Portada del periódico frances Libération. La UE sigue cocinando con sal y estiércol nuestro futuro. Y no todo el mundo acata.
La derecha cómplice habla de «castigo». Y ni siquiera del que sufren diariamente los ciudadanos, sino a los pobrecitos bancos que han de mostrar ahora un 9% de su capital… limpio. ¿Cómo está el resto? La foto asocia el «castigo» a un culpable… como no podía ser de otra forma: Zapatero. ¿Se rebelará Rajoy y todo el PP a una ideología neoliberal que comparte y que, precisamente, dicta las políticas de la UE donde es mayoría el PPE?
Yo me quedo con el periódico de ese país con coraje que inició la era moderna con su revolución. Aunque Esperanza Aguirre considere que aquello fue «un golpe de Estado» e ímplicitamente defienda la pervivencia de la monarquía absoluta de Luis XVI. Como digo en mi próximo libro: En España siempre triunfan los castizos frente a los afrancesados. Ahora, en Europa… también. Aunque no todos.
¿Reacción o caos? Reacción, sin duda. Pacífica, institucional si se quiere -como probablemente sugiere Libération-, pero no más caos.
El vídeo es de la televisión pública francesa (país con gobierno conservador) que saluda el «despertar a la española» de los ciudadanos… «hartos de andar encorvados».
Las Redes Sociales andan convulsionadas con la noticia: España ha ganado un concurso por el que se adjudica la construcción de una línea ferroviaria de Alta Velocidad (AVE para entendernos) entre La Meca y Medina. El consorcio español, en el que también participan empresas saudíes, se ha adjudicado el megaproyecto presupuestado en unos 6.500 millones de euros, según ha informado la Saudí Railways Organization.
Pero un gran número de presuntos ciudadanos ha interpretado que el proyecto lo paga el gobierno socialista español y el tren va desde Madrid (naturalmente, es el ombligo del mundo) hasta La Meca en Arabia Saudí. Según nos cuenta Google, serían 7,453 Kilómetros que incluye en la ruta algún Ferry. Es decir, el AVE tendría que subirse a un barco (o bien excavar un túnel) entre Italia y Grecia, concretamente entre Bari y Ηγουμενίτσα. Un trayecto que además pasa inicialmente por Francia y una vez ya en Grecia, continúa por Turquía e Iraq hasta llegar a Arabia Saudí. En realidad lo que construirán serán poco más de 430 Kms entre Medina y La Meca, ambas poblaciones en Arabia Saudí. Y lo harán empresarios privados de beneficios privados por cierto.
Vibran estos españoles indignados:
Una línea de AVE a La Meca, esta es la España que nos deja Zapatero.
Vaya con el AVE a La Meca! Menuda diferencia, de venir en patera a venir en AVE.
Galicia sin AVE y lo llevan a La Meca.
AVE a la Meca si sirve para que se los lleven todos de España perfecto, sino que vergüenza de País,cada día se superan.
El Ave a la Meca lo construirán españoles, por el buen sabor de boca que nos dejó lo de juntar árabes y trenes …
¡No teníamos bastante con el 11M!
Se mezclan trenes con islamofobia. Y sobre todo con idiocia.
Algunos se mofan de ellos, otros tratan de hacerles caer en su error. Tarea inútil. Nos quejamos de que los estudios en los colegios indican que los niños españoles han perdido capacidad de entender lo que leen, pero parece que también les ocurre a los adultos. Más aún, tras leer este artículo -después de leerlo, digo- alguien me ha comentado en Facebook: «Lo que haga Zapatero, siempre pagamos los españoles, menos mal que tiene los días contados.»
Lo patético es que dentro de un mes esta gente estará introduciendo un voto en las urnas para decidir el futuro de todos. Siempre se ha dicho que se paga muy caro no invertir en educación. Aunque hay cerebros que parece que no funcionarían de forma alguna. Que paren este trasto que me quiero apear en la próxima estación, pero como decía un comentario al post anterior: «Hay que dejar el pesimismo para tiempos mejores».
«Nueva teoría del Big Ban» de la escritora nicaragüense Gioconda Belli:
«El Big Bang fue el orgasmo primigenio:
Orgasmo de los Dioses amándose en la nada.
Cada vez que te amo repito la génesis universal
protones y neutrones, neutrinos y fotones
saltan de mi encendidos a crear nuevos mundos
centellas y meteoros se cruzan con mis gritos
te amo mientras mis pulmones crean la Vía Láctea de nuevo
y el sol vuelve a nacer redondo y amarillo de mi boca
la luna se me suelta de los dedos
Marte, Plutón, Neptuno, Venus, Saturno y sus anillos
las novas, súper novas, los agujeros negros
anillos concéntricos de galaxias innombrables
se desgajan de mis contorsiones.
Soy Gaia, soy todas las Diosas explotando.
Entre luz de centellas tu planeta de fuego
prende mis luces todas
brotan mundos cometas meteoros se hacen trizas
lluvias de estrellas danzan en el arco del éter
nace por fin la tierra sus edades de magma y cataclismos
la primera partícula de vida moviéndose en la hierba
su cilicio
y luego es el silencio
velocidad de materia que se dispersa en círculos
tus soles y mis soles se asientan en su espacio
es el frío la grandeza del tiempo
la eternidad el azul y el rojo
los sonidos, la estática
el amor insondable tu amor tierno tus manos en mi frente
las campanas a lo lejos bing bang bing bang bing bang
bing bang
Big Bang».
El amor… O El Limbo (post publicado ya el 20 de Agosto de 2010)
Es el lugar más seguro para vivir. La tierra del hombre masa, la cuna de todo el mundo. Dispone de paredes insonorizadas para no escuchar el llanto de dos tercios de la población mundial condenada a un “infierno” en vida. Y, por las ventanas al exterior, apenas entra la luz de la información. Los “mercados” son sólo el cuento temible para enderezar conductas. Las restricciones de la dieta alimenticia, necesidades de la organización. Es caro comer a la sopa boba. Cuanto más bueno y dócil seas, más cromos te dan para canjear en las tiendas. Es un lugar confortable lleno de sugerencias para comprar. Casas, automóviles, vacaciones, vestidos, abalorios… los acumulas, los consumes, tiras sobrantes a la basura y vuelves a empezar.
Afuera, cuentan, suceden cosas incómodas, potencialmente peligrosas: daños colaterales, flexibilizaciones laborales, reajustes de precios e impuestos, recogidas de beneficios, alzamientos de bienes, contextos que salen y entran, delincuentes, pobres, bombas y conflictos armados, enfermedades. Y se sabe. Y se abraza la seguridad. Alguien nos cuida, nos protege, vela por nosotros. Los protagonistas se pegan y gritan, surgen temas pasionales de controversia sobre los grandes valores, y los residentes pueden participar a través del mando a distancia. Se puede escoger bando, creencia, apostar.
Los rebeldes son condenados al abismo, sin preámbulos. Apenas se les ve desaparecer. Uno mira en las vidas de los otros y se siente admitido en la norma. Por la televisión comunitaria surten de grandes entretenimientos para pasar el tiempo y escenificar el simulacro de vivir.
Sofás ocres, cortinas ocres, paredes ocres, suelo gris. Ni fuego, ni hielo. La temperatura es de 22º y cuando llegan olas de calor o de frío, huracanes y diluvios, la sensación térmica permanece inalterable. Presión sanguínea en 12/7, la diástole y la sístole sin sobresaltos y 72 pulsaciones de pulso cardíaco. Excesos en comida y bebida, emociones y conciencia, no se reflejan en las gráficas. La sensación corporal y de los sentimientos es siempre la correcta. No hay mejor lugar para vivir. El averno no es opción. El cielo efímero no se contempla.
La liturgia católica decidió abolir no hace mucho el limbo de la mano de Ratzinger porque mantenía dudas de si en efecto era una verdad de fe. La realidad se colaba por las ventanas y había que cerrarlas. El limbo es un lugar incontaminado, libre de humos, alientos, pestilencia. O ésa es al menos la sensación limbística. ¿Qué más se puede pedir?
Ya la estación de ferrocarril es una bocanada de inmensa belleza. Toledo la acumula por cada poro de su piel, así como una historia que se remonta a la Edad de Bronce, pasa por romanos, visigodos, musulmanes o ese reinado de los Reyes Católicos que inició –dicen- una era moderna. Toledo es, de alguna forma, el corazón de España. Imagen del espíritu de concordia al aunar tres culturas que parecían irreconciliables, afronta el último siglo también como símbolo de los caminos que sigue nuestro país.
La arquitectura sigue ahí esplendorosa. Asombrando en cada rincón por más que se haya visto decenas de veces. Solo que algo empezó a no cuadrarme en mi última visita.
Una política turística centrada en lo zafio, sin ninguna innovación visible como sí sucede en numerosas ciudades y pueblos de España. Con el toro y la bata de cola (en el centro de Castilla), cerámica gallega de Sargadelos y espadas a la venta del Señor de los Anillos, Conan, Scalibur, la Tizona o catanas japonesas. Y no, en cambio ya puestos, las de Juego de Tronos que embelesa a la actualidad. O la permanencia de esas originales y tan, tan, divertidas baldositas de cerámica con todos los tópicos al uso.
En las fotos se cuelan elementos indeseables, como esa bolsa de basura en la calle desde por la mañana.
Para asistir al entierro del Conde de Ordaz –imperdible obra de El Greco- hay que esperar que salga el grupo de japoneses, y el de rusos, y el patrio. Aunque eso no es culpa de la política turística de Toledo sino de la masificación actual.
Pero Toledo sigue ahí resplandeciente. Basta mirar hacia arriba… O hacia abajo. Esta vez me enamoré del Monasterio de San Juan de los Reyes, con su gótico abigarrado y radiante.
Y de todas las ventanas y puertas.
El –parece- inevitable timo turístico en la comida cuando se elige un menú un poco más caro ( Restaurante Plácido) y te dan por 13 euros una escueta ensalada y magro de cerdo con tomate. Y la malhumorada camarera suelta un vasito cerrado de helado de postre diciendo: “esto es lo suyo” por haber escogido, sin embargo, el menú más barato del local. Tampoco se ve muy contentos a los farmacéuticos que exhiben en los escaparates carteles con sus problemas por los recortes.
Toledo no dejará de ser una joya que han consolidado los siglos, pero creo que no costaría nada –por el bien de todos- un poquito más de atención. Todas las puertas abren caminos. O los cierran. Hay que saber elegir la opción.
Estamos llegando a tal nivel de insensibilización que Moody´s nos rebaja la nota dos escalones, dejándonos a las puertas de la basura, del rescate y la penuria social, y ya ni abre informativos, y lo que es aún más curioso: no baja la bolsa. El nuevo hachazo de las agencias de descalificación privadas norteamericanas, llega cuando un prohombre del PP, Luis De Guindos –llamado a altos destinos en la gestión económica- patina en 3D al decir dos días antes: «Los mercados ya descuentan que el Gobierno será del PP». Por eso nos habían dejado tranquilos, hasta que han decidido no dejarnos tranquilos. Si Rajoy va a encomendar a Dios su política, De Guindos no tiene precio como profeta. Por cierto, De Guindos fue el último Presidente de la quebrada Lehman Brothers en España, el derrumbe con el que se inició la crisis financiera en 2008.
Grecia, huelga de basureros. No es Madrid en su vida cotidiana aunque lo parezca.
En Grecia siguen huelga tras huelga sin éxito. Así tienen las calles por la que llevan a cabo quienes recogen las basuras. Un aspecto parecido al de Madrid donde, además de no estar en huelga, pagamos un doble y caro impuesto por este servicio. Éste es el PP que nos viene por los cuatro costados del poder. Por no hablar de corrupciones y despilfarros.
En una intensa jornada que daría para mucho (no os digo más que, por destacar lo anecdótico, Gordon Brown me dijo Hello con una sonrisa a mí y solo a mí) , ayer lo concluí escuchando al ex ministro socialista Jordi Sevilla. Y fue un bálsamo al que me gustaría recurrir tantas veces como pueda.
Ha publicado un breve panfleto titulado “Para desbloquear España” en una editorial universitaria. Propugna el debate de las ideas para huir del pensamiento único. Y el consenso. Del #15M destaca precisamente los acuerdos por consenso, el pedir más democracia. Hechos únicos en las manifestaciones populares. Cree que se confunden sin embargo al decir “No nos representan” salvo que signifique… “No nos representan… porque no resuelven los problemas”. Y así es, creo. Ahora la política “no resuelve”, explica Sevilla.
¿Qué está fallando? “No es un problema de personas, sino del sistema”, dice. Y es anterior a la crisis. Desde la llegada de Aznar y seguida por Zapatero, se practica una política de mayorías que Esperanza Aguirre (como tantos otros) lleva en su ADN al decir: “En política se funciona por mayorías”. Jordi Sevilla piensa que por consenso, que hay asuntos en los que resulta imprescindible ponerse de acuerdo en favor del bien común. Primar lo que une en momentos críticos y dejar espacio a la discrepancia cuando se pueda.
Nuestro sistema electoral propicia esas mayorías y desemboca en que «el fin sea gobernar«, y que se priorice “ganar a hacer”. Con el voto fundamentalmente decidido de antemano, las intervenciones públicas de los políticos se dedican «a sujetar al votante propio y a disuadir por todos los medios al votante del contrario«. «No hay más que ver los telediarios del fin de semana«, apuntó con ironía. Por eso se apela a las emociones en las campañas electorales y –añado- en el ejercicio de la política y del periodismo mayoritario, cada día además. “La política no se hace con emoción, se hace con la razón. Y con pasión, que no es lo mismo que basándose en las emociones”. Lo comparto, la pasión es entrega voluntaria, luz, calor, la manipulación de las emociones apelar… a la rinrazón. Una visceralidad que espero no se contagie desde sectores minoritarios del #15M a todo el movimiento.
Sutil diferencia entre la apatía y la moderación constructiva. Guardo mis gritos porque creo que muy pronto necesitaremos disooner de un gran acopio.
“Las enanas marrones son cuerpos celestes peculiares, a mitad de camino entre las estrellas y los planetas. Pero ni son estrellas normales (porque no tienen suficiente masa para encender en su interior las reacciones nucleares necesarias para brillar), ni son planetas (porque no están en órbita de un astro, sino flotando libremente en el espacio)”. Así lo explica la noticia que da cuenta de un hallazgo de científicos de la Universidad de Toronto por el que se han topado con más de dos docenas de estas estrellas enanas marrones, a las que llaman en realidad “estrellas fallidas”.
Las pobres no pueden ser clasificadas en las etiquetas preexistentes. No brillan que es un grave inconveniente para ser estrellas de primera y no puede ser planetas porque para ello precisan tener un astro alrededor del cuál girar. Van por libre. Sin brillo, sin astro regidor y a su aire ¿Cómo podían considerarlas dentro de la ortodoxia?
En modo alguno es una crítica a los científicos a quienes adoro. Entiendo perfectamente que mientras se determinan características comunes para hacer un grupo o definición se obre con cautela. Por lo que voy leyendo ocurre que probablemente hay más estrellas enanas marrones de las que se creía, sin embargo, pero es más difícil dar con ellas por aquello de su opacidad y porque se apartan de los esquemas conocidos.
Igual peco de la osadía del profano, pero me parece entender que el patrón para medir cuerpos estelares es Júpiter que vendría a ser al espacio como Alemania para Europa, para el Euro y para el modelo de rectitud. Como el «todo el mundo» de la España conservadora.
Desde 1963 en el que un científico que ni tiene página en wikipedia, Shiv Kumar, se dedicó a buscar cuerpos celestes que no cumplieran las normas, se conoce la existencia de las enanas marrones. Y yo sin saberlo.
Parece que su error de comportamiento se produce porque queman deuterio (un componente del hidrógeno que debe ser el que permite brillar) en su juventud. Del todo, se quedan sin él. Tras ese dispendio, las enanas marrones siguen brillando por un tiempo debido al calor residual de las reacciones y a la lenta contracción de la materia que las forma, pero ya sin remedio para sus resplandores.
No tengo muy claro si no brillar y no tener un comportamiento gregario son condiciones para ser considerado quien quiera que sea un acto “fallido”. En esta soleada mañana de otoño -de fulgores y gritos, opacidades sin fin- encuentro sugerentes sin embargo a esos cuerpos celestes, vagando a su aire en tierra de nadie.
Toni Martínez (“Todo por la radio”, Cadena SER) está convencido de ello y así lo apunta en su lúcido espacio. Mariano Rajoy declaró la semana pasada que con él iba a haber “una política económica como Dios manda”, pero resulta que en Marzo también le encargó ya a Dios la cartera de industria y medio ambiente:
Por lo que su intérprete en este mundo, Rajoy, nos avanza, Dios es partidario de potenciar la energía nuclear haciendo oídos sordos al desastre de Fukushima. También se niega a reducir las emisiones de gases contaminantes, dado que, para un futuro de ciudadanos ahogados –en Madrid casi lo estamos ya en el presente-, “Dios proveerá”. Por tanto, la política económica del hombre fuerte de Rajoy estará destinada a proteger los intereses empresariales de potentes industrias. Es un Dios calvinista, anglosajón, que ve con mejores ojos a quienes se hacen ricos sin preguntarles cómo. Que además preconiza la autoridad de Dios sobre todas las cosas. Lo peor es que este Dios es muy poco español (suponía alguna leve reforma y, como es lógico, en España no le dejaron entrar), pero -salvando tan molesto inconveniente- esto ayudará a “recuperar nuestro prestigio internacional”, ése que alcanzamos con la firma de Las Azores, aunque los medios internacionales quitaran a Aznar de tan histórica foto. Con un Dios “como Dios manda”, no habrá más ninguneos, por tanto la tercera persona divina, el espíritu santo, podría encargarse también de la cartera de Exteriores. Y, sin duda, de una vicepresidencia.
Por si fallan los planes, Rajoy sitúa en el número dos de su lista por Madrid a ese gran valor emergente, Soraya Sáenz de Santamaría, que se ha ganado el prestigio y la confianza de propios y extraños, como nos cuenta hoy la prensa para que nos enteremos. Ella podría ocupar las carteras que le sobren a Dios. Aguirre la de educación en línea con los intereses calvinistas de Dios, y Cospedal y Duran i Lleida el resto. Para Fomento nadie como Gallardón. Camps o Trillo son perfectos para Justicia. Pero eso siempre que Dios lo estime oportuno.
Huyo de chistes fáciles, pero, por si acaso, ¿no hay nadie más por ahí? Que la situación económica y el porvenir están muy feos para tan elaborados planes económicos y energéticos. Claro que esto viene de antiguo. Un reciente libro sobre nuestra primera y gran chapuza internacional, “La armada invencible” cuenta cómo Felipe II encargó toda la estrategia de combate a Dios, quien incluso le aseguró un tiempo estable en la contienda y… casi llega el diluvio universal.
No tenemos inconveniente, si así lo decide «la gran fiesta de la democracia» que se celebra cada cuatro años, en que Dios dicte los planes del Gobierno de Rajoy, el problema es que sus representantes en la tierra son muy parcos en comunicarnos sus designios (al menos directamente y claro para que todos los votantes se enteren) y a un mes de las elecciones, los humildes mortales seguimos sin saber cuál será la política de Rajoy.