El símbolo Obama en una sociedad inmadura

Obama está siendo sometido a una severa crítica en el primer aniversario de su elección, ni siquiera de su gestión que arrancó a finales de Enero de este mismo año. Palabras como derrota y decepción aparecen hasta en voces de acreditada solvencia. El problema de inmadurez en la sociedad mundial aparece así como mucho más serio de lo que se atisbaba. Un ordenamiento social que se cae a pedazos aquejado de flagrantes injusticias, esperaba que llegará un superman con una varita mágica de luces fosforescentes y lo solucionara todo en tres meses. No lo ha hecho, y hay que hundirlo. Promovamos mensajes para derribar al ídolo que el circo precisa nuevos fetiches, más espectáculo. Salpicado, por supuesto, de muchos anuncios que inciten a consumir y mantener todo tal cual está.

Esto va en serio. Agota esbozar cada día las lacras del sistema, el adocenamiento ciudadano cuidadosamente promovido por los poderes que hoy nos gobiernan, en la luz y en la sombra. No es una película, ni un programa de televisión en el que nominar y expulsar al concursante; alimentar una nueva figura ilusionante, para después apagar el receptor, cerrar los ojos y dormir. Son reales el dinero que se mueve, el hambre, las injusticias sociales, los servicios sociales, la investigación, la cultura, nuestra propia vida de cada día enfrentada a retos, carencias y, desde luego, pequeñas satisfacciones.

Obama rompió moldes al utilizar nuevos métodos de acercamiento y participación ciudadanas, abrió una brecha importante en el arraigado mito del racismo. Entre sus primeras medidas, levantar la prohibición para investigar con células madre, viviendo en el siglo XXI y no en la Edad Media como su antecesor. Promover la igualdad salarial entre mujeres y hombres. Restaurar a los sindicatos.  Ha puesto coto a algunos abusos económicos, no a todos desde luego ¡a ver quién lo hace!

 “Simplemente no es sostenible tener un sistema financiero del siglo XXI que esté gobernado por las reglas y la regulación del siglo pasado, que permitían que la imprudencia de unos pocos amenazasen toda la economía. No es sostenible una economía donde el 40% de los beneficios empresariales han venido de un sector financiero basado en la burbuja inmobiliaria, tarjetas de crédito al límite, bancos sobreendeudados y activos sobrevalorados; una economía donde los ingresos del 1% más rico se han disparado mientras que la renta media de los hogares ha disminuido casi 2000 dólares”, decía en un discurso en Abril.

Ha lavado algo la cara de un país detestado por los desmanes de su antecesor. Ha apostado por el multilateralismo y no por el Imperio. Se fue a El Cairo a decir lo que ningun otro se había atrevido. Así lo contaba Javier Valenzuela. Por ejemplo esto:

“En cualquier caso, Obama empleó el tono y las palabras exactas para comenzar a poner fin a una relación entre Estados Unidos y ese mundo que él mismo calificó como de “tensión”, “miedo” y “desconfianza” mutuas. Obama también abordó todos y cada uno de los temas conflictivos, sin escabullirse ni al hablar de por qué EE UU sigue en Afganistán, ni de la desastrosa e injustificada invasión de Irak, ni del mucho dolor de los palestinos, ni de la ausencia de democracia y derechos humanos en buena parte del mundo árabe y musulmán, ni de la necesaria igualdad de la mujer”.

Ha prohibido las torturas y las cárceles ilegales ¿otra nimiedad? Se le atraganta cerrar Guantánamo que no parece tarea fácil. Y el polvorín de Afganistán. Y la reforma del sistema sanitario en donde fracasaron cuantos lo intentaron porque la mentalidad estadounidense parece aceptar que sus conciudadanos enfermen y mueran si no pueden pagar.

Es el presidente de un país, no del mundo entero, su interés prioritario se concentra, por tanto, lógicamente, en Estados Unidos. La sociedad debe madurar y no esperar arrellanado en el sofá a que el héroe le saque las castañas del fuego. Obama es humano, es real. Las guillotinas francesas duermen oxidadas en un rincón, y no parece haber otra vía que el pragmatismo, el posibilismo incluso. Eso es lo que, en mi opinión, es realmente Obama, diría que algo más también. Los bebes perpetuos –en que nos han convertido- habrán de tomar conciencia de su responsabilidad. Gorbachov, motor que derribó el telón de acero, y sumamente impopular por ello en su país, advierte sin cesar a Obama que también tiene que arrasar con la piqueta el muro aún en pie en su terreno. Casi a diario lo digo. El sistema en el que nos asentamos es insostenible. Banalizados, desactivados, los ciudadanos y hasta los medios informativos, nos ilusionamos o desilusionamos con el ídolo de ficción de turno. Nos manejan a encuestas, a mensajes. Nosotros pensamos, soñamos, no nos movemos. Mientras, otra nomeclatura similar a la que mantuvo en pie la ominosa valla de Berlín… actúa para mantener sus desorbitados e injustos privililegios.

La sociedad española deprimida e irritada

El último barómetro que el CIS acaba de hacer público refleja, en mi opinión, un profundo desencanto en la ciudadanía, y, al tiempo, una seria irritación. Y me temo que es mayor el primero, el desencanto, que la rabia que al menos sería motor de cambios. Como sabéis me gusta bucear en los datos de este trabajo sociológico que, por todas las variables que maneja, ofrece mayor credibilidad que la mayoría. Acudo también a dos expertos enlazados en el blogroll. Las prisas de los titulares suelen desenfocar algo la realidad.

Fermín Bouza, catedrático de sociología-opinión pública es una de las mayores figuras en su campo. Y no ve nada claro esa diferencia de 3 puntos entre la intención de voto entres socialistas y populares. De su erudita argumentación, extraigo la fascinante figura de los movimientos brownianos. Vendría a ser que una mota de polen cae en una gota de agua. Y se organiza una auténtica revolución en la que nada es estable: “el movimiento aleatorio de estas partículas se debe a que su superficie es bombardeada incesantemente por las moléculas del fluido sometidas a una agitación térmica”, dice Wikipedia. Imaginad a la sociedad española sometida en una misma mañana –hoy- a escuchar que Rajoy es “un auténtico corredor de fondo” y que ha remansado las agitadas aguas del PP, y poco después que Esperanza Aguirre le ha plantado como a un geranio, antes de que le echara la bronca, y para hacer constar su independencia. Y que el valiente y coherente Manuel Cobo no se retracta y pone sus cargos a disposición del partido. Y que Aguirre dice que ella es una víctima y Cobo su agresor. No sé si la benevolencia extrema que se muestra con el líder popular lo situará a estas horas aún en carrera o no. Pero en breve así volverá a ser.

El otro experto es un hallazgo para mí. Wonkapistas. Haciendo un recorrido histórico nos cuenta que la preocupación de los españoles por la corrupción, el fraude, los políticos y todo lo que les rodea, está volviendo al nivel de 1994-1995, aunque sin alcanzarla. Y que esta inquietud palidece al lado del paro y los problemas económicos que está alcanzando cotas máximas, este último. Aquí está el gráfico.

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Gráfico elaborado por wonkapistas

Y lo que yo veo es que la situación económica la ven mala o muy mala más del 57% y regular el 30% y que la cuarta parte de los españoles creen que el próximo año será peor. Que todo lo desplaza la preocupación por la estabilidad de sus cuentas corrientes. Sanidad, educación, el funcionamiento de los servicios públicos, la violencia contra la mujer, los problemas de la juventud siguen con cifras muy bajas. Hasta un 0,2% el racismo, por ejemplo. O las pensiones amenazadas, de lo que parecen no enterarse ni el 2%. Podéis bucear en todo en el enlace al CIS.

Ahora bien, la diferencia entre cómo creen que están capacitados para resolver los problemas PSOE y PP, se decanta con sólo un punto de diferencia en el caso del empleo, a favor del PP. Y 10% en la economía. Un 34% cree que el PP solucionaría la economía. En todo lo demás (14 aspectos esenciales frente a 2) al PSOE se le considera más apto, hasta llegar a un abrumador 42% y 17% en la igualdad entre mujeres y hombres. O muy similar, en las políticas sociales. Pero un sector muy numeroso -oscila en torno a la cuarta parte y hasta más del 30% en cuanto a empleo y vivienda-, piensa que ningún partido solucionará los problemas.

Ni un solo político español aprueba, aunque en estas encuestas los españoles suelen ser parcos en notas. La calificación más alta es para el ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba con un 4,77 %. José Luis Rodríguez Zapatero inspira poca o ninguna confianza a más del 72% de los españoles, y Rajoy al 80,2%. Un 25% de los españoles no votaría nunca al PP y un 11,7% al PSOE. Y un 10% a IU.

Los datos resultan demoledores a mi juicio. Desánimo, casi desolación, de una ciudadanía muy crítica con sus políticos. Si eso no les sirve de reflexión, cegados –algunos- por el poder, no sé a qué más esperan.

De cualquier forma, insisto: ¿Nadie se cuestiona el sistema?

He tenido un «flashforward» ¿y tú?

«Flashforward» es una serie de televisión estadounidense de la cadena ABC, casi recién estrenada -en septiembre de 2009-, y que en España emite en abierto Cuatro. El argumento se resume así: toda la población mundial sufre un desvanecimiento durante 2 minutos y 17 segundos durante los cuales cada persona tiene una visión de lo que será su vida al cabo de seis meses, el 29 de Abril de 2010. Lo contrario a un «flashback» para entendernos. La gran e inquietante tentación de conocer el futuro.

Pues anoche, me ocurrió a mí. Imagino que a vosotros os pasó también. Éste fue el mío:

Estaba en casa y mi hijo aún no había regresado del trabajo –lo que me proporcionó una enorme alegría dado que eso implicaba que había encontrado empleo-. Saltó un SMS encantador, era del novio perfecto que me pronosticó -para ya- una vidente en el «Hoy por Hoy» de Iñaki Gabilondo… hace exactamente 25 años. Me levanté del sofá y acudí al ordenador, a ver qué noticias traían los diversos medios digitales.

“El PP continúa acusando a Zapatero del desmayo sobrevenido a los españoles hace 6 meses”. “Su imprevisión y despilfarro causaron muertes e incertidumbres en la población”, declara María Dolores de Cospedal. Lo leo en El Mundo.

“Zapatero insiste en que el desvanecimiento fue un fenómeno global”, publica El País.

“Detenido por corrupción el alcalde y toda la corporación de…” ¡Vaya! un enorme anuncio pop-up, me impide saber en dónde ha ocurrido. Es Público.

“BBVA y Santander triplican la cuenta de resultados tras el hundimiento de Caja Madrid”. Cinco días.

“El nuevo salario mínimo fijado en 300 euros. Los sindicatos protestan por la jornada de 65 horas semanales”. El País de nuevo.

”Tras las privatizaciones de la sanidad, la educación, el agua, la electricidad y el transporte, se privatiza el aire”. Publica NuevoSoitu.

“España a la cola de Europa en gasto social”. El Periódico.

“La SGAE pretende cobrar el canon a la Familia Trapp que actuó en 1925 en Bollullos del Condado”, Meneame.

ABC, no se encuentra la página.

La Vanguardia, no se encuentra la página.

La Razón, no se encuentra la página.

Pasé entonces a buscar noticias internacionales:

“Israel bombardea Gaza”, “Madoff sale de la cárcel”, “Silvio Berlusconi gana los juicios que le imputaban”, “Las mujeres afganas recluidas en corrales”.

Sentí un nudo en la garganta. Iba a levantarme y cerrar los ojos, como hace la mayoría en estas situaciones, cuando, volviendo a NuevoSoitu , leí:

“La República independiente de Berlín, ha habilitado nuevas áreas urbanas para las numerosas peticiones de residencia en el país”.

Iba a deleitarme con los detalles de tan prometedora noticia, cuando un urgente, reclamó mi atención: “La presidenta del Gobierno español…”. ¡No pude leer más!, desperté del «flashforward«.

La intriga de la serie, del planteamiento, es saber si se puede cambiar el destino o caminamos voluntaria e inexorablemente hacia él.

Y, ahora, cuéntanos ¿Cuál ha sido el tuyo?

La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina

getafe negro 026

He vivido este fin de semana entrando y saliendo de la piel de “la chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina”. Es fácil entenderla, parecen caer gotas de azahar apaciguador incluso con solo pronunciar la frase y visualizar la expedita autojusticia. Dicen los autores de ese género que hoy barre en ventas -la novela negra sueca- que no es inverosímil pasar a la acción. En el supremo hartazgo, en el cruce de cables, “Vd. puede ser un… incendiario”. Aún prefiero, como Serrat, “besar a reñir”, pero la ira es un sentimiento primario que reacciona a una agresión, no bebe uno vasos de ira en solitario para alimentarse. Y es más humano revolverse al atropello, a las garrapatas incrustadas en la piel viviendo de tu sangre, que ofrecer la otra mejilla; la utopía judeomasónica que justifica la tiranía.

La segunda película Millenium –que vi en su estreno el viernes- me resultó apresurada, fría, y carente de los apasionantes matices de la novela. Un enorme globo de helio, ajeno a la cuestión, me izó minutos antes de entrar al cine hasta una altitud suficiente como para no distinguir más cerillas ni querer buscarlas. Sería una insensatez, por otro lado, acercar fuego a un gas. Dejé sola a Lisbeth Salander con sus cuitas.

Pero ella, tenaz como pocas, como yo misma quizás, no estaba dispuesta a que la obviaran. El escritor Lorenzo Silva hablaba en la radio el sábado mientras yo cortaba unas judías verdes para la comida -puro azar escucharle-. Y otra vez invocó a la chica, a todas las chicas y chicos que buscan justicia por cualquier método, y a las pasiones humanas, y a la ficción creativa. Eso fue lo que escuché en percepción selectiva del Festival Getafe negro, que Silva había organizado. A dos pasos de la capital madrileña donde resido. Costaba poco acercarse. Cultura, ideas, amenidad, en unas mesas redondas que mostraban cómo hay que expandir la cultura, lejos de la rigidez y el tedio habituales.

Escritores suecos hablaron de los orígenes de la novela negra en uno de mis paraísos soñados: se remontan a los años 60. Nació para analizar la sociedad y ejercer una crítica moral, al tiempo que se entretenía al lector. Obedece a  unos cambios  en el modelo del bienestar sueco que ellos detestan aunque ni en su perfil más empobrecido España ha llegado a alcanzar. Se quejan porque, explicaron, ellos están educados en la crítica desde la escuela. Una poderosa organización ciudadana que acostumbra a denunciar las cosas que no son perfectas para que lleguen a serlo.

Me interesaba saber por qué  a la sociedad le conmueve más un crimen, infrecuente en nuestra vida cotidiana –uno no se topa con asesinatos y atracos con la asiduidad que muestran las novelas o las películas- que los crímenes del sistema, la corrupción, la injusticia, de consecuencias devastadoras para una gran parte de la población. Hasta llegar a causar la muerte de millones de seres humanos. Porque creemos que “no nos tocan de cerca”, dijeron los autores suecos. Un terremoto en China con miles de víctimas, sólo es importante en Suecia si entre ellas hay un sueco. Pero también porque los asesinatos de la novela negra hablan de sentimientos fuertes, el odio, la venganza, la envidia, pálpitos extremos que reconocemos y que apenas podemos sacar y apaciguar. El bidón de gasolina y la cerilla al alcance la página. Y, además, por que nos ofrecen la intriga. Apenas aporta novedades saber que mientras escribo o lees esto, han muerto de hambre unos cuantos miles de personas. Desgraciadamente es así.

Anders Rönquist -el encantador y accesible embajador de un país en el que todos se tutean y resalta como contraste más llamativo al conocernos el Vd. nuestro- señaló cómo incluso se puede lograr enriquecimiento económico produciendo cultura. Le ha ocurrido a Suecia con Stieg Larsson que esta fomentando hasta el turismo. Había apuntado esa fuente -que España parece desdeñar- Lorenzo Silva. Por ejemplo, en Suecia proliferan las escuelas de narrativa específicas de novela negra a las que acuden desde aficionados a escritores consagrados. El país nórdico ha encontrado un filón en su singular literatura de investigación criminal.

Estaban también los traductores de Milenium, Juan José Ortega y Martin Lexell. Este último me dio la clave al decir que el éxito de la trilogía reside especialmente en Lisbeth Salander, una muy especial “vengadora justiciera” con la que nos identificamos a pesar de sus métodos. “Es terapéutico, me quedé como una seda”, concluyó, creo que con frase coloquial y todo, el sueco. Quizás la novela negra atraiga sobre todo por la búsqueda y esclarecimiento de la verdad, de cualquiera propuesta. Y el resarcir la trampa.

La lectura matutina de los periódicos me hace imaginar cuántos están acumulando combustible por si llega el momento propicio de hacerlo estallar. Y sé que, en esta España nuestra de relajamiento ético, ciudadanos anónimos caminan con sus historias de atropellos impunes, no sabiendo cómo canalizar su cólera. Cuántos más deberían estar indignados para que algo cambiara. El bidón de gasolina, la cerilla, una tentación que se vuelve incruenta en las letras elaboradas, o en todos los globos de helio que ponen distancia con el suelo y sus miserias. Siquiera, guardando, por prudencia, -bajo llave si se prefiere- un mechero.

Berlín: así se desmoronó el muro

 El diario El País me publica hoy una tribuna en la que cuento mi experiencia al ser testigo de la caída del Muro de Berlín. De aquella primera puerta que se abrió en lado Este. Los miembros de un equipo de Informe Semanal fuimos los únicos periodistas presentes en aquel momento enormemente emotivo, poco espectacular en su inicio (los centenares de germanorientales a los que siempre se ha aludido y el resto de los informadores llegaron después), real hasta sentirlo en los huesos, que cambiaría el curso de la Historia.

   En el fragmento central escribo:

 «El periodismo permite en momentos excepcionales ser testigo directo de la Historia. Así ocurrió cuando, en el otoño de hace 20 años, los miembros de un equipo de Informe Semanal de TVE llegamos a Berlín la víspera de un acontecimiento no previsto. El Checkpoint Charlie nos recibió como escenario perfecto de la guerra fría: noche, niebla, rígidos policías grises, silencio despoblado. Al día siguiente, los berlineses del Este, hasta entonces sufridos y disciplinados, bullían en corrillos. Su principal queja era la falta de libertad para viajar, para leer y hablar sin cortapisas. En murmullos condenaban la rigidez del sistema y las ideas anquilosadas de los dirigentes de la RDA. La oposición -pacífica- se había ido multiplicando de forma exponencial desde el verano. De apenas unas decenas de manifestantes se había pasado a medio millón. Y el éxodo registraba ya 200 huidos por hora.

Los dirigentes de la Alemania del Este habían pedido ayuda a los rusos. Gorbachov fue diáfano: «El Ejército soviético no actuará contra la población». ¿Qué solución cabía? ¿Una masacre? Egon Krentz, el entonces presidente de la RDA, lo consideró como opción, según declararía después.

Detrás del Telón de Acero había un mundo desconocido -y aún mitificado por algunos- por descubrir. Alemania Oriental era su supuesta joya económica, pero en las fruterías sólo se vendían coles; los cosméticos se envasaban en botes de detergente, o así lo parecía; los maniquíes de los grandes almacenes remitían a 20 años atrás. El popular Trabant, coche de cartón plastificado, se orillaba en las calles sin repuestos para sus averías. Únicamente una fábrica nos franqueó la entrada al equipo de televisión. Elaboraba material para endoscopias: su maquinaria parecía datar de los años cincuenta. El Muro se caía solo… por consunción.

El día 9 de noviembre, tras unas horas de confusión, un informador envió esta noticia a su agencia: «El muro de Berlín se ha abierto». No era así. Todavía no. A las 18.57 había comenzado lo que el embajador español Álvarez de Toledo denominó «cadena de malentendidos».

La televisión germano-occidental dio la noticia en su informativo de noche, visible en el Este. El paso del puente de Bornholmer se ubicaba a pocos pasos de la Embajada española, donde nos encontrábamos el equipo de TVE. Fuimos hacia allí: unas 50 personas curioseaban y no ejercían presión alguna. Un policía abrió la puerta y dijo: «Pueden pasar». Eran las 21.12. Al otro lado, los germano-occidentales aguardaban con champán. Estalló el júbilo, los abrazos, las lágrimas, aunque persistía el temor. Poco después, mareas humanas rodearon el Muro, muchos llevaban picos para derribarlo, otros trepaban para cruzarlo, ya sin el miedo a ser ametrallados».

Aquí el artículo completo.

 Ciertamente, el muro tenía dos caras y la occidental también se desmorona -en este caso por sus insostenibles desequilibrios sociales-. También su nomenclatura se atrinchera en el poder.  Es la sociedad quien puede soplar sobre los muros podridos hasta derribarlos. Los germanorientales lo hicieron «sin dar un grito ni perder una hora de trabajo», como decía el embajador español en la RDA Alonso Alvárez de Toledo, pero con firmeza encomiable. La libertad, sí, es un caudal incontenible, pero libertad sin equidad tampoco sirve.

El saco sin fondo de asociaciones y subvenciones

Me llama sacar el periscopio para hurgar en las que imaginaba procelosas aguas del asociacionismo (y su nutriente: las subvenciones). 42 de ellas convocaron la manifestación del sábado en Madrid ¿de dónde salían?, alguna que yo conozco ávida por lograr dinero público. Tras una pequeña prospección he llegado al convencimiento de que me hallo ante un océano inmenso, casi inexpugnable.

Para crear una asociación (derecho reconocido en la Constitución) basta con que un grupo de personas se reúna, elabore unos estatutos que –si no se quiere ser muy imaginativo- vienen en una plantilla predeterminada, adjunte un acta fundacional salida de una asamblea general, rellene unos impresos y los presente en los registros de asociaciones de cada comunidad y pague unas tasas asumibles y se arme de paciencia para cumplimentar algunos más para Hacienda. En un par de meses contestan ambos organismos y ya está constituida la asociación, que ha de tener nombre y razón social –para ésta basta el domicilio de un asociado o alquilar la dirección, solamente la dirección fiscal, a una empresa-. Ha de elegir también una junta con todos sus cargos.

 Para funcionar es aconsejable disponer de un local y servicios mínimos como teléfono, agua, gas y electricidad. Hace falta dinero, en una palabra. Necesario en principio también para la organización de actos y pago –en su caso- de conferenciantes, o el desarrollo de la actividad para la que se ha formado la asociación. Se puede sustentar con cuotas de los socios, aportaciones particulares y/o subvenciones públicas.

 Complicado conocer el número de asociaciones inscritas en España, pero baste decir que Alcorcón, Madrid, (162.000 habitantes), cuenta con 300 asociaciones: Reto a la esperanza, traspiés, peña taurina taurus, provida y familia, petanca,onda expansiva y muchas otras. En el conjunto de la comunidad de Madrid hay 30.000 registradas formalmente, en Cataluña casi 50.000, 65.000 en Andalucía, todas «sin ánimo de lucro», Y es que, para delimitar el camino, he procurado desbrozarlo y quedarme con ésas, las llamadas «sin ánimo de lucro», un saco en el que caben desde opacas fundaciones a asociaciones culturales y casas regionales. Todas susceptibles de subvenciones.

Vivimos en un país consagrado, como todo occidente, a la economía de mercado, pero el sector público aporta dinero, entre otros, a las asociaciones privadas, que es de lo que tratamos. Ayuntamientos, diputaciones, comunidades autonómas y gobierno central, con todos sus organismos, arbitran presupuestos para subvenciones. Con mayores o menores requisitos, mayor o menor control, y, presumiblemente al albur -dado que hablamos de España-, de condicionantes ajenos a la actividad, cuando ésta suponga un desembolso de cierta cuantía. De hecho conocemos de vez en cuando quejas por favoritismos ideológicos. La concesión es potestad del organismo que lo otorga. Por ejemplo en Andalucia el PP denuncia una congelación de las ayudas a Cáritas, y las asociaciones de discapacitados protestan porque la Comunidad de Madrid no les paga las subvenciones concedidas.

Por supuesto que en este inmenso saco sin fondo, hay actividades (seguramente la mayoría) encomiables que luchan por los desfavorecidos de todo signo, que llegan adonde no llega nadie, pero no solo. Como digo, organizarse como asociación es fácil. Y con realizar algún acto, aunque sea para una sola persona en el auditorio como he llegado a ver, se justifica el dinero recibido.

Aquí están, por ejemplo, las alertas de subvenciones para ONGs, las últimas publicadas. Son casi medio centenar. Elijo algunas al azar.

 Xunta de Galicia  y sólo de la Consellería de Trabajo y Bienestar. Y, únicamente, dedicadas a ayudas para el apoyo a las cooperativas y otras entidades de economía social de carácter no lucrativo para el año 2009. Cuantía hasta 20.000 euros.

Parece interesante ésta, que ayuda «el fomento del desarrollo de la acción cívica, la convivencia y el capital social». Veamos,  Boletín oficial de las Islas Baleares.   «Destinada a fundaciones, personas jurídicas privadas sin ánimo de lucro, iglesias, confesiones, comunidades religiosas y entidades que les están vinculadas, y cualquier otra persona jurídica privada sin ánimo de lucro, que promuevan una actividad pública mediante actuaciones de interés general…» 500.000 euros.

Vamos a por otra. Es de la UE, además. Y que tiene de presupuesto 9.333 millones de euros, cómo se ve donde hay poderío. «Convocatoria de propuestas de acciones indirectas dentro del programa comunitario plurianual sobre la protección de los niños en el uso de Internet y de otras tecnologías de la comunicación (Safer Internet)» Para saber qué acciones indirectas se deben acometer para proteger a la infancia del monstruo virtual remito al texto con los requisitos.

Saliendo de las ONGs encuentro, por ejemplo, subvenciones a asociaciones de consumidores y usuarios, también “sin ánimo de lucro”, de La Rioja en el año 2009. Por el modelo de solicitud cada uno pide lo que estima oportuno.

Diputación de Córdoba. Tenemos algunas de las ya la concedidas: 

Convocatoria de Subvenciones en materia de Igualdad. Asociación de Mujeres Reina Cava. Proyecto Mujer 2009. 455,80 euros

Convocatoria de Subvenciones dirigidas a Asociaciones sin ánimo de lucro. Asociación Cultural Pedroche a Caballo. Jornada Nuestras Tradiciones. 617,13 euros

Convocatoria de Subvenciones en materia de Juventud. Asociación Pedroche Joven. Semana Joven. 1.840,00 euros

El gobierno de Aragón dedica 40.000 euros a asociaciones universitarias sin animo de lucro.

Volviendo a la Comunidad de Madrid. Lo divide en 10 sectores distintos.  Elijo turismo, ocio y deporte.  Construcción de pistas de pádel (dos). 50.000 euros a cada Ayuntamiento. Para la promoción turística de la Comunidad hay que presentar proyecto, y, si supera los 30.000 euros, se exigen requisitos especiales.

 En esta otra página, cuyos enlaces no funcionan muy bien, nos hablan de las subvenciones a asociaciones de distintos ministerios. Son 10, que, a su vez, detallan no menos de otros 10 proyectos cada uno. Muevo el cursor. Éste: «Subvenciones a entidades asociativas representativas del sector agrario y alimentario, por el desarrollo de actividades de colaboración y representación ante la Administración General del Estado y Unión Europea, así como para la celebración de congresos, simposios y estudios sobre temas relacionados con el ámbito de competencias del Departamento. (Beneficiario: entidades sin ánimo de lucro)». También funciona presentando un presupuesto que se acepta o no.

O del Ministerio de Educación, para asociaciones de ámbito universitario: 300.000 euros.

El asociacionismo juvenil tiene un amplio y sorprenden recorrido por lo que he visto en esta página que os recomiendo (puede venirle bien a alguien incluso). «Basta con crear legalmente la asociación. la nueva entidad deberá registrarse o censarse en la Consejería de Educación de la Comunidad Autónoma a la que se pertenezca, y así poder optar a las convocatorias de subvenciones que se oferten por parte de consejerías, instituciones o direcciones generales, entre otros organismos convocantes», informa entre otros detalles prácticos.

El colegio oficial de biólogos de La Rioja-Navarra, oferta en su página un surtido de cursos y subvenciones a las que se pueden acoger sus profesionales. Y tenemos, sin ir más lejos, el Instituto de Estudios del Huevo, con un premio de investigación de 10.000 euros.

Todo barrio de todo municipio se puede constituir en Asociación de vecinos.  Y acogerse a las subvenciones de todos los organismos competentes en su zona. Selecciono el Ayuntamiento de Huesca (48.500 habitantes). 40.200 euros para el conjunto de las entidades. El de Ciudad Real (70.000 habitantes) arbitrada subvenciones a cada una de ellas que no superen los 6.000 euros y dispone de un total de 60.000.

Dado su tamaño, el Ayuntamiento de Madrid firma convenios con las que llama «las tres de las federaciones de entidades asociativas más representativas de nuestra ciudad»: la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid, la Federación Regional de Madrid de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado «Francisco Giner de los Ríos» y la Federación de Casas Regionales de Madrid. El monto, en dos partidas, asciende a 781.000 euros. Pero debe haber más fuera de convenio, por trámites ordinarios. 

 Pero las grandes ofertas están en la UE.  Una treintena de departamentos dispuestos a dar dinero para proyectos, con grandes presupuestos, y, eso sí, requisitos tan complicados (recomiendo echar un vistazo a todo lo que piden) que han de rellenarlos profesionales expertos en estas cuestiones burocráticas. Hasta tal punto que incluso las ayudas a jóvenes innovadores acaban en manos de grandes empresas porque son las únicas que pueden pagar los servicios jurídicos que cumplimenten los impresos, o llegan a quedar vacantes. Lo dijo Felipe González en una conferencia inolvidable para mí. Suelen estar sujetas a rigurosas auditorías.

También existen empresas, centrándonos de nuevo en España, para dar noticia y canalizar la solicitud de subvenciones. Muy variadas, como podréis apreciar, y ya incluyendo las estipuladas para empresas y entidades de beneficio privado.

   El Tribunal de Cuentas fiscaliza, a ejercicios cerrados, los presupuestos de las asociaciones que han presentado un fin determinado para obtener el dinero, no así las de objetivos más generales, como asociaciones de vecinos. Y, dentro de las cuentas de las entidades públicas, de las cuales no todas ofrecen sus estados financieros.  Hacienda por su parte investiga aquellas asociaciones obligadas a prestar Declaración, cruza datos, y llama, de forma aleatoria, a algunas. En resumen, un indeterminado, pero nada escaso, desembolso público que, dada mi reciente experiencia asociativa, ofrece algunas lagunas y me plantea serias dudas. ¿Qué actividades se realizan? ¿Para quienes? ¿Con qué eficacia y resultados? Dada la variopinta exigencia de requisitos y controles, y en el ámbito territorial de la picaresca ¿qué seguridad real ofrece autodenominarse “sin ánimo de lucro” cuando se gestiona un presupuesto? ¿No sería preciso regular con carácter general la concesión y seguimiento de las subvenciones oficiales? ¿no estaremos ante ante un agujero por el que se escapan partidas sustanciales de los presupuestos?  Con seguridad,  algunas asociaciones se quedan cortas en su ayuda a quien realmente lo necesita y realizan con abnegación y dificultades una labor de la que el Estado no se ocupa, o desarrollan una creatividad encomiable u ocupan el ocio llenando de felicidad a sus asociados -que también es importante-,  y precisarían  mayor asignación pero ¿estamos seguros de que es el caso de todo el ingente y variopinto  número de asociaciones españolas? Apenas he visto la luz,  el océano está muy turbio.

(No os perdáis el primer comentario… y los demás)

El nuevo quijote español (Forges)

Con el permiso del maestro, sonrisa de buenos días vía El País.

forgesquijote

Fiesta ultracatólica con dinero público

Con los impuestos de los ciudadanos que residimos en Madrid, la cadena pública de la Comunidad ha dedicado dos horas de su programación a la marcha antiabortista celebrada en la capital. La convocaban más de 40 asociaciones ultracatólicas, con subvención preferente del gobierno regional y los de otras autonomías, empresas, y particulares. “Una marea humana” llenaba el, cortado al tráfico, centro de Madrid, nos decían, incrementada por los llegados en 600 autobuses, un tren y 3 aviones.

Cuatro o cinco enfervorizadas portadoras de micrófonos de Telemadrid seguían la marcha en distintos puntos de su recorrido, jaleando a los entrevistados y opinando tanto como ellos. Presa de un arrebol, una de ellas ha contado que había hablado con el miembro de una familia de 8 hermanos de los cuales casi todos eran sordos, menos él que hablaba mal y no ha querido hacer declaraciones. «Los padres siguieron insistiendo», ha dicho la informadora entusiasmada… insistieron evidentemente sin poner en manos de la ciencia su caso. En el estudio, con la presentadora, dos expertos en contra de la ley, porque quienes se muestran a favor –aclaran- han declinado su participación. Uno de esos expertos, como habréis visto en el vídeo, ignora la definición de salud de la OMS, debido probablemente a que es profesor de Derecho y no se ha molestado en ampliar su cultura general. La otra, una catedrática de bioquímica de la Universidad de Navarra, y presidenta de alguna asociación relacionada con la ética médica. “Una mujer española tiene más afectividad que una nórdica”, ha soltado entre sus muchas perlas, al situarse ante la evidencia de que toda Europa dispone de leyes similares a la española, salvo Malta que prohíbe el aborto. La catedrática ha dicho también que “el aborto deja irreversiblemente dañado el cuerpo y el cerebro de la mujer» y que «el 80% de los suicidios femeninos corresponden a mujeres que han interrumpido su embarazo”. Y la presentadora no ha pronunciado una palabra  ante semejantes barbaridades.

Por supuesto han presentado lo que afirman son argumentos científicos y médicos, pero no han explicado –porque nadie tampoco se la ha preguntado- por qué, entonces, celebramos el cumpleaños el día que nacemos y no el de la concepción y qué ocurre con ese embrión, sin bautizar durante nueve meses, a riesgo de ir al infierno -dado que el limbo lo ha suprimido la jerarquía católica-. Y no me he aclarado mucho en un reportaje lleno de criaturas formadas a punto de nacer, que se hacían pasar por embriones de 12 semanas, si 2,5 cms son “como el puño de un hombre” o no. La mezcla de conceptos inducía a la confusión.

El festejo ha culminado en la Puerta de Alcalá. Un violonchelista ha tocado lo que la presentadora ha calificado como “homenaje a las víctimas de la ley del aborto”. Y el profesor de derecho ha resaltado “la alegría de los jóvenes participantes en la manifestación, a pesar de que son unos supervivientes, dado que muchos como ellos no llegaron a término».

Tres musas de la caverna han leído el manifiesto. Y tantos ellas, como la antigua actriz Verónica Mengod y Benigno Blanco, el artífice del magno acontecimiento, han repetido que perseverarán hasta lograr que no haya un solo aborto en España, hasta que se prohíba.

La vieja y nueva guardia del PP, con De Cospedal, Mato, Aguirre, Aznar, Mayor Oreja, y hasta medio centenar de parlamentarios, han acudido a apoyar la manifestación. Todos ellos, y el propio Benigno Blanco, tuvieron cargos de responsabilidad en el gobierno del PP, que nunca osó retirar la ley del aborto, y en cuyo transcurso se practicaron medio millón de abortos legales. La ley lleva en vigor casi un cuarto de siglo.

Millones de mujeres han abortado durante toda la historia de la humanidad, tanto si está prohibido como si no. En la España que lo impedía, morían a manos de cualquiera que se aprestara a practicarlo, o viajaban a Londres a interrumpir su embarazo. Nunca conseguirán acabar con el aborto, a menos que se prioricen la información preventiva y la educación sexual que, por el contrario, siguen encontrando serios impedimentos en España. ¿Las metemos entonces en la cárcel? Es a lo que conduce incumplir la ley.

Tener un hijo es, en mi opinión y en mi experiencia, uno de los mayores privilegios que asisten a una mujer, pero ha de ser para cuidarlo y darle los mecanismos óptimos para que se desarrolle como ser humano.  Procrear no puede ser obligatorio. Millones de niños en todo el mundo esperan, por otro lado, mejores condiciones de vida y hay muchas formas de dársela. Pero esos ya no importan, han salido del vientre de sus madres. Son personas y no pequeñas agrupaciones de células.

Forma parte de la eterna estrategia represora que produce, por ejemplo, el espectáculo, aún impune, de guardias civiles irrumpiendo en los domicilios de mujeres que habían interrumpido su embarazo, cuando el Juez no ha visto indicio de delito alguno, y ha culpado directamente a los agentes del fiasco. El magistrado ha señalado incluso que “el modo de acusar a la clínica se convirtió en una especie de «causa general» sobre el centro privado, de una «investigación ilimitada sobre abortos imaginados» y que se «instrumentaliza al servicio de fines espurios con perfiles publicitarios intimidatorios».

Los talibanes católicos, en destacadísimos puestos de responsabilidad aún en España, y en Europa -que no sé si me produce más dolor ver quiénes nos representan fuera-, tienen un incomprensible problema con el sexo y con la libertad de la mujer. Porque también es “pecado” –y delito, sobre todo- robar -y sus eufemismos: la corrupción política/económica, la picaresca-, y jamás se han manifestado en contra.  A la vista de su neoliberalismo militante, tampoco les preocupa el derecho a la vida de quienes mueren de hambre tras salir del útero materno, ni media palabra han dicho del Día mundial contra el hambre que se celebraba. Ni tampoco, las víctimas -de todas las edades- de la guerra de Irak que ellos apoyaron. Ni la hipocresía manifiesta y la manipulación, que no parecen virtudes muy morales, o éticas. Igualmente, es pecado mentir. Si los manifestantes han alardeado de dos millones de participantes, el Gobierno de Esperanza Aguirre ha dado la cifra de 1.200.000. En el siglo XXI, con satélites y sofisticados medios, no es de recibo. Fuentes municipales han calculado la asistencia en 250.000 personas,  EFE, que ha contrado a una empresa para concretarlo con precisión, 55.316 personas, cifra que prácticamente confirma el manifestómetro en su elaborado trabajo. Subvencionados, publicitados, llegados “de todo el mundo”, a esa España que lejos de condenar los males que nos hacen impresentables como país civilizado, enjuicia a quien osa tocar el franquismo. Algo se remediaría si la próxima vez, se reunieran en una pradera, pagando de su bolsillo todos los gastos. Es lo que hacemos el resto de los seres humanos con nuestras aficiones. Y, en general, por muy perniciosas que sean, no perjudican a la salud social de la ciudadanía. Los políticos que contribuyen, alientan y practican el fanatismo no existirían en una sociedad educada y responsable.

Actualizazión:

Veo,en meneame, cómo caldeaba el ambiente Telemadrid, la televisión pública de la comunidad:

¡Necesitan un globo!

 Medio mundo ha estado pendiente de un niño de 6 años de Colorado, EEUU, que -nos dijeron- se había subido a un globo seguido por las cámaras y retransmitido en directo durante horas. Cadenas españolas cortaron el telediario para conectar con el espectáculo. La criatura ha aparecida sana y salva en casa, ni siquiera llegó a estar en el globo.

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 6 millones de niños mueren de hambre cada año.  Podíamos subirlos en 6 millones de globos, en muchos más millones de globos a los desnutridos, como nubes sobre nuestras conciencias… y las de los medios informativos.

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La gran mascarada, la gran paradoja, llega cuando sabemos que fue el padre quien soltó el globo, sin niño norteamericano dentro. La familia había participado ya un reallity show de intercambio de madres: quieren ser famosos. Lo han conseguido. ¿Quién pagará el gasto ocasionado en el rescate del falso accidente? helicópteros, múltiples efectivos de seguridad. ¿Quién el timo que nos sirvieron los medios informativos occidentales que engulleron el anzuelo? No importa, la rueda del sistema gira y gira sin fin. ¿Quién salvará al niño no perdido y a los otros dos que ha engendrado esta pareja? ¿Quién los librará de sus padres?… Pero sigue estando claro, 6.000.000 de globos con niños a punto de expirar porque no tienen qué comer, que alguno escupa sangre antes de expirar, un vómito, una diarrea de esas que matan a millón y medio de niños anualmente, dado que no disponen de medios para una elemental medicina que la corte. Que los patrocine -los globos- alguna firma comercial.

   En el vídeo de msnbc.com, las pruebas, el padre suelta el globo y no el niño. El niño se esconde en la casa, por orden de su progenitor. Es un juego. Caro. Grave.  Delante, claro está, un anuncio:

http://www.msnbc.msn.com/id/21134540/vp/33342538#33342538

Por favor, que Jaume Matas nos lo explique

En un entreacto de la tragicomedia de Valencia, anunciado con sabrosos anticipos el estreno de la trama de Madrid, irrumpe en escena Mallorca, fuera del programa Gürtel. El ex presidente balear, Jaume Matas, ha sido imputado por el juez en el caso “Palma arena”, un velódromo que costó más del doble de lo previsto -pasó de un presupuesto inicial de 41 millones a 110 millones, de euros claro está- y que ya ha producido 4 sentencias de cárcel a miembros del entonces gobierno del PP en la isla. La Fiscalía y Hacienda consideran que Matas ha podido incurrir en un enriquecimiento patrimonial irregular, por la compra y decoración de su casa palacio de Palma, de 625 metros cuadrados. El valor de su vivienda se ha tasado en 2,47 millones de euros y él pagó menos de un millón. El PP (sección insular, en este caso) se ha apresurado a decir, lo de siempre, que celebra que Matas «al fin» podrá ofrecer explicaciones y defender «su gestión y su honor».

Los socialistas de Baleares acudieron en su día al Registro de la Propiedad para comprobar qué contenía la ganga adquirida por Matas en 2004, a la que todos llaman “el palacete”. Situada en una de las zonas más caras  de Palma, sus orígenes se remontan al siglo XVI. La vivienda ocupa la primera planta noble de una mansión señorial, catalogada y protegida. Es una casa de 475 metros cuadrados en 11 piezas, que con balconadas, terrazas, escalera histórica propia, galerías, garaje y un jardín de su uso exclusivo alcanza los 727 metros. En un entorno monumental renacentista, los cuerpos desnudos de Adán y Eva, dos cariátides de piedra, una corte de ángeles con guirnaldas y escudos, y muchas testas en capiteles y columnas adornan puertas y ventanas. Tiene «una de las más bellas fachadas de Palma, un raro ejemplo de arte manierista», según su vendedor, el arquitecto Giuseppe Violante. El asunto ha tenido hasta ahora un largo recorrido judicial.

Pues bien, Hacienda devolvió en 2006 al entonces president del Govern de Balears por el Partido Popular (PP), 866 euros y anotó de patrimonio, tras la compra de la casa, 481 euros a abonar. Las rentas de trabajo brutas de 2006 fueron: 72.962 del Govern; 19.914 del Parlament; y otros 930 euros de la Comunidad Autónoma. 

De mi cosecha particular, puedo aportar mi sorpresa por cómo Bruselas, llamó la atención a España por su “modelo de contratación de obra pública”. Dijo que España tenía que acabar con una estrategia legal que consideran fraudulenta. Somos el único país en el que, mediante una cláusula, la constructora puede incrementar el precio por encima del de adjudicación. La UE dice que se acabó el llamado “denominador modificado”, y que hay que hacer como los demás: cobrar lo presupuestado. Y entonces, para mi libro, encontré que las autopistas de Mallorca, por ejemplo, costaron un 66% de la valoración inicial. Según, otra vez, el Diario de Mallorca, el convenio establecido con el Ministerio de Fomento fijó un gasto de 205 millones de euros, el Gobierno del PP las adjudicó por 274 y, finalmente, terminaron en 340 millones de euros. Gobierno de Matas igualmente. Que se sepa, no hay investigación alguna sobre el tema. Es legal. ¿O no?

No sé vosotros, pero yo necesito que Jaume Matas me lo explique. Dejó el gobierno balear y ahora vive en Nueva York, una ciudad que adoro. Seguro que no en un apartamentillo del Bronx. Tendrá que venir a declarar por su imputación a España. Estos señores tienen acceso a abogados que cobran como poco 300 euros a la hora. Con cronómetro. Es decir, que los típicos “Buenas tardes, qué calor hace, he dado tres vueltas para aparcar” salen por unos 30 euros. Pero son eficaces, claro que sí.

Renuncio a contar mi injusto drama con Hacienda que podría llevarme en su día a una residencia de ancianos ¡de la comunidad de Madrid, dios mío!, pero ¿estas cifras de Matas os cuadran? Yo necesito que nos lo explique. Aunque… el tramposo siempre perjudica al resto de la sociedad, lo que uno enmascara o roba han de pagarlo los demás. Desde la economía sumergida a estos obscenos desatinos que nos vemos obligados a contemplar.  No es cosa de chistes, y el «pues yo también quiero». Es imprescindible que todos juguemos limpio, que lo exijamos. Un palacete en lo mejor de Palma, con cariátides y todo, ángeles con guirnaldas y escudos ¡qué tierno! y ¿Hacienda le devuelve dinero? Menos mal que finalmente les extrañó. Pero ya digo, hay abogados excelentes en este país, y la adormecida comunidad social no se inmuta. Claro que, igual es legal todo, sus compañeros del PP balear dicen que está deseando explicarse. Que lo haga. Igual si quiero tener, honestamente y sin artimañas,  una casa en Mallorca, otra en Nueva York y que me devuelva dinero Hacienda.  ¿Y vosotros?