Contrattacando

¿Pudieron los ciudadanos del Imperio Romano parar la Edad Media? ¿Percibieron la negra y secular noche en la que se embarcaba la Humanidad? Con seguridad, algún aviso iba dando su sistema. Probablemente, no pensaron que llegaría a tanto su degradación.

¿Estamos muy lejos de situación similar? La desfachatez del neoliberalismo triunfante y sin freno, aprieta cada día una tuerca más. Lo último anotado y que parece ignorar la mayoría: la UE azul estudia, a instancias de Merkel, que inversores privados se hagan cargo de las deudas de los países (para obtener rentabilidad de ellas, como es lógico) y tan solo han aplazado la pretensión del eje franco-alemán de quitar el derecho de voto a los países que incurran en infracciones graves del «Pacto de Estabilidad» (el que apuesta por la contención del gasto, social incluido, naturalmente). Nuestro futuro se jugará, más aún, en las salas de juntas de Consejos de Administración. ¿Hay otra forma de afrontar lo que constituye nuestra vida presente y futura y la de nuestros hijos?

La realidad resulta demoledora hoy también para quien haga uso de conciencia. O de consciencia. Pero ya no es hora de seguir dando vueltas y vueltas a los problemas, paralizados. Ni deprimidos.

En flechazo mutuo, encontré no hace mucho a ATTAC. Un movimiento social avalado con el apoyo de grandes intelectuales españoles, que haberlos “haylos” aunque no se les deje ver mucho.

Este miércoles, varios de ellos, estarán en una mesa en Madrid tratando de dar respuestas y buscando caminos. Gratis, por supuesto, ATTAC se financia con aportaciones de socios y ni siquiera pide subvenciones públicas. Y con entusiasmo.

¿Existen soluciones a la crisis económica y de valores que han hecho padecer a la sociedad? ¿Qué podemos hacer nosotros? Lo veremos en un Debate Público:

   CONTRATTACANDO

  Estrategias frente a la dictadura de los mercados.

Con el cálido, fundamentado y contundente mensaje de José Luis Sampedro (Presidente de Honor del Consejo Científico de ATTAC), cinco intelectuales de arraigado compromiso democrático también -Federico Mayor Zaragoza, Carlos Berzosa, Vicenç Navarro, Juan Torres y Lourdes Lucía- dialogarán con los periodistas Javier Valenzuela y Rosa María Artal (o sea, yo misma, encantada de poder participar). Difícilmente se encuentra un cartel semejante, y aún hay más en ATTAC disponibles para futuras ocasiones.

Buscando salidas, unión, y erradicar el miedo a la esperanza. La colaboración frente a la competitividad, la Humanidad frente a la rentabilidad, la voz frente al silencio. La acción para cambiar lo que no es inevitable.

 Desde hace 10 años ATTAC viene advirtiendo de los peligros e injusticias del neoliberalismo. Proponiendo alternativas. Y ahí sigue. Como ellos, pienso que “nosotros” somos más. Y que tu participación, la tuya, es esencial. Y seguro que encuentras una forma de unirte aunque no puedas asistir al acto.

17 de Noviembre de 2010

19,00 horas

Círculo de Bellas Artes

Sala Valle Inclán

C/Alcalá, 42 – Madrid

 Seguimiento en twitter: #contrattacando

Ah, el aforo es limitado y no habrá asientos reservados.

El gran timo de la crisis

Hay una vil estafa de la que apenas se está hablando: cómo los desaprensivos de siempre -a todos los niveles- están utilizando la excusa de la crisis para rebajar sueldos y derechos, y aumentar precios al mismo tiempo.  

 Si ha disminuido en el consumo se podría entender que los comercios mermaran personal o salarios, pero lo están haciendo igual prósperas empresas industriales y de servicios. Los mileuristas, cuya existencia mayoritaria asombraba a los países europeos de nuestro nivel, ya casi son un lujo: ahora se pagan 600,700,800 euros. Con suerte. Son utilizadas argucias como reducir parcialmente la jornada pero exigir la misma producción. Es decir, dar menor remuneración por el mismo trabajo. O despedir y contratar a la misma persona por horas y sin derechos.

Muchos empresarios –privados y públicos- han sacado el látigo del destajo, reduciendo empleos y obligando a quienes quedan a realizar el de los que faltan. La falta de productividad española tiene causas mucho más serias que la supuesta pereza de los trabajadores. Nuestro ejemplar empresariado adolece de falta de organización y de demasiadas reuniones y comidas que, por tanto, inciden doblemente en el asalariado que ahora realiza un trabajo doble.

Otra novedad actual es trabajar gratis. Como lo oís. No quizás en un horario, pero sí por labor. Se está extendiendo como el aceite.

El gobierno –dócil ante los “mercados”- nos ha impuesto además una “reforma” laboral que posibilita poner de patitas en la calle casi por nada. Ya está ocurriendo: inoportunas enfermedades, embarazos, disidencia.

Es decir que ese corazón timador de muchos españoles que avala nuestra historia con la ensalzada y consentido picaresca se encuentra en su pleno apogeo. La crisis ha hecho aflorar a buena parte de los tramposos, embaucadores, estraperlistas, chantajeadores, timadores, trileros y ladrones que siempre han vivido entre nosotros.

Doy por sentado que, en un país con 4 millones de parados, si todos ellos no obtuvieran ingresos realmente, veríamos las calles llenas de barricadas. Sé que muchos desempleados viven de la familia y amigos. Pero otros trabajan en la eufemísticamente llamada economía sumergida, la que nos roba a todos los españoles la cuarta parte de los ingresos del Estado. Añadid los millones que se llevan los políticos corruptos y veréis que aquí se trabaja para que vivan los “listillos”, pobrecitos sinvergüenzas.

¿Y qué más está pasando? Tengo un sueldo decente sin alharacas y estoy viendo mermado seriamente mi poder adquisitivo. Al punto de sufrir un respingo si algo se rompe o de mirar el gasto como en los tiempos de mayores penurias, que de todo ha habido. Todavía no ha llegado el recorte que sí sufren ya varios conocidos que cobran del Estado, como mis amigas enfermeras por ejemplo. Sin entrar en detalles adyacentes, lo cierto es que nos estamos apretando el cinturón al punto de perder un tanto el aliento.

  Sutilmente y sin avisar por completo, ha subido todo. Flagrante el incremento de los impuestos municipales que yo sufro del bienhallado Gallardón. Pero la gasolina se está acercando ya por ejemplo a sus precios récord. El IVA se ha notado, y se ha notado el recargo adicional de algunas tiendas. Estamos viviendo la segunda era del “redondeo”. No entiendo que el salmón fresco de piscifactoría cueste ahora casi el doble. El caso es que la cesta de la compra básica, duele. También se puede no comer, que es tan sano y estiliza la figura. O atiborrarse a pasta como hace tanta gente ya. Y encima nos toman por tontos, seguramente lo somos. Acabo de ver una “increíble oferta” de 3 latas de atún en pack, notablemente publicitadas, en las que habían bajado 14 céntimos. Seguramente les cuesta más el cartel donde se anuncian.

Ah, pero hay quien todo esto no lo sufre. Sin ir más lejos uno de los mayores defensores del sistema que nos ha traído a esta situación. El mismo que asesora a esa prensa tan poderosa que califica y hace sufrir a países enteros. Ante la que tiemblan los gobiernos, al punto de ver en sus salas de juntas a nuestro presidente del gobierno o a nuestra ministra de economía. La empresa de José María Aznar ha obtenido beneficios récord en el peor año de la crisis. Famaztella ingresó 620.000 euros y, descontados gastos, ganó 445.000, según figura en el Registro Mercantil. La sociedad fundada con 3.000 euros de capital en 2004, acumula ya 1,6 millones de patrimonio. Y lo más divertido: el gran patriota invierte en dólares la mayor parte de su activo. Claro, hay una poco escondida ya batalla por cargarse el euro. Mediática y de los mercados.  

¿Lo más? No, todavía hay otro aspecto más sorprendente, el objeto social de la empresa: «la explotación de los derechos de propiedad intelectual en todas sus manifestaciones”. De Aznar y señora, sí. Desde luego, ellos y todos los de su calaña, demuestran ser mucho más inteligentes que quienes les aúpan y consolidan.

Network: lo habían avisado

«Network» es una mítica película estadounidense, dirigida en 1976 por Sydney Lumet y en la que Peter Finch realiza una interpretación memorable –por la que recibió un Oscar, de los 4 que tiene el filme-. Pasados los años, no hace mucho, en 2006, «Network» fue elegido como uno de los 10 mejores guiones cinematógrafios de todos los tiempos.

Han pasado 34 años desde 1976. España amanecía a la democracia sin limpiar el subsuelo de reaccionarias bombas de relojería. En Chile, tras la muerte de Salvador Allende, se encontraba en todo su apogeo la puesta en práctica de las doctrinas neoliberales de los Chicago Boys. Rusia y sus satélites permanecían impertérritos tras su telón de acero y ni por asomo se vislumbraba su caída. Aún tenía que soltar su podredumbre fuera de sus límites para enfangar la socialdemocracia. Por entonces la URSS era el “malo” oficial. Siempre lo hay. Y, eso sí, los televisores más grandes tenían 21 pulgadas.

Iba a llegar un mundo perfecto. De accionistas. Dirigidos naturalmente desde las secretas mesas de los consejos de administración. Howard Beale, el personaje interpretado por Peter Finch, pasa de ser un presentador de noticias profundamente harto a casi un predicador más harto todavía, pero ya utilizado por la cadena para obtener beneficios, dada su alta audiencia. Hace 34 años.

Tan embobados como entonces, contemplamos hoy cómo el PP se dispone a vender a manos privadas lo poco que nos queda del Estado, nuestro, de todos. Y embobados les votarán. Claman los demócratas estadounidenses ante el imparable ascenso de un Tea Party ultraderechista, inculto y folclórico, tratando de recordar a los desmemoriados que fue el neoliberalismo de Bush y antecesores el causante de la crisis que padecen, que votarles es atar las manos para reformas. No pueden tampoco hacer mucho los gobernantes progresistas: el Network, la Red de los negocios, es losa ineludible y rige nuestros destinos. Ya lo avisaban. Hace 34 años.

Hoy al tubo catódico se le suman muchos más tubos impresos o digitales. El periodismo que colabora, el que no denuncia, como gran culpable. Atado y bien atado nuestro presente y futuro, 34 años después. Y qué enorme coincidencia. Había crisis. Tremenda.

El periodista Howard Beale concluye su alegato en un grito de previsible final. Un oportuno terrorismo de diseño calla su voz. Y –no se ve ya en el vídeo- la secuencia de su muerte se ofrece a la audiencia mezclada con anuncios. Y aplauden. Zombies, aplauden. Network es una red. La única esperanza es que hoy tenemos otra red de ciudadanos que –aún- no controlan absolutamente.

Pero hay más alternativas…

Gracias a Piezas por los apaños, y a JA por su rica conversación que trajo este recuerdo.

Nuevos tiempos, nuevos métodos

        

Vaya por delante la invitación de ATTAC a secundar el paro del día 29. Que nadie se confunda: la huelga es la respuesta mínima que la sociedad necesita expresar ante los atropellos a los que es sometida. Por más que su calentamiento se haya convertido en el habitual espectáculo circense, trivial y desinformador, hay razones para esa protesta. Sobran. Sus resultados serán igualmente manipulados y desactivados con las subjetivas declaraciones que se adjudican la victoria. El día 30 sabremos que todos “han ganado”. Y apenas sucederá nada. Quien tiene que ganar y ganárselo, es la sociedad.       

Vergara. Público.

 

¿Qué más pisotones precisamos sobre nuestra yugular aprisionada contra el suelo? La inefableBruselas” sigue ejerciendo de meritoria mano ejecutora de “los mercados”. Cruje España en el eterno espasmo de la corrupción que corroe sus entrañas. ¿El juicio sobre “Malaya”? ¿Tantos años después? ¿Con esta justicia que “nos hemos dado” o consentido? El encomiable empresariado español que amenaza con despidos –favorecidos además por el poder político- está presidido por el más ejemplar de los prohombres del sector. Cada día nos enteramos de nuevas actividades en la que fracasa. Por tierra, ¿por mar? y por aire. Ahora resulta que también regentaba autobuses turísticos. Y que, tras aquellos maravillosos créditos concedidos, por la Caja Madrid de la Comunidad autónoma, Gallardón le perdona también medio millón de euros de deuda. Nada en esta España podrida como tener amigos «cojonudos». ¿Hay razones por tanto para protestar contra este empresariado y esta clase política? Todas. Sólo que los sindicatos también se vinieron cosiendo un traje que les vestía como parte del problema. El fin justo no debería nublarse por la menor quizás de las imperfecciones del sistema –dado que prácticamente las acarrea todas del 1 al 999 en escala de 1.000-.       

Ahora bien, éste no es el camino. Nuevos tiempos, exigen nuevos métodos. La sociedad en la que vivimos es mutable e incrementa ese carácter de día en día y a ritmo vertiginoso. Si en 1933 Keynes alertó a Roosvelt sobre el peligro “de arreglar los males de nuestra condición por medio del experimento razonado y dentro del marco del sistema social existente” ¿cuál no será ahora la nueva disyuntiva con la irrupción masiva de Internet entre otros adelantos?       

En una privilegiada charla con José Luis Sampedro este fin de semana, él, con 93 años, fue el primero en asegurar que ya no sirven las respuestas conocidas y que no habrá soluciones, mientras no se comprenda que los nuevos tiempos exigen otras y más imaginativas acciones, aprovechando el poder de la comunicación global. Porque… “esta crisis es peor que la del 29, aquella fue producto de un accidente, ésta ha sido tropezar deliberadamente en la misma piedra”, me contestó Sampedro, poco más o menos.       

Cunde el desánimo entre antiguos luchadores por la justicia y la libertad. Nos circunda una férrea pared, en tanto nuestros pies se asientan en el suelo líquido del cambio. “Señala la piedra y la grieta y vamos, pero no más lucha extenuante en la impotencia”, vienen a decir viejos y nuevos compañeros de batalla. No sé quiénes, pero hay unos cuantos, cada vez más, con la idea y la palabra. Pero, por el momento, obvian el poder de unión de la Red o de lo que sea, de que sí hay algo que aglutina nuestra irritación y la búsqueda de un futuro mejor para la mayoría. Harán falta más argollas en el cuello hincado en el suelo, no sé.       

       

Hoy no hay árboles tras mi ventana, ni el lago cálido a pocos pasos, ni tantas charlas tiernas y estimulantes, pero a ratos luce el sol esplendoroso del otoño sobre el cemento de la casa de enfrente. Valores inmutables en un tiempo cambiante, guías para buscar los nuevos caminos de eclosión. En red, por tierra, mar y aire… limpios.       

El festín de «los mercados»

 Zapatero se ha ido a dar una vuelta por la Meca de los mercados, para ver de pasar el examen y “tranquilizarlos”. El presidente del Gobierno español ha mantenido en Nueva York un desayuno de trabajo con directivos de bancos de inversión y gestores de fondos especulativos. Personas de toda solvencia ética, como vemos, que ya han lavado al parecer su directa responsabilidad en la crisis que nos afecta a todos y se erigen en jueces de gobiernos. Zapatero argumentó, prometió ser un buen neoliberal, y ¡nada! tampoco así sosegaron sus nervios y exigencias los gurús. Uno de ellos declaró a EFE: “España se enfrenta a una situación llena de desafíos y hay que rezar por ella». No es coña.

Luego, nuestro presidente estuvo en el Wall Street Journal, la Biblia neoliberal, del influyente Murdoch (como dicen todos los tópicos), a quien “asesora” Aznar a cambio de una sustancial cantidad de dólares, en metálico y en especie probablemente. Al igual que hiciera Elena Salgado con el Finantial Times en Londres, Zapatero se ha ido a rendir cuentas ¡a un periódico! Y además de los que difunden la ideología neoliberal.

En la ONU, Zapatero sacó su corazón progre, autoconvenciéndose seguramente de que hay cosas que no tiene más remedio que hacer para que no le hundan el país “los mercados”, pero que en el fondo es de izquierdas. Propuso aplicar la tasa TOBIN, la tasa interbancaria que formuló el Premio Nobel del mismo nombre ayer mismo, en 1971, vamos, y bandera de ATTAC desde hace 10 años. Avalada por numerosos estudios desde entonces, pretende únicamente aplicar una tasa a las transacciones internacionales especulativas. De las que no producen nada, para entendernos.

El tema se convirtió en asunto de debate mediático: ¿Cree Vd en la tasa Tobin o no cree? «Pues mire Vd, no, que se quiten el sueldo los políticos», «Que se vaya Zapatero», “Que se vaya Rajoy”, «Que no les den dinero a extranjeros que ¡¡¡YO!!! las estoy pasando canutas«,  con un nivel ideológico y crítico de gran altura, como vemos, a pesar de la brillantez de Daniel Vila de ATTAC, en CNN+ por ejemplo, que tampoco genera la audiencia descerebrada de otras cadenas.

Y se pronunciaron los que mandan, sí, señor. Bancos y cajas dijeron que la tasa era “Inútil” para acabar con la pobreza y, por si acaso, que como se imponga se endurecerá y encarecerá el crédito para las familias. Con un par… de cestos de insolencia demagógica. A pie de noticia nos contaban que el Santander se compra su banco extranjero de la semana, y no sabemos aún que liga o evento deportivo de campanillas adquirirá para su disfrute y beneficio el BBVA.

Y llegó después en presidente de la Fundación de Cajas de Ahorro, un tal Victorio Valle. Inscrito en ese modelo de empresario y prohombre español, culto, refinado, responsable, innovador, dijo que la tasa interbancaria era “una imbecilidad”, con la altura intelectual que proporciona ser un cazurro español frente a un premio Nobel. Aprovechó para anunciar que serán necesarios más impuestos. Para los ciudadanos, naturalmente. Nacho Escolar detalla hoy, en «Nosotros, los imbéciles«,  la inversión que hemos hecho y hacemos en nuestros dirigentes: los mercados españoles. Unos 30.000 millones de euros.»Es lo que cuesta salvar al sistema financiero patrio de las secuelas de la crisis internacional y, en mayor medida, de sus excesos durante la burbuja inmobiliaria. Por si acaso, el fondo de rescate español, el FROB, está presupuestado con un máximo de 99.000 millones, no vaya a ser que esa banca pase hambre«, añade.

Elena Salgado es muy poco partidaria de subir los impuestos a los ricos, por otro lado, pero parece que algo se negoció sobre elevar del 43% al 46% el baremo de las rentas altas, consideradas éstas las que ganan más de 100.000 euros al año. Y entonces llegó CiU y dijo que no, que se vería afectada “su masa de votantes”.

 Y más cosas. Inditex, esa empresa tan española que cose sus prendas fuera para pagar menos, ha ganado un 68% por ciento más que el año pasado. Lo que se traduce en 628 millones de euros. El Estado policial de la rica consorte Cospedal persigue, por otro lado, el dinero que presuntamente -con datos, evidencias, conversaciones grabadas- mangan de nuestros impuestos los políticos del PP casi allá donde gobiernan. Mi siguiente campaña será: Que me devuelvan lo mío.  Una va aprendiendo y tiene que pagar facturas.

Está sucediendo y lo estamos viendo, nos lo cuentan todos los días. Parecería un sainete, pero es una tragedia. Y digo yo que a los epsilones de Huxley al menos les daban de comer, casa y «chicas neumáticas«, y, aunque no se explicitara, digo yo que también «macizos incansables y seductores». ¿Imbéciles?, no Nacho, eso es poco. Necios, mentecantos, sandios, zopencos, zoquetes, pollinos, borricos, lerdos, pueriles, gedeones, babiecas, negados, incapaces… and so on. ¿O no?

«Una modesta proposición»

Jonathan Swift, escritor irlandés cuya obra más reconocida es «Los viajes de Gulliver«, escribió en 1729, su.. «Modesta proposición»… para acabar con el hambre en Irlanda.

Extraigo algunas de sus ideas que fueron un poderoso revulsivo en su época, porque no han perdido vigencia alguna desgraciadamente. Por el contrario la situación se reproduce y se amplia a los adultos, a las étnias no «oficiales», a los expulsados del  mercado, en el Primer y Tercer mundo, y en el de enmedio. Y, también, porque dudo que ningún medio publicara nada así hoy, no fuera a herir la susceptibilidad de los infantilizados ciudadanos que componen buena parte de la sociedad.

«Es un asunto melancólico para quienes pasean por esta gran ciudad o viajan por el campo, ver las calles, los caminos y las puertas de las cabañas atestados de mendigos del sexo femenino, seguidos de tres, cuatro o seis niños, todos en harapos e importunando a cada viajero por una limosna. Esas madres, en vez de hallarse en condiciones de trabajar para ganarse la vida honestamente, se ven obligadas a perder su tiempo en la vagancia, mendigando el sustento de sus desvalidos infantes: quienes, apenas crecen, se hacen ladrones por falta de trabajo, o abandonan su querido país natal para luchar por el Pretendiente en España, o se venden a sí mismos en las Barbados.

Creo que todos los partidos están de acuerdo en que este número prodigioso de niños en los brazos, sobre las espaldas o a los talones de sus madres, y frecuentemente de sus padres, resulta en el deplorable estado actual del Reino un perjuicio adicional muy grande; y por lo tanto, quienquiera que encontrase un método razonable, económico y fácil para hacer de ellos miembros cabales y útiles del estado, merecería tanto agradecimiento del público como para tener instalada su estatua como protector de la Nación.

Pero mi intención está muy lejos de limitarse a proveer solamente por los niños de los mendigos declarados: es de alcance mucho mayor y tendrá en cuenta el número total de infantes de cierta edad nacidos de padres que de hecho son tan poco capaces de mantenerlos como los que solicitan nuestra caridad en las calles.

(…)

Propondré ahora por lo tanto humildemente mis propias reflexiones, que espero no se prestarán a la menor objeción.

Me ha asegurado un americano muy entendido que conozco en Londres, que un tierno niño sano y bien criado constituye al año de edad el alimento más delicioso, nutritivo y saludable, ya sea estofado, asado, al horno o hervido; y no dudo que servirá igualmente en un fricasé o un ragout.

(…)

He calculado que como término medio un niño recién nacido pesará doce libras, y en un año solar, si es tolerablemente criado, alcanzará las veintiocho.

Concedo que este manjar resultará algo costoso, y será por lo tanto muy apropiado para terratenientes, quienes, como ya han devorado a la mayoría de los padres, parecen acreditar los mejores derechos sobre los hijos.

Todo el año habrá carne de infante, pero más abundantemente en marzo, y un poco antes o después: pues nos informa un grave autor, eminente médico francés, que siendo el pescado una dieta prolífica, en los países católicos romanos nacen muchos mas niños aproximadamente nueve meses después de Cuaresma que en cualquier otra estación; en consecuencia, contando un año después de Cuaresma, los mercados estarán más abarrotados que de costumbre, porque el número de niños papistas es por lo menos de tres a uno en este reino: y entonces esto traerá otra ventaja colateral, al disminuir el número de papistas entre nosotros…»

 

Hay veces que ver, oír y escuchar provoca estas reacciones literarias.

(Gracias a Javier Valenzuela por recordarme este texto)

Y a jabravo por enlazar que Ana Botella atribuye a los sin hogar la suciedad de las calles de Madrid de la que es concejala de Medio Ambiente.

Diferencias entre hoy y el germen de la Segunda Guerra Mundial

Años 30

  • Una crisis económica –con epicentro en EEUU- asola el mundo y los ciudadanos comienzan a perder prácticamente todo lo logrado tras una época de aparente prosperidad.
  • Políticos desaprensivos aprovechan el malestar general para buscar culpables en etnias diferentes o inmigración de otros países. La sociedad les sigue. Hitler adquiere poder por los votos de los electores.
  • Un enano ultraderechista alemán se une a otro enano ultraderechista italiano (éste algo menos bajito pero con mayor aspecto aún de fantoche). La población sigue apoyando el experimento o haciendo oídos sordos (que prácticamente es lo mismo).
  • En España un tercer enano fascista (entiéndase en todos los casos humanamente) se dispone a sentarse en la poltrona durante 40 años y a imponer su ideología reaccionaria, después de llevarse por delante vidas y libertades.
  • Se produce una exaltación de los nacionalismos.
  • Líderes locales se niegan a acatar los mandatos de la comunidad internacional.
  • Se instala en la sociedad la aceptación de un sistema no democrático (fascismos, nazismos).
  • Una chispa desencadena un conflicto mundial en el que mueren unos 60 millones de personas (el 2% de la población) y se experimentan con éxito nuevos armamentos: las bombas nucleares.
  • Llega después la recuperación económica de post “post guerra” y los propósitos de enmienda.

2010 ¿Qué diferencias se aprecian?

  • Apenas ninguna en la crisis económica.
  • La extrema derecha votada en las urnas se extiende cada vez a más países, excepto en España donde esta ideología está incorporada al mayoritario PP.
  • El enano ultraderechista alemán ha sido sustituido por un enano ultraderechista francés (de ascendencia húngara para mayor paradoja). Se mantiene el italiano, de aspecto fantoche.
  • En España jalean el supuesto peligro de la inmigración y las etnias distintas también mujeres incorporadas, como tanto se esperó,  a la vida política. Por ejemplo. La frívola cirugía estética se ha incorporado a nuestro imaginario y vemos rechazar al diferente con silicona y botox en el hocico.
  • La globalización trae como contrasentido que sólo algunos países cuenten, se vuelve por tanto a la exaltación del nacionalismo.
  • Líderes locales siguen negándose a acatar mandatos supranacionales.
  • El sistema no democrático –no elegido por la sociedad- se llama “los mercados”. La política, a diferencia de entonces, no cuenta. Los gobiernos actúan a las órdenes del nuevo poder económico de beneficios privados. Los gobiernos son, sin embargo, fruto de los votos populares.
  • La ciudadanía ha sido adoctrinada y anestesiada por medios de comunicación masiva. La ciudadanía ni ve, ni oye, ni escucha: tiene miedo. A quien le advierte de los peligros. No a quienes los provocan y los gestan.

¿Alguna diferencia más? ¿O menos o diferente? ¿Y salidas?

Nosotros Somos el Poder

A raíz de un post anterior, se ha suscitado un debate que varios encontramos muy interesante (aquí lo tenéis). En definitiva, responde a una pregunta ¿Qué puede hacer la sociedad para solucionar el problema que le han endosado y que está empobreciendo nuestras vidas y nuestras libertades?

La propuesta de hacer temblar al sistema utilizando sus propios mecanismos, se enfrenta a la dificultad del aplastante poder que ejercen unos pocos. El grande machaca al chico, y más si osa levantarle la voz. Aún funciona así. Solo que… nosotros somos el poder. Es nuestra la decisión de comprar, vender, invertir, sacar, usar, votar. Y la unión en Red brinda posibilidades que ni nosotros mismos creemos.

Parece ser que un desprotegido ciudadano, unos cuantos desprotegidos ciudadanos, se enfrenta si quiere acometer acciones un tanto fuera del canal prefijado, según decía un comentario, a esto: “delito de maquinación para alterar el precio de las cosas”.

Bien, en España se maquinó para alterar el precio de las viviendas y no ocurrió absolutamente nada con los responsables. Una vez más enlazo, como “los mercados”, maquinaron –hasta con declaraciones a los medios, al Wall Street Journal en concretopara alterar el precio del euro, y maquinan sin cesar para alterar el precio de los países con sus seres humanos dentro. ¿Sufrieron las consecuencias? Ni por asomo, todo lo contrario. Pero a nosotros nos tocaría la parte estrecha del embudo.

La sugerencia que lanzo es empezar por crear algo pequeño, un negocio. El sistema, hoy desbocado, solo se puede cambiar, mejorar desde adentro. Con aportaciones de 100 euros por ejemplo, o lo que se estipule. En régimen de cooperativa. Con alguien, o algunos más bien,  que conozca entresijos legales, gestión y acredite su honradez. Con realismo. Un negocio que dé trabajo o futuro a alguno de esos ninis” españoles que copan en la cumbre la vergüenza europea. A los emprendedores. A algunos a los que ha apeado el sistema por incómodos o caros. A los prejubilados de los mil y un ERE que pueden utilizar su experiencia en algo más que en ver cada tarde “Amar en tiempos revueltos”. En modo alguno alteramos, así, el precio de nada. Y es libre mercado en estado puro.

Un negocio limpio, legal, aportativo, que sirva de base para que nazcan otros. Extender la Red. La Red permite reproducciones fractales. Crecer hasta donde podamos. Influir cuanto podamos.

Siempre hay alguien dispuesto a invalidar una idea. Con ahínco. La fuerza de la unión puede, sin embargo, mantenerla. En el mundo líquido en el que vivimos los proyectos no cuajan igual y mutan de la idea original, lo sabemos. Además, la espita con un poco de oxígeno llegará cuando la abran todos los neoliberales ya aposentados en todos los poderes. Para dejarnos respirar un poco, y seguir ahogando un poco más en cuanto nos descuidemos.

Ésas son las dificultades, según las vemos algunos, pero no se puede desestimar de entrada la gran oportunidad de emprender algo nuevo. Que puede salir bien. Aportad ideas, sugerencias, pros y contras. Objetivos concretos. Con una base cierta: Nosotros somos el poder. Es absurdo entregarlo y resignarse.

BCHC, el Banco de los Ciudadanos Hartos y Cabreados

Fragmento portada de Chris Ware, censura en Fortune (abril 2010)

 

Desde que escribí una entrada en el blog con un título muy similar el 10 de Mayo de 2009, la situación ha empeorado para la mayoría de la población mundial. 30 millones de parados se ha llevado la “crisis de los pobres” –los ricos han obtenido más beneficios aún de ella-. Se han apretado las tuercas a los ciudadanos, mermando sueldos, derechos, y expectativas. Y no hay un solo indicio de que nada vaya a cambiar de signo y sí de que pretenden agravar el problema con nuevos ahogos que eufemísticamente llaman “reformas”.  

Del otro lado, vemos a los bancos por ejemplo comprando a colegas de otros países mes sí, mes no. El Santander a uno polaco por 3.000 millones de euros la semana pasada. Y, lo que más me ha llamado la atención: que hasta ahora con que dispongan en efectivo del 2% del monto de dinero que manejan ya es suficiente. Y su “reforma”, estudiada estos días en Basilea, va ser tan revolucionaria que llegará a que les sea exigido el 6% de dinero real en 2019.  

Traduzcamos a sueldos, a un sueldo decente: 3.000 euros mensuales. Con tener 60 euros demostrables es suficiente para endeudarse, pagar, comprar, responder. 180 euros dentro de casi una década. Si no llegamos, el Estado nos ayuda. ¿Nos ayuda hoy? A colgarnos de la soga.  

Puesto que los bancos SIEMPRE tienen beneficios -son  «To big to fail» (demasiado grandes para caer) como ha demostrado la inyección de dinero público para su mantenimiento- , ha llegado la hora de crear el nuestro, el BCHC, unas siglas muy adecuadas, no me lo negaréis. Banco de los Ciudadanos Hartos y Cabreados.  

Los principales escollos para la constitución del banco –porque el resto es puro trámite burocrático- son:  

  • Capital social inicial no inferior a 3.000 millones de pesetas (Decreto de 1995), por tanto 18 millones de euros, desembolsado íntegramente en efectivo. 18 millones de ciudadanos hartos y cabreados no somos, que sería lo más asequible, pero puede que 1.800 sí, incluso 18.000 a invertir 1.000 euros. 180.000 a 100 euros (este porcentaje sería el que mejor me vendría a mí).
  • Honorabilidad comercial y profesional acreditada por una trayectoria personal de respeto a las Leyes que regulan la actividad económica. Yo creo que si no has devuelto jamás un recibo y similares será suficiente. Y me da que ciertas excepciones en los ya constituidos ya se dan.
  • La idoneidad valora los medios patrimoniales con que cuentan dichos accionistas para atender los compromisos asumidos. Éste es más peliagudo porque sólo permite crear bancos a los ricos.
  • Y la decisión final de aceptarnos es del Ministerio de Economía con el visto bueno del Banco de España. Acreditados neoliberales, con grandes querencias por las ingentes fortunas, pero si ponemos el dinero sobre la mesa igual nos aprecian también.

Encontrar alguien con experiencia bancaria, financiera o económica no será mayor problema, parece que con esos conocimientos sólo son precisas tres personas.  

De cualquier manera se trata, como digo, se aprovechar el propio sistema. Vamos con 1.000 euros a un banco y pedimos un crédito de 6.000. Con esos 6.000 a otro banco, y lo aumentamos a 10.000. Si nos juntamos un grupo suficiente de personas, podemos reunir fondos, no sólo para crear el banco y el papeleo sino también para una sede. Hagámosla de diseño, distinta, en un parque, en un mercado. Aunque probablemente es mejor no despertar sospechas, una sede de piedra y madera noble será más aconsejable. Alquilada, por supuesto.  

Atrevámonos a ingresar nuestras nóminas y ahorros –de tenerlos-, a facilitar créditos humanos. Los bancos siempre ganan cifras que rondan los 5.000 millones anuales. Nosotros vamos a ser modestos en nuestros inicios, pero también conseguiremos sustanciales beneficios. Seguro.  

Nos unimos a continuación a un grupo de comunicación. Logramos prebendas e influimos en su línea editorial para lograr más beneficios, más poder para cambiar algo. Incluso podemos crear uno nuevo, innovador, honesto, realmente informativo. Procuramos, entretanto, seguir favoreciendo a los clientes. Sin engañarles con productos trampas, y facilitando sus inversiones y proyectos. Ya estamos instalados. De producirse trapicheos y desfalcos -la terrible condición humana-, nos hayamos a salvo de Hacienda y de la justicia, mucho más que si robamos una pera en una frutería. Y al infractor, lo expulsamos. Creamos una fundación anexa al banco para desgravar impuestos. Y contratamos a los mejores abogados para que nos salgan las cuentas a devolver. ¿Qué tal si también formamos o nos anexionamos a un partido político, con sus sueldos e influencias? Los amigos nos pueden construir hasta aeropuertos privados al lado de casa. Como vemos, nos irá igual de bien sea cual sea quien ocupe el gobierno.   

Ya consolidados, empezaremos a poner dinero en proyectos que ayuden efectivamente a la sociedad. Ahogaremos a las empresas que expulsen a los trabajadores, ayudaremos a los pequeños emprendedores. Atraeremos, con los nuevos métodos, un gran número de clientes. Con nuestro poder económico y mediático –social también en nuestro raro caso-, presionaremos a los gobiernos para que efectúen cambios. El futuro es nuestro.  

  Por mi parte este artículo ha sido un mero juego malabar. Probablemente estamos ante una entelequia. O no. Hablándolo anoche en twitter enlazaron esto: ya existe banca ética.  En Suecia, cómo no.  

 Lo que sí os aseguro como rigurosamente cierto es esto: juntos podemos con todo. Únicamente se producen cambios por la presión del poder. Lo tenemos: somos más y estamos conectados en Red. Solo hace falta querer acometer proyectos. Así, sí será nuestro el futuro, bastante distinto al que nos preparan.  

No sabes cómo sufrí

   «He estado en el centro del huracán y no le deseo a nadie algo tan duro como lo que he sufrido luchando contra la peor crisis en 80 años. Pero me voy satisfecho por el gran honor y el orgullo de ser ministro, algo que cuesta pensar que te vaya a pasar a ti«.

 «Me ha tocado sufrir mucho en silencio. El primero que tenía que leer cada día en el móvil a las ocho y media de la mañana las cifras del paro era yo, y a mí me correspondía hacerles frente. Pero siempre me sentí apoyado por el presidente, con el que mantengo una relación personal muy cordial, como me demostró en la conversación que mantuvimos el pasado 20 de agosto, cuando le comuniqué mi decisión de irme. Su respaldo ha sido especialmente importante desde la discreción, cuando sonaba el teléfono con un número desconocido y aunque ya sabía que era él le preguntaba, ¿eres tú presidente? Esos 15 minutos de charla eran muy reconfortantes».

Esto y más en la premier: «He estado en el centro del ojo del huracán. No le deseo a nadie lo que he sufrido«.

“En una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia” “Con el tiempo, todo puesto de una jerarquía tiende a ser ocupado por un empleado que es incompetente para desempeñar sus obligaciones”.

  Principio de Peter 1969

 “Las compañías tienden a ascender sistemáticamente a sus empleados menos competentes a cargos directivos para limitar así la cantidad de daño que son capaces de provocar”.

Principio de Dilbert 1990