La terapia del shock

«Ya no hablo con periodistas», dijo la voz tensa que se oía al otro lado del hilo telefónico. Y luego una diminuta ventana de esperanza: «¿Qué quiere?».

Me doy cuenta de que tengo unos veinte segundos para convencerla, y no será fácil. ¿Cómo puedo explicarle a Gail Kastner lo que quiero de ella, el viaje que me ha llevado a llamar a su puerta?

La verdad suena tan extraña: «Estoy escribiendo un libro sobre el shock. Y sobre los países que sufren shocks: guerras, atentados terroristas, golpes de Estado y desastres naturales. Luego, de cómo vuelven a ser víctimas del shock a manos de las empresas y los políticos que explotan el miedo y la desorientación frutos del primer shock para implantar una terapia de shock económica. Después, cuando la gente se atreve a resistirse a estas medidas políticas se les aplica un tercer shock si es necesario, mediante acciones policiales, intervenciones militares e interrogatorios en prisión. Quiero hablar con usted porque creo que es una de las personas que ha sobrevivido al mayor número de shocks. Usted fue víctima de los experimentos clandestinos de la CIA con electroshocks y otras “técnicas especiales de interrogatorio”. Y por cierto, creo que los frutos de las investigaciones para las cuales usted fue una cobaya humana se están utilizando con los prisioneros de Guantánamo y Abu Ghraib». La interlocutora de Klein, Gail Kastner, había sufrido no menos de un centenar de electroshocks. Se postulaba como una excelente testigo para conocer sus efectos.

Parece mentira que Naomi Klain publicara en 2007 (antes de la debacle financiera), todo un tratado de lo que se avecinaba: “La doctrina del Shock”, y shock produce releerlo. Su premonición se está cumpliendo, dirán los menos informados. Pero no es difícil vaticinar cuando –tras investigar- se poseen datos y se observan conductas.

Los seguidores de Milton Friedman –en perenne lucha contra las teorías keynesianas de un capitalismo controlado y humano- han triunfado. Todo golpe profundo que sacude las estructuras personales deja anonadado un tiempo. Todos lo hemos experimentado. Nunca somos tan vulnerables como en ese momento. Quienes nos quieren, los especialistas –si decidimos acudir a ellos-, tratarán de hacernos reaccionar buscando que el dolor y el desconcierto se salden de la forma más positiva para nosotros. Pero no siempre es así. Naomi Klein cita a Ugo Cerletti, psiquiatra, acerca de su “invención” en terapias de electroshock,diciendo:

” Fui al matadero para observar lo que llamaban «matanza eléctrica» y vi que fijaban grandes tenazas metálicas en las sienes de los cerdos, cuyos extremos estaban conectados a una corriente eléctrica de 125 voltios. En cuanto los cerdos tocaban las tenazas, caían inconscientes, se ponían rígidos y al cabo de unos segundos empezaban a convulsionarse como hacían nuestros perros cobayas. Durante este período de inconsciencia (coma epiléptico) el carnicero mataba y sangraba a los animales sin dificultad alguna”.

Estaríamos por tanto en la segunda fase, en el segundo shock (el que ha visto sacudidas las estructura económicas y ha afectado a nuestra forma de vida y nuestro futuro)  y… en su “terapia”. Shock y terapia que tratan de vaciar la mente, para introducir un disquete nuevo. Muchos políticos, Zapatero desde luego, parecen haber engullido el producto.

“Os exprimiremos hasta la saciedad y luego os llenaremos con nuestra propia esencia”. George Orwell, 1984.

Por primera vez en la historia cuentan con la ayuda de un instrumento esencial:  la comunicación masiva que -a sabiendas o como tontos útiles y utilizados- difunde intensamente el mensaje. Ésa es la diferencia, de resultados impredecibles.

La protesta, la contestación, se salda en la teoría de la doctrina del shock de Naomi Klein, con el tercer shock:  uso de la fuerza. El crack del 29 desembocó en una guerra mundial. Es un hecho.  Y pone realmente los pelos de punta que Durao Barroso, Presidente de la Comisión Europea, haya mentado los golpes militares si no se aceptan los postulados del mercado.

¿Ciencia ficción? Ya nos gustaría. La demostración empírica precisa conocer en las propias carnes el problema en este caso. Pero se multiplican los datos sospechosos. Una investigación del Washington Post habla hoy del espectacular aumento de los servicios de seguridad sin control en EEUU desde el 11S. Y Michael Hudson, nos cuenta ¿una anécdota?: La Universidad de Chicago (la que vio nacer a los Chicago Boys del neoliberalismo basado en Friedman) ha encargado la remodelación del edificio del Seminario de Teología de Chicago para convertirlo… en la sede del Instituto de Investigación Económica Milton Friedman. La nueva religión, la que, como todas, se basa en “creencias” no demostradas, incluso que contradicen la realidad. “El libre mercado se regulara solo”. “La intervención estatal es la que crea bolsas de pobreza”. “La “libertad” (de mercado) es la clave”. Y, si no aceptas sus mandatos inapelables, se hace “algo” para reeducarte. Por desgracia, hoy, la mayoría de la población –políticos y medios informativos incluidos- parece estar sobradamente reeducada.

  Gail Kastner resistió. Sobrevivió cuerda (aunque con secuelas) a un centenar de electroshocks con sus electrodos y descargas bien palpables. Los cerdos del matadero, no.  Y es bastante alentador conocer estos dos datos.

¿Un golpe militar para afianzar los mercados?

 

Barroso se reúne con John Monks (Foto: Comisión Europea)

José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, ha dicho que “la democracia puede desaparecer en España, Grecia y Portugal“, si no aceptamos las medidas de ajuste. “Los países afectados por la crisis en el sur de Europa podrían ser víctimas de golpes militares o levantamientos populares”, añadió. Hablaba con un líder sindical británico, John Monks, hoy secretario general de la confederaciòn de sindicatos europeos. La pista la ha dado Joseba en los comentarios (gracias), porque los periódicos españoles, al parecer, no lo han publicado.

Ahora entendemos la visión de futuro del Presidente Zapatero, ha querido ahorrarnos el mal trago: que “los mercados” terminen por imponer su criterio por las armas, según anuncia el máximo dirigente de la UE. No es una boutade que nos inventemos. No el reconocimiento a la espantosa dejación de las obligaciones de los políticos, comenzando por Durao Barroso. Porque los levantamientos populares en España no son esperados. Veamos si no el linchamiento al que han sido sometidos los trabajadores del metro de Madrid por causar incomodidades a los usuarios durante ¡dos días! Por parte de los propios ciudadanos en primer lugar. Y la habilidad de Esperanza Aguirre en darle la vuelta a la tortilla. Pronto desbancará a Ferrán Adriá de los primeros puestos de la cocina mundial. En el manejo de la sartén para voltear huevos batidos es única. Y, mientras, continúa con su maquinaria privatizadora en aras del “libre” mercado. Ayer vi un coche de bomberos camino de apagar un incendio, con un enorme cartel de protesta adosado a la carrocería. Llevan tiempo ya en conflicto, luchando contra distrintos fuegos. A saber cuál más peligroso.

Sin quererlo probablemente –porque no hace sino cumplir la tónica general- Carles Francino en la SER ha dado en la clave esta mañana: “Los periodistas italianos irán a la huelga el 9 de Julio (es en protesta por la llamada “ley mordaza” de Berlusconi) y ¡dos días antes!… ¡Los Sanfermines!”

Pues eso. En páginas extranjeras es posible ver protestas por lo que ya se califica de terrorismo financiero –económico diría yo en un concepto más amplio-. Pero aquí nos vamos de vacaciones y ¡a correr delante de los toros!

España creció en el primer trimestre de 2007 un 4,1%. Teníamos entonces un superávit muy confortable. A no ser que no se supiera lo ficticio de haberlo sustentado en la burbuja inmobiliaria o en un turismo que por la baja calidad de los servicios, los elevados precios y el enladrillado de las playas, es cada vez menos competitivo. Pero los bancos norteamericanos, y luego los europeos, quebraron por hacer trabajos sucios. Y ¡Oh, maravilla! Hemos sido nosotros quienes nos hemos comido nuestro remanente, nuestro colchón tranquilizador.

Berlusconi se dispone a vender Italia a intereses privados, hasta los faros solitarios, como nos cuenta Arsenio Escolar. Grecia sus islas, aunque su gobierno se irritara por la noticia, dado que… ya eran privadas buena parte de ellas. Y California estudia un proyecto por el que podría poner publicidad… ¡en las matrículas de los coches! En ese distintivo de seguridad por excelencia -convertido en electrónico-, podrá saltar ahora un anuncio de Coca Cola, o el trailer de la última película de vampiros asexuados, que atonta y entusiasma a los niños (en edad cronológica o mental) de medio mundo.

Con publicidad se nos harán más livianos los atascos. Y, sin duda, este duro tránsito de la historia que nos ha tocado vivir. Y seguir los caminos gregarios que otros marcan. Ya con coacción como amenaza ese pedazo de presidente europeo “que nos hemos dado”. ¿Puede la dictadura de “los mercados” hacer algo más que sojuzgar a los políticos y mermar los derechos económicos y sociales de los ciudadanos? Durao Barroso, un líder al que se supone informado, dice que sí.  Está claro que es “lo que se teme”, y a la vista de los “berlusconis” del mundo y la involución generalizada, muy descaminado no anda, pero preside un organismo con poder sobre 500 millones de ciudadanos, algo debería hacer. Algo más que “vigilar” a ciudadanos de ideas “radicales” disconformes con “el sistemaque ellos defienden, como ya he enlazado varias veces. El que lleva a golpes militares para mantenerse y expandirse, dice Barroso. Nos preguntábamos ayer que dónde está la conciencia social española. La respuesta es diáfana: hipotecada.

Nuevos cargos en la UE, el dinosaurio gris

Herman Van Rampoy, Presidente de la UE

               Con total improvisación, sin responder ni a programas, ni a estudios, ni otro criterio que los equilibros de poder entre países, sin participación directa de los ciudadanos, la UE ha alumbrado por fin a los nuevos cargos que ponen en marcha el Tratado de Lisboa. Los dos de perfil muy bajo, que es lo que se lleva cuando se habla de Europa.

El presidente permanente –durante dos años y medio- será el primer ministro belga, el conservador Herman Van Rompuy, que lleva un año en el cargo en Bélgica, y al que sólo conocen allí. En sus ratos libres compone haiku, poemas japoneses muy cortos y medidos.

Catherine Ashton, ministra exteriores UE

La Alta Representante para Política Exterior y seguridad (ministra de exteriores) la británica Catherin Ashton, porque es mujer y laborista, además de Baronesa.  Apenas tiene experiencia en Europa.

La euroescéptica Gran Bretaña –que se propone plantear problemas cuando llegue, que llegarán, los conservadores al Gobierno de su país-, tenía que tener cargo por obligación. Apeado Tony Blair –destacado miembro del cuartero de las Azores-, se conforman con tener en la cumbre a una compatriota, Asthon.

Tras postularse unos y otros, tras obviar a una figura con peso como Felipe González, el Consejo –que es quien manda en la UE- y que está compuesto por los presidentes de cada país, ha dado muestras del mal que aqueja a las Instituciones europeas, casi un amianto. Bochornoso espectáculo de no tener programado nada, de jugar a intereses que sólo tienen cuenta la fuerza de algunos países. Quizás la Europa azul –que fue roja hasta la caída del muro de Berlín-, la entregada al capitalismo engendrador de crisis, no sea ajena a ello. De cualquier forma, durante más de 30 años, la Comisión –presidida ahora, también, por el conservador y miembro de las Azores, Durao Barroso, a quien califican como el peor presidente que ha tenido la UE-, el Parlamento, el Consejo, y todas las instituciones adyacentes, dicen intentar “acercar Europa a los ciudadanos”. Con un conglomerado burocrático que ahuyenta al más entusiasta. Llevando a la Eurocámara a los políticos de quienes quiere deshacerse cada país. Pero, eso sí, gestionando un presupuesto absolutamente descomunal. Nadie paga mejor a los suyos. Y, en el oscuro mundo de las subvenciones públicas, nadie las da más cuantiosas, en ocasiones para estudiar asuntos inútiles.

Lo que ellos deciden afecta a nuestras vidas, pero no nos dejan siquiera participar en las votaciones. Cada país elige a sus representantes locales según anda el viento político del interior. Y así mandamos a un Mayor Oreja que ve el franquisimo como una época apacible, que vota contra la reprobación de la dictadura española en Estrasburgo, o que se manifiesta contra leyes constitucionales como la que regula el aborto, solo porque pertenece al PP.

Casi desde que tengo uso de razón me he sentido europea y he visto Europa como salida a nuestro secular atraso. Me he hartado de escribirlo y de promover iniciativas. Pero, al menos la Europa oficial, se ha convertido en un dinosaurio… inmensamente gris.

Lecturas recomendas:

Daniel Basteiro, corresponsal de Público en Bruselas, en su blog: “Desconocidos hasta en casa”.

Via Daniel Basteiro también, la acogida de la prensa británica a los nombramientos: “Un payaso al mando de Europa”.

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