Labordeta, empujar la historia hacia la libertad

Reconforta un poco saber que tanta gente le quería y que unos a otros nos acompañamos en el dolor. Ha muerto José Antonio Labordeta, “el abuelo” le llamaron -yo no- desde bien joven. Por su sensatez, su cachaza y porque salió de las aulas para alentar a muchas más personas de las que podían sentarse en los pupitres de su escuela.    

Desde una gran pena, realmente, hoy sé que mereció la pena vivir aquel Aragón de finales del franquismo y comienzos de la Transición, lleno de fuerza y esperanzas, en el que nuestra tierra volvía a ser un país y había que construir y estrenar tantas cosas en España. Labordeta fue un poderoso aglutinador de ese tiempo y esa idea. “Polvo, niebla, viento y sol, y donde hay agua una huerta, al norte los Pirineos, esta tierra es Aragón”. Su primer disco, su primer éxito. En el tiempo de los cantautores, surgía una voz propia. Para impulsar la lucha por la libertad, la justicia y tantas cosas perdidas o nunca conocidas, siempre presentidas y anheladas.    

Roque solitario, sólido y cálido, de los Monegros

 

Fuera de pazguatos localismos, hay señas que imprimen carácter. Labordeta era un aragonés de manual: noble, luchador, sincero hasta poder resultar hiriente, tozudo, sin artificios ni recovecos, comprometido y coherente,  realista, universal. Es hora de decir, por Labordeta, porque a ello dedicó entre otras cosas su vida, algo de lo que Aragón es, más allá de un desconocido territorio de gentes llanas.    

Los nobles aragoneses se dirigían al Rey comenzando: “Nos que somos tanto como Vos y, juntos, más que Vos…” El reino de Aragón –de Aragón, sin otros apellidos que le ha ido poniendo la interpretación de la Historia- fue un precedente de Estado Federal: los territorios conservaban sus fueros y sus instituciones y se adoptaban acuerdos por consenso. Aragón siempre quiso retomar sus pasos en cada tiempo de libertad que se abría. Su escasa población, sin peso político por ello, aparcaba sus reivindicaciones hasta que no se cumplimentaran las de las ricas comunidades llamadas históricas.    

En fin, no se ha dicho que José Antonio Labordeta fue uno de los fundadores –junto a Emilio Gastón, diputado en la primera legislatura- del PSA, Partido Socialista de Aragón (coaligado al PSP de Tierno Galván), muy pujante hasta que un desconocido PSOE en Aragón se llevó a la militancia en desbandada. La Chunta aragonesista llegó mucho más tarde. Los antecedentes la justificaban.    

Cantautor, profesor, escritor, político inusual, divulgador incansable de todo cuanto creía para lograr un mundo mejor. Sí nos creímos que llegaría un día en el que al levantar la vista veríamos una tierra llamada libertad. Y llena de la imprescindible justicia que hace válida la palabra. Lo fuimos coreando esperanzados a través de los años, hasta desembocar en este remedo que hoy tenemos. En una de sus últimas entrevistas Labordeta dijo:    

«No. Yo creo que hay que levantar la vista con más fuerza, porque la libertad está cada día más apretada contra la pared«.    

Dejó el Congreso…    

…. “decepcionado, porque uno viene aquí pensando que puede solucionar mucho, y al final te das cuenta de que puedes hacer poquicas cosas.”    

Pero hay que hacerlas. El hachazo al conocer su muerte ha sido doble porque he hablado con él esta misma semana, y a pesar de las noticias alarmantes que se anticipaban, sonaba lúcido y resignado. La vida se le había reducido, había perdido a borbotones calidad, hay un tiempo en el que todo se acaba y es mejor que se acabe. Destacó el calor de su familia que le rodeaba entera de la mañana a la noche. De los múltiples amigos que con razón atesoró. Ha tenido una buena muerte.    

Nunca dejó de reivindicar a su hermano Miguel, el poeta, muerto prematuramente. En uno de sus discos leyó su poema favorito. El mío también. El que refleja un tiempo y un sentimiento    

Retrospectiva Existente de Miguel Labordeta    

Me registro los bolsillos desiertos    

para saber dónde fueron aquellos sueños.    

Invado las estancias vacías    

para recoger mis palabras tan lejanamente idas.    

Saqueo aparadores antiguos,    

viejos zapatos, amarillentas fotografías tiernas,    

estilográficas desusadas y textos desgajados del Bachillerato,    

pero nadie me dice quién fui yo.    

Aquellas canciones que tanto amaba    

no me explican dónde fueron mis minutos,    

y aunque torturo los espejos    

con peinados de quince años,    

con miradas podridas de cinco años    

o quizá de muerto,    

nadie, nadie me dice dónde estuvo mi voz    

ni de qué sirvió mi fuerte sombra mía    

esculpida en presurosos desayunos,    

en jolgorios de aulas y pelotas de trapo,    

mientras los otoños sedimentaban    

de pálidas sangres    

las bodegas del Ebro.    

¿En qué escondidos armarios    

guardan los subterráneos ángeles    

nuestros restos de nieve nocturna atormentada?    

¿Por qué vertientes terribles se despeñan    

los corazones de los viejos relojes parados?    

¿Dónde encontraremos todo aquello    

que éramos en las tardes de los sábados,    

cuando el violento secreto de la Vida    

era tan sólo    

una dulce campana enamorada?    

Pues yo registro los bolsillos desiertos    

y no encuentro ni un solo minuto mío,    

ni una sola mirada en los espejos    

que me diga quién fui yo.    

Pero José Antonio sí supo quién era. Y lo supimos todos. Y fue un privilegio conocerle, y estrenar y atravesar un largo periodo histórico con él. A pesar de las durísimas difultades que hubo que afrontar, infinitamente mejor, más positivo, que el desesperanzador en el que vivimos ahora. José Antonio «hizo lo posible por empujar la Historia hacia la libertad«. De pocas personas se puede decir que su paso por la vida no ha sido “de balde”, lo escribo en giro aragonés. Y para que eso sea rotundamente cierto, hay que sentarse otra vez –juntos más que cualquier poder– a coser las banderas rotas. Labordeta las ha dejado ahí para eso.    

Y la llaman «loca»…

 La comisaria Viviane Reding -que se enfrenta al nazismo de Sarkozy (revivido por su baja popularidad y no otra cosa) y que enfada a Zapatero-  es una rara avis en la gris y azul UE.

Escribe ”El Mundo“:

 Viviane Reding ha hecho pocos amigos en sus 11 años en la Comisión… aunque su perseverancia y contundencia han logrado resultados muy apreciables, como la reducción de tarifas de ‘roaming’ en el móvil cuando era responsable de Telecomunicaciones.

“….en la guerra contra Telefónica y Reding inauguró otra disputa de meses con el Gobierno (español) por los datos sobre el precio de Internet en España, que ella consideraba el más alto de toda la UE, algo que disputaba Francisco Ros, el secretario de Estado del ramo, con quien Reding también tuvo un cruce de acusaciones sobre la información “tergiversada”.

Como responsable de Telecos, gracias a la mezcla de ego, perseverancia y eficacia de una política profesional, la comisaria sacó una de las legislaciones más populares y prácticas que ha aprobado la UE en años: la bajada de las tarifas de roaming en el móvil, impuesta a las teleoperadoras por Reding, que, como ha hecho ahora con Francia, dijo haber “perdido la paciencia” con las telefónicas que abusaban de los consumidores”.

Y la llaman “loca”…

Más que ayer pienso que ella sí es mi voz y que ninguno de los demás que se aposentan en Bruselas y Estrasburgo, callados como tumbas, me representa.

Nosotros Somos el Poder

A raíz de un post anterior, se ha suscitado un debate que varios encontramos muy interesante (aquí lo tenéis). En definitiva, responde a una pregunta ¿Qué puede hacer la sociedad para solucionar el problema que le han endosado y que está empobreciendo nuestras vidas y nuestras libertades?

La propuesta de hacer temblar al sistema utilizando sus propios mecanismos, se enfrenta a la dificultad del aplastante poder que ejercen unos pocos. El grande machaca al chico, y más si osa levantarle la voz. Aún funciona así. Solo que… nosotros somos el poder. Es nuestra la decisión de comprar, vender, invertir, sacar, usar, votar. Y la unión en Red brinda posibilidades que ni nosotros mismos creemos.

Parece ser que un desprotegido ciudadano, unos cuantos desprotegidos ciudadanos, se enfrenta si quiere acometer acciones un tanto fuera del canal prefijado, según decía un comentario, a esto: “delito de maquinación para alterar el precio de las cosas”.

Bien, en España se maquinó para alterar el precio de las viviendas y no ocurrió absolutamente nada con los responsables. Una vez más enlazo, como “los mercados”, maquinaron –hasta con declaraciones a los medios, al Wall Street Journal en concretopara alterar el precio del euro, y maquinan sin cesar para alterar el precio de los países con sus seres humanos dentro. ¿Sufrieron las consecuencias? Ni por asomo, todo lo contrario. Pero a nosotros nos tocaría la parte estrecha del embudo.

La sugerencia que lanzo es empezar por crear algo pequeño, un negocio. El sistema, hoy desbocado, solo se puede cambiar, mejorar desde adentro. Con aportaciones de 100 euros por ejemplo, o lo que se estipule. En régimen de cooperativa. Con alguien, o algunos más bien,  que conozca entresijos legales, gestión y acredite su honradez. Con realismo. Un negocio que dé trabajo o futuro a alguno de esos ninis” españoles que copan en la cumbre la vergüenza europea. A los emprendedores. A algunos a los que ha apeado el sistema por incómodos o caros. A los prejubilados de los mil y un ERE que pueden utilizar su experiencia en algo más que en ver cada tarde “Amar en tiempos revueltos”. En modo alguno alteramos, así, el precio de nada. Y es libre mercado en estado puro.

Un negocio limpio, legal, aportativo, que sirva de base para que nazcan otros. Extender la Red. La Red permite reproducciones fractales. Crecer hasta donde podamos. Influir cuanto podamos.

Siempre hay alguien dispuesto a invalidar una idea. Con ahínco. La fuerza de la unión puede, sin embargo, mantenerla. En el mundo líquido en el que vivimos los proyectos no cuajan igual y mutan de la idea original, lo sabemos. Además, la espita con un poco de oxígeno llegará cuando la abran todos los neoliberales ya aposentados en todos los poderes. Para dejarnos respirar un poco, y seguir ahogando un poco más en cuanto nos descuidemos.

Ésas son las dificultades, según las vemos algunos, pero no se puede desestimar de entrada la gran oportunidad de emprender algo nuevo. Que puede salir bien. Aportad ideas, sugerencias, pros y contras. Objetivos concretos. Con una base cierta: Nosotros somos el poder. Es absurdo entregarlo y resignarse.

Me voy a pescar

Hace años que me gusta una canción de Chris Rea llamada “Gone fishing”. “Me voy a pescar. Nada de lo que yo haga marcará una diferencia. Así que me voy a pescar. Y me voy hoy. Sé que suena raro, porque no sé ni media palabra acerca de pescar, pero de todos modos, ya me estoy yendo a pescar”. Es lo que viene a decir, en traducción muy resumida.

Por fin amanece esta mañana nublado y con temperatura respirable, aunque parece que no durará mucho a lo largo del día. Sí mañana. Mañana, dicen los expertos, llega un anticipo del otoño. Y, sin embargo, el gris es un color muy suyo que influye según te pille al abrir los ojos al día y contemplar la realidad.

El Tea Party, el ala ultraderechista del Partido Republicano estadounidense, triunfa en las primarias para las elecciones de este año. Y una analfabeta retrógrada como Sarah Palin, demagoga e inconsecuente entre lo que dice y lo que hace, se consolida como gran líder. ¡Es tan parecida a nuestras cospedales y aguirres!

Mi amigo Jan me escribe contándome aterrado que en Suecia ha nacido un nuevo partido: El SD, Swedish Democratic Party. Procedente de una minoritaria formación abiertamente fascista, dicen ahora que han abandonado esa ideología. “Sólo” son racistas, xenófobos y anticomunistas. Los sondeos les auguran un 5% de los votos. Con ello, deduce mi amigo -profesor de Ciencias Políticas- Suecia va a ser ingobernable, porque ni el bloque conservador ni el de izquierdas obtienen mayoría. Y, según él, no pactarán con este partido de ultraderecha. Por otro lado primo hermano del danés Danske Folkeparti. Tenemos buena a la idílica Escandivania.

La única diferencia alentadora que veo es que las televisiones, privadas incluidas, han rechazado emitir su propaganda electoral. «O emigrantes, o cuidado a nuestros mayores, tú eliges«.

La política es una elección”, aseguran en su eslogan los neofascistas suecos. Sí lo es. A veces. Ahora se están marcando bien las diferencias en todo el mundo. Entre el centro-derecha y la extrema-derecha bien es verdad. Y luego viene todo lo que viene, ya sabéis.

En casa, Camps les ha puesto a sus chicos la película «Invictus» para animar el nuevo curso. Mandela, la concordia y la lucha, profanados por la turbia mano del maniquí bronceado con trabilla italiana, presuntamente costeada con dinero público. Por cierto, esa «poca entidad» de lo robado  -presuntamente, repito-,  que no mueve acciones en el PP, me vendría de perlas para pagar unas facturas que llegan por estas fechas. Al menos, deberían devolverme mi parte de lo mangado tanto de entidad como de poca entidad.

No sé cuántas cosas veo claras esta mañana. Bien pensado bastantes y necesarias. Así que me voy a pescar. Lo mejor es que yo sí sé pescar. Desde pequeña. La paciente, tediosa, solitaria y callada espera a la orilla del río-inigualable oportunidad de pensar-, a la lucha con una esquiva trucha que se esconde por las piedras de los ríos de montaña y que abordas vadeando el cauce con el agua hasta la rodilla. Una vez más es el camino, no la meta. De hecho no me gustan las truchas, ni pez alguno de río. Pero, sí, me voy a pescar.

Oh, dulce Navidad

14 de Septiembre. La máxima de hoy en Madrid ha debido rondar los 34º. Todavía no han vuelto todos los niños “al cole”. Aún regresan amigos de vacaciones. Muchos no habrán terminado de pagar lo que les han costado… y ¡ya ha llegado al correo el primer anuncio para preparar la Navidad, la exaltación del hiperconsumo!  Con sus estrellitas de todos los tamaños y todo. Apenas había logrado olvidar la pesadilla que se repite cuando termina cada año, pero una cosa es soportarla un mes, dos como últimamente, y otra esto ¿Casi 4 meses vamos a estar disfrutando de la entrañable Navidad?

   Hace poco Iñaki Gabilondo terminó un comentario de su programa Hoy, en CNN+, diciendo:

España sólo tiene tres salidas: por tierra, por mar y por aire.

Pues eso.

BCHC, el Banco de los Ciudadanos Hartos y Cabreados

Fragmento portada de Chris Ware, censura en Fortune (abril 2010)

 

Desde que escribí una entrada en el blog con un título muy similar el 10 de Mayo de 2009, la situación ha empeorado para la mayoría de la población mundial. 30 millones de parados se ha llevado la “crisis de los pobres” –los ricos han obtenido más beneficios aún de ella-. Se han apretado las tuercas a los ciudadanos, mermando sueldos, derechos, y expectativas. Y no hay un solo indicio de que nada vaya a cambiar de signo y sí de que pretenden agravar el problema con nuevos ahogos que eufemísticamente llaman “reformas”.  

Del otro lado, vemos a los bancos por ejemplo comprando a colegas de otros países mes sí, mes no. El Santander a uno polaco por 3.000 millones de euros la semana pasada. Y, lo que más me ha llamado la atención: que hasta ahora con que dispongan en efectivo del 2% del monto de dinero que manejan ya es suficiente. Y su “reforma”, estudiada estos días en Basilea, va ser tan revolucionaria que llegará a que les sea exigido el 6% de dinero real en 2019.  

Traduzcamos a sueldos, a un sueldo decente: 3.000 euros mensuales. Con tener 60 euros demostrables es suficiente para endeudarse, pagar, comprar, responder. 180 euros dentro de casi una década. Si no llegamos, el Estado nos ayuda. ¿Nos ayuda hoy? A colgarnos de la soga.  

Puesto que los bancos SIEMPRE tienen beneficios -son  «To big to fail» (demasiado grandes para caer) como ha demostrado la inyección de dinero público para su mantenimiento- , ha llegado la hora de crear el nuestro, el BCHC, unas siglas muy adecuadas, no me lo negaréis. Banco de los Ciudadanos Hartos y Cabreados.  

Los principales escollos para la constitución del banco –porque el resto es puro trámite burocrático- son:  

  • Capital social inicial no inferior a 3.000 millones de pesetas (Decreto de 1995), por tanto 18 millones de euros, desembolsado íntegramente en efectivo. 18 millones de ciudadanos hartos y cabreados no somos, que sería lo más asequible, pero puede que 1.800 sí, incluso 18.000 a invertir 1.000 euros. 180.000 a 100 euros (este porcentaje sería el que mejor me vendría a mí).
  • Honorabilidad comercial y profesional acreditada por una trayectoria personal de respeto a las Leyes que regulan la actividad económica. Yo creo que si no has devuelto jamás un recibo y similares será suficiente. Y me da que ciertas excepciones en los ya constituidos ya se dan.
  • La idoneidad valora los medios patrimoniales con que cuentan dichos accionistas para atender los compromisos asumidos. Éste es más peliagudo porque sólo permite crear bancos a los ricos.
  • Y la decisión final de aceptarnos es del Ministerio de Economía con el visto bueno del Banco de España. Acreditados neoliberales, con grandes querencias por las ingentes fortunas, pero si ponemos el dinero sobre la mesa igual nos aprecian también.

Encontrar alguien con experiencia bancaria, financiera o económica no será mayor problema, parece que con esos conocimientos sólo son precisas tres personas.  

De cualquier manera se trata, como digo, se aprovechar el propio sistema. Vamos con 1.000 euros a un banco y pedimos un crédito de 6.000. Con esos 6.000 a otro banco, y lo aumentamos a 10.000. Si nos juntamos un grupo suficiente de personas, podemos reunir fondos, no sólo para crear el banco y el papeleo sino también para una sede. Hagámosla de diseño, distinta, en un parque, en un mercado. Aunque probablemente es mejor no despertar sospechas, una sede de piedra y madera noble será más aconsejable. Alquilada, por supuesto.  

Atrevámonos a ingresar nuestras nóminas y ahorros –de tenerlos-, a facilitar créditos humanos. Los bancos siempre ganan cifras que rondan los 5.000 millones anuales. Nosotros vamos a ser modestos en nuestros inicios, pero también conseguiremos sustanciales beneficios. Seguro.  

Nos unimos a continuación a un grupo de comunicación. Logramos prebendas e influimos en su línea editorial para lograr más beneficios, más poder para cambiar algo. Incluso podemos crear uno nuevo, innovador, honesto, realmente informativo. Procuramos, entretanto, seguir favoreciendo a los clientes. Sin engañarles con productos trampas, y facilitando sus inversiones y proyectos. Ya estamos instalados. De producirse trapicheos y desfalcos -la terrible condición humana-, nos hayamos a salvo de Hacienda y de la justicia, mucho más que si robamos una pera en una frutería. Y al infractor, lo expulsamos. Creamos una fundación anexa al banco para desgravar impuestos. Y contratamos a los mejores abogados para que nos salgan las cuentas a devolver. ¿Qué tal si también formamos o nos anexionamos a un partido político, con sus sueldos e influencias? Los amigos nos pueden construir hasta aeropuertos privados al lado de casa. Como vemos, nos irá igual de bien sea cual sea quien ocupe el gobierno.   

Ya consolidados, empezaremos a poner dinero en proyectos que ayuden efectivamente a la sociedad. Ahogaremos a las empresas que expulsen a los trabajadores, ayudaremos a los pequeños emprendedores. Atraeremos, con los nuevos métodos, un gran número de clientes. Con nuestro poder económico y mediático –social también en nuestro raro caso-, presionaremos a los gobiernos para que efectúen cambios. El futuro es nuestro.  

  Por mi parte este artículo ha sido un mero juego malabar. Probablemente estamos ante una entelequia. O no. Hablándolo anoche en twitter enlazaron esto: ya existe banca ética.  En Suecia, cómo no.  

 Lo que sí os aseguro como rigurosamente cierto es esto: juntos podemos con todo. Únicamente se producen cambios por la presión del poder. Lo tenemos: somos más y estamos conectados en Red. Solo hace falta querer acometer proyectos. Así, sí será nuestro el futuro, bastante distinto al que nos preparan.  

La corrupción destruye la democracia

Comencemos por repetir que el enriquecimiento de servidores públicos a costa del dinero de todos no es una práctica lícita y admisible, no es “normal”, como la perversión del lenguaje y las costumbres ha generalizado. La corrupción pública quiebra la democracia. Resoluciones de la ONU, de la UE, del Consejo de Europa y de numerosos estamentos internacionales están evidenciando esa realidad y llamando a atajarla. “La corrupción es incompatible con la democracia y, por tanto, aquella hiere gravemente a los propios fundamentos del sistema”.dice Carlos Jiménez Villarejo, primer fiscal anticorrupción español.

La lectura de los periódicos esta mañana –sólo de hoy- demuestra que las tramas corruptas en España van 20 zancadas por delante de cualquier ficción literaria –en la que dolorosa y gozosamente a un tiempo me hallo-. Por más que Cospedal, la secretaria general del partido al que cada día le nacen indicios allá donde haya tocado poder diga lo contrario, es demasiada presunción de inocencia no reparar en que existen investigaciones policiales y judiciales, conversaciones grabadas, vídeos incluso, palabras textuales y bolsas con dinero corrupto contante y sonante. En muchos casos grabados por los mismos que sobornan que no se fían ni de su padre.  

Para abrir boca veamos un vídeo del soborno de un empresario a un concejal del PP de Orihuela. Investigar este tipo de cosas, atenta contra la democracia, según Cospedal. Que se produzcan no, que se investiguen y sobre todo se publiquen.

Pues señor, además de que la policía implica en Gürtel a más aforados del PP ahora en Castilla y León, o que el PP ganó la alcaldía de Orihuela gracias a Fenoll, el empresario de las basuras que tiene gorilas y chimpancés saltando por los cascotes, la declaración judicial –ante un Juez (Pedreira) como su propio nombre indica- de un ex abogado de Correa revela los pasos clásicos de la trama.

  • Amistades de envergadura para empezar: Aznar y su yerno Agag. Presuntas amistades, por supuesto, para presuntas influencias y presuntos delitos, que sin embargo dejan ganancias nada presuntas, de las que se tocan con las manos.
  • Sociedades de variopintos y vacíos nombres para operar.
  • Y una vez trincado el dinero público, de todos, a evadirlo para el propio disfrute en paraísos fiscales.

Lo cuenta en detalle al juez, Luis de Miguel que fue abogado de Correa en el exterior. Y dice El País:

“El abogado llevaba asesorando a Correa desde 1999. A raíz de un delito fiscal de uno de sus clientes, el juez Garzón ordenó en 2002 un registro en su despacho en el que aparecieron documentos comprometedores para decenas de multimillonarios españoles por evasión de ingentes cantidades de capitales al exterior. Correa era uno de ellos. Ese informe aún no está desclasificado, pero figura en el sumario”.

“Según De Miguel, tras tomar contacto con Correa y su primo empezó a crear sociedades en la Isla de Nevis y luego en otros países con opacidad fiscal. De Miguel fue administrador único de algunas de las más importantes sociedades de Correa, como Easy Concept, Inversiones Kintamani y Caroki, SL, así como de la famosa Orange Market, que en Valencia dirigía Álvaro Pérez, El Bigotes…”

¡La isla de Nevis! ¡En las Antillas! Conozco allí personalmente alguna que sólo tienen un hotel y cuatro casas para los lugareños. Concretamente, en Nevis se encuentra uno de… los 10 mejores hoteles del mundo, según Travel & Leisure. Éste. Nevis no llega a 100 km2 de extensión, con 12.000 personas por toda población. Y dispone de ese hotel y de «sociedades» para rentabilizar, entre otros, el dinero corrupto español, al parecer. ¿Dónde? ¿en los garitos de las playas?  Pedreira hace lo que está estipulado: enviar “comisiones rogatorias”. Ya han encontrado 21 millones de euros albergados por Correa en Suiza. Algunos países no están colaborando, dice el Juez. Así está organizado el asunto, sí. Si quieren colaboran, y sino no. Y si colaboran pierden negocios sustanciales.

 Que nadie se engañe. Todo esto no es “normal”, ni lícito. Ni algo para enterarse y encogerse de hombros. Es uno de los agujeros por la que se está desmoronando la democracia. Y, mientras, una encuesta de “La Razón” acerca al PP a la mayoría absoluta en intención de voto. Prueba palpable de cómo se ha deteriorado ya el sentimiento crítico y responsable de la sociedad.

Mi noche en blanco

   La noche no comienza hasta que el sol se va…

 

Varias decenas de personas, cámara en mano, aguardan un espectáculo que se produce todos los días y que compite, en el Templo de Debod, en belleza y en expectación, al del Mirador de San Nicolás en Granada.

Pero otras vidas siguen de espaldas, incluso las que comienzan una etapa con un ramo colocado en la cola de un traje de novia…

El parque del Oeste se abre en praderas y árboles, en prolongadas cuestas descendentes. Abajo Brasil y en portugués, mueven músculos de la frente a los talones, mueven ánimos, y sonrisas: alegría de vivir.

En la Gran Vía un parque infantil para adultos. Un huerto. El primer círculo se asombra al ver aquellos productos en la mata y fuera de las Grandes Superficies. Y fotografía. El segundo de que un huerto produzca tanto asombro. Leo que la ciudadanía arrampló hasta con la tierra de las macetas para llevar a casa. Sin permiso. Un espantapájaros de verdad preside la ceremonia. Con grúa al fondo.

  

 Hay más grúas, símbolo de la ciudad, para decorar y amenizar  la noche en blanco, y ya ningún eufemismo…

Una mujer ha sufrido un esguince al tirarse por el monumental tobogán. La colchoneta era demasiado dura. Alguien se aviene a explicarlo porque la respuesta oficial es: “Más “alante” hay más atracciones”. La han cerrado. Se han llevado los apoyos. Pero el gentío sigue mirando. Los tubos desnudos en el aire ¿Expedita solución a la crisis?

Columpios, “subeybajas”, peleas de pelotas algo más allá en Malasaña, y figuras estáticas con humano dentro. Imposible equilibrio sobre un talón, la jarra vacía de cerveza en la mano para la mueca ¿desesperada? Dice que hace magia. Inevitable la magia si se carece de apoyos.

Bailan en Cibeles auténticas muchedumbres. Bares y cafeterías abarrotan sus barras, no se puede comer. Paseo a buen ritmo a la boca del Metro. Chueca vive en blanco todas las noches del año. Espera el paraíso. La sede de la Comisión y el Parlamento europeos mostrará un espectáculo de danza vertical. Por su fachada, suben y bajan acróbatas etéreos, como esta menina, que se desliza cantando.

Y desciende hasta el suelo la luna de plata con el violinista Ara Malikian sentado en ella y tocando durante los 35 metros de altura del trayecto.

 

  Si me facilitan el vídeo de la actuación, lo colgaré. Veo que es el mejor montaje de «Compañíadehecho», que dirige Pedro Aunión. Inserto muestra de un trabajo anterior. En éste se han crecido. Frente a un trozo de Europa en Madrid, la soñada, la aún posible, decenas de personas también, permanecimos una hora mirando hacia arriba en silencio. Del cielo a la cama, con el corazón lleno. Es un órgano éste que precisa intuición y olfato.

Dan ganas de gritar como Yoko Ono

30 millones de parados se ha llevado la crisis. La de los bancos ya está resuelta, pero la del empleo tardará años. Creen que 7. ¿Con qué indicios? En España los hogares considerados integrados (eso de la familia supuestamente tradicional) han pasado de ser el 49% al 35% desde que la suciedad de la especulación con aire hundiera el sistema para todos menos para los causantes de la quiebra. Felipe González dice que “nada sustancial ha cambiado en el comportamiento real de las entidades financieras, salvo para cortar créditos a la economía productiva”. O sea, oportunidad de “ajuste” aprovechada.

Muy malito está el mundo, por éstas y muchas más cosas. Pero hay quien saca provecho de él de mil formas. Os traigo un ejemplo paradigmático. Hubo una mujer llamada Yoko Ono por la que, incomprensiblemente, el creador de «Imagine» se perdió a sí mismo, y, con él, a los Beatles que no eran poca cosa. Podría pensarse que como espoleta de una deriva que iba a generalizarse.

Pues bien, los regentes de una institución cultural de tanto prestigio como el Museo de Arte Moderno de Nueva York, el MOMA, han abierto sus puertas a la “perfomance” de la soprano Yoko Ono –que aún vive y tiene poderosos contactos-. Le habrán pagado sustancialmente y le han permitido que, orgullosa, inmortalice su paso por uno de los más grandes templos de la calidad.

La actuación de Yoko Ono en el MOMA aparece como un símbolo del tiempo actual. Si la vida no fuera en el fondo tan maravillosa, darían ganas de imitarla. Incluso gratis.

Otro 11 de Septiembre

Otro 11 de Septiembre. Uno atraviesa los años deteniéndose apenas en el día en el que nació y en los que lo hicieron los seres queridos, o en los que aquellos murieron. Encuentros, despedidas, compromisos señalados. Y pasan los años sin saber cuál será la fecha en la que otros te recordarán porque te fuiste. Un día cualquiera para ti hasta entonces, por el que pasaste decenas de veces sin reparar en él. Uno atraviesa los días sin saber que algunos se fijarán de forma indeleble.

Probablemente el 11 de Septiembre sea para mí un signo imborrable en el calendario. El primero fue el de Chile en 1973. Amanecía un futuro a estrenar con grandes destellos de promesas. Los libros de la Universidad me detuvieron en el caos que padecía América Latina. Bolivia, Panamá, Uruguay, Argentina en ciernes, Cuba siempre, vivían en dictaduras, igual que España. En el resto, la democracia era muy precaria. Había preguntado un día en clase de COU sobre el diferente destino de los conquistados del norte y del sur del continente. “A los del norte los mataron a todos”, comprendí. A los del sur les robamos y les dejamos genes, cultura y escala de valores. Chile era la esperanza: el socialista Salvador Allende y sus reformas… imposibles. Duele amanecer con la esperanza rota por los tiros que cercenan los sueños. Un botarate –como suelen serlo todos los golpistas- acabó con ellos. Vivimos apasionadamente la peripecia, el final de toda confianza en una solución. Los muertos, los torturados, los despojados, los desaparecidos. Las manos cortadas del asesinado Victor Jara solo porque cantaba con candente ingenuidad. Al amor explotado de Amanda, contra el vecino dictador de Guatemala, Rios Montt, por la paradoja mil y ciento repetida: “Mi padre fue peón de hacienda, y yo un revolucionario, mis hijos pusieron tienda, y mi nieto es funcionario”. El dolor mortal de Pablo Neruda que me había descubierto que cualquier noche se pueden escribir… los versos más tristes. Como querer fuera del amor.

Un 11 de Septiembre, Cataluña comenzó a volver a celebrar su diada nacional. Agravio comparativo de los aragoneses que, de alguna manera, veíamos mermado, como tantas otras cosas, nuestro 23 de Abril por su feria del libro. Pazguatos intereses provincianos y absurdos todos, en un mundo global, en una Europa sin fronteras.

Otro 11 de Septiembre, en 2001, presenciamos en directo por televisión como las dos torres del país líder mundial se derrumbaban como si fueran de arena, como en un sueño. Habíamos contemplado, desde su restaurante en la cumbre, el Empire State, como mandan los cánones, maravillados por el esplendoroso Nueva York que se abría a los pies,  osada y vibrante línea del cielo, paisaje urbano del siglo XX. Y de las enhiestas torres soberanas ya no quedaba nada. Ni los muertos que nunca vimos. Y algunos supimos que venían malos tiempos. Ceguera fanática usada como excusa para un cambio social. Merma de derechos civiles, militarismo, ascensión y desborde del capitalismo, la guerra, la tortura, las invasiones que no encuentran lo que dicen buscar porque no es lo que nos cuentan lo que buscan, la trampa financiera que nos ahoga. A mi padre le quedaban exactamente 5 días de vida y ni siquiera llegó a enterarse del acontecimiento que tanto hubiéramos comentado. Desapareció su imprescindible presencia, demostrando que la vida sigue de todos modos.

Un 11 de Septiembre, hace 26 años, la que murió fue mi madre. Y he conocido sus secretos anhelos, su dolor, sus esperanzas y sus sueños, apenas en signos, a través de unos recortes de periódicos guardados en primorosa carpeta, que hilvanaron mejor los recuerdos. Instalando la certeza de cuánto más debió hablarse. No fuimos tan distintas.

Múltiples sinrazones tiñen este nuevo 11 de Septiembre. El mundo es aún peor que el de hace sólo un año. La inacción permite avanzar insanas mareas y campar a sus anchas. Pero el calendario es un convencionalismo. El futuro se llena de doces, treces, catorces y mucho más días, más onces, incluso. Lo vivido sólo sirve para poner el pie, si es sólido, y utilizarlo de impulso. Para saber desbrozar del camino lo útil de lo fútil. Este 11 de Septiembre terminará, aquí donde vivo, con una noche en blanco llena de sonidos, colores, sabores y olores. Ítaca rediviva. Sorber de la vida la felicidad mientras se abre a nuestros pasos. No queda más. Ni menos. La melodía continúa.