar- o anticipando influencias por si hubieran de convocarse nuevas elecciones.  Lo que se está viendo estos días va más allá de provocar vergüenza ajena, es un puro bochorno.

El domingo, las portadas se resumían en:  Sánchez  Sánchez traslada,utiliza,reta, consigue. Susana fuerza. Podemos, malo.Ciudadanos, bueno. ¿Corrupción PP?¿Cómo?

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No entré más a fondo. Alo largo del día se hizo popular el editorial de EL País, con este párrafo como nudo gordiano:

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Casualmente, para las elecciones alemanas dijeron todo lo contrario sobre la consulta a la militancia.

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Hoy el que fuera periódico de referencia español en la prensa internacional arrecia:

El PSOE, entre dos males

La política, la economía y las reformas sufrirán si hay que volver a las urnas.

¿La suya? ¿Su economía prioritariamente? Un párrafo de ese editorial:

Por lo demás, si el ego desmadrado y las ambiciones pueriles de los líderes lleva finalmente a la convocatoria de nuevas elecciones, el calendario previsible indica que no serían en ningún caso antes de mediados de junio, con lo que en el mejor de los mundos hasta finales de julio, o agosto, no habría aún nuevo Gobierno. Hasta entonces, y desde octubre del año pasado, España habría estado gobernada —es un decir— por un ejecutivo en funciones, sin capacidad de iniciativa legislativa, con un presupuesto que recusa la UE y aprobado a propuesta de un Gobierno agonizante y por un Parlamento no destinado a vigilar su ejecución. A partir de ahí —y entre otras cosas— el nuevo ejecutivo tendrá que revisar el presupuesto recusado por la Comisión Europea y elaborar uno nuevo para 2017 antes del 1 de octubre. No son buenas noticias para que los agentes económicos tomen las decisiones que les competen.

El Mundo no se queda atrás, ni mucho menos. Va varias leguas más allá:

Rajoy y Sánchez deben apartarse por el bien de España

¿De España? Vamos a ver:

Ha quedado claro, por activa y por pasiva, que Sánchez no está dispuesto a llegar a un acuerdo con el PP pese a que este partido fue el más que más escaños obtuvo con un amplia ventaja sobre el PSOE y pese a los gestos de Rajoy de tender la mano a una negociación sin ‘líneas rojas’. También el líder socialista se ha convertido en un obstáculo para los intereses del país y debería marcharse, aceptando el pobre resultado electoral y la realidad de que el pacto que busca sólo daría inestabilidad al país.

Lo realmente importante en estos momentos no son las personas sino el proyecto político que permitiría articular un Gobierno de coalición formado por el PP, PSOE y Ciudadanos, unido en torno a un programa de reformas y un calendario legislativo. Este Ejecutivo contaría con una amplia mayoría parlamentaria y dispondría de la estabilidad y la fuerza que necesitamos para responder a retos como el desafío del independentismo catalán, que ha decidido proseguir su hoja de ruta, la consolidación del crecimiento económico o la amenaza del terrorismo islámico. Los españoles hemos avanzado cuando hemos buscado soluciones juntos, aunque nuestros políticos parezcan haberlo olvidado. Es hora de volver a poner los intereses de los ciudadanos por encima de todo lo demás.

En el Hoy por Hoy de la SER -que me sigue pareciendo muy decente para los tiempos que corren- uno de sus colaboradores, Patiño, ha citado esta mañana a Isabel San Sebastián como una de las cuatro columnistas que, en ABC,  desechaban el gobierno que pretende Sánchez. A Isabel San Sebastián, repito.

Apartarse Pedro Sánchez, el secretario general ¿Por qué? En la lucha entre las baronías del PSOE la prensa oficial apuesta con todas su flota por la derecha con distintas sombras de Susana Díaz (Andalucía) y de García Page (Castilla-La Mancha) y Fernández Vara (Extremadura). Con alguno o bastantes más. La corrupción que sigue aflorando en el PP y que nos está anegando, ni se menciona. Pongamos la nota de humor mordaz que anticipaba hace días Bernardo Vergara en eldiario.es

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Por cierto, La Razón de Marhuenda y su staff anda con sus porcentajes imposibles, pero añade esta guinda en portada. Impunemente. Con la misma impunidad que Federico Jiménez Losantos incitó a la violencia contra miembros de Podemos, sin que ninguna instancia judicial haya intervenido. Y La Razón con ETA, otra vez ETA para asustar a sus acríticos lectores.

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Lo que son las cosas, desde ERC en Catalunya les dicen esto a los que la prensa oficial tacha de rompedores de España. Toda una paradoja. Diario Público.

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Podemos sigue colgado en los altillos del Congreso, también afectará a las comisiones. Infolibre nos revela que la Mesa del Congreso goza de algunas… mamandurrias.

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Ay, la recuperación. Como El País, con grandes profesionales aún dentro, trae también noticias, informa de este vergonzante récord que no tienen en cuenta los editoriales de todos los medios que impelen a seguir con la sonrojante derecha española.

Los contratos precarios alcanzan su máximo histórico

Los contratos temporales alcanzaron el récord de 17,07 millones en 2015 y los de por horas marcaron 6,4 millones

La guinda la pone Bruselas, con recochineo. ¿Por qué será que pasa esto tan imprevisible?

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Pedro Sánchez está demostrando una habilidad que no era notoria cuando fue elegido. Van a por él. Los «históricos» del PSOE afima otro titular, ay.  Caballo de Troya, dicen. ¡Pues no pretende hacer políticas algo más socialdemócratas¡¡

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… Y toda esta prensa que ya ni disimula su campaña. Es la guerra. Y en toda guerra una de las primeras víctimas es la verdad y, por tanto, el derecho a la información.

 

 

 

 

 

 

Una nueva oportunidad: Política real o la de Villa y Corte

Hace un par de siglos, el año 1816 no tuvo verano según cuentan las crónicas. El tiempo se alteró por una violenta erupción volcánica, explican. Napoleón languidecía en la isla de Santa Elena. Dicen que el frío, precisamente, frenó varias veces su carrera imperial. En España teníamos de vuelta al rey, Borbón, Fernando VII.  Aquí  también patinaron los ejércitos napoleónicos, gracias a la labores entre otros de Juan Martín Díez, El Empecinado, a quien el rey felón terminaría ajusticiando por su coherencia y dignidad. Fernando VII había derogado ya la Constitución de Cádiz y el Trienio liberal dio pasó a la Década Ominosa, con la restauración del Absolutismo. Reciente aún la Revolución Francesa, habían crecido – sobre las brasas de la libertad- los Bonaparte. Y se llegaron hasta España. La reacción popular a esa invasión, también derivaría hacia ese Borbón que fue símbolo de involución como pocos. Hay algo en la España actual que evoca de alguna manera esos tránsitos diabólicos que sacuden a esta sociedad de cuando en cuando.

En los últimos años, el hartazgo de la política, del ejercicio de la ‘Política’, de las secuelas económicas que dejaron los errores y trampas, llegó al límite. Y hubo una movilización social –marcadamente pacífica- y algo cambió.  Se visualizó en los ayuntamientos nacidos en 2015 y, en estos días, en el nuevo Congreso de los Diputados. La Cámara que representa a la soberanía nacional, empieza a parecerse algo más al pueblo que la ostenta –aunque tantos lo olviden-. Pero el viejo régimen, su esencia más genuina, no se conforma. Todo lo contrario: rabia. Hasta arrojando bilis por la boca. Y, por ejemplo, convierte en tema de debate nacional el que una diputada acudiera a la sesión que inauguraba la legislatura con su hijo en brazos. Los graves problemas que aquejan a esta sociedad quedan aparcados ante tamaño acontecimiento, que ni siquiera es la primera ni la única vez que ha sucedido. Teniendo allí mismo, en el hemiciclo, a un diputado del partido del Gobierno en funciones investigado por presunta pertenencia a organización criminal en la cuestión habitual de la ‘mangancia’ y la corrupción. Los cronistas palaciegos tienen gran parte de responsabilidad en ello.

Una a manera de bonapartismo influye en la vida de Europa también ahora.  El imperio buscado es económico. Y mandan afilar la tijera porque conviene a las arcas del poder y porque, aquí, las cuentas no se hicieron como cuentan que se hicieron. Que una boyante economía casa mal con deber más de un 1 billón de euros – tras su increíble y rápido engrosamiento-, y, sobre todo, con casi un 30% de pobres ya, más de 4 millones de parados, unos salarios reformados que no alcanzan a pagar las facturas de muchos trabajadores y una emigración que no ve cómo volver.

En las altas esferas de la Corte –léase en sentido prioritariamente metafórico-  ocurren escenas de vodevil, si no fueran tan serias en sus resultados.  Tenemos al territorio del noreste dirigido por un amplio sector que quiere independizarse y, al no tener porcentaje de votos suficiente, ha elegido un atajo que no le han dado las urnas. Hay urnas ahora, a veces se duda de si sirven cuanto debieran, por una serie de factores.  El presidente saliente así lo dice: han corregido las urnas con un pacto. La nueva parte contratante firma un texto en el que se le obliga a pública confesión de sus errores, en acto de contrición;  a echar a un par de personas  y a prestar a dos más para que voten con el titular. Y se muestran encantados. Y tan increíble actitud no se comenta de forma especial en las crónicas de la Corte.

El Rey, en esta ocasión de forma textual, decide no recibir a la presidenta del Parlamento que inicia, con estas premisas, su desconexión a 18 meses vista. Y, tanto él como el Gobierno, despiden al presidente saliente con un cese en el BOE sin agradecerle los servicios prestados como suele suceder. Así se hizo con otros presidentes  -Cospedal, Fabra, Monago- pero es de entender que estos sí prestaron servicios. De hecho, Artur Mas también, pero al final se malogró un poco.

Pendientes de la formación de gobierno en España, sin mayorías absolutas, las gacetas palaciegas eligen composición. Viejo Régimen, Napoleones, Fernandos genuinamente VII, al gusto de las campañas europeas y de sus propios intereses. Y uno de los principales cronistas de la Corte decreta quién y cómo se debe gobernar y que, si acaso, el Rey que reina pero no gobierna, gobierne. O, peor aún, influya en que el plan salga como debe, sin interferencias. Básicamente, se refieren todos ellos a Podemos y las Mareas. A la izquierda. A los que han acudido nuevos al Congreso, en bici, en ropa sencilla, rastas que espantan a la laca de los cerebros, con mochila, banda de música, o niño en brazos.  No convienen. Y los tratan como intrusos, cuando son muchos de ellos los que están quedando fosilizados en las paredes. Cierto que la política no ha nacido estos días, pero que no tengan la menor duda de que si a sus señorías de siempre no les gusta lo que le ven, es porque ellos mismos se lo han buscado.

Este folklore nos pilla pendientes de un juicio por delitos fiscales –al menos- de la hermana del Rey. Y nos topamos con que la Fiscalía –la ¡Fiscalía!-, la abogacía del Estado, y Hacienda trabajan con ahínco para liberar a la infanta del proceso. Se admitieron facturas falsas. Se sabe de feos abusos –hasta utilizando a niños discapacitados para evadir dinero– por parte del marido y socio de la aludida, pero esa misma Administración de Tributos nos dice que “Hacienda somos todos”, solo era una eslogan publicitario.

Todo esto está pasando y se concatena para describir ese escenario de tapices roídos y mucha porquería, aunque lo vaporicen con perfume caro. Como ese gobierno que se apremia a formar desde fuera de la política -porque el periodismo o los empresarios no se presentan a las elecciones- y que implica retornar a Luis VI y María Antonieta, al Napoleón que llamaron temerosos de la libertad, al Fernando VII que volvió al Absolutismo o simplemente al PP de los últimos 4 años. Con apéndices Ciudadanos. Existe ese riesgo. No ganó la suma de la derecha en las urnas y, de entrada,  así figura en la composición de las mesas del Congreso y el Senado. En la Cámara Alta, la decisión del PSOE de ceder una plaza al PNV (con 7 senadores) negándosela a Podemos que es la terecera fuerza allí es demasiado evidente. Los hechos desmienten la búsqueda del acuerdo que dicen ofertar los socialistas. Queda mucho por ver, sin embargo. El PSOE es un partido que juega con pistolas de ruleta rusa en su propio seno y sus errores pueden resultar dramáticos. Es quien más tiene que ganar y quién más tiene que perder.

España anda enzarzada, sin embargo, con el niño de Bescansa, las rastas, los olores, el ruido dirigido que suele utilizarse para distraer. A quienes se dejan distraer, naturalmente

La gente ha recibido bocanadas de cambio. La política real, la auténtica, sin miriñaques y pelucas. Sin el hedor de los afeites y perfumes, sin jabón. Sin las máscaras para el carnaval de intereses. Algunos ciudadanos, asustados, ya empiezan a susurrar «Vivan las Caenas», como hicieron sus ancestros con Fernando VII, porque hay personas a las que el aire libre les da miedo. O lo harán pronto porque la maquinaria de la propaganda funciona a jornada completa. Otros temen volver a ver cómo se desvanecen las esperanzas. Muchos grados de madurez y decencia en las cúspides ayudarían.

Hubo verano el año pasado. Parecía que no habría invierno, pero ya ha llegado el frío. Puede detener y derrotar la regresión o helarnos el alma.

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*Publicado en eldiario.es

La vida antes de Rajoy

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Rajoy. Enero 2010. Cuando yo gobierne, bajaré el paro, dijo.

Llevamos cuatro años ocupados casi exclusivamente de la política. Máxime ahora que todavía no sabemos quién gobernará  Cataluña, ni España. Una época en la que se han producido cambios con decisiva influencia en nuestra forma de vivir y expectativas de futuro. La crisis no empezó con Rajoy, aunque siempre estuvo allí en algún puesto de responsabilidad. Los recortes que ha practicado sí nos la han hecho sentir  en toda su crudeza. Rajoy, el hombre gris, y su partido han modelado España a su gusto. Aunque no al de todos, de ahí el nacimiento de fuerzas políticas que han alterado el pacífico mapa que se repartían entre PP y PSOE.

Lo que llamaron crisis empezó a hacerse sentir en España en 2009 y se afianzó en 2010, dos años después del derrumbe del sistema financiero internacional.  Estrenábamos por estos días de enero la presidencia de turno de la UE y empezaba a declinar “la estrella del euro”, como llamaban a nuestro país comandando por Zapatero–The Economist, por ejemplo, portavoz sólido de la economía liberal-. Habíamos llegado a crecer un 4,1% en el primer trimestre de 2007, y a crear, en la primera legislatura del PSOE, 3 millones de empleos. Inflados por la burbuja inmobiliaria que venía ya grandiosa de manos del PP de Aznar. Pero la crisis exterior y su propio peso descomunal la pinchó, nos estalló en la cara y  el número de parados ascendía en aquel enero de hace 6 años a la insostenible cifra de 3.923.603 personas. Paradojas de la vida, hoy son 4.093.508 en exultante recuperación (del desempleo que alcanzó el récord  en la legislatura de Rajoy). Hay 13 millones y medio de personas en el umbral de la pobreza, han emigrado más de dos millones de españoles, y somos líderes de la desigualdad social en Europa con Bulgaria y Chipre. Nosotros en notable aumento.

Tiempos aquellos, los de 2010. Rodrigo Rato, entraba a dirigir Caja Madrid, en enero.  Casa matriz de Bankia que junto con otras entidades colegas nos costó una fortuna. El fiscal andaba pidiendo prisión para Jaume Matas eludible bajo fianza de tres millones de euros. Terminaría siendo condenado a seis años de cárcel queel Tribunal Supremo convirtió en 9 meses. Las vueltas que da la vida: a partir de este mismo lunes le veremos de nuevo en el banquillo, dado que será uno de los primeros convocados a declarar en el caso Noos.

Nos preguntábamos hace 6 años, si Matas podría hacer frente a tan elevada fianza, disponiendo solo de 0,60 euros diarios como declaró a Hacienda.  Menos mal que el Banco de Valencia acudió en su ayuda. Y en la de otros, la verdad.  El magnánimo banco quebró después y lo compró por 1 euro la Caixa.  Tampoco fue la única entidad agraciada con esta fortuna. La CAM, Caja de Ahorros del Mediterráneo, también fue vendida por 1 euro al Banco de Sabadell. Sí, esa entidad presidida por Josep Oliu, el mismo que pidió un “Podemos de derechas” en junio de 2014. Y se hizo la luz y creció Ciudadanos que llevaba nueve años en hibernación.  Y no deja de ser paradójico que la conjura se hiciera en una conferencia titulada: “Mujer y liderazgo”.  El concepto de ‘igualdad’ de la formación de Rivera le restó votos.

Enero de 2010. El presidente de la gran patronal española, CEOE,  Gerardo Díaz Ferrán se encontraba en problemas. Por cobrar y no pagar. Amigo de sus amigos, regaló el dinero que no tenía a loables apoyos políticos. Como Fundescam, a quien tanto debe su “cojonuda” amiga, Esperanza Aguirre.  Los más grandes bancos facilitaban créditos a Díaz Ferrán que no daban a otros. Convicto de varios delitos, este jueves ha salido de la cárcel para responder en un nuevo juicio por apropiarse de 4,4 millones de euros de clientes de la agencia de viajes Marsans.

En 2010 se iniciaba la persecución a la que fue sometido el juez Baltasar Garzón enfrentado a tres juicios por su gestión, en un caso insólito en la historia judicial por múltiples factores. Encausado por la denuncia de Francisco Correa, el presunto cabecilla de la Gürtel, y por herederos del franquismo, acabaría inhabilitado. El único, aún, por la gran trama de corrupción vinculada al PP, y el único por la larga dictadura padecida en este país al, paradójicamente, intentar imponer un poco de justicia.

El 6 de enero, Juantxo López de Uralde, presidente entonces de Greenpeace España, salía de cárcel después de 20 días recluido en Dinamarca. Había irrumpido -en protesta pacífica- en la Cumbre del Clima de Copenhague, diciendo: “los políticos hablan, los líderes actúan”. Fundador de EQUO, hoy es diputado por Álava como independiente en las listas de Podemos.

El Madrid de Ana Botella se llenaba de basuras por su mala –o buena- cabeza en los contratos con importantes multinacionales, como FCC, OHL, ACS o Ferrovial, cuyos extremos todavía padece la capital. Y el PP, en pleno, hacía campaña contra el IVA que subía Zapatero. Llamando a la insumisión ciudadana.

La mayoría de los españoles éramos ya más pobres y más austeros, aunque casi todos nos cambiaríamos por aquellos días. Casi todos. Las grandes fortunas españolas obtuvieron  un 27% más de ganancias que el año anterior, lo que en su rico estatus vital equivalía a 6.800 millones de euros. Y así, aumentado beneficios, han seguido.

La Unión Europa estaba creciendo tras permanecer varios años en la UE15. Se abrió al Este hasta congregar a 28 países, evidenciado las diferentes historias vividas. Hoy varios de ellos, como Hungría  y Polonia, tienen gobiernos de extrema derecha. Aunque tampoco son los únicos, ni parece lo serán en el futuro como no se imponga la cordura.

Cada hora, un empresario europeo o norteamericano contrataba obreros chinos para pagarles dos euros diarios de salario y vender lo que fabrican en sus respectivos países y a precio acorde con sus respectivos países. Las ventajas de la globalización. Todavía nos pagan más en España. A ellos también. La espiral de la explotación siempre tiene alguien a la cola.

La bolsa china se hunde estos días. Y voces sabias –como la del gran especulador George Soros que tanto sabe de esto- nos anuncian el nuevo previsible despeñe de la economía mundial.  En aquellos días de los que hablamos fue cuando los poderes decidieron que, en lugar de refundar el capitalismo -como habían prometido-, nos refundaban a los ciudadanos para que pagásemos las facturas de sus estropicios.

Borja Echevarría publicaba una exclusiva en El País sobre venta de órganos humanos en China. Por un hígado de contrabando se pagaban 130.00 euros. Como él, muchos otros periodistas no trabajan ya en este medio. O en otros. Son tiempos de mucha movilidad. Las principales cabeceras han cambiado a su director, la crisis de gestión hace estragos y exige tributos. Y ya no se habla de ese contrabando en China, la gran cruzada es Venezuela. La televisión pública estatal, TVE, gozaba de uno de sus no muy frecuentes períodos de respeto por la información, ahora es modelo de manipulación: la mayor y más burda desde la Transición. Otro hecho reseñable es que no había tertulias políticas de espectáculo televisivo, cuando hoy poseen marcada influencia.

Ada Colau  acababa de fundar  la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Alcaldesa de Barcelona hoy, es uno de los valores que se cita como fundamental en la izquierda europea.

Bajo una calma densa, la gente se agolpaba en conferencias, como las de ATTAC, pidiendo cambios. Queriendo participar en su logro. Y terminamos por salir a la calle. Un 15 de Mayo. Y todas las ‘mareas’ de servicios agraviados. Y los profesores, de la Universidad. Y luego a las urnas, y a las instituciones.

El papa Ratzinger se retiró a sus aposentes. Y llegó Francisco con bríos de regeneración.  Al rey Juan Carlos le retiraron los acontecimientos. Su hijo, Felipe VI, camina piano, piano, para no notarse. No por renovador. Élites de toda la vida amarillean en bilis por la España que ha elegido la gente. A pesar de sus feroces zancadillas.  Hay quien aguanta la tempestad.

¿Qué me dicen de pactos? ¿Qué, de gobiernos continuistas? Todo lo que quieren saber los empecinados, se lo han grabado en el cerebro. O bajo el cuero cabelludo. Mejor mirar en perspectiva  a ver si se evita seguir por la misma senda porque, en ese caso, será la historia interminable. El presente y el futuro suelen arrancar de páginas escritas con anterioridad. Hay vida sin Rajoy, de hecho sin él y sus replicantes es cuando existe alguna posibilidad más.

*Publicado en eldiario.es

No es preciso vivir debajo de un puente para ser de izquierdas

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En un verano cuajado de noticias densas y trascendentales, la derecha española ha logrado crear una polémica con las vacaciones de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena. Capitaneados por Francisco Marhuenda al mando de La Razón y sus infectas mentiras habituales, se discute si una persona de izquierdas tiene derecho a disfrutar de una escapada estival de una semana, inviertiendo 600 euros –de su dinero-  en el alquiler de una casa compartida. Con 71 años y 50 años de profesión en la que ha sido una jueza de gran prestigio.

Políticos (de los oficiales y de los ejecutan esa labor en medios y dicen ser periodistas) ven normal que la anterior alcaldesa dedicase algo más de esa cantidad, en este caso por noche, en el Penha Longa Hotel Golf Resort de Portugal en viaje privado también, aunque dejara en la capital española la grave crisis del Madrid Arena con cinco jóvenes muertas por la incompetencia. Ana Botella puede porque es de derechas. Los despilfarros oficiales llegaron a llamar la atención hasta de prensa extranjera como Der Spiegel. Y, tras su relevo, vamos conociendo muchos más.

El ‘debate’  de las vacaciones de Carmena llena horas y horas de televisión. Han llegado a equiparar las vacaiones de la alcaldesa con la invitación de un empresario en duda a un par de ministros, como publicó eldiario.es,  o con las que disfruta a todo yate el privilegiado imputado Rodrigo Rato. Solo por las preferentes o por sacar a bolsa una caja quebrada –con lo que ha supuesto- parece que debería reembolsarnos algunos dineros antes de darse sus chapuzones.

El gran tema latente es que la derecha española y sus fieles becerros entienden que para ser de izquierdas hay que vivir debajo de un puente.  Con habilitarse espacio en una chabola levantada en la ribera, uno ya es un rico propietario y ha de ser de derechas para “conservar” sus pertenencias. Si has firmado un fascal de letras con un banco y habitas en la casa que aún les pertenece para lo que gusten mandar, entonces ya te has convertido en un potentado que no puede sino votar al PP o en su caso a Ciudadanos.  Partidos que cuidan amorosamente de nuestros servicios, pensiones y futuro manteniéndolos alejados de los recortes y la especulación. Ese es el conjunto de la idea que quieren inculcar. Con éxito, siquiera sea por la machacona insistencia del mensaje. De este modo excluyen de cualquier compromiso social serio a cuantos tienen los mínimos medios de subsistencia. A los gestores de estas falsas tramas les guía una clara y sucia intencionalidad política, pero la mayoría lo piensa realmente, aunque pueda parecer increíble.

Pasó desapercibida esta joya que firmó en ABC en Marzo, de 2015, del siglo XXI, Marcos Sueiro, con el expresivo título de Carolina Bescansa, la ‘oveja negra’ de una dinastía gallega y que no tiene desperdicio de principio a fin. “Carolina Bescansa -escribía dolido el autor- nació en una de las familias patricias de Santiago de Compostela. La cofundadora de Podemos es descendiente de uno de los clanes que han dado color a la vida local”.  Carolina destacaba por su inteligencia superior a la de varios de sus hermanos, dice, pero todo se truncó: “En una familia tan extensa siempre hay pequeñas decepciones, pero la menor de las Bescansa superó casi todas las expectativas”.

¿Qué hizo Carolina? Tras relatar las virtudes que adornan a su familia y las amistades que atesoran, Sueiro concluye con una reflexión que es todo un tratado del pensamiento conservador español. La irrupción de Bescansa en un partido de izquierda ha provocado un daño que abochorna a su linaje con el peor de los lamparones:  “… la fuerza de su apellido ha replegado a todos los componentes de la saga, que evitan contestar a preguntas sobre el compromiso revolucionario de su sobrina. En las reuniones entre las dinastías médicas y universitarias en la residencia Bescansa de la isla de la Toja se evitan las preguntas ‘innecesarias e incómodas’. El tiempo dirá qué lugar ocupará en la vida española y si su éxito radicará en seguir cuestionando el lugar de donde procede”.

En las reuniones entre las dinastías médicas y universitarias en la residencia Bescansa de la isla de la Toja se evitan las preguntas ‘innecesarias e incómodas’. El tiempo dirá qué lugar ocupará en la vida española y si su éxito radicará en seguir cuestionando el lugar de donde procede, señala ABC

Ser de izquierdas no es una religión, no implica sacerdocio ni voto de pobreza. Por el contrario estas condiciones sí se exigen en la religión católica a la que se apresta con fervor de boquilla, preferentemente la derecha,y basta ver el cómo lo cumplen. Los Evangelios están llenos de esa doctrina que rechaza la usura, la avaricia y el egoísmo y propicia la generosidad. En estos momentos cuentan con un Papa que parece tratar de reconducir el catolicismo a su espíritu original. La gran diferencia es que la derecha opta –como mucho- por la caridad que les hace sentir superiores, y la izquierda por la justicia. Los resultados de la justicia son más sólidos y más dignos. Se trata de hacer políticas que disminuyan las desigualdades y que brinden oportunidades a todos, no de hacer tabla rasa en la precariedad.

La derecha, según se deduce, aplaude el brutal aumento de la desigualdad social que ha propiciado el Gobierno de Rajoy  –como demuestran datos unánimes, no manipulados-.  Y todas sus secuelas.  Fiel seguidor de lo que hoy manda en Europa: el liberalismo que, como describen con profusión sus profetas televisivos, consiste en, a la manera del viejo Oeste americano, llegar, plantar la tienda, cuidarse de uno mismo y a los demás que les zurzan.  Unos lo consiguen, otros no. Los débiles sobran. Estamos viendo atestar las fronteras a las víctimas más acuciantes de esta ideología fanática. Y de los hipócritas que se lucran con el negocio de las armas, cerrando los ojos a sus consecuencias.  Y salen neofascistas de debajo de las piedras, sin rubor alguno. Tienen claro que estas personas, refugiados y emigrantes, están de más. ¿Qué hacemos con ellas? ¿Las dejamos morir? ¿Las gaseamos mejor que ya probó su eficacia? No se van a evaporar. Aumentarán, porque viene implícito en las políticas que se aplican.

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Todo esto está apoyando la derecha en la práctica, incluidos los no tan ingenuos seguidores de las consignas manipuladoras. En España con el regalo añadido de una corrupción descomunal. Si los políticos conservadores pueden gastar lo que les plazca, propio y ajeno, y robar con total impunidad, sus votantes sustentan la Ley del Gran Embudo, aparcando todo escrúpulo.  Esta gente muestra un desahogo patológico en elegir de la moral lo que les conviene.

En definitiva, se han apañado una vida de derechos, prerrogativas y hasta desmanes a imponer. Sin contrapartida alguna que sí exigen a los demás. La izquierda es la que se preocupa de molestas bagatelas como la equidad o los derechos de las personas y punto. Alguien habrá de hacerlo porque esta situación es insostenible y augura días muy negros –aún más negros-.

En su infinita ignorancia, gran parte de quienes apoyan estas políticas son como aquel gallo jactancioso del cuento que, creyendo ser invitado en la boda, acabó en la cazuela para servir de manjar en el convite.

*Publicado en eldiario@es

La España que aspira a seguir gobernando el PP

Mariano Rajoy y Ana Mato, ex ministra de Sanidad

Mariano Rajoy y Ana Mato, ex ministra de Sanidad

“La élite gobernante española acusada de robar 450 millones de euros de dinero público”. The Times lo contaba el sábado con una rotundidad que apenas se ha visto en los medios españoles, algunos de los cuales ni siquiera llevaron el asunto a portada. Aun siendo “el escándalo de corrupción política más grande del fin de régimen de Franco», como lo calificaba el prestigioso periódico londinense. “Una ex ministra de salud, tres ex tesoreros del partido” y el propio PP –no lo olvidemos-, “acusados de soborno y malversación (entre otros cargos) del dinero de los contribuyentes».  Sin inmutarse, sin que nadie se lo exija seriamente, el PP hace pública la candidatura para Madrid: Aguirre y Cifuentes. Y ya apenas se habla de otra cosa.

Sábado por la tarde. Primavera anticipada. En el McDonald´s de un supermercado Alcampo en Madrid numerosos niños se distraen viendo a otros niños y comiendo chucherías. Dentro de la tienda, adolescentes de ambos sexos compran alcohol en abundancia con panchitos y patatas fritas. En el exterior, guardias de seguridad impiden que inmigrantes ayuden a descargar los carros a cambio de la moneda que los activa. Sí permiten a una mujer española –con síntomas de drogodependencia sin atender-, que se lleve el carro con el euro o los cincuenta céntimos, una vez vaciado por el cliente. Hasta en la mendicidad hay clases, basadas en la xenofobia.

En el mercado del barrio están mano sobre mano. El ayuntamiento ha auspiciado se añada una gran superficie y parten el negocio. Ganan menos pese a echar más horas. En la farmacia ya no hay festivos, se trabaja todos los días, gracias a la Reforma Laboral del PP que ha conseguido que ya casi baje el paro al nivel que lo encontró, pero con menores sueldos y derechos. Quienes trabajan tienen suerte. Da pena ver la ilusión con la que levantan persianas otros comercios y cómo las terminan bajando porque apenas entra nadie. Se ha reactivado el consumo, nos dicen. Vuelven a comprar… los que nunca tuvieron problemas para hacerlo.

La Carnicería, edificio histórico de la Plaza Mayor que el ayuntamiento va a "alquilar" a empresas privadas para su explotación como hotel

La Carnicería, edificio histórico de la Plaza Mayor que el ayuntamiento va a «alquilar» a empresas privadas para su explotación como hotel

Ana Botella, alcaldesa de Madrid, despliega febril actividad para llenar Madrid de esos hoteles de lujo –con spa, naturalmente- que adora. A ese fin, acaba de dictar la autorización para “alquilar” por un precio muy asequible -300.000 euros- a una empresa privada un edificio histórico como La Carnicería de la Plaza Mayor, con millonarias obras de rehabilitación. No muy lejos de allí se prepara otro. Y la construcción de esa bicoca que se encontraron el amigo Abel Matutes y los amigos de El Corte Inglés frente a Atocha, va a buen ritmo. Cuarenta y tantas personas fueron desahuciadas esta semana. Con niños. Con enfermos. Entre otras que ni nos enteramos.

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 La sucesora que propone el PP, Esperanza Aguirre, no desmerecerá en estas políticas. Ya la conocemos. Demasiado. Prácticamente es la única no pringada por la Gürtel en Madrid, la Púnica, tarjetas Black y emplastos sin fin, aunque los nombró a casi todos. Emerge limpia hasta de fundaciones fantasma que la rodean. La campechana mujer se mueve bien en aguas turbias. Hasta en las más claras, en realidad. Si pensamos en el Tamayazo o en la huida de la policía en grueso incidente de tráfico, solventados de rositas, hay que admitir que es una persona inusualmente afortunada. De verse en la tesitura de los carros del Alcampo, seguro que a ella le consentían arrastrarlos y llevarse la monedita.

 Lástima que haya lío. Cuando más feliz estaba la prensa afín con las nominaciones, va y salta un problema. Rajoy ha nombrado candidata a Aguirre a cambio de que abandone la presidencia del PP de Madrid, declara la interesada, que se niega. Caramelo envenenado marca de la Casa, que, de momento, están tragando Rajoy y Cospedal. De momento.

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 Y no es el único problema. De repente renace el viejo ático marbellí de Ignacio González y ya no puede ser candidato aunque sí seguir de presidente. Le grabaron en encuentro con policías. Y las confidencias se filtran. Y pringan. Mecida su cuna con la suavidad de la vara del olivo, se desparraman sus posibilidades. Se la han jugado. El hedor que despide el PP intoxica.

 A base de desmentidos y comunicados, de ocupar los medios como… si estuvieran acusados de robar en un macrojuicio de corrupción, el PP se recompone. Ya vuelve a funcionar la imagen de ese “tándem ganador”, con la candidata “de la calle” y la de “las ideas claras” (sobre todo para elegir colaboradores honestos, tan honestos como ella). Damas ambas, sin embargo, para el periódico conservador. Nada de plebe. Donde hay clase, la hay. No diré más que en la temporada del dedo como patrón democrático, solo “el presidente” lo tiene salomónico. Una garantía de futuro.

 Sábado noche. Mientras los chavales clientes del Alcampo se ponen ciegos de alcohol y aperitivos, gente “mayor” mira la tele. Demi Moore y Michel Caine se perpetran una venganza a los poderosos del diamante y los seguros. Eran los años 60, claro. Ella porque, como mujer, era preterida. Él, porque la codicia y el desinterés de sus jefes, le habían matado a su mujer. Qué cosas pasaban entonces.

Secuencia de la película: un plan brillante

Secuencia de la película: un plan brillante

Salta la pantalla y un señor sentado en una mesa de debate dice que la mitad de las denuncias de malos tratos, o de las acusatorias en solicitud de divorcio ya no distingo con claridad por el sueño, son falsas. Las mujeres apaleadas son malísimas. Y qué mejor forma de celebrar el Día Internacional de la Mujer.

Pero el domingo es de las encuestas, desde que despuntan las 12 e incluso antes. Ciudadanos, el partido de Albert Rivera, camina tan recto en su ascenso de voto que se le va a caer encima. Esperemos que sin excementos. Lo cuál ya es difícil en este país. La encuesta de Metrocoscopia le añade 7 puntos de media a PP, PSOE y C´S y un punto nada más a Podemos que es quien tiene la mayor intención directa. Y quedan los 4 empatados a ver si la gente se anima en las pujas.

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Y ya está. El mayor escándalo de corrupción desde que murió en el cargo el amado líder, Franco. 450 millones de euros de dinero público que dice el juez Ruz se han llevado “las élites gobernantes españolas”, dado que, sí, están en el gobierno y siguen con la llave de la caja. A Ruz no le renuevan la sustitución. Catalá, a la sazón ministro de Justicia, le dice al sustituto que si no es independiente le recusarán. ¿Cómo gobierno o como partido pringado? Ninguna duda le suscita l a Magistrada que (en 2016 como pronto) dirigirá el juicio de la Gürtel. Concha, amiga entrañable de Cospedal, y colocada en cuotas del PP.

Éste es el Madrid y la España que se ha trabajado y aspira a seguir gobernando el PP y en cuya misión colabora gente muy destacada e influyente. Habrá muchos que les voten. Deberían colgarse esos certificados que tanto le gustan a su partido. Pueden inspirarse en el de pobreza que dará acceso, sin abusos, al bote de garbanzos a las ingentes víctimas del fomento de la desigualdad. Igual les apetece lucir el de votante del PP, avalador de sus políticas. Pero como difícilmente obtendrán mayoría hay que prever socios adecuados. Para que nada cambie.

El sábado por la mañana vi también a otros niños en Madrid. Paseaban con su padre. O iban a comprar con su padre. Felices, orgullosos, eufóricos de salir con papá. Uno en concreto no paraba de hablar y de intentar demostrarle cuán eficiente era. Gancho de una historia que difícilmente acabará por la tarde en un McDonald´s o por la noche en un botellón. Que no haya que pelearse por la moneda del carro frente a un guardia de seguridad cuyo dedo elige qué mendigo puede y cuál no, dependerá de que esta sociedad abra de una vez los ojos y tenga un poco de dignidad.

 *Publicado en eldiario.es

Mis mejores deseos para 2015

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Urnas para los griegos, ansiolíticos para los Mercados

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Los griegos vuelven a las urnas y regresa también la feroz campaña del miedo para que no voten a Syriza, la coalición de izquierda que se quedó en puertas del triunfo en Junio de 2012. Fue un gran éxito del conciliábulo neoliberal: la Troika (BCE,UE, FMI), Merkel, todos los gobiernos afines, sus bancos, todos sus medios y asesores. La coacción fue abrumadora.

 A los griegos, además, les habían destituido a su jefe de gobierno Georgios Papandreus porque pretendió consultar en referéndum a la ciudadanía sobre los durísimos nuevos recortes que les decretaban.  Les colocaron, a dedo, a Lukás Papademos, vicepresidente del Banco Central Europeo, y decidieron quién tenía que ganar en los siguientes comicios: los que estaban, es decir, Nueva Democracia y el PASOK. Aquellos a quienes Goldman Sachs había ayudado a maquillar las cuentas del Estado para entrar en la UE. En estos momentos siguen apostando por los mismos: La Familia.

Desde 2010 estamos viendo sucumbir a los griegos.  Un país de instituciones corruptas y en el que muchos ciudadanos se apuntaban, siquiera con su comprensión, a las migajas de la fiesta. Como en España. Su máximo error fue, sin embargo, votar a quienes les llevaron a la bancarrota. Y se lo están haciendo pagar con sangre. Aquellos primeros 110.000 millones de euros de rescate (cuando a los bancos se le habían dado ya 1,6 billones declarados) les costaron la soberanía, prácticamente la democracia, y la vida en muchos casos. Los insostenibles recortes a la población para pagar la deuda han sumido a Grecia en la pobreza extrema. Sus ciudadanos fueron los primeros en salir a la calle para protestar, el gobierno (el democrático) llegó a gasearlos a niveles casi letales. Por eso se organizaron en política para concurrir a elecciones.

Vemos escenas griegas que parten el alma. Les han quitado todo. Educación, subsidios, pensiones, sus casas, sanidad. Tres millones de personas, más de la cuarta parte de la población,  se han quedado sin cobertura. Lloran, lamentándose de que después de cotizar durante  años, se van a morir en la calle. El cáncer solo se atiende ya en estado terminal. El tratamiento para la hepatitis C que racanea el gobierno español –con su secuela de muertes rotundas, sin eufemismos- es una anécdota frente al dolor de los griegos. Han tenido que organizarse entre ellos. Cooperativas de voluntarios que cuidan unos de otros, mientras su gobierno vela… por los intereses de los mercados. Con la Troika que, por ejemplo, pidió cerrar los ambulatorios de atención primaria. Con todos los asesores y voceros del mundo  que pontifican desde los medios, en España también, amenazando con el grave peligro que, en su opinión declarada, representaría la llegada al gobierno de Syriza.

 “Es que los mercados entran en pánico” escuchamos de continuo. Por eso precisamente se ha despeñado la bolsa griega y tiembla el resto. Son muy sensibles los  mercados, bipolares. Pasan de la euforia al miedo, por lo que interpretan como amenaza a su poder. Cuesta más entender cómo se nos pide mimo hacia «los mercados» sin exigir en absoluto la misma reciprocidad. A los poderes financieros no les importa en lo más mínimo lo que nos ocurre a los ciudadanos. Ni siquiera el daño que ellos mismos producen. Asombra que se admita esa posición dominante como lo más natural y que desde la UE, gobiernos varios u organismos internacionales como el FMI se defienda esa arbitrariedad.

 Llegados a este punto, hay que recomendar a los mercados que se traten con ansiolíticos. Bien es cierto que acuciados por la preocupación, se les despierta el pragmatismo y rebajan cuantías y extienden plazos como sucedió en Islandia, e igual pueden moderar la dosis terapéutica.  Si el nerviosismo es muy agudo y alguno de ellos entra en quiebra, pueden irse a vivir debajo de un puente como han mandado a tantos ciudadanos. Cuando, además, habían costeado sus errores por la generosidad de los gobiernos.  La jugada del 2008 les salió perfecta, aún deben estar riéndose de Sarkozy cuando dijo aquello tan jocoso de que había que refundar el capitalismo. Les refundamos sus balances con colmo y todo.

 Lo sucedido en Grecia nos da lecciones de enorme trascendencia. Son y serán aplicables en España que sigue los pasos calcados del vecino mediterráneo. La estabilidad de los mercados, su sosiego y felicidad, no pueden edificarse a costa del bienestar y de la vida de millones de personas. No puede ser ése el parámetro que rija para condicionar la democracia.  No se nos puede quitar todo para engrosar sus ingentes beneficios. Así funcionan quizás las empresas, no los países, no las sociedades compuestas de personas. Las que, para mayor escarnio, pagan este obsceno tinglado con sus impuestos y, según pretenden, a cambio de nada. No es nada personal, son negocios.

 De otro lado, vemos el derrumbe absoluto de la socialdemocracia. Ya no hace falta darles cancha. Y ahí, siguiendo los pasos de Blair y el Felipe González de hoy, del último Zapatero, de la actual cúpula del PSOE, tenemos al Mesías delsocioliberalismo –dicen que le llaman-, Manuel Valls, pregonando en turné  que la socialdemocracia está obsoleta, y abriendo la puerta de par en par a la ultraderecha. Ellos y toda su corte de economistas, asesores y periodistas. El PASOK paga coaliciones y tibiezas desapareciendo casi del mapa en los sondeos. Seguro que alguien protesta oponiendo que tienen buenas intenciones y precisan una oportunidad.

 Nos están obligando a tragar un único camino: el capitalismo… salvaje. El que arrasa con todo. Y se muestran fuertes en su posición. Haber colocado al Juncker de LuxLeaks al frente de la Comisión Europea es toda una declaración de intenciones. Es el primero, ya saben, que se permite recriminar a los que votan “mal”. O sea, a Syriza en Grecia, a Podemos, llegado el caso, en España.

 ¿Y así existe alguna posibilidad de salirse del carril decretado? ¿Qué conserva todo esto de Democracia? Por si les queda un resquicio de vergüenza, habrá que intentarlo. Hoy Grecia, la sociedad griega, está peor que estaba en todos sus parámetros. La tragedia de la mayoría de la población ha sido inútil, porque a «los mercados» nunca les basta. Como aquí. Aún han tenido, la UE, el FMI,  la desfachatez de admitir que quizás se equivocaron en las condiciones y previsiones del rescate. Pero no por eso rectifican. Total, solo pagaban los errores unos ciudadanos que no eran Mercados de alcurnia. Fueron sus cobayas e insisten en que lo sigan siendo. Así será si se dejan. Por si acaso, lo primero que ha hecho el contrito FMI es quitarles la ayuda hasta que haya nuevo gobierno. Nada inocente jugada.

 La economía financiera -que es básicamente a lo que se dedican- no da de comer más que a ellos. Opíparamente, por cierto. No es fácil, pero el único camino digno es intentar otra salida, un cambio. Por esta vía, ya tenemos la seguridad de que no funciona. Alguna vez ocurrirá que, en la vida real, millones de Davides ganen a Goliat.

Mato y PP de Rajoy, de «partícipe a título lucrativo» a «partícipe a título lucrativo»

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El auto del Juez Ruz lo dice bien claro: el PP es partícipe de la trama Gürtel a título lucrativo. Lo mismo que Ana Mato a quién finalmente se ha obligado a dimitir para intentar salvar los trastos del partido. Regla de tres: si Ana Mato tiene que irse porque «es partícipe a título lucrativo», ¿por qué nadie asume responsabilidades en el PP, también «partícipe a título lucrativo». Por el contrario, su presidente, Mariano Rajoy, ha vuelto a llevar al Congreso un discurso vacío en el que da entender que la corrupción no va con él. Sus señorías se han aplaudido a sí mismas, de hecho, cuando ha dicho el presidente: «España no está corrompida, la mayoría de los políticos son decentes».  Parece que le preocupa más que se hable tanto de corrupción, que se publique tanto y se insista tanto sobre los mismos casos.

En el PP, en concreto, ese partido en el que Rajoy siempre ha tenido cargos relevantes parece que más extendida sí está. A nivel de fosa séptica. Entre los implicados, grandes figuras del partido y puestos clave. Ruz sentará en el banquillo a 3 de los 4 ex tesoreros del PP, el cuarto Rosendo Naseiro también estuvo implicado, en su día. Pero se anuló el proceso porque las escuchas de sus conversaciones fueron consideradas ilegales (Trillo aquí jugó un gran papel según se comentaba). Algo así pasó con el inicio de la Gürtel, aquí fueron a mayores y quién pagó al punto de ser inhabilitado fue el juez: Baltasar Garzón.

Para los amantes de la manipulación, la referencia de wikipedia al Caso Naseiro es una pieza maestra. Un auténtico calvario dice que pasó José María Aznar. El tiempo ha demostrado, y este auto de Ruz es un ejemplo, cuánta verdad había detrás.

Si llegaron hasta a pagar las obras de su sede en negro o borrar los ordenadores de Bárcenas, ¿qué sinceridad se puede esperar de la lucha contra la corrupción de Rajoy y su corte de los milagros? Nos habla desde el fiemo que impregna su partido.

El nivel de cinismo -casi de esquizofrenia- que alcanza el hombre que 11 millones de españoles encomendaron dirigir este país lo evidencia, de nuevo, su propio discurso de hoy. Un pequeño ejemplo:

«La vida pública debe hacerse en la plaza pública, a la vista de todos», dice Rajoy, que oculta hasta sus reuniones con Urkullu o Mas.

Soraya Sáenz de Santamaría, ¡cómo no!, asume las funciones de Ana Mato -sanidad, asuntos sociales e igualdad- hasta que se nombre sustituto. Con éste, serán ya 12 cargos los que acumule la vicepresidenta. Porque es una superdotada que si no… Nadie podría ejercer bien tantos trabajos y de tanta responsabilidad. ¿O no lo hace bien?

La situación es insostenible. Hasta El País, que tantos quiebros ha hecho al PP en aras de su difícil situación económica, pide prácticamente la convocatoria de elecciones. Culmina su muy crítico editorial con Rajoy, así:

Esto es solo un anticipo de los estragos que el proceso de la trama Gürtel puede causar a un Gobierno débil. Se hace difícil pensar que la legislatura en curso pueda continuar un año más.

La noticia positiva es que la ministra que nunca debió serlo, Ana Mato, se va (aunque se queda de diputada). Su gestión será recordada como la de la persona que -a las órdenes de Mariano Rajoy y Sáenz de Santamaría y con la colaboración de los virreinatos populares y convergentes por las Comunidades Autónomas- deterioró casi de forma irreversible la sanidad pública española. Ángels Martínez Castells le dedica este emocionado recuerdo, con un repaso a las tropelías de la ministra. Una muestra:

Quedan pendientes las imperdonables responsabilidades de Mariano Rajoy, que debería dimitir de inmediato no sólo por beneficiarse también, por su cargo, de todas las tramas descubiertas en su Partido, sino sobre todo -y eso sí es criminal- por poner en manos de una política emblemática de la Gurtel un servicio público fundamental y nuestro derecho a la sanidad. Y hacerlos trizas entre insufribles incompetencias, rapiñas desmedidas y a contra reloj… Y ni un gesto de pesar por el sufrimiento y las muertes que sus destrozos han provocado. También en memoria de Alpha Pam, no te echaremos de menos, Ana Mato, pero esperamos que se vayan sumando cargos que te encadenen al banquillo.

Y una preocupación añadida. ¿En qué quedará todo esto con la justicia que disfrutamos? Ignacio Escolar plantea, entre otras cosas, la situación de Ruz ahora:

Desde la derecha culpan ahora al juez Pablo Ruz por hacer su trabajo: por sacar adelante la instrucción de un caso, la Gürtel, que ya iba por su quinto año triunfal. Dicen que ha escogido a propósito la fecha de este auto para fastidiar al presidente del Gobierno el pleno monográfico en el Congreso sobre corrupción.

El juez tiene prisa, pero no por aguar el enésimo discurso pomposo de Mariano Rajoy. Va corriendo porque sabe que es posible que  en un mes le toque abandonar el juzgado de la Audiencia Nacional y quiere dejar el trabajo hecho. El mismo Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que hace apenas cinco meses alababa su instrucción, el mismo que barajó dejarle como juez de apoyo para agilizar el juzgado más complicado de toda España, el central cinco de instrucción, ahora no tiene tan claro que este incómodo magistrado deba seguir en acción.

Después de la dimisión de Mato, el PP querrá dimitir a Pablo Ruz. Del politizado CGPJ depende que lo puedan conseguir.

¿Y qué hará la sociedad? Mariano Rajoy es un cadáver político, no se sabe si el hedor procede de esa condición o de la corrupción que emanan Génova y sus sedes regionales. Sin embargo tiene la costumbre de permanecer amarrado a su silla y la gente se lo permite. Todo el PP está tocado, pero también suelen usar sus aguijones con precisión. Que no clame toda la sociedad -excepto los cómplices- ante lo que está ocurriendo indica una grave patología. No sé si son conscientes de cuánto nos jugamos.

 

¿Alguien sabe qué hace el Fiscal General del Estado?

Ahora es Oleguer Pujol, el hijo menor del ex presidente de la Generalitat. Con 42 años, acumula una fortuna incalculable y la justicia indaga sobre posibles delitos en su obtención. Una familia muy organizada los Pujol para lucrarse hasta más allá de lo imaginable. Tras los trasiegos de bolsas y herencias, Oleguer se compró -como quien adquiere una bolsa de pipas-, 1.532 oficinas del Banco de Santander. Qué majos los Botín que se las vendieron. Dispone el benjamín de los Pujol de un botón de pánico en su ordenador para borrar u ocultar sus apuntes. Vamos, lo que cualquiera de nosotros tiene para que no husmeen en nuestros sentimientos, por ejemplo. Se ha negado a declarar en comisaria y queda a la espera de hacerlo ante el Juez Pedraz. La Policía, dice, intenta desentrañar la madeja societaria con la que se sospecha que Oleguer Pujol blanqueó «miles de millones».

El juez Ruz, por su parte, se ha metido de lleno con la trama Gürtel/Bárcenas/PP.  Según @eldiarioes, no espera ya al apoyo de la Fiscalía a la que solía consultar, igual es que no se ve muy diligente. Ha imputado al ex secretario general Ángel Acebes por ser quien llevo a cabo la compra de acciones de Libertad Digital… a cargo de la Caja B del PP, que es el quid de la cuestión. Y ahora investiga el caso del regalo de 200.000 euros que Sacyr hizo al PP de Cospedal. Ella lo ha negado -hasta tres veces este jueves que queda con más empaque-, pero lo cierto es que su tesorero firmó el recibí, ella lo sabe, y esa empresa aumentó su contrato con el ayuntamiento de Toledo en 11 millones de euros unos pocos días después de los cheques.

Esto de tener un detalle con los políticos que te encargan obra pública (por la que sacas unos buenos beneficios) se lleva mucho. Ferrovial lo hizo, confeso y probado, con Convergencia Democrática de Catalunya, sí, el partido de Pujol.

Los de las tarjetas de Caja Madrid para caprichos declaran que no sabían ni media, y se ocupan en solventar el asunto de las fianzas pedidas en este caso por el Juez Andreu. Rodrigo Rato ya dispone de sus tres millones gracias al Banco de Sabadell, y a Miguel Blesa le van a embargar sus cuantiosas propiedades. Es que hay inspectores de Hacienda que prosperan mucho y es su caso. Cuentan con gente que vela por ellos, como el Fiscal General del Estado que le libró de la cárcel, cuando ese malvado juez (Elpidio Silva) decretó su ingreso sin más, por unos correos en los que se descubría todo esto y más pero eran personales. Menos mal que ya está inhabilitado por 17 años y no cometerá errores de este calibre.

Baltasar Garzón, otro juez expulsado de su cargo en la Audiencia Nacional ( tras iniciar la investigación de la Gürtel), dice que el Fiscal General del Estado debería ser un cargo electo por la sociedad. No designado por el gobierno y vinculado a su mandato. Gaspar Llamazares se preguntaba hoy lo que hace días vengo pensando. ¿Qué hace el Fiscal General del Estado? El silencio de Torres-Dulce cuando todo el edificio se desmorona resulta clamoroso. Una amiga de toda la vida, votante del PP en las últimas elecciones generales, dice que es muy majo, que le gusta el cine. Será eso.

Estamos agobiados, deprimidos, tenemos una sensación de vivir entre la mierda que ya resulta insoportable para quien tenga dignidad. No se entiende que un país siga andando un solo día más con esta podredumbre que lo impregna todo.

Al mando está este sujeto, presidente del PP.S.A, y su caja B que existe para el Juez, la policía y Hacienda y no para ellos. Hablando de respeto a las leyes… ¿las que tantos próceres están infringiendo para llevárselo crudo? No, se refiere a su empecinamiento catalán, a cualquier cosa que distraiga.

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Hay cosas que se llevan peor que otras, a todos nos ocurre. A mí las situaciones esquizofrénicas, me pueden.  Y en ella estamos: mientras la corrupción nos asola, este país está gobernado por… Mariano Rajoy. Igual es una correlación lógica.

Los Pujol, garbanzos negros en una saca… de garbanzos negros

Treinta y cuatro años confesos eludiendo responsabilidades fiscales. Del hilo asomado por el ex presidente de la Generalitat catalana, Jordi Pujol, salen pesados fardos de podredumbre. Una familia actuando como en aquellos virreinatos de las Indias en los que lo normal era pagar peaje al poderoso a cambio de protección o prebendas. Algunas informaciones hablan hasta de mansiones de más de un millón de euros simplemente como regalo, contrapartida supuesta de contrato público.

 Es literalmente imposible que los sucesivos gobiernos y oposiciones, los ministros de Hacienda e inspectores de las Agencias tributarias, los vecinos de los susodichos incluso, no advirtieran nada. No cuela. De hecho Hervè Falciani, el “delator” del HSBC, informó y documentó al gobierno de Rajoy en enero de 2013 que Pujol figuraba en su lista de defraudadores españoles. Ha pasado año y medio desde entonces. Nueve años desde que el socialista Pasqual Maragall pronunciara una comprometedora frase -en alusión, se dijo, a contratación de obra pública- extensiva a toda la coalición de CiU: “Su problema se llama 3%”.   Tiempo ha habido de investigar algo.  Alguien lo intentó, los fiscales Mena y Jiménez Villarejo. Impresiona leer, en este diario, a Villarejo declarar:«Los fiscales generales del Estado que nombró el PSOE me prohibieron investigar a Pujol».

 ¿Por qué nadie ve nada? ¿Por qué callan o mandan callar quienes lo saben? ¿Se puede llegar al punto de conversar con una informante esencial ante micrófonos de una agencia de detectives sin enterarse de ese tema? Los Pujol son una familia, muy numerosa eso sí, pero una, el problema reside en que en el resto del Estado hay muchas más con similar actuación.

Las revelaciones del muy estimat y honorable Pujol coincidían con el fin de la investigación del  Caso Gürtel. Aquella que iniciara el oportunamente defenestrado –oh casualidad- Baltasar Garzón y concluye Ruz. ¿Y que dice el auto tras 5 años de trabajos? Muchas cosas, evidentemente. En resumen, que el PP tiene caja B, continuada en el tiempo y textualmente “nutrida de donativos ajenos a la contabilidad oficial y que habría sido destinada al pago de gastos de campañas electorales, el pago de sobresueldos a personas vinculadas al partido o a gastos en beneficio del PP”. Siempre el mismo funcionamiento. Gravísimo. Inaceptable. Por si no fuera poco indicio la imputación de tres tesoreros del PP, tras haberse librado en su día el cuarto, Rosendo Naseiro, cuando el Supremo declaró nulas las escuchas por no haber sido autorizadas judicialmente. No fue absolución, sino nulidad.

 Y no pasa nada, los garbanzos negros se arropan. Vemos comparecer a Rajoy con su cara de titanio y su verbo ramplón para seguir mintiendo y tergiversando los datos como si no hubiera mañana y no tuviera ya tiempo de mentir cuanto se había propuesto. ¿A alguien le extraña que el presidente o cualquier miembro de un partido así, mienta? Si les escuchamos hasta sobornar en cintas grabadas -aunque no las valore la justicia-, sacando pecho ¿de qué más desfachatez se puede hacer gala?

 España está atravesada de corrupción, a todos los niveles y en todo su trazado prácticamente. Los caciquismo y las redes clientelares campan -con distintas intensidades- de punta a punta del territorio. Algunas actuaciones judiciales serias están atajando los delitos cometidos pero mínimamente para la envergadura del desastre al que nos enfrentamos.  La lacra ha llegado a impregnar hasta a la familia del Rey y Jefe del Estado. ¿Qué decir también de las curiosasactuaciones de la judicatura o la fiscalía? O del periodismo. ¿Qué país se sostendría de esta manera?

 La corrupción no viene sola. Esta gente roba porque tiene en su mano el poder de suscribir contratos e incluso de hacer leyes para silenciar protestas. Los estudios sobre el tema nos hablan de que el corrupto causa un destrozo enorme para el beneficio real que obtiene. Gana mucho, sin duda, pero casi sería preferible –entiéndase como amarga metáfora- oficializar las técnicas mafiosas y pagarles el pizzo o la mordida directamente, que afrontar el daño que hacen para obtenerla. En Latinoamérica, calculan que para pillar 100 hay que destruir 1000, como poco.

 Un ejemplo muy gráfico lo encontramos en Castilla-La Mancha. Estos son los hechos sin entrar en responsabilidades: Bárcenas presentó dos recibos firmados por el gerente del PP en la Comunidad por valor conjunto de 200.000 euros. Eran reales, el gerente dijo que Bárcenas le conminó a estampar su firma, sin que él hubiera recibido el dinero. Ahora bien, la empresa de la presunta donación, Sacyr (vieja amiga de cuanto se construye en España, incluidas autopistas deficitarias), tenía a través de una sus filiales el contrato de basuras de la ciudad de Toledo. Ascendía a 6 millones de euros, que pasaron a ser 17 millones muy poco después de esas entregas que dice el PP no existieron. 11 millones más.  Puede que la basura creciera en Toledo como llovida del cielo. Igual debe suceder en España entera.

 Porque ni siquiera se trata de evaluar un caso concreto, pendiente de investigación, es la mecánica  y lo que todo esto implica.  Reparemos, sin más, en las mejoras de los contratos que se incrementan cuando -presuntamente- entra en Caja B un donativo. Contratos públicos, que quedan para el debe del Estado, y que pueden llegan a engrosar la Deuda Pública. Ese escandaloso 97%, por ejemplo, al que en tiempo récord ha llegado Rajoy, el mismo que presume de recuperación. Luego hay que devolverlo; nosotros, los contribuyentes. Con intereses. Y pasa “lo de Argentina” que le compran la deuda negociada unos fondos buitre y piden por ella un astronómico porcentaje muy superior a su valor de adquisición. Y llegan los voceros del poder a contarnos que “las deudas hay que pagarlas”. ¿Todas las deudas? ¿Las que se suscriben, tras -casualmente, sin relación- recibir unos dineros para sobresueldos en la Caja B?

 Estamos saturados de tanto detritus pero debemos ser muy conscientes de que sobre esas bases se asienta nuestra vida, nuestro presente, el futuro de todos. Sobre una masa  en descomposición que pudre las raíces de la ética. También de la social por tolerarlo. Las personas que se consuelan con el “todos roban” son cómplices de esta situación que nos hunde como sociedad. Cada vez son más quienes lo saben y tienen la certeza de que es posible afrontar la tarea. Más aún, es ineludible. Nada sano y vigoroso puede crecer ahí, ni hoy ni nunca hasta que no se limpie. La corrupción es la madre de todos nuestros problemas.

 

*Publicado en eldiario.es