Dan ganas de gritar como Yoko Ono

30 millones de parados se ha llevado la crisis. La de los bancos ya está resuelta, pero la del empleo tardará años. Creen que 7. ¿Con qué indicios? En España los hogares considerados integrados (eso de la familia supuestamente tradicional) han pasado de ser el 49% al 35% desde que la suciedad de la especulación con aire hundiera el sistema para todos menos para los causantes de la quiebra. Felipe González dice que “nada sustancial ha cambiado en el comportamiento real de las entidades financieras, salvo para cortar créditos a la economía productiva”. O sea, oportunidad de “ajuste” aprovechada.

Muy malito está el mundo, por éstas y muchas más cosas. Pero hay quien saca provecho de él de mil formas. Os traigo un ejemplo paradigmático. Hubo una mujer llamada Yoko Ono por la que, incomprensiblemente, el creador de «Imagine» se perdió a sí mismo, y, con él, a los Beatles que no eran poca cosa. Podría pensarse que como espoleta de una deriva que iba a generalizarse.

Pues bien, los regentes de una institución cultural de tanto prestigio como el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el MOMA, han abierto sus puertas a la “perfomance” de la soprano Yoko Ono –que aún vive y tiene poderosos contactos-. Le habrán pagado sustancialmente y le han permitido que, orgullosa, inmortalice su paso por uno de los más grandes templos de la calidad.

La actuación de Yoko Ono en el MOMA aparece como un símbolo del tiempo actual. Si la vida no fuera en el fondo tan maravillosa, darían ganas de imitarla. Incluso gratis.

No sabes cómo sufrí

   «He estado en el centro del huracán y no le deseo a nadie algo tan duro como lo que he sufrido luchando contra la peor crisis en 80 años. Pero me voy satisfecho por el gran honor y el orgullo de ser ministro, algo que cuesta pensar que te vaya a pasar a ti«.

 «Me ha tocado sufrir mucho en silencio. El primero que tenía que leer cada día en el móvil a las ocho y media de la mañana las cifras del paro era yo, y a mí me correspondía hacerles frente. Pero siempre me sentí apoyado por el presidente, con el que mantengo una relación personal muy cordial, como me demostró en la conversación que mantuvimos el pasado 20 de agosto, cuando le comuniqué mi decisión de irme. Su respaldo ha sido especialmente importante desde la discreción, cuando sonaba el teléfono con un número desconocido y aunque ya sabía que era él le preguntaba, ¿eres tú presidente? Esos 15 minutos de charla eran muy reconfortantes».

Esto y más en la premier: «He estado en el centro del ojo del huracán. No le deseo a nadie lo que he sufrido«.

“En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia” “Con el tiempo, todo puesto de una jerarquía tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones”.

  Principio de Peter 1969

 “Las compañías tienden a ascender sistemáticamente a sus empleados menos competentes a cargos directivos para limitar así la cantidad de daño que son capaces de provocar”.

Principio de Dilbert 1990

Los bandoleros del Siglo XXI

Los bolsillos de los ciudadanos anónimos corren cada día más peligro. De lo particular a lo general, todas las noticias apuntan al mismo objetivo: esquilmar a quien lo permite.

ESPAÑA:

El 43% de los españoles justifica el fraude fiscal. Es cierto que ello implica que el 57% no lo aprueba en ningún caso, pero el conjunto ofrece una abultada mayoría de corruptos. Lo realmente llamativo es que la mitad exactamente de los empresarios, el 50%, ve lógico hacer trampas para esquivar a Hacienda. Y también los llamados profesionales, casi en el mismo porcentaje. Como no parece coherente pensar de este modo y pagar escrupulosamente los impuestos, cabe deducir que media España está robando a la otra (que así se traduce no cumplir con las obligaciones fiscales).

EUROPA:

Bruselas” propone la creación de un nuevo impuesto europeo para sufragarse. Pero ya, lo estudian a la vuelta del verano. Quieren liberar a las naciones de tanto gasto y por eso piensan en que paguemos directamente nosotros la eficaz burocracia de la UE. “Con el impacto de la crisis algunas naciones quieren liberarse de la carga. Eso abre la puerta a pensar en recursos propios que no sean reclamados por los ministros de Finanzas«. Así lo ha declarado el comisario europeo de Presupuesto, Janusz Lewandowski al diario ‘Financial Times Deutschland’. No es que no sea nuestro dinero el que tienen los ministros de Finanzas, pero si lo sacamos físicamente de nuestro bolsillo nos sentiremos más responsables y europeos.

MUNDO:

Las multinacionales son responsables de dos tercios del fraude fiscal global”. Lo ha dicho Jean Merckaert, del Comité Católico contra el Hambre y para el Desarrollo (CCFD). La manipulación de las operaciones comerciales con fines contables podría suponer el 65% de las fugas ilegales de capitales, según un resumen de la Red Europea sobre la Deuda y el Desarrollo (Eurodad), frente al 35% para las actividades criminales y el 5% para los pagos ilícitos.

En este clima, África redobla, con el neoliberalismo triunfante, su carácter de Edén para los especuladores. Falta de controles y constante eliminación de factores de protección. Atención a estos datos:

  • Las salidas ilegales de capitales habrían supuesto 1,8 billones de dólares durante los últimos 40 años. Datos del Global Financial Integrity sobre las cifras de la evasión fiscal en el continente africano. Cantidad que podría cancelar –estima este organismo- la deuda externa de 250.000 millones de dólares y dejaría a disposición casi 600.000 millones de dólares para luchar contra la pobreza y promover el crecimiento económico.
  • En 1999 el semanario inglés The Economist estimaba que los dirigentes africanos, sólo ellos, poseían entonces 20.000 millones de dólares colocados en cuentas bancarias y únicamente en un paraíso fiscal: Suiza. Del resto, ni se habla.
  • Algunos países africanos, libres de cualquier control de la OCDE (que los «olvida»), «sienten la tentación de ‘ir por libre’ y convertirse en paraísos fiscales para atraer a los inversores deseosos de librarse de los impuestos”, cuenta en esta ocasión la red Tax Justice Network for Africa.
  • Ghana es el nuevo laboratorio. El 50% de los impuestos sobre las empresas internacionales que operan en el país –es decir, más de 125 millones de euros anuales- ya se escapan del Estado.

Todos estos datos sobre el robo global, figuran en este interesantísimo artículo publicado en ATTAC por Jean-Christophe Servant de Le Monde diplomatique.

Mi abuela, la pobre, llevaba sus escasos ahorros, colgados siempre que salía a la calle de un curioso artilugio llamado faldriquera. Santa ingenuidad, que diría mi amigo José Antonio Rodríguez.

Ya estaba escrito

1993. Enero. Conferencia en Washington de altos protagonistas mundiales: ministros, presidentes de Bancos Centrales y economistas. Habla el anfitrión John Williamson, el economista que en 1989 elaboró el Consenso de Washington, un decálogo de medidas para América latina, basado en el modelo de equilibrio competitivo de la economía de mercado que, en la década del 90, operó en los países de la región bajo una fórmula infalible: “Estado mínimo y mercado libre, sin trabas”… y que los llevó a la ruina:

 “Habrá que preguntarse si podría tener sentido la provocación deliberada de una crisis para eliminar los obstáculos de carácter político que se le pueden presentar a la reforma. En Brasil, por ejemplo, se ha sugerido en algunas ocasiones que valdría la pena avivar un proceso de hiperinflación si con ello se asusta suficientemente a todo el mundo para que se acepten los cambios”.

   1993. Febrero. Canadá (como tantos otros antes… y después) se encuentra en una “catástrofe financiera”. Es lo que aseguran los medios informativos del país e “informes” exteriores muy críticos con su situación económica. “La expresión “el muro de la deuda” irrumpió súbitamente en nuestro vocabulario. Lo que se quería decir con ella era que, aunque la vida parecía cómoda y pacífica en el presente, Canadá “gastaba muy por encima de sus posibilidades” y, en breve, poderosas compañías de Wall Street como Moody´s o Standard and Poor´s iban a reducir la calificación de nuestro crédito nacional, que pasaría de nuestro inmaculado “status” de “triple A” a otro mucho más bajo. Cuando esto sucediera, los inversores no harían otra cosa que “retirar su dinero” de Canadá para llevárselo a otro lugar más seguro. La única solución, se nos decía, era recortar radicalmente el gasto en programas como el del seguro de desempleo y el de sanidad. Y eso, precisamente, fue lo que hizo el Partido Liberal pese a que acababa de ser elegido con un programa electoral en el que propugnaba como prioridad la creación de empleo. La versión canadiense de la “política del vudú.” (Se refiere a los gobiernos progresistas que cambian su política hacia el neoliberalismo, “obligados” por las circunstancias). Después se comprobó que la “sensación de crisis” en Canadá había sido cuidadosamente alimentada y manipulada por un puñado de “think tanks”, subvencionados por los principales bancos y empresas del propio país. Había sido una maniobra neoliberal. Una más.

Fragmento de “La doctrina del shock” de Naomi Klein. Publicado en 2007, antes de que se desplomaran las torres financieras y a todos –unos más que otros- nos sacudiera “la crisis”.

Mucho antes, en 1940, John Ford dirigió “Las uvas de la ira” de John Steinbeck.

¿Nos comerá el lobo feroz?

Érase una vez un señor llamado Milton Friedman, pariente cercano de Adam Smith, cuyas políticas económicas  irían abriéndose paso tras el crack del 29 y la Gran Depresión, que, con tan mala fortuna, había propiciado -entre otros factores- la misma doctrina que iba a imbuirle: monetarismo, neoliberalismo. Y otro señor que respondía al nombre de John Maynard Keynes, partidario de un capitalismo humano con control del Estado (un mayor intervencionismo) que después del gran fiasco económico, el consiguiente auge de los fascismos, y la guerra mundial, inspiró el “new deal” norteamericano y el “plan marshall” para la Europa destruida. Gasto público para reactivar la economía. Desde entonces hay dos formas de ver el capitalismo. Pero los Chicago Boys de Friedman (primos aventajados de sus predecesores) entraron definitivamente en acción en los setenta hasta llegar a su absoluto triunfo -por el momento- en el mundo actual.

Este cuento tan apasionante lo conocéis muchos, claro está, pero la derecha dispone de otra versión que parece enganchar más al personal. Y lo que es más asombroso, de una práctica derrochadora, nula acción sobre la creación de empleo, privatizaciones de servicios públicos esenciales que dañan las prestaciones, sin contrapartidas sociales, que contradicen absolutamente sus teorías. Y nadie se inmuta.

“Una de las ideas más dañinas que las derechas en la Unión Europea (Merkel, Sarkozy, Rajoy) están proponiendo es incluir una enmienda en la Constitución de sus países que prohíba al estado tener déficits públicos. Se argumenta que los estados tienen que comportarse como las familias y que, por lo tanto, no deben gastarse más de los que ingresan. Esta postura, ampliamente extendida en medios conservadores y neoliberales, se basa en varios errores. Uno de ellos es que desconoce el comportamiento económico de las familias. En realidad, las familias se endeudan constantemente. Muy pocas son las familias que cuando compran una vivienda o un coche, por ejemplo, pagan su coste total en efectivo. La mayoría se endeuda. Sin endeudarse, las familias no podrían mantener sus niveles de vida. Pues lo mismo ocurre con el Estado. De ahí el déficit y la deuda pública”. Así comienza un extenso artículo -«La última «boutade» económica de las derechas«- de Vicenç Navarro, Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University y, sobre todo, otro empecinado activista en eso de clamar en el desierto.

 “Pues lo mismo ocurre en el caso de los Estados”, dice Navarro. “Los estados pueden endeudarse para pagar los recortes fiscales que benefician a los ricos (como ha ido ocurriendo en gran parte de los países de la UE, incluyendo España, donde las reformas fiscales regresivas han beneficiado a las rentas altas y al mundo financiero y empresarial, siendo ello una de las causas del crecimiento de la deuda pública. Esta es una deuda no productiva, pues se ha generado para proteger las rentas de los ricos. Pero los estados pueden endeudarse para invertir en infraestructuras físicas y sociales necesarias para incrementar la productividad, el crecimiento económico, la creación de empleo y el estándar de vida presente y futuro”.

Después distingue entre dos conceptos fundamentales: deuda bruta y deuda neta. El tamaño de la deuda pública no es el indicador más importante del endeudamiento público de un país, pues la única deuda de la que el estado tiene que pagar intereses es la que se llama deuda neta, es decir, la deuda pública (los bonos del Estado) que generan intereses que el Estado debe pagar a los inversores privados que la poseen. De ahí se deriva que la información más importante no es la deuda bruta (que es la que constantemente se cita), sino la deuda neta. Japón tiene una deuda bruta que representa el 225% del PIB, y en cambio tiene que pagar unos intereses de sólo un 2% (España tiene que pagar unos intereses del 3,6%), y ello como consecuencia de que la deuda neta es muy inferior a la bruta.

Nos cuenta que los Estados disponen de la posibilidad de imprimir dinero a través de sus Bancos Centrales para pagar sus deudas. Pero, oh, maravilla, el Banco Central Europeo ha cambiado recientemente su misión: “es el que imprime el dinero y lo presta a los bancos pero no a los Estados, siendo el único Banco Central entre los Bancos Centrales de las grandes economías que no tiene tal responsabilidad. Tanto el Banco Central Estadounidense (The Federal Reserve Board) como el Banco Central del Japón, o el Banco Central de Gran Bretaña, imprimen dinero que los estados utilizan para pagar sus deudas”, afirma Vicenç Navarro.

De alguna manera es la política keynesiana la que está intentando aplicar el EEUU de Obama con buenos resultados hasta el momento. Pero hoy leemos que no, que EEUU «no remonta el vuelo«. Los últimos datos cuestionan el vigor de la recuperación y azuzan el debate sobre la efectividad de los multimillonarios estímulos, nos dicen. De cualquier forma están hablando de cifras de crecimiento del 3%, que para nosotros quisiéramos en la Europa cercenada por «Bruselas» y «los mercados». Pero buscamos la letra pequeña, las causas del problema norteamericano: la falta de recuperación en el mercado inmobiliario y la escasa concesión de créditos. Acabáramos.

Casualmente, los bancos andan reunidos por encargo del G20, muy discretamente, para ver cómo encauzan su futuro, el suyo. Juez y parte, apuestan porque su regulación sea más suave de lo pretendido: “imponer nuevas e inmediatas exigencias podría frenar la recuperación económica por la urgencia del sector para adaptarse a esas nuevas normas”, dicen algunos. Ya, si añadimos quién tiene los pisos, y quién los vende más caros, pues igual no dormimos, con este calor además. No vendría mal para oír roncar o aullar al lobo. Porque probablemente es él quien ocupa la cama.

(Gracias David por tus estimulantes conversaciones 🙂 )

La terapia del shock

«Ya no hablo con periodistas», dijo la voz tensa que se oía al otro lado del hilo telefónico. Y luego una diminuta ventana de esperanza: «¿Qué quiere?».

Me doy cuenta de que tengo unos veinte segundos para convencerla, y no será fácil. ¿Cómo puedo explicarle a Gail Kastner lo que quiero de ella, el viaje que me ha llevado a llamar a su puerta?

La verdad suena tan extraña: «Estoy escribiendo un libro sobre el shock. Y sobre los países que sufren shocks: guerras, atentados terroristas, golpes de Estado y desastres naturales. Luego, de cómo vuelven a ser víctimas del shock a manos de las empresas y los políticos que explotan el miedo y la desorientación frutos del primer shock para implantar una terapia de shock económica. Después, cuando la gente se atreve a resistirse a estas medidas políticas se les aplica un tercer shock si es necesario, mediante acciones policiales, intervenciones militares e interrogatorios en prisión. Quiero hablar con usted porque creo que es una de las personas que ha sobrevivido al mayor número de shocks. Usted fue víctima de los experimentos clandestinos de la CIA con electroshocks y otras “técnicas especiales de interrogatorio”. Y por cierto, creo que los frutos de las investigaciones para las cuales usted fue una cobaya humana se están utilizando con los prisioneros de Guantánamo y Abu Ghraib». La interlocutora de Klein, Gail Kastner, había sufrido no menos de un centenar de electroshocks. Se postulaba como una excelente testigo para conocer sus efectos.

Parece mentira que Naomi Klain publicara en 2007 (antes de la debacle financiera), todo un tratado de lo que se avecinaba: “La doctrina del Shock”, y shock produce releerlo. Su premonición se está cumpliendo, dirán los menos informados. Pero no es difícil vaticinar cuando –tras investigar- se poseen datos y se observan conductas.

Los seguidores de Milton Friedman –en perenne lucha contra las teorías keynesianas de un capitalismo controlado y humano- han triunfado. Todo golpe profundo que sacude las estructuras personales deja anonadado un tiempo. Todos lo hemos experimentado. Nunca somos tan vulnerables como en ese momento. Quienes nos quieren, los especialistas –si decidimos acudir a ellos-, tratarán de hacernos reaccionar buscando que el dolor y el desconcierto se salden de la forma más positiva para nosotros. Pero no siempre es así. Naomi Klein cita a Ugo Cerletti, psiquiatra, acerca de su «invención» en terapias de electroshock,diciendo:

» Fui al matadero para observar lo que llamaban «matanza eléctrica» y vi que fijaban grandes tenazas metálicas en las sienes de los cerdos, cuyos extremos estaban conectados a una corriente eléctrica de 125 voltios. En cuanto los cerdos tocaban las tenazas, caían inconscientes, se ponían rígidos y al cabo de unos segundos empezaban a convulsionarse como hacían nuestros perros cobayas. Durante este período de inconsciencia (coma epiléptico) el carnicero mataba y sangraba a los animales sin dificultad alguna».

Estaríamos por tanto en la segunda fase, en el segundo shock (el que ha visto sacudidas las estructura económicas y ha afectado a nuestra forma de vida y nuestro futuro)  y… en su «terapia». Shock y terapia que tratan de vaciar la mente, para introducir un disquete nuevo. Muchos políticos, Zapatero desde luego, parecen haber engullido el producto.

“Os exprimiremos hasta la saciedad y luego os llenaremos con nuestra propia esencia”. George Orwell, 1984.

Por primera vez en la historia cuentan con la ayuda de un instrumento esencial:  la comunicación masiva que -a sabiendas o como tontos útiles y utilizados- difunde intensamente el mensaje. Ésa es la diferencia, de resultados impredecibles.

La protesta, la contestación, se salda en la teoría de la doctrina del shock de Naomi Klein, con el tercer shock:  uso de la fuerza. El crack del 29 desembocó en una guerra mundial. Es un hecho.  Y pone realmente los pelos de punta que Durao Barroso, Presidente de la Comisión Europea, haya mentado los golpes militares si no se aceptan los postulados del mercado.

¿Ciencia ficción? Ya nos gustaría. La demostración empírica precisa conocer en las propias carnes el problema en este caso. Pero se multiplican los datos sospechosos. Una investigación del Washington Post habla hoy del espectacular aumento de los servicios de seguridad sin control en EEUU desde el 11S. Y Michael Hudson, nos cuenta ¿una anécdota?: La Universidad de Chicago (la que vio nacer a los Chicago Boys del neoliberalismo basado en Friedman) ha encargado la remodelación del edificio del Seminario de Teología de Chicago para convertirlo… en la sede del Instituto de Investigación Económica Milton Friedman. La nueva religión, la que, como todas, se basa en “creencias” no demostradas, incluso que contradicen la realidad. «El libre mercado se regulara solo». «La intervención estatal es la que crea bolsas de pobreza». «La “libertad” (de mercado) es la clave». Y, si no aceptas sus mandatos inapelables, se hace “algo” para reeducarte. Por desgracia, hoy, la mayoría de la población –políticos y medios informativos incluidos- parece estar sobradamente reeducada.

  Gail Kastner resistió. Sobrevivió cuerda (aunque con secuelas) a un centenar de electroshocks con sus electrodos y descargas bien palpables. Los cerdos del matadero, no.  Y es bastante alentador conocer estos dos datos.

1990, la revolución de la banca española

En 1990, hace 20 años, los bancos españoles iniciaron una revolución con las llamadas “supercuentas”. En realidad lo hizo el Santander, el peor situado entre los grandes, y hoy –casualmente– el primero de ellos. Un avispado gestor, José Ángel Sánchez Asiaín, había sacudido poco antes los cimientos de los chicos de Neguri, desde la otra orilla, propiciando –a costa de su carrera- la fusión entre el Banco de Bilbao y el Vizcaya. Fue un pionero de las fusiones –con la mejor intención pienso- que en EEUU lograrían cambios legislativos hasta llegar al vía crucis que nos han hecho –y nos hacen- padecer.

Los bancos españoles en 1990 llevaban 5 años con cifras récord de ganancias –hasta del 47% más que el ejercicio anterior-, lo que nos sorprendía a algunos con un gobierno socialista –el de Felipe González-.

Este reportaje me parece muy revelador –es el tramo final-. Las condiciones en las que operaban los bancos españoles en relación con el resto de los europeos (ley del embudo). El desmadre español de las sucursales bancarias. Ya os recordé que España ha venido siendo el país con más oficinas de este tipo ¡del mundo! El del endeudamiento privado. La elevada cuantía con la que nos prestaban el dinero (hubo épocas en las que llegaron al 27%, como se ve en el minuto 5,42), comparados con Europa. O la aparición de rostros que luego serían decisivos. Y, quizás, sobre todo, lo poco que nadie recuerda ya aquella «revolución histórica» que, probablemente, sí lo fue de otra manera.

Recién derribado el Muro de Berlín apenas nadie cuestionaba las bondades del liberalismo y, tanto los consumidores, como yo misma en la conclusión, nos creímos -con patética ingenuidad- que la banca renunciaba a parte de sus ingentes ganancias para modernizarse y dar mejor servicio a la sociedad. Remuneraban las cuentas hasta con el 14% de interés ¿dónde, por ejemplo, se encuentra esa rentabilidad segura ahora?

 

Reventemos el Monopoly

He de hurgar por webs que no son de difusión masiva para encontrar datos de lo que está pasando en las cloacas del sistema, que, a la vez, son sus motores. Este domingo -al parecer, otras fuentes dicen que fueron heridos-  un centenar de personas murieron en Bangladesh en las manifestaciones para pedir un salario digno. Y no lo he visto acaparando titulares. A Sara Carbonero y Victoria de Suecia, sí.

Manifestaciones de trabajadores textiles en Bangladesh (2006, desde entonces protestan)

A Bangladesh le llaman “la sastrería de occidente”.  Allí se cose para las grandes cadenas de ropa. El 40% del vestuario que venden las marcas españolas, por ejemplo, lo confeccionan en países donde no hay garantías de respeto a los derechos laborales, ni seguridad, ni higiene siquiera. En todo el mundo, cerca del 70% de las prendas que usamos se elaboran en paises en vías de desarrollo. Bangladesh ha de enfrentarse a la competencia por el trabajo basura, el que también hacen chinos, vietnamitas o indios. Y les han bajado sus miserables sueldos. Ahora cobran 15 euros al mes por jornadas de 18 horas, sin vacaciones. A los niños de entre 5 y 15 años aún les pagan menos: 10 euros. Al mes. La silenciada historia de sus protestas alcanza ya varios años.

En India, 55 millones de niños trabajan en la elaboración de la artesanía textil. En otros países como Pakistán ni se sabe. Las multinacionales de ropa deportiva han perfeccionado la estrategia y ahora hacen que los niños trabajen desde casa, nos cuenta Nueva Tribuna.

Inditex ha cerrado su fábrica de Bangladesh, pero H&M mantiene las suyas. El año pasado pagó de impuestos… 60 euros.

Cuando veo en Madrid, cada vez más en el centro, las exitosas tiendas de ropa a precio irrisorio, ya no puedo dejar de pensar en el dolor que han costado. Pero parece ser que quienes se dejan la vida cosiendo prefieren cobrar esos 15 euros al mes que no disponer de ellos.

Millones de miserables con dignidad para luchar y morir por sus derechos cimentan el sistema. Para que aumenten los beneficios de unos pocos y no sepan ya ni en qué gastar su sucio dinero. Ese “Monopoly” jugado en escenarios reales avanza implacable. Publica The Guardian que Grecia ya pone a la venta sus islas, como le recomendó Alemania, casualmente. Incluso Mykonos que le da buenos beneficios con el turismo. Los inversores, en su mayoría rusos y chinos, -dice el diario británico- se muestran interesados también por Rodas. El Gobierno griego ha protestado airadamente por la noticia, con curiosas matizaciones: algunas islas ya son de propiedad privada. De cualquier modo, la defensa de esos territorios costó sangre desde la más remota antigüedad. Y ahora se vende, o se alquila, “al capital”, cuyas víctimas son menos visibles, y menos aireadas.

Myconos ¿en venta?

Todo esto no sucede muy lejos. Cada vez está quedando el Monopoly en menos manos. Y su apisonadora extiende más sus tentáculos. La poderosa Alemania ya tiene adquirida buena parte de nuestras Islas Baleares, a cuenta de inversores privados. No digo más.

Definitivamente, la situación actual es descorazonadora. Pero no han de poder con nosotros. Hablaba estos días en España la prestigiosa intelectual Susan George de que son 9 millones de personas las que están al mando de la situación. Cabrían, dice, en el Gran París. Cerca de 7 mil millones ya de ciudadanos del mundo, padecen su codicia y la complacencia y cooperación de nuestras autoridades. Hay soluciones. Y están definidas: nacionalizar total o parcialmente los bancos que hayan requerido ayudas estatales, y arbitrar una tasa mínima para las transaciones financieras internacionales. La tasa Tobin que propugna ATTAC.  Hay que reventar, pacíficamente, el «Monopoly» de la economía-casino.

Y, más que nada, unión y organización entre los ciudadanos. Casi ninguno de nuestros políticos, encandilados con «el sistema» lo va a hacer. Decir esto acarrea ciertos riesgos. Moratinos y Diego López Garrido estuvieron la semana en una reunión de la UE, en «Bruselas«, ya sabéis, en la que aprobaron vigilar a personas de ideas «radicales» como las que atacan su precioso «sistema«. Ése que alienta lo que ocurre en Bangladesh o en Grecia. Estoy convencida de una cosa: contra todos juntos, no podrían.

Camino de Mallorca ¿mar, aire y sol privatizados?

 

Haciendo caja

No dispongo de otra Caja registradora... por el momento

Nada más despertarme, he conectado la radio como suelo hacer a diario. Había anuncios (lo que sucede en un alto porcentaje de ocasiones). Y he empezado a hacer caja mentalmente de lo que tienen que pagarme por escucharlos, dado que ellos hacen negocio con ello:

  • En la Comunidad de Madrid cuentas con apoyo para crear tu empresa… Plan de emprendedores… 30 euros.
  • Una funeraria privada… 40 euros
  • Y alguien que une hipotecas para pagar un único credito… 50 euros que esto tiene mayor delito, dados los estudios que indican que el sistema encarece la deuda total –lo hicimos en Informe Semanal-.

He desconectado hasta que fuera la hora en punto, pero aún me ha pillado un anuncio más. Pegado a las noticias me han dicho que compre unos productos de perfumería para ser “Beautifull”. 30 euros.

  • En twitter alertan, enlazando con El País, Aguirre forzó las valoraciones para dar las TDT a sus afines. Madrid penalizó a los grupos de comunicación frente a cadenas de teletienda o naturismo. Libertad Digital sacó la mejor nota en «pluralidad informativa». La información la leo sin costo, es útil confirmar la sospecha, pero por el contenido de la misma, por la acción desarrollada por Aguirre, cobro 2.000 euros y lo pongo barato.
  • Periódicos. El Mundo en 2 minutos. Esto ha sido voluntario, para ganar pasta. Anuncio previo. 50 euros aunque ni he visto que vendían. Pedro J. dice que solo el Banco Central europeo nos presta dinero, porque los bancos no se fían de nosotros. Los alemanes son muy malos con España. Lo son. Especulan con bulos. El director de El Mundo apoya con énfasis la reforma laboral. En buena parte de lo que dice –la especulación financiera- tiene razón, pero escuchar a Pedro J vale 1.000 euros, él cobraba 6.000 por acudir a 59 segundos en TVE.
  • El bien pagado Francisco González, presidente del BBVA da una conferencia con estos argumentos: «los mercados de financiación están cerrados para la mayoría de empresas y entidades», «los mercados financieros han retirado su confianza en España», «nuestra alta deuda exterior se ha convertido en nuestro problema más agobiante», “ las recetas que España necesita: austeridad y crecimiento”. 6.000 euros por escucharle. González percibió en 2009 una remuneración global de 5,3 millones de euros, aunque –generoso- se ha congelado el sueldo y la pensión (79 millones de euros).
  • Todos los argumentos de los sindicatos para convocar un a huelga general el 29 de Septiembre, «con  un par» y su celeridad habitual: 1.000 euros.
  • Leer o escuchar las palabras «Díaz Ferrán»: 2.000 euros.
  • ABC: Merkel ofrece el «paraguas» del rescate a Zapatero El diferencial entre el bono español y el alemán vuelve a superar los 200 puntos básicos. Por prestar atención a esta “versión” de la especulación alemana sobre España, 3.000 euros como mínimo.
  • Ojear La Razón, someramente, 2.000 euros.
  • Blogs. Aplicaciones para leer noticias en un iPad. Análisis de cuatro aplicaciones de lectura en el nuevo dispositivo. Es un negocio. Del que el autor del texto no se beneficia. Sí la empresa que promociona, él, y muchos otros. ¿1.000 euros?
  • Escuchar lo que dijeron ayer, Aznar, Acebes y Rajoy, no habría dinero para pagarlo, así que paso, pueden cantar La Traviata.
  • El milagro del turismo español: Benidorm. Los vecinos de un rascacielos sufren graves problemas por los errores y defectos que se cometieron al construirlo: corruptelas en todo su apogeo. Corrobora  y es buen reportaje, lo leo gratis. Tampoco cobro por el hecho –serían millones de euros-.

Encaro la mañana habiendo acumulado 18.200 euros, que, inmediatamente, constituyo en deuda a negociar. Es el primer día, todavía me resulta difícil ajustar los baremos de que lo que me adeudan. Y todavía no han llegado los «argumentadores» del «sistema» en persona. Cada vez que lo intenten, responderé: ¿Cuánto pagas por escucharte?… estás defendiendo un negocio. Quiero mi parte.

   Os invito a que hagáis vuestros propios estadillos de cuentas y vamos estudiando estrategias para cobrar y, desde luego, para entrar con nuestro dinero en débito (que nos deben) en los «mercados». 

Recordad:

SOMOS VALORES ECONÓMICOS ¡QUE PAGUEN!

La actualidad de la mañana o cómo no salir de la perplejidad

«¿Quién dice la verdad? ¿El embajador israelí o los «molestos» testigos?”, el “presunto” periodista, se queda tranquilo con su osadía: la ironía al calificar a los testigos. Equidistania en estado puro. La desinformación.

El mensaje va calando. Ya hay dos versiones. Ya puede uno elegir sin contaminarse… de criterio.

Hace unos días, en una cena de cumpleaños, la amiga de una amiga –rusa por más señas-, habló de que “la mejor época de España fue cuando mandaba Franco: os sacó de la crisis”. Ante mi firme respuesta, la homenajeada dijo que había que ser demócratas y escuchar todas las opiniones. Pronto veremos a asesinos y todo tipo de delincuentes argumentar sus razones en paridad con sus víctimas –que “algo habrán hecho”-. ¡Qué digo! Ya los vemos.

Y no hablo de la pura basura «informativa» y casi -y sin casi- delictiva. No, que se me alteran los jugos. Y están para pocos trotes.

Por lo demás, las gentes de bien –excepto los titulares del concepto: el PP- saludan la valentía de Zapatero. En la pugna entre el neoliberalismo salvaje y la sociedad a la que se debe, ha optado por ser buen chico y hacer lo que le mandan. Así está “homologado”. Él. Ciertamente, apenas se puede hacer otra cosa en el equilibrio de fuerzas actual, pero en la tesitura de tener que  ser “valiente” así, debía haber puesto todo patas arriba en lugar de seguir la senda.

En El País una encuesta: ¿Estás dispuesto a reducir tu horario y sueldo para contener el paro? La mayoría dice que sí. ¿Insólitamente solidarios? No, Desinformados. Una reducción del sueldo español, no es lo mismo que una de un europeo de primera división.

Un aliento en el paseo mediático. Fontdevila en Público. El humor más lúcido e informativo que nada.

O Bernardo Elrich, en El País:

Y ahora lo que textos que he guardado hoy como documentación para mi novela –si decide salir de su gestación-:

Ésta sumamamente interesante a tenor de los planes de «reforma» laboral:  Se les habían extraviado 161 entes públicos autonómicos. Con sus sueldos y demás.

Aguirre se gastó 1,4 millones de euros en poner la primera piedra de la paralizada «ciudad de la justicia«. Ésta es de ayer, pero ayer estaba malita disfrutando de la sanidad madrileña.

Cohechitos en Galicia. Juicio. «Financiaremos la ruptura del PSOE para que no impugne el plan general». Las escuchas policiales revelan manejos para sobornar a los socialistas. Ay, pero ¿las escuchas no crean indefensión? recordemos que Garzón se enfrenta a juicio demandado por ¡Correa! por esto mismo. (Lamento recordar a Garzón, ya no es noticia).

Un testigo revela al juez que Trillo se reunió con el jefe del sastre de Camps. ¿Iría a encargarse un traje?

Ah, pero también he guardado un artículo de un peligroso bolchevique: Alain Touraine. Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades:

El neoliberalismo está llevando a la Unión Europea al fracaso. El modelo occidental cruje en manos de especuladores voraces y bancos todopoderosos. Es imprescindible devolver al trabajo la parte del producto social que le ha quitado el capital y restablecer el vínculo saludable entre la función financiera y las funciones de producción.

 Y a nuestro José Luis Sampedro le han dado el premio Menéndez Pelayo. ¿Ayudó que parte del jurado estuviese en México?

Me voy a desayunar: