La impunidad de Israel

Así ve Forges en El País el asalto israelí a la flotilla

No vivimos en un mundo de niños. Salvo que elijamos de él (al margen de su adiestrada inmadurez)  la máxima que argumenta el matón de la clase: “Ha sido él”. Cabía esperar lo peor para los utópicos y arriesgados activistas de los Derechos Humanos que “desafiaban” –con material de construcción, juguetes, alimentos y medicinas- a Israel. 700 personas de 50 países y diferentes ideologías, parlamentarios, un premio Nobel, pretendían llevar esa ayuda a la asediada Gaza y sobre todo llamar la atención sobre el bloqueo que sufre el territorio palestino desde hace 6 años. Pero esto es la guerra, la decretada por Israel. Ya ha salido algún portavoz del gobierno hebreo diciendo que los activistas llevaban armas. Ya han admitido que han atacado en aguas internacionales (contraviniendo los tratados internacionales). Ya hemos escuchado, como es habitual, la exculpación de Israel que siempre actúa “en legítima defensa” frente a los ataques palestinos. Se les ha ido la mano con pacifistas, veremos cómo lo encajamos en el puzzle.

En mi carrera profesional siembre observé –y así lo escribí- que los muertos no valen en igual en todas partes. Hace unos años cifré la equivalencia en 1 israelí por 5 palestinos. El porcentaje se ha ido elevando notablemente.

Prácticamente la primera entrada de este blog fue para denunciar el ataque israelí a Gaza en la Navidad de 2008. Su saldo: 500 palestinos muertos, 1.300 heridos, dos tercios de los edificios derruídos –y así permanecen hoy-, millón y medio de palestinos bombardeados, encarcelados, sin poder huir a parte alguna, sin comida, sin medicinas… sin apenas periodistas que nos mostraran las auténticas dimensiones de lo que estaba ocurriendo en Gaza (porque las autoridades israelíes no les permitían entrar). Usaron, además, el prohíbido fósforo blanco, según terminaron confirmando tras algunas denuncias. ¿Quedaba algo más por hacer?

Israel se defiende –dice y dicen- de los ataques palestinos. Con cohetes de fabricación casera. y otra arma de gran sofisticación: piedras. Entretanto, Israel responde con la más moderna tecnología en el arte de matar, misiles incluidos. No hay más que ver la cifra de victimas de uno y otro bando de esta guerra no declarada.

El pueblo al que Dios prometió una tierra donde asentarse fue brutalmente gaseado por el nazismo. El mundo se conmovió, aún nos conmueve y nos irrita aquella atrocidad perpetrada hace más de 70 años, pero el tiempo ha convertido a Israel en mano exterminadora. Otro Dios alienta a los palestinos -según arengan sus líderes-, pero no hay nada ni nadie más, realmente eficaz, de su lado. El holocausto no puede servir de coartada para justificar acciones similares. Y, menos aún, el silencio cómplice de todos los gobiernos supuestamente civilizados. Cuando el “querido gobierno” israelí mata, está quitando la vida. No hay dos versiones, dos lados, dos visiones. Treinta y cinco resoluciones de la ineficaz ONU y sus antidemocráticos derechos de veto piden a Israel volver a las fronteras iniciales y nadie les obliga a cumplirlas. Menos aún debería justificarse su sangrienta expansión. Riqueza frente a pobreza desde el principio, ilustración frente a incultura, poder frente y con el odio ciego, fanatismo a partes iguales.

“El Estado de Israel se fundó en 1948 en buena parte del entonces Mandato Británico en Palestina, un territorio en el que vivían cientos de miles de árabes, los que hoy conocemos como palestinos. Esa fundación causó que muchas familias árabes perdieran sus hogares y sus tierras, son los llamados refugiados palestinos”, contaba el ex corresponsal de el País en el área, Javier Valenzuela en su blog. Un artículo magistral con toda la génesis que nos ha traído a la situación actual. Seis guerras, algunas de las cuales atrapan territorios como en la Edad Media y sus “Cruzadas”. Y si alguien lo duda, aquí está el mapa de la “expansión israelí” desde su llegada a la “tierra prometida«.

Esta vez han ido demasiado lejos. Han atacado a europeos (idealistas), occidentales, pero el barco elegido ha sido “casualmente” turco, más bajo en la tabla de clasificación de los muertos importantes. Una vez más se espera la impunidad para Israel. La comprensión, la manipulación de datos. El argumento del “antisemitismo” .El silencio ante el lobby judío, en definitiva. La ONU ha declarado estar «conmocionada», siempre se «conmocionan» con los brazos cruzados.

   Y lo que nunca dejará de sorprendernos a los ingenuos que poblamos el planeta es que se puede infligir el mismo castigo –el exterminio, el genocidio, el holocausto- que se ha padecido. No es sólo el Gobierno, el 80% de la población israelí suele apoyar estas acciones, según encuestas de la televisión pública local. Erráticas vendas nublan la visión. Yo al menos condeno el holocausto, con toda el alma, y también el exterminio palestino a cargo de los israelíes. Una vez tras otra pasamos página y dejamos el conflicto abandonado. Y no se resuelve por arte de magia. Cuando occidente despertó: la impunidad de Israel seguía ahí.

Israel ataca la flotilla internacional de ayuda humanitaria a Gaza

 Nos fuimos a dormir con los peores presagios. Finalmente, Israel ha  atacado a la flotilla de la comunidad internacional que pretendía llamar la atención sobre la situación de asedio que vive Gaza. Entre 12 y 16 muertos y numerosos heridos se atisba como balance.

   En tanto se aclara lo sucedido, os dejo con la excelente información  de Mónica Prieto en Cuarto Poder.

¿Dónde se vota al FMI?

Neoliberalismo infantil. Elrich. (Via @Ravena87)

A los “mercados” no les gusta Rajoy. En “Europa” –entiéndase como la misma entelequia semántica que “mercados”- ha sentado mal que no apoyara el plan de ajuste que nos decretaron ambos –“mercados”, “Europa”- más EEUU por la boca de Obama. El periódico alemán Süddeutsche Zeitung publica un texto de su corresponsal en España Javier Cáceres titulado: “Baile español en la cuerda floja”:

“Esto es malo también porque el mayor partido de la oposición, el Partido Popular, no hace ningún tipo de amago para recomendarse como alternativa. Debido a numerosos casos de corrupción está ocupado consigo mismo. Además, a pesar de que la situación requiere un consenso por encima de los partidos, ha optado por una postura de negación. Europa debería tomar nota de que la derecha española casi ha conseguido tumbar el paquete de ahorro – con consecuencias imprevisibles para el resto del continente”.

Lo cuenta Fernando Berlín, que añade también otro dato:

“Tal y como destaca el International Herald Tribune, “los inversores puede que no deseen ver más incertidumbre vinculada a unas posibles elecciones y un cambio resultante en el gobierno en un momento en que España ya está luchando por cumplir sus compromisos con el euro”.

Los españoles, en cambio, parece que están dispuestos a darle a Rajoy – a este Rajoy y a este PP- prácticamente la mayoría absoluta. Es por lo que trabaja el PP, por ocupar la Moncloa. En exclusiva.

Durán i Lleida, el deseado, el conservador que pide «ir más allá» -en el ajuste-, goza hoy de un prestigio inigualable. El otro día en el Parlamento le dijo a Zapatero –traduzco- te apoyo ahora, para que te quemes, y, de aquí, a 5 meses, cuando la labor sucia esté avanzada, convocamos elecciones y ponemos al PP con nuestro apoyo. Dilató la decisión hasta el debate de los presupuestos. Con lapsus y todo: «no me voten».

CiU repite la misma estrategia que en 1995 con González. Exacta. Su mala memoria no les permite recordar que, a larga -su apoyo al PP-, les costó el gobierno de la Generalitat y, que vaya por dios, se destaparan algunos asuntos turbios de su gestión. Los ciudadanos catalanes suelen ser en general bastante civilizados.

Estamos hablando de un país tan ajustado ya por políticas conservadoras anteriores que, como describe y argumenta Vicenç Navarro, está “a la cola de Europaen inversiones sociales. Incluso ya nos sobrepasan, sí, Grecia y Portugal. Pero es lo que tiene no invertir en educación –como pide, por cierto, la política del FMI que considera este apartado, con la salud, gastos a reducir-.

Otra desprestigiada e incontrolada agencia de calificación, Finch, nos ha bajado la nota. Estamos en el punto de mira de los “mercados” y no van a cejar hasta conseguirlo. Cuentan con muchos aliados en España.

Pero no les gusta mucho Rajoy –se comprende-. Pienso que preferirían a la Tatcher que se cargó Inglaterra, pero a la española. Esperanza. Que hasta habla inglés.

No sé en realidad que planes tendrá para nosotros en ese punto el FMI y sus representados: los “mercados”, pero, como estamos ya diciendo muchos, ¿dónde se vota al FMI? Vaya, que esto no funciona así.

¿Por qué diablos no sale Zapatero a explicar a los ciudadanos lo que ocurre y pedirnos ayuda? Yo de él dimitiría ahora mismo. Y dejaría que el reinado de jauja llegara con el PP. Empleo, subida de salarios, pensiones, amor descontrolado por los trabajadores. Cospedal creo que ha dicho que son «el partido de los trabajadores». Les avala, entre otras cosas, la inigualable gestión ahorradora de Madrid (Ayuntamiento y Comunidad) o la Comunidad valenciana.

  Al menos que se explique Zapatero -y deje de dar palos de ciego-. Habría que poner en las televisiones los mismos minutos de Rajoy, o de Cospedal, para ser «objetivos», y no dar ni un dato no vaya a ser que nos empachemos. Pero, venga, que ya llega el Mundial y seremos felices.

La fase «D»

Dice mi querido Vicente Romero en su blog que se encuentra en fase ‘D’: decepcionado, desilusionado, deprimido, derrotado. Así estamos muchos. Añadiendo “des”:  desmoralizados, doloridos, desmontados, desnivelados, desgastados, desdibujados, descompuestos, descascarados, desazonados. Todos, salvo los que -ahítos de júbilo- aspiran a pillar más poder, todo el poder, en medio de una degradación de tal calibre que su opción la tomaría cualquier persona sensata como una navaja candente donde asirse cuando un precipicio se abre -que se abre- a sus pies. No sólo eso. Sin duda, representan el total afianzamiento del sistema que nos ahoga, con barra libre para recortes, privatizaciones, o la inmensa desfachatez –también con “de”- de su descarada hipocresía:  pedir ahorro y gestión cuando se tiene el ayuntamiento más endeudado de España, Madrid, copando el 23,5% de la suma que deben todas las corporaciones municipales del país, o dos comunidades entre las más endeudadas –Valencia y Madrid, la primera es Cataluña-.

Mirar al gobierno cautivo y desorientado, a todo el PSOE colaborando en el desatino, es sentirse en una barca con todo el casco agujereado. Estamos desprotegidos –con “de”-. Porque ahora el sistema, los mercados sí querrán algo más a Zapatero y su ejecutivo, pero nos está asfixiando a todos, secundando el atroz neoliberalismo que retrotrae a los más injustos periodos de la Historia. Sobre todo por representar un retroceso sobre lo ya conseguido y con gran esfuerzo.

De él forma parte lo que hoy cuenta el diario inglés The Independent, y que recoge el blog Guerra Eterna, de Iñigo Saénz de Ugarte. La doctrina que nos hace a todos responsables del desastre dice que hay que tener ipods, ipeds, ipuds, iipids, ipads, y todo lo que nos manden comprar, y a todos los niveles. Pues bien, leed las condiciones laborales para la fabricación del último juguete tecnológico en China. Desastre, despropósito, desquicie, degeneración, todo con “de”.

  • Jornadas de 60 horas semanales pactadas con Apple.
  • Un 54% de ellas vulnera esas condiciones, en general con jornadas superiores.
  • Un 39% no respeta las normas de seguridad.
  • Los trabajadores cobran 35 céntimos de euro a la hora.

Lo más despreciable – y sinónimo de vomitivo, repugnante, repulsivo, inmundo, mugriento, hediondo, infecto, asqueroso, pútrido o nauseabundo-, es lo que dicen algunos comentarios de españoles a esta noticia:

  • No entiendo como algo así puede ser portada de un periódico. Muchísimos de los productos que compramos son fabricados bajo condiciones inhumanas o almenos precarias y a nadie le tiene que importar, pues de ello dependen su bajo coste y accesibilidad.
  • Sensacionalismo barato, que lo ponga el Independent pasa, pero, Iñigo, sabiendo como sabes que la inmensa mayoría de los productos que usamos y que son fabricados en China lo son en esas o peores condiciones…. ¿ o es que los de HP son fabricados en condiciones europeas?

¿Dimitimos descorazonados? ¿O despertamos? ¿Desatascamos la “D” y abrazamos el abededario completo? Así podríamos hablar de justicia, equidad y fraternidad, libertad pero para todos, para que todos dispongan de la opción de elegir. Se parece tanto al lema francés con el que el liberalismo se presentó en sociedad. Pero degeneró. Démosle puerta ya.

Claro que la desvergüenza y descaro de los principales actores del drama, puede acabar con la crisis en breve, por métodos insólitos. Ahora sí:

Lehman Brothers demanda a JP Morgan al considerarlo responsable de su quiebra. Se ha abierto la veda, demande -con «de»- Grecia. Y España. Y todos nosotros unidos. Sin demora. Y con el dinero en la mano, devolvamos a este mundo la Democracia.

Me regalan un repelente eléctrico de roedores

Reviso el correo postal atrasado, esas montañas que crecen en pocos días que no tengas tiempo o ánimo de afrontarlas. Para mi es uno de los más duros e innecesarios trabajos a los que me somete esta organización social “que nos hemos dado”. Y lloro por los árboles que mueren como tributo.

Entre los papeles, una invitación –a mi nombre y apellidos ¿de dónde los han sacado?- para hoy, a un “lujoso” hotel de la zona de Ventas, donde, sólo por asistir, me van a regalar…

¡Un juego de dos bolígrafos y llavero!

Ahora bien, si me acompaña mi cónyuge –un jueves laborable-, entonces recibiré totalmente gratis –subrayan-…

Un elegante juego de pendientes de plata con auténticas perlas cultivadas (en sus talleres, no en el mar a cargo de una sufrida ostra).

                                                      +

                                   (es un más, no una cruz funeraria)

¡¡¡ Un repelente eléctrico de roedores e insectos!!! ¡¡¡Anunciado en televisión!!!

Debemos ir el con el DNI y no sé si con un certificado de matrimonio.

Recuerdo los tiempos en los que proponía a mi amigo Juanjo que me hiciera de marido prestado para repartirnos un viaje de 3 días a un hotel en la playa, un televisor o una cámara de fotos con teleobjetivo, un juego de maletas incluso. Nunca fuimos en realidad, pero nos reíamos mucho. ¿Pedirían el libro de familia que entonces sí existía? creo que ahora lo han quitado.

Me llaman la atención varias cosas. Esa opción por la “familia” como ente de solvencia. La fascinación social por el «gratis«. Y, sin duda, la rebaja de los incentivos para acudir a escuchar un rollo de descomunales dimensiones, con el exclusivo objeto de venderte algo (innecesario) que cueste más que lo que te dan, si te lo dan.

Al parecer presentan “una de las colecciones más emblemáticas de Alta Joyería –con mayúsculas”. Y me pregunto si habrá alguien que elija esa opción para pasar la mañana o la tarde. Y qué marido se animará a asistir al evento, con tan jugosa recompensa.

Pero lo del repelente eléctrico de roedores me ha llegado al alma. A través de un post en el que puse una foto de una preciosa rata –pensando en cierta asociación que fundé-, he descubierto (realmente asombrada, lo confieso) el irresistible atractivo que ejerce este animal –no hay día que no entren 40 ó 50 personas en el periscopio buscando fotos de ratas-. Era una monada, mirad:

Así que igual no es ninguna tontería regalar un repelente para estos bichos. O mejor unas jaulas para conservarlos. ¿Hay ratas en Madrid? ¿Al punto de necesitar repelentes eléctricos para el hogar? Familiar por supuesto.

Pero no, la incitación al consumo se vende ya de saldo, de mercadillo. Por cierto, estuve el martes en el de Majadahonda -que pase por ser el más «chic»-. La “Alta Joyería” se ofertaba a dos o tres euros la pieza. Diez sí era “De marca. “¡Gargantilla de Bulgari!”, susurraban en voz baja -y agarrándote del brazo- vendedores que eludían a la policía.

Hay oferta porque hay demanda. Y hay “mercados” y “mercadillos”, hijos de un mismo tronco.

Pues que no voy a ir a por mi repelente de roedores –dado que carezco de marido-, ni siquiera a por los dos bolígrafos y llavero, reservados a las parias sin pareja. Pero sí voy a salir a respirar la deliciosa contaminación de Madrid. Miraré bien a dónde pongo el pie, a ver si tengo que sortear ratas.

¿Ha triunfado el ruido?

Disuade atender a noticias al levantase. Empiezo a huir de ver telediarios o acercarme a cualquier medio de comunicación. Hay razones. Saldrán los políticos haciendo un inmenso ruido. Aturdirán los gemidos de la economía real, las risotadas de quienes la manejan, tapadas con la sordina de la información y la desinformación. No distingo con claridad entre el soniquete de los periodistas. Apenas de los comentaristas. Reconozco lo injusto de esa generalización y debe ser culpa mía: todo cruje y suena como embrollados zumbidos. Aturden. Irritan. Asquean. Ya lo dijo Sabina: con tanto ruido, no se oyó el ruido del mar». Pero el mar sigue ahí. Con sus peces de todos los colores e intenciones.

Llevo un par de días sin poner la radio, ni conectar el televisor o el ordenador, más que en tramos muy cortos. Brevísimos. Anteayer estuve sin saber qué ocurría por el mundo hasta bien entrada la tarde. Ese vacío de noticias lo llena la música, la charla o los propios pensamientos. Y relaja. Diría que se ha saturado el deseo de saber si hay algo nuevo casi en cualquier dimensión. Al menos, dosificar, aislarse en una campana protectora que se abrirá a horas medidas sólo para lo realmente importante.

Lo peor es que voy hablando con distintos amigos y les sucede lo mismo. El que se autocalifica de apolítico, el abstemio de información, me ha parecido siempre un insolidario, colaborador necesario de los desmanes que atenazan a la sociedad. Pero es que hay demasiado estruendo, estrépito, alboroto que se cruza en pugna con terribles murmullos de efectivos dardos que dañan los tímpanos. O con los ronquidos de los tibios de solemnidad. Pero no tranquiliza saber que, mientras tanto, otros dirigen la orquesta chirriante que apaga nuestras voces.

Y hablo con desconocidos. Y el del surtidor de gasolina me cuenta el miedo y la depresión que está sintiendo mucha gente. Es parlanchín. Conversa con todos. Le hacen confidencias. Y a mí. Y lo huelo en la calle. Al teléfono. En Internet. En susurros que vuelven a ser tapados por ladridos desaforados de unos y otros, por estos mismos medios. Demasiado ruido.

Los comentarios de este blog son, en general, todo lo contrario. De conocimiento de la situación que vivimos y, lo que es mucho mejor, de sus remedios. No aullamos, tratamos de sumar, aportar, nos escuchamos ¿nos escucha alguien más?

Y lo vital: ¿Escucha alguien a esta sociedad aterrada, asqueada? Recibo sugerencias, peticiones, adhesiones a la necesidad de actuar contra la barbarie que nos están infligiendo, con los peores augurios sobre su desenlace. De personas que van desde la veintena a septuagenarios largos. Alguien tiene que aglutinar esa fuerza que nace del desencanto con el deseo de construir y para todos. No se puede desperdiciar. No… se les puede abandonar.

He tenido contactos, o he asistido a la reunión de destacadas organizaciones que piensan en los demás, en la sociedad, y no sólo en sus cuentas bancarias. O en mantener su poder. O en alcanzarlo. Cuentan y veo que hay una gran fragmentación, pesadez de estructuras y, en algún caso, afán de protagonismo. “Por una palabra que no le guste a uno, se va y dice: ah, pues creo mi propia organización”, llegó a decir un conocedor del tema, en pregunta, a una mesa redonda donde se buscaban soluciones al hambre, organizada por Amnistía Internacional. “Ellos”, los otros, son menos, pero están sumamente bien organizados.

Muchos periodistas jóvenes, en activo, andan enredados en la disyuntiva web o papel, sin que aparentemente quieran oler lo que está sucediendo. Parecen huir del fondo, del contenido. De su compromiso con la sociedad para servirle una información veraz y completa que le dé elementos de juicio. No lo entiendo. Hay brillantes y honestas individualidades entre ellos. No se puede seguir bailando con la estridente música que nos marcan: nos está haciendo tropezar, nos derribará finalmente.

Me escribió Joaquín, de 77 años, ex preso político franquista, activo participante en una asociación. “Aquí hay que montar algo» que defienda lo que tenemos, hay que mover algo. 77 años.

Ojala el sonido de su fuerza, de la de tantos otros, desbrozara las voces limpias de los chirridos -más o menos intencionados. Y se erigiera potente sobre esa algarabía vociferante, estridente, castradora, que nos rodea, despertando a quienes poseen estructura para aglutinar. Uno a uno no somos nada. Juntos, todo. Pero estamos detenidos, desactivados ¿Es que ha triunfado el ruido?

No en voces minoritarias del Parlamento europeo ¿dónde más?

Sin duda los solos de tenores y sopranos, de violines y trombones, tienen valor, pero no olvidemos la efectividad del coro en armonía.

Sin acritud

El FMI exige una reforma «radical y urgente» del mercado laboral español. El organismo pide abaratar el despido y simplificar la negociación colectiva. En declaraciones a RTVE, su director, Dominique Strauss-Kahn, argumenta que hay que acabar con la “rigidez” de nuestro mercado laboral. ¿No querrá decir con los derechos laborales largamente labrados? Venden que en Europa son menos “rígidos” que aquí. No dicen que en Europa cobran tres y hasta cuatro veces más que nosotros, con similares precios,  pocos más impuestos, y muchas más coberturas sociales.

 El FMI está entredicho. O estaba. Ahora los gobiernos, los medios, acogen sus dictados como ley sagrada  financiera. Uno de los principales críticos del FMI es Joseph Stiglitz, ex-Economista Jefe del Banco Mundial y Premio Nobel de Economía 2001.

De la lista de quejas destaca por ejemplo que el saneamiento del presupuesto público lo pida a expensas del gasto social. O que, el concepto de servicios, abarque áreas que tradicionalmente se interpretan como estructuras de aseguramiento de derechos fundamentales: educación, salud o previsión social.

«Estos puntos (y otros) -copio de las críticas al FMI- fueron centrales en las negociaciones del FMI en Latinoamérica como condicionantes del acceso de los países de la región al crédito, en la década de 1980. Se argumenta que provocaron una desaceleración de la industrialización, o desindustrialización en la mayoría de los casos. Las recesiones en varios países latinoamericanos a fines de la década del noventa y crisis financieras como la de Argentina a finales de 2001, son presentadas como ejemplos del fracaso de las «recetas» del Fondo Monetario Internacional».

Otro organismo neoliberal de postín, la OCDE, pidió ya que se incentiven los planes de pensiones privados.

Bien y el Financial Times cuenta hoy que los ciudadanos de los países “ajustados”, aunque a regañadientes, aceptan los recortes. En España aún queda definir la “reforma” laboral que viene buena, como vemos.

Sin acritud amigos, que es muy negativa para la estabilidad emocional. 

(Advertencia. Seria. Aconsejo no ver este vídeo más allá del minuto 2)

Neofeudalismo

  Escribí esta entrada al poco tiempo de empezar el blog. En marzo de 2009, antes de la nueva crisis que hoy nos sacude: la bursatil, la provocada por los «mercados». La viñeta de Fontdevila me la ha recordado. La dejo tal cual, no ha perdido vigencia. Eso es lo malo, lo mucho que se podía haber hecho para evitar la situación actual hace un año largo y durante un año largo.

Esto decía:

Vivimos tiempos tan confusos que ya no sabemos qué sistema político y económico es el hegemónico. Nos cansamos de despotricar contra el liberalismo como causa de nuestros males actuales -también pasados y futuros- y no advertimos el cambio de régimen que se ha producido ante nuestros ojos. “El liberalismo -copio- es un sistema filosófico, económico y de acción política, que promueve las libertades civiles y el máximo límite al poder coactivo de los gobiernos sobre las personas; se opone a cualquier forma de despotismo y es la doctrina en la que se fundamentan el gobierno representativo y la democracia parlamentaria”. Prima el individualismo, la libertad, la igualdad de los ciudadanos ante la ley, y el respeto a la propiedad privada como fuente de desarrollo individual, y como derecho inalterable que debe ser salvaguardado por la ley y protegido por el Estado. Es evidente que no es lo que está sucediendo ahora, los gestores de la crisis no están siendo obligados a asumir responsabilidades y la ley del embudo es norma en el trato a unos ciudadanos y otros, apenas protege el Estado, los Estados, los derechos de los ciudadanos de a pie frente a los desmanes de los poderosos, más aún, les obliga a pagar los errores y atropellos de éstos.

Los viejos liberales afrontaban las consecuencias de sus negocios. Si les salían bien, atesoraban múltiples ganancias que, por supuesto, no repartían. Pero, si fracasaban, apechugaban con sus pérdidas, se iban a la bancarrota. Ahora socializamos las pérdidas, pero no los beneficios, luego tampoco es socialismo o socialdemocracia. Sencillamente, hemos vuelto al feudalismo. Es decir, la organización social, política y económica basada en el feudo que predominó en la Europa occidental entre los siglos IX y XV.

Se trataba de propiedades de terrenos cultivados principalmente por siervos (ciudadanos libres), parte de cuya producción debía ser entregada en concepto de “censo” (arriendo) al amo de las tierras -”por la gracia de Dios”-, en la mayoría de los casos un pequeño noble (señor) nominalmente leal a un rey.

Gran papel de la Iglesia Católica en el invento. Durante los concilios de Charroux y de Puy consagra a los prelados y señores como jefes sociales y sanciona con graves penas la desobediencia de estas normas. Los señores, a partir de ese momento, “reciben el poder de Dios” y deben procurar la paz entre ellos, pacto que deben renovar generación tras generación. En los países desarrollados, el peso decisorio de la Iglesia Católica, es, hoy, escaso, pero en España -daño añadido- es una losa de varios quintales. (Actualizo: en este último año se ha producido también, aquí, un renacimiento del involucionismo ideológico -caso Garzón, Krahe, etecé-).

Estamos ante la falsa creencia de que tomamos decisiones al votar, pero el orden social se decide en consejos de administración privados con la connivencia de los gobiernos y de otros poderes -hoy, también los potentes medios de comunicación-. Como en la Edad Media, si el señor, los señores, emprenden una campaña, y fracasan, se paga con los impuestos de los nuevos siervos, o se les recorta la paga en nuestro caso. El señor nunca pierde. Al igual que en las Cruzadas, los señores van con sus estandartes -ahora sus logos- a conquistar nuevos mercados y nuevas fuentes de financiación -catequizar infieles era la excusa-, sufragados por la plebe y, de nuevo, sin repartir beneficios. Lo que es peor, ahora les bordamos sus logos entusiasmados, consumiendo cuanto nos mandan.

Los nuevos siervos seguiremos pagando, ajustando un agujero más cada vez los cinturones. (Como véis, actualizo, ya está pasando con los recortes anunciados y los que se avecinan).

 Traigo de nuevo la frase premonitoria de Josep Stiglitz, Premio Nobel de Economía, sobre las medidas que se estaban -y están- adoptando “es como poner transfusiones a alguien con hemorragia interna”. Lo único es que, como en el feudalismo, quien lucha y se desangra es el ciudadano. Nos van a hacer vivir una espantosa agonía, hasta que se convenzan de que, por este camino, no vamos a ninguna parte. Y, digo yo, algo tendremos que decir ¿no?

 Pues sí, por este camino sí vamos a alguna parte, digo hoy. A la que nos mandan, a la que mandan a nuestros gobiernos, los «mercados» y su portavoz, el FMI.  Negativa, terrible, para el común de la sociedad. Lo estamos viviendo. ¿Dónde nos veremos dentro de un año más? Ah, con los neofeudales en el poder en España (gobierno central, comunidades autónomas, muchos ayuntamientos).

Por cierto, nadie o casi nadie cuenta con la terapia que los franceses aplicaron a feudalismo, tiranía y despotismo. Terrible. Y fue precisamente la -entonces- nueva burguesía liberal. ¡Qué cosas!

Restaurar la democracia

Tengo un dilema. O dos. Uno lo refleja Elrich en su viñeta de El País. El otro… sí, lo analizaré en partes.

Aznar quiere “restaurar” la democracia. Sin demasiado eco mediático, el ex presidente español, dijo hace unos días «Debemos restaurar el verdadero sentido de la democracia y sus límites. “El poder político ha traspasado todos los límites razonables y ha invadido terrenos que no deben ser de su competencia, porque no es asunto suyo iluminar verdades sino generar y gestionar consensos como instrumento de la paz social”. “Está pendiente una tarea liberal para devolver al poder político a su lugar y para que la vida pública se apoye en un liberalismo de raíz ética cristiana». «Que el Estado sea sólo eso y no haga de escuela, familia o iglesia”.

Hablaba desde la tribuna de FAES, esa organización que subvencionan los poderes públicos. El dinero de todos sirve para que este individuo que rigió los destinos de España durante 8 años y alma del futuro gobierno del PP, si no su presidente salvador, se cuestione la democracia. A precio de oro (para su bolsillo privado), Aznar dicta su doctrina en importantes foros neoliberales de todo el mundo. No es inocuo lo que dice. Puede hacerlo porque alcanzó su estatus a través de unas elecciones democráticas. ¿Sin restaurar?

Me entero ahora, lo confieso, que Caja Sur pertenece a la iglesia católica. Los órganos de gobierno de las cajas los elije –que yo sepa- el poder político autonómico. Lo que sí es cierto es que, para salvar los platos rotos de su mala gestión, se le va a inyectar más de 500 millones de dinero público. Javier Arenas dice que la culpa es…. de Zapatero.

Camps –que no deja de reír ni bajo el agua- dice que Valencia merece “una medalla mundial interplanetaria”, mundial e interplanetaria a un tiempo. A su lado, Rita se despeña en carcajadas. Van a revalidar y aumentar su mayoría absoluta en la desquiciada comunidad valenciana. No es para menos.

Rajoy entretanto no estaba ni delante, ni detrás, ni al lado, ni encima, ni debajo de Camps, tal como prometió: comió caracoles en Lleida.  Por lo menos, sonreía. Es el de atrás, el de las gafas. En la Lleida del estatuto impugnado, se le veía feliz. ¡Menos mal!

   La Razón ha hecho una encuesta, con su empresa de consulting y todo. El 23 % de los espaloles querrían ver como debate estrella, uno a celebrar entre Zapatero… y Belén Esteban. El 23%.

Vivimos uno de los momentos más graves de la Historia. Los “mercados” –con sede en Wall Street, el Pº de la Castellana y grandes arterias internacionales- ha dado un golpe de Estado, imponiendo sus normas al poder político. Al que elegimos los ciudadanos, al que entregamos en impuestos el fruto de nuestro trabajo y nuestros ahorros. Una cuadrilla de desaprensivos lo succionan, pero no se conforman: quieren más. Incluso –hablando con dinero y público y beneficios –muy altos- privados, pretenden “restaurar” la democracia por completo (aprovechando los resortes de la misma si salen elegidos). Este golpe de mano, esta dictadura, tiene también poderosos ingredientes de involución ideológica. Como todas realmente.

Y todo ello ante la estupefacción de unos y la ignorancia supina de una gran mayoría. Hasta una amiga, buena periodista, se entretiene en la maraña de ramas del rábano que le sirven los medios conservadores que escucha para culpar de todo “sólo” a Zapatero. La información está ahí para todo el mundo, pero no, mejor lo remedia, lo aclara, un debate entre el presidente y Belén Esteban.

Y aquí viene mi dilema que trato de aclarar. Buena solución no tiene, lo sé.

   Si España no fuera una monarquía, el presidente electo de la República, sería José María Aznar, con toda seguridad. El que tomaría el dinero público para cumplir los deseos del capital (aún más que Zapatero, que ya es decir) y duele pensar esto a una republicana.

El festín que se están dando los políticos con las Cajas de Ahorros, ruboriza. La “renovación” de Caja Madrid fue un ejemplo: se repartieron el cortijo tan a gusto. Y ya vemos lo que ocurre con las que tienen problemas: nuestro dinero para salvarlas, y escuchando maldades demagógicas.

Y Camps y Rita muertos de risa.

Tengo un grave conflicto, sí. Igual también yo creo que hay que “restaurar” la democracia. Hace unos días, Piezas decía aquí –en un ejercicio sano de querer entender- que, si hay que suprimir el Estado y que cada uno se las apañe como pueda, partamos al menos de la igualdad de oportunidades (dado que los que más tienen se han aprovechado del resto y, digo yo, así lo mandará la «ética cristiana liberal», que viene a ser lo mismo que la «medalla mundial interplanetaria»). Hacemos un saco con todo el dinero y propiedades que existen actualmente en el mundo, y lo repartimos equitativamente entre los 6 mil millones de ciudadanos que lo habitamos. A partir de ahí que cada uno gestione su parte como quiera. Pero aprovecharse del dinero de todos para fines particulares, pues no, esto no.

Por mi parte, solicito una medida complementaria: inyectar educación e información en toda la ciudadanía. En vena. En sesiones intensivas. Toreros ensartados, fútbol y programas del “corazón” en los recreos. El resto del tiempo a hincar los codos. Periodistas incluidos. Clases de recuperación extra para el 23% de los ciudadanos que lee y vota en La Razón, o en su empresa de encuestas. Enérgica y firme terapia psicológica añadida a los votantes del PP en la comunidad valenciana.

Y, si es lo que queremos, a partir de ahí, pistoletazo de salida y barra libre para todos. Pero que todos paguemos la ignorancia y/o la desvergüenza de un sector va a ser que no me parece democrático. Ya anticipé que era un dilema.

Actualización:

   Aznar sigue en su gira neoliberal y de desprestigio de España: «El problema es la falta de credibilidad, porque más responsabilidad en esta crisis es la responsabilidad del gobierno (español)”, ha dicho -así de mal expresado- en la CNN.  Aquí la grabación de la entrevista completa. Una mezquindad más de este gran «patriota».  ¿Y si recuperásemos las empresas públicas que él vendió (a sus amigos)? ¿Y si algún periodista le preguntara por su responsabilidad en el incremento de la burbuja inmobiliaria, causa determinante de nuestra crisis? ¿Vendría Bush a España a desprestigiar a Obama y decir que no se puede confiar en EEUU?

  Enrique Meneses lo comenta en su blog.

Sus fechorías salen gratis: paga el ciudadano

El título y el artículo (reportaje) son de El País. Saludo alborozada que cuente en fondo y forma -para un gran medio- lo que sólo se tocaba en algunos blogs. En éste. Incluso cita a ATTAC (Justicia económica global).

Algunas de las ideas de un texto trabado de principio a fin:

  • Directivos y políticos que sumieron al mundo en la crisis quedan impunes.
  • Preocupa la tolerancia con la irresponsabilidad.
  • Un ejecutivo de Goldman se jacta de cómo engañó a los mercados.
  • Ningún político griego ha sido llevado al banquillo por corrupción.
  • La responsabilidad está repartida entre supervisores y supervisados.
  • En EE UU se habla de comunismo al revés, de socialismo para ricos.

Artículo completo.