Rajoy lo dice… sin ningún ánimo de triunfalismo

Me ha gustado mucho este artículo de Ignacio Escolar, con sus correspondientes enlaces…

Las frases salen todas ellas de su último discurso en el Congreso de los Diputados. Los enlaces son míos. Con ustedes, el presidente del Gobierno, don Mariano Rajoy Brey, en su más absoluta literalidad.

«Estamos realizando la mejor política de empleo posible«.

«Las cosas están cambiando en España, afortunadamente, y están cambiando mucho. Tal vez, el mejor signo de la recuperación lo representa la facilidad con que nos olvidamos de todo lo que hemos dejado atrás«.

«¿Le importa mucho a quien no encuentra un puesto de trabajo que el interés de nuestra deuda haya caído al 4 por 100? Sin duda, señorías, muchísimo».

«¿Y qué ha cambiado en nuestra financiación exterior? Algo sorprendente, señorías: queEspaña ya no necesita más«.

«No es que estas cosas las imponga Bruselas, señorías; es que las exigimos los europeos porque así queremos que sea Europa

«No es tampoco un milagro que nos ofrecieran hasta 100.000 millones de euros para superar la crisis financiera en unas condiciones extraordinarias: un plazo de quince años, al 0,5% de interés, con diez años de carencia».

«Afortunadamente, gracias a lo que algunos critican la España de hoy tiene poco que ver, poco, con la de hace un año».

«Afortunadamente, España está ya en una situación nueva, más sólida y con más futuro que hace un año».

«En suma, señorías, esto empieza a funcionar. Nos queda todavía mucha tarea que atender, pero llegará la cosecha«.

«No estamos en el camino equivocado, ni hemos perdido el tiempo, ni tenemos las manos vacías. Hemos salido de lo peor, hemos detenido la caída, vamos a empezar a mejorar y los resultados llegarán, porque todos sabremos recorrer, con firmeza, el camino que nos falta».

«Y todo esto, señorías, lo digo sin ningún asomo de triunfalismo«.

*En la entrevista con Pepa Bueno, en la Cadena SER esta mañana, también he hablado de este singular personaje como germen de mi libro Salmones contra Percebes.

 

Un inmenso hedor a podredumbre

«El Partido Popular presionó para impedir que Gómez Bermúdez interrogase a Bárcenas». Lo cuenta Gonzalo Cortizo, un periodista absolutamente sólido. Añade que “Rajoy llamó personalmente en la mañana del jueves al CGPJ para interesarse por el reparto judicial del caso Bárcenas y manifestar su preocupación por la imagen que está trasladando la Audiencia Nacional”. En el PP cundió el pánico ante la posibilidad de que Gómez Bermúdez dictase un auto de ingreso en prisión para Bárcenas, explica Cortizo.  La alarmante noticia no ha producido mayores reacciones.

La Fiscalía Anticorrupción, por otro lado, ha encontrado  partidas concretas de cuatro ingresos de dinero sospechosos en las cuentas del PP entre 2002 y 2003 tras cruzar la contabilidad de la trama de Francisco Correa, imputado como cabecilla de la Gürtel,  con los extractos del depósito para donaciones facilitados por el partido al Tribunal de Cuentas. Luis Bárcenas y Jesús Sepúlveda, marido de la ministra Ana Mato, aparecen presuntamente implicados en estas entregas. Ambos han estado a sueldo del PP hasta que se desató la «cierta» alarma social y Sepúlveda ha recibirá una indemnización por despido improcedente de  229.000 euros. Recordemos que el 95% de los ingresos del PP proceden de dinero público.

Al PP le ha desaparecido su contabilidad anterior a 1995. No la guarda. Enorme casualidad. Confianza en su gestión.

Y frente a todo esto, apenas encontramos una respuesta en la buena dirección: IU estudia querellarse contra los jueces que impidieron la declaración de Bárcenas ante Bermúdez. Es toda la sociedad quien debería implicarse.

EREs andaluces, caso Fabra, Urdangarín campante, los trapicheos que implican a CiU, las amistades entrañables del propio Rey, tenemos un grave problema. Pero tal vez el mayor en estos momentos sean las alarmantes actuaciones del partido en el Gobierno de un país, de su presidente. Han recibido las llaves de la caja fuerte, de la aprobación de leyes, de nuestro presente y futuro. Las presiones a los jueces que, como se ve por la evidencia, dan frutos.

“La corrupción es incompatible con la democracia y hiere gravemente a los propios fundamentos del sistema”, escribía hace tiempo Carlos Jiménez Villarejo, el primer fiscal anticorrupción. Ese cáncer está carcomiendo España. Las pruebas de esa realidad son también palmarias.

Rajoy necesita un asesor de imagen

Un señor que llega a la presidencia del gobierno de un país (aunque ese país sea España), tarea para la que se ha preparado durante años,  ha de guardar no solo los fondos, sino las formas. Tenemos a Rajoy en Roma. Primero fue localizado encantado y boquiabierto “como un turista más” en una de sus calles.

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Luego se ha ido a la inauguración del papado (sí, así he leído que lo han llamado) y el hombre, aburrido, ha mirado el sol y se ha cegado.

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  Un presidente de un país ha de contar con un asesor de imagen. Entre los tropecientos que tiene Rajoy no debe tener ni uno que le diga que no se abre la boca ni se cierran los ojos si hay una cámara cerca. Ya sabemos que él huye como de la peste de cualquier periodista, pero es una eventualidad con la que ha de contar por su cargo.

La patética imagen que da Rajoy de nuestro país allá donde va, se corresponde con sus actos. Eso es lo peor. Hoy José Manuel Soria ha contado que De Guindos, o sea, España, tuvo un papel esencial en que se le haya rebajado el “castigo” a los ahorradores chipriotas. Y ayer Javier Arenas dijo que lo peor de la crisis ya ha pasado y que el PP va a poder aplicar su programa. No nos han mostrado aún las fotos del corifeo de beatas con cargo que acompañan al presidente en el viaje protocolario. Igual han ido estas dos que vimos así de contentas el día que quitaron el subsidio de desempleo a los mayores de 55 años y endurecieron la jubilación.

soraya.fatima

Enlutadas, por supuesto. Tal que así, como en una anterior visita al Vaticano. Les gusta mucho ir allí.

cospedal.soraya.planogeneral

Así que Rajoy precisa también un asesor de contenidos. Que lo rehaga completo. Claro que por lo ímprobo de la tarea y por ahorrar, lo mejor sería un presidente nuevo, ya terminado.

Acaban de imputar a Oriol Pujol por tráfico de influencias en el caso de las ITV. La UE anda noqueda por su mala gestión en Chipre. Por la general y por la de Chipre. Se cumplen 10 años de la invasión de Irak perpetrada –entre otros- por el colega Aznar. Andan por aquí los del COI agasajados por los paletos con ínfulas gobernantes de Madrid. Y  con este panorama Rajoy pasea su prestancia, la prestancia de España, por el mundo. Bueno, y la de su gobierno.

 papa.gobierno.

Está pasando, lo estamos engullendo

El juez Ruz ha retirado el pasaporte a Bárcenas y le obliga a comparecer en el juzgado cada 15 días y siempre que se le llame.

Cree el magistrado que existe riesgo de fuga dado que el ex tesorero y gerente del PP posee «un patrimonio muy relevante en el extranjero». Hasta 38 millones dice él que llegó a tener en esa cuenta suiza por la que se le investiga. Y que ganó ese dinero en bolsa.

 El imputado confirma que acudió el 14 de diciembre al notario para dejar constancia de que él no había recibido dinero de las donaciones al Partido Popular. Y que éstas ascendían a 33 millones de euros, de los cuales 23 eran anónimos.

 Es decir, que hubo personas que sustentaban al PP hasta sumar estas ingentes cantidades –seguramente por pasión ideológica nada más ¿o no?- y que, además, el 90% del funcionamiento del partido lo financian subvenciones públicas, según los datos que ellos mismos presentaron tras desatarse las alarmantes informaciones del caso PP/Bárcenas.

 Rajoy dice que quiere demandar a Bárcenas pero que  “aún no sabe si lo hará”.

 Y Cospedal explica que el finiquito de Bárcenas era “simulación” de salario, aunque tal práctica es ilegal y tampoco hay manera de ver si existe realmente ese finiquito.

Rajoy se gusta

Rajoy ha hablado en unas jornadas organizadas por el semanario británico «The Economist». Ha dicho por ejemplo que «el afán reformista ni se distrae, ni flaquea ni se agota». «Hemos hecho mucho pero no es suficiente» .  «Aún queda mucho camino por recorrer». «La reforma laboral deja ver ya su efecto en la economía». «No he cumplido con mis promesas pero he cumplido con mi deber». «España tiene la suerte de no tener partidos.. digamos, estrafalarios».

 Como buena parte de lo que declaraba era a preguntas del editor de la revista británica, se ha felicitado de cómo le interpelaba: «Es reconfortante que a uno le hagan preguntas importantes», ha comentado. ¿Ha olvidado que él no las permite a los españoles, que llega a hablar incluso desde un monitor?

Al final ha quedado muy satisfecho de su intervención: se ha dado un «muy bien».

Rajoy, los ingresos de un pobre presidente

Mariano Rajoy ha publicado por fin sus declaraciones de la Renta -que anunció hace una semana como muestra de transparencia a raíz del caso Bárcenas-, aunque solo desde que dejó su puesto en el Gobierno de Aznar (2003). Varias cosas llaman la atención:

1) Sus datos fiscales no coinciden con los que presentó el Congreso. “En ese documento, Rajoy declara haber recibido 98.225 euros del Partido Popular en concepto de dietas y gastos de representación. Sin embargo, en la declaración publicada en la web de Moncloa la cifra es mucho más alta: 181.098 euros. La diferencia entre ambas cifras es de 82.873 euros que Rajoy percibía del PP y de los que nada dijo al Congreso de los Diputados”, escribe Gonzalo Cortizo en eldiario.es

2) Rajoy cobró tres sueldos en 2004 y 2005. Del PP, del Congreso y del Gobierno.

3) Se practica una espectacular subida del 27%  en plena crisis. 30.000 euros más. «En 2009, ya en plena crisis y después de perder sus segundas elecciones, Rajoy recibe un nuevo aumento fuerte del sueldo del PP, de 186.000 a 196.000. En ese año la necesidad de contener los sueldos era uno de los ejes de su discurso y el de la patronal. Ese año Rajoy cobró en total 240.000 euros», detalla Carlos E Cue en El País.

4) Pasó de cobrar 240.000 euros en la oposición a unos 75.000 en el Gobierno, que prohíbe otras actividades al margen.  Es el dato que destaca la prensa afín. Y los 840.131 que pagó en diez años a Hacienda.

5) Como era de esperar, no figura en el IRPF ningún pago en «B».

Rajoy dijo que él sabía ganarse la vida, que no necesitaba la política. Si su sueldo de Registrador -que sigue sin responder si percibe– era superior, realmente es un pobre presidente. Lo es, por esa mezcla de mentira, chapuza e incompetencia de sus cuentas, al menos de sus declaraciones de ingresos. No nos lo merecemos.

Añadamos que en el dinero que maneja el PP para su funcionamiento -publicado también- se basa en un 90% en subvenciones públicas y con sustanciales aumentos. Llama la atención en un partido neoliberal cuyo lema es adelgazar el Estado y que lo ha llevado a la práctica en detrimento de nuestros derechos, al practicar duros recortes a la sanidad, educación públicas.

Poco estéticas estas prácticas y alguna pregunta en el aire, la que muchos nos hacemos y desarrolla Ignacio Escolar:

«Los ingresos que ha declarado Rajoy del PP dejan abierto otro misterio que el presidente debería explicar. En los papeles de Luis Bárcenas que ha difundido El País, el último supuesto sobresueldo en negro es de 2008. Ese, año –según publicó El Mundo– fue cuando María Dolores De Cospedal accedió a la Secretaría General del PP y ordenó acabar con el sistema de los sobres. Y ese mismo año, según los datos fiscales de Rajoy, el sueldo del presidente del PP subió un impresionante 17,8%: el mayor aumento de todos los registros presentados. En 2008, el sueldo bruto de Rajoy creció en 28.076 euros. Casualmente, es una cifra muy similar a ese supuesto sobresueldo que aparece en los papeles de Luis Bárcenas que ha publicado El País. La pregunta es obvia: ¿se  convirtió en dinero en A lo que antes se pagaba en B?»

Todo es falso menos algunas cosas o sea todo es total y absolutamente falso

Una breve comparecencia en Berlín para repetir lo que dijo el sábado a través de un monitor. Con esa riqueza léxica y de expresión que le caracteriza. Merkel abría y cerraba los ojos estupefacta pensando que tenía que despedir al traductor. Pero se inhibió. Incluso apoyó a Mariano Rajoy que tan bien cumple con sus bancos. La canciller alemana tiene vía libre para aconsejar y aun imponer sus directrices económicas en España, pero la sospecha de corrupción no es cosa de ella. Nuestras vidas y haciendas sí le competen, la integridad e incluso el dinero que se nos va por distintos latrocinios es asunto interno. Algún día habría que pedirle responsabilidades. Aburrida, cumplió el trámite de sustentar al colega. Tan ausente y plana como él.

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Autor: @arma_pollo

Rajoy confunde Perú con Cuba… hablando en Perú.

El cámara abre el plano y se vé al presidente peruano turbado pero, muy educadamente, no dice ni palabra.

 

Y eso que, como siempre, leía un papel. Este señor dice que sacará a España de la crisis (doblemente agudizada por su gestión).

 

El año de Atila

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No lo parecía por su aspecto gris, hasta por su pelo teñido, por el tic de sus ojos (sobre todo cuando miente), pero Mariano Rajoy se ha rebelado como un aguerrido guerrero, jefe de hordas bárbaras. Su labor se asemeja al sanguinario Atila, quien, al frente de los Hunos, arrasó con los restos del ya decadente y decaído Impero Romano. En solo un año, no ha dejado nada en pie del Estado del Bienestar y apenas de los derechos democráticos. Sin piedad por el enemigo. Nosotros.

Comanda un ejército que se despliega por el gobierno central, el parlamento, la administración, comunidades autónomas, ayuntamientos y la Unión Europea, lugares todos para los que obtuvo mayoría de votos del pueblo español. Abunda también en ellos la brillantina y la caspa, la mantilla en ellas, y el pío golpe de pecho en todos. Los suntuosos sueldos y las prebendas familiares. Y así han destrozado y privatizado la sanidad, la educación, la justicia, la ciencia e investigación, la cultura, la ayuda a la Dependencia, al Desarrollo, los transportes… En cabeza el empleo, con 800.000 mil parados más y la previsión de que se alcance en 2013 un porcentaje del 28%. Más de seis millones de personas. Reducción de sueldos y subsidios, facilidad de despido. Cierre de negocios por el-consecuente-  bajo consumo. Subida brutal del IVA, del IRPF. Copagos. Pensiones. Anuncia que como ya va a volver del revés “las profesiones”, liberalizando farmacias, despachos de abogados, estudios de arquitectura. Un “ambicioso plan de reformas”, dice, “de recortes obligados por el déficit heredado por Rajoy”, como opinó sin pestañear esta presunta periodista en la entradilla resumen del año, leyendo el texto del actual director de aquel programa mítico que se llamaba Informe Semanal.

Y aún así no le llega. Rajoy ha aumentado la deuda pública del 68% que la dejó Zapatero al 77,4, batiendo otro récord histórico.

Con eficacia y temple inauditos, a lomos del Decreto Ley, nuestro particular Atila enarbola la guadaña para recortar cuanto se encuentra a su paso. Los cascos de los briosos caballos de esta horda que nos asola han arrancado hasta las raíces de las plantas del crecimiento y la estabilidad, de la felicidad de los españoles. Como su mítico homónimo, tras el paso de Rajoy y su ejército… no volverá a crecer la hierba.

Porque a ver quién renacionaliza todo lo privatizado, deroga todas las leyes impuestas, restablece derechos, resucita muertos por la desatención sanitaria, o endereza las mentes devastadas por la reforma werteliana de la educación, los tajos a la cultura, o la información manipulada. La justicia para la que todo será delito y recurrir exigirá que te toque la Primitiva.

En ese solar en el que ya se está convirtiendo España piensan instalar un nuevo modelo de negocio: Casinos, con putas, croupiers y laxitudes todas. El único que puede florecer en un páramo. Para los ricos españoles y extranjeros que compren su ciudadanía a cambio de un dinero al que no se mira procedencia. La sacristía y el lupanar de la mano.

El año de Atila acaba. El próximo acaba en 13. Dice Merkel, la jefa, que será peor. Nosotros, con seguridad, seremos más pobres. Nuestro poder adquisitivo aún mermará más por las subidas de precios. Pero Mariano Rajoy y sus huestes siguen corriendo por las tierras de España y de Europa.

Buena entrada en ese año 13. Tomad fuerzas.

Rajoy: Del hostigado político de los recortes al hombre fuerte

La prensa conservadora española ha destacado con júbilo el artículo publicado por el periódico alemán ‘Süddeutsche Zeitung’ sobre Mariano Rajoy y su año de gobierno. Tras tantas críticas -y mofas incluso- de los medios internacionales más prestigiosos, este diario que pasa por ser serio y de tendencia socialdemócrata, habla del «milagro» operado por Rajoy en términos muy elogiosos.

Nuestro amigo Otis B. Driftwood ha tenido la deferencia de traducirlo completo. Vamos a leerlo, merece la pena.

DEL HOSTIGADO POLÍTICO DE LOS RECORTES AL HOMBRE FUERTE

Sus comienzos como presidente de España fueron malos: La economía se contrajo, cientos de miles de personas se echaron a la calle contra la política de recortes. Sin embargo, tras doce meses en el cargo el conservador Mariano Rajoy permanece indiscutido en Madrid; y no sólo por la debilidad de sus rivales.

Ni siquiera el Portavoz del partido gobernante en Madrid, el Partido Popular (PP), afirma que Mariano Rajoy sea especialmente querido por sus compatriotas. Según las encuestas el índice de popularidad del presidente conservador anda alrededor del treinta por ciento. Sin embargo en el PP no se preocupan por ello. Pues sus principales rivales políticos están incluso peor. El líder socialista de la oposición Alfredo Pérez Rubalcaba ni siquiera pasa la marca del veinte por ciento.

Y a Artur Mas, el jefe democristiano del gobierno regional de Barcelona, que exige la soberanía como Estado para Cataluña, la inmensa mayoría de los españoles le desea todas las desgracias de la Tierra porque quiere destruir la unidad de la nación.

Durante las fiestas navideñas del pasado año asumió Rajoy la sucesión de José Luis Zapatero, cuyos partido socialista perdió estrepitosamente las elecciones generales por su desconcierto ante la crisis económica. Rajoy se guardó para sí durante la campaña electoral de qué modo pretendía combatir la crisis. Pero cuando, tras pocas semanas en el cargo anunció un rígido programa de recortes, los medios de izquierda y liberales  Estallaron; la palabra «engaño electoral» surgió en los editoriales.

En verano todo parecía desbordarse

Así de mal comenzó Rajoy. Al principio le ayudó poco que sus ministros informaran del enorme déficit presupuestario, cerca del 9%, que había que reducir para que España no perdiera su solvencia internacional. Los comentaristas de la prensa económica internacional le describían como el capitán de un barco con vías de agua que era arrastrado de forma imparable hacia el remolino de la bancarrota estatal. Los indicadores económicos se contraían mientras que el paro ascendía hasta la cifra récord del 25%. El país aparecía como el niño problemático número uno de la UE.

Cuando en verano cientos de miles de personas protestaron en las grandes ciudades contra el paquete de recortes, a Rajoy le pareció que todo se desbordaba. Los sindicatos anunciaron un «otoño caliente» con una huelga general que pretendía echarlo del cargo. Su respuesta sonaba desesperada: «La mayoría silenciosa de los españoles no ve ninguna alternativa a nuestro programa de recortes».

Por esta frase cosechó Rajoy, a la vista de las masivas manifestaciones, sólo burlas. Sin embargo ahora, al final de su primer año de gobierno, todo parece indicar que tenía toda la razón en su estimación de la «mayoría silenciosa». El movimiento de protesta se ha debilitado y dividido, la huelga general del 14 de noviembre fue un revés para los sindicatos porque a la mayoría le dio bastante igual.

Cómo el reservado Rajoy ganó puntos

A pesar del impopular programa de recortes, el PP de Rajoy ganó sorprendentemente con autoridad en las elecciones regionales de Galicia, en Cataluña ha mejorado ligeramente sus resultados y se ha mantenido en el País Vasco. En la desconcertada oposición y en los medios se analiza cómo el cambio de tendencia ha terminado favoreciendo a Rajoy.

La razón más importante: el escenario de horror no ha aparecido. Aparte de eso, los socialistas (PSOE) no sólo no se han recuperado todavía del batacazo del año pasado, sino que tampoco han presentado ningún concepto de alternativa para salir de la crisis. Al jefe del PSOE Rubalcaba se le considera en el mejor de los casos como un zorro, pero raramente como un líder con autoridad.

Bien es cierto que Rajoy es una figura odiosa para la oposición extraparlamentaria. Sin embargo sus ataques le hacen poco daño a los ojos de la mayoría de sus compatriotas. Para éstos se trata de estabilidad. Su línea personal, que ha encontrado tras los primeros e inseguros meses, se corresponde de manera evidente con estas necesidades.

Es algo totalmente distinto a sus ruidosos predecesores, el conservador José María Aznar y el socialista José Luis Zapatero. A Aznar lo señalaban sus adversarios, no sin razón, como un gallo vanidoso; incluso consiguió llevar a su amigo político George W. Bush a la boda de su hija durante una visita oficial a Madrid, cuya fecha se colocó especialmente para ello. Pero principalmente la política económica de Aznar fue la que llevó a la burbuja inmobiliaria, que al reventar se llevó por delante al país.

Rajoy evita ahora en la medida de lo posible aparecer junto a Aznar. Y a Zapatero, el visionario y tribuno del pueblo caído en desgracia, simplemente ni lo nombra. No se ha dejado llevar por la tentación de imputar los grandes problemas de su gobierno a la política de deuda de su predecesor.

Hacia arriba o hacia abajo ¿Hacia dónde va?

En lugar de eso Rajoy habla sobre la crisis en plural: «¡Nosotros hemos vivido por encima de nuestras posibilidades! ¡Nosotros debemos hacer sacrificios juntos!» El jurista (es registrador de la propiedad) aparenta ser el mayor auditor de la nación, cita ejemplos de cifras como en la escuela secundaria popular (NdT: «Volkshochschule» en el original, algo así como una universidad laboral donde se aprenden oficios, idiomas y otras cosas). Habla un idioma claro sin imágenes emocionales. Tampoco eleva nunca la voz, da la impresión de estar siempre controlado. Si en alguna ocasión y excepcionalmente resulta polémico, lo es contra los separatistas en el País Vasco y Cataluña; y eso siempre llega bien a sus compatriotas.

En sus apariciones el espigado Rajoy encarna la distinción contenida, a través de la cuál los españoles tras su autorretrato se diferencian de otros pueblos mediterráneos. Lleva trajes muy elegantes y es un orador excelente. (NdT: he preferido traducir «Rhetoriker» por «orador» porque no estoy seguro de que signifique exactamente «retórico» en el sentido que entendemos en español. Lo dejo a vuestro criterio). Con habilidad delega la proclamación de las nuevas medidas de ahorro en sus ministros y permanece alejado de las cámaras hasta que la primera muestra pública de indignación ha disminuido.

Rajoy es un ejemplo de gallego típico. Para éstos la pomposidad de los madrileños es igual de extraña que la fastuosidad y prodigalidad de los valencianos. Aunque su partido está una y otra vez afectado por escándalos de corrupción, ni siquiera sus más acérrimos contrincantes insinúan que él pueda estar interesado en su enriquecimiento personal.

Marcados rasgos del carácter de la gente del rincón noroccidental de España con ese áspero clima atlántico son su fría sobriedad y su desconfiada reserva. Y se les repite que nunca dan a conocer sus intenciones. «Si te encuentras a un gallego en una escalera, nunca sabes si sube o baja», dicen los españoles de la costa mediterránea.

De este modo ha conseguido Rajoy, tras doce meses en el cargo, encontrarse como el hombre fuerte en Madrid. Para España no ha sido un buen año, sin embargo el batacazo de la economía está casi detenido. Rajoy dice: «¡Debemos seguir esforzándonos!»

Autor: Thomas Urban

*Thomas Urban, de 58 años, es el corresponsal de ‘Süddeutsche Zeitung’ en España. Su nombramiento debe ser reciente porque ni siquiera figura aún en su biografía. Una vida que arranca en Leipzig, Alemania del Este, de donde huyen sus padres poco después de su nacimiento.  Con numerosos premios y publicaciones, la mayor parte de su carrera la ha desarrollado como especialista en Europa del Este.