Déficit: sacando del apuro al PP

Tenemos nuevo drama: el déficit se ha disparado al 8,5% que es mucho más del 6% que preveía el PSOE. Quienes más lo han incumplido han sido las comunidades autónomas y a la cabeza Castilla La Mancha, Extremadura y Murcia. El ministro Cristóbal Montoro apunta como responsables «a quienes ocupaban entonces la silla» (se refiere a 2011) y nos pide a los españoles que deduzcamos. Pues bien, a partir de Mayo, Dolores de Cospedal del PP, estaba sentada en Castilla La Mancha (cuando le queda tiempo entre entrevista y entrevista), y otros dos miembros de su mismo partido en la otras dos autonomías. Dado que el déficit es anual -no deuda acumulada- casi dos tercios de cada silla, y de otras sillas más que también se han pasado en los gastos, las ocupaba el PP. Que da igual, vamos, pero está feo eso de mentir con la “herencia”. Y eso que no paran de recortar.

Mira que me gustan poco las matemáticas, pero con gran espíritu colaborador voy a echar una manita al gobierno que se ve tan apurado con estos débitos. Por que resulta que reducir el déficit a lo que se han comprometido con Bruselas -que otra cosa es ese empeño de la UE azul que nos va a llevar a la ruina absoluta-, implica “ahorrar” 44.000 millones de euros, que lo sé, es una barbaridad. También podrían ingresar haciendo que los ricos pagaran los mismos impuestos que los demás, pero eso no se toca. Pues nos apañaremos con lo que tenemos…

¡Todos tranquilos! que no llegue la sangre al río. En el BOE figura cómo aprobamos el 30 de Diciembre de 2011, o sea el PP, una partidita de 103.000 millones de euros a los bancos. Con otra que ya figuraba dispuesta por el PSOE, se presupuestan para ellos casi 200.000 millones para este año. Y añadamos eso que llaman “saneamiento del sector financiero”, para el que han previsto creo recordar que otros 50.000 millones. Cinco mil millones se enterraron en la CAM, y así sucesivamente.

Aún hay más, los 13 mil millones para la Iglesia Católica. Y, si me pongo a pensar, todavía tendríamos más sitios… de donde hacer al  menos una sisa y un prorráteo para que… haya gente que se forre un poquito menos y al resto no nos expriman tanto. 

Pero no, pondremos los informativos, leeremos periódicos, y veremos al PP muy preocupado. Y, con ellos, muchos medios se echarán las manos a la cabeza. Y el gobierno dirá que hay que recortar –después de las elecciones andaluzas, eso sí-. De pensiones, subsidios de desempleo. De educación, de cultura, de ciencia, de sanidad… 

Y la mayoría de la gente -desempleada, acosada en el trabajo, o sin demasiados problemas- dirá: «Hay que sacrificarse. Este gobierno sí sabe lo que hace. Es la herencia. La culpa es de la España de Zapatero».

Hace falta ser idiotas ¿no?

Rajoy no sabe qué sociedad gobierna

Los políticos representan el tercer problema para los españoles, pero ellos se obstinan en que no querer enterarse. La ignorancia de su propia situación parece ser inversamente proporcional al número de votos obtenidos. En cabeza de la lista, por tanto, el PP seguido a corta distancia por el PSOE.

El Partido Popular de Mariano Rajoy ha salido de su cámara de criogenización absolutamente impermeable a nada que haya sucedido desde que entraron en ella, digamos en el tardío franquismo: Rajoy no sabe qué sociedad gobierna. Su equipo tampoco. Ahí está la clave que no veíamos.

Parecen creer que todos son como esos casi 11 millones que les votaron, la cuarta parte del país. Aún siguen pensando que se puede aporrear la disidencia harto justificada –caso de los recortes en Valencia que llegan hasta la calefacción de los centros escolares- y luego emplear las apolilladas tácticas de que entre los manifestantes había infiltrados y eran muy violentos. Llegar a asegurar incluso que no hay recortes. Que no es, lo que es. Pasen y vean, vamos.

Rajoy sale al exterior investido de presidente –con la añeja bandera de Gibraltar como estandarte para que no haya dudas- y se topa con que en los quioscos de Londres no venden ABC, La Razón o La Gaceta, sino periódicos que muestran la realidad, incluso algunos españoles. Y le da reparo que los extraños vean los rostros ensangrentados de los adolescentes. No, no, esta imagen de España no podemos dar. ¿Cuál? ¿La que también echa de la carrera judicial al Juez Garzón por haber tratado de investigar el franquismo y la corrupción? ¿La que da dinero público a los toros y se lo quita a la investigación científica?

La severa mamá Cospedal, la campechana Aguirre, o quien podría ser estampa del Opus, Fátima Báñez, siguen tratando a los españoles como a niños deficientes. O el cuasi defenestrado González Pons, aunque continúe exhibiéndose con la perenne sonrisa valenciana del PP, que es capaz de decir –al igual que Soraya Sáenz de Santamaría- una cosa y su contraria en un breve espacio de tiempo sin el menor rubor. Esto era ¡antes! del 20N naturalmente:

Otra sociedad que no conocen, ni parecen tener el menor interés en conocer, está informada por canales que no controlan y se comunica, relaciona conceptos, no se deja engañar, no ha germinado en la caspa y, sobre todo, no tiene miedo. Rajoy y su PP están cometiendo un gravísimo error al pensar que todo sigue como lo dejaron, como lo dejó el franquismo. Su despertar puede depararles amargas sorpresas. «El ciento por ciento» y el «todo el mundo» es un sueño, no es como lo imaginan en su cápsula.

Es un orgullo personal, por ejemplo, ver este libro como bandera en la manifestación de Madrid para apoyar a los estudiantes de Valencia.

Incautos los sigue habiendo. Como éste que llamó a uno de los mejores informativo de la radio: Asuntos Propios de RNE. Un chófer de famosos, pero “¡chofer de famosos, oiga!”, que soñó serlo también al calor del variado «pelotazo» levantino y ahora lo ha conseguido por su patetismo y desesperación.

La cámara de criogenización del PP y otros ejemplares

Lo escribí hace año y medio, y el tiempo ha venido a darme la razón. Mantenía entonces que el secreto mejor escondido del PP era esta cámara de criogenización, muy sofisticada, en contra de lo que pueda parecer. Conserva los cuerpos (con su cerebro dentro, naturalmente) a temperaturas superiores a 120 grados bajo cero, pero, a diferencia de las más comunes que aguardan progresos científicos para revivir a sus ocupantes, de ésta se puede salir en cualquier momento, completamente sano (o tal como se haya entrado, que tampoco hace milagros). Su fin principal, por tanto, es conservar en el pasado, detener el tiempo.

La primera pista sobre la criogenización del PP, nos la dio Mariano Rajoy hablando de El Tato, un personaje muy de moda en España cuando él entró por primera vez en la cámara cercano a su adolescencia, recuerdo que lo mencionaba mi abuelo. Cuando la abandonaba –antes de ser presidente porque ahora parece que se encuentra permanentemente en ella- iba soltando giros tan arcaicos como “de matute”, “escurrir el bulto”, “¿de qué sirve cambiar la peana sin cambiar el santo, “Una imagen vale más que mil palabras”, o “todo el mundo”, expresión, esta última, utilizada por Ortega y Gasset en 1930 para definir características del hombre-masa, vehemente apasionado de la mediocridad.

Ingenua de mí creía imaginé entonces un sistema de mantenimiento que tan sólo pretendía conservar las esencias de la tradicional derecha española. En períodos críticos, cuando soplaba algún viento de progreso- se llegaba a técnicas extremas: rebajar la temperatura, aumentar el tiempo de exposición, y dotar a la cámara de un dispositivo que recita el antiguo refranero español y que va directo al subconsciente. En la placidez del sueño –y del franquismo según reza de saludo Mayor Oreja, otro usuario destacado del congelador-, se escuchaba:

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

A enemigo que huye, puente de plata.

A otro perro con ese hueso.

En el país de los ciegos, el tuerto es el rey. (Éste en particular cala hondamente)

En casa del herrero, cuchillo de palo.

Más vale pájaro en mano que ciento volando.

Nadie tira piedras a su tejado.

Temprana es la castaña que por mayo regaña.

Todo depende del color del cristal con que se mire.

A buenas horas, mangas verdes.

A la fuerza, ni los zapatos entran.

En posteriores indagaciones hallé que, del rosario de frases, habían retirado –en estricta aplicación de la neolengua y el fomento de la memoria de pez- algunas que podían ser perturbadoras:

A caballo regalado no le mires el diente.

Bien predica quien bien vive.

Ojo por ojo, diente por diente

Al que buen árbol se arrima, buena sombra le cobija.

Cada palo aguante su vela.

En boca cerrada no entran moscas.

A mucho hablar, mucho errar.

Y héteme aquí que por la gracia de las urnas –y de una ley electoral muy bien pergeñada para el objetivo que dota de mayorías absolutas por el voto de un tercio de los electores, poco más de 10 millones de personas en todo el país- el PP ya ha salido de la cámara, incluso del armario. Aunque evidentemente la sigue utilizando de retiro espiritual y conservador de las esencias algunas horas al día.

A mes y medio de su toma de posesión han irrumpido en tromba desde el medioevo y las diversas dictaduras que nos han asolado para hablar de “Gibraltar español”, “nación española”, “aborto culpable” (y de momento sin hoguera reservada como manda la tradición a jueces que meten las narices donde no deben), sufridos palos del varón en “el entorno familiar”, comprensión a la «picaresca» (corrupción). supresión de educación en la ciudadanía y sí en el fervor religioso católico, moros (o cualquier extranjero no millonario) indeseables, ladrillo como fuente de ingresos a particulares, trasvases faraónicos, expurgación de sus bienes y derechos a la plebe, autoridad, mucha autoridad, y austeridad, mucha austeridad, aunque solo para la chusma del sistema (casi todos)… «como dios manda».

 

Aunque empiezo a sospechar la proliferación de cámaras de criogenización en todos los partidos –confirmada en el caso del “nuevo” PSOE- , sindicatos, organizaciones empresariales, profesionales y sociales, y la existencia de un inmenso congelador –que en este caso ya ni mantiene constantes vitales- de uso común en buena parte de la sociedad española. Y mundial, con excepciones.

Cada día más cerca de declarar la corrupción «bien de interés cultural»

La Fiscalía Anticorrupción ha decidido no recurrir la sentencia absolutoria de cohecho pasivo (soborno) a Camps y Costa. Argumenta que la ley del jurado le deja pocos resquicios. Es la primera medida que toma el nuevo fiscal del Estado nombrado por el PP, Eduardo Torres Dulce.

 De esta forma, el mismo hecho por el que se declararon culpables los otros dos imputados por recibir regalos de la tramaa cambio de favores , Campos y Betoret, queda impune en el caso de Camps y Costa.

Camps da gracias a La Macarena. La hermandad recibió un millón de euros de subvención de la rescatada CAM por orden de Camps

  Tras escuchar también a José Ignacio Wert, ministro de educación y alguna cosa más, hablando de apoyar con fervor y dinero público la fiesta de los toros, citando además argumentos que suponen un nuevo récord en su vertiginosa cadena de errores, estimo que cada vez estamos más cerca del premonitorio artículo que publiqué en El País hace más de un año:

LA CORRUPCIÓN ¿BIEN DE INTERÉS CULTURAL?

España fortalece sus tradiciones. A su vanguardia, el PP libra denodada batalla para que los toros sean declarados bien de interés cultural, patrimonio protegido por la UNESCO y anticonstitucional su prohibición. En consecuencia, ampara la fiesta en algunas de las comunidades que gobierna. Y no está solo, políticos de otros partidos y sectores de la cultura lo secundan.

En tales circunstancias, tal vez tenga sentido esta modesta proposición: ¿y si nos planteamos consagrar la corrupción como «bien de interés cultural»? ¿No les parece a ustedes lamentable que españoles de bien sean detenidos y hasta encausados basándose tan solo en indicios y pruebas? Piénsenlo, declarar la corrupción bien de interés cultural, también de interés turístico y hasta patrimonio nacional a proteger, no tendría sino ventajas. Se pueden esgrimir sólidos argumentos que fundamenten la propuesta.

La tradición, en primer lugar. Desde El Lazarillo de Tormes en el siglo XVI, sabemos que la corrupción es una de nuestras más arraigadas costumbres. Nobles y villanos, reyes y presidentes, han saqueado las arcas públicas y privadas durante centurias. España puede acreditar una gran tradición en esta práctica, y es sabido que nuestro país tiene un amor por sus tradiciones sin parangón. La corrupción es, pues, «un signo identitario del pueblo español».

Nacidos para la gloria. Los corruptos, como los toros de lidia y como los toreros, gozan de una vida singular, muy superior a la de sus congéneres. Reciben un trato exquisito. Y, a diferencia de los astados que mueren ensangrentados y de los diestros que pueden salir malparados, nuestros corruptos a gran escala suelen salir casi indemnes de las cogidas. Para ello existen expertos y caros abogados prestos al quite, el reglamento con sus lagunas y humana aplicación, la cuadrilla en apoyo solidario, la afición que les admira. De hecho, muchos españoles llevan un corrupto dentro, tanto o más que un torero.

Valores estéticos. La corrupción española también es una mezcla de danza, arte y virilidad. A lomos de coches de lujo y embutidos en trabillas italianas, oro y gualda perpetuos, presuntos corruptos bailan ante nuestros ojos, marcando sus soberanos genitales. Sus capoteos mediáticos nos embelesan, nos turban.

La trascendencia. Contemplar la corrupción sirve para descargar colectivamente sentimientos positivos y negativos que relajan el espíritu. Y en esa lucha, casi religiosa, entre el bien y el mal, vemos -irritados algunos, complacientes otros- el triunfo del mal y aprendemos la realidad de la vida.

Así que, una vez declarada la corrupción de interés cultural, turístico y patriótico, habría que aplicarse en su explotación económica. Convertir España en un gran parque temático y registrar la franquicia para exportarla a tantos países que nos siguen los pasos daría trabajo a incontables guías que llevarían a los turistas a contemplar los ladrillos del litoral que han edificado millonarias fortunas particulares, el cemento que embellece el interior, los campos de golf allí donde de natural no hay agua, los vertederos de basuras y escombros por doquier, un castillo con subvenciones fantasma, la noria de los eventos con comisiones dudosas, la montaña rusa del blanqueo de dinero negro o las administraciones de lotería donde se compran boletos premiados para eludir impuestos. Además de las infraestructuras necesarias -que reactivarían el sector de la construcción-, se crearía una industria del souvenir: talonarios, sobres bajo mano, material de espionaje, camisetas, jarras y llaveros con la efigie de las estrellas de la corrupción.

Apuntemos también la posibilidad de levantar escuelas y universidades de corrupción con todas sus materias específicas (cohecho, prevaricación, soborno, tráfico de influencias, fraude fiscal, oratoria demagógica). Y academias o seminarios para quienes solo desean aprender los mecanismos de la «economía sumergida», como cobrar facturas sin IVA y otras menudencias que detraen para el bien común casi el 25% de los ingresos del Estado.

Si consiguiéramos que hasta fuera protegida como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, la corrupción española homologaría a los grandes malversadores y especuladores mundiales. Agradecidos, dejarían de atacarnos.

Así que supongo que estarán de acuerdo en que se impone subvencionar -más aún- a los artistas de nuestra corrupción, no dejar que la fiesta muera. Sin apoyos, estos bravos ejemplares desaparecerían. España sería otra: honesta, responsable, culta. Irreconocible, en una palabra.

Cierto es que casi todos los organismos internacionales han constatado la correlación entre corrupción y deterioro de la democracia, y han llamado a atajar lo que, dicen, no puede contemplarse en ningún caso como comportamientos individuales desviados, sino como putrefacción del ordenamiento social. A gran o pequeña escala, afirman esos organismos, se roba el dinero de todos. Incluso aquí hay enemigos de tradición tan acrisolada. «La corrupción es incompatible con la democracia, hiere gravemente a los propios fundamentos del sistema», afirma Carlos Jiménez Villarejo, nuestro primer fiscal anticorrupción. Pero ¿a quién le importan todas estas jeremiadas?

En Las ciudades invisibles, Ítalo Calvino habla de un «infierno de los vivos» y sus dos formas de afrontarlo. Una, «volverse parte de él hasta el punto de dejar de verlo»; la otra, «buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacer que dure, y dejarle espacio». En esas está España: ¿parque temático u honestidad? No me discutirán que hay razones poderosas para optar por lo primero.

Fue alegre PERO fue buena

Hay veces que una imagen resume lo que uno piensa y siente, lo que se ha ido acumulando en los últimos días y bulle dentro. Y así me ha ocurrido con la viñeta de Forges. ¿Angustia? ¿Oscuridad? ¿Sabias palabras?… ¿Qué me dice Vd? “El buen nombre de aquella maña (vaya 🙂 ) yo tengo que defender”.

En la Jota de la Dolores se sintetizaban los males de aquella España que alumbró mi niñez. “Si vas a Calatayud pregunta por la Dolores que es una moza muy guapa y amiga de hacer favores”, la jota –dicen- recorre España. Le hacen películas para explicar que se trata de la calumnia de un admirador despechado, le componen una nueva letra que es casi peor. Nos cuentan que la jota mató a Dolores, maledicencia y oscurantismo que se prolonga en la pobre hija a quienes las malas lenguas le chafan los novios al explicarles “¿Sabes quien fue su madre? Dolores, la del cantar”, pero el desagravio es casi peor: “Fue alegre PERO fue buena”, interesante disyuntiva.

El PP quiere recuperar el concepto “nación española” y avanza que “Gibraltar es irrenunciable”. De momento, nos esperan días peores. La mayoría absolutísima de Rajoy le hace irrumpir con inusitada fuerza en el ideario más casposo de nuestra historia. Que 40 años no son nada. Ni Aznar llegó a tanto, aún no había triunfado el golpe neoliberal que facilita todo tipo de involuciones.

De vez en cuando, cada vez más de tarde en tarde porque sopeso el cariño inmenso que le profeso con lo que me revuelve, hablo con mi gran amiga desde la adolescencia. Es votante del PP. Se considera informada (se surte sobre todo de “debates” para elegir la opinión que coincide con la de ella). Admite que habrá más paro, suelta la letanía de que “no tenemos dinero”, y al argumentarle dónde está el dinero que sí hay (en la falta de impuestos a las grandes fortunas, evasión de capitales o economía sumergida) dice que es un gato a quien nadie pone el cascabel. Por aceptar, acepta que el PP miente al decir que desconocía el déficit, dado que procede de forma sustancial de las comunidades autónomas que controla. «No es mentir exactamente, es la jerga política», explica.

 Ahora bien, lo que a mi amiga le gusta, dice, es “la derecha”. No podía con la ideología de Zapatero que ella ve de ultraizquierda. Hubiera colgado por los pies a Bibiana Aído. Y es que la derecha tiene unos contradictorios conceptos sobre la igualdad y, por ejemplo, les preocupa sobre manera con quien se mete la gente en la cama. Los malos tratos son incidencias del “entorno familiar”. Todo “como dios manda”.

Dedico un amplio aparatado al franquismo sociológico en La energía liberada. A la influencia de la iglesia católica, la educación pasada y -lo que es peor- a la actual, a los datos de una vertiginosa derechización de la sociedad española que van reflejando las encuestas del CIS. Sin más detalles, alguien me dijo anoche que mi afirmación de esa pervivencia del franquismo es “la mayor estupidez que ha oído jamàs”.

Pero ahí está asaltando impúdico la convivencia. El “Gibraltar español”, el “una, grande y libre”, la autoridad, la firmeza, la efectividad de boquilla que se contradice con los hechos, la manipulación, el peligrosísimo populismo, el nacionalismo de vía estrecha. A mi admirado Antonio Forges también le preocupa. Pero mientras haya que defender honores y vivir de la apariencia y  “ser buena, aunque se sea alegre”, estamos salvados.

Tras la revolución francesa, los franceses llamaron a Napoleón. Volvieron a llamar a la derecha en aluvión después del Mayo del 68. ¿Qué hemos hecho para tener a “este” PP (porque hay otra derecha más civilizada) después y en el 15M? La deriva en su limbo de los presuntos socialistas influye, pero tiene que haber algo más, la caspa que afluye a la menor ocasión en España es muy preocupante. Times of trouble, mother Mary and her blessed mother. Por tanto tiempo… 

Entorno involucionista como dios manda

La nueva ministra de Sanidad, Servicios sociales e Igualdad, Ana Mato, se refirió ayer a un asesinato machista como “violencia en el entorno familiar”, según nota oficial de su departamento. Las críticas que tal actitud han provocado le ha llevado hoy a “rectificar” de este modo:

La terminología a la hora de designar a la violencia machista es «lo menos importante». «Lo que vamos es a seguir trabajando para que no haya ni una sola mujer, ni una sola persona, que muera a manos de personas de su entorno», ha concluido la ministra. Luego ha insistido en la denominación.

 Es uno de los muy alarmantes signos de involución que se detectan en el nuevo gobierno del PP. La mayoría absoluta de Rajoy le ha llevado desde los primeros momentos a ir mucho más lejos de lo que nunca llegó ni siquiera José María Aznar. Ese ejecutivo cuajado de lobbys de intereses privados o religiosos ultracatólicos, sin el menor pudor, no se había conocido en nuestro país desde el franquismo estricto.

 Muchos protestan, de hecho Mato se ha visto obligada a “rectificar”. Le recuerdan el Jaguar de la corrupta Gürtel que ella misma se encontró en “el entorno» de su hogar y que, bendito sea el señor, prescribió legalmente. Me ha gustado en particular quien se pregunta qué pasaría si, como ha sucedido este año con las mujeres en España, hubieran sido asesinados 60 políticos, 60 taxistas o 60 fontaneros.

No es casual. No es inocuo. El dios ultracatolico, el mismo que rigió en el franquismo, pedía callar ante los palos del amo y esposo. Matrimonios indisolubles que la mujer abnegada debía sostener, sufriendo en silencio, en su sagrado papel de esposa.

Pero, frente a quienes protestan, están los que han encontrado el escape perfecto para afianzar la involución que anida en sus corazones. En La energía liberada, cito el franquismo sociológico como uno de los cimientos defectuosos esenciales que nos han impedido progresar. Ése que nunca pagó sus culpas como no ha ocurrido en ningún otro país que llegara a ser después democrático, como presuntamente ocurre en España. De hecho, lejos de plantearse responsabilidad alguna por un golpe de Estado, 40 años de dictadura, y más de 35 de copar centros de decisión, sus herederos se sitúan de nuevo en puestos de poder. Por los votos de quienes fueron educados en la ignorancia y el servilismo y no tuvieron criterio para pensar de forma autónoma.

Al PP le gustan mucho los eufemismos, la neolengua. El “al pan, pan, y al vino, vino” de Rajoy se convierte a las primeras de cambio en una recesión a la que el ministro De Guindos llama “crecimiento negativo” –con un par-, y que evidencia que la solución a la crisis que prometía el PP es otra falacia tal como muchos avisamos. Los recortes salvajes en nuestro nivel de vida es lo único que no será mentira.

En la misma línea, la violencia machista pasa a ser un pecadillo de salón en “el entorno del hogar”. Un hogar por cierto, en el caso de la mujer muerta que hoy nos ocupa, en el que el marido español de 71 años se había ¿comprado? una esposa rusa de 33 y cuando se enfadó la mató. Como dios manda.

   ¿No sabíais que votar al PP era votar todo esto? algunos sí,  a conciencia, y por eso están encantados. Salvo el Tea Party que forma parte -pero no es al completo- del Partido Republicano estadounidense, no hay partido conservador tan retrógrado como el español en todo el mundo. Ni sociedad que lo sustente, desde luego. Tolerar esto puede marcar un camino sin retorno, que bien dificil encauce tiene ya a estas alturas de la Historia de este desgraciado país.

    Cómo estará de turbio el ambiente que, según cuenta Ignacio Escolar en Estrella Digital, el Rey (que reina pero no gobierna, que es inviolable y cuyos «la justicia es igual para todos», a pesar de ello, son ampliamente aplaudidos)  ha presionado para el nombramiento de Pedro Morenés como ministro de Defensa, consejero de empresas de armamento, fabricantes de misiles y hasta de bombas de racimo.

Un gobierno como dios y los mercados mandan

Rajoy jura ante la Constitución, la Biblia y un crucifijo.

Mariano Rajoy, Presidente

Soraya Saénz de Santamaría, vicepresidenta primera y portavoz del Gobierno y ministra de presidencia.

Economía y competitividad, Luis De Guindos, el último presidente de Lehman Brothers España, exponente del inicio de la crisis por su derrumbe en 2008.

Hacienda, Cristóbal Montoro.

Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo

Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón;

Fomento, Ana Pastor.

Agricultura y Medio Ambiente, Miguel Ángel Arias Cañete.

Defensa, Pedro Morenés, consejero de un par de empresas privadas del sector. Y con un agujero negro en su pasado.

Interior, Jorge Fernández Díaz.  También con serios lamparones en su perfil.

Agricultura, Miguel Arias Cañete.

Empleo, Fátima Báñez.

Industria, José Manuel Soria.

Sanidad, servicios sociales e igualdad, Ana Mato. Relacionada con la trama Gürtel no fue imputada por prescripción del delito.

Educación, cultura  y deportes José Ignacio Wert, democristiano y profundamente neoliberal. En La Energía liberada incluí sus opiniones sobre los indignados y ATTAC.

Que nos pille confesados como «dios manda»

Rajoy en Valencia. Foto: EFE

Rajoy en Valencia /13/11/2011) Foto: EFE

El programa del PP explicado por el Presidente balear José Ramón Bauzà (visto por rinze y escolar)  

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Preferimos a los clásicos. De entre las muchas sugerencias, opto por la de Pablo Gómez.  

Por dios ¡Qué escandalo!

Pues resulta que esta estatua estaba “a la vista de los niños que juegan en la plaza” y, nada menos, que “al lado de una Iglesia”. El ayuntamiento de Arenas de San Pedro (Ávila) ha retirado la obra, realizada por Fernando Sánchez Blanco, en hierro, por 7.500 euros, a cargo del plan E, y recreando el ‘El baño de Ataecina’, que muestra a dos dioses vettones desnudos. Ataecina se bañaba con otro dios: Vaelico, y sin ropa en lugar de con traje de neopreno. El consistorio la ha considerado “de mal gusto, pornográfica y sexista”. Sexista a pesar de que es Ataecina la primera en chapotear mostrando su iniciativa ¡Un respeto!

Los vettones  eran un pueblo prerromano de la cultura celta que habitaba el oeste de la Península Ibérica. Su asentamiento se produjo entre los ríos Duero y Tajo, principalmente en el territorio de las actuales provincias de Ávila, Cáceres, Salamanca, Toledo y Zamora, leo. Ataecina, una de las deidades ibéricas más importantes: la diosa del renacer, la primavera, la fertilidad, la naturaleza, la luna y la curación. Y Vaelico un dios sin wikipedia. Nada menos que cinco siglos antes de la Era Cristiana, dicen que se creía en esto en una España con imaginación. Al menos, gracias al PP, muchos lerdos en la materia nos hemos enterado de su existencia, que se tranquilice el escultor.

 Eso sí, el ojo turbio que todo lo ve sucio tiene ilustres precedentes: Bush y varios republicanos norteamericanos y el gran Berlusconi padecen la misma enfermedad, y también retiraron estatuas, esculturas y pinturas al considerarlas pornográficas. Y en la Edad Media (ésa que en parte de España dura desde su inicio hasta previsiblemente el año 2020 como mìnimo) fue un festín, caparon a un montón de imágenes.

Pero no dejo de mirar la estatua: realmente es un escándalo. La que nos espera, si Ataecina no lo remedia.

¿Y si ponen en su lugar la mantilla y la peineta de Cospedal? igual se las presta por vecindad, común pasado vettón  y afinidad por parte de partido político.

El PP avisa

En cuestiones éticas y delictiva corrupción:

  El PP negocia con Camps que acepte pagar la multa por el cohecho impropio (es decir, soborno, hablando en plata) y así se libra de verlo sentado en el banquillo durante la campaña electoral. Valencia tendría así un presidente oficialmente culpable, corrupto y mentiroso, pero los votantes del PP no lo verían en directo mientras meditaban qué papeleta introducir en la urna. Genial Javier Pradera cuando escribe –sin haberse servido aún el desenlace que cocina el PP-: “Y Esteban González Pons, que anunció hace cinco meses su propósito de “poner las dos manos sobre el fuego” por Francisco Camps, correría el peligro de ser ingresado en la unidad de grandes quemados de algún hospital”.

Aceptado el cohecho, el Juez en buena lógica seguirá investigando las consecuencias de ese pago en trajes: los miles de millones que se llevó del erario público la trama Gürtel. Pero el problema puede esperar porque la memoria del votante conservador es corta.

En política económica:

Rajoy ha declarado que prevé un primer año en el poder con huelgas y protestas por su ‘plan de choque’.

«Las medidas serán duras y tendremos problemas con mucha gente, pero entenderán que vivíamos por encima de nuestras posibilidades. Los españoles lo entenderán», dice un dirigente del partido. Es decir, que convencerán a personas sin criterio de lo que se resume en: “Han vivido por encima de nuestras posibilidades”. Ellos, la inmensa cuadrilla de políticos y poderes financieros que nos exprimen. Fernando Berlín da más detalles del programa oculto del PP que, encima, ha contado solo a corresponsales extranjeros.

Eso sí, conociendo a nuestros clásicos lo presumible es que las protestas se zanjen «con autoridad», no estas «melindres» que ha empleado el PSOE con los indignados.

 Modelos:

David Cameron es el de Rajoy según contó con arrobo. El que cuadriplicó las tasas universitarias para que solo estudien los ricos, el que ha conducido a Gran Bretaña a récords impensables de paro, el que ha reducido la excelente calidad de vida de los ingleses.

… Aquél que se llevó de íntimo colaborador a un periodista del sensacionalista News of the World y está enfangado en el escándalo de las escuchas.

Un modelo «excelente» que en efecto tiene grandes réplicas en España, cuando Cospedal ficha a Nacho Villa de la COPE para dirigir la TV de Castilla-La Mancha, o mantiene ciertas líneas editoriales en las de otras autonomías. No sólo atañe al PP este problema, la concomitancia de periodismo y política en España es preocupante. Lo mismo que el poder de cierta prensa, tan amarilla como los tabloides británicos.

La envidiable diferencia es que la democracia británica está interrogando, con agudeza extrema, a los autores de los delitos y del envilecimiento del sistema en el Parlamento.