De la mujer-mujer a las feminazis y el maltrato

Han sido muchos años de ver mujeres acuchilladas, quemadas vivas o arrojadas por el balcón por quienes un día amaron. De asistir a sus entierros y ver las caras de sus familiares. Es un martilleante goteo que no cesa. El Informe Semanal de la televisión pública siempre les ha prestado atención. Antes de que llegara eso que eufemísticamente llamaron “pluralidad informativa”, o la carroña televisiva, podíamos entrar hasta en las cárceles a tratar seriamente el problema.

Hablé con un maltratador condenado tras probar el juicio que mantuvo atada a su mujer varias horas, le daba de beber agua del recipiente del perro y terminó por coger un objeto de hierro candente y quemarle la vagina.

El sujeto me dijo que “el perro era un animal limpio, tampoco es para ponerse así”, que “vio unos papeles, se les ocurrió encenderlos, y, sí, la quemó, fue un momento de ira, igual ahora no lo volvería a hacer”. ¿Qué delito había cometido ella? le pregunté. «Me había ofendido,  había besado a otro«. No se le aplicó la pena máxima que establecía la ley, la víctima no quiso hablar “avergonzada”, según dijo su abogada, y, descubrí que en la ley social carcelaria un maltratador no sufre rechazo alguno de sus compañeros como sí sucede cuando han cometido otros delitos.

En todos esos puntos citados está la clave de porqué sigue produciéndose la violencia machista. El maltratador tipo –y no podéis imaginar cuán de cerca conozco su actuación, aunque jamás lo he sufrido en mi propia carne, ni tampoco mis familiares- es básicamente un cobarde que se aprovecha de su fuerza o de la impunidad y que por lo general se justifica a sí mismo. La víctima se culpabiliza en buena parte de los casos y además dice «es que le quiero mucho«. La justicia, aunque las nuevas leyes son mucho más duras, no deja de ser impartida por miembros de una sociedad machista, y la sociedad… pasa, mira para otro lado –salvo excepciones que incluso se pagan- como siempre que se siente impotente. Y se puede asistir al duro contraste de bajar en el ascensor con el estómago revuelto por la visión de un maltratador que te amenazó por intervenir –por supuesto en llamada anónima cuyo origen descubrió la policía y el juez- y llegar al portal y ver sonreír al portero y al presidente de la comunidad que engullen el problema sin más complicaciones. Y hasta es lógico: no se consigue solucionarlo.

Dediqué un amplio apartado al maltrato en mi libro “Ellas según Ellos” (2004), donde entrevisté a hombres muy conocidos y admirados. Por aquellos días nuestros obispos acababan de decir que  la violencia de género era “fruto amargo de la revolución sexual”. Todos mis personajes lo condenaban. Ambas cosas, el maltrato y esa injerencia dañina de la iglesia. Pero, pasado el tiempo, veo que las mujeres admiradas que me citaron eran actrices, periodistas, y de la historia: Madame Curie fue recurrente, o la Madre Teresa de Calcuta. Tan solo el cirujano estético Enrique Monereo eligió a una escritora, y el astronauta Pedro Duque a Ada Augusta Byron, condesa de Lovelace, precursora de la programación informática por simple intuición (en la primera mitad del siglo XIX), dado que “desde niña, tenía una mente superdotada”.

Harían falta 255.000 policías para cubrir los tres turnos de vigilancia a las mujeres que han de moverse con protección policial, lo he escrito ya muchas veces. Solo acabaremos con esta lacra con un cambio de mentalidad y no van por ahí los tiros. Los logros de la mujer están en retroceso de nuevo. La educación diferenciada por sexos vuelve a abrirse paso, impulsada por el ultraconservadurismo político. Abdicado ya de tantos ideales, Zapatero convoca a 30 empresarios y todos son hombres. Aunque en realidad porque solo hombres mandan sobre el dinero en este pais. Esos jocosos escritores que nos llaman “feminazis” y todos los machistas que les siguen embelesados están haciendo un inmenso daño. Igual que las voces, pederastas incluso, que ampara Esperanza Aguirre en Telemadrid. Porque también hay muchas mujeres inmensamente machistas, las de la «mujer-mujer«, las (y los) del “algo habrá hecho”. Ella, por supuesto.

Un altísimo porcentaje de chicas jóvenes cree que los novios celosos que las llevan a raya es “porque las quieren”. Y la educación sexual y afectiva de los niños en los colegios sigue siendo presa de enormes tabúes.

Mi programa de Word no reconoce, marca en rojo de error, la palabra maltrador, tampoco, curiosamente, vagina. Y algo más. Os propongo un ejercicio: a ver qué porcentaje de hombres y qué porcentaje de mujeres hablan del maltrato o de cualquier problema femenino. Algún hombre sí lo hace, los que nunca defraudan. Y, más aún, de qué escriben las mujeres en los medios. En abrumadora mayoría las mujeres hemos de hablar “de cosas de mujeres” y apenas solo lo hacemos nosotras.  Por cierto, este artículo tendrá menos visitas de las habituales en el blog.  Esto no interesa, aburre. Así están las cosas. De momento.

El mal de los mercados locos

Cerebro afectado

En 1986 se detectó en las vacas por primera vez una extraña enfermedad a la que llamaron “encefalopatía espongiforme bovina” que, justo una década después (1996), pasaría a los humanos. Ahora, evidentemente, ha llegado a todo el sistema social, económico y político en el que vivimos.

El primer síntoma que se advirtió en las vacas enfermas fue… la inestabilidad. Los animales se mostraban nerviosos, temblaban y se desplomaban. Se levantaban, volvían a caer. Estaban definitivamente locos. Exactamente igual que sucede con los mercados ahora.

Los científicos averiguaron entonces que el cerebro de las vacas se había poblado de… burbujas –de ahí lo de espongiforme y que esas burbujas les llevaban a la muerte. Nuestro sistema social también viene padeciendo de burbujas en cascada imparable: punto.com, inmobiliaria, alimentaria, energética, financiera, de los periódicos, de la industria musical, de la diversión. Y se alude a ellas «como causa» cuando en realidad  son «síntoma«, efecto. La causa es otra. Así sucedía también en el mal de las vacas locas.

En las vacas, los científicos buscaban un agente externo, un virus, una bacteria, una enfermedad hereditaria degenerativa: «el culpable«.  Alguien de fuera a quien detener a manos de la Guardia Civil. Y hallaron a esos «culpables»: los priones. No venían de parte alguna: estaban dentro. Proteínas que formaban parte del propio sistema pero que actuaban en su contra, destruyéndolo (costó mucho dar con ellos porque no eran detectados como agentes anómalos). Los especuladores, agencias de calificación, bolsas de valores, medios informativos neoliberales (casi todos), cumplen también una función. Son patógenos cuando se extiendan de forma masiva cayendo en la neurodegeneración.

¿Cómo se han modificado las proteínas originales? Teníamos una vaca muerta. ¿Cómo era posible el contagio a otros animales sin mediar virus o bacterias? el mal hubiera colapsado en la primera vaca. Pero no fue así, la vaca comía vaca (afectada por la enfermedad) para «ahorrar» en la alimentación, transgrediendo las leyes naturales de paso. Del mismo modo que los mercados enfermos comen mercados, contagiándolo todo de su mal, gracias a la desregulación neoliberal. Y los financieros siguen invadiendo nuevos sistemas, el político, el social.

 Los priones se trasmiten, se contagian. Por eso, de las vacas pasaron a los humanos con el nombre de enfermedad de Creutzfeldt-Jakob . Por eso los priones han infectado al sistema de neoliberalismo. Por eso, el mal de Grecia o Irlanda, amenaza, muy seriamente, a Portugal y España.  Los priones terminan destruyendo todo el sistema nervioso central (SNC). Y los partidos políticos que defienden el neoliberalismo son priones de la peor especie.

Ahora bien. El mal de las vacas locas no tiene remedio a causa de considerar al prión «uno de los nuestros«, no tiene tratamiento. Y, si -tras delirar, temblar y «desplomarse»- no muere sola (Grecia, Irlanda), hay que matarla. Entendido en sentido metafórico por supuesto. Aunque las mermas sufridas por los ciudadanos de estos países, los hacen casi irreconocibles como tales.

Finalmente, lo más terrible: detectada una vaca loca se mata a todo el rebaño por si ha desarrollado la enfermedad. A las vacas sanas también, que pagan un desastre que ni originaron, ni les afecta. Portugal y España están a punto de caer también, si nadie lo remedia. Todos los signos lo indican por más que mientan los políticos tratando de tranquilizarnos.

Y de todo, una evidencia en la que puede anidar una esperanza: “Los priones no producen respuesta inmune o la producen muy baja e insuficiente”. Los Cantonas, o los ATTAC, o los ciudadanos aislados con consciencia y con conciencia, no son aún bastantes para dar la batalla al mal. Pero el mal nos invade en dimensiones aterradoras. El sistema está padeciendo una enfermedad neurodegenerativa: la “encefalopatía espongiforme mercantil”. Ya bailamos y temblamos a su son. ¿Hasta cuando? Mata. Masivamente. Sólo le venceremos actuando. Masivamente.

 (Es una teoría, claro, pero espantosamente verosimil. Gracias a quien me proporciona tan ricas y rompedoras conversaciones)

Mas argumentos en Cuarto Poder: contraccando

Impago de hipotecas inmobiliarias ¿Timo legal?

 Aparentemente es uno de los más perfectos «timos» (legales) que se hayan concebido. En España, la ley permite que las entidades bancarias puedan quedarse con la casa de quien no paga, por la mitad de su precio y además, seguir reclamando de por vida, la deuda a las familias. Esto no es así en todos los países. Por ejemplo, en Estados Unidos (y en la mayoría de los europeos) la deuda se cancela cuando el banco se queda con la propiedad. Pero en España la legislación agrava el drama que supone la pérdida de lo que se considera el principal bien al que tenemos acceso: la vivienda. Asociaciones de afectados han presentado en el Congreso una propuesta de modificación de la ley hipotecaria.

   Informe Semanal ha realizado esta semana un reportaje (del sólido Pedro Soler) sobre el tema llamado «Vidas hipotecadas», yo varío aquí algo el título. He buscado y la ley que rige es más que centenaria y ha sufrido  diversas modificaciones (la última del año 2000). ¿Habéis oído algún movimiento que intente corregir esta atrocidad?  

¿Dónde quedó esto?:

Constitución Española. Artículo 47.

«Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.

La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos».

TVE no permite embeber el vídeo. Lo tenéis aquí:

http://www.rtve.es/mediateca/videos/20101120/informe-semanal-vidas-hipotecadas/936583.shtml?s1=programas&s2=informe-semanal&s3==

¿Servirán las pestañas para rellenar almohadas?

Vicente Romero nos habla de la fiesta que este sábado se celebra en el poblado gitano de El Gallinero. Cita que allí viven 300 niños entre miseria y basuras, a solo 12 kms. de la Puerta del Sol. Hacen una fiesta de los pobres.

 Entretanto, el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid dilapidan nuestro dinero en lo que les parece. La mega obra de soterramiento de la M30, las construcciones realizadas para un soñado Madrid 2016 olímpico o remodelar una faraónica sede municipal en el Palacio de Correos, fueron las principales apuestas de Gallardón para endeudarse y endeudarnos (durante lustros)… hasta las pestañas. Era la fiesta de los ricos.

Nadie ha gastado y debe más que la ciudad de Madrid, gobernada por ese partido que propugna reducir el gasto público. Pero entonces llega su rival más enconada, la dicharachera y campechana Esperanza Aguirre, y aconseja a Gallardón que venda edificios públicos. El neoliberalismo en estado puro. El que nos llevó a la crisis, o no, ahora ya admiten que es “un cambio de paradigma”, que la fiesta se acabó para todos menos para “los mercados”, sus voceros, impulsores y protectores.

Vendida ya el agua del Canal de Isabel II ¿qué más queda por liquidar del erario público para entregarlo a empresas privadas con afán privado de lucro? Rajoy ya dijo que, en cuanto ponga un pie en La Moncloa, privatiza RENFE, aeropuertos, lo que haga falta sí señor. Nos van a dejar en cueros. Con más gasto y peor servicio porque el objetivo primordial es que ganen dinero los accionistas a costa de nuestra salud, nuestra educación y todos los servicios, hoy, aún, públicos.

 ¿Servirán en su día nuestras pestañas «endeudadas» para rellenar almohadas? Probablemente, ¡pues dadlo por hecho! Hemos entregado el poder de decisión y el dinero público a una serie de políticos muy poco ventajosos para nuestros intereses (utilizando su terminología económica). Los que justifican soeces pederastias en Telemadrid, por ejemplo, hoy, en nombre de la libertad que cercenan a otros. Y lo cito como ejemplo de sus sistemáticas mentiras y dobles raseros.

En Cataluña los votos se dilucidan entre orgasmos –textual-, utilizando el sexo como reclamo, o persiguiendo emigrantes y hasta «extranjeros» andaluces. No tienen nada mejor que ofrecer. Hoy hace 35 años que murió Franco. Tranquilito en su cama, tras 40 años de dictadura. ¿De qué valentía española me hablan? Aquella etapa nos lastró mucho más de lo que buena parte de la sociedad es consciente. Una laguna mental y moral de cuatro décadas deja graves secuelas. Los lodos que nos enfangan.

No perdamos la esperanza. Utilicemos nuestra fuerza para difundir, señalemos lo que deciden los votos. Hay poco que elegir entre tanta inmundicia, sí. Obliguemos a los políticos a cambiar, a los partidos a tener criterios de selección.

La almohada de pestañas para que se arrellanen los vendedores del Estado, muertos de risa, para que construyan túneles y demagogia, o la fiesta de la mayoría.

Contrattacando, hay esperanzas

Fue un éxito desbordante en el más literal sentido de la palabra. Cierto que el altísimo nivel de los oradores y la propuesta de contrattacando resultaban sugestivos, que el momento en el que vivimos tiene en vilo a muchas personas con conciencia, pero la expectación fue muy superior a la esperada. De esta forma, media hora antes de comenzar el acto se había llenado ya la sala del Círculo de Bellas Artes. Completamente: personas de pie y sentadas en el suelo hasta el mismo borde de la mesa –lo que por cierto daba un ambiente de cercanía muy agradable-. Pero es que estaban colmados también los dos pisos de acceso –dos- y seguía llegando gente a la que ya no dejaban subir. Incluso periodistas que iban a contar el acto quedaron fuera. Nuestro experimento de la retransmisión directa del debate en una página gratuita de streaming se colapsó de visitas. Muchas enseñanzas por tanto para próximas ocasiones.

Casi lo primero que me pregunto, al hilo de esto, es por qué ningún gran medio cubrió algo que interesa de tal modo a la sociedad. Y me respondo, claro que me respondo.

El vídeo del acto estará listo la próxima semana. Por fortuna, la tecnología acude en nuestra ayuda para escapar de ese controlado mundo que paradójicamente dice hacerlo en nombre de la libertad. Quien esté interesado podrá conocer todo el contenido de la sesión.

A la espera de este vídeo, voy a destacar algunas cosas. El acto comenzó con un mensaje grabado de José Luis Sampedro, escuchado en silencio y con suma atención, y que iba admirando incluso a los propios participantes en la mesa. Reivindicaba una vez más el maestro el pensamiento libre, la educación como base para el éxito de cualquier proyecto cívico, la cooperación frente a la competitividad.

Llegó después esa mirada de altura de Federico Mayor Zaragoza, filosófica, englobando los varios poderes a los que estamos sometidos y que restan capacidad de decisión a los gobiernos. ¿Tienen capacidad de maniobra? Apenas. “Ha llegado el momento de decir, pacíficamente, basta”. “No puedo entender el silencio de la comunidad académica, científica, tienen argumentos, deben liderar el cambio”.

A Carlos Berzosa le protestan con problemas particulares. Él es un acreditado democráta de larguísima trayectoria en el empeño. «Luchando contra el fraude podríamos financiar muchas cosas que dicen que no se pueden financiar”. «Si hay voluntad política, se puede hacer un sistema económico diferente». “La educación, la investigación, la innovación ,son nuestras únicas salidas para sustituir la burbuja inmobiliaria y… es justo lo que se recorta”.

Vicenç Navarro tomó un avión a primera hora de la tarde desde Barcelona y otro de vuelta por la noche para poder hoy iniciar un curso en Barcelona. Cuando desmontó –con datos- la falacia de que no se podrán mantener las pensiones, que vivimos aún en algo tan “antiguo” como las clases sociales que permite por ejemplo vivir más a quien más dinero tiene, una mujer de Jerez descubrió que “le quedaban diez años menos de vida de lo que pensaba”. Salió del acto, se fue a un cibercafé y escribió este post.

Lourdes Lucía, presidenta de ATTAC Madrid, desgranó –de forma efectiva y concreta- las propuestas estudiadas y difundidas por este movimiento ciudadano pleno de cabezas que piensan. Apenas se les ha dado cancha, ahora que los terribles anuncios se cumplen parece que algo más. “Hemos estado muy solos en nuestra lucha”. “Lo mas digno que hay es luchar por lo que uno cree justo… os invitamos»

¿Hay algún indicio de que la crisis se resuelva por el camino que vamos?, pregunto. La respuesta es un no rotundo de los presentes en la mesa. Y, entre otras cosas, reducir el gasto público es un suicidio. Además de la ideología que defienden “son unos incompetentes” dice Navarro, quien advertiría: «Siempre que digan que algo no se puede pagar, no se lo crean”.

El impuesto a las transacciones financieras, la banca pública. Múltiples preguntas y sugerencias se desgranan. Sacar nuestro dinero de los bancos grandes. Una huelga europea.

Hay otras vías, en mi opinión. «Los medios de “.com” en España son medios de clase rica. Es excepcional un empresario progresista«, responde mientras pregunta Javier Valenzuela. Está allí Juan Luís Sánchez de periodismohumano.com que intentan otra cosa, algo tan simple como informar de lo que interesa y afecta a la sociedad. Sin dinero ¿de dónde sacarlo para mantenerse y trabajar? El único medio que hará una crónica del acto. 

Twitter funcionó a tope. He utilizado la impresionante lista de referencias (gracias a todos) para poner las citas textuales que no conserva la memoria. Desde muy diferentes puntos, dentro y fuera de la sala que se colapsó. Ahí está el futuro, la esperanza. Ser ciudadanos en Red y en red, de boca a boca, mano a mano, voluntad a voluntad. Unidos. Comunicados. Más fuertes por estar juntos. Primera tarea: difundid articulos y propuestas progresistas por todos los medios a vuestro alcance.

Los «mercados» son los antisistema

Mis amigas conservadoras que me quieren bien se asustan al pensar que alguien puede vincularme, por pura equivocación, con el concepto “antisistema”. Claro, ven en la tele (o leen y oyen también en cualquier medio) a presentadores de esos que cobran entre 9.000 y 12.000 euros al mes muy asustados con la posibilidad de que alguien les quite sus prebendas. Hay uno recién reciclado para la información “seria” (desde esa gran cantera que son los deportes) que lanza auténticos respingos y un día igual se mete debajo de la mesa para que no le alcance “la violencia”.

Porque, señores, los antisistema son unos inadaptados sociales y su principal ocupación es arrojar piedras a escaparates y coches. Operan fundamentalmente cuando hay una de esas cumbres internacionales tan resolutas. Igual los violentos son una veintena de gamberros pero ver un cristal roto estigmatiza a todo el que se opone, desde cualquier actitud, a este precioso orden, sistema, sí, en el que vivimos.

Dos tercios de la humanidad alimentados apenas con un mendrugo de pan o un cuenco de arroz cocido. Muchos de ellos bebiendo agua podrida. Inexorable pérdida de derechos en el privilegiado Primer Mundo. Y los gobiernos sometidos a esos “mercados” “etéreos”, “tranquilizándoles” a diario con la seguridad de que ellos solo han nacido para ganar dinero en cantidades obscenas, y que ya pagaremos los destrozos que ellos mismos han causado, asalariados, parados y pensionistas. Porque saben que los “mercados” y sus voceros mediáticos son capaces de hundir un país con todos su pobladores dentro.

La economista Ángels Martínez i Castells, habitual del blog para nuestra suerte, explica en este imprescindible post la actitud mafiosa del neoliberalismo. Destaco este punto:

No es posible desde los Estados hacer frente a este avance bárbaro destructor de las mafias económicas globalizadas sin instrumentos propios de actuación y resistencia. En este sentido, el recurso a la deuda y al déficit público son ya algo más que un mecanismo necesario y ampliamente respaldado por el keynesianismo para compensar las oscilaciones del ciclo económico e intentar remontar la economía lo antes posible… Constituyen una de las pocas posibilidades de poder jugar con fichas parecidas en sentido contrario. El capitalismo mafioso y neocon impone a cualquier intento regulador, compensador y de búsqueda de equilibro, que actúe sin apoyaturas, sin instrumentos… «sin manos». Casi le exige que «sin cabeza»… porque son los otros, los mafiosos, los que piensan por todos”.

Comprendo que el sistema me manda apuntarme a la moda del “veganismo”, el viejo collar con nombre rescatado para distraer a este personal que tanto se aburre, incluso al que se detiene “en las comas” para contribuir inconscientemente a la estrategia. Y que sería más rica y viviría mas relajadamente sin conciencia o sin consciencia, como ya decía hace poco.

Ahora bien ¿quienes son los antisistema realmente? Trabajosamente, con sacrificio, dolor y a veces muerte incluso, la sociedad logró unos derechos que ahora están siendo cercenados. Vivimos una vuelta atrás a todos los niveles. Economicos, de libertades, de dignidad ¿Y quién está destruyendo nuestra forma de vida? Los mercados son los antisistema.

Peligrosos antisistema como estos venerables catedráticos e intelectuales: José Luis Sampedro, Federico Mayor Zaragoza, Carlos Berzosa, Vicenç Navarro, Juan Torres y Lourdes Lucía, dejarán un rato de tirar piedras y romper escaparates –al decir de algunos aposentados periodistas entre los que no nos encontramos ni Javier Valenzuela ni yo- para ver si es posible hacer algo contrattacando. Recuperar, al menos, para cada vez más personas la sonrisa de la dignidad, la coherencia y la fe en si mismos.

Contrattacando

¿Pudieron los ciudadanos del Imperio Romano parar la Edad Media? ¿Percibieron la negra y secular noche en la que se embarcaba la Humanidad? Con seguridad, algún aviso iba dando su sistema. Probablemente, no pensaron que llegaría a tanto su degradación.

¿Estamos muy lejos de situación similar? La desfachatez del neoliberalismo triunfante y sin freno, aprieta cada día una tuerca más. Lo último anotado y que parece ignorar la mayoría: la UE azul estudia, a instancias de Merkel, que inversores privados se hagan cargo de las deudas de los países (para obtener rentabilidad de ellas, como es lógico) y tan solo han aplazado la pretensión del eje franco-alemán de quitar el derecho de voto a los países que incurran en infracciones graves del «Pacto de Estabilidad» (el que apuesta por la contención del gasto, social incluido, naturalmente). Nuestro futuro se jugará, más aún, en las salas de juntas de Consejos de Administración. ¿Hay otra forma de afrontar lo que constituye nuestra vida presente y futura y la de nuestros hijos?

La realidad resulta demoledora hoy también para quien haga uso de conciencia. O de consciencia. Pero ya no es hora de seguir dando vueltas y vueltas a los problemas, paralizados. Ni deprimidos.

En flechazo mutuo, encontré no hace mucho a ATTAC. Un movimiento social avalado con el apoyo de grandes intelectuales españoles, que haberlos “haylos” aunque no se les deje ver mucho.

Este miércoles, varios de ellos, estarán en una mesa en Madrid tratando de dar respuestas y buscando caminos. Gratis, por supuesto, ATTAC se financia con aportaciones de socios y ni siquiera pide subvenciones públicas. Y con entusiasmo.

¿Existen soluciones a la crisis económica y de valores que han hecho padecer a la sociedad? ¿Qué podemos hacer nosotros? Lo veremos en un Debate Público:

   CONTRATTACANDO

  Estrategias frente a la dictadura de los mercados.

Con el cálido, fundamentado y contundente mensaje de José Luis Sampedro (Presidente de Honor del Consejo Científico de ATTAC), cinco intelectuales de arraigado compromiso democrático también -Federico Mayor Zaragoza, Carlos Berzosa, Vicenç Navarro, Juan Torres y Lourdes Lucía- dialogarán con los periodistas Javier Valenzuela y Rosa María Artal (o sea, yo misma, encantada de poder participar). Difícilmente se encuentra un cartel semejante, y aún hay más en ATTAC disponibles para futuras ocasiones.

Buscando salidas, unión, y erradicar el miedo a la esperanza. La colaboración frente a la competitividad, la Humanidad frente a la rentabilidad, la voz frente al silencio. La acción para cambiar lo que no es inevitable.

 Desde hace 10 años ATTAC viene advirtiendo de los peligros e injusticias del neoliberalismo. Proponiendo alternativas. Y ahí sigue. Como ellos, pienso que “nosotros” somos más. Y que tu participación, la tuya, es esencial. Y seguro que encuentras una forma de unirte aunque no puedas asistir al acto.

17 de Noviembre de 2010

19,00 horas

Círculo de Bellas Artes

Sala Valle Inclán

C/Alcalá, 42 – Madrid

 Seguimiento en twitter: #contrattacando

Ah, el aforo es limitado y no habrá asientos reservados.

La UE tranquiliza a los mercados

La UE anda perdiendo el trasero esta mañana -inquieta, desasosegada, sin haber dormido en toda la noche- para “tranquilizar a los mercados”, según nos cuentan los titulares.

 Irlanda tiene problemas –y bien que se los cobran “los mercados” en intereses, a Irlanda y a todos los que nos han metido en el saco de sus objetivos especuladores- y los pobrecitos mercados se asustan. Son tan volubles, además. Irlanda era su ojito derecho pero algo hizo mal, no sabemos qué, y ahora hay que castigarla. En las pasiones, la entrega es mala consejera: desmotiva. Aunque igual no es eso lo que ha ocurrido.

Sensible, ojerosa, reteniendo las lágrimas con pudor, preocupada ante el amo y el amor -que tantas veces se confunden en las relaciones enfermizas-, la UE le dice a su mimado objeto de deseo que el fondo de rescate de Irlanda “no contempla que los inversores privados de los bonos irlandeses asuman pérdidas” en el caso de que este rescate llegue a producirse. Ya lo harán los asalariados, pensionistas o parados.

Los inversores privados solo están para ganar dinero. Nada más. Sin producir nada que contribuya al bienestar de la sociedad. Lo único que importa es su propio disfrute, a costa de lo que sea. Los ciudadanos de los países únicamente justifican su existencia en que los mercados ganen dinero. En magnitudes obscenas en numerosos casos.

Pero, aún así, los mercados dudan. ¡Cómo son! ¿Les ha dado algún motivo la UE y todos los gobiernos que la componen para dudar?

Las 10 estrategias de manipulación mediática

  Lo guardaba desde hace días y hoy lo subo del comentario de Joan a post. Las formuló Chomsky. En el día en el que «los mercados» vuelven a atacar a Irlanda, sacudiendo a Grecia, Portugal y, en menor medida aún, a España. En el que también baja el euro respecto al dólar ¡gran casualidad!, pontifica de terrorismo Aznar doctor honoris causa de una nueva Universidad católica -en Murcia- y el G20 -«insólita e inopinadamente«- no llega a acuerdos para arreglar ni la guerra de las divisas, ni parece que la tasa a los bancos, nos viene de perlas recordar lo bien que se lo montan. El diseño está más arriba, los medios las aplican.

1- LA ESTRATEGIA DE LA DISTRACCIÓN.

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales» (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas«).

2- CREAR PROBLEMAS, Y DESPUÉS OFRECER SOLUCIONES.

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3- LA ESTRATEGIA DE LA GRADUALIDAD.

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4- LA ESTRATEGIA DE DIFERIR.

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como“dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejor mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5- DIRIGIRSE Al PÚBLICO COMO CRIATURAS DE POCA EDAD.

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si  tuviese 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad» (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”).

6- UTILIZAR EL ASPECTO EMOCIONAL MUCHO MÁS QUE LA REFLEXIÓN.

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…

7- MANTENER AL PÚBLICO EN LA IGNORANCIA Y LA MEDIOCRIDAD.

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la mas pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores» (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas). A esto, mi padre, en vida de Franco, lo concretaba así: «cuantos más burros haya mejor cabalgaremos»

8- ESTIMULAR AL PÚBLICO A SER COMPLACIENTE CON LA MEDIOCRIDAD.

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…  (Éste es el hombre-masa de Ortega y Gasset formulado en 1930 y sus antecesores y sucesores).

9- REFORZAR LA AUTOCULPABILIDAD.

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución! (Hemos vivido «por encima de nuestras posibilidades» ¿verdad?)

10- CONOCER A LOS INDIVIDUOS MEJOR DE LO QUE ELLOS MISMOS SE CONOCEN.

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimentos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

Por cierto, recordad:

El gran timo de la crisis

Hay una vil estafa de la que apenas se está hablando: cómo los desaprensivos de siempre -a todos los niveles- están utilizando la excusa de la crisis para rebajar sueldos y derechos, y aumentar precios al mismo tiempo.  

 Si ha disminuido en el consumo se podría entender que los comercios mermaran personal o salarios, pero lo están haciendo igual prósperas empresas industriales y de servicios. Los mileuristas, cuya existencia mayoritaria asombraba a los países europeos de nuestro nivel, ya casi son un lujo: ahora se pagan 600,700,800 euros. Con suerte. Son utilizadas argucias como reducir parcialmente la jornada pero exigir la misma producción. Es decir, dar menor remuneración por el mismo trabajo. O despedir y contratar a la misma persona por horas y sin derechos.

Muchos empresarios –privados y públicos- han sacado el látigo del destajo, reduciendo empleos y obligando a quienes quedan a realizar el de los que faltan. La falta de productividad española tiene causas mucho más serias que la supuesta pereza de los trabajadores. Nuestro ejemplar empresariado adolece de falta de organización y de demasiadas reuniones y comidas que, por tanto, inciden doblemente en el asalariado que ahora realiza un trabajo doble.

Otra novedad actual es trabajar gratis. Como lo oís. No quizás en un horario, pero sí por labor. Se está extendiendo como el aceite.

El gobierno –dócil ante los “mercados”- nos ha impuesto además una “reforma” laboral que posibilita poner de patitas en la calle casi por nada. Ya está ocurriendo: inoportunas enfermedades, embarazos, disidencia.

Es decir que ese corazón timador de muchos españoles que avala nuestra historia con la ensalzada y consentido picaresca se encuentra en su pleno apogeo. La crisis ha hecho aflorar a buena parte de los tramposos, embaucadores, estraperlistas, chantajeadores, timadores, trileros y ladrones que siempre han vivido entre nosotros.

Doy por sentado que, en un país con 4 millones de parados, si todos ellos no obtuvieran ingresos realmente, veríamos las calles llenas de barricadas. Sé que muchos desempleados viven de la familia y amigos. Pero otros trabajan en la eufemísticamente llamada economía sumergida, la que nos roba a todos los españoles la cuarta parte de los ingresos del Estado. Añadid los millones que se llevan los políticos corruptos y veréis que aquí se trabaja para que vivan los “listillos”, pobrecitos sinvergüenzas.

¿Y qué más está pasando? Tengo un sueldo decente sin alharacas y estoy viendo mermado seriamente mi poder adquisitivo. Al punto de sufrir un respingo si algo se rompe o de mirar el gasto como en los tiempos de mayores penurias, que de todo ha habido. Todavía no ha llegado el recorte que sí sufren ya varios conocidos que cobran del Estado, como mis amigas enfermeras por ejemplo. Sin entrar en detalles adyacentes, lo cierto es que nos estamos apretando el cinturón al punto de perder un tanto el aliento.

  Sutilmente y sin avisar por completo, ha subido todo. Flagrante el incremento de los impuestos municipales que yo sufro del bienhallado Gallardón. Pero la gasolina se está acercando ya por ejemplo a sus precios récord. El IVA se ha notado, y se ha notado el recargo adicional de algunas tiendas. Estamos viviendo la segunda era del “redondeo”. No entiendo que el salmón fresco de piscifactoría cueste ahora casi el doble. El caso es que la cesta de la compra básica, duele. También se puede no comer, que es tan sano y estiliza la figura. O atiborrarse a pasta como hace tanta gente ya. Y encima nos toman por tontos, seguramente lo somos. Acabo de ver una “increíble oferta” de 3 latas de atún en pack, notablemente publicitadas, en las que habían bajado 14 céntimos. Seguramente les cuesta más el cartel donde se anuncian.

Ah, pero hay quien todo esto no lo sufre. Sin ir más lejos uno de los mayores defensores del sistema que nos ha traído a esta situación. El mismo que asesora a esa prensa tan poderosa que califica y hace sufrir a países enteros. Ante la que tiemblan los gobiernos, al punto de ver en sus salas de juntas a nuestro presidente del gobierno o a nuestra ministra de economía. La empresa de José María Aznar ha obtenido beneficios récord en el peor año de la crisis. Famaztella ingresó 620.000 euros y, descontados gastos, ganó 445.000, según figura en el Registro Mercantil. La sociedad fundada con 3.000 euros de capital en 2004, acumula ya 1,6 millones de patrimonio. Y lo más divertido: el gran patriota invierte en dólares la mayor parte de su activo. Claro, hay una poco escondida ya batalla por cargarse el euro. Mediática y de los mercados.  

¿Lo más? No, todavía hay otro aspecto más sorprendente, el objeto social de la empresa: «la explotación de los derechos de propiedad intelectual en todas sus manifestaciones”. De Aznar y señora, sí. Desde luego, ellos y todos los de su calaña, demuestran ser mucho más inteligentes que quienes les aúpan y consolidan.