Rajoy se gusta

Rajoy ha hablado en unas jornadas organizadas por el semanario británico “The Economist”. Ha dicho por ejemplo que “el afán reformista ni se distrae, ni flaquea ni se agota”. “Hemos hecho mucho pero no es suficiente” .  “Aún queda mucho camino por recorrer”. “La reforma laboral deja ver ya su efecto en la economía”. “No he cumplido con mis promesas pero he cumplido con mi deber”. “España tiene la suerte de no tener partidos.. digamos, estrafalarios”.

 Como buena parte de lo que declaraba era a preguntas del editor de la revista británica, se ha felicitado de cómo le interpelaba: “Es reconfortante que a uno le hagan preguntas importantes”, ha comentado. ¿Ha olvidado que él no las permite a los españoles, que llega a hablar incluso desde un monitor?

Al final ha quedado muy satisfecho de su intervención: se ha dado un “muy bien”.

THE ECONOMIST: “Sí, una “Globocracia” de élite no elegida dicta la política mundial”

Ya no se esconden. No tiene por qué, nadie se les opone.

Lo escribe Steve Watson, citando un artículo de The Economist,  en el que, además, el semanario británico elogia que exista esa “Globocracia”.

Entresaco ideas:

El artículo, lejos de rechazarlo todo como una teoría de la conspiración, simplemente reafirma el hecho de que un club élite cosmopolita decide en reuniones secretas la política del mundo que esta “superclase” en el futuro próximo quiere habitar.

Dice que Bilderberg fue responsable por la moneda única europea, que acoge a los aristócratas y magnates más influyentes del mundo, así como un grupo selecto de periodistas representantes de los mega-medios corporativos que han jurado cumplir las normas de Chatham House, lo que significa que no se puede revelar ninguna de las “grandes ideas” que nacen en las reuniones.

“El mundo es un lugar complicado, con océanos de nueva información dando vueltas.” continúa: “Para ejecutar una organización multinacional, ayuda mucho tener una idea aproximada de lo que está pasando. También ayuda estar “entre amigos” en compañía de los demás “globocratas”. Por lo tanto, los financieros cosmopolitas de élite internacional, los burócratas, los jefes de la caridad y grandes pensadores, para conocerse y dialogar, acuden a estas reuniones de élite y/o forman clubes.”

Los clubes más influyentes, según el artículo, son el Club Bilderberg, el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), la Comisión Trilateral, el Fondo Carnegie para la Paz Internacional y el Grupo de los Treinta (G30). Ahora están desenmascarando su naturaleza secreta y revelándose al mundo. Las altas sociedades secretas se están abriendo”, reconoce el artículo.

(Aquí está completo)

(Gracias, una vez más, Trancos)

Por mi parte, esta misma mañana lo decía: ¿Qué mierda de democracia tenemos? Pues ya vemos, total. Es decir, de democracia nada.

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