¿Cuántos botones estamos dispuestos a apretar?

desenchufado

El español era hasta hace muy poco el quinto sistema de salud más eficiente del mundo, pero las noticias sobre su profundo deterioro son cada día más alarmantes. Sobre todo se aprecia un profundo cambio de concepción: hay que guiarse por criterios de rentabilidad y no todos los ciudadanos merecen el gasto de curarles. Lo incomprensible sigue siendo por qué lo acepta la sociedad.

Fuentes médicas alertan de instrucciones en el Hospital de Toledo para no ingresar a los mayores de 80 años, dos ancianos murieron en pasillos en ese mismo centro en diciembre. Crecen las denuncias por el aumento de las listas de espera, por el traslado de enfermos a la sanidad privada, por la privatización encubierta. Hasta por trampas como la de ofrecer el adelanto de una operación pagando más de 9.000 euros. Podrán marear los datos pero uno elige los que presentan mayor verosimilitud y proceden de fuente fiable y rechaza la propaganda. Desde el poder están hundiendo la sanidad pública.

Los profesionales libran una dura batalla. Saldada con éxito espectacular en Madrid al lograr detener la privatización de 6 hospitales. La maquinaria arrasadora continúa, sin embargo. Al punto de que algunos médicos, metidos a gestores, se están dejando influir en toda España por la política del recorte. Ya afinan presupuestos y deciden que los tratamientos caros no se pueden malgastar en ciertos pacientes. Ya dicen que no llegan los recursos para proporcionar a todos lo que precisan. Parece que no se preguntan qué viene después, qué vida les espera.

Se empieza con los ancianos y débiles, se sigue por los malos pacientes que no tienen un estilo sano de vida frente a los buenos que se cuidan, se pasa a distinguir entre enfermedades caras y baratas, y se continúa –se está llegando ya- con los pobres, con los que no pueden pagar y repagar. El neoliberalismo ha abierto una especie de cámara de gas para las víctimas del sistema. Los sanos y ricos –clase que consideran superior- se libran de ella.

De alguna manera, la mayor parte de la sociedad está aceptando que la tijera ha venido para quedarse y anda “ahorrando”. Sin preguntarse qué ha cambiado en realidad a partir de aquél día que nos contaron que una financiera norteamericana, Lehman Brothers, quebraba. Desde una comunidad de vecinos a lo vital como es la salud, todos recortando gastos… o inversiones en los seres humanos. El gasto se pierde, la inversión en salud o educación por ejemplo es una ganancia de presente y futuro.

¿Crisis? Esto es un plan perfectamente diseñado para que unos pocos se enriquezcan obscenamente a costa de la mayoría de la población. En eso y nada más se basa el sistema. A eso y nada más se encaminan todas las reformas y se entregan nuestros derechos. Los recortes en prestaciones esenciales se van a pagar esa deuda pública, por ejemplo, que Mariano Rajoy ha aumentado del 68.5% al 94% en un tiempo récord. Nadie en la historia logró semejante récord, y ahí está él y están sus voceros diciendo que España va como un tiro.

La gente sabe y siente que su vida ha empeorado y mucho. Descerebrados que atribuyan a Zapatero esta bancarrota, posterior incluso en dos años a su gestión, ya van quedando pocos. Y así  llegamos una y otra vez al mismo punto: ¿por qué se acepta? ¿Por qué se acepta si nos va la vida en ello?

Habrá que recurrir a la psicología, más allá de todos los condicionantes que nos marcan históricamente.  A aquel experimento revelador de Stanley Milgram, publicado en 1963, en los tiempos en los que indagar en estos comportamientos importaba. Un estudio con voluntarios en los que el maestro –que es en realidad el sujeto analizado- llega a infligir insoportables dolores alalumno que yerra. Escuchando sus gritos, alguno quiere parar, pero le ordenan que siga y continúa apretando el botón de las descargas eléctricas. El 65% de los participantes llegaron a aplicar 450 voltios a sus víctimas aunque se sintieran incómodos al hacerlo, aunque los vieran fingiendo –eran actores- estertores. Ni uno solo de los convocados exigió detener el estudio. La autoridad le mandaba seguir. Y lo hacía. Como lo habían hecho los alemanes ante el nazismo.

Y como explicación complementaria alguna variante de la indefensión aprendida, aquellos perros que otro psicólogo, Martin Seligman, demostró incapaces de saltar una pequeña valla que les libraba de descargas eléctricas arbitrarias.  La pasividad, el sentimiento de impotencia, subjetivo,  ante los atropellos que uno cree no puede cambiar. Esas personas que aceptan cuanto castigo tengan a bien inferirles como está ocurriendo ahora. También aprietan botones de dolor y muerte. No solo para sí mismos, para otros.

Todo el que hoy se inhibe está dejando sin cama a los mayores que acuden al hospital de Toledo, está dejando morir a ancianos en los pasillos, prolongando las listas de espera, matando a los que vayan quedando fuera del círculo de los buenos pacientes para el neoliberalismo. O los buenos estudiantes dóciles. O los niños de buena familia. O los corruptos cum laude autores del diseño.

¿Dónde para esta deriva? ¿Cuántos botones más estamos dispuestos a apretar?

*Publicado en eldiario.es

Y añadiría este estudio que acaba de salir publicado. 

La mitad de los españoles cree que sus condiciones laborales en prestaciones sociales, servicio médico y vacaciones empeorarán en el futuro. Que “habrá que trabajar más horas, ganando lo mismo”.

El 57,1% de los entrevistados tiene problemas para hacer frente al pago de las cuotas de la tarjeta de crédito y a la devolución de otros préstamos no hipotecarios. El  80,6% reconoce problemas para el pago de facturas y compromisos similares y un 76,4% sufre porque no se considera independiente financieramente. Las dosis de estrés que revela el estudio de una compañía aseguradora, Genworth,  son muy notables, pero…

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12 comentarios

  1. ramonyops

     /  18 marzo 2014

    Reblogueó esto en ramonyops.

  2. L'Homme Machine

     /  18 marzo 2014

    Como diabético insulinopendiente puedo decir que consumo:
    1) Una visita al endocrinólogo (mínimo 2 al año y habitualmente 4) son unos 70€.
    2) Las cajas de bolis de insulina lenta que no bajan de los 50€ y consumo 5 bolis al mes.
    3) Las tiras reactivas tampoco bajan de los 35€ y consumo más de una al mes.

    Sumando me sale una pasta al año, sin contar fondos de ojo (oftalmologo) y revisión podológica. Hay, aproximadamente, un 7% de población diabética entre DMI y DMNI.

    ¿Queremos seguir recibiendo atención médica y llevar lo mejor posible nuestra enfermedad? Votemos a quien proteja estos servicios.

    Para todo lo demás, las políticas del Partido Popular.

  3. fsocull

     /  18 marzo 2014

    Reblogueó esto en fsocull.

  4. Miguel

     /  18 marzo 2014

    Rosa María, Dices..¿Dónde para esta deriva?…
    Estaría bien tener esperanza…y pensar que esto se parará.. y que de nuevo, volverá ha haber futuro en este país. La verdad es que es difícil saber cuando y cómo. Pero si miramos para atrás, adelante, izquierda y derecha, arriba y abajo, veremos que hay muchas más sombras que luces. Esperemos que cuando “esta nave” (emulando a nuestro presidente) pare, no sea contra un iceberg o un pedrusco descomunal que la destroce…..porque ¿Qué se puede esperar de un país en el que imperan o se promueven? :
    La incultura,
    El cutrerío,
    La desfachatez,
    El facherío,
    El compadreo,
    Los vividores,
    La mentira,
    La ley de la selva económica,
    La corrupción político-empresarial,
    Los pelotazos,
    Los sobres en negro,
    El saqueo,
    La venta al mejor postor de servicios públicos esenciales,
    Las inmensas bolsas de fraude fiscal,
    La impunidad,
    El desempleo,
    La desigualdad,
    El “prácticamente” despido libre,
    Los recortes sociales,
    Los desahucios,
    Los suicidios por razones económicas,
    La injusticia, esa que sufren cada día más 500 familias que son desahuciadas de sus casas, mientras esperan que llegue la policía acompañada de los representantes judiciales para echarlos
    El fracaso escolar,
    Los retrocesos de los derechos del pueblo,
    Las instrucciones para no ingresar a pacientes con edad superior a los 80, ancianos y no ancianos muertos en pasillos por no atención a tiempo,
    Las listas de espera “kilométricas”,
    Los intereses de los centros concertados, que por la SS tienes que esperar años pero que con la “pasta en la boca” te operan en unos días,
    La rebaja de salarios, que están por los suelos,
    Los padres o abuelos que con sus humildes pensiones dan de comer a hijos, nietos.
    Las bajadas de IRPF a los salarios más altos,
    Las rebajas en el impuesto de sociedades a las grandes empresas,
    Los casinos…
    ¡¿Soluciones?!…Movilización, concienciación, crítica..no jugar con sus sucias cartas marcadas.
    Adjunto un interesante artículo que merece la pena leer, como todo lo que viene de Javier Sábada. Bueno, desde mi punto de vista, claro!…y sin pretender hacer proselitismo, por supuesto…. pues aquí ya somos todos adultos…:-)
    Saludos a todos.

    http://www.insurgente.org/index.php/mas-noticias/ultimas-noticias/item/10054-votar-no-votar

  5. Hoy en televisión nos ofrecieron imágenes de las ‘conversaciones de un nuevo pacto social’. Distinguí, entre otros, a Rajoy y a Fátima Bañez a un lado y a los Secretarios de UGT y CCOO en el otro. Y pensé que era un reflejo de Rusia (la fuerza) y de Ucrania (la debilidad) charlando sobre Crimea. Así nos va.

  6. Trancos

     /  18 marzo 2014

    Pone los pelos de punta.

    Otra más: cesárea sin anestesia
    http://m24digital.com/2014/03/16/medicos-espanoles-le-practican-una-cesarea-sin-anestesia-a-una-paciente/

    ¿Qué es lo siguiente? ¿Cauterizar las heridas con un machete puesto al rojo vivo en una hoguera?

  7. (De tuiter)
    “Levántate una y otra vez hasta que los corderos se conviertan en leones”

    “No te rindas, por favor no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se esconda, y se calle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque cada día es un comienzo nuevo, porque esta es la hora y el mejor momento”. – MARIO BENEDETTI

  8. No me extrañaría que de una forma tácita se vaya haciendo cosas para que disminuya el numero de pensionistas. Cobran pensiones, gastan muchas medicinas… Y ¿ Que aportan?
    El estado no se los puede permitir. Vale, han cotizado, pero es que han cambiado las circunstancias. No hay suficiente dinero, ( se lo han quedado “ellos” y sus rescates).
    A ver cuando aprendemos que ” ni el banco es tu amigo” ni el político trabaja para el que lo votó.
    Hay un gran problema : ¿ Qué alternativa hay organizada para sustituir el sistema? Porque mientras no la haya preferiremos la muerte lenta, ( que será más rápida de lo que pensamos…)
    Triste…

  9. Leyéndote. Y leyendo luego los comentarios, vino a mi memoria el plan tan bien llevado a cabo por Hitler, decidido a eliminar todos los improductivos que erosioraran el dinero público, que debía mantenerlos. Su pueblo, fue el primero el padecerlo. Hasta que luego, descubrió el chollo con los judíos, aprovechables para la esclavitud. ¿Jugamos al juego de las diferencias? O nos sentamos y cada uno espera a que llegue el turno de decir “Y ahora que ya no queda nadie que pueda defenderme, vienen a por mi? Esta España, para mí es cada día más imcomprensible.

  10. Partiendo de la base cierta de que ya no somos personas, y estamos a punto de perder la categoría de “bultos sospechosos”, todo parece lícito y justificable.

    Asi estamos y asi nos va.

  11. Jon

     /  19 marzo 2014

    La gente traga porque la apisonadora mediática PPera (ABC,La Razon, El Mundo, los diarios del grupo Vocento, 13TV, Intereconomia, etc etc) sigue en su labor de zapa de anestesiar a la población, minimizando todos los escándalos posibles. Y la Fiscalía sigue de cómplice.

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